04 agosto, 2026

¿CRISIS EN EL FLANCO SUR DE LA OTAN? (SEGUNDA PARTE) — Andrés Piqueras

 


El blog de Andrés Piqueras – 03/08/2026


Los muertos de la estratagema yanqui-sionista para debilitar a la UE y al gobierno español a través de una "desbandada transfronteriza" en el enclave colonial de Ceuta son ya más de 70 reconocidos oficialmente por el gobierno español a la hora de escribir estas líneas, aunque las autoridades ceutís hablan de 88 cadáveres recuperados del mar, y la Asociación Marroquí de Derechos Humanos señala más de 130 víctimas. Vidas sacrificadas, sea cual sea el número definitivo, en pro de fines perversos.


Atendamos, pues, a los varios objetivos confluyentes detrás de tal estratagema.


En primer lugar, tenemos que considerar la reconfiguración estratégica del Estrecho de Gibraltar. Con el bloqueo (y los disputados peajes) en el Estrecho de Ormuz, más la creciente dificultad de navegación por el Estrecho de Bab el-Mandeb en el Mar Rojo, cada vez resulta más determinante para acceder al Mediterráneo y al ente sionista que ocupa Palestina, el Estrecho gibraltareño. Estados Unidos busca, por tanto, un control más firme y "fiable" de este Estrecho para gobernar el tránsito por él, con las bases a un lado y otro del mismo (en territorio marroquí y andaluz) listas para, bajo su mando absoluto, utilizarlas en una fase más decididamente bélica. Aquí entra también la base militar de Gibraltar –en la que habrá que detenerse en otra ocasión– y todas pudiendo albergar armas nucleares en momentos precisos.


En congruencia con ello, desde la perspectiva del gobierno ultra y sionista (o podemos decirle simplemente ultrasionista) de Estados Unidos, el arrastre de la juventud marroquí (así como de menores, sin que parezca importarla un pimiento a la ministra española de la infancia) a las peligrosas aguas del Estrecho entre un mar y un océano, hay que entenderla también dentro del proceso de ultraderechización de Europa que USA y el Poder Sionista Mundial (PSM) en él empotrado están llevando a cabo en un proceso de ingeniería social de gran envergadura, como ya escribimos aquí (LA ULTRADERECHIZACIÓN DE EUROPA – El blog de Andrés Piqueras), y que se corresponde con el que se viene realizando en el continente americano, como también comentamos previamente en varios lugares (LA GUERRA TOTAL ENTRA EN UNA NUEVA FASE DE INTENSIFICACIÓN – El blog de Andrés Piqueras; https://www.youtube.com/watch?v=Goc04Mua2Yo).


Es por eso que rápidamente las ya asentadas versiones más salvajes europeas del capital han comenzado a cuestionar la "capacidad española" de mantener las fronteras de la Unión. Su sucursal ultraderechista española (PP-Vox y demás sucedáneos regionales del Reino) se ha sumado a ese carro sin considerar ni por un momento aparentar defender la soberanía española con la que tanto se llenan la boca. Con ello se contribuye a extenuar un gobierno ya acosado por el sionismo, que instiga y financia a la derechona brutal (así, la relación entre la esperpéntica Isabel Díaz Ayuso y el empresario israelí Haim Tsuff, presidente del grupo energético Eco Energy / Eco Wave Power, con intereses en infraestructuras y energía en varios países, puede hacer entender la encendida defensa del ente sionista y su genocidio por la presidenta madrileña, también el que "alguien" la sostenga frente a todos sus despropósitos, corrupciones y "daños colaterales" a la ciudadanía madrileña. Asimismo, el empresariado sionista tiene en marcha el creciente apoyo a Vox). Más aún cuando el reciente viaje del presidente del gobierno intenta cambiar el enorme gasto que supone la compra de gas estadounidense, por el mucho más barato y cercano gas argelino.


El estrechamiento de lazos USA-Reino de Marruecos tiene que ver también con los minerales raros que hay en las arenas saharauis y con el puerto de Dajla que se construye en sus aguas, que proporcionará salida a todo el Sahel y buena parte del África occidental, cuando esté plenamente operativo en 2029.


En ese orden de cosas, la autopista Tiznit–Dajla (tragicómicamente rebautizada como "Autopista Donald J. Trump"), es un proyecto estratégico con apoyo político-económico estadounidense, de 1.000–1.055 km de longitud, que conecta Tiznit → Guelmim → Laâyoune → Dajla. Infraestructura que refuerza la ocupación territorial marroquí en el Sáhara Occidental y facilita el acceso al Puerto Atlántico de Dajla, un nodo logístico de gran importancia para Marruecos y sus patronos.


Podemos hablar también del centro multidominio de experimentación militar y drones (AFRICOM). Estados Unidos y Marruecos han firmado un memorando para construir un "centro permanente de entrenamiento, experimentación y doctrina militar", que incluye academia de drones, centro de innovación y experimentación tecnológica, complejo de entrenamiento multidominio (tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio), y que forma parte de la hoja de ruta de cooperación militar 2026–2036, convirtiendo a Marruecos en una plataforma regional de operaciones y transferencia de capacidades militares, en la que el ente sionista, por delegación gringa, tiene mucho que decir.


Así que Estados Unidos y el PSM (con los tentáculos de su brazo armado sionista que ocupa Palestina) han puesto sus ojos sobre Ceuta y Melilla, para mostrar o amenazar con que están dispuestos a entregárselas a la monarquía alauita que tiraniza a su propio pueblo, si no se siguen a pies juntillas sus dictados.


Este es el mensaje que envió Trump, que dice sobre todo por lo que no dice.



["Traducción": Trump elogia "el sabio liderazgo" de Mohamed VI que de tan degenerado apenas se sostiene de pie y reitera la soberanía marroquí en el Sáhara en su felicitación por la Fiesta del Trono. "EEUU es claro: reconocemos la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y apoyamos la propuesta marroquí de una autonomía seria, creíble y realista como única base para alcanzar una solución". t.me/tsanoticias]


Pero quien sí dice es el Congressional Research Service (CRS) –organismo técnico que asesora al Congreso mediante informes analíticos–, que alude por primera vez a los territorios "que administra España y que reivindica Marruecos".


¿Empezamos a entender lo que está en juego?


Con todo lo hasta aquí indicado, como cuando Trump reclama Groenlandia, no sólo se están haciendo saltar las cuadernas de la UE –que ya de por sí tienen que retener bastantes intereses discrepantes y más a menudo de lo que quisieran, contradictorios–, sino que a la postre se tensa aún más la propia OTAN. El juego de USA-PSM en estos momentos es de "todo o nada", lo que significa alineación completa, sin fisuras, a sus dictados, por lo que la OTAN está reestructurándose –o seleccionándose– en función de estas circunstancias. Veremos en qué queda.


La migración es terreno fácil para todos esos propósitos porque el avance de las consecuencias del capitalismo degenerativo en el que estamos, lleva a acentuar la desposesión de las sociedades y, en general, a la destrucción de las condiciones de vida de la mayor parte de la humanidad. En ello se incluye la guerra sucia de distintos tipos y calibres contra unas u otras poblaciones. Conforme se agrava ese proceso, multitudes buscan desesperadamente ir hacia los que se consideran como "últimos flotadores" en el océano de Caos generado por el capital: las formaciones centrales del Sistema Mundial capitalista (eso que suele coincidir con lo que se autodenomina "Occidente"). Una humanidad sobrante para el Capital que se mueve hacia los lugares que considera de última supervivencia. Por eso precisamente se ha convertido en principal reclamo electoralista de la campaña de ultraderechización (¿renazificación?) de Europa y resto de "Occidente", su arma de combate para trepar y contra cualquier atisbo de socialdemocratizar la política.


Pero utilizarla a discreción, para tantos fines a la vez, puede acarrear el riesgo de que el proceso de las tensiones y fracturas se vaya de las manos. No puede dejarse de tener en cuenta que son cada vez más millones los que están dispuestos a morir cruzando fronteras.


Sobre el "efecto llamada" del que hablan las versiones más salvajes del capital, incluyo unas fotos que "explican" bien, sin palabras, lo que aquí hemos dicho al respecto de la estratagema sobre Ceuta:


(Gentileza de Antonio Arnau)

Quiero cerrar este texto con un recuerdo a todas las víctimas ahogadas en el Estrecho, por el antojo criminal de estos monstruos.


NOTA. Es de interés, para ponerse en antecedentes, prestar atención, por ejemplo, a estos artículos:


1/ https://www.infopolitica.es/p/lo-que-washington-escribio-sobre-ceuta?utm_source=share&utm_medium=android&r=6oqa3g&triedRedirect=true

2/ De la Marcha Verde a Ceuta: cincuenta años de la misma injerencia, los mismos cómplices. | Diario Octubre

3/ https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/08/02/pensamiento-critico-la-guerra-hibrida-llega-a-ceuta/



03 agosto, 2026

La guerra híbrida llega a Ceuta — Xavier Villar

 


Segunda Cita – 03/08/2026


La suspensión de Schengen por parte de Italia y el discurso de la extrema derecha se suman a las sospechas de una guerra híbrida con la vista puesta en el castigo a España.


Lo sucedido en Ceuta, uno de los territorios españoles en el África continental, ha desatado un doble debate. En el plano interno, la derecha y la extrema derecha han acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de "dejadez frente a la invasión". El presidente, por su parte, calificó los hechos como una "violación de la integridad territorial de España", sentenciando: "Ceuta es una ciudad española y lo ocurrido ayer merece toda nuestra condena y nuestro rechazo". Sin embargo, el debate más sugerente desde la perspectiva geopolítica, y eje central de este artículo, es el posible papel de Israel en los supuestos esfuerzos por castigar a Madrid por su apoyo a Palestina.


La crisis se desencadenó el pasado jueves 30 de julio, cuando cerca de 50.000 personas procedentes de Marruecos lograron franquear la frontera de Ceuta. Las autoridades confirmaron el fallecimiento de al menos 72 personas ahogadas en el intento. No obstante, este viernes fuentes del Ministerio del Interior apuntaban que más de 48.000 de estos migrantes ya habían regresado a territorio marroquí.


Las especulaciones sobre un presunto respaldo israelí a lo que diversos medios ya definen como una "guerra híbrida" contra España cobraron fuerza tras la viralización en redes sociales de artículos publicados a principios de año por analistas próximos a Israel. Estos sostenían que Washington y Tel Aviv deberían respaldar las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla como mecanismo de presión sobre Madrid.


En marzo, Michael Rubin, investigador principal del American Enterprise Institute, instó a Rabat a organizar una nueva "Marcha Verde" hacia los enclaves españoles. En un texto publicado por el Middle East Forum, Rubin propuso que ciudadanos marroquíes se dirigieran a Ceuta y Melilla con excavadoras, cruzaran la frontera desarmados e izaran la bandera de Marruecos. Presentó esta iniciativa como una respuesta a lo que él mismo describió como la «hipocresía anticolonial» de España.


No es la primera vez que Marruecos instrumentaliza a su propia población. Ya lo hizo en abril de 2021, cuando utilizó a unos 12.000 migrantes, incluidos miles de menores, como ariete en la frontera de Ceuta. ¿Qué ha cambiado desde entonces? Principalmente, la posición de España y su proyección internacional: desde su rechazo a participar en una eventual guerra contra Irán hasta su crítica feroz al genocidio en Gaza.


En esta línea, el politólogo portugués Bruno Maçaes recordaba recientemente un artículo de abril en el que analistas proisraelíes instaban a Tel Aviv a ayudar a Marruecos a tomar el control de Ceuta para escarmentar a España. Conviene recordar que Madrid reconoció al Estado de Palestina en mayo de 2024 y, posteriormente, decretó un embargo de armas, prohibió el atraque en puertos españoles a buques con combustible para el ejército israelí y vetó el tránsito de aeronaves con armamento destinado a Israel a través de su espacio aéreo. Tel Aviv denunció estas medidas como antisemitas, lo que motivó la llamada a consultas de la embajadora española.


Otro texto publicado en abril por el medio israelí Ynet sugería que Israel podría utilizar su influencia en Washington para facilitar a Marruecos la "recuperación" de Ceuta y Melilla. Su autor, Amine Ayoub, también miembro del Middle East Forum, planteó el respaldo a las reivindicaciones territoriales de Rabat como un castigo a España por cuestionar las políticas estadounidenses e israelíes. Ayoub esbozó tres vías de presión: señales diplomáticas directas de apoyo a Marruecos, cabildeo en Washington y campañas acusando a España de hipocresía por reconocer Palestina. Su conclusión era clara: ayudar a Rabat a "recuperar" los enclaves serviría para "escarmentar" a un aliado de la OTAN que había osado desafiar a Washington y Tel Aviv.


El propio Maçaes sentenciaba en la red social X que todos los indicios apuntaban a un "ataque híbrido más que a una mera cuestión migratoria".


Las relaciones entre Marruecos, Israel y Estados Unidos añaden otra capa de complejidad al análisis. En 2020, Rabat firmó los Acuerdos de Abraham con Israel, impulsados por la Casa Blanca, a cambio de que Washington reconociera su soberanía sobre el Sáhara Occidental. Aquel pacto incluyó el respaldo explícito al plan de autonomía marroquí, abandonando décadas de ambigüedad diplomática en favor de una posición nítida. Israel completó este triángulo estratégico en julio de 2023, cuando el primer ministro Benjamín Netanyahu reconoció formalmente la "marroquinidad" del Sáhara.


Como muestra de esta nueva política, Marruecos bautizó recientemente una autopista de 1.055 kilómetros que conecta Tiznit con Dajla como "Autopista Presidente Donald J. Trump". Esta infraestructura busca erigirse en un instrumento deliberado de poder estatal y una expresión física de su soberanía sobre el Sáhara Occidental, territorio clasificado por la ONU como no autónomo y pendiente de descolonización. Mientras Rabat reclama la soberanía total, el Frente Polisario, que representa al pueblo saharaui, defiende su independencia y mantiene en el exilio la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pese a su escaso reconocimiento internacional.


A la luz de estos antecedentes, resulta evidente que lo acaecido en Ceuta trasciende la mera inmigración, aunque esta se utilice como herramienta decisiva para condicionar la política doméstica española y, por extensión, la europea. De hecho, la crisis ha servido para visibilizar no solo las fracturas de la UE, sino una auténtica ofensiva política contra España orquestada por varios de sus socios. Todo comenzó con la inesperada y, para muchos analistas, desproporcionada reacción del Gobierno italiano de Giorgia Meloni, exigiendo "el endurecimiento de la política migratoria de España". Roma anunció este viernes la suspensión de los acuerdos Schengen con Madrid, activando los controles fronterizos para los ciudadanos extracomunitarios que viajen en avión o barco entre ambos países. A la postura italiana se sumaron rápidamente Polonia, Finlandia, Austria, la República Checa y Dinamarca.


La pregunta es, por tanto, obvia: ¿a quién beneficia esta crisis? En primer lugar, a Marruecos, que siempre ha defendido la "marroquinidad de Ceuta y Melilla". En segundo, a Israel, que observa con satisfacción al Gobierno de Pedro Sánchez en un momento de profunda vulnerabilidad, de cara a influir en las próximas elecciones generales de 2027. Valga como ejemplo la actitud del embajador israelí en la ONU, Danny Danon, quien publicó en X: "España, que nunca pierde la oportunidad de dar lecciones a Israel, ha declarado el estado de emergencia en Ceuta tras la crisis por su política de inmigración". Poco importaba que Madrid no hubiera declarado tal estado de emergencia; el objetivo de Danon era mediatizar el caos y colocar al Ejecutivo español en el banquillo de la opinión internacional.


En la misma línea se ha manifestado la administración Trump, otro de los grandes beneficiados. La cuenta oficial del Departamento de Estado publicó un mensaje mostrando su "solidaridad con el pueblo de España y con todos los europeos frente a esta flagrante violación de su soberanía y de sus derechos humanos", para acto seguido añadir: "Este incidente inaceptable es consecuencia directa de los esfuerzos deliberados del Gobierno español por permitir y facilitar la inmigración ilegal masiva hacia Europa".


El vicepresidente estadounidense, JD Vance, recalcó por su parte que la situación en España es "un lamentable recordatorio de las consecuencias de la migración masiva y de las políticas globalistas de la izquierda radical".




Por último, a nivel doméstico, el gran beneficiario es Vox. La formación de extrema derecha, alineada con Trump e Israel, encuentra en la inmigración, especialmente la musulmana, el eje central de su discurso. Un relato que no solo busca criminalizar al otro, sino difundir la teoría del reemplazo poblacional y la pérdida de la homogeneidad nacional; es decir, la defensa de una supuesta "blanquitud" entendida no en términos fenotípicos, sino culturales.


Todo parece indicar que este episodio de guerra híbrida contra España ha funcionado como un severo recordatorio de que las acciones políticas no son gratis, y de que alejarse de Estados Unidos e Israel tiene un precio.


https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/08/02/pensamiento-critico-la-guerra-hibrida-llega-a-ceuta/