21 mayo, 2018

CUATRO PREGUNTAS - Antonio Orihuela





LO LÓGICO Y LO RACIONAL O CUATRO PREGUNTAS A MANUEL SACRISTÁN DURANTE LA ÚLTIMA CACEROLADA CONTRA LA INSTALACIÓN DE INDUSTRIAS CONTAMINANTES EN LA CUENCA MEDIA DEL GUADIANA


para Daniel Rojo y Jorge Riechmann


I

Por qué consigue Spencer Tunick
que seiscientas personas se desnuden en un glaciar suizo
y es imposible reunirlas para pedir una vivienda digna,
el fin de las cárceles
o llevar pan y medicinas a donde no hay.

Por qué consigue el capital que en Huelva
sean los mismos trabajadores los que se unan a la patronal
para defender la producción de su propio cáncer
y sea imposible unirlos para pedir el fin de la explotación
o el cierre de todas las industrias contaminantes.

Por qué es capaz el mercado de concentrarnos
para el consumo y el despilfarro
y somos incapaces de agruparnos
para intervenir conscientemente en la vida social
y proyectarnos en una sociedad sin clases.

Por qué consigue la censura de la cultura oficial
reunirnos en torno a sus mitos y sus parodias
y somos incapaces de pensar la vida como autoconciencia
y sentido de la libertad personal.

II

Y a pesar de todo, de nuestro escaso número,
nos fue confiada la escudilla.

Mientras la hagamos sonar no todo estará perdido.

En ella, cada moneda multiplica por infinito
contra las omisiones de realidad, contra sus negaciones.

Por eso, no te avergüences, agita la escudilla.

Allí donde las palabras son ríos
que van a dar a la caja de caudales
que es nuestro morir,
sea nuestra tarea irrenunciable
agitar la escudilla.

No para pedir sino para regalar,
para cantar la lentitud,
el camino perdido
pero regado con infinitas e intangibles miguitas de pan,
con la cálida y eterna floración
de lo enigmáticamente imprevisible.

Sí, también a pesar de las porras de la policía,
sea nuestra tarea, en medio del miedo y del ruido,
el lugar de las búsquedas donde nos lo jugamos todo,
el sonido de la escudilla que transmite
la más visible de las enseñanzas.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado.  2ª. Ed. Ed. Ruleta Rusa, 2017.

18 mayo, 2018

INFORME: “DERECHOS HUMANOS. LAS RELACIONES ECONÓMICAS CATALUÑA-ISRAEL”


Benjamin Netanyahu: "El Presidente Trump tiene razón.
 Yo he construído un muro a la largo de la frontera sur de Israel.
Ha parado toda inmigración ilegal. Gran éxito. Gran idea"
 


El Primer informe del Observatorio de Derechos Humanos y Empresas del Norte de África y Oriente Medio analiza las relaciones económicas entre Cataluña e Israel desde la perspectiva de los derechos humanos y del impacto de la actividad económica en estos. El Informe también recoge estudios de casos de empresas catalanas, españolas e israelíes y de su impacto en la situación en Oriente Medio.

La Unión Europea investiga las ayudas públicas a la empresa minera ICL Iberia Súria & Sallent (antigua Iberpotash). El ex-President de la Generalitat, Artur Mas, en una visita a las instalaciones mineras de Iberpotash. (ver más)

Israel Chemicals Ltd.

En la comarca catalana del Bages, ICL Iberia explota las minas de Súria y Sallent desde 1998, y ha tejido una gran red empresarial, de inversión e incluso de apoyo a una parte del tejido social, deportivo y educativo catalán, que le proporciona aún más capacidad de lobby ante las instituciones. La actividad empresarial de ICL-Iberia no sólo ha generado un grave impacto medioambiental y de deuda en Cataluña, sino que detrás su empresa matriz con sede en Tel Aviv, se esconden complicidades con graves violaciones de Derechos Humanos y un claro posicionamiento militarista.

ICL es una empresa que no sólo se beneficia de la ocupación, sino que apoya activamente las políticas israelíes:

La empresa ha vendido entre 2008 y 2010 fósforo blanco para la producción de proyectiles incendiarios con el ejército estadounidense, proveedor a su vez del ejército de Israel.

La empresa apoya financieramente varias unidades del ejército de Israel, entre ellos unidades de controles de la ocupación y asedio a la franja de Gaza, pero también de apoyo a unidades formadas por voluntarios extranjeros y centros de acogida para estos.


MAGAL S3 Security Systems Ltd.

Magal S3 España S.L. es la filial ibérica de la empresa israelí Magal S3 Security Systems Ltd., líder mundial en soluciones de seguridad y ciberseguridad para entornos complejos e infraestructuras criticas como fronteras, centros penitenciarios, puertos, aeropuertos, instalaciones militares y gubernamentales, entre otros.

El desarrollo tecnológico de Magal ha sido posible por la experiencia acumulada durante 40 años en la contribución a la ocupación y apartheid del gobierno de Israel sobre la población de Palestina. En el año 2002, Magal ganó el 80% de las licitaciones para dotar de un sistema de seguridad de detección de intrusiones en más de 125 km del Muro de Separación. Un Muro que fue considerado en 2004 por la Corte Internacional de Justicia de la Haya como ilegal.

Magal se ha convertido en la principal empresa proveedora de vallas inteligentes con sistemas de seguridad perimetral, sistemas que también están instaladas en los asentamientos ilegales de Ariel, Menashe, Karnei Shomron, Shilo, Geva Binyamin (Adam), Tzofim, Shaked, Giva’at Ze’ev e Itamar, los Territorios Palestinos Ocupados.

La marca “Made in Israel” ha servido a Magal S3 para convertirse en una empresa multinacional que opera en más de 80 países, entre los que destaca España.

Desde el año 2013, la Autoridad Portuaria de Tarragona ha adjudicado varios contratos a la empresa Magal S3.

SEMI (Sociedad Española de Montajes Industriales S.A.)

En 2015 Israel adjudicó al GRUPO SEMI, filial del grupo ACS, un gran contrato para la electrificación de la red ferroviaria israelí y de la futura línea A1 (Tel Aviv - Jerusalén). El trazado de la línea A1 incluye más de 6 kilómetros de red ferroviaria construida en territorio ocupado, buena parte bajo tierras expropiadas a los dos municipios palestinos de Beit Iksa y Beit Surik. Además, el doble trazado ferroviario también atraviesa el enclave ocupado de Latrun, área en la que tres localidades palestinas fueron borradas del mapa durante la guerra de 1967.

El informe incluye también una investigación sobre la industria de la ciberseguridad en Israel y sus vínculos con agentes catalanes. Entre el 14 y el 17 de noviembre de 2016 se organizó en Tel Aviv la 4ª Conferencia Internacional sobre Seguridad Nacional y Ciberseguridad, cita a la que asistieron agencias de seguridad gubernamentales y empresas de todo el mundo. La Agencia para la competitividad de la empresa de la Generalidad de Cataluña, ACCIÓ, preparó durante los últimos meses una misión comercial para promover la participación catalana en esta conferencia con el objetivo de crear lazos de cooperación empresarial e institucional en este campo. Cada una de las 8 empresas o centros tecnológicos catalanes participantes en esta misión empresarial recibieron una ayuda financiera de 760,28 € como bolsa de viaje.



Informe completo en pdf aquí

16 mayo, 2018

70 años de limpieza étnica en Palestina





El 15 de mayo recuerda cada año el aniversario de la limpieza étnica en Palestina: Al Nakba (catástrofe), cuando 800.000 personas palestinas fueron expulsadas de su tierra por las fuerzas sionistas siendo el origen de los hoy más de 6 millones de refugiados palestinos y palestinas, 70 años después.

Apropiarse de más y más tierra, encerrar a la población palestina en guetos urbanos inhabitables o masacrar periódicamente campos de concentración como el de Gaza, con los ilegales muros que sean necesarios, ha sido el “programa indígena” de todos los partidos sionistas en Israel.

El estado-nación colonial impuesto con armas y mitología contra las personas nativas


[ El Plan Dalet entró en vigencia a inicios de 1948 y consistió en un constante hostigamientos a las poblaciones palestinas de las zonas de Gaza y Galilea fundamentalmente. Por hostigamiento entiéndase la entrada de los ejércitos israelíes en horarios nocturnos a los poblados y las detenciones arbitrarias. Muchos árabes comenzaron a escapar a los países vecinos desde enero de ese año, lo que finalmente se recrudeció en marzo cuando varios pueblos y comunidades pequeñas fueron literalmente borrados del mapa. Los palestinos hablaran que desde mayo de 1948 sufrieron el “Nakba” o “desastre” donde miles de familias debieron abandonar sus pertenencias producto no solo de la confrontación árabe-israelí sino del hostigamiento del ejército israelí mediante los terribles lanzallamas que incendiaban muchas de sus precarias propiedades.]


El 15 de mayo recuerda cada año el aniversario de la limpieza étnica en Palestina: Al Nakba (la catástrofe), cuando 800.000 personas palestinas fueron expulsadas de su tierra por las fuerzas sionistas siendo el origen de los hoy más de 6 millones de refugiados palestinos y palestinas, 70 años después.

El proceso se inició unos meses antes, el 29 de noviembre de 1947 y se prolongó por casi dos años. Cuando la ONU propuso partir Palestina en dos pedazos sin consultar a sus habitantes, los paramilitares sionistas comenzaron un meticuloso plan de rodear y atacar los pueblos palestinos por tres lados para que la población tuviese que huir hacia la dirección deseada por los asaltantes: hacia sus futuros campos de refugiados en Cisjordania, Gaza, Líbano, Jordania o Siria.

La elección por Palestina del 15 de mayo como conmemoración de este crimen sufrido no es casual. El 14 de mayo de 1948 Israel proclamó su estado y cada año celebra su “Día de la Independencia”. Aún está por saber de qué o de quién se independizó Israel, compuesto por personas de múltiples países que acababan de llegar como extranjeras e invasoras a Palestina.

El régimen de Israel siempre ha recurrido a la existencia de un presunto ethnos o pueblo judío para justificar su estado racista religioso. Mitología al margen, ni las personas de religión judía de Etiopía, Bielorrusia o Iraq forman un pueblo, ni las católicas de Polonia, Bolivia o Filipinas forman otro pueblo. Por supuesto tampoco forman pueblos las personas que comparten otras creencias, ideologías u orientaciones sexuales. Pero Israel se aferra a la fantasía para dar sentido a uno de los productos exportados/impuestos desde occidente al resto del planeta: “el estado-nación sustentado por un pueblo”.

El cóctel ideológico del sionismo en la matriz del estado-nación


Durante 500 años en Europa se fueron construyendo los estados como artefactos políticos que derivaron en el dominio u opresión hegemónica de unos grupos sociales hacia otros. De ahí que fueran expulsadas las personas judías por los Reyes Católicos, de Portugal, Inglaterra, etc, la expulsión de las musulmanas por Felipe III o las guerras de religión y persecuciones en casi toda Europa para lograr esos objetivos de estados-naciones con identidades uniformes y homogéneas. Un paradigma impuesto en el resto del planeta y por supuesto en Oriente Medio sin tener en cuenta la riqueza de grupos sociales y religiosos.

Los sionistas llegados a Palestina, además de armas, portaban esta mezcla ideológica de raíces culturales europeas para la construcción de su estado-nación con su “pueblo etnoreligioso” como presunto sujeto. Junto a ello, el componente colonial de supremacismo occidental ante las poblaciones nativas, y el “derecho a la impunidad” (internacional y mediática) ante sus futuros actos criminales en Palestina. Un “derecho a la impunidad” obtenido por la realidad de haber sido una de las minorías religiosas históricamente perseguidas en Europa. Toda esa maquinaria puesta en funcionamiento ha sido la que ha conducido de forma incesante la praxis del sionismo de “más y más tierra para nosotros y menos y menos población indígena en el territorio”. Este vector de empuje siempre ha sido indiferente a la existencia de una supuesta izquierda sionista cuyo campo de debate ha sido qué políticas aplicar, pero exclusivamente para el grupo social dominante, muy similar a los diferentes partidos en la Sudáfrica del Apartheid. Apropiarse de más y más tierra, encerrar a la población palestina en guetos urbanos inhabitables o masacrar periódicamente campos de concentración como el de Gaza, con los ilegales muros que sean necesarios, ha sido el “programa indígena” de todos los partidos sionistas en Israel.

Ese cóctel ha quedado muy visible estas semanas. Si recordamos la imagen del francotirador de la película La lista de Schindler que aleatoriamente dispara contra prisioneros del campo de concentración, la emoción de cualquier persona es de horror y espanto. Por el contrario, si tomamos las imágenes de estas semanas de los francotiradores del ejército de Israel disparando aleatoriamente a las personas palestinas dentro de su campo de concentración de Gaza, entonces se disuelve el horror porque los medios de comunicación hablan de “choques” y “enfrentamientos” y los gobiernos occidentales hacen “un llamado a la sensatez, el diálogo y al proceso de paz”, que no es más que la pretensión de la rendición completa del pueblo palestino.

Palestina sólo exige la legalidad internacional, nada menos

Y es que, a pesar de la manipulación, la legalidad internacional que ampara a Palestina sigue esculpida en piedra. Resoluciones de la ONU, Sentencia del Tribunal de La Haya contra el muro de Cisjordania, IV Convenio de Ginebra y mucha otra legislación incumplida hacen de Israel un estado forajido fuera de la ley.

Una de las resoluciones de la ONU irrenunciables para el pueblo palestino es la 194. Esta expresa el derecho al retorno de las personas refugiadas palestinas a sus casas (muchas siguen en pie) en el territorio de lo que hoy se llama Israel, ya sea a Tel Aviv, Haifa, etc, y a ser indemnizadas. Son más de 6 millones registradas por la UNRWA, la agencia específica de la ONU que Israel y EEUU desean que desaparezca para borrar un organismo que recuerda permanentemente que los refugiados palestinos no son producto de un huracán o terremoto sino de un crimen contra la humanidad. Las personas refugiadas de Yugoslavia o Ruanda regresaron con la pacificación de sus estados. Con Palestina se aplica una eterna excepcionalidad en la aplicación de la ley.

Por eso son ellas y ellos quienes tienen que exigir sus derechos con su vulnerable cuerpo. Durante estas semanas y hasta el 15 de mayo próximo, en Palestina se está desarrollando una gran movilización llamada la Gran Marcha del Retorno, #GreatReturnMarch. Mujeres, hombres, menores y mayores palestinas acampadas junto a las vallas y muros que les encierran, realizando una manifestación cada viernes y siendo acribilladas aleatoriamente y a sangre fría con balas explosivas. Ellas y ellos, agrupados en casi 200 organizaciones de base palestinas, nos lanzaron hace 12 años una apelación a los pueblos y países del mundo: Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel tal como se realizó exitosamente a la Sudáfrica del Apartheid.

Cuando ha habido una población nativa suficiente como para plantar resistencia a su colonización, el artefacto colonial siempre ha sido derrotado, y así ocurrirá en Palestina. El tiempo pondrá fin al macabro experimento, pero las decisiones de los pueblos, de los gobiernos, de las universidades, incluso de las empresas, con los crecientes boicots académico, institucional, cultural, económico, etc. harán que llegue mucho antes el momento histórico de conseguir el regreso de las personas palestinas refugiadas a un territorio de iguales derechos para todos sus habitantes, independientemente de la religión, identidad o grupo social.

Extraído del nº 88 de la publicación anarquista madrileña Todo por Hacer