Al-Quds
Libération se lanza en un contexto de creciente
violencia y opresión israelí, impulsada por una organización
sistemática de masacres, exterminio y apartheid. La Franja de Gaza
sufre un genocidio a manos del régimen de ocupación con más de
140.000 víctimas entre mártires y heridos, mientras Cisjordania es
devorada por asentamientos ilegales que fragmentan su territorio y
rodean la capital palestina, con más de 720.000 colonos ilegales
israelíes, armados como mercenarios del régimen colonialista
israelí sumado al muro del apartheid, y donde la mentira
colonialista de dos estados y la paz occidental de doble rasero ha
significado el martirio del pueblo palestino en estos 76 años de
ocupación, con el auspicio de Washington y los socios europeos con armamento y miles de millones de dólares de asistencia a la ocupación
desde 1948.
"Construí mi casa,
ladrillo a ladrillo. Hemos vivido en esta casa durante 70 años y
ahora (los israelíes) afirman que es suya. Forzaron a la gente a
salir de sus casas sin ropa, descalza a las 5 de la mañana".
Um Sameer protesta por la ocupación y el robo perpetrado por Israel
en Sheikh Jarrah, Jerusalén.
[transcripción]
Um Sameer. Jóvenes
desarmados y con las manos desnudas. Tanques, cohetes ... Ellos
[Israel] trajeron de todo al barrio. Ninguno de nosotros llevamos
nada en la mano, son protestas pacíficas con el fin de lograr
nuestro objetivo de recuperar nuestros hogares. No tienen derechos
sobre estas casas, ni siquiera un grano de arena, ni en toda
Palestina, desde Haifa hasta Jaffa, aquí no tienen nada. Nada. Esto
es Palestina, una histórica tierra árabe desde hace miles de años.
Esta es una protesta contra los asentamientos en cada lugar de al-Quds
[Jerusalén], donde somos particularmente asediados.
Periodista. Um
Sameer, díganos a qué familia pertenece usted.
Um Sameer. Somos
la familia Abdelatiff, propietaria de una de las 28 viviendas
familiares amenazadas por los desalojos. Imagínense, construí
mi casa ladrillo a ladrillo, piedra a piedra, en ella viví con mi
esposo, crie a mis hijos y a toda mi familia, hemos vivido en esta
casa durante 70 años y ahora dicen que es de ellos y quieren
obligarnos a salir de ella. El día que vinieron a desalojar a la
familia Ghawy de su casa, ¿ves todos estos controles militares?, se
alinearon de un extremo al otro de la calle y nadie podía moverse ni
un solo respiro. Sacaron a la gente de sus casas sin ropa y descalzos
a las 5 de la mañana, estaban dormidos. Este ejército opresor,
esta ocupación indecente. Tenemos que eliminarlo, Israel no es un
país real. ¡Oh mundo! ¡Oh pueblo árabe! Este es un estado
imaginario. Estos son los opresores que atacan a nuestros jóvenes
desarmados y con las manos desnudas. Este es un país falso sin
ningún poder propio, su poder está en sus mentiras y engaños, en el
apoyo de sus aliados opresores. Este es un estado ocupante y nunca
habrá tal país como Israel. Seremos libres, pacíficamente, por la
guerra o por cualquier medio seremos libres, si Dios quiere.
Periodista. Um
Sammer, ¿ha estado soportando una vida de injusticias?
Um Sameer. Claro.
Esto no es solo injusticia, esto es tiranía. Son como Hitler, no veo
diferencia entre ellos. ¿Una casa que construiste tú mismo, vienen
y se la apropian? ¿Qué hay del esfuerzo que nos costó levantarla?
Toda una vida de trabajo y cuidado de mi casa. ¿Quién hizo todo
eso? ¿Ellos? Ni siquiera conocemos a estas personas. No quieren
hacer nada. Mira a estos chicos y chicas jóvenes [manifestantes
palestinos], no llevan nada en la mano. Mire a los colonos [sionistas
armados], estos son los hombres que están dominando al-Quds. Pero te
juro que su día llegará.
Periodista. Este
caso va a los tribunales israelíes.
Um Sameer. Ha
estado en los tribunales durante años, ellos no poseen nada aquí. Palestina es un
país árabe y musulmán y no será arrebatada del mundo árabe.
Periodista. ¿Una
palabra para el mundo árabe?
Um Sameer. Hago un
llamado al mundo árabe, sé que se sienten solidarios con nosotros,
en sus corazones, sus almas y emocionalmente, y sabemos que no pueden
hacer nada por nosotros. Pero no nos apoyamos en nadie, porque
resistiremos la ocupación con nuestras propias manos. Si Dios
quiere, seguiremos resistiendo hasta el último momento de nuestra
vida.
Periodista. La vi
antes en un acalorado debate con un colono.
Um Sameer. Mi
corazón está en llamas por la tremenda hipocresía y la afirmación
de que estas tierras son de ellos. Porque saben con cada fibra de su
ser que lo que están diciendo son mentiras. Esto es sionismo, no
tiene nada que ver con el judaísmo. La gente dice que luchamos
contra el judaísmo, pero no es así, siempre hemos tenido buenas
relaciones con cristianos y judíos, siempre hemos sido buenos vecinos. Pero rechazamos la ocupación, la rechazamos, la rechazamos
totalmente.
Colonos israelíes muestran una pancarta en la dice: