31 mayo, 2019

América Latina: crece la ola de protestas contra las políticas neoliberales.




Cubainformación31/05/2019

La inconformidad con las políticas de gobiernos apegados a la doctrina neoliberal en Latinoamérica toma auge por estos días y se refleja en marchas, paros, asambleas informativas y otras acciones en diversos países de la región.

Hoy en Brasil, miles de personas regresaron a las calles de más de 150 ciudades del gigante suramericano para protestar contra las políticas de recorte presupuestario en educación y reformas del Gobierno de Jair Bolsonaro.

La movilización, convocada por la Unión Nacional de Estudiantes con el respaldo de movimientos sociales y sindicatos, pretende superar en cifras a la huelga nacional que el 15 de mayo estremeció a Brasil, donde más de un millón de personas salieron a las calles.

Esa manifestación contra el recorte del 30 por ciento del presupuesto en el sector Educación y los actos pacíficos de ese día, así como los de este jueves, también servirán de ensayo a la huelga general de los trabajadores contra la reforma del sistema de jubilaciones y pensiones, marcada para el 14 de junio, afirman los organizadores.

Asimismo, ayer en Argentina, miles de personas respondieron al llamado de la Confederación General del Trabajo (CGT) para expresarse en una huelga general contra las políticas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri.

Argentina estuvo paralizada. No funcionaron ni el transporte, ni las escuelas, ni los bancos, ni los comercios. Los hospitales atendieron sólo las urgencias.

Se trató de la quinta huelga general contra Macri que tuvo lugar cuando restan apenas dos meses para las primarias y cinco para las elecciones presidenciales.

"La caída del empleo, del salario, consecuencias propias de esta política económica, el aumento tremendo de la pobreza, hoy desgraciadamente los índices nos dan la peor perspectiva de futuro", apuntó Héctor Daer, referente de la CGT.

"Es el paro más fuerte y de mayor contundencia en la era de Macri, gracias a que lo convocamos todas las centrales de trabajadores y lo apoyaron todas las organizaciones empresariales, pymes, más todos los movimientos sociales del país", dijo por su parte Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina al tiempo que destacó la cohesión sindical.

Para este jueves, unos 33 mil profesores de colegios públicos en Bogotá, Colombia, protagonizarán un paro laboral en demanda de mayores recursos para el sector y mejoras en la atención de salud a los docentes.

El gremio magisterial de la capital colombiana señala que la Secretaría de Educación de la ciudad no ha respondido a una treintena de peticiones radicadas desde el pasado 28 de febrero.

Según la Asociación Distrital de Trabajadores de la Educación (ADE), abanderada de la jornada de protesta, el pliego de necesidades contempla garantías para los estudiantes en tema de matrículas, además de mayor financiación para la infraestructura escolar.

"El servicio de salud para los docentes cada día se agrava, no hay garantías para la protección de los profesionales, necesitamos que el Gobierno de soluciones a la crisis", añadió el presidente de la ADE, William Agudelo.

En Honduras, desde hace más de un mes, médicos y maestros, a los que se han unido familias enteras, partidos y organizaciones políticas y sociales protagonizan diversas formas de protesta contra medidas lesivas a los trabajadores del sector de la Salud y la Educación.

A pesar del ultimátum del ministro de Educación, Arnaldo Bueso, quien dijo que sancionaría a los docentes que no vayan a las aulas, y la represión policial en manifestaciones masivas recientes, este día se sumarán a un paro general.

Las gremiales de Salud y Educación exigen la derogación definitiva de los decretos de Reestructuración y Transformación de la Educación y Salud, los cuales apuntan a la privatización.

Los manifestantes expresan que los decretos ejecutivos son instrumentos jurídicos utilizados desde Casa Presidencial para perseguir, destituir y nombrar el personal que labora en ambos sectores a su antojo.

Lo cierto es que, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la erradicación de la pobreza y la pobreza extrema, así como la reducción de la desigualdad, en todas sus dimensiones, continúan siendo desafíos centrales para los países de América Latina.

Aun cuando la región logró importantes avances en este ámbito entre comienzos de la década pasada y mediados de la presente, desde 2015 se han registrado retrocesos, particularmente en lo que respecta a la pobreza extrema.

A partir de ese año se deterioraron importantes indicadores laborales: aumentaron las tasas de desocupación y se interrumpió el proceso de formalización del empleo que había tenido lugar en diversos países en los años anteriores, asegura la Cepal.

El regreso de gobiernos neoliberales a la región viene echando por tierra la red de protección social que se amplió y fortaleció en Latinoamérica a partir de comienzos de la década de 2000.

Esta ola de protestas es solo una respuesta a ese resurgimiento del neoliberalismo preñado de políticas que apoyan una amplia liberalización de la economía, las grandes reducciones del gasto público y de impuestos, así como disminución de la intervención del Estado en la sociedad y economía en favor del sector privado.

Hondureños inician paro general contra gobierno de Hernández

Miles de hondureños, a pesar de las lluvias, iniciaron esta jornada un paro general contra el gobierno de Juan Orlando Hernández.

Médicos, enfermeras, laboratoristas, maestros, sindicatos, familias, estudiantes exigen en una protesta a nivel nacional la derogación definitiva de los decretos de emergencia que privatizarían servicios de Salud y Educación.

Fuera JOH; No a la privatización de la Salud y la Educación, Fuera corruptos, Fuera dictadura, son solo algunas de las consignas que corean los manifestantes o que llevan escritas en carteles.

Asimismo a través de las redes sociales, decenas de internautas se suman a la protesta general.

"El principal problema de Honduras es JOH. El amor a la patria no se trata de fuerza ni de astucia, simplemente de crear condiciones que permitan la paz y el desarrollo. Juan Orlando ha fracasado. Debe renunciar. Irse lo más pronto posible. Fuera JOH!!!", escribió un usuario de la red social Twitter.

El Movimiento de Acción Ciudadana asegura que la población hondureña en general ha perdido la confianza en las autoridades.

"La Presidencia de la República, además de ser usurpada en perjuicio del pueblo, ha sido señalada por vínculos con el narcotráfico y corrupción institucional", denuncia.

Además, es la responsable de provocar migraciones masivas de hondureños hacia los Estados Unidos de América, consecuencia de la pobreza, desigualdad, falta de oportunidades, inseguridad, corrupción e impunidad.

La organización manifestó su apoyo a la derogatoria inmediata de los decretos aprobados por el Consejo de Ministros para intervenir la Secretaria de Salud y la Secretaria de Educación, y a los actos de protesta liderados por el Colegio Médico de Honduras y los Colegios Magisteriales.


29 mayo, 2019

La cruzada antisocialista de Trump — Mario Valdés Navia




La joven Cuba26/05/2019

Como si el espíritu mesiánico del Papa Urbano II hubiera reencarnado en Trump y su equipo un milenio después, hoy se reiteran los llamados a una cruzada antisocialista a escala planetaria. Los predicadores actuales exigen que se devuelvan a los fieles consumidores los lugares santos de la ideología liberal, hollados por el colectivismo socialistoide durante décadas.

El fundamentalismo antisocialista cubre bajo sus alas a todo el mundo. Desde la política interna estadounidense se extiende sobre China, Rusia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Siria, Corea del Norte y –ioh, milagro portentoso!- abarca hasta el Irán teocrático de los Ayatolás. Realmente es difícil encontrar alguna similitud seria entre estos países, excepto su empeño en no arrodillarse ante los dictados de los pretendidos amos del mundo.

Pero la cuestión no es tan sencilla. Los hombres del presidente han sido escogidos con sumo cuidado y algunos de ellos van mucho más allá del jefe en su expediente de luchas antisocialistas para creer que estamos en presencia de una simple conjunción estrafalaria y casual de dinosaurios políticos en el staff de la Casa Blanca.

Si algo saben Trump y sus cruzados es que la crisis de gobernabilidad que recorre el mundo parte de la desconfianza popular hacia los modos tradicionales de hacer política de los agentes del poder hegemónico. Partidos políticos, medios masivos de comunicación, programas de gobierno y promesas de cambio no surten ya el efecto esperado y ellos lo saben muy bien. De hecho, están al mando del ejecutivo estadounidense no gracias a, sino a pesar de, esos aparentemente todopoderosos factores.

En la cara opuesta de la ideología los fantasmas del socialismo han ganado adeptos de manera evidente. En los propios EE.UU. los discursos socialdemócratas de Bernie Sanders y la carismática Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) -con 29 años la congresista más joven de la historia de EEUU- suenan cual música celestial en los oídos de millones de trabajadores, jóvenes e inmigrantes que claman por mayor justicia económica, social y racial sin dejarse arrastrar por los mensajes reaccionarios del magnate engreído y sus fans ultraconservadores.

A nivel internacional no le va bien a la administración. Rusia y China no ceden en sus pretensiones de gran potencia, Corea e Irán no se doblegan, Siria y Venezuela no caen, México se respeta y Cuba resiste. Los europeos son reticentes a unirse al carro de las sanciones anticubanas y antiiraníes y, por el contrario, se acercan cada vez más a China y se adhieren con entusiasmo a la Ruta de la Seda como fieles descendientes del pro-chino Marco Polo.

En esas condiciones, qué mejor opción para el grupo de poder imperial que anatemizar a los mensajeros. Si Sanders y AOC piden poder real para el pueblo estadounidense, son meros comunistas en piel de demócratas. Los gobiernos populares que no han caído por las buenas en América Latina, serán sustituidos a como dé lugar. El socialismo será desterrado de este continente por decreto imperial. No importa si tienen dificultades económicas, como Venezuela y Cuba, o si son un ejemplo de la economía continental como Bolivia y Nicaragua.

Hasta ahora el único valladar que ha parado a los cruzados de la Casa Blanca ha sido la resistencia indomable. Los gobiernos que han mostrado debilidad y titubeos en su actuación política han caído (Brasil, Ecuador), pues el lenguaje de fuerza de los Pompeo, Bolton, Abrams y Rubio no cree en negociaciones ni concesiones mutuas.

Parece que la vieja disyuntiva entre socialismo y barbarie vuelve sobre el tapete mundial. Al final, siempre la solución fascista está a disposición de la plutocracia frente a la alternativa socialista. Ojalá los pueblos sepan escoger bien entre ambos caminos en esta hora de crisis de los viejos paradigmas hegemónicos del sistema. Ante los cuernos de guerra de los nuevos cruzados vale la pena recordar a Julius Fucik: "iHombres, os he amado. Estad alertas!"

27 mayo, 2019

P A L E S T I N A — George Galloway







Transcripción: Arrezafe

La Declaración de Balfour tiene casi exactamente 100 años. Fue una declaración por la que un pueblo daba a un segundo pueblo, la tierra de un tercer pueblo. Algo único incluso en la historia imperial, porque Gran Bretaña ni siquiera poseía Palestina, país en cuestión, como una posesión imperial. Pero, sin embargo, se lo prometieron al movimiento sionista sin consultar ni al pueblo británico, ni a los judíos del mundo, la mayoría de los cuales, en ese momento, no eran sionistas y no tenían ningún deseo de ir a vivir en el mundo árabe, y por supuesto, los menos consultados fueron los palestinos, de cuya tierra se trataba. Balfour, que era el Secretario de Relaciones Exteriores británico, prometió a los sionistas que Palestina podría ser un hogar nacional para el pueblo judío, aunque incluso la declaración, por grotesca e injusta que fuera, dejó bien claro que no se debía hacerse nada que perjudicara los derechos de la población indígena existente allí, que era mayoritariamente árabe, musulmana y cristiana.

De modo que, incluso la propia declaración de Balfour no justifica lo que sucedió posteriormente. Pero fue una declaración injustificable, en primer lugar porque no era potestad de Gran Bretaña ceder la tierra de otras personas y porque, en todo caso, en ese momento no era el deseo del pueblo judío ir a vivir en el mundo árabe.

Judíos y sionistas son cosas completamente diferentes. Así, cuando decimos que estamos en contra del sionismo estamos en contra de una ideología política, no estamos en contra de la religión que profesan las personas que apoyan dicha ideología. De hecho, sería pecaminoso para mí, haram [prohibido] para mí, que yo odiara a los judíos, y no los odio. De hecho, a nivel personal, los estimo. Pero que una ideología política se oponga a una ideología política no es lo mismo que estar en contra de la religión de las personas que tienen esa ideología, y querer ver el final de esa ideología política, no quiere decir que deseas ver el final de las personas que la profesan. Por ejemplo, Gran Bretaña y los Estados Unidos pasaron décadas oponiéndose al comunismo, una ideología política, estaban en contra de la Unión Soviética, que era un estado, pero no estaban en contra del pueblo ruso. No querían matar a los rusos, pretendían liberarlos de una ideología, de un sistema político, del mismo modo, eso es lo que decimos sobre el sionismo. El sionismo es una ideología política, la mayoría de los sionistas no son judíos, muchos judíos no son sionistas, ya sea por razones religiosas o por razones políticas políticas. Podría llevarte a Hackney, donde vive toda una comunidad judía estrictamente ortodoxa que está completamente en contra de Israel y completamente en contra del sionismo. Igualmente, muchos de mis compañeros son personas de origen judío que pueden no ser necesariamente religiosos, más allá de los días festivos, pero que son culturalmente judíos y que a menudo provienen del ala izquierda progresista judía, que como anteriormente dije, era políticamente hegemónica antes del ascenso y triunfo del sionismo. Así pues, el judaísmo es una religión a la que cualquiera puede convertirse: un chino y un etíope, yo, cualquiera de nosotros puede convertirse en judío. Tenemos que solicitarlo tres veces, no es tan fácil como convertirse a otras religiones, pero se puede, y eso pone automáticamente en evidencia la falaz idea de que ser judío es ser de una raza concreta o nación. Una simple mirada a los colonos israelíes en la televisión, o a los soldados israelíes que invaden Gaza, nos muestra claramente que la mayoría de estas personas son norteamericanas o europeas, algunos de ellos son africanos negros, algunos de ellos son de China, algunos de ellos son conversos. La persona que me asaltó frente a esta misma puerta en agosto de 2014 y me envió al hospital con heridas graves, se había convertido al judaísmo sólo unas semanas antes, pero inmediatamente obtuvo el derecho legal de ir a vivir a Palestina en las tierras de otra persona, a pesar de ser un cristiano británico convertido al judaísmo, sin conexión ninguna con la tierra de Palestina, y menos aún con la tierra perteneciente a otra persona. Pero automáticamente obtuvo el derecho a la ciudadanía en Palestina. Mientras que a los millones de palestinos, que todavía poseen las llaves de sus propias casas, no les está permitido regresar. Qué absurdo es esto.

Theodor Herzl era un europeo que quería reunir a los judíos del mundo para fundar una colonia europea, al igual que todas las otras colonias europeas que en ese momento se fundaban en África, en Asia y en otros lugares. El pensó, bueno, si los británicos, los alemanes, los franceses, los belgas, los holandeses y todos los demás... si ellos pueden tener colonias, ¿por qué nosotros, con nuestra educación superior, con nuestros niveles superiores de tecnología, incluso un potencial el poder militar, no podemos ir a algún otro país ajeno y establecer un asentamiento europeo blanco en él? No estaban en absoluto preocupados por dónde debería estar ese asentamiento, y negociaron seriamente con el gobierno británico sobre varios lugares en el mundo que tenían muchas probabilidades de ser el estado colono de Israel. Uganda, por ejemplo, negociaron seriamente con los británicos sobre una parte de Uganda, en la que fundar su colonial estado judío europeo. Pero había muchos otros, las Seychelles, Patagonia en Argentina... Todas ellas eran serias propuestas para la fundación de Israel.

La idea era que los judíos británicos no eran británicos, los judíos franceses no eran franceses, los judíos alemanes no eran alemanes, y esto es algo que el sionismo tiene en común con los antisemitas y los racistas. Verá, para mí un judío británico es lo mismo que un católico británico, un protestante británico, un adventista británico del séptimo día... Sus religiones no tienen nada que ver con el hecho de que sean o no británicos. Los racistas no lo creyeron así, ni los antisemitas, más tarde los fascistas tampoco lo creyeron así. Pero incluso los sionistas no lo creían así, creían que un judío francés no era francés y debía irse de Francia, debería irse a vivir a otro lugar, ya fuera a Uganda, a Patagonia, a las Seychelles o, como resultó finalmente, a Palestina. Este es, pienso yo, la otra cara de la moneda de los antisemitas racistas. Que vienen a decir que, no importa cuántos cientos de años, incluso milenios, vivamos en un lugar, no somos de ese lugar y no tenemos los mismos derechos o responsabilidades que los habitantes de ese lugar. Esa es una mentalidad profundamente peligrosa, y la mayoría de los judíos están de acuerdo con esto que acabo de decir.

Cuando Theodore Herzl y el Congreso de Basilea, a finales del siglo XIX, declararon este proyecto sionista, la gran mayoría de judíos en el mundo, me refiero a más del 90 por ciento de ellos, rechazaron el sionismo, y de hecho estuvieron a la vanguardia de la política progresista en la Europa de la época. Marx era judío, Trotsky era judío, Einstein... Todas estas personas eran judíos no sionistas y referentes del pensamiento progresista, del pensamiento de izquierda. Muchos eran comunistas, muchos eran socialistas, muchos eran sindicalistas. En Londres, por ejemplo, el East End de Londres era una fortaleza del pensamiento liberal y del activismo progresista de la izquierda. El sionismo envenenó todo eso y ahora tenemos una situación en la que la gran mayoría de los judíos, aunque de ninguna manera todos ellos, apoyan la idea sionista de abandonar sus propios países e irse a vivir al país ajeno, incluso cuando en realidad no lo hacen porque, por supuesto, la mayoría de los judíos del mundo no viven en lo que llaman Israel y no tienen deseo ni intención de hacerlo. La mayoría de los judíos en el mundo viven en los Estados Unidos o en Europa y están muy felices de hacerlo, sin embargo, son principalmente partidarios de la fundación del estado colonial.

Israel está realizando una limpieza étnica del pueblo palestino porque debe hacerlo, porque toda su tesis es que Palestina era una tierra sin gente que debía ser tomada por ellos, que era un pueblo sin tierra, y esa gigantesca mentira, una de las mayores mentiras de la historia de la humanidad, es tan obviamente falsa una vez que llegas allí, incluso cuando los colonos sionistas comenzaron a llegar y el movimiento sionista se aceleró, más del 90% de la población de Palestina era árabe, musulmana y cristiana. Allí había judíos que habían vivido en paz durante siglos junto a los musulmanes y los cristianos. De hecho, cuando Saladino liberó Jerusalén ordenó la protección de los lugares sagrados de cristianos y judíos en la ciudad santa, y una cuando sostuvo una larga y sangrienta guerra contra los cruzados, tan pronto como ocupó Jerusalén y la liberó de ellos, dejó claro que proteger a los fieles del libro y los lugares santos de los otros es un artículo de fe para los musulmanes. Así que, siempre ha habido un pequeño número de judíos religiosos viviendo en Jerusalén en paz con todos los demás, Pero el sionismo comenzó a cobrar fuerza, llegaron allí y descubrieron que esta no era una tierra despoblada, sino colmada de gente. Y se vieron a sí mismos en primer lugar como palestinos y en segundo lugar como árabes, y esto fue un desafío existencial para el sionismo. Es por eso que cientos de miles de palestinos, ochocientos mil, fueron expulsados de Palestina e internados en campos de refugiados en lo que llamamos la Nakba, la catástrofe. Y desde 1948 hasta 2016, merced a la alta tasa de natalidad del pueblo palestino, esos 800 mil se han convertido en muchos, muchos millones. Ahora hay tal vez trece o catorce millones de palestinos en el mundo que todavía tienen la llave y el título de propiedad de la tierra que les fue robada. De manera que la limpieza étnica es el único modo de resolver esto. Pero, en el mundo de hoy, ni queriendo podrías asesinar a todos los palestinos que aún se encuentran en Gaza, en Cisjordania y dentro de lo que se llama la Línea Verde, la frontera original delimitada por la ONU en 1948. Hay tal vez 7 millones de palestinos que no puedes eliminar, así que, lo único que puedes hacer es expulsarlos, y hay muchos sectores de la población sionista, organizaciones políticas y líderes, que están continuamente ingeniando nuevas formas de expulsar a estas personas haciéndoles la vida imposible con el fin de que la desesperación las obligue a marcharse a otro lugar. El problema para ellos es que el pueblo palestino lejos de desaparecer es más visible hoy que nunca. En París, estando presente ante el lecho de muerte de Arafat, que en paz descanse, cuando salí tras su muerte, a primera hora de la mañana, me encontré frente a una batería de unas 500 cadenas de televisión. El mundo entero estaba pendiente de este hombre diminuto, líder de un pequeño pueblo que ni siquiera tenía un estado, que no tenía un país, pero al que el mundo entero contemplaba atentamente en el momento de su desaparición. ¿Por qué?, porque el pueblo palestino es ahora un factor de suma importancia en la política mundial, en los asuntos internacionales. Y creo que Arafat es en gran parte responsable pde tal logro. Así que los palestinos son más grandes ahora que antes, más numerosos que antes, más indispensables para cualquier solución en el área que nunca, y no van a desaparecer. Arafat solía decir; no vamos a engrosar el museo de las ex-naciones para que la gente venga a contemplar nuestros vestidos, utensilios de cocina y demás artefactos, no pasaremos a formar parte del museo de las ex-naciones, y eso es definitivamente cierto.

Bueno, las Naciones Unidas, por supuesto, tienen una responsabilidad especial en todo esto por dos razones. Israel nació por decisión de las Naciones Unidas, fueron las Naciones Unidas las que dieron origen a Israel en 1948. Y, sin embargo, Israel, más que cualquier otro país del mundo, incumple desafiante todas las resoluciones de las Naciones Unidas, de hecho, más que todos los demás países del mundo juntos. Y en segundo lugar, tienen una responsabilidad especial porque el pueblo palestino, millones de ellos son oficialmente refugiados, y en el mundo estos son responsabilidad legal y oficial de las Naciones Unidas. Hay algunos organismos de las Naciones Unidas, como la UNRWA en los campamentos de refugiados, que luchan por cumplir con su deber de alimentar, escolarizar y brindar asistencia médica a estos refugiados palestinos, pero sus presupuestos son recortados con bastante frecuencia. Hay funcionarios desesperados que no pueden, por razones logísticas y financieras, cumplir con sus deberes de proteger al pueblo palestino. Por lo tanto, la ONU tiene una responsabilidad especial, pero no ha estado a la altura de esa responsabilidad. Debería estar diciendole a Israel, escuche, le dimos nacimiento y usted tiene responsabilidades como estado miembro de las Naciones Unidas y debe obedecerlas. Pero, por supuesto, nunca se lo exigen y si se lo exigen, Israel nunca está de acuerdo, y cuando no está de acuerdo no hay sanción o castigo alguno. La situación puede compararse en contraste con Irak, por ejemplo, que fue desangrada por las sanciones económicas más draconianas y criminales impuestas por las Naciones Unidas porque, dijeron, Irak estaba desafiando sus resoluciones. Por supuesto, como quedó demostrado, Irak no estaba desafiando a nadie. Pero un millón de iraquíes murieron bajo las sanciones impuestas por las Naciones Unidas. O más recientemente, Irán fue sometido a sanciones draconianas por el asunto de las armas nucleares, aunque Irán no tiene armas nucleares. Sin embargo, Israel tiene cientos de armas nucleares adquiridas ilegalmente, no declaradas, no autorizadas, impunes, mientras que Irán, sin ninguna, es sancionado y castigado. Así que, puedes ver el doble rasero que se extiende a través de prácticamente todo lo que está conectado al mundo de Israel en el sistema político y legal internacional.

Los gobiernos del mundo hacen la vista gorda ante el sufrimiento del pueblo palestino y seguirán haciéndolo hasta que sus pueblos se lo impidan. Así que quiero subrayar este punto porque es demasiado fácil culpar a los gobiernos. Si los gobiernos sintieran la pérdida de votos al ignorar al pueblo palestino, tendrían que dejar de hacer la vista gorda. Puedo afirmarlo como miembro electo del Parlamento que he sido por casi 30 años. Si mucha gente en su circunscripción está realmente preocupada por algo usted A: lo sabe, y B: debe tenerlo en cuenta. Así que vamos a culparnos a nosotros mismos ante todo. Pero los gobiernos del mundo apoyan a Israel a pesar de que ya no lo estiman. Tenemos una muestra de lo que realmente piensan los líderes mundiales, cuando en la cumbre del G8, en el sur de Francia, un micrófono accidentalmente abierto reveló lo que el presidente Sarkozy dijo al presidente Obama: Este Netanyahu es tan mentiroso que no soporto mirarle la cara. A lo que Obama respondió: ¿Tú no puedes mirarle a la cara?, ¿Y yo, que tengo que tratar con el tipo todos los días? Eso es lo que realmente piensan de Netanyahu. Pero la posición pública y el papel de sus países en el día a día con Israel es muy diferente: continúan brindando cobertura política, diplomática y de propaganda a sus delitos, continúan negándose a responsabilizarse de esos delitos, continúan aplicando el doble rasero del que hemos estado hablando y así continuará siendo hasta que nosotros mismos le pongamos fin. No es suficiente recordar a Palestina en las oraciones, debemos hacerlo, pero no es suficiente. No es suficiente pensar en el pueblo palestino sólo cuando Israel invade Gaza, o cuando ocurre algún hecho indignante en particular, y no es suficiente pensar que las lágrimas por los niños palestinos son suficientes. Una piedra lloraría epor cuanto les sucede a los niños palestinos, pero esas lágrimas no valen nada si después no existe la determinación de actuar para cambiar la situación. He estado aquí antes durante la década de 1970 y en la década de 1980, incluso en el apartheid de Sudáfrica, como representante del Congreso Nacional Africano, trabajé para ayudar a derrocar el sistema de apartheid en Sudáfrica. Y fue derribado por el martillo de la resistencia de los propios sudafricanos y el yunque de la solidaridad internacional, la significativa solidaridad internacional: boicoteando, no invirtiendo, imponiendo sanciones, exigiéndolas, haciendo de Sudáfrica una palabra sucia en boca de cualquier persona respetable, en cualquiera que apoyara el apartheid, que pensara que el apartheid de Sudáfrica era algo bueno. Todavía hemos logrado esto en Palestina y, sin embargo, el destino del pueblo palestino es incluso peor que el destino del pueblo negro en Sudáfrica.

David Cameron no es diferente de todos los del primeros ministros británicos: todos han apoyado al Estado sionista y se han negado a actuar contra sus crímenes. La única cosa que puedo decir a favor de David Cameron, es que fue el único líder político en Gran Bretaña, tanto del gobierno como de la oposición, que describió Gaza como un campo de concentración al aire libre. Los sionistas se enojaron mucho por eso, pero él no se retracto, así que, al menos tuvo las agallas de describir Gaza exactamente como lo que, obviamente, es para cualquiera observador. Pero Cameron es partidario de la ideología política sionista, como anteriormente fue un apologista del apartheid de Sudáfrica. Así que eso no debería sorprendernos. Pero todos los primeros ministros británicos, laboralistas y conservadores, han suscrito los crímenes del estado sionista: han vendido armas al estado sionista, se han comprometido en una cooperación militar y de inteligencia con el estado sionista, e incluso cuando ese estado sionista robó los pasaportes de los ciudadanos británicos con el fin de para asesinar a un líder palestino en Dubai, ordenamos la expulsión del jefe del Mossad en Londres y cuando su avión llegó a Tel Aviv, el nuevo jefe del Mossad subió a bordo, voló de regreso a Londres y continuó ejerciendo su función aquí. Así que, Cameron no es ni mejor, ni peor, es tan malo como todos los demás.

El apartheid de Sudáfrica estaba condenado y todos sabían, que, finalmente, antes de que se derrumbara, nadie tendría nada que ver con él, y no deberíamos tener nada que ver con los partidarios israelíes del sionismo. Por supuesto, tenemos que acoger a las personas en Israel que están con nosotros, sean judíos o no, y muchos de los luchadores propalestinos más valientes del mundo están en Israel. Los ves en la televisión enfrentándose a las excavadoras, intentando detener la demolición de casas o registrando pormenorizadamente delitos y llevándolos a los tribunales... Sé del heroismo de muchas de estas personas. Pero el partidario israelí del sionismo y el estado del apartheid está más allá de toda limitación.

Los medios sociales han transformado el panorama. Todo el mundo sabe que casi todos los periódicos y casi todas las cadenas de televisión apoyan absolutamente a Israel, absolutamente envueltos en el doble rasero a los que me he referido anteriormente, tratan las vidas de los israelíes y palestinos de manera totalmente diferente: los israelíes son asesinados, los palestinos “mueren”, como por accidente o por cualquier otro motivo que no sea que alguien los mató. Así, verás rutinariamente en las noticias que los palestinos “mueren” en Cisjordania, mientras que los israelís siempre son “asesinados”. Para los medios internacionales la sangre de los israelíes es siempre mucho más valiosa que la sangre de los palestinos. Estos tres niños pequeños que fueron asesinados en la playa en Gaza cuando jugaban al fútbol, por ejemplo, esta historia fue enterrada casi tan rápidamente como los niños fueron enterrados, ese no habría sido el caso si el zapato hubiera estado en el otro pie. Entonces, ante la ausencia de una cobertura justa de este problema, incluso una cobertura equilibrada, incluso un poco sesgada, en ausencia de todo eso, la gente ha recurrido a las nuevas herramientas de las que ahora disponen. Yo tengo 1 millón de seguidores en las redes sociales. Estoy denunciando insistentemente, diariamente el caso palestino y ese millón se engrosa cada vez que se comparte y así sucesivamente. No soy, en absoluto, la única persona haciendo esto. Durante la última guerra a gran escala en Gaza, en 2014, reunimos a cientos de miles de personas solamente en Gran Bretaña, casi en su totalidad en las redes sociales. La gente se informó sobre las manifestaciones, dónde empezaban, por dónde transcurrían y quiénes hablaban, casi en su totalidad a través de las redes sociales. 

Así que, por supuesto, los partidarios de Israel lo saben y se reclutan, a veces incluso pagan –y no lo digo yo, ellos mismos lo han admitido–, pagan a estudiantes israelíes y otros estudiantes de todo el mundo para que sean, efectivamente, trolls. en Twitter, por ejemplo, y en Facebook, mintiendo, enfangando, etiquetando y difamando sin cesar a cualquiera que defienda al pueblo palestino. Y a veces les funciona. Algunas personas son intimidadas para que abandonen la plataforma o para que abandonen el tema. Pero nosotros somos muchos y ellos son muy pocos, somos cientos de millones y ellos muchos menos. El número de personas involucradas es ahora diferente de cuando yo era joven. Por cierto, me involucré en la cuestión palestina en 1975. A mediados de los 60 y mediados de los 70, a casi todo el mundo le gustaba Israel, tenía una muy buena imagen, era musical, era genial, había amor libre y alimento compartido. Kibutz's, que decían ser ejemplos de vida y trabajo cooperativos, etc. Israel tenía una reputación muy alta y muchos seguidores, y decir, como lo hice en 1975, que uno era partidario de la OLP, era algo muy controvertido. De hecho, podría mostrarle las cicatrices de aquellos días. Pero ahora eso ha cambiado completamente. Casi nadie ama ya a Israel. Por supuesto, no aquellos judíos que están totalmente comprometidos con el sionismo, aunque de ninguna manera todos los judíos, como dije, hay muchos judíos religiosos y muchos judíos laicos e izquierdistas en contra, pero la mayoría está a favor del sionismo, son ya las últimas personas que realmente aman Israel. Incluso los cristianos evangélicos en los Estados Unidos, que son decenas de millones y que son grandes partidarios de Israel, no son partidarios de Israel porque amen a los judíos, son grandes partidarios de Israel porque esperan que traiga a Jesús de regreso y entonces todos los judíos serán obligados a convertirse o ser asesinados. Así que, no aman a los judíos. Quien piense que George Bush amaba a los judíos es que nunca visitó su Club de Golf, donde no hay miembros judíos en absoluto, aunque sí que hay sionistas, pero no hay judíos y no les gustan los judíos. A veces incluso odian a los judíos. El mismo Sr. Balfour, de quien he hablado, quería que todos los judíos de Inglaterra se fueran porque no le gustaban los judíos, no porque él apoyara sus “derechos” a ir y a vivir en Palestina, sino porque quería verlos marchar por los puertos británicos. De tal modo que tenemos este extraño fenómeno consistente en que las personas a quienes no les gustan los judíos están con Israel, y las personas que aman a los judíos, como yo, están en contra de Israel. Y nosotros somos los acusados de ser antisemitas, lo que, por supuesto, es absolutamente ridículo, risible. ¿Qué pasará? No tengo una bola de cristal, solía pensar que podría llegar el día en que yo mismo caminaría en una Palestina libre. Ahora ni siquiera puedo entrar en la Palestina ocupada, ni en Cisjordania, ni en Gaza porque me está vetado por Egipto e Israel cruzar las fronteras de la Palestina ocupada. Francamente, ya no creo que viva para ver una Palestina libre, pero, si dios quiere, tengo muchos hijos y son jóvenes, y estoy seguro de que un día caminarán en una Palestina libre. Y si los ves, simplemente diles que recuerdas a su viejo.



24 mayo, 2019

P R O G R E S O




Voces del extremo24/05/2019

En las playas de Mazagón,
los últimos veintitrés kilómetros de acantilado
de dunas fósiles cuaternarias que quedaban en Europa
tienen los días contados.

Según los políticos, hay que traer a Mazagón turismo de calidad,
campos de golf e inversores extranjeros.

La gente normal ni tiene calidad,
ni sabe jugar al golf,
ni habla inglés.

Habría que eliminar la gente sin calidad,
para que estas playas fueran perfectas.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2016



22 mayo, 2019

Cómo la justicia universal se configuró como instrumento de dominación imperial — Rafael Poch




pressenza21/05/2019

La Corte Penal Internacional (CPI) no investigará los crímenes de Estados Unidos en Afganistán, es decir su política de torturas a prisioneros, los bombardeos de objetivos civiles, como bodas y hospitales, así como la destrucción de infraestructuras. Todo ello a pesar de que según la investigación preliminar de la propia CPI, “había motivos para pensar que allá se han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad”.

La decisión de marcha atrás adoptada por el tribunal de la ONU fue consecuencia de las amenazas de la administración Trump, expresadas por el peligroso demente consejero de seguridad nacional, John Bolton. En septiembre Bolton advirtió contra el propósito afgano de la CPI, diciendo que “Estados Unidos usará todos los medios necesarios para proteger a nuestros ciudadanos y a los de nuestros aliados de la injusta persecución de ese tribunal ilegítimo” y que el tribunal no debe atreverse a investigar “a Israel u otros aliados de Estados Unidos”. Bolton amenazó directa y personalmente a los jueces y fiscales de la CPI con “impedir su entrada en Estados Unidos”, “incautar sus fondos en el sistema financiero de Estados Unidos y perseguirles judicialmente en el sistema penal de Estados Unidos”. “No cooperaremos con la CPI, no la asistiremos, no nos sumaremos a ella, la dejaremos morir por si sola porque todo lo que la CPI se propone ya está muerto para nosotros”.

En marzo estas amenazas se concretaron en la retirada del visado de entrada en Estados Unidos a la fiscal jefe de la CPI, la gambiana Fatou Bensouda, quien respondió discretamente diciendo que seguiría investigando el asunto afgano “sin miedo”. El 12 de abril, una escueta nota de la CPI, que tiene su sede en La Haya, informaba que se abandonaba la investigación afgana “porque en este momento no serviría a los intereses de la justicia”. Trump caracterizó ese anuncio como “una gran victoria nacional”.

Uno de los veteranos de la CPI, el juez alemán Christoph Flügge, ya dimitió en protesta por las amenazas de Bolton y dos semanas después un grupo de expresidentes y miembros de la CPI criticaron la rendición, expresando su “decepción”, “frustración” y “exasperación” por la situación. Ahí se acabó todo.

Justicia de vencedores

En un artículo publicado el 10 de abril, el juez español Baltasar Garzón explicaba que “la CPI es un órgano judicial independiente”. La simple realidad es que no tiene nada que ver con ello. Como tantas otras buenas y nobles ideas, la justicia sin fronteras representada por la CPI no solo no ha sido independiente sino que, más allá de pequeños logros, ha sido genuina expresión de la justicia de los vencedores.

Esa es una maldición que persigue al concepto de justicia universal desde sus mismos inicios, desde los juicios de la posguerra mundial de Nuremberg y Tokio, donde las potencias ocupantes nombraron a jueces y fiscales y supeditaron todo principio de independencia a sus intereses, en particular al de utilizar los recursos humanos de los criminales vencidos en la “lucha contra el comunismo”. Eso determinó desde la inmunidad del emperador del Japón y otros criminales de guerra, hasta la superficial desnazificación emprendida en Alemania.

El tribunal interaliado de Nuremberg que se proponía juzgar a cinco mil personas, no juzgó más que a 210. En diversos juicios, norteamericanos, británicos y franceses condenaron a 5000 personas, de las que apenas 700 lo fueron a la pena capital. Más del 90% de los miembros de las SS ni siquiera llegaron a ser juzgados. Los nuevos conceptos acuñados como el de “guerra de agresión” o “crímenes contra la humanidad” se redujeron a las guerras y los crímenes de los perdedores.

Solo una guerra perdida es un crimen”, sentenció el juez indio Radhabinod Pal, tras su experiencia en los procesos de Tokio.

La misma consideración vale para el Tribunal penal para la antigua Yugoslavia creado por la ONU en 1993 y que actuó como el brazo judicial de la OTAN, reduciendo el drama yugoslavo a una “agresión serbia”, ignorando enormidades como la expulsión de 200.000 serbios de Croacia, la intervención extranjera y sin entrar en los crímenes de la OTAN matando civiles, usando bombas de fragmentación, destruyendo infraestructuras y medios de comunicación. ¿Cómo iba a ser de otro modo, si, como explicó el infame portavoz de la OTAN, Jamie Shea, “fueron los países de la OTAN quienes crearon el tribunal, lo financiaron y sostuvieron diariamente”? La CPI siguió esa misma estela.

Situación delicada, papel inequívoco

Especialmente tras el fin de la guerra fría, Estados Unidos disfrazó su nacionalismo de protección de la mundialización y del internacionalismo. En ese contexto, la justicia universal, la política de derechos humanos (no confundir con los derechos del hombre y el ciudadano) y la ideología de las guerras humanitarias contenida en la fórmula “responsabilidad de proteger”, casaban muy bien con ese internacionalismo imperialista al que tantas ONG´s se apuntaron. Al mismo tiempo, Washington fue consciente de que un tribunal penal internacional con jurisdicción universal podía suponer un peligro para sus propios crímenes. Eso colocó a la CPI en una posición delicada desde sus inicios. Estados Unidos e Israel (así como China, Cuba, Siria, Irak y Yemen), votaron por distintos motivos contra la creación del tribunal, que se instituyó en marzo de 2003. Previamente Washington elaboró un arsenal legislativo la American Servicemembers Protection Act que no solo excluye a su personal de cualquier investigación sino que autoriza al Presidente a liberar usando la fuerza militar si es necesario (“utilizar todos los medios necesarios”, dice), a cualquier detenido en nombre de la CPI.

Financiada en un 75% por países europeos y Canadá (Alemania un 20%), la CPI ignoró la guerra de Irak desde el principio. Su fiscal jefe, Luis Moreno Ocampo, un magistrado argentino con un papel ambiguo durante la dictadura y grandes dotes de adaptación al poder establecido, dio garantías de que nunca emprendería causas contra ciudadanos americanos, tampoco hizo nada contra Israel tras las mortíferas masacres de 2008 en Gaza. La CPI no existió en Libia más que para criminalizar al bando perdedor, y, como explicaba Tor Krever en un completo informe publicado en 2014 “ha institucionalizado la impunidad” y el doble rasero.

La simple realidad no es solo que la CPI no es “independiente”, como dice Garzón, sino que ha legitimado las intervenciones humanitarias y los cambios de régimen, protegiendo a las potencias imperiales y siendo cómplice de su belicismo, responsable de los peores crímenes y las mayores mortandades en lo que llevamos de siglo.

20 mayo, 2019

18 mayo, 2019

"Mucho mejor", palabras del juez Marchena que podrían anular el juicio a los presos políticos catalanes



"Mucho mejor". Estas dos palabras las pronunció el presidente de la sala segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, durante la sesión del juicio a los presos políticos catalanes, este pasado martes.


Marchena se expresó de esta manera en respuesta al abogado de Jordi Cuixart, Benet Salellas, después de un pique entre los dos que acabó con el abogado diciendo “No haré más preguntas” y Marchena respondiendo “Mucho mejor”.

El coordinador de las defensas de los presos de ERC, Joan Ignasi Elena, ha explicado en una entrevista en RAC1 que esta respuesta es “un error procesal muy grave en el juicio” y ha apuntado que “por una frase similar se declaró nulo el caso de Arnaldo Otegi, porque demuestra una falta de imparcialidad del juez”.

El señor Elena ha abierto la puerta a que el Tribunal de Estrasburgo anule la sentencia, como consecuencia de la reacción del presidente de la sala segunda del Supremo.
De hecho, este abogado va en la misma línea que ayer mismo ya apuntó el jurista Joan Queralt, que recordó que “por algo similar, el TEDH -Tribunal Europeo de Derechos Humanos- anuló la condena contra Otegi”.


DIFERENCIA DE TRATO
La discusión entre Salellas y Marchena comenzó a causa de la percepción de los abogados de Cuixart de una diferencia de trato con los testigos de la acusación, como los policías o la secretaria judicial, que sí pudieron explicar cómo se sentían.

Joan Ignasi Elena ha declarado en la emisora que nota “un cambio de actitud, no sorprendente, pero sí muy marcado respecto de los testigos de la acusación”.
Según el coordinador de las defensas “A los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad se les ha dejado decir cosas que a los testigos de las defensas no se les permitió”.



17 mayo, 2019

Una crónica anunciada del caos desorganizado —— Peter Koenig




Traducción del inglés: Arrezafe

Las amenazas y sanciones generalizadas de Trump: de China a Irán pasando por Venezuela.

A partir del 10 de mayo, Mister Trump ha aumentado arbitrariamente los aranceles sobre los productos chinos importados a Estados Unidos, por un valor de unos 200 mil millones de dólares, del 10% al 25%. Es una acción sin fundamento. Una medida que no tiene ningún sentido, ya que China puede y va a tomar represalias, y lo hará de manera mucho más contundente e impactante de lo que puedan ser las nuevas "sanciones" decretadas arbitrariamente por Estados Unidos, porque dichos aranceles no son más que eso, sanciones. Dejando a un lado la ilegalidad de tal interferencia extranjera, no hay economista serio en el mundo que esté a favor de los aranceles en el comercio internacional entre "adultos", en ningún lugar y por ninguna razón, y menos aún como castigo a un país. Lo único que tales sanciones logran es alejar a un socio, que en este caso no es un socio cualquiera: China es un socio comercial clave para los Estados Unidos.

Si bien los nuevos aranceles apenas perjudicarán al consumidor estadounidense y los intermediarios e importadores de productos chinos, que compiten entre sí dentro de EE.UU, tienen enormes márgenes de ganancias, sin embargo, el conjunto de la economía de Estados Unidos sufrirá, especialmente por la respuesta china.

Un niño mimado, eso es Trump. No se sale con la suya y se enrabieta sin saber muy bien lo que está haciendo, y menos aún lo que cabe esperar a cambio. Trump no sólo ha alcanzado un nivel de incompetencia e ignorancia que da miedo, sino que, además, se ha rodeado de personas ineptas y absurdas, como Pence, Bolton y Pompeo que, al parecer, no tienen más cometido que el de recorrer el mundo enloquecidos, repartiendo amenazas a diestro y siniestro y gastando miles de millones en mover portaaviones para asegurarse de que la población mundial tema a los grandes Estados Unidos de América.

Pero, volvamos al comercio con China. Ésta tiene, por lo menos, un millón de maneras de responder. China puede devaluar su moneda con respecto al dólar, o puede deshacerse de parte de sus casi 3 billones de dólares de reservas en el mercado monetario. Hagamos una simple conjetura acerca de lo que eso supondría para la hegemonía del dólar, que ya está en una situación desesperada, con cada vez más países alejándose del uso de dicha moneda en el comercio internacional.

Hipotéticamente, China podría dejar de exportar toda la basura que Walmart vende y los consumidores estadounidenses adoran adquirir de tanto en tanto. O podría dejar de fabricar iPhones para el mercado estadounidense. ¿Imagináis el trastorno que ello provocaría en los Estados Unidos? O, por supuesto, podría imponer aranceles elevados a las importaciones de Estados Unidos, o detener por completo las importaciones de Estados Unidos. China, que forma parte de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en realidad cofundadora, tiene muchas alternativas para cubrir su demanda. No hay necesidad de depender del oeste.

No lo olvidemos, la OCS, que también cuenta con miembros como Rusia, India, Pakistán, la mayor parte de Asia Central e Irán, a punto de convertirse en miembro de pleno derecho, cubre aproximadamente la mitad de la población mundial y un tercio de la producción económica mundial, o PIB. No hay necesidad de mirar hacia el oeste para "sobrevivir", esos tiempos ya pasaron.

Pero lo más importante, en mi opinión, es que todo esto es la desesperada agitación de una bestia moribunda, en este caso, de un imperio moribundo.

Tenemos a Estados Unidos y Venezuela: amenazas tras amenazas, tras amenazas. Maduro debe irse o habrá más sanciones. De hecho, según un estudio realizado por el Centro para la Investigación de Políticas Económicas (CEPR), estas terribles sanciones totalmente ilegales, o el bloqueo de importaciones, la mayoría de las cuales ya han sido pagados por Venezuela, han matado a unas 40,000 personas en ese país. Claro está que a Washington no le importa la legalidad y el asesinato, algo también típico de un poder que se está desvaneciendo, sin respeto por la ley y el orden, sin respeto por los derechos y las vidas humanas. Solo hay que ver qué tipo de psicópatas están a cargo de las tareas de "Ministro de Relaciones Exteriores" y de "Asesor de Seguridad Nacional" o de Vicepresidente, todos están enfermos, muy enfermos, y todos son muy peligrosos.

Bien. El "cambio de régimen" en Venezuela no funcionó, hasta ahora. Pompeo ha sido claramente despedido por el Sr. Lavrov durante su reciente reunión en Helsinki, y China está en la misma línea de apoyo al gobierno de Nicolas Maduro.

Siguiente: Iran. Atacar a Irán ha sido el sueño de Bolton desde la invasión de Irak mediante la "Operación Conmoción y Pavor" de EE. UU. Bolton y Pompeo son del mismo tipo repugnante: quieren guerras, conflictos o, si no consiguen guerras, quieren sembrar el miedo, disfrutan asustando a la gente. Quieren sufrimiento. Dado que no tuvieron éxito con Venezuela –al menos hasta ahora–, lo intentarán con Irán. Pompeo: "Irán ha hecho cosas irregulares", sin especificar qué “cosas irregulares”, por lo que Irán debe ser castigado con más sanciones aún. Para lo cual, cualquier “argumento” es bueno.

Todo el mundo lo sabe, incluida la Comisión de Energía Económica de las Naciones Unidas con sede en Viena, que ha reconocido innumerables veces que Irán se ha adherido y cumple plenamente las condiciones del Acuerdo Nuclear, acuerdo que Estados Unidos abandonó unilateralmente hace un año a petición del gran amigo de Trump, Bibi Netanyahu, cosa que, evidentemente, tampoco es ningún secreto. Respondiendo a sus propios intereses comerciales, los vasallos de la Unión Europea pueden en realidad recurrir, no a la ética política, sino al puro y duro interés propio, alegando el respeto al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) o al Acuerdo Nuclear. China y Rusia ya están aferradas al Acuerdo, y no están impresionadas por las amenazas de Washington. Así pues, poco pueden hacer Trump y sus secuaces, aparte del ruido de sable.

Por lo tanto, el infame trío formado por Pence-Pompeo-Bolton ha tenido que inventarse otra advertencia: Si Irán o cualquier aliado suyo atacará a un aliado de los EE.UU., Irán sería devastado. De hecho, consideran a los hutíes, –que luchan en Yemen por su supervivencia contra EE.UU., Reino Unido, Francia y la OTAN, que apoyan a los saudíes– como representantes de Irán. Luego Estados Unidos ya podría comenzar a bombardear Irán hoy mismo. ¿Por qué no lo hacen?

Quizás teman que Irán pueda bloquear el Estrecho de Ormuz, por el cual ha de navegar el 60% de las importaciones de petróleo de EE. UU. Lo cuál supondría un tremendo desastre, no sólo para Estados Unidos, sino también para el resto del mundo. Los precios del petróleo podrían dispararse. ¿Querría Washington arriesgarse en una guerra por su irracionalidad? Tal vez Mister Cretino Trump podría, pero dudo que quienes manejan los hilos en la sombra del estado profundo lo hicieran, saben lo que está en juego para ellos y para el mundo. Pero dejarán que Trump siga con sus juegos por un tiempo.

Mover el portaaviones USS Abraham Lincoln cargado con aviones de guerra, cerca de las aguas iraníes, sólo para urdir una amenaza cuesta cientos de millones o billones. Un alarde. Bolton y Pompeo entretendrán su sadismo, disfrutando de ver gente asustada. El costo de la guerra no importa, solo es más deuda, y como sabemos, los Estados Unidos nunca, pero nunca pagan su deuda.

La siguiente, o simultáneamente, es China. La guerra comercial con China, que comenzó el año pasado, tuvo un respiro propiciado por las recientes negociaciones conjuntas y, de repente, los Trumpianos se están desviando nuevamente. Deben aplastar a China, queriendo aparentar superioridad. ¿Pero por qué? El mundo sabe que EE.UU. ya no será egemónico por mucho tiempo, no lo ha sido durante los últimos dos años, cuando China superó a EE.UU. en fortaleza económica, medida por PPA (paridad de poder de compra), que es la única paridad o tipo de cambio que tiene algún significado real.

¡Adivina qué! Todos estos tres casos tienen un denominador común: el dólar como instrumento principal para la hegemonía mundial. Ya hace algunos años que Venezuela e Irán dejaron de utilizar el dólar para el comercio de sus hidrocarburos y otros intercambios internacionales. También lo hicieron China y Rusia. La moneda fuerte de China, el Yuan, se está apoderando rápidamente de la posición de reserva del dólar estadounidense en el mundo. Se supone que sancionar a China con disparatados aranceles debilitará al Yuan, pero no lo hará.

Estos tres países, China, Irán y Venezuela están amenazando la hegemonía mundial del dólar estadounidense, y sin ella la economía estadounidense está literalmente muerta. El dólar se asienta en el aire y el fraude. El sistema basado en el dólar utilizado en todo el mundo no es más que un enorme y monstruoso esquema Ponzi que un día caerá hecho añicos.

Eso es lo que está en juego. El nuevo miembro de la Junta de la FED, Herman Cain, por ejemplo, apuesta por un nuevo estándar de oro. Pero ninguna de estas medidas, tomadas como último recurso por EE.UU., funcionará: ni un nuevo estándar de oro, ni una guerra comercial y arancelaria, ni amenazas de guerras, destrucción y "cambios de régimen". Las naciones de todo el mundo saben lo que está pasando, saben que Estados Unidos está en su último suspiro, aunque no se atrevan a decirlo, lo saben y desean que continúe la caída. El mundo está esperando la gran fiesta del baile en las calles, cuando el imperio por fin desaparezca o se vuelva completamente irrelevante.