04 julio, 2026

Ni una sola batalla israelí ganada en combate terrestre: ¡ni una! — Leila Ghanem

 


Con-Ciencia de Clase nº11


Traducción de CNC.


De la Comuna de París a las heroicas batallas de la Resistencia en el sur del Líbano – Leila Ghanem


Sobre la valentía


A aquellos que dudan de la capacidad de los pueblos para enfrentarse a fuerzas que les superan en número, a aquellos que constantemente propagan el discurso derrotista de la desesperación, de la duda sobre la capacidad de resistencia en Palestina, en el Líbano, en Irán o en el Yemen para alzarse con la victoria a pesar del desequilibrio en la relación de fuerzas, a pesar de la magnitud de pérdidas y de sacrificios, he aquí lo que Ho Chi Min dijo en respuesta a los que ponían en duda la victoria contra la Francia imperial de entonces, de 1951:


«A la vista del desequilibrio de poder, algunos comparan nuestra resistencia a una pelea entre saltamontes y elefantes. En cierto modo, a quienes no ven más que el lado físico y efímero de las cosas, esto les puede parecer verdad… Nosotros, frente a los aviones y la artillería enemiga, no teníamos otra cosa en nuestras manos que lanzas de caña de bambú… Pero nosotros no miramos solo el presente, también miramos al porvenir; ponemos nuestra confianza en la fuerza y la moral del pueblo. En consecuencia, respondemos con firmeza a los dubitativos y a los pesimistas: Hoy, sí, el saltamontes se atreve a hacer frente al elefante. Mañana será el elefante el que perderá su pellejo».


Tres años después de este discurso, el general Giap derrotó a los franceses en Dien Bien Phu. «¡Sí, también mañana los sanguinarios yanquis y su peón sionista arrastrarán el rabo entre la decepción y la derrota…!»


Nuestros combatientes ya habían demostrado su valía: victoria en 2000, victoria en 2006 después de 33 días de un combate heroico. No eran más que 1.000 guerrilleros con armamento muy modesto (Katiuskas y lanzacohetes individuales de fabricación soviética ) heredado de Fatah, contra todo un ejército, el israelí, de los más sofisticados, incluida la poderosa 5ª División del ejército dotada de tanques Merkava y la protección aérea de los EEUU con sus F35, F36 y Apaches…


A día de hoy la entidad sionista ha sido dotada por el occidente imperialista de armas de destrucción masiva. Por primera vez en la historia se utilizan contra guerrilleros bombas de 1 y 2 toneladas (las FLU 9, M-84) lanzadas sobre todo en los suburbios del sur para asesinar a la dirección militar de la Resistencia, como ocurrió cuando el asesinato de la cúpula del comando Aradwan el 20 de septiembre y en el asesinato del líder histórico Nasrrallah el 27 de septiembre de 2024.


Para matar al líder iraní, al estado mayor y a los miembros de la administración iraní, Trump anunció en la Knesset que su aviación y la de Israel habían utilizado 7 aviones de combate B2 con bombas de 2 toneladas, y que ordenó otros 26.


En Khiam, Bint-jbeil, Aytaroun, Arnoun, al sur del Líbano, se vio a combatientes legendarios luchando a «distancia cero» con sus cuerpos y sus ametralladoras contra un enemigo cuyos soldados estaban atrincherados en sus tanques.


La batalla de Wadi El-Hojeir ha entrado en la historia: 40 merkavas israelíes fueron destruidos por combatientes que operaban a pie, saliendo de refugios o de túneles al asalto de tanques enemigos. Así, a distancia cero, frente a un enemigo cobarde y sanguinario, que mata a distancia, atacando a civiles, mujeres, niños.


Ni una sola batalla israelí fue ganada en combate terrestre, ¡ni una!


Durante la batalla de 66 días (del 1 de octubre de 2024 al 5 de diciembre de 2024), los israelíes emplearon a 150.000 soldados para intentar invadir el Líbano. Frente a ellos un puñado de guerrilleros de los que quedaron de la dirección diezmada durante aquellos malditos 10 días que sacudieron la resistencia. En esos diez días ocurrieron los siguientes hechos fatídicos: la explosión de los buscapersonas (pipers) el 17-18 de septiembre 2024; el ataque a las fuerzas de Radwan el 20 septiembre del mismo año; el asesinato de Nasrallah y de el 27 de septiembre y de Hashem Safieddine el 1º de octubre de 2024 y la carnicería de primeros de octubre con salvajes ataques aéreos en el sur, que se saldó con 623 muertes en un solo día. A pesar de todo, estos militantes entrenados para actuar en caso de desconexión con la dirección, impidieron al enemigo avanzar con sus tanques ni un solo kilómetro. Uno de los principales jefes de estado iraníes, Quaani, consideró en aquel momento que esta batalla era la más importante de la historia.


Israel pidió un alto el fuego y Hezbollah lo aceptó para permitir a los refugiados regresar a sus aldeas, y también para poder reorganizarse, cambiar el sistema de comunicación, neutralizar la infiltración en su organización y adquirir nuevas armas adaptadas a un nuevo concepto de combate.


Este alto el fuego fantasma, establecido bajo control americano, tenía como objetivo hacer ganar al enemigo mediante la paz lo que no pudo obtener por la guerra. Durante este alto el fuego que duró 15 meses, Israel ocupó las 5 colinas que dominan el sur y destruyó 39 aldeas; por lo tanto, prácticamente causó el 70% de los daños sufridos durante la guerra iniciada en Gaza el 7 de octubre de 2023. Israel quería crear una zona tampón amarilla como la de Gaza, de 30 kilómetros de profundidad.


A partir del 2 de marzo de 2026, en concomitancia con el ataque israelí-estadounidense contra Irán, Hezbollah rompe este alto al fuego y desencadena una guerra de guerrillas, aún en curso, utilizando técnicas simples y dotándose de procedimientos que escapan al control de sus sistemas electrónicos y satelitales, con nuevas armas fabricadas manualmente y poco costosas como los drones de ataque FVP con hilos luminosos no detectables. Más tarde introdujeron, AL-MAZ-3, de un alcance de 16 km., que Hezbollah pirateó a los israelíes en las batallas y posteriormente desarrolló.


Tres batallas deben quedar grabadas en la memoria de los militantes anticolonialistas y antiimperialistas:


la de Khiam, apodada Stalingrado, por inexpugnable. A pesar del empeño de la aviación que destruyó el norte de laciudad, los combatientes que conocen el terreno salieron en el momento oportuno de los túneles y entablaron un combate calle a calle e impidieron que el enemigo la ocupara.


la de Bint Jbeil, la ciudad más cercana, a 3 km, de la Palestina ocupada. Aunque prácticamente destruida, los guerrilleros desde los túneles están levando a cabo operaciones diarias contra el ocupante. Para Bint Jbeil, centro urbano del distrito de Jabal Amel, no es su primera batalla: ya en 1978 Israel la sitió durante tres meses; entonces 14 combatientes del FPLP lograron aflojar el cerco de la ciudad llevando a cabo una operación suicida contra el cuartel central de las tropas enemigas. Bint Jbeil fue elegida por Nasrallah en el año 2000 para celebrar la victoria de la retirada israelí después de 22 años de ocupación (1982-2000). En su estadio pronunció su discurso al estilo Mao Tsé Tung, según el cual «Israel» es más frágil que una tela de araña»: «el imperialismo no es más que un «tigre de papel». Allí se oyó una vez más a los líderes de la resistencia libanesa pronunciar frases como «Desheredados del mundo, uníos».


Netanyahu, que no ha olvidado la frase, intentó en varias ocasiones entrar en Bent Jbeilh para decirle a Nasrallah que estaban de vuelta, pero no tuvo éxito. 13 tanques israelíes y bulldozers Hamer fueron destruidos por los resistentes que surgían de debajo de los escombros; Bint jbeil es apodada por los sureños la ciudad-milagro de la historia. Allí se estableció una cultura de resistencia y valentía sin precedentes: Un combatiente nunca se rinde, no importa los sacrificios que ello suponga.


la tercera batalla fue la de Zawtar oriental, que sorprendió a los estrategas militares. Los combatientes habían emboscado el paso por el que los tanques israelíes debían atravesar el río Litani hacia Nabatieh, y aquello fue el cementerio de Merkavas, de Hammer y de decenas de víctimas, entre ellos el general de la unidad 93 de las FDI, el segundo después del general de la unidad 36. La aviación israelí ataca objetivos civiles y destruye infraestructuras en Nabatieh, al norte del Litani, y en Tiro, incluso en la capital del país, pero detrás de ellos hay focos que resisten a lo largo de las aldeas fronterizas.


La gran lección que la resistencia ha aprendido desde la costosa guerra de apoyo a Gaza es la vuelta a la técnica de guerrillas y la guerra popular de larga duración.


Esta valentía saca su fuerza, como dice Gramsci, de la relación orgánica entre el combatiente y la masa; el combatiente se funde en la masa y asume el peligro para protegerla (el bastón de Yayah Sinwar se ha hecho mítico). En el sur del Líbano, como en Gaza toda la dirección de la resistencia fue diezmada, con familias y niños. Ismael Hanieh, Khalil El-Hayeh, Nasrallah, todos tienen un hijo mártir. Así participaban en la lucha los dirigentes tanto de al-Kassam como de al-Radwan.


La técnica de la guerrilla, o la vietnamización de la resistencia armada, herencia de todos los combatientes del mundo – de los vietnamitas, los coreanos y los latinoamericanos, de los argelinos y los palestinos – ha sido recogida por los combatientes


El concepto doctrinal de martirio, «elegir entre perder el honor o entrar en la historia como mártir», no es necesariamente un concepto religioso; «esta doctrina que incita a no temer la muerte, no tiene por objetivo desinteresarse de la vida sino, al contrario, la idea es respetar la vida». También se encuentra entre los libertadores comunistas antiimperialistas como el Ché que decía: «hay que elegir entre una vida degradada y servil o sacrificarse por una causa noble y justa». La consigna de los combatientes palestinos era vencer o morir, lo mismo que el ‘Patria o muerte’ del Ché. Todos los discursos de El-Kassam tenían esta frase como un leitmotiv.


Esta doctrina es una fuente de coraje inaudito: «El tirano muere y su reinado termina, pero la muerte del mártir es el comienzo de su gloria», dice el teólogo danés Soren Kierkegaard.


Acerca de la violencia


La revista científica The Lancet publicó en noviembre de 2025 un estudio, citado por John Mearsheimer, según el cual el número de víctimas de la guerra de sanciones económicas impuestas a los países del tercer mundo por los EEUU llegó a los 28 millones de muertos. En Iraq, el embargo por sí solo mató a 500.000 personas, la mayoría niños.


En el Líbano, entre el 8 de octubre de 2023 y... hubo 33.854 víctimas (7.327 mártires y 26.537 heridos); un promedio de 36 víctimas por día.


En Gaza las 180.000 toneladas de bombas han superado en 8 veces las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki; 80 kg. por habitante.


En Gaza se habla oficialmente del 11% de la población de Gaza muerta o herida. La proporción para Francia equivaldría al total de los habitantes de París, y para los Estados Unidos a 33 millones de americanos. The Lancet, habla de 680.000 muertos y desaparecidos, cifras utilizadas por Francesca Albanese y Ralph Nader, colaborador de Ramsay Clark, entre los cuales:


2.700 familias con todos sus miembros desaparecidos.


5.943 familias, de las que sólo queda un superviviente.


No es la primera masacre de la historia. En Argelia hubo un millón de mártires de una población de 3 millones, en el Congo con 10 a 20 millones de muertos. En Gaza y en el Líbano asistimos a matanzas similares y perpetradas en un corto periodo de tiempo.


Tres escenas permanecen clavadas en la memoria:


familias quemadas en sus tiendas de plástico.


niños bombardeados cuando acudían a puntos de distribución de alimentos.


miles de familias obligadas y empujadas como ganado a caminar continuamente, día y noche, y que acabaron atropeyándose entre ellos. Muchos niños encontraron la muerte pisoteados por sus propias familias.


Es innegable que la guerra contra Gaza y contra el Líbano es una guerra estadounidense, incluso al nivel de decisión política. No habría sido posible sin la armada de EEUU y occidental, sin los 54.000 millones de dólares americanos. Este coste de la guerra es el que Trump pretende compensar explotando los yacimientos marítimos de Gaza y Nakura.


El “gobierno de Vichy” del Líbano ante la Resistencia libanesa


Desde diciembre de 2023, el Líbano ha aceptado un cese del fuego solicitado por Israel después de 66 días de batalla. Este alto al fuego fue supervisado por una comisión presidida por los EEUU, con un comisionado estadounidense, Tom Barak, designado por Trump para gobernar el país. Desde esa fecha, el centro de decisión se ha trasladado de Baabda [residencia oficial del presidente del Líbano] a Washington, desde entonces estamos bajo mandato estadounidense. Es Washington quien ha organizado las elecciones presidenciales, designado al gobierno, al jefe del ejército, al gobernador del banco central, etc.


Hezbollah, que necesitaba reorganizarse, lo ha soportado durante 15 meses, a pesar de que Israel violó el alto al fuego 11.000 veces y asesinó a 500 de sus miembros.


El 2 de marzo, la resistencia decidió romper el alto el fuego (tras el asesinato de Jamenei) y reanudar la lucha contra Israel. Esto alarmó a los estadounidenses que alentaron a Netanyahu a atacar Beirut oeste cerca de la sede del gobierno, el 8 de abril de 2026, masacrando a 365 personas en edificios civiles.


Fue la decisión de Trump: o esto, o la firma de un acuerdo de paz con el enemigo sionista.


Así es como ha entrado el Líbano oficial en una fase crucial que nos recuerda la época del «gobierno de Vichy» en Francia durante la Segunda Guerra Mundial cuando la autoridad de entonces no era más que un apéndice del exterior.


Los presidentes de la república y el gobierno se sometieron a la presión estadounidense, comenzando por no hacer el discurso del juramento, requisito para acceder a sus respectivos cargos.

El gobierno ha cumplido las siguientes órdenes de EEUU:


1. Declarar a Hezbolah, que defiende al país, una organización terrorista.


2. Cerrar las instituciones de Hezbollah en Beirut.


3. Expulsar a la embajada iraní del Líbano.


4. Pedir a Hezbollah (según el concepto de Hobbes de que «el Estado es quien monopoliza las armas») que deje las armas y que las entregue para ser destruidas.


A pesar de los enormes sacrificios realizados por la resistencia y su compromiso durante un año y medio, las autoridades libanesas, sin sentimiento alguno de dignidad nacional, no sólo se arrodillan ante el enemigo, sino que traicionan a quienes defienden el país y han perdido más de 6.000 hombres en combate, por no hablar de las 33.000 víctimas civiles desde octubre de 2023.


Estas autoridades títeres buscan, bajo presión estadounidense, despojar al Líbano de su poder frente a un enemigo que sólo entiende el lenguaje de la fuerza; propone ridículas iniciativas de negociación y rendición bajo el fuego del enemigo que sigue invadiendo, ocupando y destruyendo toda posibilidad de vida en 62 aldeas libanesas, exactamente como ocurrió en Gaza donde Israel ocupa ya el 70% del territorio.


EEUU no quiso contentarse con humillantes negociaciones cuyo único objetivo fuese desarmar a la resistencia; peor aun, exigió al gobierno libanés enviar a Washington una comisión de oficiales libaneses para reunirse con una comisión militar israelí con el fin de elaborar un plan común para desarmar la resistencia. Los Estados Unidos anunciaron que estaban dispuestos a reconstruir el ejército libanés sobre nuevas bases, asignando 11.000 millones de dólares para esta misión. Esto en realidad significa «una guerra civil y una dislocación del Ejército» como ocurrió durante la guerra civil entre el 75 y el 93.


¿Son hoy los combatientes de Hezbollah los comuneros contra Versalles?


Desde un punto de vista patriótico, la respuesta a dicha pregunta es sí.


El gobierno libanés hoy, como el de Adolphe Thiers en la Francia de 1870-1871, sigue negociando con el ocupante, no para defender la soberanía del país o los intereses de su pueblo, sino para conspirar contra la Resistencia y liquidarla por las armas. El ataque iraní contra Israel en junio de 2026 para disuadir al enemigo sionista de bombardear los suburbios del sur puso al gobierno (acusado de traición por Hezbollah y «El Frente Nacional de Apoyo a la Resistencia») al descubierto. Acusó a Irán de inmiscuirse en los asuntos del Líbano, mientras calla cobardemente ante la invasión israelí que sigue avanzando hacia las grandes ciudades de Tiro y Nabatieh.


Marx consideraba la guerra desatada por la burguesía contra la Comuna desde los dos lados de la frontera, como «la más terrible guerra de los tiempos modernos, el vencido y el vencedor confraternizan para, unidos, masacrar a los comuneros». Y explicaba cómo los prusianos cercaban París mientras negociaban con los de Versalles después de haber cedido, tras la derrota, Alsacia y una parte de Lorena.


Los comuneros iniciaron entonces su revolución obrera y comenzó la guerra civil. Los más decididos eran los blanquistas y los internacionales, pero todo terminó con la masacre de 25.000 comuneros.


En “La guerra civil en Francia”, Marx explica que los comuneros nunca cedieron al viejo chauvinismo de la República propagado bajo la consigna ¡Valmy o la patria en peligro! cuando la Revolución francesa era atacada por todos los despotismos europeos.


Por su parte Lenin, en “El Estado y la revolución”, vuelve sobre ello y explica que “¡El derrotismo revolucionario es precisamente la continuación de la lucha de clases!”.


Pero la comparación entre comuneros y combatientes libaneses no puede aplicarse desde el punto de vista del programa social republicano de la Comuna:


Laicidad: separación de la iglesia y del estado,


Fin del trabajo nocturno, sobre todo para los niños,


Libertades en todos los ámbitos.


La patria de los comuneros se pretendía universal y tenía la esperanza de reconfigurar todo el territorio de Francia en función de las conquistas de las comunas federadas; no tuvo éxito y fue ahogada en sangre en varias ciudades.


Y Marx concluía que «el mayor esfuerzo de heroísmo del que todavía es capaz la vieja sociedad es una guerra nacional; y aquí se ha demostrado que eso es una pura mistificación de los gobiernos. El dominio de clase ya no puede ocultarse bajo un uniforme nacional». ¡Es inaceptable todo compromiso patriótico con ellos!


Es cierto que Hezbollah construyó «un Estado dentro del Estado», y puso en marcha instituciones bancarias creando los famosos bancos de trueque «el buen préstamo» basados en un concepto opuesto al de las instituciones financieras como el Banco Mundial y el FMI… Y es cierto que creó la gran institución alternativa Jihad el-Bina para proteger a los campesinos contra el capítulo agrario de la OMC, y para fomentar pequeños proyectos de autosuficiencia alimentaria, protección de granos y producción de energía solar. Pero sus proyectos no pudieron tener un impacto universal, ni imponerse a escala nacional. Los primeros ataques aéreos israelíes se dirigieron a todas las oficinas del «buen préstamo», que fueron completamente demolidas.


Acerca de la guerra norteamericana-israelí contra Irán


1. La guerra criminal imperialista contra Irán no es un duelo, sino una guerra de occidente contra Irán y el Eje de la Resistencia.


2. Esta guerra terminó en un fiasco y no pudo lograr ninguno de sus objetivos, a saber:


La caída del régimen de la República Islámica, que no sólo no se ha debilitado, sino que EE.UU ha tenido que pedir negociaciones.


No ha podido provocar una guerra civil en este país multiétnico en el que los persas son sólo el 40% de la población (kurdos y ezaris no han querido rebelarse contra el Estado central). Desde entonces, Irán ha adoptado la democracia de la calle, incentivando el diálogo y favoreciendo los debates. El último discurso del presidente dio instrucciones en este sentido.


No pudieron romper el Eje de la Resistencia que funcionaba en el Líbano, Yemen e Iraq.


No pudieron eliminar la energía nuclear.


Irán se ha fortalecido y ha añadido un nuevo potencial: imponer su control sobre el estrecho de Ormuz.


Irán ha sufrido pérdidas, pero también Israel. A pesar de que Israel posee aviones furtivos, F-35, sistemas antimisiles entre los más avanzados del mundo y dos cúpulas de hierro, Arrow, y David’s Sling, fue una guerra costosa para él. Cada intervención le cuesta millones de dólares, mientras que los misiles iraníes cuestan una ínfima fracción de esas cifras.


¿Qué elementos contribuyeron a esta victoria?


1. Irán libró una batalla de desgaste contra sus enemigos con control del elemento tiempo, rechazando el derroche y procediendo por etapas.


2. Irán, que tiene las dimensiones de un continente, con sus más de 90 millones de habitantes y su superficie de 1,6 millones de km2, se ha ido reconstruyendo desde hace al menos 5 décadas bajo presión permanente de sanciones (una aviación envejecida, una inflación enorme y tensiones internas) que le obligó a recurrir a sus recursos humanos y naturales y, por tanto, a construir una economía de autosuficiencia en todos los ámbitos: soberanía alimentaria, desarrollo científico, incentivación de la participación de la mujer (el 60 % de los estudiantes universitarios son mujeres, especialmente en las facultades de ciencias). Mientras tanto, el Occidente eurocentrista con su izquierda otanista, pretende darles lecciones sobre vestimenta.


Conclusión


El impacto del desafío iraní contra los Estados Unidos está cambiando las reglas del juego en el mundo. Es la primera vez que una fuerza media desafía no sólo a los EEUU, también a su lacayo sionista y a sus aliados en el Golfo, que perdieron las bases estadounidenses, destruidas en 3 noches, así como a las Fuerzas de la OTAN y de países europeos. Esto constituye una lección para Pakistán y para Turquía que tanto temen a EEUU.


La oligarquía financiera cree que sus innovaciones tecnológicas pueden acabar con la resistencia de los pueblos y enterrar sus aspiraciones de independencia y justicia, pero es en vano.


Uno de los iconos de la teología de la liberación, el padre Ernesto Cardenal, en el Epitafio para la tumba de Adolfo Báez Bone, asesinado junto a un grupo de sus camaradas, escribió: «creyeron que te enterraban y lo que hacían era sembrar una semilla».





02 julio, 2026

La nazificación de Washington y la OTAN — John Helmer

 


Dances With Bears – Moscú, 01/07/2026


La escalada de Rusia para poner fin a la guerra en los términos originales de la Operación Militar Especial de febrero de 2022 son ahora insuficientes y llegan demasiado tarde.


Esto se debe a que la desmilitarización del campo de batalla ucraniano no logra detener ni disuadir el rearme proporcionado por los aliados de la OTAN para una guerra permanente contra Rusia.


Tampoco puede tener éxito la desnazificación del régimen de Kiev cuando los propios aliados de la OTAN y el régimen de Trump en Washington se han nazificado. La militarización y la nazificación se han convertido en objetivos bélicos del imperio estadounidense contra Rusia. Dichos objetivos son sumamente lucrativos para el presidente Donald Trump, su familia y sus allegados, así como para el complejo militar-industrial, los bancos, los mercados bursátiles de apuestas y de criptomonedas, y la maquinaria de financiación electoral de Estados Unidos, en connivencia con Alemania, Francia y Gran Bretaña.


Están planeando un futuro de guerra permanente en el que lo acordado con Putin en Anchorage hace un año no dará como resultado "la seguridad de nuestro país y nuestros ciudadanos, la inviolabilidad de las fronteras de Rusia durante las próximas décadas", como Putin prometió a los votantes rusos en su primer mitin de campaña electoral a principios de esta semana ( 28 de junio ).


Artículo completo en inglés AQUÍ.



Irán se mantiene firme

 


29 junio, 2026

Hezbollah: An Indigenous Force Resisting a Foreign, Genocidal Occupation

 


DropSiteNews – 26 jun 2026


"Hezbollah having the audacity to resist a foreign occupation — that's what Bennett is crying about."


Drop Site's Jeremy Scahill argued during this week's livestream that what Israel describes as Hezbollah aggression is in reality Lebanese resistance forces fighting against a foreign military occupation that has displaced hundreds of thousands and killed more than 4,000 Lebanese people.


Former Israeli PM Naftali Bennett's recent statements, he says, are just a more prominent articulation of a framing Israel has used for years.


He also notes that Hezbollah's tactics — innovative, relatively cheap, and devastatingly effective — have caused significant panic within Israeli ranks, and that Israel clearly miscalculated how degraded Hezbollah's capabilities actually were going into the occupation.




26 junio, 2026

Why I destroyed Israeli drones, with Zoë Rogers

 


The Electronic Intifada - 20 jun 2026


Asa Winstanley, associate editor, speaks with Palestine Action activist Zoë Rogers, who was acquitted of criminal damage after spending 18 months in custody for breaking into an Elbit Systems factory in Bristol and helping destroy drones that could have been used against Palestinians.


Rogers, 22, was one of six activists who participated in the direct action in August 2024.


This is a segment from The Electronic Intifada's livestream on day 986 of the Gaza genocide. Ali Abunimah, Nora Barrows-Friedman, Jon Elmer and Asa Winstanley were joined by former Palestine Action prisoner Zoë Rogers. You can watch the full show here: Day 986 | Will Israel wreck the Iran-US deal?



25 junio, 2026

El pueblo albanés contra el colonialismo sionista

 



OPTM – 21/06/2026

   Transcripción: Arrezafe


Las calles de Tirana están en plena ebullición, y no precisamente como las muestran los folletos turísticos. No se trata de una manifestación más, se trata de un levantamiento popular que se está convirtiendo rápidamente en una tormenta a nivel nacional. Si han estado al tanto de lo que sucede en los Balcanes, sabrán que Albania, país al que los medios occidentales han mostrado durante mucho tiempo como un paraíso turístico en auge, se haya ahora inmerso en la ira. Y esa ira tiene un objetivo muy claro: no sólo la oficina del primer ministro en Tirana, sino también la embajada israelí, ubicada en pleno centro de la capital.


Las protestas, que duran ya casi 20 días, comenzaron como una manifestación de carácter ambientalista contra un controvertido proyecto urbanístico en Zvërnec, una zona costera protegida cerca de Vlorë. Dicho proyecto, un complejo turístico de lujo en la costa sur, parecía a primera vista una simple iniciativa comercial. Pero al indagar más a fondo, se descubre una compleja alianza entre influyentes políticos estadounidenses, fondos soberanos del Golfo Pérsico e intereses israelíes. En concreto, el proyecto está estrechamente vinculado a Jared Kushner, yerno de Donald Trump. Su firma de capital privado, Affinity Partners, respaldada por 2.000 millones de dólares de Arabia Saudí y Qatari Capital, planea transformar la isla de Sazan y los humedales circundantes de Zvërnec en un enorme complejo ecológico valorado en 4.700 millones de dólares, complejo que incluiría 10.000 habitaciones de hotel, puertos deportivos e incluso la conversión de históricos búnkeres militares en instalaciones de lujo.


Pero el pueblo albanés no es tonto. Ve el peligro. Sazan no es una isla cualquiera. Ubicada a la entrada del mar Adriático, fue una base militar durante la Guerra Fría, y cuenta con búnkeres nucleares y túneles subterráneos. Entregar este enclave estratégico al consorcio de Kushner no es más que una flagrante traición a la soberanía nacional, y se acusa a la influencia de Israel de desempeñar un papel clave en este proceso, utilizando la isla como un potencial nodo de doble uso para la proyección de poder en el Mediterráneo. Esa es la razón por la que los manifestantes inundan las calles con pancartas que dicen "Albania no está en venta" y corean "¡Manos fuera de Sazan!". No se trata de una simple cuestión ambiental. Se trata de una lucha a vida o muerte contra el desmembramiento de la nación por parte de potencias extranjeras y políticos nacionales corruptos.




Ahora, las demandas de los manifestantes van mucho más allá de las preocupaciones ambientales. Sus exigencias son meridianamente claras: el primer ministro Eddie Rama debe dimitir; debe abolirse el marco legal que regula a los inversores estratégicos; por lo tanto, debe desecharse el llamado plan turístico y deben anularse las enmiendas a las leyes sobre áreas protegidas y patrimonio cultural. Este es un manifiesto en toda regla que exige una revisión total del sistema actual. Los manifestantes ya no confían en un gobierno controlado por el crimen y los intereses privados. De la plaza Skanderbeg, en Tirana, hasta Vorë, Durrës y Elbasan, la ola de protestas ha recorrido todo el país. La diáspora albanesa también está llevando a cabo protestas en Berlín, Múnich, Londres, Nueva York, Toronto y otras ciudades, convirtiéndose en un levantamiento albanés global.


¿Y cómo ha respondido el primer ministro albanés, Edi Rama? No ha escuchado al pueblo. Por el contrario, ha despreciado a los manifestantes tildándolos de cuervos que se alimentan del ruido y que quieren tomar a Albania como rehén. Rama se niega a entablar un diálogo constructivo, optando en su lugar por una táctica despreciable: culpar a Irán. Rama afirma que las protestas forman parte de una guerra híbrida orquestada por Irán, alimentada por desinformación generada por inteligencia artificial proveniente de fuerzas externas. Ha llegado incluso a afirmar, absurdamente, que el discurso antisemita sobre la reubicación de palestinos de Gaza a Albania se ha generado en las mezquitas.


Ningún joven albanés de cuantos protestan está en contra del desarrollo, sino en contra de la corrupción y de un desarrollo que esquilma la naturaleza y explota el medio ambiente y todo lo demás.


"Vine aquí a protestar –dice un manifestante– porque actualmente nos enfrentamos a un gobierno muy corrupto que está actuando en contra de su propio pueblo. Están haciendo todo lo posible para reprimir las manifestantes. Están haciendo todo lo posible para enriquecerse y aumentar sus ganancias mientras el ciudadano común sufre para poder cubrir sus necesidades básicas".


Sin embargo, lo que realmente agrava esta crisis es la intervención de Israel. Cuando los manifestantes expresaron su indignación por la política israelí, sentimiento totalmente comprensible dada la creciente cooperación militar y económica de Albania con Israel, la embajadora israelí en Albania, Galit Pelig, intervino acusando a los manifestantes. Afirmó que culpar a los judíos de los problemas internos es peligroso, llegando incluso a comparar la situación con la de la Alemania de la década de 1930. También descalificó las consignas y carteles antiisraelíes que representaban a Rama como sionista, calificándolos de falsedades. Pero, embajadora Pelig, ¿de verdad cree que el pueblo albanés no ve lo que está sucediendo ante sus propios ojos?


Apenas unos días antes de que estallaran las protestas, Albania e Israel firmaron un nuevo memorando de entendimiento sobre cooperación en agricultura, seguridad alimentaria e innovación. Israel lo calificó como un acuerdo histórico, renovado desde el pacto de 2001. El director general del Ministerio de Agricultura de Israel, Oren Lavi, afirmó que el acuerdo crea una amplia infraestructura para promover la innovación, el I+D y la transferencia de conocimientos. Pero debemos analizar este acuerdo con espíritu crítico. ¿Por qué Israel está tan interesado en la agricultura albanesa? La historia nos enseña que, antes de la creación del Estado de Israel en 1948, el Estado sionista se estableció en territorio palestino mediante el robo sistemático de tierras. "Cooperación agrícola", "transferencia de tecnología", "intercambio de conocimientos", son eufemismos que ocultan una intención estratégica de más calado: el control de la tierra, de los recursos y de la seguridad alimentaria. Bajo el pretexto de la modernización agrícola, Israel está implantando su influencia en suelo albanés. Y la cosa no termina ahí. Albania aprobó recientemente una ley que permite a los extranjeros comprar tierras agrícolas. ¿Acaso esto no allana el camino para que los grandes capitales israelíes entren en el estratégico sector agrícola albanés? Esto no es una teoría de la conspiración, es una realidad geopolítica.


Va para un mes que los albaneses protestan contra los planes para construir un complejo turístico de lujo cerca de humedales protegidos, conocidos por sus flamencos y por ser lugar de anidación de tortugas. El proyecto está respaldado por una empresa con sede en Qatar vinculada a Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.


A pesar de los intentos del primer ministro Rama de desviar la atención, la cooperación de Albania con Israel va mucho más allá de la agricultura. Ambos países ya han establecido una alianza estratégica en defensa, ciberseguridad y "lucha contra el terrorismo". La empresa israelí Elbit Systems suministra sistemas de artillería y drones a Albania y planea instalar en ella una planta de producción. Más de 40 empresas israelíes participaron en la cumbre de ciberseguridad celebrada en Tirana. La empresa israelí ADC (Albania Data Center) también fue seleccionada para construir el primer centro de datos de Albania. Israel se está integrando profundamente en la infraestructura nacional y en la arquitectura de seguridad de Albania. Y todo esto ocurre con la plena cooperación del gobierno de Rama. Mientras el pueblo albanés protesta en las calles contra la venta de su país, Rama entrega el patrimonio estratégico de Albania a Israel.


La SPAK (oficina especial anticorrupción de Albania) ha iniciado una investigación exhaustiva tras descubrir una inmensa red de corrupción. Dinero procedente del narcotráfico internacional de cocaína se blanqueaba a través de proyectos de lujo en la costa y planes de inversión estratégica. La SPAK ya ha detenido a 10 sospechosos. La investigación determina que dicha red traficó al menos 50 toneladas de cocaína entre 2019 y 2021 a través de Latinoamérica, Brasil, Bélgica y los Países Bajos. Las ganancias obtenidas se transfirieron masivamente en efectivo a Albania y luego se invirtieron en bienes raíces, acciones de empresas y negocios, principalmente en construcción, hostelería y consultoría. Los bienes incautados incluyen 266 propiedades, terrenos, hoteles, apartamentos y estacionamientos dispersos en Tirana, Durrës, Elbasan, Lezhë, Shkodër, Himarë y Sarandë. Todo esto está intrínsecamente vinculado al proyecto Zvërnec. La investigación de SPAK ya ha puesto en el punto de mira a figuras como Artur Shehu, vinculado a propiedades de terrenos en Zvërnec, y a un empresario de la construcción vinculado a importantes proyectos de desarrollo en Tyrana. Según informes, la investigación conecta las transacciones de terrenos en Zvërnec y la construcción de rascacielos en Tirana con presuntas ganancias del tráfico de cocaína que fluye desde Latinoamérica hacia Europa. Al parecer, SPAK ha incautado alrededor de 138 millones de euros vinculados a transacciones relacionadas con la adquisición de terrenos en Albania y pagos vinculados a inversores involucrados en el proyecto Zvërnec. Supuestamente, los fondos se encontraban en cuentas vinculadas a un notario y se utilizaban para la consolidación de terrenos destinados al desarrollo costero. En otras palabras, el litoral albanés está siendo devastado por el dinero del narcotráfico y el capital especulativo extranjero, mientras el gobierno de Rama lo aprueba todo y descalifica a quienes lo cuestionan, tachándolos de instrumentos de agentes extranjeros.


Ahora, unidas todas las piezas, veremos una imagen completa profundamente indignante. Un Estado rehén de una élite política corrupta. Una nación infiltrada y explotada por capital extranjero, especialmente israelí y estadounidense, y un pueblo cuya voz es reprimida y difamada como conspiración extranjera. Los manifestantes que protestan ante la embajada israelí, que derriban obras y vallas ilegales, no son delincuentes. Es la actuación legítima de un pueblo llevado al límite. Cuando pone en venta tu soberanía nacional, cuando tus costas y tierras son explotadas con dinero proveniente del narcotráfico y por especuladores extranjeros, cuando tu pueblo se ve obligado a abandonar su país para trabajar como jornaleros en el extranjero, mientras tu primer ministro se dedica a firmar acuerdos de cooperación con Israel y a insultarte, ¿qué se supone que debes hacer?




El gobierno de Rama intenta acusar a la protesta colectiva de antisemitismo. Pero la protesta no tiene nada que ver con los judíos ni con la religión. Se trata del sionismo, de la expansión geopolítica del Estado de Israel, de cómo una entidad que se considera la "única democracia de Asia occidental" utiliza la infiltración económica y la cooperación militar para establecer una cabeza de puente en los Balcanes. Se trata de Estados Unidos, de la familia Trump y de cómo Jared Kushner utiliza sus conexiones políticas para saquear tierras y recursos a nivel mundial. Se trata de la doble moral occidental. Predican la democracia y los derechos humanos, pero cuando el pueblo albanés ejerce sus derechos democráticos y sale a las calles a protestar, guardan silencio o incluso apoyan al gobierno que lo reprime. El pueblo albanés está harto. Han adoptado el flamenco rosa, ese frágil símbolo del ecosistema de los humedales, como emblema de resistencia. Gritan: «Queremos justicia». Han rodeado el Parlamento gritando: «Parlamento criminal». Exigen la dimisión de Rama. Exigen la dimisión de Berisha. Proclaman: «No nos rendiremos». Los albaneses ya están hartos. Ningún rascacielos puede reemplazar a una familia. Ninguna concesión puede reemplazar al emigrante que tuvo que abandonar su país. Ninguna inversión es más valiosa que un hogar con luz propia. Ellos tienen poder, pero nosotros tenemos Albania. Este es el clamor de una nación. Esta es la Revolución del Flamenco, una revolución que apenas ha comenzado.