03 agosto, 2017

Hegemonía o supervivencia - Noam Chomsky


Hugo Chávez muestra el libro de Noam Chomsky en las Naciones Unidas

Párrafos extraídos de ‘Hegemonía o supervivencia’, de Noam Chomsky.

“Aunque los triunfadores "desaparecen" en forma rutinaria, las víctimas no olvidan estos crímenes. También los panameños mientras condenaban los ataques del 11-S, rememoraban la muerte de miles de personas pobres durante la operación Justa Causa, emprendida para secuestrar a un matón desobediente que fue sentenciado a cadena perpetua en la Florida por delitos cometidos principalmente cuando estaba en la nómina de la CIA . Un periodista comentaba: "qué parecidas son [las víctimas del 11-S] a los niños y niñas (...) a las madres y abuelos y abuelitas, inocentes también todos ellos (...) [cuando al] terror lo llamaban Justa Causa y al terrorista se le decía libertador". Tal vez estos recuerdos den cuenta del bajísimo nivel de apoyo internacional al bombardeo de Afganistán por Estados Unidos. En Latinoamérica, donde se tiene la experiencia más larga de violencia propiciada por Estados Unidos, el apoyo fue mínimo, casi imperceptible. Carlos Salinas, antiguo director de relaciones gubernamentales de Amnistía Internacional, no necesita recordarles a los latinoamericanos que "ellos saben mejor que casi todo el mundo que el gobierno estadounidense es uno de los mayores patrocinadores del terrorismo".

[…]

“Hoy es bien conocido uno de los empeños en los años ochenta de los actuales altos funcionarios: conseguir que la CIA y sus aliados reclutaran islamitas radicales y los organizaran en milicias terroristas. El objetivo, según Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional de Carter, era "hacer caer a los rusos en la trampa afgana", comenzando con operaciones clandestinas que los hicieran invadir Afganistán. La reacción de Carter y Brzezinski a la consiguiente invasión se basó en una absoluta malinterpretación de la decisión de intervenir por parte de los rusos, en opinión del informado analista Raymond Garthoff. Los rusos se decidieron de mala gana y dentro de unos objetivos limitados y defensivos, como "lo prueban claramente ahora los archivos soviéticos", escribe Garthoff, agregando que para los reaganistas que subieron al poder un año después, "el único objetivo era desangrar a los rusos y poner a los soviéticos en la picota pública mundial. El resultado inmediato fue una guerra que devastó a Afganistán, con consecuencias aún peores cuando los rusos se retiraron y los yijad de Reagan tomaron el poder. El resultado en el largo plazo fueron dos décadas de terror y guerra civil. En los años ochenta pudo ocurrir lo peor, cuando "incursiones de guerrilleros y saboteadores afganos apoyadas por la CIA penetraron en territorio soviético y por poco provocan una guerra entre soviéticos y paquistaníes, si no entre soviéticos y estadounidenses", de impredecibles consecuencias. 

Después de la retirada rusa, las organizaciones terroristas reclutadas, armadas y adiestradas por Estados Unidos y sus aliados (entre ellas Al Qaeda y otros grupos yijad) pusieron la atención en otros lados, inflamando el conflicto entre la India y Pakistán con "una ofensiva terrorista sin precedentes en la India en marzo de 1993" y llevando a la región en repetidas ocasiones al borde de la guerra ató- mica en años posteriores, a medida que las llamas se propagaban. Un mes antes, grupos relacionados con esas organizaciones estuvieron a punto de volar el World Trade Center, siguiendo una "fórmula que enseñan los manuales de la CIA". La pista intelectual condujo a los seguidores del jeque Omar Abdel Rahman, a quien la CIA había ayudado a entrar y ahora protegía en Estados Unidos. Sobra enumerar otras consecuencias alrededor del mundo”.

[…]

“Muy poco ha cambiado en el mundo desde el 11-S. El crecido apoyo de Washington a las dictaduras del Asia Central es apenas un ejemplo que despierta hondos enconos entre las fuerzas democráticas. Ahmed Rashid informa que, en Pakistán también "crece la ira porque el apoyo estadounidense permite que el régimen militar [de Musharraf] postergue la promesa democrática". Un reconocido académico egipcio atribuye la hostilidad contra Estados Unido s a su apoyo a "cuanto gobierno antidemocrático aparece en el mundo árabe-islámico (...). Cuando oímos hablar a los funcionarios estadounidenses de libertad, democracia y demás valores, esas palabras suenan obscenas". Un escritor egipcio agregó que "vivir en un país con un atroz expediente de derechos humanos y que a la vez resulta ser de interés estratégico para Estados Unidos es una reveladora lección de hipocresía ética y doble moral política". El terrorismo, dijo, es "una reacción contra la injusticia de las políticas internas de la región, infligida en gran parte por Estados Unidos".



Chomsky y Chávez se reunen en Miraflores Caracas Venezuela. Publicado el 24 ago. 2009




Noam Chomsky en Entrevista: Sobre Chávez, Allende y la CIA. Publicado el 23 sept. 2009




2 comentarios :

  1. jacokrenqui8/03/2017

    Saludos

    Txoski es un poco anti-ko(lum)nista, cuidadin:

    https://lorenzoae.wordpress.com/2016/05/31/part-2/


    . Surely the most dramatic manifestation of this bullshit—and surely the inspiration for a lot of it—is Noam Chomsky’s famous insistence that it really doesn’t matter who brought down the World Trade Center [or killed John F. Kennedy]. ‘Who cares?‘ the world’s most important intellectual said around the time.”

    In contrast to Chomsky’s stunning incuriosity, Michael Parenti has written the best material in defense of substantive conspiracy analysis—really, inductive reasoning—as has been produced in the English language. Deploying his trademark wit in a speech titled “Understanding Deep Politics,” Parenti explains:

    Whenever you ascribe conscious intent and pursuit of self interest at the top, you will hear someone say: ‘What are you, a conspiracy theorist?’ You can say farmers consciously organize to pursue their interests and everybody will say ‘Uh huh, farmers are organized.’ You can say machinists or auto workers are organizing and everybody will say ‘Uh huh, they’re consciously organizing and pursuing their own interests,’ or school teachers, and other people. But if you say the people who own most of America and most of the world – if you say they consciously organize and pursue things to get what they want, then you hear people say ‘Oh, you have a Conspiracy theory? You think they really do that?’

    The alternative to a conspiracy theory is an Innocence theory. That is, they do all of this stuff but they’re not pursuing self interest. They just do it, you know. The other alternative is a Somnambulist theory. Somnambulism is the tendency to walk in your sleep. David Rockefeller gets up in the morning and says, ‘What am I going to do, to advance and protect my interests? No, no, that would be conspiratorial.’ Another alternative would be Coincidence theory: it’s just coincidence that this happened. A variation of coincidence theory is Uncanny theory. Then there’s Stupidity theory and Incompetence theory. There’s also Stochastic theory. It means everything happening by random… there’s really no causality, as such. Stuff just happens. History is just these eventualities that tumble down on top of each other.

    Parenti is particularly dismissive of the artificial boundaries between structural causes and individual conspirators pushed by people like Noam Chomsky. In his book Dirty Truths, Parenti writes that

    left critics like Cockburn and Chomsky allow that some conspiracies do exist but they usually are of minor importance, a distraction from the real problems of institutional and structural power. A structural analysis, as I understand it, maintains that events are determined by the larger configurations of power and interest and not by the whims of happenstance or the connivance of a few incidental political actors. There is no denying that larger structural trends impose limits on policy and exert strong pressures on leaders. But this does not mean that all important policy is predetermined.

    It is an either-or world for those on the Left who harbor an aversion for any kind of conspiracy investigation: either you are a structuralist in your approach to politics or a “conspiracist” who reduces historical developments to the machinations of secret cabals, thereby causing us to lose sight of the larger systemic forces. As Chomsky notes: “However unpleasant and difficult it may be, there is no escape from the need to confront the reality of institutions and the policies and actions they largely shape.”

    I trust that one of the institutions he has in mind is the CIA. In most of its operations, the CIA is by definition a conspiracy, using covert actions and secret plans, many of which are of the most unsavory kind. What are covert operations if not conspiracies? At the same time, the CIA is an institution, a structural part of the national security state. In sum, the agency is an institutionalized conspiracy.

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    1. “Llamo a estos escritos 'Sucias verdades' porque tienen que ver con la información y las ideas que siempre se excluyen de nuestros medios –dominados por las corporaciones–, de nuestras escuelas y de la vida política oficial; puntos de vista que son ignorados de forma premeditada o denunciados enérgicamente para que parezcan algo impropio. No son simplemente disidentes, sino “sucios”, pues carecen del análisis y de la aureola de respetabilidad que se otorgan a las opiniones más convencionales. Así prevenido, el lector debería proceder con precaución, aunque sin miedo a resultar ofendido, porque las verdades, no importa lo poco confortables que sean, son mejor que la sarta de mentiras que soportamos siempre que nuestros líderes y entendidos abren la boca. Una exposición a las ideas y la información que aquí se incluyen supondrá, eso espero, un alejamiento refrescante de la papilla ideológica predominante con la que se nos alimenta una y otra vez sobre asuntos como la pobreza y la riqueza, el fascismo y los mercados libres, los medios y la cultura o la conciencia y el poder de clase”. (M. Parenti)

      Thank's for your long and interesting commentary, Jacokrenqui. We may disagree with Noam Chomski as we may disagree with Michael Parenti, but this will always be in specific things. However, the contribution of both to the criticism of the system is undoubted. I'll read your comment carefully and I will return to comment.

      Saludos

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