22 septiembre, 2021

USA: Our "Manifest Destiny" is Endless War & Murder


US CENCOM Admits Afghan "Revenge" Drone Strike Killed Only Civilians,
 Including 7 Children


"ASESINATO POR CONTROL REMOTO"


Razones que explican los homenajes del PP y PSOE-UP al narcoterrorista Ivan Duque — Ángeles Maestro

 



La Haine – 14/09/2021


Duque es el responsable directo del asesinato de más de 70 personas y de cientos de desaparecidos, cuyos cadáveres continúan apareciendo.


Este domingo 12 de septiembre ha tenido lugar en Madrid, desde la puerta del Sol a la de Alcalá una manifestación que, convocada por organizaciones colombiana como Resistencia Madrid-Colombia o Por la vida, la paz y la justicia, ha reunido a más de dos mil personas para denunciar la presencia del presidente de Colombia Ivan Duque, como invitado de honor en la Feria del Libro de Madrid.




Duque es el responsable directo del asesinato de más de 70 personas y de cientos de desaparecidos, cuyos cadáveres continúan apareciendo, durante el Paro Nacional convocado el pasado mes de abril contra la reforma tributaria que, impulsada por el Fondo Monetario Internacional, pretendía gravar productos de primera necesidad y servicios públicos básicos como el agua, la electricidad, el gas o la telefonía.


La brutalidad de la represión, llevada a cabo por la Policía Nacional, y especialmente por el Escuadrón Móvil Antidisturbios, provocó la denuncia en numerosas manifestaciones en todo el mundo, también en el Estado español y la condena del Comité Interamericano de DDHH a quien el Gobierno de Duque negó la entrada al país. Todo ello fue silenciado por los grandes medios de comunicación españoles y por el gobierno PSOE-Podemos, que pocas semanas después dedicaban las portadas de los telediarios y se pronunciaban con grandes alharacas «contra la represión en Cuba».


La manifestación mostró su indignación también por el anuncio realizado por el «gobierno progresista» de conceder la Gran Cruz de Isabel la Católica, responsable del mayor genocidio que ha conocido la historia contra los pueblos latinoamericanos, al jefe del gobierno de Colombia con vínculos directos con el narcotráfico y el paramilitarismo que está asesinando a centenares de líderes políticos, sindicales y del movimiento popular.




Tanto el silencio de los medios de comunicación ante la masacre cotidiana que vive el pueblo colombiano como la esperpéntica decisión de homenajear en Madrid a su mayor responsable en estos momentos, que une en un mismo hecho al PSOE y al PP con el silencio de Unidas Podemos, sería incomprensible si no atendemos a los hilos económicos que los mueven.


Los bancos y las grandes multinacionales españolas como Repsol, Naturgy – antes Gas Natural, FENOSA o Agbar (Aguas de Barcelona), propietarias de los grandes medios de comunicación, han sido denunciadas en repetidas ocasiones por su utilización del narcotráfico y el paramilitarismo para el asesinato de líderes populares y para el desplazamiento masivo de comunidades que obstaculizaban su negocio. En los consejos de administración de estas empresas se sientan, con suculentos ingresos, una lista interminable de políticos y políticas de PSOE, PP o PNV.


La penetración del capital español en Colombia, y en otros países de América Latina y la relación de políticos españoles con el narcotráfico tiene una larga y sucia historia. Baste recordar la invitación a la celebración en Madrid de la victoria electoral de Felipe González en 1982 a los más famosos narcotraficantes colombianos, como Pablo Escobar.


En 1984, tras el asesinato del Ministro de Justicia de Colombia por sicarios del cártel de Medellín liderado por Pablo Escobar, los asesinos se refugiaron en España donde vivían a cuerpo de rey. Tras las presiones de EEUU para su extradición por distintos procesos criminales, Felipe González optó por extraditarlos a Colombia, donde se sabía que pronto saldrían a la calle. Se ha publicado que tal decisión fue precedida, supuestamente por el pago por parte del cártel de Medellín de 30 millones de dólares destinados a sobornos en España (1).


En 1991, el Gobierno del PSOE convocó la I Cumbre Iberoamericana en Guadalajara, que encabezada por Felipe Gonzálea y el rey Juan Carlos, reunió a presidentes latinoamericanos como Fujimori (Perú), Menem (Argentina), Gaviria (Colombia), Salinas de Gortai (México), Carlos Andrés Pérez (Venezuela) etc. En ella se acordaron las privatizaciones de recursos y empresas públicas latinoamericanas que permitieron el saqueo y la entrada triunfal de los nuevos conquistadores españoles de la mano de los gobiernos, primero del PSOE y luego del PP.


En diciembre de 2014, Felipe González recibió con todos los honores del presidente Juan Manuel Santos la nacionalidad colombiana, quien le definió como un «ser extraordinario» y un gran amigo del país.


Marx escribió que el capitalismo llega al mundo chorreando sangre y lodo de la cabeza a los pies. El capital que saquea recursos naturales y empresas públicas lo hace efectivamente, mediante crímenes y sobornos. Nada de ello sería posible sin la complicidad criminal de los gobiernos.


Hoy los colombianos y las colombianas que viven y trabajan en Madrid, junto a quienes sentimos la solidad internacionalista de los pueblos que tienen, aquí y allí, los mismos enemigos, se ha expresado en Madrid.


Estos aspectos han sido analizados por mi en «El Régimen de la Transición y el capital español en el saqueo de América Latina», https://lahaine.org/fK7Q.


(1)https://diario16.com/felipe-gonzalez-y-el-dinero-de-los-carteles-colombianos-de-la-droga/



19 septiembre, 2021

US War Propaganda vs China & the War it Seeks to Start

 



"Solo quiero mostrar lo absurda que es esta noción de que Estados Unidos, que representa el 4,34% de la población mundial, tenga que imponerse sobre el resto. Incluso sumándole todos los países del G7, su población sigue siendo menor que la de China o la India. Así pues, nos estamos refiriendo a un orden internacional que Estados Unidos pretende imponer, gobernar, controlar y liderar integrando a todos los demás países al dictamen de una pequeña fracción de la población global. Esto es supremacía, esto es lo que los supremacistas piensan, que son mejores que los demás y que, aunque son minoría, deben tener el dominio sobre la mayoría. Es simplemente absurdo oírles hablar de democracia".

Brian Berletic



18 septiembre, 2021

Rosa Luxemburg, la flor más roja del socialismo — Néstor Kohan

 




La revolución es magnífica... Todo lo demás es un disparate

Carta de Rosa Luxemburg a Emmanuel y Matilde Wurm

(18 de julio de 1906)

El socialismo no es, precisamente, un problema de cuchillo y tenedor, sino un movimiento de cultura, una grande y poderosa concepción del mundo

Carta de Rosa Luxemburg a Franz Mehring

(febrero de 1916)


¿Por qué nos reencontramos con ella justo hoy?


Vivimos tiempos de crisis, rupturas, quiebres, reacomodamientos. Lo que parecía estable y eterno, tiembla, se resquebraja, se degrada, zozobra. El Estado de bienestar, los derechos sociales, las instituciones económicas de posguerra, el sistema político-partidario tradicional, los "pactos sociales" entre las burocracias sindicales y las patronales. Todo se pone en cuestión. Nadie queda al margen. No hay espacio para el aislamiento. El mundo capitalista se unifica explosivamente. Crece en extensión y en profundidad.


El capitalismo, desde su mismo nacimiento, ha transitado por muchas crisis. Hasta ahora siempre las ha resuelto de la única manera posible, la que única que conoce: con genocidio, barbarie, guerras, matanzas, tortura, explotación y saqueos. Los costos de las recomposiciones capitalistas los han pagado invariablemente los trabajadores, las clases subalternas, los pueblos sometidos y todos los oprimidos de la historia. La violenta recomposición capitalista que en Europa y EEUU siguió a las rebeliones de los ’60 y a la crisis de los ’70 y en América Latina vino de la mano de las peores dictaduras militares de la historia que aplastaron la insurgencia armada con más de 100.000 desaparecidos, cientos de miles de prisioneros torturados y varios millones de exiliados, no es la excepción. Constituye tan sólo un pequeño eslabón en la cadena oxidada con que el capital nos viene oprimiendo desde hace ya demasiado tiempo.


La mundialización capitalista, como proceso histórico social, y el neoliberalismo, como su legitimación ideológica, son producto de ese avance sangriento del capital por sobre los trabajadores y su intento por disciplinar y someter a todos los sujetos potencialmente contestatarios a escala global. La profundización de la explotación, la marginación y la exclusión social no son "accidentes", "errores" o "excesos" sino el alma viva de este sistema de dominación.


La propia izquierda, en sus diferentes vertientes, no ha quedado inmune a esas violentas transformaciones sociales ocurridas durante el último cuarto de siglo. La caída del muro de Berlín y el derrumbe ideológico que lo acompañó han sido apenas la punta del iceberg de una serie de cambios de época mucho más profundos.


La crisis terminal del stalinismo, otrora reinante en los países del Este, no vino sola. La socialdemocracia de los principales países capitalistas occidentales navegó durante los últimos años entre la corrupción descarada y la adaptación al discurso y la práctica neoliberal. Mientras tanto, en la mayoría de los países del tercer mundo los proyectos nacional-populistas de posguerra terminaban siendo fagocitados por las reformas neoliberales, los ajustes permanentes, la reestructuración de la deuda externa y la agresividad militarista del imperialismo.


Ese panorama sombrío, signado por la contrarrevolución económica, política, cultural y militar que tiñó el ocaso del siglo XX ha comenzado a disiparse. No por arte de magia ni por "mandato ineluctable de la historia" sino por las luchas sociales, las rebeliones populares y las movilizaciones masivas. Hoy se respira otro aire. Vuelven a discutirse los grandes problemas acerca de las alternativas al capitalismo que habían quedado fuera de la agenda de la izquierda durante demasiados años. En Venezuela y en Cuba enfrentadas cara a cara con el imperialismo norteamericano; en las rebeliones populares que derrocan gobiernos títeres en Ecuador y Bolivia; en Brasil, Argentina y Uruguay ante las frustraciones crecientes por las promesas incumplidas de los gobiernos "progresistas"; pero también en el movimiento altermundista de las grandes capitales europeas.


No es casual, entonces, que en ese horizonte de rebeldía y esperanza reaparezca el interés por Rosa Luxemburg [1871-1919] en todos aquellos y aquellas que se sienten parte del abanico de la izquierda radical, anticapitalista y antiimperialista.


Cuando ya nadie se acuerda de los viejos pusilánimes de la socialdemocracia, de los jerarcas cínicos del stalinismo, ni de los grandes retóricos tramposos del nacional-populismo, el pensamiento de Rosa Luxemburg continúa generando polémicas teóricas y enamorando a las nuevas generaciones de militantes. Su espíritu insumiso y rebelde asoma la cabeza —cubierta por un elegante sombrero, por supuesto— en cada manifestación juvenil contra la mundialización de los mercados, las guerras imperialistas y la dominación capitalista de las grandes firmas multinacionales sobre todo el planeta.


Nadie que tenga sangre en las venas y un mínimo de independencia de criterio frente a los discursos del poder puede quedar indiferente frente a ella. Amada y admirada por las y los jóvenes más radicales y combativos de todas partes del mundo, Rosa sigue siendo en el siglo XXI sinónimo de rebelión y revolución. Esos dos fantasmas traviesos que "el nuevo orden mundial" no ha podido domesticar. Ni con tanques e invasiones militares ni con la dictadura de la TV. Actualmente, su memoria descoloca y desafía la triste mansedumbre que propagandizan los mediocres con poder.


El simple recuerdo de su figura provoca una incomodidad insoportable en aquellos que intentan emparchar y remendar los "excesos" del capitalismo... para que funcione mejor. Los que reciclan y maquillan las viejas utopías reaccionarias intentando "convencer" pacíficamente y con buenos modales al capital para que nos explote —un poquito— menos y a sus instituciones para que sean —un poquito— democráticas. Cuando los desinflados y arrepentidos de la revolución entonan antiguos cantos de sirena, disfrazados hoy con el ropaje de la "tercera vía" o el "capitalismo con rostro humano", la herencia insepulta de Rosa resulta un antídoto formidable. Sus demoledoras críticas al reformismo —que ella estigmatizó sin piedad en Reforma o revolución y en La crisis de la socialdemocracia— no dejan títere con cabeza. Constituyen, seguramente, uno de los elementos más perdurables de sus reflexiones teóricas.


Volver a respirar el aire fresco de sus escritos permite admirar la inmensa estatura ética con que ella entendió, pregonó, militó y vivió la causa mundial del socialismo. Una ética incorruptible, que no se deja comprar ni poner precio alguno. Una ética que levanta su dedo acusador contra la corrupción mediante la cual el neoliberalismo del Tío Sam asfixió al mundo durante el último cuarto de siglo, acompañado por su obediente y servil sobrina, la socialdemocracia europea y latinoamericana.


Además de refutar y combatir apasionadamente al reformismo en todas sus vertientes, Rosa también fue una dura impugnadora del socialismo autoritario. En un folleto sobre la naciente revolución rusa que ella escribió en prisión, durante 1918, hundió el escalpelo en los potenciales peligros que entrañaba cualquier tipo de tentación de separar el ejercicio del poder soviético de la democracia obrera y socialista.


Ante el bochornoso derrumbe de la burocracia soviética —que dilapidó el inmenso océano de energías revolucionarias generosamente brindado por el pueblo soviético, tanto en asalto al cielo de 1917 y en la guerra civil como en su heroica victoria sobre el nazismo— aquellas premonitorias advertencias de Rosa merecen ser repensadas seriamente.


Texto completo aquí: https://rebelion.org/docs/17281.pdf


"Hacen falta hechos"

 





$753,590,000,000 presupuesto militar de la sanguinaria DICTADURA capitalista estadounidense

 

PHILADELPHIA - U$A




17 septiembre, 2021

Falleció Alfonso Sastre, dramaturgo, poeta y militante revolucionario

Alfonso Sastre


La Haine – 17/09/2021


En su trayectoria intelectual y militante se caracterizó por su compromiso político, contra la dictadura franquista y con la izquierda abertzale, independentista y socialista


Alfonso Sastre ha fallecido a los 95 años en Hondarribia, donde ha residido todos estos últimos años. Nació en Madrid el 20 de febrero de 1926, y allí desarrolló desde su juventud una intensa actividad literaria, con preeminencia de obras de teatro. En ambos campos, igual que en la poesía y la narrativa, late una profunda inquietud social y política, de indudable orientación izquierdista, que desarrolló en Euskal Herria, el Estado español y América Latina, que en el contexto de la época se convierte inevitablemente en protesta antifranquista.


Sin embargo, ha sido en Euskal Herria donde se asentó definitivamente y desarrolló toda su calidad humana y su compromiso político, convirtiéndose en una referencia de lucha por la independecia y en una voz que nunca calló ante la injusticia.


El autor de obras como 'La taberna fantástica' recibió el Premio Nacional de Teatro en 1986 por su importante contribución al género.


Sastre estaba considerado uno de los principales exponentes de la denominada «Generación del 50» y durante su larga trayectoria intelectual y militante se caracterizó por su compromiso político, contra la dictadura franquista y con la izquierda abertzale, independentista y socialista.


La noticia la ha hecho pública Abotsanitz, la formación de la izquierda abertzale de Hondarribia con la que ha colaborado en estos últimos años Sastre.


Eva Forest y sus primeros pasos


«Hasta siempre, amigos. Hasta todos los días que vengan a partir de ahora a estos territorios de angustia y de esperanza. Allí estaremos. Ahí nos encontraremos siempre, en las nuevas batallas por la emergencia de un nuevo mundo. Este es el campo de la praxis; aunque hoy yo me encuentro más bien en el de los poetas que exclamaron: ‘¡Hay golpes en la vida tan fuertes! ¡Yo no sé!’ o ‘y el hombre, ¡pobre!, ¡pobre!’ (César Vallejo), o: ‘un empujón brutal te ha derribado!’ (Miguel Hernández), o ‘¡Qué dignos de piedad son los hombres!’ (Strindberg, El sueño). Etcétera. Dejemos esto, camaradas. Vamos a continuar nuestra lucha, y que al Dios de la Biblia y a esa mierda de Némesis le den definitivamente por culo, aunque nosotros perezcamos -ya estamos pereciendo, porque Dios nos hizo, como Sartre escribió, mortales- siendo así, ese cabrón de Dios (recordad Las moscas,) el primer asesino de la historia».


Son palabras de Alfonso Sastre, pronunciadas a la muerte de su compañera, Eva Forest, en 2007. Desde la lucidez y la sabiduría, Alfonso, que a su vez nos ha dejado ahora, añadía estas palabras: «Hace ya un montón de años que estoy presentando en mis escritos la vida humana como un complejo de praxis y agonía, y no voy a extrañarme ahora de estar viviendo un momento agónico. ¡A ver si es que se va a morir todo el mundo menos nosotros! Hoy, el aluvión de los testimonios de solidaridad y de dolor en que vivimos me impide abrazaros a todas las gentes que desde distintos niveles de intimidad y de fraternidad nos estáis enviando las palabras de vuestro corazón. Aquí tengo desde testimonios de amigos de toda mi vida, que lloran conmigo, con nosotros, hasta la voz de nuestros últimos compañeros del pueblo vasco en el que hemos sido muy felices».


Con el grupo ‘Arte Nuevo’, que cofundó en 1945, Sastre da a la luz sus primeros trabajos para el teatro. Su primer gran éxito es ‘Escuadra hacia la muerte’, drama en dos actos estrenado el 18 de marzo de 1953, prohibido por el franquismo a la tercera representación e interpretado por el Teatro Popular Universitario, donde un grupo de soldados se encuentra castigado en una Tercera Guerra Mundial y se subleva.


En 1953 Sastre ya ha concluido sus estudios de Filosofía y Letras. Las prohibiciones llegarán una tras otra, pero Alfonso no flaquea y continúa produciendo una obra de denuncia de la dictadura. A finales de los 50 incursiona en el mundo del cine, con guiones para José María Forqué y Juan Antonio Bardem.


Viaje a Cuba


La sangre y la ceniza’ se escribe entre 1962 y 1965 y se edita en italiano y francés antes que en castellano (1976). ‘La taberna fantástica’ (1968, pero estrenada el 23 de septiembre de 1985) trata, con apariencia de sainete, el tema del lumpen y la marginalidad.


En 1971 Sastre escribe ‘Askatasuna!’ y un año después viaja a Cuba y Cagliari, donde se representan sus obras, que también fueron editadas dos años más tarde en francés. De aquella época proviene su compromiso inquebrantable por la revolución cubana, que se ha mantenido en el tiempo.


En pleno franquismo, Sastre sostuvo una notoria polémica con Antonio Buero Vallejo sobre el modo de luchar con el teatro para cambiar la sociedad durante la dictadura; mientras que Buero defendía el posibilismo, es decir, aprovechar cualquier resquicio que permitiera la férrea censura franquista para intentar cambiarla desde dentro, Sastre consideraba que esta actitud era una claudicación y optó por un teatro radical que apenas encontró forma de poderse representar, debido a la presión de la censura y las dificultades que ponían los empresarios teatrales.


En 1978 terminó la ‘Tragicomedia fantástica de la gitana Celestina’, publicada en italiano en 1979 y en español en 1982. ‘El viaje infinito de Sancho Panza’ (1984) reelabora las dos partes de Don Quijote: Sancho intentó ahorcarse al morir su amo; ha ingresado en un manicomio, cuyo siniestro Doctor narra cómo convenció a don Quijote para buscar aventuras por los campos de La Mancha. Escribe ‘Jenofa Juncal, la roja gitana del monte Jaizkibel’ y ‘Los últimos días de Emmanuel Kant contados por Ernesto Teodoro Amadeo Hoffmann’, estrenada ésta última en febrero de 1990. En 1997 escribió 'Alfonso Sastre se suicida' y en 2001 'Drama titulado No'. En 1993 recibió el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Literatura Dramática.


En cuanto a narrativa y poesía, en el primer campo cuenta, por citar sólo algunas de sus obras, con ‘El Paralelo 38’ (1964), ‘Las noches lúgubres’ (1963), ‘El lugar del crimen’ (1982), o ‘Historias de California’, publicada ya en Hondarribia en 1986 por medio de la editorial Hiru, que fundara junto a su compañera Eva. En poesía, deben citarse ‘Balada de la cárcel de Carabanchel y otros poemas celulares’ (París, 1976), ‘El Evangelio de Drácula’ (1976), ‘El español al alcance de todos’ (1978), ‘Vida del hombre invisible contada por él mismo’ (1994), y ‘Obra lírica y doméstica’.


Actividad política


No se puede trazar la figura de Alfonso Sastre limitándose a su obra dramática y literaria. Su otra cara, indivisible como el anverso y el reverso de una mano, la constituye su incansable actividad política de izquierda e independentista.


Durante el franquismo, Sastre militó el Partido Comunista de España, que abandonaría a principios de la década de los 70 por su deriva reformista. En 1956 fue encarcelado por su participación en las protestas universitarias contra la dictadura. Durante los últimos años de la dictadura, Eva fue detenida el 16 de septiembre de 1974 por su presunta implicación en el atentado de la calle Correo, que dejó doce muertos. Tras ser encarcelada, Sastre se presentó en el juzgado, siendo encarcelado y procesado. Pasó ocho meses y medio en prisión antes de ser puesto en libertad provisional, y finalmente la causa fue sobreseída. En 1975 se estableció en Burdeos, donde permaneció año y medio, antes de ser expulsado por las autoridades francesas.


Tras la puesta en libertad de Eva, que permaneció en prisión preventiva tres años, hasta que fue excarcelada en junio de 1977 y definitivamente exonerada gracias a la Ley de Amnistía de dicho año, la pareja se instaló en Hondarribia, donde la familia ha vivido desde entonces. Desde su establecimiento en Euskal Herria, la actividad política de Alfonso y Eva se desarrolló en el marco de la izquierda abertzale, no sin sobresaltos, como la detención que sufrieron en 1980 acusados de dar refugio a un comando de ETA.


Izquierda abertzale


Alfonso se implicó a fondo en la izquierda revolucionaria, hasta el punto de que en las elecciones al Parlamento Europeo de 1994 fue candidato por Herri Batasuna, promotor y candidato de Euskal Herritarrok (EH) para las elecciones al Parlamento de Gasteiz por Gipuzkoa en 1998, y en 1999 lo fue para las elecciones al Parlamento Europeo. También fue uno de los firmantes de apoyo a una iniciativa a favor de los derechos de los presos vascos en 2000 y autor en 2002, junto con Eva, de un documento contra la ilegalización de Batasuna.


Igualmente fue promotor de la candidatura Herritarren Zerrenda (anulada por los tribunales neofranquistas españoles) para las elecciones al Parlamento Europeo de 2004. En 2008 fue candidato por ANV en las elecciones generales al Senado, candidatura que igualmente anuló el Tribunal Supremo. Por último, en las elecciones al Parlamento Europeo de 2009 fue cabeza de lista de la candidatura Iniciativa Internacionalista.


Su impronta ha permanecido y su legado nunca morirá.


14 septiembre, 2021

11-S Colapso de las torres... y del Imperio ————— Finian Cunningham

 

Sputnik - 13/09/2021

Traducción del inglés: Arrezafe


Los 245 años de historia de los Estados Unidos como entidad política han sido un largo tránsito de guerras y más guerras. Se estima que casi el 95 por ciento de dicho lapso histórico ha visto a la nación involucrada, tanto en guerras totales como en conflictos provocados u otros subterfugios militares. Pero desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha entrado en modo de hiperguerra. Hace veinte años, la invasión y ocupación de Afganistán marcó el comienzo de muchas otras guerras estadounidenses y operaciones encubiertas desde Asia hasta África, desde el Medio Oriente hasta las Américas.


En un determinado momento, la antigua administración Obama estaba bombardeando siete países simultáneamente, todos en nombre de la llamada “lucha contra el terrorismo”. Cientos de bombas estadounidenses llueven en algún lugar del planeta todos los días.


Lo que es repugnante es cómo el evento del vigésimo aniversario del 11 de septiembre de este fin de semana ha estado marcado por los solemnes discursos del presidente estadounidense Joe Biden y su homólogo británico Boris Johnson, los dos países que encabezaron la era de la “Guerra contra el terrorismo”.




Biden afirma que el 11 de septiembre demuestra la "unidad y resistencia" del pueblo estadounidense, mientras que Johnson se jacta con trivialidades sobre el 11 de septiembre que muestran que "los terroristas no derrotaron la democracia y las libertades occidentales". Esta palabrería autoindulgente es tan despreciable como nauseabunda.


Dos décadas después de que Estados Unidos y Gran Bretaña lanzaran su criminal guerra relámpago contra Afganistán y el resto del mundo, esas dos naciones están más arruinadas desde el punto de vista financiero e internamente más amargamente divididas que nunca. Se ha hecho más evidente aún que sus llamadas democracias son en realidad oligarquías en las que una pequeña y rica élite gobierna a una empobrecida masa de personas, espiadas y tratadas como siervas por opacas agencias secretas y medios de comunicación que corean a sus oligárquicos amos.


Una genuina conmemoración del 11 de septiembre, implicaría un levantamiento masivo del pueblo para derrocar el sistema de clases belicista al que Biden y Johnson sirven como testaferros.


Esta misma semana, los estados estadounidense y británico están admitiendo que, de hecho, sus respectivas sociedades están colapsando debido a la vasta desigualdad económica y a la ruina de las infraestructuras y los servicios públicos. La administración Biden está tratando de liberar un presupuesto de 4.5 billones de dólares para aliviar la pobreza y reparar carreteras, puentes, edificios y otros servicios públicos decrépitos. 


44 millones de estadounidenses viven en la pobreza

14 millones de personas viven en la pobreza en UK


El régimen de Johnson en Gran Bretaña se ve obligado a admitir que el Servicio Nacional de Salud está asfixiado por una crónica falta de financiación. Se están subiendo los impuestos que afectarán a los trabajadores de bajos ingresos para pagar los 12 mil millones de libras (16 mil millones de dólares) necesarios para apuntalar el debilitado servicio de salud.


Todo el coste de intentar reparar a los EEUU y Gran Bretaña para hacer de estos países lugares mínimamente decentes para que sus ciudadanos puedan vivir, podría haber sido cubierto con el gasto empleado en las guerras de Afganistán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Yemen y demás lugares en los que Estados Unidos y Gran Bretaña han estado involucrados directa o indirectamente.


Una nueva estimación del costo de la "guerra contra el terror" sólo por parte de Estados Unidos se estima en 8 billones de dólares. Esto es aproximadamente el doble del proyecto de ley de infraestructura que Biden está tratando de aprobar en el Congreso. Los políticos estadounidenses que se oponen a ese extravagante "presupuesto de rescate", no tuvieron reparos en gastar 8 billones de dólares en guerras. También se estima que la aventura militar de Gran Bretaña en Afganistán costó un total de 30 mil millones de dólares. Nuevamente, imagínense cuanto mejor podría estar la sociedad británica si ese dinero se hubiera invertido en atender las necesidades sanitarias de sus ciudadanos.



El 11 de septiembre marcó el comienzo de una orgía de guerras y destrucción por parte de las clases dominantes estadounidenses y británicas, apoyadas e instigadas por sus serviles políticos y los medios corporativos que mintieron a cada paso para encubrir la criminalidad.


Pero el 11 de septiembre también marcó el comienzo de desenfrenados regímenes belicistas en Washington y Londres que han desangrado al pueblo estadounidense y británico, tanto financieramente como de sus derechos democráticos. En 2001, la deuda nacional de Estados Unidos era de aproximadamente 6 billones de dólares. Este año, la carga de la deuda sobre las futuras generaciones estadounidenses ha aumentado a 28 billones de dólares, una carga aplastante e insostenible impulsada en gran medida por guerras criminales.


Los costes de atención médica para los veteranos militares estadounidenses heridos y mutilados por las “guerras contra el terrorismo” se estiman en 2 billones de dólares y se calcula que más de 30.000 militares y veteranos estadounidenses se han suicidado durante los últimos 20 años. Eso es 10 veces la cantidad de estadounidenses que murieron el 11 de septiembre.


Millones de civiles inocentes murieron en las guerras emprendidas por Estados Unidos y Gran Bretaña tras del 11 de septiembre. Tanto sufrimiento y destrucción para nada, excepto para el lucro de las corporaciones militares y el enriquecimiento de la ávida élite oligárquica.


Estados Unidos y Gran Bretaña han sido tan deformados por guerras criminales que se han vuelto disfuncionales y distópicas. Han propiciado estados fallidos en todo el mundo, pero no más de lo que han fallado a sus propios y respectivos pueblos. Las torres que cayeron el 11 de septiembre fueron la premonición de un colapso mucho mayor.


13 septiembre, 2021

De la misma forma que ha diseminado bases militares por todo el planeta, el imperialismo ha hecho lo mismo con sus bases mediáticas

 

El enemigo está "sobrediagnosticado". No podemos centrarnos constantemente en denunciar lo que "el enemigo (nos) hace": "En la guerra, los enemigos actúan como tal y cumplen su rol de acuerdo a sus propias convicciones; no podemos pedirles que no actúen como lo que son". El enemigo: miente, silencia, impone la agenda, divide, genera un "régimen de verdad" y lo monopoliza.


Controlan los medios masivos, las redes sociales y la tecnología comunicacional, y la usan contra los pueblos que se resisten. Tienen más medios y más capacidad de influencia (asimetría) A pesar de eso han sufrido grandes derrotas en el pasado (Vietnam, Cuba, Venezuela, Nicaragua)


Tal vez el imperialismo, en tanto que forma necesaria de la expansión capitalista, esté "sobrediagnosticado" ¿pero el arma tecnológico-comunicacional también lo está? ¿Sabemos realmente cómo está funcionando esta forma de guerra?


Ángeles Diez (Artículo completo en La Haine)


12 septiembre, 2021

El capitalismo hace que percibamos mal nuestros cuerpos — Caitlin Johnston

 


Imagínate que el grupo terrorista más amenazante del mundo tuviera en sus manos mortíferos drones, misiles de crucero, ojivas nucleares, portaaviones y cientos de bases militares distribuidas por todo el mundo. E imagínate que dicho grupo comenzara a librar guerras, a invadir países y a destruir a cuantos desobedecieran sus dictados...

En un momento en que nuestra especie se precipita hacia su propia desaparición, deberíamos unirnos y trabajar al unísono para evitar el desastre, pero es tan grande el poder de la propaganda que nos induce a hacer exactamente lo contrario.

La publicidad hace que percibamos mal nuestros propios cuerpos y las auténticas fuentes de satisfacción, lo que conduce a los obsesivos hábitos de consumo necesarios para hacer girar los engranajes del capitalismo.


Caitlin Johnston

   Traducción del inglés: Arrezafe


Bush Era War Criminals Are Louder Than Ever Because

They've Lost The Argument



10 septiembre, 2021

No, la “guerra más larga” de la historia de EEUU no ha terminado — Brian Terrell

 

                          (foto: @Los Angeles Times)


Information Clearing House – 09/09/2021

Traducción del inglés: Arrezafe


Lo que Estados Unidos ha hecho a Afganistán y a su gente no es consecuencia de una serie de errores involuntarios, sino de crímenes intencionados. Y todavía no se vislumbra un final.


El 31 de agosto, en la Casa Blanca, el presidente Joe Biden mintió al pueblo de Estados Unidos y al mundo: "Anoche en Kabul, Estados Unidos puso fin a 20 años de guerra en Afganistán, la guerra más larga en la historia de Estados Unidos". La guerra de Estados Unidos contra Afganistán no terminó, solo se ha adaptado a los avances tecnológicos y se ha transformado en una guerra políticamente más sostenible, encubierta y fácil de exportar.


Como admitió el presidente, "Mantendremos la lucha contra el terrorismo en Afganistán y en otros países. Simplemente no necesitamos una guerra terrestre para hacerlo. Tenemos lo que se llama capacidades sobre el horizonte, lo que significa que podemos atacar a terroristas y objetivos sin tropas sobre el terreno o muy pocos, si fuese necesario".


Cinco días antes, en la noche del jueves 26 de agosto, horas después de que una bomba suicida fuera detonada en la puerta del aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul, matando e hiriendo a decenas de afganos que intentaban huir de su país y a 18 soldados estadounidenses, el presidente Biden dijo sentirse "indignado y desconsolado". Muchos de quienes escuchamos su discurso, pronunciado antes de que se supiera el número de víctimas y con los escombros aún esparcidos, no encontramos consuelo ni esperanza en sus palabras, por el contrario nuestra angustia e indignación fueron a más cuando Joe Biden aprovechó la tragedia para anunciar más guerra.


"Para aquellos que llevaron a cabo este ataque, así como para cualquiera que desee dañar a Estados Unidos, sepan esto: no perdonaremos. No olvidaremos. Os perseguiremos y os haremos pagar”, amenazó. "También he ordenado a mis comandantes que desarrollen planes operativos para atacar a los medios, dirigentes e instalaciones de ISIS-K. Responderemos con fuerza y precisión en su momento, en el lugar que elijamos y en el momento que elijamos".


El "momento de nuestra elección" con que amenazó el presidente se produjo un día después, el viernes 27 de agosto, cuando el ejército estadounidense llevó a cabo un ataque con drones contra lo que dijo era un "operativo" de ISIS-K en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán. La posterior declaración del ejército estadounidense afirmando no tener conocimiento de "víctimas civiles" tras dicho ataque se contradice con los informes sobre el terreno.


"Rickshaws* ardiendo"


"Vimos rickshaws ardiendo", dijo un testigo afgano. "Niños y mujeres resultaron heridos y un hombre, un niño y una mujer murieron en el acto". El miedo a un contraataque de ISIS-K obstaculizó aún más los esfuerzos de evacuación y la embajada de Estados Unidos advirtió a los ciudadanos estadounidenses que abandonaran el aeropuerto. "Este ataque no ha sido el último", dijo Biden amenazante. El 29 de agosto, otro ataque con aviones no tripulados de Estados Unidos mató a 10 personas de una misma familia en Kabul.


El primer ataque letal de la historia mediante un dron tuvo lugar en Afganistán el 7 de octubre de 2001, cuando la CIA identificó al líder talibán Mullah Omar, "con un 98% de probabilidad de que fuera él", pero el misil Hellfire lanzado por un dron Predator mató a dos hombres no identificados y Mullah Omar escapó.


Estos dos ataques recientes de "fuerza y precisión" ordenados por Biden 20 años después han marcado el presunto final de la invasión de Afganistán tal y como había comenzado. El historial no ha mejorado y, de hecho, los documentos expuestos por el denunciante Daniel Hale demuestran que el gobierno de los Estados Unidos es consciente de que el 90 por ciento de las víctimas de los ataques con drones no forman parte de los objetivos previstos.


Zemari Ahmadi, quien murió en el ataque con aviones no tripulados del 29 de agosto en Kabul junto con nueve miembros de su familia, siete de ellos niños pequeños, había sido empleado de una organización humanitaria con sede en California y había solicitado una visa para ir a Estados Unidos, al igual que el sobrino de Ahmadi, Nasser, asesinado también en el mismo ataque. Nasser había trabajado con las Fuerzas Especiales de EEUU en la ciudad afgana de Herat, habiendo servido también como guardia del consulado de EEUU en dicha ciudad.


Cualquier afinidad que los miembros sobrevivientes de la familia y amigos de Ahmadi pudieran haber tenido con Estados Unidos se esfumó ese día. "Estados Unidos es el asesino de musulmanes en todo lugar y en todo momento", dijo un familiar que asistió al funeral, "espero que todos los países islámicos se unan contra el criminal Estados Unidos". Otro doliente, un colega de Ahmadi, dijo: "Ahora tememos mucho más a los drones que a los talibanes".


El hecho de que asesinatos como los perpetrados en Afganistán y otros lugares desde 2001 hasta el presente sean contrarios a los declarados objetivos de derrotar al terrorismo, estabilizar la región y conquistar las simpatías de la población es algo que, por lo menos desde 2009, saben muy bien los arquitectos de la “guerra contra el terrorismo”.


Documentos de la CIA


Gracias a WikiLeaks, tenemos acceso a un documento de la CIA de ese mismo año: "Making High-Value Targeting Operations an Effective Counterinsurgency Tool.". Entre los "hallazgos clave" del informe de la CIA, los analistas advierten sobre las consecuencias negativas de asesinar a los llamados objetivos de alto nivel (por sus siglas en inglés HLT). "El posible efecto negativo de las operaciones de HLT incluye el aumento del nivel de apoyo a la insurgencia..., el fortalecimiento de los vínculos del grupo armado con la población, la radicalización de los líderes de los demás grupos insurgentes, la creación de un vacío en el que grupos más radicales aún entren en escena y la escalada o intensificando del conflicto de forma favorable a la insurgencia".


* Un rickshaw es un vehículo ligero de dos ruedas que se desplaza por tracción humana, bien a pie o a pedales.


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