04 febrero, 2026
03 febrero, 2026
China prohíbe el software de seguridad de EEUU e Israel — Kevin Walmsley
INSIDE CHINA – 03/02/2026
Traducción del inglés: Arrezafe
Los fundadores y altos ejecutivos de las principales empresas de software de ciberseguridad mantienen fuertes vínculos con los servicios de inteligencia israelíes.
Además de contratos con las mayores empresas globales, entre sus clientes se incluyen agencias gubernamentales estadounidenses, el Pentágono, las fuerzas armadas de la OTAN y contratistas de defensa extranjeros.
Queda prohibido en China con efecto inmediato, el software de ciberseguridad de Palo Alto Networks, Fortinet, CheckPoint, CyberArk y algunas otras empresas con sede en EEUU e Israel.
El gobierno central chino ha ordenado a todas las empresas e instituciones que identifiquen y reemplacen los productos y sistemas de software de dichas empresas para finales de junio.
Recursos y enlaces:
Exclusiva: Pekín pide a las empresas chinas que dejen de usar software de ciberseguridad estadounidense e israelí, según fuentes
Bloomberg: China prohíbe productos de ciberseguridad a las principales empresas estadounidenses e israelíes
https://www.thalesgroup.com/en/worldwide/france
Thales obtiene un contrato de 1.800 millones de libras para "maximizar los días en el mar para la Marina Real"
Thales adjudica a SFO Technologies contrato de estructuras cableadas de radar RBE2 para Rafale bajo la etiqueta Make in India.
Contratos de adquisiciones gubernamentales de CyberArk
https://www.carahsoft.com/cyberark/contracts
https://www.cyberark.com/company/leadership/
https://www.checkpoint.com/about-us/leadership/
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02 febrero, 2026
EEUU se esfuerza por encontrar compradores para el petróleo venezolano — Kevin Walmsley
https://youtu.be/9n7uPbEacyw?si=HdcFzP9Iy7GJSnIn
INSIDE CHINA – 02/02/2026
Temas:
Tras la toma de control de la industria petrolera venezolana por parte de Estados Unidos, empresas comerciales de materias primas obtuvieron contratos para vender el crudo a compradores de todo el mundo, incluyendo a China.
Sin embargo, el crudo venezolano se vende ahora a precios mucho más altos que antes, y las ganancias se canalizan a través de empresas estadounidenses y comerciantes de energía.
El aumento de los precios ha expulsado a las refinerías chinas del mercado del crudo pesado venezolano, quienes están trasladando sus pedidos a Canadá, Rusia e Irán.
El petróleo de arenas bituminosas canadienses es más caro que el crudo pesado y agrio venezolano, pero es similar y ofrece tiempos de entrega mucho más cortos y costos de envío más bajos.
Se ha instruido a las comercializadoras chinas de energía para que rechacen nuevas ofertas de crudo venezolano.
Informe:
Buen día.
Sólo hemos necesitado unas pocas semanas para confirmar cómo funcionarían las cosas para los mercados petroleros tras la toma de control de la industria petrolera de Venezuela, y para la cadena de suministro de China en particular.
Inmediatamente después de que fuerzas estadounidenses entraran en Caracas y secuestraran a Maduro, leemos titulares como estos. Para reanudar la producción, la administración Trump exige a Venezuela "cortar lazos con China, Irán, Rusia y Cuba, y asociarse exclusivamente con Estados Unidos en la producción de petróleo". Además, Venezuela debe "favorecer a la administración Trump y a las compañías petroleras estadounidenses en todos los negocios futuros".
La presunción era que China se vería privada del petróleo venezolano, del que dependía. Una premisa errónea y retrógrada. Porque China no dependía del suministro de petróleo venezolano, sino que Venezuela dependía de China para venderlo. Porque tan solo unos días después, las refinerías de petróleo chinas recibieron llamadas de Trafigura y Vitol para preguntarles si querían comprar petróleo venezolano. Se trata de comerciantes de materias primas que han obtenido nuevos y grandes contratos con el gobierno estadounidense para negociar la venta del crudo venezolano.
Vitol despertó cierto interés de refinerías en India, y ambas compañías contactaron con PetroChina para la venta de crudo Merey, un crudo de grado pesado y ácido. La administración Trump confirmó que China puede volver a comprar petróleo de Venezuela, pero no con los grandes descuentos anteriores, y reiteró que ahora es Estados Unidos el que controla las ventas de petróleo de Venezuela.
China está excluyendo de su economía a grandes empresas comerciales como Trafigura. De momento, desde que Trump se hizo cargo de las exportaciones, PetroChina se ha negado a comprar o comercializar crudo venezolano.
Los descuentos que Venezuela solía ofrecer a sus compradores, incluyendo a China, suponen ahora un problema. El mundo está bien abastecido de petróleo, cuyo precio está cayendo cada vez más. China es el mayor importador y consumidor de petróleo del mundo, pero está bien abastecida. Si desaparecen los grandes descuentos del crudo venezolano, los compradores chinos simplemente podrán migrar a Canadá, Irán o Rusia.
Así pues, la idea de que las refinerías de crudo chinas entrarían en pánico, desesperadas por reemplazar el petróleo venezolano en su cadena de suministro, no tiene pies ni cabeza. A los operadores de PetroChina se les ha dicho que ni siquiera piensen en comprar petróleo venezolano hasta que se les indique lo contrario, por lo que ahora las empresas comercializadoras se desviven por encontrar compradores que reemplacen a China en la compra del crudo venezolano. Y eso es algo que no se puede lograr sin recurrir a los descuentos anteriores: China era simplemente un comprador demasiado grande.
Aquí es donde la situación se vuelve aún más peculiar: quienes probablemente se beneficien serán los proveedores canadienses de crudo. El oleoducto Trans Mountain se extiende desde las arenas petrolíferas de Alberta hasta Vancouver. Dos tercios del petróleo bombeado por ese oleoducto se destinan a China, y el resto a Estados Unidos.
Este petróleo es muy similar al que proviene de Venezuela. Es más caro que el crudo Merey, también de Venezuela. La ventaja es que el tiempo de envío es de 40 días, dada su cercanía a China, y que se pueden utilizar distintos tipos de buques para transportar el petróleo canadiense, lo que también reduce los costos del transporte. Además, el oleoducto Trans Mountain también fue el factor que determinó la expulsión del crudo estadounidense de la cadena de suministro energético de China. En 2025, las importaciones chinas de crudo desde EEUU se redujeron en más del 60 %. Las importaciones desde Canadá se cuadruplicaron con creces.
Sean buenos.
Fuentes y enlaces:
Reuters, Vitol, Trafigura offer Venezuelan oil to Indian, Chinese refiners for March delivery, sources say
China replaces US barrels with crude from Canada
https://www.seatrade-maritime.com/tankers/china-replaces-us-barrels-with-crude-from-canada
Trump’s Venezuela oil grab is pushing Chinese refiners to Canada (Not paywalled)
https://calgaryherald.com/business/trumps-venezuela-oil-grab-is-pushing-chinese-refiners-to-canada
Reuters Exclusive: PetroChina holds off from buying Venezuelan oil marketed under US control, sources say
Bloomberg, Trump’s Venezuela Oil Grab Pushes Chinese Refiners to Canada
Trump administration demands Venezuela cut ties with US adversaries to resume oil production
https://www.cnn.com/2026/01/07/politics/venezuela-trump-oil-demands
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01 febrero, 2026
A quien pueda interesar — Israel Rojas
Segunda Cita - 31 de enero de 2026
No lucharé ni daré mi sangre por un presidente, ni por un secretario general de ningún partido político. No lucharé por un venerable anciano, ni por su hijo o nieto, ni por su familia. No he luchado por un ser humano en particular. No.
Yo luché, lucho y lucharé hasta el último aliento por Cuba soberana. Lucharé contra el fascismo y el imperialismo. Para evitar que desaparezca el sueño de Martí y de Fidel: el de una nación donde la ley primera sea el culto a la dignidad plena del hombre, y para que el futuro del país esté en manos de hombres y mujeres de ciencia. Para seguir echando mi suerte con los pobres de la tierra, hasta que desaparezca toda inequidad. Lucharé para que el tráfico de drogas no sea el destino de nuestro territorio. Lucharé por mis hijos, por mis sobrinos y por los hijos de mis hijos. Lucharé porque "Longina", "Yolanda" y "Marilú", "Créeme" y "Ojalá", no sean obras de un período perdido en la utopía de unos románticos, sino la obra viva de un arte vivo. Lucharé por lo que soy y por lo que no llegué a ser, pero quise.
Y cuando la sombra del desaliento intente filtrarse, cuando el peso de la lucha amenace con doblegar las espaldas, recordaré que en cada palma hay un susurro de independencia, que en cada ola que golpea la costa retumba el juramento de Baraguá. Y espero que no aparezca la pantomima cobarde de "negociar" para parecer "inteligentes y modernos". Para esos "sabios" todo mi desprecio de antemano.
Cuba lleva en la sangre el fuego sagrado de los que soñaron una nación de pie. No hay fuerza opresora que pueda con la roca moral de un pueblo decidido a prevalecer o morir en el intento. Seguiremos en pie, hasta que la victoria final corone nuestros esfuerzos.
Como escribió el Apóstol: "Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército".
¡Que viva Cuba libre!
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31 enero, 2026
Venezuela. La verdad detrás del fango mediático — Geraldina Colotti
Resumen Latinoamericano – 27/01/2026
En las redacciones de Roma, Madrid y Bruselas se ha consolidado una narrativa tóxica que apunta a presentar la Revolución Bolivariana como un proyecto en liquidación. Aprovechando la complejidad de la nueva reforma de la Ley de Hidrocarburos y las medidas de emergencia adoptadas por el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, la prensa italiana acusa a Venezuela de ceder ante Trump y de haber revocado las históricas nacionalizaciones de Hugo Chávez. Se trata de un vuelco de la realidad que esconde una verdad mucho más incómoda: mientras Venezuela lucha por su independencia en condiciones de guerra, Europa ya ha firmado su propia rendición energética.
Los diarios italianos, incluso aquellos que se definen como independientes, utilizan un sofisma peligroso: sostienen que si Venezuela permite que una empresa extranjera opere, entonces la nacionalización ha terminado. Esta tesis ignora deliberadamente la diferencia entre propiedad y gestión operativa. ¿Por qué mienten? Porque deben convencer al público europeo de que el socialismo ha fracasado y que la única forma de extraer petróleo es el mercado neoliberal. La realidad es que la propiedad de los yacimientos (Art. 302 de la Constitución) sigue siendo inalienable de la República. El gobierno bolivariano ha puesto en marcha una suerte de Soberanía Adaptativa: impone a los socios extranjeros hacerse cargo de la inversión y del riesgo operativo en un contexto de bloqueo criminal, pero cada barril extraído está sujeto a la fiscalización del Ministerio del Petróleo. No es el mercado el que dicta las reglas, es el Estado el que usa el capital extranjero para romper el asedio. Quien habla del fin de las nacionalizaciones oculta el hecho de que toda infraestructura construida por los privados volverá a la nación al término del contrato.
La prensa italiana evita cuidadosamente explicar la situación de CITGO, la filial de PDVSA en los Estados Unidos, víctima del mayor saqueo de la historia moderna. La tesis de los periódicos es que Venezuela está perdiendo CITGO por deudas no pagadas. ¿Por qué mienten? Porque no pueden admitir que CITGO fue secuestrada ilegalmente y entregada a la farsa del gobierno en la sombra de Guaidó para ser desmembrada por los acreedores amigos de Washington. La presidenta encargada Delcy Rodríguez no está cediendo: está utilizando la reforma petrolera como palanca de negociación. El mensaje enviado a los Estados Unidos es claro: si quieren acceder a las reservas venezolanas (que el Departamento de Energía de EEUU estima en 500.000 millones de barriles), deben reconocer el daño causado por el saqueo de CITGO. Venezuela utiliza su fuerza energética para forzar una mesa de negociación sobre la restitución de miles de millones de dólares arrebatados al pueblo. Negociar bajo presión no es capitular, es ejercer la diplomacia de los pueblos contra la piratería.
Los medios italianos presentan a menudo las “sanciones” como medidas dirigidas contra individuos corruptos. Es una de las mentiras más descaradas. Desde 2015, Venezuela ha sufrido más de 900 Medidas Coercitivas Unilaterales que constituyen crímenes de lesa humanidad. El ataque tecnológico del 3 de enero es la evolución final de esta guerra: del bloqueo de las cuentas bancarias al terrorismo informático contra las infraestructuras críticas para paralizar al país.
La Ley Antibloqueo no es una puerta cerrada al socialismo, como dicen en Roma, sino un escudo legal indispensable. Permite al Estado operar en el secreto necesario para burlar a los drones financieros de la OFAC y garantizar alimentos y medicinas. Presentar estas medidas de supervivencia como un retorno al capitalismo es un acto de cinismo intelectual que solo sirve para justificar el asedio ante los ojos de la opinión pública europea.
Aquí la prensa italiana alcanza la cumbre de la hipocresía: se preocupa por la soberanía venezolana mientras calla sobre la total abdicación de la soberanía italiana. Tras el sabotaje impune del Nord Stream, Italia se ha convertido en un satélite energético de Texas. Los datos que nuestros periódicos no publican son devastadores: en 2025, las importaciones italianas de Gas Natural Licuado (GNL) desde los Estados Unidos se duplicaron, llegando al 45% de la necesidad total. El gas estadounidense les cuesta a los italianos entre un 50% y un 100% más respecto al pasado, y en ciertos picos hasta cinco veces el precio interno de EEUU Italia paga una «vacuna» energética inmensa sin ninguna autonomía de decisión.
Venezuela, en cambio, a pesar del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, negocia con los BRICS+ e impone condiciones a sus transnacionales. ¿Quién ha perdido realmente la soberanía? ¿El país que defiende sus pozos bajo las bombas tecnológicas o el que compra gas a precio de oro a quien le hizo saltar los gasoductos?
Otro argumento preferido por los periódicos es la crisis de PDVSA, presentada como prueba de la ineficiencia estatal. No dicen, sin embargo, que PDVSA había sido infiltrada por una tecnocracia corrupta que servía a intereses foráneos. Según lo analizado por David Paravisini, muchas deudas reclamadas por las multinacionales eran acuerdos ilícitos entre directivos traidores y empresas extranjeras. La deuda de Chevron, presentada por los medios como una cadena al cuello de Venezuela, ha sido desenmascarada: de una solicitud de 4.000 millones se pasó a menos de 800 millones reales.
La reforma de Rodríguez es un acto de limpieza profunda: recentralizar el mando en el Ministerio significa quitar el petróleo de las manos de los burócratas corruptos para devolverlo a la Inversión Social. El conflicto persiste precisamente porque Venezuela se niega a eliminar el financiamiento de las Grandes Misiones sociales con los ingresos del crudo.
La propaganda trabaja por algoritmos y por estética. Busca vender el modelo de EEUU como la única modernidad posible, callando sobre la crisis social que devora las ciudades estadounidenses entre drogas y pobreza extrema.
Venezuela propone una modernidad multipolar basada en la soberanía de los datos y de los recursos. Colaborando con Rusia, China e Irán, Caracas certifica sus reservas fuera del control de Silicon Valley y de las agencias de calificación occidentales. Este es el verdadero desafío del siglo XXI.
La Revolución Bolivariana no ha cedido. Ha aprendido a luchar en un mundo donde el recurso energético es el arma principal. Decir que el petróleo está en manos de Trump es un insulto al pueblo venezolano que continúa custodiando sus refinerías a pesar del dolor por el secuestro de sus líderes. La soberanía no es un concepto burocrático, es la capacidad de mantenerse en pie cuando todos alrededor se arrodillan. Venezuela está de pie. Es Europa la que parece haber olvidado cómo se está así.
El balance de la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en el dramático escenario posterior al 3 de enero de 2026, no puede reducirse a una simple crónica de emergencia. Lo que surge es una verdadera doctrina de la resistencia que hemos definido como Soberanía Adaptativa. Mientras la prensa italiana se afana en buscar signos de rendición en los tecnicismos de la reforma petrolera, los datos reales relatan la consolidación de un modelo que no solo ha protegido a la nación del colapso, sino que ha relanzado su proyección como potencia energética global.
Contra todo pronóstico de las agencias de calificación occidentales, Venezuela cerró el 2025 con un crecimiento del PIB petrolero del 16% y una producción estabilizada en 1,2 millones de barriles por día. El plan Reto Admirable 2026, presentado por Rodríguez, no es un libro de sueños, sino un programa fundado en 19 trimestres consecutivos de crecimiento económico alcanzados bajo el régimen de sanciones más feroz de la historia moderna. La proyección de un incremento de los ingresos del 37% para el año en curso es la respuesta más firme a quienes, desde Roma o Washington, apostaban por el default del Estado bolivariano tras el secuestro del presidente Maduro.
La verdadera victoria política de esta fase reside en el destino de la riqueza. La reforma de la Ley de Hidrocarburos, lejos de privatizar, ha blindado el vínculo entre extracción y justicia social. El modelo de distribución del presupuesto 2026 habla claro: el 53% de los recursos se destina directamente a las Comunas, el 29% a las Gobernaciones y el 15% a las Alcaldías. Mientras que en los países que han abrazado el neoliberalismo —como la Italia del GNL estadounidense— la renta energética termina en los dividendos de las transnacionales, en Venezuela cada barril producido se transforma por ley en salario, salud y alimentación para el pueblo. Es esta la amenaza inusual y extraordinaria que el imperio no puede perdonar.
Con la firma de los primeros contratos de exportación, el gobierno de Delcy Rodríguez ha demostrado que el país no es un actor pasivo en el tablero energético, sino un eje de la integración regional y mundial. La firmeza al reivindicar el derecho a relaciones diversas —con los BRICS+, con China, con Rusia e incluso una agenda energética soberana con los Estados Unidos— marca el fracaso de la estrategia del aislamiento. Venezuela no tiene miedo al mercado mundial porque sabe que posee la llave para sus equilibrios futuros.
En definitiva, la experiencia venezolana de 2026 ofrece una lección brutal a las democracias liberales europeas. Mientras Venezuela defiende su propia soberanía de datos y recursos bajo las bombas de la guerra cognitiva, Europa se descubre frágil, dependiente y desindustrializada por haber cedido su autonomía a Washington.
La resistencia bolivariana demuestra que la soberanía no es un vestigio del pasado, sino la única condición posible para la paz y el desarrollo en el siglo XXI. A pesar del dolor por el secuestro de sus líderes, la Venezuela de hoy no es un país que cede, sino un país que está reorganizando el Estado para una batalla de larga duración. La Revolución no ha terminado; ha entrado en una fase de madurez estratégica donde la flexibilidad táctica sirve para proteger la inquebrantable firmeza de los principios.
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30 enero, 2026
The Monsters Who Launch Wars Abroad Are Now Waging War On Our Rights — Laith Marouf / Dimitri Lascaris
Reason2Resist - 30 Jan 2026
Dimitri Lascaris speaks with Laith Marouf, Executive Director of Free Palestine TV, about the ongoing crimes of Western elites in West Asia, and the escalating repression of dissent in the West.
https://www.youtube.com/@TVFreePalestine/videos
https://www.youtube.com/channel/UCcLnmCiZ691HyvB6UvZq69A
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29 enero, 2026
Iran: the real plan is NOT regime change — Laith Marouf / Ammar Kazmi
ATTRITION Pod - 16 ene 2026
In this episode of ATTRITION, Ammar Kazmi speaks with Lebanon-based journalist Laith Marouf of Free Palestine TV about the foreign-backed riots in Iran, delving into hybrid warfare, betrayal by Western leftists, Zionist influence over the US, and predictions for Iran's future.
Chapters:
0:00 – Preview
1:02 – Introduction
2:04 – How the riots started
4:08 – Why is Iran a target?
6:42 – Leftist betrayal of Iran
10:52 – Zionist infiltration in the West
19:46 – US-Zionist divergence
23:28 – Defeating Jewish supremacism
25:40 – Hybrid warfare
29:17 – Iran’s economic woes
36:52 – Syrianisation of Iran
41:17 – Iran’s internal security
46:12 – Nuclear weapons
50:15 – Open Internet
52:00 – Ongoing US threat?
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DEJA DE LAMENTARTE: ¡ACTÚA! — Biljana Vankovska
DISAPPEARING ACTS – 29/01/2026
Traducción del inglés: Arrezafe
Los estadounidenses como rehenes del complejo militar-industrial-mediático-académico-censor
Muchos coinciden en que el cambio de nombre del Departamento de Defensa de EEUU a Departamento de Guerra fue un acto de sinceridad, una forma de quitarse las máscaras y el discurso orwelliano. Tenemos exactamente lo que prometen y lo que vemos. La OTAN, es decir, los aliados europeos (y también Canadá), se ha adaptado a la retórica militar del Pentágono y la Casa Blanca, incluso cuando la amenaza armada se dirige contra integridad territorial de ellos mismos. Nada nuevo por otra parte: normalizar el lenguaje de las amenazas e intervenciones militares ha sido durante mucho tiempo el único mecanismo para "defender los intereses nacionales estadounidenses". No recuerdo que haya sido de otra manera. De hecho, la candidata demócrata en las últimas elecciones, Kamala Harris, prometió que, como comandante en jefe, garantizaría que Estados Unidos conservara "la fuerza de combate más poderosa y letal del mundo".
Así pues, la desesperación provocada por el trumpismo y su avance militar global no debería llevarnos a concluir que «la otra opción habría sido mejor». El problema estadounidense —y nuestro problema global— es que otras opciones se descartan intencionalmente por ser consideradas poco creíbles e «inelegibles». Seamos claros una vez más: Estados Unidos nunca ha tenido un presidente verdaderamente pacífico, pero sí cuenta con una serie de vetustos criminales de guerra con las manos ensangrentadas.
Claro que, a primera vista, parece irónico que, tras establecer una Junta para la Paz, la misma administración que la propicia ordene un ataque inminente contra otro país, Irán. Y no es la primera vez. Para ser claros, la Junta para la Paz es una fachada para legitimar el genocidio y consumarlo. En una entrevista para Al Jazeera, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, advirtió que un ataque de Estados Unidos contra Irán sería "inapropiado", e instó a Washington y Teherán a resolver sus problemas de forma diplomática y gradual. ¡Este mismo individuo firmó la "Carta de la Paz" de Trump apenas unos días antes!
Las ambiciones de Trump de establecer la paz mundial son igualmente monstruosas. En conjunto, sumado a lo que sucede en Minneapolis (y no sólo allí, sino allá donde se centre la mirada de los medios y el público), la cuestión de las tendencias fascistas de la política estadounidense cobra legitimidad. La primera lección de ciencias políticas en la universidad es que «la política exterior se deriva de la política interior, y viceversa». Son gemelos siameses de toda política, independientemente de cómo se presente al electorado.
Desafortunadamente, la población estadounidense siempre se ha preocupado más por su propio bienestar, sin importar el costo que pagan otros pueblos y lugares cuyos nombres ni siquiera pueden pronunciar, y mucho menos ubicar en un mapa. Ahora, con razón, protestan contra lo que muchos hemos estado advirtiendo desde hace tiempo: ¡llegará el día en que se les venga encima, y no habrá nadie que los defienda! Ese momento ya ha llegado.
Sin embargo, esto no impide que el Comandante en Jefe, a quien el Congreso ha delegado toda la autoridad, gobierne mediante órdenes ejecutivas y decretos, incluso en política exterior, e inicie nuevas guerras. Una armada masiva, como anunció en su perfil de Truth Social, ha puesto rumbo a Irán. Avanza con rapidez, gran poder, entusiasmo y determinación. Lo que no dice, pero que el mundo sabe, es que detrás del deseo de "balcanizar Irán" (es decir, destruirlo, como destruyeron la ex Yugoslavia) se encuentra el hermano siamés, Usrael.
La Unión Europea participa y aprueba la guerra a su manera: los medios “informan” que «la represión contra los manifestantes en Irán ha sido un punto de inflexión para los europeos. Por eso ayer lograron superar sus diferencias y decidieron imponer sanciones al CGRI (Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán)».
Si, hasta ayer, el secuestro de un presidente legítimo resultaba impactante, ahora, por primera vez, las fuerzas armadas de un país soberano (que, por cierto, tienen derecho a la legítima defensa según el Artículo 51 de la Carta de la ONU) son declaradas "organización terrorista". Si uno busca información sobre el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), inmediatamente se encontrará con narrativas que lo califican de fuerza paramilitar bajo el liderazgo del Ayatolá y simplemente parte de las fuerzas armadas. De nuevo, la vieja batalla de las narrativas: Irán es demonizado al instante, a pesar de que el país nunca ha cometido una agresión alguna contra otro Estado. En la retórica oficial iraní, la Guardia Revolucionaria es una "institución popular"; recluta voluntarios y brinda asistencia en desastres naturales, operaciones de rescate, pandemias y demás [algo similar a La Unidad Militar de Emergencias (UME) de las Fuerzas Armadas españolas]. En otras palabras, es una combinación de ejército, protección civil y movimiento patriótico antiimperialista. Recuerdo que las fuerzas de defensa yugoslavas solían definirse de forma similar.
Pero si logran convencerte de que el CGRI disparó contra su propio pueblo porque es antipopular, y no porque 2.000 o 3.000 agentes extranjeros (principalmente del Mosad) intentaron un golpe violento en Teherán, entonces te creerás cualquier mentira. Para hacerlo aún más irónico, al mismo tiempo, en EEUU, tropas de la Guardia Nacional están desplegadas en las calles de las ciudades reprimiendo duramente a los más débiles, a los diferentes, a los pobres... ¿Por qué? Para que Washington y otras ciudades destaquen por su mayor belleza y orden. Seguridad y orden, según ellos.
¿Por qué importa esto? Porque hace apenas unas semanas, debatíamos, incluso en círculos afines, el sangriento saldo en las calles de las ciudades iraníes. Mi postura de principios, entonces y ahora, es la misma: incluir en nuestras preocupaciones la represión contra los manifestantes en Irán es contraproducente para todos los que abogan por la paz. Atacar a Irán ha estado desde hace tiempo en la agenda del Pentágono, cuya intención, de una forma u otra, es destruir tanto a la población como al tejido social.
Muchos de nosotros, como observadores y personas que hemos experimentado los "remedios" y las "misiones civilizadoras" occidentales, debemos solidarizarnos con Irán y condenar al verdadero culpable (incluso cuando se trata del así denominado régimen de Teherán). Lo primero es lo primero.
Plantear si la intervención de Trump en Irán busca distraer a la población estadounidense de sus violentas y destructivas políticas internas no es más que una pregunta retórica que yo considero inútil. El ciudadano estadounidense ha estado "distraído" durante generaciones, incluso antes de Vietnam. Es analfabeto, insensible, incapacitado por la propaganda y un sistema educativo diseñado para mantenerlo como rehén del complejo militar-industrial-mediático-académico-inquisidor. No deberíamos esperar nada de la población estadounidense, salvo que empiecen a darse cuenta de que ahora van realmente a por ellos, a por cualquiera que se oponga a la locura oficializada en casa. Pero a todos los demás, debemos exigirles un compromiso de principios contra la agresión hacia un país que no representa ninguna amenaza, ni para Estados Unidos ni para el mundo, porque dicha agresión también nos alcanzará a nosotros, solo que ahora en forma de una tercera guerra mundial.
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27 enero, 2026
Sam Torabi: Iran draws its strength from society itself
Al Mayadeen English 25 January 2026
In The Proximate Aspect, Iranian researcher specializing in strategic affairs and international relations, Sam Torabi, challenges the long-standing assumption that Iran can be destabilized from the outside, arguing that the Islamic Republic draws its strength from society itself, a reality its adversaries consistently fail to grasp.
Torabi also addresses whether US intelligence agencies and Mossad miscalculated their ability to spark a color revolution in Iran, pointing instead to a state that has repeatedly turned pressure into cohesion.
He also warns about foreign-funded networks operating inside Iran, describing their role in manufacturing chaos as more destructive than ISIS.
"What is the cause of Iran's economic stagnation? Would surrendering to the West save Iran economically?" are questions that are answered throughout the episode.
00:00 Introduction
03:03 Who is Sam Torabi?
04:24 Popular legitimacy of the Iranian regime
07:40 Failure of regime-change efforts in Iran
10:40 Iran’s unexpected technological superiority
15:47 Iranian economic crisis
19:03 Iran's future: Shaped by principles or by pragmatism?
21:33 What happens to a society bled dry?
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