23 marzo, 2026

Irán avanza hacia la guerra total contra el culto a la muerte — Pepe Escobar

 


Strategic Culture – 19/03/2026

   Traducción del inglés: Arrezafe


Parálisis estructural. Meticulosamente programada. Inexorable. En marcha.


Atacar el yacimiento de gas de South Pars en Irán, el más grande del planeta, supone la máxima escalada.


Neo-Calígula, con su característico discurso cobarde en Truth Social, desesperado por culpar al culto a la muerte en Asia Occidental y eximirse de toda responsabilidad, afirma que fue Israel el que “iracundo” atacó South Pars y que Estados Unidos "no sabía nada de este ataque en particular". Y añadió que Qatar "no estuvo involucrado de ninguna manera", y que Irán atacó la planta de GNL de Qatar en represalia "basándose en información errónea".


¿Eso es todo? Entonces, ¿seguimos bailando?


Difícilmente. Más bien, el culto a la muerte utilizó medios de comunicación abiertamente sionistas en los EEUU para presentarlo todo como una operación conjunta, hundiendo al Imperio del Caos y el Saqueo aún más en un atolladero de arrogancia; arrastrándolo a una Guerra Energética Total con consecuencias devastadoras; y poniendo a las petromonarquías del Golfo 100% en contra de Irán (ya estaban ejerciendo campaña contra Irán, especialmente Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar).


Neo-Calígula puede presumir todo lo que quiera. Sin embargo, es obvio que una operación de tal sensibilidad y magnitud —como medio para "presionar" a Teherán— requiere una profunda implicación del CENTCOM y la aprobación presidencial.


Así pues, el escenario privilegiado apunta una vez más a que Washington está perdiendo el control de su propia política exterior, suponiendo que alguna vez la haya tenido.


Todos los implicados, cuya incapacidad para interpretar el tablero de ajedrez ha quedado demostrada una y otra vez, no pudieron evitar creer que Teherán acabaría cediendo tras un ataque a su preciada seguridad energética.


La respuesta iraní, como era de esperar, fue totalmente opuesta: una escalada radical. La lista de objetivos para el contraataque se publicó de inmediato y se seguirá al pie de la letra. Empezando por la refinería de Ras Laffan en Qatar.


¡Ojo con esos trenes de GNL!


Resulta tentador creer que el neo-Calígula está tratando de distanciarse del descontrolado y Totalmente Desesperado culto a la muerte, posiblemente ofreciendo una vía de escape a Teherán, admitiendo al mismo tiempo que destruir South Pars supodría algo catastrófico, pero comprometiéndose a "volarlo por los aires" (no esperen que un gánster narcisista, megalómano y divagante sea coherente).


Lo que es crucial y está en juego en la tragedia de South Pars son los trenes de GNL.


Un “tren” consta de diversos componentes diseñados para procesar, purificar y convertir gas natural en GNL. Se denominan “trenes” debido a la disposición secuencial de los equipos (trenes de compresores) que se utilizan en el proceso industrial para procesar y licuar el gas natural.


El proyecto Qatar 2 en la enorme refinería de Ras Laffan fue coordinado por Chiyoda y Technip, una empresa conjunta anglo-japonesa. Lo mismo respecto a las unidades 4 y 5, que conforman las mayores plantas de GNL del mundo.


Estos “trenes” son operados por Qatar Gas, ExxonMobil, Shell y ConocoPhillips. En la práctica, se trata de instalaciones vinculadas a Estados Unidos y Occidente, por lo que constituyen objetivos legítimos para Irán.


En el mundo solo existen 14 de estos trenes, y no es exagerado afirmar que la "civilización" occidental depende de todos ellos. Reemplazar un tren lleva entre 10 y 15 años. Estos 14 trenes están al alcance de los misiles balísticos e hipersónicos de Irán, y al menos uno de ellos fue incendiado durante el contraataque iraní. Así de grave es la situación.


La primera guerra total de alta tecnología en Asia Occidental


La escalada en South Pars era inevitable después de que las nuevas normas establecidas por Irán en el estrecho de Ormuz volvieran completamente loco al sindicato de Epstein.


Fue la paranoia de las aseguradoras occidentales la que cerró el estrecho, mucho más que el potencial defensivo combinado iraní de drones y misiles balísticos. Entonces, la Guardia Revolucionaria anunció que el estrecho estaba abierto a China, a otras naciones inmersas en negociaciones, como Bangladesh, y a los países del Golfo que expulsaran a los embajadores estadounidenses.


Finalmente, se impuso un nuevo conjunto de reglas que funcionan así:


1. Si su cargamento se negoció en petroyuanes, es posible que obtenga paso gratuito.

2. Debes pagar peaje.

3. Solo entonces podrá navegar libremente por aguas territoriales iraníes, cerca de la isla de Qeshm, y no atravesando el centro del estrecho.


El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Araghchi, fue inequívoco: «Tras el fin de la guerra, diseñaremos nuevos mecanismos para el estrecho de Ormuz. No permitiremos que nuestros enemigos utilicen esta vía marítima». Pase lo que pase, el estrecho de Ormuz contará con un puesto de control permanente, bajo dominio iraní.


El profesor Fouad Azadi, a quien tuve el placer de conocer en Irán hace años, ya anunció que los barcos que transiten por el estrecho deberán pagar un peaje del 10 %. Esto podría generar hasta 73 mil millones de dólares anuales, más que suficiente para compensar los daños de la guerra y las sanciones estadounidenses.


Irán ya está inmerso en lo que, a efectos prácticos, se configura como la Primera Guerra Total de Alta Tecnología de Asia Occidental.


Estratégicamente, según la definición de los analistas iraníes, esto implica una fascinante abundancia de nueva terminología.


Comencemos con la Gran Constricción, aplicada a través de la estrategia de Desgaste Quirúrgico hiperfocalizado. El objetivo final de dicha constricción ha cambiado: de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a la destrucción del tejido mismo de la sociedad civil israelí.


Luego está el Rompeescudos Mach 16, cuyas superestrellas tecnológicas son los misiles Khorramshahr-4 y Fattah-2, que alcanzan velocidades terminales de Mach 16, viajando a 5,5 km por segundo.


Traducción: mientras la computadora enemiga calcula un vector de interceptación, la ojiva del misil, un proyectil de una tonelada, ya ha impactado, creando una paradoja de defensa de suma cero: Israel gasta millones de dólares intentando una interceptación con una probabilidad de fracaso del 100%, mientras que Irán gasta una fracción para lograr un impacto asegurado.


A continuación tenemos La Doctrina de los Cuatro Órganos Vitales.


Los nueve millones de habitantes de Israel sobreviven gracias a tan sólo dos puertos principales de aguas profundas. Esto ha llevado a Teherán a adoptar una estrategia de parálisis estructural, centrándose sistemáticamente en cuatro "puntos críticos": los nodos hiperconcentrados de la infraestructura israelí que, de ser desmantelados, convertirán el sistema de defensa israelí en una jaula oscura, sedienta y hambrienta.


Los cuatro órganos vitales son: Asfixia hidrológica (que afecta al 85% del agua potable de Israel en cinco plantas desalinizadoras); Protocolo de apagón (que afecta a la central eléctrica de Orot Rabin, en el corazón de la red eléctrica nacional); Bloqueo alimentario, que afecta a los puertos de Haifa y Ashdod, esenciales para las importaciones israelíes del 85% del trigo que necesita; y Descabezamiento energético: centrado en las refinerías de Haifa, la única fuente israelí de petróleo refinado, y un objetivo aún más importante después del ataque a South Pars.


Parálisis estructural. Meticulosamente programada. Inexorable. En marcha.



22 marzo, 2026

Seis condiciones para poner fin a la guerra: Irán define el desenlace en un giro sin precedentes

 


Las seis condiciones expuestas por Irán representan una reestructuración integral del marco político y de seguridad del conflicto.


En primer lugar, Irán exige garantías vinculantes de que la guerra no se repetirá, lo que supone un rechazo a los acuerdos de alto el fuego temporales o simbólicos.


En segundo lugar, Teherán exige el cierre de las bases militares estadounidenses en toda la región, una demanda que supone un desafío directo para la presencia militar estadounidense en Asia Occidental.


En tercer lugar, Irán insiste en que los agresores paguen una indemnización por los daños causados durante la guerra.


En cuarto lugar, exige el fin de todas las guerras en curso en los frentes regionales, situando la confrontación actual dentro de un contexto regional más amplio en lugar de un conflicto aislado.


En quinto lugar, Teherán busca el establecimiento de un nuevo régimen jurídico que rija el estrecho de Ormuz, una arteria energética global crucial sobre la cual Irán ejerce influencia estratégica.


En sexto lugar, la exigencia iraní se extiende al ámbito de los medios de comunicación, pidiendo el enjuiciamiento y la extradición de personas vinculadas a lo que describe como operaciones mediáticas hostiles dirigidas contra Irán.


En conjunto, estas condiciones van mucho más allá de los términos convencionales de un alto el fuego, y reflejan un intento de redefinir no sólo el resultado de la guerra actual, sino también el orden regional que la sustenta.


Fuente: The Palestine Chronicle – 22/03/2026



LA BELICOSA NAVE DEL ENLOQUECIDO IMPERIALISMO

 






این سند جنایت آمریکا است

 








They're "Liberating" Iranians By Murdering Them

(USrael "libera" a los iraníes matándolos)

Fuente (vídeo): Reason2Resist – 22/03/2026



21 marzo, 2026

Deshojando una chamuscada margarita

 


Donalcin Tétrico ha vuelto a dar señales contradictorias sobre sus esquizofrénicas intenciones respecto a la guerra. Por un lado, se están enviando aún más tropas estadounidenses a la región según rumores "internos" filtrados a través de los principales medios de comunicación que sugieren que el despliegue de tropas terrestres es definitivamente inminente, mientras que, por otro lado, en un nuevo arrebato en las redes sociales, ha dado claras señales de que está a punto de dar marcha atrás, afirmando que Estados Unidos está cerca de concluir la guerra "exitosa" (léase: desastrosa).

[...]

Estados Unidos ha pasado de proclamar la superioridad absoluta de la región, afirmando con seguridad que abriría el estrecho, a suplicar ayuda a sus aliados, para luego retractarse y admitir que, en realidad, no necesita el estrecho en absoluto. Queda patente la cobardía y la torpeza de la administración controlada por Israel, que se esfuerza por improvisar excusas sobre la marcha tras el humillante rechazo de Irán.

[...]

Trump no solo humilló públicamente a sus principales aliados llamándolos cobardes, sino que admitió que la OTAN es un tigre de papel inútil. Uno o dos días antes, incluso volvió a insinuar que Estados Unidos debería considerar retirarse de la OTAN.


Es evidente que, por deplorables que sean sus acciones, gran parte de lo que Trump está haciendo no podría haber sido mejor concebido, tanto por los aceleracionistas como para los partidarios del Sur Global. Está literalmente desgarrando los cimientos que sostienen la estructura global, y eso es, en definitiva, algo positivo.

[...]

La OTAN se está desmoronando, si es que no está ya muerta; la ONU y las principales instituciones globales han perdido toda credibilidad; Estados Unidos ha quedado al descubierto y está siendo expulsado de Oriente Medio: la reciente guerra con Irán ha provocado la retirada de tropas estadounidenses en todas partes, y el recrudecimiento de la resistencia y oposición iraquí podría conducir a una retirada permanente en el futuro. Por no mencionar que Estados Unidos ha enemistado a todos sus aliados con diversos fiascos como Groenlandia, los aranceles, Ucrania y muchos más. 


Fuente: SIMPLICIUS – 21/O3/2026



Un grupo clandestino se atribuye la responsabilidad del incendio de una instalación de Elbit Systems en la República Checa, alegando su oposición al genocidio de Gaza. (The Palestine Chronicle)


 

Dura crítica del representante chino a EEUU y la OTAN en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por su descarada hipocresía

 




TANN - 19/03/2026


Transcripción

Cuando se promulgó la ley de seguridad nacional de Hong Kong en 2020, los países occidentales nos condenaron. Nos sancionaron. La calificaron de violación de los derechos humanos. Pero esto es lo he de decir: desde la entrada en vigor de dicha ley, la economía de Hong Kong se ha recuperado. El turismo ha florecido. La gente por fin se siente segura de nuevo. Y lo que es más importante, quiero preguntar: ¿qué autoridad moral tiene Estados Unidos, un país gobernado por los Epsteins, sobre mi país, un país que ha sacado a más de 800 millones de personas de la pobreza? ¿Qué autoridad moral tiene Gran Bretaña, un país que arrestó a más de 12.000 de sus ciudadanos por publicar en internet, para darnos lecciones sobre libertades civiles? ¿Y qué autoridad moral tienen los países de la OTAN que predican los derechos humanos en esta misma sala mientras hacen la vista gorda ante el genocidio sionista en Gaza, para decirnos qué es la justicia? No nos callarán las naciones que utilizan los derechos humanos como moneda de cambio, como herramienta de política exterior. No aceptaremos lecciones de gobiernos que usan los derechos humanos como arma mientras sus propias manos están manchadas con la sangre de palestinos e iraníes a quienes prefieren olvidar. Y no descansaremos hasta que todas las naciones presentes en esta cámara se rijan por el mismo estándar, hasta que la hipocresía se derrumbe, el genocidio se acometa con acciones y la paz deje de ser una mera palabra para convertirse en una realidad mundial. 

Gracias, señor presidente.



What they're not telling you about Iran, with Setareh Sadeqi

 




The Electronic Intifada 20 mar 2026

It has been almost three weeks since the United States and Israel launched their war against Iran.


Having failed to achieve a quick success – and as conflict spreads across the region and impacts the global economy – Washington and Tel Aviv are escalating their attacks on Iran’s population, as well as its civilian, cultural and economic infrastructure.


Iran’s health ministry said this week that 18,000 people have been injured. More than 200 children are among 1,300 people killed in the attacks.


We are joined in Isfahan, Iran, by Dr. Setareh Sadeqi, an assistant professor at the Faculty of World Studies at the University of Tehran and a specialist in North American studies and Iran–US relations.



20 marzo, 2026

Líbano: avión israelí dispara contra periodista británico

Avión del régimen sionista ataca al periodista británico Steve Sweeney en Líbano.

 

El intento de asesinarlo fue grabado en directo.

 

Por supuesto, el gobierno británico ni siquiera se ha pronunciado al respecto, y mucho menos ha condenado al régimen colonial.





 

19 marzo, 2026

Irán ganará la guerra. Seis aspectos a considerar — Vijay Prashad

 

Savage Minds – 19/03/2026


Participantes en concentraciones en apoyo del nuevo Líder Supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, en la plaza Enghelab de Teherán, el 9 de marzo de 2026. Crédito de la foto: Xinhua


Las guerras rara vez se deciden sólo en el campo de batalla. Las campañas militares pueden destruir ciudades y causar masivas muertes, pero los resultados políticos se definen por la resistencia, la legitimidad y las corrientes históricas subyacentes a la violencia inmediata. Si bien la guerra que el presidente estadounidense Donald Trump impuso al pueblo de Irán puede producir victorias tácticas para Israel y Estados Unidos, el panorama político ya cuenta una historia diferente. Irán ha perdido infraestructura y población, pero es probable que gane la guerra políticamente.


Primer aspecto: cambio de régimen. El objetivo central de la campaña militar estadounidense-israelí parecía ser la desestabilización o el cambio de régimen. Sin embargo, las primeras evaluaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses muestran que, a pesar de los asesinatos de altos dirigentes políticos, el sistema político no se ha derrumbado. Además, a pesar de los intensos bombardeos, no ha habido ninguna revuelta interna. De hecho, la guerra parece haber fortalecido a la República Islámica y a su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). La historia nos muestra que cuando una nación, especialmente una con una historia de orgullo nacional como Irán, es atacada por potencias extranjeras, las consideraciones políticas internas pasan temporalmente a un segundo plano, ya que la cuestión de la soberanía se vuelve primordial. Esto significa que ni Estados Unidos ni Israel tienen un objetivo político real para esta guerra.


¿Cuándo dejarán de bombardear? El 9 de marzo, Trump afirmó que Irán “no tiene armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea. Sus misiles están prácticamente dispersos. Sus drones están siendo destruidos por doquier”. Entonces, si Irán ya no tiene capacidad militar, ¿por qué no invadirlo y derrocar lo que queda del Estado? Obviamente, eso no se contempla. El objetivo del cambio de régimen sigue siendo sólo un sueño de la antigua oligarquía iraní en el exilio y del gobierno israelí.


Segundo aspecto: poder asimétrico. Durante el genocidio contra el pueblo palestino, el ejército israelí debilitó a las fuerzas del «eje de la resistencia» en Líbano y Siria (incluso permitiendo que un exlíder de Al Qaeda se convirtiera en presidente de Siria, quien posteriormente otorgó a Israel derechos de sobrevuelo para bombardear Irán). Tanto Israel como Estados Unidos asumieron que esto significaba que Irán ya no contaba con la ventaja de este «eje de la resistencia» para atacar a Israel en represalia por los bombardeos contra Irán. Sin embargo, el «eje de la resistencia» no es solo una alianza militar; también tiene sus raíces en una cultura política.


Durante la última década, mis viajes por los barrios obreros —en su mayoría chiíes— del sur del Líbano y Siria (incluido uno particularmente impactante en la zona rural de Alepo) me mostraron que estas áreas tienen una fuerte afinidad cultural con el liderazgo religioso y político iraní. Este vínculo integra a Irán en una lucha política más amplia contra Israel y Estados Unidos, lo que complica el entorno estratégico y eleva el costo de una posible escalada. El conflicto no es una simple guerra entre estados, sino parte de una disputa más amplia sobre el futuro de Asia Occidental que involucra a diversos grupos políticos y sociales que no están dispuestos a permitir que Estados Unidos e Israel prevalezcan en Irán.


Tercer aspecto: problemas diplomáticos. La guerra entre Estados Unidos e Israel comenzó con un ataque que mató a 165 niñas en una escuela primaria. Erika Guevara-Rosas, de Amnistía Internacional, afirmó que este “ataque desgarrador contra una escuela, con aulas llenas de civiles, es una ilustración repugnante del precio catastrófico y totalmente predecible que los civiles están pagando durante este conflicto armado”. Los ataques han destruido infraestructura civil importante, como hospitales e instalaciones energéticas, y han provocado graves problemas en la vida cotidiana de todo Irán. Dado que Estados Unidos e Israel iniciaron este bombardeo justo cuando parecía que se había logrado un avance en las negociaciones, los gobiernos y las poblaciones de todo el mundo tienen ahora otro ejemplo de cómo Estados Unidos utiliza la fuerza militar abrumadora en lugar de la diplomacia. Esta percepción es importante porque la legitimidad global ha cambiado, y países como China y Rusia se niegan a aislar a Irán. Rusia, al parecer, trasladó a Moscú en avión al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, para recibir tratamiento por las heridas sufridas durante el bombardeo, una señal de las solidas relaciones entre ambos países.


Cuarto aspecto: geografía estratégica. La capacidad de Irán para bloquear el estrecho de Ormuz —por donde transita gran parte del petróleo y el gas natural del mundo— ha provocado perturbaciones en la economía global. El crudo Brent, indicador de los precios del petróleo, superó los 100 dólares, las tarifas de flete para los petroleros y las primas de los seguros contra riesgos de guerra aumentaron rápidamente, y los fertilizantes que transitan por el estrecho se encuentran ahora varados, lo que tendrá un enorme impacto en la agricultura mundial. La capacidad geográfica de Irán para bloquear el estrecho le otorga una influencia que pocos Estados poseen. Estados Unidos busca desesperadamente que algún país presione a Irán —militar y diplomáticamente— para que reabra el estrecho, pero pocos parecen interesados. China, por ejemplo, inició conversaciones bilaterales con Irán para permitir el paso de sus propios barcos y luego instó a la desescalada; aliados de Estados Unidos en Asia, como Japón y Corea del Sur, así como países europeos, se negaron a participar en la aventura militar.


Quinto aspecto: los límites del poder militar. Israel y Estados Unidos pueden atacar instalaciones e infraestructura iraníes, pero no pueden invadir un país de casi 100 millones de habitantes, muchos de los cuales se resistirán activamente a la ocupación. Una invasión terrestre de este tipo desencadenaría una conflagración regional que involucraría a Irak y Yemen, donde la situación es relativamente tranquila. Algunos ataques en Irak aún no han demostrado el tipo de apoyo que Irán obtendría allí si se produjera una invasión terrestre estadounidense e israelí. La experiencia de Irak (2003) y Libia (2011) demuestra que es fácil destruir la presidencia, pero más difícil desmantelar el sistema político sin generar caos. La superioridad militar choca con la realidad política. El poder aéreo puede destruir infraestructura, pero no puede erradicar una ideología política ni desmantelar un Estado que conserva su cohesión interna.


Sexto aspecto: un futuro de armas nucleares. El ataque de julio de 2025 de Estados Unidos e Israel destruyó por completo las instalaciones nucleares de Irán; Trump dijo entonces: «¡Aniquilación es un término preciso!». Sin embargo, lo que no se eliminó del país fue la reserva de 440 kg de uranio enriquecido. Esto proporciona la base para un programa de armas nucleares, si Irán decide cambiar de opinión sobre la necesidad de la disuasión mediante armas nucleares. La historia reciente de la proliferación nuclear es instructiva: en 1994, la República Popular Democrática de Corea (RPDC o Corea del Norte) firmó el Acuerdo Marco para congelar su programa nuclear de plutonio. Posteriormente, tras la intensificación del discurso de cambio de régimen por parte del presidente estadounidense George W. Bush en 2001 (con la expresión «eje del mal»), la RPDC se retiró del Tratado de No Proliferación Nuclear en 2003. En 2006 se produjo un avance diplomático en las Conversaciones a Seis Bandas, seguido de la congelación por parte de Estados Unidos de 25 millones de dólares de la RPDC, lo que condujo a la prueba nuclear de octubre de 2006. Estas dos guerras (2025 y 2026) impuestas a Irán podrían romper el compromiso de no realizar pruebas nucleares y conducir al desarrollo de un arma nuclear iraní.


Irán saldrá de esta guerra con su infraestructura dañada, bajo una enorme presión económica y con familias devastadas por la pérdida de vidas y miembros de las mismas. Pero las guerras no se juzgan únicamente por la destrucción, sino también por el logro de sus objetivos políticos. Estados Unidos e Israel no alcanzarán ninguno de sus objetivos bélicos. La historia suele deparar este tipo de ironías. Los imperios entran en guerra confiados en su superioridad militar, solo para descubrir que la legitimidad política, la resiliencia nacional y la geografía estratégica son fuerzas que las bombas no pueden vencer fácilmente.


Una mujer posa con una fotografía del nuevo Líder Supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, junto a su difunto padre, Ali Khamenei, durante una manifestación en su apoyo en la plaza Enghelab, en el centro de Teherán, el 9 de marzo de 2026. Foto: Atta Kenare



TERRORISMO IMPERIAL

 



Cual pollo sin cabeza, Trump continúa cambiando de opinión ridículamente, afirmando que Estados Unidos puede por sí solo liberar el estrecho de Ormuz, para luego declarar que Estados Unidos, de hecho, se retirará y dejará que el problema sea resuelto por aquellos a quienes más afecta.


Pero la pretensión de que el bloqueo del estrecho no afecta a Estados Unidos porque no obtiene su petróleo de allí son engañosas: los países que sí obtienen su petróleo del estrecho no solo están intrínsecamente ligados al sistema económico globalizado y a la red de cadenas de suministro, sino que también proveen productos de los que depende Estados Unidos, cuyos precios están vinculados a la producción de petróleo de muchas maneras, directas e indirectas. En resumen, el vertiginoso aumento de los precios del petróleo tendrá muchas consecuencias de segundo y tercer orden que escapan al limitado conocimiento de Donigula y su séquito de enanos miopes.


Es importante aclarar que: la campaña totalmente errática de destrucción indiscriminada y sin sentido que lleva a cabo Estados Unidos en Irán equivale, por definición, a terrorismo. Una operación militar requiere un objetivo estratégico declarado para ser considerada o no legítima. El torpe bombardeo de Trump —durante el cual se jacta orgulloso de poder «bombardear» ciertos objetivos iraníes «por diversión»— no se ajusta a esa descripción y, por lo tanto, constituye, por definición, una campaña de terrorismo contra un Estado soberano y su población civil. Por no mencionar lo que Estados Unidos está haciendo actualmente con Cuba, cuyo bloqueo, desde ayer, ha paralizado por completo la red eléctrica del país.


Fuente: SIMPLICIUS – 19/03/2026



17 marzo, 2026

Cuba sobrevivirá: un diario — Vijay Prashad



Observatorio de la crisis – 17/03/2026


Resulta difícil describir el impacto del cruel embargo petrolero de Trump a Cuba. No ha habido envíos de petróleo refinado a Cuba desde principios de diciembre de 2025.


La mañana de mi partida del aeropuerto José Martí, que lleva el nombre del padre de la nación, abracé a todo el mundo: a la mujer que me atendió en el mostrador, al hombre que selló mi pasaporte, al personal de tierra. El día anterior había abrazado con fuerza a todos mis amigos, con lágrimas a punto de brotar. Sentía como si, a través de esos abrazos, quisiera transmitirles mi inquietud sobre lo que podría sucederle a Cuba, a los cubanos, a la Revolución Cubana, a todo, a causa de la locura de Donald Trump.


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¿En qué se ha convertido el mundo? Es como si miles de millones de personas se hubieran convertido en meros espectadores de las atrocidades cometidas por Estados Unidos e Israel: el genocidio del pueblo palestino, el secuestro del presidente venezolano, el bombardeo injustificado de Irán y, por supuesto, el intento de asfixiar a Cuba.


La decadente brutalidad del gobierno estadounidense, exacerbada por la temeridad de Trump, es impredecible y peligrosa. Nadie puede predecir con exactitud qué sucederá después. Trump parece atrapado en Irán, donde no anticipó la astucia política de los iraníes al negarse a un alto el fuego ahora, solo para que Estados Unidos e Israel se rearmen y destruyan sus ciudades con mayor ferocidad en una semana.


Trump parece incapaz de detener la guerra en Ucrania ni el genocidio contra los palestinos. Su aliado, Israel, ha extendido una vez más su guerra al Líbano y, por lo tanto, amenaza con sacudir las calles del mundo árabe, donde ya existe inquietud ante la absoluta sumisión de sus gobiernos. ¿Atacará a Cuba a continuación, pensando que será una victoria rápida?


Me resulta difícil describir el impacto del cruel embargo petrolero de Trump a Cuba. No ha habido envíos de petróleo refinado a Cuba desde principios de diciembre de 2025. Esto significa que todos los aspectos de la vida moderna se han visto completamente interrumpidos.


Las calles de La Habana están desiertas porque simplemente no hay suficiente combustible para que los coches y autobuses transporten a la gente. Las escuelas y los hospitales —los templos de la Cuba revolucionaria— luchan por mantener los servicios básicos.


Los agricultores se esfuerzan por llevar alimentos a las ciudades, y los medicamentos son caros, si es que están disponibles. Imagínense ser un paciente que necesita una neurocirugía, con médicos que simplemente no están dispuestos a arriesgarse a introducir una sonda en su cerebro en medio de fluctuaciones de electricidad y apagones rotativos. Este fue el ejemplo más crudo de los peligros del bloqueo petrolero de Trump que escuché durante mi estancia en La Habana.


Mientras caminaba por el Malecón, vi pasar algunos carros tirados por caballos. Es casi como si el yanqui quisiera castigar la Revolución Cubana y sumir a diez millones de cubanos en la Edad de Hierro.


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Llegué a Cuba como parte de una delegación solidaria de la Asamblea Internacional de los Pueblos, una plataforma que agrupa a cientos de organizaciones de todo el mundo que buscan restablecer el internacionalismo entre movimientos.


Nuestra delegación estuvo encabezada por João Pedro Stedile (director nacional del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra de Brasil) e incluyó a Fred M’membe (presidente del Partido Socialista de Zambia y candidato de la oposición a la presidencia este año), Brian Becker (uno de los líderes del Partido por el Socialismo y la Liberación en Estados Unidos), Manolo De Los Santos (director del Foro Popular), Giuliano Granato (uno de los líderes de Potere al Popolo de Italia), así como a Manuel Bertoldi y Laura Capote (coordinadores de los Movimientos ALBA).


Visitamos numerosos lugares, entre ellos la Escuela Latinoamericana de Medicina, el Instituto de Neurología, el Centro Martin Luther King y la Casa de las Américas. Nos reunimos con el Comité Central del Partido Comunista de Cuba y el Presidente de Cuba, además de con innumerables ciudadanos cubanos.


Fuimos al cementerio principal de La Habana para rendir homenaje a los treinta y dos cubanos que perdieron la vida defendiendo la soberanía venezolana, y recorrimos la ciudad para encontrarnos con gente que seguía con su vida cotidiana.


Durante una de nuestras conversaciones, un amigo me preguntó qué me parecía Cuba, un lugar que he visitado innumerables veces en los últimos treinta años. Le respondí que la situación me resultaba difícil, pero que la gente parecía indomable. Mi amigo fue claro: la mentalidad predominante en el país era que los cubanos lucharían hasta el final para defender su derecho a un futuro y su negativa a regresar a 1958, el año anterior a la Revolución.


Durante los primeros años de la Revolución, Fidel Castro dejó claro que la urgencia radicaba en resolver las necesidades y problemas inmediatos del pueblo. Esto significó que la Revolución Cubana se centró en erradicar el hambre y la pobreza, el analfabetismo y la mala salud, así como en proporcionar vivienda y espacios culturales.


Resulta desgarrador presenciar el deterioro de la vida a causa del severo embargo de casi setenta años y el nuevo bloqueo petrolero. La prioridad sigue siendo garantizar que cada cubano pueda vivir con dignidad. Este fue también el mensaje del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, un hombre de gran humildad: resistiremos, dijo, pero no permitiremos que la Revolución dilapide sus logros ni su énfasis en el bienestar de nuestro pueblo.


Sentarme en una mecedora junto a mi amigo Abel Prieto, exministro de Cultura, en la Casa de las Américas, fue un bálsamo. Como siempre, Abel, mi compañero marxista-leninista (!), me hizo reír a carcajadas y, al mismo tiempo, sentir tristeza. Sus comentarios abarcaron desde una valoración de Trump (siendo «locura» la palabra más utilizada) hasta su percepción de la vitalidad de la realidad cubana (las multitudes extraordinarias que, bajo la lluvia torrencial, rindieron homenaje a los restos de los cubanos asesinados por las fuerzas estadounidenses en Venezuela el 3 de enero). Me reconfortó su equilibrio entre humor y claridad, la sensibilidad literaria de Abel dominando la vertiginosa situación.


Acepté la opinión de Abel de que quizás Estados Unidos, en su forma actual, sea un error garrafal: la arrogancia de Trump refleja algo inherente al idealismo extremo de creer que Estados Unidos y sus administraciones saben más que nadie. Creen saber mejor que nadie qué se debe hacer con los palestinos, los venezolanos, los iraníes y los cubanos.


En nombre de la «democracia», los derechos democráticos y existenciales de los pueblos de estas naciones más oscuras son completamente absorbidos por el presidente de Estados Unidos, quien ostenta el poder preponderante. Es una visión horrible, pero real, una realidad que arrebata a las personas sensibles de todo el mundo su deseo de construir una realidad menos atroz. Un tercio de las personas asesinadas en Irán por Estados Unidos e Israel son niños, y los niños de Palestina, cuyos nombres honramos, jamás llegarán a la edad adulta.


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En mi último día, vi a un grupo de escolares cubanos jugando en un parque, vestidos con sus uniformes escolares y sus pañuelos revolucionarios al cuello. Reían y charlaban animadamente. Los observé desde el otro lado de la calle, jugando con unos conos en el suelo, bajo la supervisión de dos maestras sonrientes. Eran niños de unos cinco o seis años, que jugaban inmersos en una atmósfera de gran felicidad. Les envié un abrazo virtual. Cuídense mucho, niños. Siempre. Abracen a Cuba de mi parte todos los días.