Voltairenet.org
– 31/03/2026
Es la primera vez que un
pueblo agredido por la fuerza militar más importante de la Historia
se defiende atacando las bases militares y las inversiones de su
adversario en el extranjero. Esta es una manera de hacer la guerra
adaptada a la era de la globalización y ningún estratega fue capaz
de preverla. Este conflicto no se parece a ninguno anterior y es el
primero en el que un país considerado de mediana importancia podría
imponerse frente a una fuerza monstruosa
Aunque los "grandes" medios occidentales nos dicen lo contrario, los Guardianes de la
Revolución no son fanáticos sedientos de sangre. Y tampoco
cometieron masacres “contra su propio pueblo” en enero pasado.
Son patriotas que defienden su país y su civilización y que luchan
contra la explotación imperialista. Hoy nos están dando una
verdadera lección de coraje con su enérgica respuesta a la agresión
militar contra el pueblo de Irán.
UNA GUERRA DE LOS
SIONISTAS REVISIONISTAS
El primer ministro de
Israel, Benyamin Netanyahu, es hijo del historiador Benzion
Netanyahu, quien fue secretario personal del padre del sionismo
revisionista, Vladimir Zeev Jabotinsky. Los Netanyahu siempre han
respaldado el "sionismo revisionista" frente a los seguidores del
“sionismo” a secas. Estos últimos, encabezados por Theodor
Herzl, planteaban la construcción de un "Estado judío",
mientras que Jabotinsky reclamaba la creación de un "Imperio
judío".
En 1921, en su Ucrania
natal, Jabotinsky estableció una alianza con el líder de los
nacionalistas integristas ucranianos, Simón Petliura, para acabar
con los bolcheviques. A pesar de esa alianza, Petliura siguió
organizando pogromos contra los judíos que Jabotinsky decía
defender. Cuando aquella contradicción flagrante salió a la luz,
Jabotinsky tuvo que renunciar a su cargo de administrador de la
Organización Sionista Mundial.
Durante el proceso que
llevó al estallido en Europa de la Segunda Guerra Mundial,
Jabotinsky mostró su entraña fascista con la creación en Roma, de
una milicia, el Betar, bajo la protección del Duce Benito Mussolini.
Al inicio del conflicto mundial, Jabotinsky se fue a un país
neutral, Estados Unidos, que no entró en guerra sino después del
bombardeo japonés contra Pearl Harbor.
Jabotinsky falleció en
los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, pero sus hombres
continuaron la lucha que él había emprendido junto a los fascistas
y los nazis. Aunque pueda parecer chocante, los sionistas
revisionistas seguidores de Jabotinsky negociaron constantemente con
el III Reich. Hasta las últimas semanas de la Segunda Guerra
Mundial, el líder sionista revisionista húngaro Rezso Kasztner
–conocido como "Rudolf Ysrael Kastner"– mantuvo contactos
secretos con el Obersturmbannführer SS Adolf Eichmann, quien estaba
a cargo de la logística organizada alrededor de la aplicación de la "Solución Final" para garantizar el exterminio de los eslavos,
los judíos y los gitanos [1]
Benyamin Netanyahu
siempre ha sido un sionista revisionista. Pero, políticamente
oportunista, se abstuvo de poner en práctica su ideal [2]. Esa parte
de su carrera política quedó atrás el 29 de diciembre de 2022, con
la formación, con la ayuda y el respaldo del estadounidense Elliott
Abrams, de una coalición de supremacistas judíos [3].
Poco a poco, Benyamin
Netanyahu se vuelve cada vez más osado. En febrero de 2024, amenaza
a los anglosajones con revivir la "pandilla Stern" o Lehi [4],
que asesinó en 1948 al representante especial de la ONU en
Palestina; el 23 de agosto de 2025, declara en hebreo su apego a la
creación de un "Gran Israel"; y el 15 de septiembre de 2025
llama a convertir la democracia israelí en una "súper Esparta" [5].
En definitiva, ya no
estamos ante un politiquero que esconde su juego sino ante un
fascista que se asume como tal y que declara abiertamente querer
librar una guerra en "siete frentes" y liquidar al adversario
iraní.
Hace exactamente un año,
yo anticipaba la actual guerra israelo-estadounidense contra Irán
[6]. Es inútil perderse en argumentaciones y elucubraciones sobre
las causas de este conflicto. Todas sus justificaciones oficiales han
resultado ser falsas –el hipotético programa nuclear "militar" iraní no existe desde 1988; Irán no tiene misiles
intercontinentales; Irán no era una amenaza para Estados Unidos y,
finalmente, Irán no tiene "proxis" desde 2019. Todo eso
demuestra que Benyamin Netanyahu está poniendo en aplicación el
programa de los sionistas revisionistas. Así lo han entendido los
millones de israelíes que han salido a las calles para protestar
contra Netanyahu y su gobierno de coalición.
Preguntémonos ahora
cuáles son las primeras consecuencias.
FRACTURA DEL
MOVIMIENTO MAGA
La primera consecuencia
de esta guerra es la profunda fractura que ha provocado en el
movimiento MAGA (Make America Great Again!). Los apoyos
populares más importantes del presidente Trump reconocen que Estados
Unidos se implicó en esta guerra sólo a pedido de Israel y le han
retirado súbitamente su confianza al inquilino de la Casa Blanca.
Podríamos discutir
durante horas si Netanyahu manipuló a Donald Trump o si Trump aceptó
seguir a Netanyahu en la guerra contra Irán para conservar el apoyo
de los banqueros de la diáspora que su país necesita. Eso es lo de
menos. El hecho es que Donald Trump ha perdido su respaldo popular.
Pero sus antiguos partidarios no van a pasarse a las filas del
Partido Demócrata, sino que tienen intenciones de seguir adelante
sin Trump.
Las 3.300 manifestaciones
del sábado en Estados Unidos no fueron protestas contra la guerra
sino contra el poder del presidente estadounidense. En esas protestas
no había sólo seguidores del Partido Demócrata sino también
republicanos y jacksonianos, que debían su despertar a Donald Trump
pero que ya no confían en él.
YA NADIE VE EL DERECHO
INTERNACIONAL COMO ANTES
La segunda consecuencia
de esta guerra es que se ha tomado conciencia de que el hecho de
albergar una base militar estadounidense no garantiza la seguridad de
un país sino que más bien lo expone al peligro de guerra. Desde el
28 de febrero, todos los Estados del golfo Pérsico afectados por la
respuesta militar de Irán a los bombardeos israelo-estadounidenses
han comprobado esa realidad. Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos
Árabes Unidos, Kuwait y Qatar han presentado protestas al Consejo de
Seguridad de la ONU. Todos denunciaron, utilizando más o menos los
mismos términos, «una violación flagrante de la soberanía
nacional» y «de la seguridad y la integridad territorial».
Se sentían tan seguros que nunca previeron la respuesta militar de
Irán. Fue necesario que Irán les respondiera dos veces, mediante
cartas dirigidas al Consejo de Seguridad, para que abrieran los ojos
a la realidad: la Carta de las Naciones Unidas y el derecho
internacional dan la razón a Irán –todo Estado agredido por otro
Estado tiene derecho a responder militarmente, atacando las
instalaciones del Estado agresor incluso en los territorios de
terceros Estados que hayan sido utilizados como trampolín de la
agresión.
Hasta ahora ningún
Estado había resistido de esa manera a una agresión de Estados
Unidos. Ningún Estado agredido había estado en condiciones de
responder a la agresión atacando sus intereses estadounidenses en el
extranjero y mucho menos sus bases militares.
Para los dirigentes de
los Estados del golfo Pérsico, esto ha sido una ducha fría. Se
derrumba así todo lo que creyeron durante décadas. Pero, para los
Estados que aspiran a vivir en un mundo multipolar, esto es una
ventana que se abre. Más vale negarse a permitir la instalación de
bases militares de Estados Unidos en sus territorios que verse
implicados, a su pesar, en una guerra devastadora.
China ha comenzado a
revisar sus planes de defensa. Ante un ataque estadounidense
impulsado por la cuestión de Taiwán, Pekín ya no respondería
atacando la isla sino las 24 bases militares de Estados Unidos en el
Pacífico asiático. Las fuerzas armadas de la República Popular
China ya han reorientado sus misiles y todos los Estados de la región
tendrán que entender que sus territorios podrían convertirse en
parte del campo de batalla si no solicitan a tiempo a Estados Unidos
que retire sus bases.
LAS FUERZAS ARMADAS DE
ESTADOS UNIDOS HAN RESULTADO SER UN "TIGRE DE PAPEL"
El líder chino Mao
Zedong ya había dicho que Estados Unidos era "un tigre de
papel". Es cierto que dispone de arsenales enormes. Pero sus
fuerzas armadas no logran aplastar a quienes se han preparado para
enfrentarlas.
Irán no puede
contrarrestar los bombardeos y los misiles israelíes y
estadounidenses, pero está golpeando las bases militares de Estados
Unidos en toda la región, tanto en el golfo Pérsico como en
Jordania y Chipre. Incluso podría alcanzar las bases de Estados
Unidos en Alemania. Irán ha estado preparándose desde hace mucho
tiempo para este enfrentamiento. Ha almacenado grandes cantidades de
armamento en lugares seguros, en túneles y arsenales protegidos a
gran profundidad.
Pero lo más interesante
es que Irán ha logrado que, ante su respuesta militar, Estados
Unidos se vea obligado a utilizar su armamento tecnológicamente más
avanzado… y altamente costoso. Ante cada dron Sahed iraní –que
cuesta unos 25.000 dólares– Estados Unidos tiene que utilizar 2 o
3 misiles antiaéreos Patriot –de 1,3 millones de dólares cada
uno. Y como si la presión económica fuese poco, también está el
hecho que el Pentágono está quedándose sin municiones y el
complejo militaro-industrial estadounidense no tiene posibilidades de
reaprovisionarlo rápidamente.
EL "METODO TRUMP" HA LLEGADO A SU LÍMITE
Hasta ahora, el autor de
The Art of the Deal siempre había logrado imponer su voluntad a sus
interlocutores, tanto tratándose de negociaciones comerciales como
en el plano político. Pero la "hipérbole verídica" no funciona
con Irán. Por mucho que Trump pregone que él es el vencedor, es
Teherán quien está imponiendo sus condiciones.
En el caso de Irán, la
hipérbole trumpiana suena a fanfarronada. En la situación actual,
Washington ya no puede amenazar con una escalada y es Teherán quien
amenaza. El 22 de marzo, Trump trató de poner fin a la guerra…
antes de que el Pentágono se quede sin municiones. Amenazó con
bombardear las centrales eléctricas iraníes si los Guardianes de la
Revolución no reabren el estrecho de Ormuz [7], pero Teherán
le respondió inmediatamente comunicándole su propio plan de
escalada: bombardear el sistema eléctrico de Israel –cuyos planos
publicó– y arremeter contra las empresas de la región que tengan
accionistas estadounidenses [8]. Sin demora, Donald Trump dijo
públicamente que estaba negociando con Teherán, agregó que "allá" todos los dirigentes sabían que sus vidas pendían de un hilo si no
negociaban y dio un plazo de 5 días para concretar sus "conversaciones" [9].
Teherán reaccionó
desmintiendo la existencia de tal negociación y reiterando cómo
planeaba responder en caso de escalada [10]. Donald Trump tuvo que
morderse la lengua y anunciar que postergaba el plazo que había
fijado.
Iran no se ha dejado
amedrentar. Atacó dos instalaciones de las empresas Aluminium
Bahrain y Emirates Global Aluminium. Ante la amenaza de Trump de
destruir sus centrales eléctricas, Teherán atacó varias empresas
cuyos accionistas más importantes son estadounidenses.
Ahora, ante el bombardeo
contra la universidad de Ciencias y Tecnología, situada en el
noreste de la capital iraní, y contra otro centro de enseñanza
superior, Teherán advirtió que su respuesta militar estará
dirigida contra las universidades estadounidenses que tienen
sucursales en los países del golfo Pérsico, como Texas A&M
University, en Qatar, y la New York University, en Emiratos Árabes
Unidos. Y cuando Estados Unidos, o Israel, bombardeó un puerto iraní
en el estrecho de Ormuz, Teherán hizo saber que el portaviones USS
Abraham Lincoln será atacado en cuanto se ponga a tiro.
En suma, ante cada nueva
agresión, los Guardianes de la Revolución responden atacando nuevos
objetivos estadounidenses y han amenazado, uno a uno, todos los
intereses de Estados Unidos en el Medio Oriente. Hasta ahora, nadie
había luchado de esta manera y esta es la lección que nos da una
gran civilización: diga lo que diga la propaganda israelí, Irán no
ha practicado nunca el terrorismo contra civiles. Pero ha asimilado
la "globalización" y ahora ataca los intereses de Estados
Unidos, donde quiera que se encuentren.
El presidente Trump se ha
metido en un callejón sin salida. Sus bravatas pueden distraer a sus
oyentes, pero el fuego iraní lo persigue. Su única escapatoria, la
aniquilación de toda una civilización, es algo que ningún
dirigente puede asumir.
ISRAEL, ATRAPADO EN SU
PROPIA TRAMPA
Israel se halla en la
misma situación que Estados Unidos. No está en condiciones de
responder a la escalada iraní. Sus ejércitos están exhaustos
después de su agresión atroz contra la población de la franja de
Gaza, donde no vacilaron en perpetrar un genocidio. Desde entonces,
han seguido arremetiendo contra los libaneses, contra los sirios, los
iraquíes y los yemenitas.
Para Israel, el desafío
es más de orden humano que material. El régimen israelí necesita
hombres, pero una movilización militar masiva puede afectar
gravemente su economía. Israel lo puede todo, pero no al mismo
tiempo.
Numerosos comentaristas
comienzan a preguntarse cómo acabar con la resistencia del pueblo
iraní. ¿Seguir la “solución” del presidente estadounidense
Truman contra Japón? ¿Utilizar contra Irán una o dos bombas
atómicas? Eso sería perpetrar el crimen supremo. Por el momento, la
discusión se orienta hacia cómo reaccionaría el mundo. ¿Sería
posible que Israel escapara, una vez más, a sus responsabilidades?
Por otro lado, la derrota
podría poner en tela de juicio la existencia misma de Israel. Eso
dificulta que la oposición israelí logre sacar del poder a Benyamin
Netanyahu. Es por eso importante que todos los que quieren evitar la
catástrofe puedan garantizar a la oposición israelí que puede
liberar el país de su actual gobierno fascista y finalmente acatar
el derecho internacional que Israel nunca respetó.
Notas:
[1] "מדוע
חוסל קסטנר" (en español, "¿Por qué fue asesinado Kastner?"), Nadav Kaplan,
Steimatzky publishing, 2024.
[2] "Netanyahu
y el nazismo", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 23 de
septiembre de 2025.
[3] "El
golpe de Estado de los straussianos en Israel", por Thierry
Meyssan, Red Voltaire, 7 de marzo de 2023.
[4] "La
'Conferencia por la Victoria de Israel' realizada en Jerusalén,
una amenaza para Londres y Washington", por Thierry Meyssan, Red
Voltaire, 13 de febrero de 2024.
[5] "Después
del 'Gran Israel', Netanyahu quiere una 'súper Esparta' y 'terminar el trabajo en Gaza' ", por Thierry Meyssan, Red
Voltaire, 30 de septiembre de 2025.
[6] "Después
de Ucrania, ¿negociación con Irán?", por Thierry Meyssan, Red
Voltaire, 18 de marzo de 2025.
[7]
"@realDonaldTrump",
Truth Social, 22 de marzo de 2026.
[8] "Los 4
blancos prioritarios de Irán en caso de escalada", Información
5111, Voltaire Internacional, Nº168, 27 de marzo de 2026.
[9] "@realDonaldTrump",
Truth Social, 23 de marzo de 2026.
[10] "A
Toothless Iran? Missile and Drone Strikes Show It Can Still Inflict
Pain", Nicholas Kulish, Helene Cooper, Isabel Kershner y Erika
Solomon, The New York Times, 29 de marzo de 2026.
★