Hüseyin Dogru
THE
ELECTRONIC INTIFADA – 19/02/2026
Traducción del inglés: Arrezafe
En enero, vi una
publicación en Twitter/X que me sorprendió:
"URGENTE: Por ahora, no
tengo acceso a ningún dinero", escribió
Hüseyin Dogru. "No puedo alimentar a mi familia, incluidos mis dos hijos recién nacidos, debido a las sanciones de la UE".
Dogru es periodista,
ciudadano alemán y residente en Berlín.
Después de leer su
publicación, le envié un mensaje privado ofreciéndole pedirle
alimentos y que se los enviaran a su casa.
La respuesta de Dogru me
impactó aún más. "Lamentablemente, no puedo aceptar ningún tipo
de apoyo económico ni material".
Dogru es el primer
ciudadano de la Unión Europea que vive en la UE y que se enfrenta a
sanciones extrajudiciales impuestas por Bruselas, privándolo de
derechos civiles y humanitarios fundamentales.
También es la primera
persona sancionada específicamente por sus informes relacionados con
Palestina.
"Ya no me permiten
existir, no me permiten procurar a mis hijos sus necesidades
básicas", explicó en The Electronic Intifada Podcast esta
semana.
"No puedo pagar el
alquiler, no puedo pagar a mis abogados y sí, ni siquiera me
permiten aceptar ningún tipo de alimento, agua o medicina de
terceros".
Técnicamente, eso
incluso incluye incluso a su propia esposa.
Podéis ver la entrevista
con este escritor en este vídeo:
https://youtu.be/EnsFUGrisDY?si=llz2Q9LIOgGqW_Kj
Dogru nació, creció y
ha vivido en Alemania toda su vida. Fue el fundador de Red,
una publicación independiente que cubrió ampliamente las protestas
en Alemania contra el genocidio israelí en Gaza.
Es poco probable que sea
la última persona en enfrentarse a esta nueva forma de excomunión,
ya que el gobierno alemán ahora amenaza
abiertamente a los periodistas con que podrían ser los
siguientes si se alejan demasiado de la línea oficial.
https://x.com/PLottaz/status/2024013064803156267?s=20
Las sanciones bloquean
todas las propiedades de Dogru y le prohíben viajar.
En teoría le permiten
retirar 600 dólares al mes de su propia cuenta, pero en la práctica
su banco ha bloqueado repetidamente incluso esto.
En cualquier caso, 600
dólares no dan para mucho en una ciudad tan cara como Berlín. Dogru
y su familia han tenido que recortar gastos drásticamente para
intentar sobrevivir.
Dogru podría enfrentar
un duro castigo por aceptar ayuda de cualquiera.
Las
draconianas directivas de la UE prevén hasta cinco años de
prisión para cualquiera que viole las sanciones contra Dogru y otras
personas.
"Sentencia de muerte
socioeconómica"
¿Cómo puede estar
sucediendo todo esto?
En mayo del año pasado,
la Unión Europea adoptó su 17º paquete de sanciones
supuestamente dirigidas contra Rusia.
Pero esas sanciones y
otras
que siguieron no estaban dirigidas únicamente a entidades e
individuos rusos.
Bruselas también empezó
a tener como objetivo –aparentemente por primera vez– a
ciudadanos de la UE y de otros países europeos.
Lo que es particularmente
chocante es que estos individuos fueron sancionados simplemente por
manifestaciones (periodismo u opiniones) en desacuerdo con las políticas
exteriores de sus gobiernos, la OTAN y la Unión Europea.
Entre ellos se encuentran
Xavier
Moreau, ex oficial militar francés y fundador con sede en Moscú
de Stratpol, un sitio web crítico
de la OTAN y del gobierno francés, y los ciudadanos alemanes Alina
Lipp y Thomas Röper, sancionados por sus informes desde Rusia.
En diciembre, la UE
también sancionó
a Jacques Baud, ex coronel del ejército suizo y analista de
inteligencia, conocido en los medios independientes por sus análisis
de la OTAN y la estrategia occidental en el contexto de la guerra en
Ucrania.
Baud vive en Bruselas,
pero debido a las sanciones no puede viajar a su casa en Suiza, país que
no es miembro de la UE.
Según
el periodista Patrick Baab, que lo visitó recientemente en la
capital belga, Baud sobrevive con la escasa cantidad de dinero que
le permiten retirar de su sancionada cuenta bancaria y gracias a que "los
vecinos cocinan para él".
Baud, al igual que Dogru,
está contraatacando.
La UE también ha
sancionado
a Nathalie Yamb, académica anticolonial suizo-camerunesa.
Nathalie Yamb
Yamb ha descrito
el devastador impacto de las sanciones, a pesar de no vivir ni viajar
a Europa, y afirma que no puede pagar el alquiler ni medicinas, y que no puede regresar a Suiza porque las sanciones le prohíben volar
sobre territorio de la UE.
Yamb califica las
sanciones de "sentencia de muerte socioeconómica". Ella también
está contraatacando en los tribunales.
https://x.com/Nath_Yamb/status/2000970713629376659?s=20
Sancionado por cubrir
Palestina
Además de ser el primer
ciudadano de la UE en ser sancionado mientras vivía en territorio de
la UE, Dogru es único en otro sentido, ya que sienta precedentes.
Al igual que los demás,
fue sancionado bajo acusaciones generales de supuestamente difundir
lo que la UE considera “desinformación” prorrusa.
Pero él es la única
persona que ha sido sancionada hasta ahora específicamente por
informar sobre la situación en Palestina, particularmente sobre los
crímenes de Israel en el contexto del genocidio en curso en Gaza.
https://x.com/hussedogru/status/1963135039274709321?s=20
La publicación Red,
de Dogru, también fue objeto
de sanciones por parte de la UE.
Para justificar los
ataques contra Red, la UE afirma que la publicación "difundió
sistemáticamente información falsa sobre temas políticamente
controvertidos con la intención de crear discordia étnica, política
y religiosa entre su público, predominantemente alemán, difundiendo
incluso narrativas de grupos terroristas islámicos radicales como
Hamás".
No es difícil imaginar
cómo una afirmación tan vaga y amplia –que recuerda las
acusaciones de Israel de que cualquiera que lo critique es partidario de
Hamás– podría utilizarse para silenciar cualquier publicación
que contradiga la narrativa oficial.
Las sanciones contra Red
resultaron innecesarias: la empresa se vio obligada
a cerrar incluso antes de que las medidas entraran en vigor. Una "campaña coordinada" de acusaciones falsas e incluso
criminalizantes formuladas por "una despiadada alianza de medios de
comunicación alemanes, periodistas, representantes sindicales y
ONG's, algunas de las cuales fundadas o financiadas directamente por
el estado alemán e israelí".
Eco ominoso del pasado
de Alemania
Estas sanciones
personales son adoptadas por los ministros de Asuntos Exteriores de
la UE –sin ningún proceso judicial ni posibilidad de que los
afectados se defiendan– y son vinculantes para todos los Estados
miembros.
Al parecer, para privar a
Dogru de todos los derechos legales que tendría como ciudadano de la
UE, se decidió identificarlo únicamente como ciudadano turco,
aunque, de hecho, es sólo ciudadano alemán y no tiene nacionalidad
turca.
Alemania y la UE parecen
estar negando la ciudadanía alemana a Dogru basándose únicamente
en su origen étnico, lo cual supone un eco
horrible de cómo un gobierno alemán anterior trató a sus
ciudadanos judíos años antes de decidir exterminarlos.
El mensaje a millones de
europeos con ascendencia en antiguas colonias europeas no podría ser
más claro.
Contraatacando
Dogru está impugnando
las sanciones ante los tribunales de la Unión Europea, un proceso
largo y costoso que podría llevar años y que no le ofrece ni a él
ni a su familia ningún alivio inmediato.
El hecho de que Dogru no
haya sido acusado de ningún delito ni haya recibido el debido
proceso legal parece ser precisamente el objetivo de las sanciones.
La propia UE afirma
que "las sanciones no son punitivas, sino que buscan generar un
cambio en la política o conducta de los afectados, con vistas a
promover los objetivos de la Política Exterior y de Seguridad Común
de la UE".
Bruselas también admite
que al sancionar a personas como Dogru por publicar noticias y
opiniones que la UE preferiría suprimir, los está sancionando por
un comportamiento "no ilegal".
En otras palabras, la
Unión Europea está privando a los hijos pequeños de Dogru de
derechos y necesidades fundamentales hasta que su padre se ajuste a
sus políticas: una versión personalizada de las guerras de
sanciones occidentales libradas contra poblaciones enteras en Cuba,
Venezuela, Gaza, Siria, Irak o Irán.
Sin embargo, Dogru está
convencido de que esto no tendrá éxito.
"La única manera de
luchar es hacer exactamente lo contrario de lo que quieren que haga",
dice Dogru. "Nunca voy a promover la política de seguridad europea
ni la política exterior, así que voy a luchar contra eso".
A pesar del cierre de
Red, Dogru sigue manifestándose en Twitter/X,
Instagram y YouTube.
También mantiene la cuenta @redstreamnet
en Twitter/X.
Su trabajo incluye un
documental sobre la resistencia palestina a la colonización
israelí, el apartheid y el terror de los colonos, filmado en la
Cisjordania ocupada en 2022.
Para Dogru, no es
coincidencia que él –con su enfoque particular en Palestina y el
genocidio en Gaza– sea el primer ciudadano de la UE en ser
sancionado en suelo comunitario.
"Están ensayándolo
conmigo porque silenciar las voces palestinas o pro palestinas es
ahora mismo lo más fácil", dice Dogru. "Pero una vez que lo logren y
sienten el precedente, perseguirán también a toda disidencia, sea o
no pro palestina”.
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