29 agosto, 2026

Terrorismo de izquierda y Santa Inquisición ‘new age’ — Fernando Buen Abad

 


PIA – 27/08/2026


Cada ciclo del desarrollo imperial estadounidense fabrica vocabularios destinados a convertir conflictos históricos en anomalías rebeldes


Hoy, la expresión "terrorismo de izquierda", empleada como categoría política indiscriminada, participa de esa operación al fundir experiencias, procesos, tradiciones intelectuales y luchas sociales heterogéneas dentro de una misma "nueva" figura criminal.


Esa emboscada no persigue precisión conceptual. Aspira a cancelar la inteligibilidad del conflicto mediante una distorsión ideológica que sustituye el examen de las causas por la condena preventiva de cualquier impugnación al orden dominante.


Cuando un representante del poder estatal convierte esa fórmula en instrumento diplomático o jurídico, la controversia deja de pertenecer al terreno de las ideas para ingresar en un dispositivo de disciplinamiento belicista donde la sospecha precede a la evidencia y la obediencia adquiere rango de virtud cívica. La historia demuestra que toda inquisición comienza con una redefinición del lenguaje.


Aquella Santa Inquisición fue una institución creada por la Iglesia católica durante la Edad Media con el propósito de investigar y sancionar la herejía, entendida como cualquier creencia o práctica que se apartara de la doctrina oficial. Existieron diferentes tribunales inquisitoriales en varios países; los más conocidos fueron la Inquisición española, establecida en 1478, la portuguesa y la romana.


Para ello, los tribunales recibían denuncias, investigaban a los acusados y llevaban a cabo procesos judiciales. Se empleó la tortura como método de interrogatorio y las sanciones podían incluir penitencias, multas, confiscación de bienes, prisión e incluso la entrega del condenado a las autoridades civiles para la aplicación de la pena de muerte.


Toda palabra despojada de complejidad dialéctico-histórica reduce el horizonte del pensamiento y amplía la discrecionalidad del castigo. La acusación remplaza al argumento. El expediente desplaza a la investigación. La lealtad al imperio ocupa el lugar reservado al conocimiento. Bajo esa arquitectura, universidades, sindicatos, centros culturales, periodistas, científicos y organizaciones populares quedan sometidos a una vigilancia que transforma la discrepancia en amenaza existencial. El resultado consiste en una pedagogía del miedo cuya eficacia depende menos de la represión abierta que de la normalización cotidiana de la autocensura.


Marco Rubio ha recurrido con frecuencia a ese repertorio discursivo para presentar cualquier cuestionamiento estructural al capitalismo como expresión de radicalismo comunista amenazante. Puesta la mira contra México y contra Cuba especialmente. La estrategia responde a una lógica geopolítica que convierte diferencias económicas y demandas populares en problemas de seguridad nacional. Desaparece la explotación y el plus producto como categoría analítica. Desaparecen las relaciones sociales que producen desigualdad. Desaparecen las contradicciones entre capital y trabajo. Permanece únicamente un enemigo abstracto cuya existencia justificaría mecanismos extraordinarios de vigilancia, represión, sanción y exclusión. Aquello que debería discutirse mediante evidencia histórica termina administrado mediante categorías policiales.


Una operación semejante invierte el orden racional de la investigación social. Ninguna sociedad debería ser acosada cognitivamente mediante ideologías burguesas.


Las transformaciones históricas nacen de la lucha de clases y de los conflictos materiales en las relaciones verificables, de formas específicas de apropiación de la riqueza, de distribuciones desiguales del poder y de disputas permanentes por el control del trabajo humano. Negar esa dinámica equivale a borrar el fundamento mismo de su historia. Y la conciencia de clase emerge precisamente cuando los individuos reconocen que los intereses privados se infiltran como conciencia colectiva para la dominación y así descubren que el sufrimiento perenne posee raíces históricas.


La criminalización del pensamiento crítico intenta impedir ese reconocimiento.


Siempre que la pobreza aparece desconectada de la concentración de la riqueza, y que la precarización laboral se explica mediante fracasos individuales; siempre que la desigualdad adquiere apariencia de fenómeno natural, el conflicto estructural de clase se disfraza tras una narrativa moralizante. Las mayorías dejan de percibirse como sujetos históricos para contemplarse únicamente como administradoras aisladas de dificultades personales. La fragmentación constituye entonces una forma de gobierno mucho más eficiente que la coerción permanente.


Una tradición humanista crítica nos recuerda que ninguna libertad florece donde el miedo organiza el conocimiento. La investigación científica exige contraste de hipótesis, crítica sistemática, revisión permanente de evidencias y apertura intelectual.


Un poder que define de antemano las conclusiones aceptables degrada la ciencia hasta convertirla en protocolo burocrático. La cultura pierde capacidad creadora cuando la sospecha sustituye al diálogo. La filosofía renuncia a su función emancipadora cuando acepta fronteras impuestas por intereses ajenos a la búsqueda de la verdad. La universidad deja de formar ciudadanos capaces de comprender la complejidad histórica para producir administradores obedientes de consensos prefabricados. La experiencia histórica enseña igualmente que ninguna hegemonía permanece invulnerable.


Todo intento por clausurar el pensamiento crítico alimenta nuevas preguntas acerca del origen de las prohibiciones. La censura revela aquello que procura ocultar. Y tal persecución intelectual confirma la fragilidad de un orden incapaz de sostenerse mediante razones compartidas. El conflicto entre trabajo y capital reaparece entonces bajo formas renovadas porque pertenece a la organización material de la producción y no a la voluntad subjetiva de propagandistas o gobernantes.


Una defensa auténtica de la dignidad humana exige rechazar toda inquisición contemporánea, cualquiera que sea el vocabulario empleado para legitimarla. El pensamiento crítico constituye patrimonio universal porque permite reconocer vínculos entre experiencia individual y estructura histórica, entre sufrimiento cotidiano y organización económica, entre cultura y poder. Reducir esa capacidad a una etiqueta criminal como "terrorismo de izquierda" representa un ataque contra la inteligencia colectiva antes que contra una corriente política determinada. La emancipación intelectual comienza allí donde el lenguaje recupera precisión, la investigación recobra autonomía y la conciencia revolucionada descubre que la historia permanece abierta mientras existan mujeres y hombres dispuestos a comprenderla para transformarla.


Fernando Buen Abad Domínguez, Doctor en filosofía


Este artículo ha sido publicado en el portal cubadebate.cu


Foto de portada: Jim Watson, AFP



28 agosto, 2026

Escarbamos en el terreno de nuestras tradiciones radicales — Vijay Prashad

 

Cuando el imperialismo convierte el conocimiento, la tecnología y el arte en instrumentos de sometimiento, las tradiciones radicales enseñan otra lección: los pueblos oprimidos pueden apoderarse de esas herramientas y transformarlas en armas de liberación.


Tricontinental. Boletín 35 – 27/08/2026


Sliman Mansour (Palestina), Rituals Under Occupation [Rituales bajo la ocupación], 1988.


Queridas amigas y amigos,


Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.


Dedicado a Sliman Mansour (1947-2026), un pintor amable y generoso de la emancipación palestina.


En enero de 1968, 470 personas delegadas de 70 países se reunieron en Cuba para el Congreso Cultural de La Habana. Llegaron de naciones en guerra, de sociedades socialistas en construcción, de movimientos de liberación nacional que luchaban contra el colonialismo y de centros imperiales donde lxs intelectuales habían comenzado a rebelarse contra el poder. Vietnam resistía al ejército más poderoso de la Tierra. El asesinato del Che Guevara tres meses antes no había extinguido la convicción de que el imperialismo podía ser derrotado; solo la había intensificado.


El imperialismo, comprendían las personas delegadas, no sobrevive solo con el fusil y el banco. También utiliza escuelas, emisoras de radio, editoriales, laboratorios, museos y la imaginación. Enseña a las personas colonizadas a ver sus propias historias como atrasadas, sus lenguas como provincianas y sus artes populares como materia prima en espera de ser refinada por la metrópoli. Frente a esta maquinaria, el congreso convocó a lo que Fidel Castro describió como “un Vietnam en el campo de la cultura”: una lucha organizada por los medios mediante los cuales los seres humanos se comprenden a sí mismos y comprenden su poder. Nuestro dossier más reciente, Un Vietnam en el campo de la cultura: el Congreso Cultural de La Habana, 1968 (agosto de 2026), toma su título de la frase de Fidel Castro y vuelve al congreso en el año del centenario de su nacimiento.




El Congreso Cultural de La Habana nos ofrece el terreno sobre el cual encontrarnos con el tema de este boletín: las tradiciones radicales. Una tradición radical no es un altar al pasado. La palabra radical proviene del latín radix, raíz. Ir a la raíz es descubrir las luchas que originaron el pensamiento y la belleza de un pueblo y llevar sus posibilidades inconclusas al presente. La tradición no es lo que permanece inmutable. Es lo que el pueblo rehace continuamente mientras lucha por realizar su humanidad y por florecer dentro de la naturaleza, y no mediante su destrucción.


Uno de los ejemplos más claros de esta tradición radical en este período surgió a partir de la reelaboración anticolonial de Calibán, la figura esclavizada de La tempestad (1610-1611), de William Shakespeare. En el Caribe y América Latina, Calibán se convirtió en una forma de pensar no en el regreso a un pasado intacto, sino en la transformación de lo que el colonialismo había impuesto: la lengua, la literatura y el conocimiento, como armas contra el dominio colonial. Dos obras afinaron esta lectura anticolonial: la obra de teatro Une tempête [Una tempestad] (1969), de Aimé Césaire, y el ensayo Calibán (1971), de Roberto Fernández Retamar. En la obra de Shakespeare, Próspero (la civilización europea) se apodera de una isla, esclaviza a Calibán (el colonizado) y le enseña su idioma para poder darle órdenes. Césaire dramatiza el rechazo de Calibán a ese mando colonial. Su Calibán exige ser llamado X, lo que sugiere tanto la violencia que borra su nombre como la libertad que quiere disfrutar. Césaire deja a Próspero y a Calibán atrapados en un mundo colonial en deterioro. Próspero no puede imaginarse sin el sujeto que domina, mientras que el rechazo de Calibán a ser colonizado fractura su mundo. Calibán no pide una mejor representación dentro del orden de Próspero. Disputa el orden mismo. Para Fernández Retamar, Calibán no es una sombra vergonzosa al borde de la civilización latinoamericana, es su pueblo colonizado. Próspero invadió su tierra, mató a sus ancestros, lo esclavizó y le impuso una lengua. ¿Qué otra cosa puede hacer Calibán, pregunta Fernández Retamar, sino usar esa lengua para maldecir a Próspero?


La maldición es apenas el comienzo. Calibán no se limita a rechazar la lengua del colonizador: se apodera de ella. La ciencia, la tecnología, la literatura y los conceptos políticos acumulados en los centros imperialistas fueron posibles gracias a la riqueza y el trabajo extraídos del mundo colonizado. Fernández Retamar rechaza la idea de que pertenecen naturalmente a Occidente. Su recuperación no es imitación, sino restitución. Recuperarlos es desenterrar las raíces de un mundo que el colonialismo intentó monopolizar y volver sus instrumentos hacia la liberación. Calibán convierte la lengua del mando en una lengua de revuelta: en la tradición radical que atesoramos. Pasé una hora conversando con el equipo de Tank Magazine sobre el ensayo de Fernández Retamar y su contexto.


Camilo Egas (Ecuador), Sueño de Ecuador, 1939.


¿A quién se le permite representar la razón y a quién se le confina a la emoción? En La Habana, esta no era una pregunta abstracta. Los debates sobre la negritud enfrentaron este problema directamente. René Depestre señaló la formulación de Léopold Senghor según la cual “la emoción es negra, como la razón es blanca” como ejemplo del peligro que enfrentaba una revuelta cultural anticolonial. Depestre honró la afirmación original de la negritud de las culturas negro-africanas frente a la deshumanización racial, pero advirtió que, separada de la lucha de clases, podía convertirse en esencialismo racial y ser capturada por élites reaccionarias. En Haití, el noirisme [ideología racial esencialista] de François Duvalier había convertido la defensa de la cultura negra en una ideología de Estado que aterrorizaba al pueblo y a la izquierda en nombre de la autenticidad negra. El congreso rechazó, pues, tanto la asimilación liberal como el esencialismo racial. El racismo no podía ser derrotado admitiendo a unas pocas personas colonizadas en la casa del amo, ni convirtiendo las categorías coloniales en verdades permanentes. Requería una transformación de las relaciones materiales que reproducen continuamente la raza como jerarquía.


La tradición radical aparece, sin embargo, también en obras cuya política permanece limitada o irresuelta. El laberinto de la soledad (1950), de Octavio Paz, escrito lejos de la política revolucionaria de La Habana, se acerca a la herida colonial de México mediante máscaras, silencios, fiestas y soledad: los hábitos de ocultamiento y distancia formados en una sociedad marcada por la conquista. Paz comprendió que la conquista sobrevive dentro de las formas de la subjetividad. El sujeto colonizado y poscolonial puede llevar una máscara no porque no haya nada debajo de ella, sino porque la historia ha hecho peligrosa la exposición. La soledad se vuelve a la vez herida y defensa. Sin embargo, el laberinto nunca es meramente psicológico, porque sus muros fueron construidos mediante la conquista, la jerarquía racial, el poder de clase y la relación irresuelta de México con la modernidad. La tradición radical comienza donde el relato de Paz llega a su límite: la soledad se rompe con la lucha colectiva. La asamblea campesina, el comité de huelga, la brigada de alfabetización, el taller de teatro y la emisora comunitaria hacen más que expresar a un pueblo existente: ayudan a hacer nacer uno nuevo. Incluso el relato de Paz apunta más allá de sí mismo hacia este hecho.


Benjamin Silva (Brasil), Masacre de Tlatelolco, 1968.


Una pregunta afín surgió en Irán a partir de la obra de Jalal Al-e Ahmad (1923-1969): ¿cómo puede un pueblo apoderarse del conocimiento moderno sin someterse a las categorías y dependencias del poder imperial? Al-e Ahmad, que pasó del entorno comunista del Partido Tudeh a un antiimperialismo de inflexión religiosa, publicó en 1962 su célebre polémica Gharbzadegi, título traducido con frecuencia como Occidentosis. Leído ampliamente en Irán, también entre sectores de ulemas [clérigos], el libro describía una sociedad golpeada por Occidente, no simplemente porque importaba mercancías extranjeras, sino porque había comenzado a inhalar las categorías de Occidente como si fueran oxígeno. El resultado era una suerte de mal aliento civilizacional: la exhalación rancia de la imitación, la dependencia y la autoalienación. La tecnología llega sin la capacidad social de dirigirla, la élite local se convierte en intermediaria de bienes y deseos importados y se enseña a un pueblo a experimentar su propio mundo como una carencia.


La polémica de Al-e Ahmad podría haberse leído como una retirada romántica hacia un pasado no contaminado, pero su intuición más potente apunta a otra parte. Quería tanto un reconocimiento de nuestras propias tradiciones como una radicalización de ellas para el mundo moderno. Aquí es donde la pregunta de Al-e Ahmad se encuentra con las preocupaciones de La Habana. En el congreso no se rechazó la ciencia ni la tecnología por ser occidentales. Se preguntó quién es su dueño, con qué fines se organizan y de quién es el trabajo que las hace posibles. Las personas delegadas describieron a médicos formados a expensas públicas en el Tercer Mundo y extraídos por el centro imperial. Conocimientos locales recopilados como “materia prima científica” y devueltos en forma de políticas, vigilancia e intervención militar. La respuesta a la occidentosis no es, por tanto, la pureza, sino la soberanía: la capacidad colectiva de apoderarse del conocimiento moderno, redirigirlo hacia la necesidad social y transformar la sociedad en el proceso.


Bahman Mohasses (Irán), Il Minotauro fa paura alla gente per bene [El minotauro asusta a la gente de bien], 1966.


Los movimientos de liberación representados en La Habana ya ponían en práctica esta soberanía. Mostraron que la cultura no era algo que debiera preservarse en aislamiento ni posponerse hasta después de la victoria, sino un medio a través del cual se construía la liberación misma. En Vietnam, los informes mensuales del Frente Nacional de Liberación contaban a las personas liberadas del analfabetismo junto a las victorias militares, mientras los equipos de cine trabajaban desde sótanos bajo el bombardeo. En las zonas liberadas de Guinea-Bissau, Angola y Mozambique, las escuelas, las imprentas, los talleres de artistas y las canciones revolucionarias formaban los cimientos de una nueva sociedad antes de que llegara la independencia formal. La liberación misma era un acto de cultura.


La misma comprensión animaba a Lotus. Publicada por primera vez en marzo de 1968 como Afro-Asian Writings [Escritos Afroasiáticos], la revista ayudó a construir la infraestructura cultural que La Habana había reclamado: un hogar multilingüe para escritorxs de África y Asia, y más tarde de América Latina. Sus páginas rechazaban el arreglo colonial en el que lxs escritorxs del Sur aguardaban el reconocimiento de Londres, París o Nueva York. Lotus hizo visible otra geografía literaria: la resistencia palestina podía hablar con la liberación vietnamita, la lucha sudafricana con la poesía egipcia y las naciones recién descolonizadas con quienes aún luchaban por la libertad. Un solo ejemplo captura lo que esta infraestructura hizo posible. En 1972, Lotus publicó una obra de teatro, Ughniyyat al-Mawt [Canción de muerte], del dramaturgo egipcio Tawfiq al-Hakim. Gracias a las redes de la revista, la obra fue traducida al hindi e interpretada ese mismo año en Nueva Delhi. También fue traducida al amárico y una función fue transmitida por la televisión estatal etíope. Una historia sobre una familia rural egipcia cuya vendetta se vio trastornada por la educación de un hijo en El Cairo pudo así viajar más allá de Egipto y hablar a públicos que enfrentaban sus propios dilemas de tradición, modernidad y transformación social.


Wifredo Lam (Cuba), Tercer Mundo, 1966.


Hoy necesitamos la urgencia de Lotus. El aparato mediático que enfrentó La Habana se ha convertido en un denso sistema de plataformas, algoritmos, extracción de datos y propiedad concentrada. No se limita a censurar: inunda el mundo de imágenes, fragmenta la experiencia común en corrientes personalizadas, convierte la atención en propiedad y hace que la solidaridad parezca lejana incluso cuando la guerra llega al instante a nuestras pantallas. El racismo y el colonialismo se renuevan mediante viejas jerarquías vestidas con ropas digitales. Los pueblos del mundo son invitados a consumir las imágenes de otros pueblos mientras se les impide construir relaciones duraderas con sus luchas.


Una nueva visión cultural del mundo no puede ensamblarse a partir de consignas de diversidad suministradas por las mismas instituciones que financian la guerra y el saqueo. Debe surgir de las luchas contra el racismo, el colonialismo, el patriarcado y la explotación capitalista. Debe recuperar el sentido total de la cultura afirmado en La Habana: la cultura como arte y educación, pero también como salud, ciencia, trabajo, deporte, medios de comunicación, tecnología y organización de la vida cotidiana. La persona trabajadora intelectual en el centro de este proyecto no es una genia solitaria erguida sobre el pueblo, sino alguien cuyo conocimiento se coloca dentro de un proceso colectivo. El horizonte de este proyecto no es el reemplazo de una élite por otra, sino la ampliación de la vida intelectual hasta que la división entre quienes piensan y quienes hacen comience a desaparecer. Las tradiciones radicales no nos dan ni un mapa completo ni un refugio del presente. Nos ofrecen métodos: el recorrido de Paz por las máscaras que dejó la conquista; el rechazo de Césaire al guion colonial; la apropiación de la lengua del amo por parte de Fernández Retamar; la alarma de Al-e Ahmad ante la imitación dependiente; el común literario internacionalista construido por Lotus; y la insistencia de La Habana en que la revolución debe transformar la totalidad de la vida.


Paritosh Sen (India), Rain over Benares, India [Lluvia sobre Benarés, India], 1962.


Hemos heredado la tormenta. Nuestra tarea es emanciparnos de ella.


Cordialmente,


Vijay



27 agosto, 2026

La puesta al día espacial de China cambia todo en todas partes — Kevin Walmsley

 


Inside China – 27/08/2026

   Traducción; Arrezafe


Esquema:


Dos empresas chinas lograron recuperar con éxito sus cohetes propulsores orbitales en tan solo dos meses.


Los cohetes reutilizables permiten lanzamientos mucho más frecuentes y a menor costo.


China ya había dado pasos de gigante en el espacio, con avances revolucionarios en navegación satelital, teledetección, comunicaciones láser e imágenes.


El Comando Espacial de Estados Unidos está trabajando con urgencia para desarrollar nuevas constelaciones de satélites y satélites con capacidades ofensivas.


Sin embargo, las cadenas de suministro para la fabricación de satélites dependen de la industria china de tierras raras, y los contratistas aeroespaciales se enfrentan a una grave escasez y largos retrasos en la producción.



https://youtu.be/9sfdeKW9cYM?si=tIl6gaKcZ0MCvpGA


Informe:


Buen día.


El factor más importante para determinar quién gana la carrera espacial será la cantidad de carga útil [payload] que se pueda poner en órbita. Esto probablemente dependerá de las cadenas de suministro que puedan construir satélites y cohetes, y de la frecuencia con la que se puedan utilizar dichos cohetes. Por lo tanto, deberíamos imaginar dos carreras simultáneas: una de cohetes reutilizables y otra de cadenas de fabricación de satélites.




China se ha convertido en el segundo país en lograr grandes avances en cohetes reutilizables. CASC, una empresa estatal china se sitúa ahora al mismo nivel que SpaceX y Blue Origin en la recuperación de su cohete propulsor orbital. Su sistema utiliza una plataforma marítima con una red de captura. CASC planea construir constelaciones de satélites en órbita terrestre baja. La captura mediante red permite diseñar un cohete diferente y más ligero, ya que no requiere patas de aterrizaje.




Eso fue en julio. Este mes, otra compañía china, LandSpace, lanzó y recuperó su cohete, que también fue comparado con SpaceX y Blue Origin. El ZQ-3 de LandSpace se compara aquí con el cohete Falcon 9 de SpaceX. El de LandSpace es menos costoso de construir y su diseño de acero inoxidable más resistente durante la reentrada. El Falcon 9 transporta una carga útil mayor y está diseñado para realizar más lanzamientos a lo largo del tiempo.




Se trata de un obstáculo importante que ambas compañías han superado, lo que permite lanzamientos a menor coste. Esto tiene implicaciones evidentes para el sector estratégico-militar. Un mayor número de satélites se traduce inmediatamente en una capacidad mejor para identificar, seguir y atacar objetivos en tierra. Dos compañías chinas, con dos enfoques diferentes sobre la reutilización y la recuperación, tendrán un impacto inmediato en la capacidad futura de China para lanzar más satélites con mayor frecuencia.


China ya había dado grandes pasos en el sector espacial antes de que CASC y LandSpace acapararan la atención mediática durante el verano. China está "poniéndose al día rápidamente" y ya lidera en sectores clave. Su sistema de navegación por satélite Beidou es un competidor directo del GPS y ya ha demostrado ser decisivo en la Guerra del Golfo Pérsico, después de que los iraníes cambiaran del GPS a Beidou.


La teledetección consiste en el uso de satélites para capturar datos de la Tierra, y los expertos del sector creen que China ya lleva la delantera en este campo. En conjunto, la capacidad de Washington para proyectar poder se ve debilitada, y las imágenes satelitales chinas podrían ser utilizadas por adversarios para atacar a las fuerzas de la alianza.




Wall Street Journal, 9 de mayo: Las imágenes de alta resolución de los satélites chinos se están difundiendo en línea, y «China ahora puede hacer mucho de lo que hace Estados Unidos». China ha incrementado drásticamente la cantidad y el tipo de satélites con capacidad militar. En navegación y posicionamiento, cuenta con más satélites que el resto del mundo en conjunto. Posee grandes ventajas numéricas en satélites de inteligencia y en imágenes de radar. En teledetección, China lidera la investigación mundial en sensores y posicionamiento satelital.




China ocupa el primer lugar en cinco de las once tecnologías clave de teledetección, mientras que los sistemas estadounidenses lideran en cuatro. Actualmente existen más de 510 satélites militares chinos, lo que representa un aumento de más del quíntuple en tan solo una década.




Estos satélites de última generación permiten una resolución mucho mayor que los modelos anteriores, y pueden identificar y rastrear activos estadounidenses, incluso los llamados aviones "furtivos" que, en teoría, no deberían ser rastreados en absoluto.


MizarVision es una pequeña empresa china, una startup. Durante meses, la compañía publicó imágenes satelitales en redes sociales, incluyendo los movimientos de bombarderos y portaaviones estadounidenses. Fue una de las empresas sancionadas por el Departamento de Estado en mayo, y en junio publicó fotos satelitales del portaaviones Abraham Lincoln operando en el Golfo de Omán.




Para mayor claridad, reiteramos: MizarVision es una empresa emergente de inteligencia artificial China, lo que plantea la pregunta de cuán buenas deben ser las herramientas de las grandes empresas estatales o de las utilizadas por el propio ejército chino.


Insistimos también en este punto: las mejoras cuánticas de China en teledetección, en Beidou, en imágenes de alta resolución y en comunicaciones láser por satélite, se produjeron antes de que LandSpace y CASC dominaran los cohetes reutilizables. La Fuerza Espacial de EEUU está preocupada por la posible capacidad de “contramedidas espaciales” de China que podrían neutralizar los satélites estadounidenses. Y la Fuerza Espacial espera que estos avances de la tecnología espacial china se traduzcan en una bonanza financiera propia. Lo cual nos recuerda el chiste de la Guerra Fría: el verdadero enemigo de la Fuerza Aérea de EEUU no es la Unión Soviética, sino la Armada de EEUU.




La Fuerza Espacial necesita mucho más dinero y recursos si pretende "contrarrestar las amenazas en el espacio, no solo para proteger satélites aliados, sino también para desafiar a China". Según parece, la Fuerza Espacial busca nuevas constelaciones de satélites, con numerosos satélites pequeños destinados a confundir a los adversarios. El comandante de la Fuerza Espacial de EEUU considera que China posee los "segundos mejores" sistemas de teledetección, capaces de rastrear activos de la Armada estadounidense en el Pacífico, incluyendo buques de superficie y aeronaves de gran tamaño.





Ese informe estaba fechado el 26 de febrero. El 21 de febrero, MizarVision compartió imágenes de aviones de la Fuerza Aérea de EEUU en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita. Príncipe Sultán estaba asignada a la preparación de aviones cisterna y aeronaves AWACS para la guerra contra Irán que comenzaría una semana después. A finales de marzo, dicha base fue atacada por Irán.


El 18 de julio, los iraníes volvieron a atacar. Numerosos aviones fueron destruidos o gravemente dañados, y doce estadounidenses resultaron heridos.


El segundo ataque a la base aérea Príncipe Sultán tuvo otras consecuencias. La Casa de Saud afirma que el ataque de julio acabó con la inmunidad que los saudíes creían tener y puso al descubierto graves problemas con los sistemas de misiles de defensa aérea en el Golfo. Cientos de millones de dólares en aeronaves destruidas en la pista, y el Reino quedándose sin misiles interceptores. Los misiles PAC-3 cuestan 4 millones de dólares cada uno y se utilizan para interceptar drones iraníes que cuestan 40.000 dólares. Es decir, los misiles interceptores cuestan cien veces más que los objetivos que intentan derribar.




Arabia Saudita comenzó la guerra —recuerda que apenas hace seis meses— con 2800 misiles PAC-3. El 86% de ellos ya no existen, y ahora sólo quedan 400. Esto significa que cada lanzador restante tiene una capacidad promedio de 3,7. Arabia Saudita encargó 730 más, pero no llegarán [si es que llegan] hasta 2028 como muy pronto.


Antes del “alto el fuego”, el consumo diario era de 63 proyectiles, lo que significa que si se reanudan las hostilidades con Irán, Arabia Saudí se quedará sin interceptores en menos de una semana.


Con las guerras en Ucrania y en Oriente Medio, los arsenales de la OTAN se están agotando mucho más rápido de lo que pueden reabastecerse, y ahora llega la noticia de que "el acceso de China al espacio" se va a acelerar drásticamente, mientras que sus costes para situar nuevas cargas útiles en órbita disminuyen.




La Fuerza Espacial estadounidense estima que la velocidad de China es su mayor desafío y ahora cree, en agosto, que los sistemas antisatélite son la mejor opción. Han seleccionado 14 empresas para diseñar y construir nuevos sistemas satelitales. Esto nos lleva a la segunda fase de la carrera espacial: los cohetes reutilizables reducen los costos y permiten un mayor número de lanzamientos.


El segundo aspecto es la construcción y el despliegue de los propios satélites. Y aquí nos topamos con otro grave problema relacionado con China: las cadenas de suministro de satélites pasan por las minas y refinerías de tierras raras que se encuentran aquí, en China. Esta es la lista de las 14 empresas seleccionadas para el programa Andrómeda. Seis de ellas ya sancionadas por China.


Estas son también algunas de las empresas a las que se les está pidiendo que construyan nuevos misiles interceptores y otras municiones para reemplazar todas las que se han empleado en Gaza, en el Golfo Pérsico y en Ucrania. Es decir que, todas las cadenas de suministro de todos esos compuestos de tierras raras e imanes que el Pentágono necesita para reemplazar sus radares y misiles interceptores, y que Arabia Saudita necesita si pretende proteger a su país de los ataques iraníes, al menos durante más de siete días, han sido bloqueadas por China.




El hecho de que se adjudiquen contratos multimillonarios para la construcción de satélites no garantiza que se vayan a construir. Y cuando los generales de la Fuerza Espacial afirman abierta y públicamente que el objetivo de sus nuevos satélites es destruir a los chinos, debemos presuponer que China no les ayudará a cumplir tal propósito.


Sean buenos.


Recursos y enlaces:


China becomes second country to recover orbital booster with Long March 10B

https://spacenews.com/china-becomes-second-country-to-recover-orbital-booster-with-long-march-10b/


China successfully lands its Zhuque-3 rocket, rivaling Blue Origin and SpaceX

https://www.scientificamerican.com/article/china-successfully-lands-its-zhuque-3-rocket-rivaling-blue-origin-and-spacex/


China’s reusable rocket advances could strengthen the PLA’s space-based kill chain

https://interestingengineering.com/space/china-reusable-rocket-could-strengthen-the-pla-satellites


Why China’s reusable rocket breakthrough matters for the PLA’s ‘kill chain’

https://www.scmp.com/news/china/military/article/3364878/why-chinas-reusable-rocket-breakthrough-matters-plas-kill-chain


WSJ, China Closes the Satellite Gap in Space Race With the U.S.

https://www.wsj.com/world/china/china-closes-the-satellite-gap-in-space-race-with-the-u-s-12b432b0


U.S. Sanctions Chinese Satellite Firms It Says Helped Iran

https://www.wsj.com/livecoverage/iran-war-trump-news/card/u-s-sanctions-chinese-satellite-firms-it-says-helped-iran-QmNTxxB4I6pV7VYAMThn




China’s Growing Armada Of Spy Satellites Is Pushing Space Force To Go On The Offensive

https://www.twz.com/space/chinas-growing-armada-of-spy-satellites-is-pushing-space-force-to-go-on-the-offensive


China’s Reusable Space Launch Booster Recoveries Have Major Military Implications

https://www.twz.com/space/chinas-reusable-space-launch-booster-recoveries-have-major-military-implications


Iran Struck Prince Sultan and No One Was Required to Say Sohttps://houseofsaud.com/iran-psab-strike-managed-ambiguity/


Key E-3 AWACS Damaged in Iranian Attack on Saudi Air Base


https://www.airandspaceforces.com/key-e-3-awacs-aircraft-damaged-iranian-attack-saudi-air-base/


New Anti-Satellite Weapons Now Officially A Top U.S. Priority

https://www.twz.com/space/new-anti-satellite-weapons-now-officially-a-top-u-s-priority


Space Force Picks 14 Firms to Compete to Build Reconnaissance Satellites

https://www.airandspaceforces.com/space-force-14-firms-compete-to-build-reconnaissance-satellites/


China Hits Back at US Sanctions on Tech Giants, Restricting Its Exports to American Defense Firms

https://www.military.com/china-hits-back-at-us-sanctions-on-tech-giants-restricting-its-exports-to-american-defense-firms


Nikkei, China hits dozens of US companies with export controls, procurement bans

https://asia.nikkei.com/economy/trade-war/china-hits-dozens-of-us-companies-with-export-controls-procurement-bans


Last Rounds? Status of Key Munitions at the Iran War Ceasefire

https://www.csis.org/analysis/last-rounds-status-key-munitions-iran-war-ceasefire


Kingdom of Saudi Arabia – PATRIOT Advanced Capability-3 Missile Segment Enhancement Missiles

https://media.defense.gov/2026/Jan/30/2003868787/-1/-1/0/PRESS%20RELEASE%20-%20SAUDI%20ARABIA%2026-13%20CN.PDF


China Makes High-Speed Laser Links in Orbit:

400-gigabit-per-second intersatellite comms reduce the need for ground stations

https://spectrum.ieee.org/satellite-internet-china-crosslink


Rare Earth Export Restrictions One Year Later

https://www.csis.org/analysis/rare-earth-export-restrictions-one-year-later


China's "eyes" and Iran's "fist": Iran dumped GPS, switched to Beidou, and won the war



China commands 47% of remote sensing research, while U.S. produces just 9%

https://phys.org/news/2025-11-china-remote.html