Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas

20 abril, 2025

Los alumnos aventajados de Trump en América Latina

 


Diario Red – 19/04/2025


El magnate mandatario estadounidense ha puesto el foco en América Latina. Para defender los intereses imperiales de Estados Unidos, se valdrá de aliados locales como Javier Milei, Daniel Noboa, José Raúl Mulino o Nayib Bukele.


Donald Trump busca seguidores en América Latina… y no precisamente de bajo rango. Las bases de la ultraderecha latinoamericana acostumbran ya a ser fanáticas trumpistas, fundamentalmente porque han validado el relato mentiroso de la extrema derecha norteamericana sobre "lo woke". El movimiento Make America Great Again (MAGA) es el principal impulsor de las nuevas corrientes del viejo odio contra las mujeres, las diversidades o los migrantes.


Pero no son estos los seguidores que le interesan a Trump; al fin y al cabo, ya cuenta con ellos. No, el Gobierno estadounidense pretende asegurar el favor de ciertos gobiernos en la región, más allá de que le rían las gracias influencers ultraderechistas de tres al cuarto bajo la manida excusa de la "batalla cultural". Y para ello “seduce” a presidentes y líderes afines que están en disposición de arrodillarse ante el jefe: el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa, el panameño José Raúl Mulino y el salvadoreño Nayib Bukele, entre otros.


Trump se juega mucho en la región, pues América Latina es plenamente estratégica para un Estados Unidos que parece abrir una nueva etapa en su ciclo imperial decadente. Recursos naturales, energéticos y minerales se suman a las exigencias logísticas y militares de un gobierno que ha puesto sus ojos sobre el continente americano en detrimento de otros como Europa. Y para hacer valer sus intereses, la administración Trump echa mano de los gobiernos cipayos locales, pues esta estrategia es siempre menos violenta que la de la injerencia explícita.


El imperialismo estadounidense tiene una larga experiencia en esto. Así como Oriente Medio, Asia Central o el Sudeste Asiático han exigido a Washington “mancharse” de manera más clara mediante guerras o masacres, en el caso de América Latina, quizá por su cercanía, la estrategia ha sido distinta. Por supuesto, Estados Unidos fue un actor crucial en el establecimiento de dictaduras militares en la región, aunque a menudo su penetración fue a través de las embajadas y de políticos cómplices desde el terreno. Sin duda una injerencia menos cruda, aunque igualmente dañina.


El siglo XXI no es una excepción y, ante lo que se evidencia como un "repliegue americano" como parte del largo ciclo de Pivot to Asia que Estados Unidos promulga en su estrategia contra China, Trump vuelve a activar viejos mecanismos de intervención imperial en América Latina. Para ello, el (no tan) nuevo enfoque para la región es claro: hay gobiernos "muy buenos" (es decir, alineados con los norteamericanos) y gobiernos "muy malos" (es decir, pragmáticos e independientes o directamente confrontativos con Washington). Queda poco espacio para los grises.


En este sentido, Donald Trump perfila a sus súbditos en la región y les recompensa: Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador, José Raúl Mulino en Panamá o Nayib Bukele en El Salvador. Estos son algunos de los alumnos aventajados del trumpismo en América Latina, pues de ellos espera Trump obtener sendos réditos estratégicos y económicos a cambio de apoyo cuando lo necesiten. Entretanto, el gobierno de Estados Unidos espera ver emerger futuros gobiernos aliados en la región y, para ello, no dudará en participar directa o indirectamente de las diversas competencias electorales que tengan lugar.


De todos ellos espera obtener grandes cosas… y a todos ellos espera poder ayudarles para que se perpetúen en sus respectivos países. Por supuesto, Trump está dispuesto a deshacerse de cualquiera de ellos si su legitimidad se viene abajo y, entonces, "si te he visto no me acuerdo"… pero, mientras tanto, todos ellos aceptan una sumisión temporalmente ventajosa para sus gobiernos.


Javier Milei está plenamente dispuesto a entregar considerables concesiones a Estados Unidos en el proceso de subasta de los activos públicos argentinos. A su vez, pretende facilitar, mediante mecanismos como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) la penetración del capital privado estadounidense en los recursos minerales y energéticos del país. A cambio, recibe el apoyo de un Fondo Monetario Internacional que nuevamente ha endeudado al país y, de paso, invitaciones personales a Mar-a-Lago. Ciertamente, Milei le sale muy barato a Trump.


José Raúl Mulino amagó con plantarse frente al impulso del imperialismo trumpista contra Panamá, solo para terminar haciendo enormes concesiones. Panamá ha cancelado su participación en la Ruta de la Seda de China y, además, ha firmado un acuerdo que permite el despliegue de tropas estadounidenses en suelo nacional panameño. A su vez, Daniel Noboa pretende modificar la Constitución de Ecuador para que Estados Unidos pueda instalarse militarmente en el país.


El caso de El Salvador es también llamativo. A cambio de un lugar destacado en el ecosistema de la ultraderecha occidental y en conferencias como la CPAC, Bukele ha aceptado asumir parte de la agenda migratoria y racista del gobierno de Trump, poniendo a su disposición su macrocárcel, el CECOT, donde se violan sistemáticamente los derechos humanos. Eventualmente, podría incluso permitir el establecimiento de una suerte de Guantánamo en el departamento salvadoreño de San Vicente. A cambio, es probable que Trump brinde reconocimiento diplomático y apoyo financiero al gobierno de Bukele cuando así lo necesite.


Por supuesto, los perjudicados son los pueblos que pierden soberanía y agravan su dependencia con Estados Unidos. Incluso aquellos gobiernos que puedan ver temporalmente aliviadas sus cargas (es el caso del gobierno argentino), lo hacen a un precio altísimo: someter la política exterior nacional a los intereses norteamericanos y alejarse de la imprescindible integración regional.


Claro que para dirigentes como Noboa, Bukele, Mulino o Milei es muy jugoso. Son poderes cipayos, históricamente asociados a nivel político, económico y cultural con el hegemón del norte, por lo que no hallan contradicción alguna en semejante sumisión. Al contrario, con seguridad encuentran cierto gusto al vender sus países al Tío Sam.



11 marzo, 2023

¡ CHÚPATE ESA !

 


Según la delirante y adoctrinada jefa del Comando Sur de los EEUU –comando destinado a asegurar militarmente la supremacía estadounidense y el expolio de América Latina–, su país, y sobre todo sus corporaciones y bancos, no puede permitir que los países latinoamericanos dispongan de sus recursos como soberanamente quieran, han de pedir permiso al norteño capo di tutti capi. Así lo manifiesta, sin pizca de disimulo y en tono amenazante esta estrellada mercenaria de Wall Street. El "patio trasero" nos pertenece. Para los gangsters del excepcionalismo, América es Estados Unidos, más concretamente Washington y Nueva York, el resto es periferia explotable a su servicio. No contentos con sus múltiples razias, matanzas y expolios a lo largo y ancho del mundo (siguen robando el grano y el petróleo de Siria), ahora se proponen legislar para justificar una posible intervención militar en México. En Washington la diplomacia brilla por sus ausencia, pero se le acumulan las listas de intervenciones militares pendientes en su (ya fracasado) intento de preservar su dañina, odiosa y odiada hegemonía.


RT – 10/03/2023


La jefa del Comando Sur de EEUU, Laura Richardson, se quejó este miércoles de que otros países extrajeran recursos de América Latina y, en particular, el litio del llamado 'triángulo del litio'.


"Durante demasiado tiempo hemos ignorado nuestro propio patio trasero y hemos permitido que Rusia, China e Irán, adversarios de Estados Unidos, hagan grandes incursiones en nuestra región", afirmó en ese contexto un miembro de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU, el republicano Carlos Giménez.




06 mayo, 2022

EL OCASO DEL DÓLAR — Francisco Domínguez

 


Intervención de Francisco Domínguez extraída del programa de George Galloway: 'Is the Dollar the key to US hegemony?'

  Transcripción del inglés: Arrezafe (04/05/2022)




China no sólo es el principal socio comercial de muchos países latinoamericanos, la excepción era México, pero López Obrador lo acaba de rectificar rápidamente porque quiere reducir la dependencia de los EEUU, dado que el 85 por ciento de las importaciones y exportaciones van y vienen desde y hacia Estados Unidos.


China es el principal socio comercial de 144 países en el mundo y esto va en constante aumento. Los latinoamericanos tenían un proyecto, propuesto por Chávez hace algún tiempo, que consistía en la creación de su propia criptomoneda, una especie de moneda común a la que él denominó Sucre, que además de ser un nombre emblemático en la historia latinoamericana, era también un acrónimo. Dicha moneda iba a estar respaldada por las aportaciones, depositadas en el Banco del Sur, de los distintos países latinoamericanos, Brasil, Argentina, etc. Desgraciadamente, la crisis mundial de 2008 y anterior lo impidió. No obstante, la idea está ahí y algunas naciones ya tratan de comerciar con criptomonedas. Venezuela tiene el Petro, basada en el petróleo, respaldada por las reservas de petróleo existentes en Venezuela. De acuerdo a dichas reservas, un Petro equivale a sesenta dólares, de modo que es algo tangible. Así pues, Venezuela está en el origen de esta propuesta, pero actualmente varios países ya se han sumado. Necesitamos ganar políticamente en Brasil, cuyas elecciones en octubre pienso que vamos a ganar, después este proceso irá adquiriendo un peso importante.


La idea de todo esto, respaldada por el presidente Maduro pero también por el presidente Chávez, era superar la dependencia del dólar y la razón por la que querían desarrollarla no era porque quisieran destruir el dólar o eliminar su supremacía, sino para evitar las sanciones, y basando tu moneda en algo tangible evitas las maniobras financieras de las que Estados Unidos dispone para atacar tu economía. Y esa es la razón por la que todos los demás ahora, no necesariamente copian, pero ciertamente saben que eso es lo que tienes que hacer si quieres defenderte. Y como Estados Unidos tiene 39 países fuertemente sancionados, muchos van ha seguir el ejemplo de Venezuela. Para finalizar, apuntar que a Venezuela le han aplicado 600 sanciones y a Rusia 6.000, lo cual da un idea de la naturaleza y escala del asunto.


Creo que la multipolaridad ya está aquí. Creo que esa es la clave y creo que el dólar está muriendo, sin duda alguna. Permitidme daros algunas cifras muy significativas. El pib de estados unidos es de 24 trillones de dólares, la deuda, la deuda pública, es de 30 trillones. La diferencia entre el total del producto interior bruto y la deuda es de seis trillones. Seis trillones es el equivalente a la suma del pib del conjunto de los países latinoamericanos, incluido Brasil. Lo cual nos da una idea de la magnitud del problema. Eso en primer lugar.


Hay un reloj [contador] de la deuda de EEUU que se puede encontrar en Internet, yo lo he visitado antes de venir al programa. Lo he observado durante cinco minutos, durante los cuales la deuda de Estados Unidos aumentó en ocho billones. Ahora, ocho billones significa que en 15 minutos has alcanzado el pib de Nicaragua y en 25 el pib de Bolivia.




Estados Unidos tiene un problema muy serio de infraestructuras, su productividad es baja y la cantidad de puentes que en Estados Unidos requieren reparación urgente, no simple reparación, sino reparación urgente, es de 65.000. El estado de las carreteras, según la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles que elabora un informe anual, revela que el estado del 42 por ciento de las carreteras es deplorable o necesitan reparación. La red eléctrica, aeropuertos y demás, todo es un completo desastre. Estados Unidos no tiene trenes de alta velocidad, no los tiene, sobra decir que hasta España los tiene. Eso nos da una idea del problema.


Y la economía de los Estados Unidos está creciendo a una tasa de entre el dos y el uno por ciento. Con todos sus problemas, la economía china está creciendo a una tasa del siete por ciento, lo que aritméticamente significa que en los próximos 10 años la economía de los EEUU será 20 más grande y la china 70 más grande. Ahora, si consideramos lo que los países han hecho con respecto a la cuestión del dólar, posiblemente la gente no lo sepa, pero China y Japón están realizando su comercio exterior en sus propias monedas. Irán está comerciando sin dólares, como Rusia, China, Irak y muchos otros países. A lo que hay que sumar la reciente decisión de Arabia Saudita de efectuar la venta de su petróleo a China en yuanes. Actualmente, China compra el 25 de la producción total de Arabia Saudita, esto es, 30 mil millones. Estados Unidos solo compra el siete por ciento. Así que, si sigues profundizando puedes comprobar que ya hay una multipolaridad de iniciativas, lo que no tenemos aún es la arquitectura internacional, financieramente hablando, que permita un sistema internacional coherente, que funcione y proporcione seguridad jurídica y confianza en las transacciones efectuadas en el seno de dicho sistema. Eso aún tiene que implementarse, pero ya está comenzando a suceder, por lo que Estados Unidos tiene un problema realmente grave e irresoluble.




Acabo de leer el presupuesto que Joe Biden ha presentado al Congreso para 2023. Es un documento muy largo que tiene tres componentes clave: el primero, la seguridad nacional. Asignará a la policía una enorme cantidad de recursos. La organización BLM, que sabe lo que sucede cuando se sobredimensiona a la policía, se opone a ello. Básicamente, Biden está tratando de obtener los votos de la derecha. En segundo lugar: la seguridad internacional. Aumentó el presupuesto militar a 773 mil millones, lo que supone 30 mil millones más que en la administración anterior. Sorprendentemente, va a aplicar un impuesto del 20% a las fortunas de más de 100 millones, lo que supondrá recaudar 360 mil millones y una reducción del déficit presupuestario de los Estados Unidos en 1 trillón de dólares... en 10 años.


De modo que, todo esto es totalmente inútil. Además, para que este presupuesto sea aceptado necesita la aprobación de la cámara del Congreso, algo que no sucederá porque hay un empate de 50/50 y Joe Manchin, diputado demócrata del ala derecha, ya ha anticipado que no lo va a apoyar. Así pues, dicho presupuesto no sólo es inútil como propuesta para recuperar la economía, sino que está muerto antes de ser siquiera aprobado, lo cual da una idea de los problemas que padecen los EEUU. Por lo que la cuestión que se plantea, desde su punto de vista estratégico, es: ¿Continuarán librando guerras contra todos los demás? ¿Contra quién podrían librar la siguiente? Su cálculo, me parece, ha sido: si podemos intimidar a Rusia, hacer que acepte nuestro condiciones y seguidamente propiciar un cambio de régimen, China quedaría aislada. El paso siguiente sería atacarla. El primero no ha funcionado y el segundo ciertamente no va a funcionar.




Así pues, Estados Unidos está desesperado porque se enfrenta a un desafío muy serio. En primer lugar porque necesita la energía y los recursos aportados por Rusia a Europa. Yen segundo lugar por la iniciativa del Cinturón y Ruta de China, que en este momento ronda los 5 trillones de dólares. Por todo ello, EEUU se enfrenta al gran y atrayente abrazo de estas dos naciones poseedoras de enormes recursos: una que aporta ingentes recursos naturales, la otra, tecnología, mercados, dinero, crédito e inversión en infraestructuras. Es muy difícil decir que no a todo eso, así que la única posibilidad, para ellos [EEUU], es guerra, guerra, guerra.




15 julio, 2021

Mientras otros ladran, Cuba resiste — Juanlu González

 


Contrainformación.es – 14/07/2021


Es el turno de Cuba. Parecía obvio que, tras las campañas orquestadas contra Venezuela y Nicaragua, la siguiente en la agenda del imperio iba a ser contra la isla caribeña. Y digo bien, campaña orquestada, porque los que seguimos de cerca la política internacional, siempre esbozamos una amplia sonrisa al oír eso de las «revueltas espontáneas». Lo hemos visto ya demasiadas veces en los 5 continentes como para tener formado un callo impermeable para la propaganda con la que nos acosa a diario la prensa libre occidental, la menos libre de todas las prensas, porque pertenece y obedece al capital.


Cuando periódicos, radios y televisiones patrias deberían abrir durante semanas con las noticias relativas a las nuevas corruptelas descubiertas del rey emérito, ahora convertido en traficante de armas y socio del tristemente famoso Adnán Khashoggui. Cuando se ha conocido que se han lucrado juntos vendiendo armas a las más feroces dictaduras del mundo y robando efectivo a manos llenas de los contratos del estado, resulta que el mayor problema de España es la situación en Cuba. Y eso que estamos ya en plena canícula, un periodo con escasez de noticias y Nessi aún no ha hecho aparición en el lago escocés del que toma su nombre.


Así funcionan las democracias que se dicen modélicas y los media en los que se apoyan: nos señalan con el dedo de qué tenemos que ocuparnos y nos ocultan aquello que no quieren que conozcamos. Porque para ellos lo que no se publica no existe. Nos tratan como a niños a los que tapan los ojos para hacer desaparecer lo que les asusta o molesta. Sus medios corporativos no informan, su objetivo es formar una opinión acorde con la de sus propietarios, deformando la realidad hasta donde sea necesario para lograr sus fines.


De modo que, a falta de serpientes de verano, afortunadamente ahí siempre estará Cuba. Y digo afortunadamente porque el que sigan ladrando a Cuba significa que la isla seguirá siendo un faro para los pueblos y la gente solidaria del mundo. Un faro vivo que alumbra la oscuridad y la mediocridad de otras tierras; por eso sigue asustando al todopoderoso vecino del norte.


El objetivo de esta campaña es claro. Dañar la imagen internacional del país, que acaba de vencer en la ONU y propinar una derrota, otra más, a Estados Unidos. Este año ha logrado concitar el rechazo al embargo norteamericano de 184 naciones con sólo dos votos a favor, el propio Estados Unidos y el régimen paria de Israel. Tampoco debe ser ajeno a estos ataques el hecho de que alrededor de 1.500 médicos cubanos han estado ayudando desinteresadamente a más de 20 países del mundo a superar el Covid-19, entre ellos a la rica y poderosa Italia. Sus avances en el campo de los tratamientos y vacunas contra la pandemia son otro de los logros a tratar de tapar con esta campaña desinformativa.




Y es que, Cuba es el país más pequeño del mundo que ha logrado desarrollar una vacuna (en realidad varias) contra el covid y será la única nación que inmunizará a la totalidad de su población con medicamentos propios. Y todo ello a pesar de sufrir un feroz e ilegal bloqueo y tener impedido el acceso al mercado farmacéutico mundial para comprar una simple jeringuilla. Pues bien, a día de hoy ya ha administrado más de 7 millones de dosis, que han completado la pauta a 1.750.000 personas que se corresponden con el 15,5% de su población. Con una sola dosis, el porcentaje de vacunados alcanza ya el 26,8%.


Si comparamos el número de muertos por la pandemia con el de sus vecinos, el dato sonrojará a los artífices de esta campaña de manipulación masiva y a quienes la apoyan. En Cuba han muerto 1.579 personas, la inmensa mayoría de ellas en 2021 cuando se abrió la isla al turismo, pero en Colombia van por 113.000 o en Perú por 187.000. ¿Cómo se justifica pedir un corredor humanitario con esas cifras? Pues, desde luego no por motivos sanitarios, sino apoyada en causas puramente políticas. A este juego infame se prestaron algunos músicos de la gusanera de Miami para preparar el caldo de cultivo para lo que vino después, las protestas supuestamente espontáneas. Y, ¡cómo no!, ahí estaba el patético Alejandro Sanz, un imprescindible en todas las salsas contrarrevolucionarias del imperio, junto a otros como Ricky Martin, Camila Cabello y Daddy Yankee. Jamás los vimos atizando las manifestaciones en Chile o Colombia, donde morían asesinados por el gobierno decenas y decenas de jóvenes pidiendo justicia y libertad.


Bien es cierto que ha habido un repunte en los casos de Covid en la isla, sobre todo desde que se abrió al turismo a finales del año pasado, pero nada comparado con países como España, por ejemplo. Para que el porcentaje fuese similar al de nuestro país, deberían haber muerto en Cuba alrededor de 20.000 personas, 13 veces más. Si la comparación fuese con Colombia, en Cuba deberían multiplicarse los muertos por 17 para tener los mismos porcentajes. Gentes como Alejandro Sanz, deberían dedicarse a cantar en vez de usar su lengua para mentir haciendo política basura. Aunque como dicen en su pueblo de origen, canta menos que un grillo mojao. Es imposible ser más hipócrita y falsario.


Una vez visto el corto recorrido de las denuncias por el covid, ya que sigue siendo uno de los países del mundo con menos incidencia, salieron a las calles unos pocos cientos de personas a denunciar que la población se moría de hambre y por falta de medicamentos. Algo del todo absurdo, ya que incluso la ONU sitúa en 2020 a Cuba entre los países de Índice de Desarrollo Humano “Alto”. Pero todo un ejército de bots en redes sociales y miles de cuentas falsas creadas específicamente consiguieron hacer trending topic las manifestaciones. Imágenes falsas de otros lugares del mundo crearon la ilusión de masividad a unas protestas absolutamente irrelevantes.


Uno de los arietes más clásicos en este tipo de situaciones se puso en marcha de inmediato. Amnistía Internacional, el apéndice del Departamento de Estado norteamericano cuando gobiernan los demócratas, ha salido en tromba a denunciar las supuestas violaciones de derechos humanos cometidas en la isla. Al unísono, las cancillerías europeas van pidiendo la democratización de Cuba, como si sus regímenes fueran un ejemplo a seguir para nadie, cuando tienen la soberanía del país entregada a EEUU, al poder financiero y a las transnacionales, quedando el papel político cada vez más reducido a cuestiones meramente formales o secundarias.


Todos, medios y gobiernos sometidos por Estados Unidos, obvian los asaltos que protagonizaron los manifestantes durante las protestas y denuncian la pulcra respuesta de la policía, nada que ver con las de Piñera o Duque, por poner dos ejemplos regionales recientes de represión criminal indiscriminada que no han concitado ninguna denuncia, a pesar de la gran cantidad de muertos, desparecidos y heridos provocados. Pero la pirueta española ha llegado más lejos que ninguna: el presidente del gobierno de España, el más progresista de la historia reciente, en una misma declaración y sin ruborizarse, ha llegado a denunciar a Cuba porque «no es una democracia», mientras seguidamente alababa al reino de Marruecos como el «gran amigo y vecino del sur». Tal es el nivel de nuestra clase política…


Afortunadamente, en unos pocos días, todo se habrá olvidado. Las aguas volverán a su cauce y Cuba continuará desafiando día a día al imperialismo, sirviendo de ejemplo para los países y pueblos del mundo.





ERNESTO "CHE" GUEVARA (1962)



14 julio, 2021

"Los comienzos de la campaña anti Cuba se hicieron, como en el pasado, con datos manipulados"

 



El Regreso del Soft Power Imperial 

Por Marcelo Brignoni


LA TECL@ EÑE – 13/07/2021


El analista internacional Marcelo Brignoni analiza los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, Nicaragua, Haití y Cuba, y afirma que Latinoamérica está obligada geopolíticamente, si quiere conservar o expandir sus democracias, a plantearse relaciones exteriores multipolares autónomas, lejos de la obediencia a EEUU y el alineamiento con la OEA.


Por Marcelo Brignoni (para La Tecl@ Eñe)


Transcurridos unos meses de la asunción de Joe Biden en la Casa Blanca de Washington, comienzan a verse con nitidez sus estrategias de política exterior. Las ilusiones de aquellos que veían en Biden una recuperación democrática y una vocación por los derechos humanos globales aparecen por estos días más cerca de la autocompasión que de la ratificación de aquellas expectativas.

Los hechos en Haití, Nicaragua, Venezuela y Cuba, sumados a la votación a favor del bloqueo a Cuba, sucedida en la Asamblea de la ONU en los últimos días, tienen el sello de lo que vendrá.

Históricamente los gobiernos demócratas estadounidenses usaron para su injerencia en los países y para sus estrategias de desestabilización de gobiernos populares, niveles de sofisticación menos visibles que los republicanos, pero mucho más eficientes. En esta caja de herramientas podemos encontrar la cooptación de los organismos multilaterales, la proliferación de organizaciones no gubernamentales (en realidad organizaciones para-gubernamentales de EEUU), el desarrollo de la National Security Agency para el espionaje masivo, la estrategia del lawfare para perseguir y proscribir dirigentes populares, y la creación de redes tecnológicas de manipulación y distribución de noticias falsas conocidas generalmente como GAFAT, por el acrónimo que nuclea el nombre de las empresas que trabajan codo a codo con la Central Intelligence Agency y la NSA: Google, Amazon, Facebook, Apple y Twitter.

Las elaboraciones y conceptualizaciones referidas a estas estrategias tampoco son necesariamente secretas. Con solo leer “El Gran Tablero Mundial, la supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” de Zbigniew Brzezinski, entenderemos su mirada del “multilateralismo”. Analizando la obra de Joseph Nye comprenderemos el origen conceptualmente injerencista del denominado soft power, y recorriendo “Vigilancia Permanente” de Edward Snowden, entenderemos el origen, el desarrollo y la manipulación de las redes del GAFAT con su secuela de fake news y campañas organizadas y ocultas para desestabilizar gobiernos y países.

Por todo esto, tal vez sea más pertinente llamar al Soft Power como SHADOW POWER, ese poder en las sombras administrado desde un país para condicionar o conspirar contra las decisiones soberanas de otros y de sus pueblos, desconociendo el derecho internacional y apalancado en una supuesta delegación no dada que pretende fiscalizar valores y conceptos en otros países, incluso de modo ajeno a los mandatos y obligaciones surgidas de la propia Carta Fundacional de Naciones Unidas.

Como dijera recientemente la Cancillería de la República Popular China sobre la pretensión injerencista de Estados Unidos y el G7 en el escenario internacional: “Esas intenciones contravienen los propósitos y principios de la Carta de la ONU y la tendencia de los tiempos de paz, desarrollo y cooperación. Pone en evidencia las malas intenciones de Estados Unidos y de unos cuantos países más para crear deliberadamente antagonismos y ampliar las diferencias”.

La imposibilidad de volver al Mundo Unipolar que EE.UU. sueña como su destino histórico, ha hecho que se relancen todas estas herramientas pergeñadas y perfeccionadas durante el gobierno de Obama-Biden, y que ahora aquel ex vicepresidente, hoy presidente, pone de nuevo en el escritorio de trabajo del Departamento de Estado.




Aquel momento de ruptura, a finales de los 80, estuvo marcado por la caída del Muro de Berlín y los incidentes de Tiananmén en 1989 y por el derrumbe de la URSS en 1991; EEUU sintió que la historia había terminado y que su triunfo era total y permanente.

Hoy la situación es bien otra, Biden lo sufrió en carne propia en su paso por el G7 de Cornualles y en la Cumbre de Ginebra con Vladimir Putin.

Aquellos paradigmas como “Fin de la Historia”, “Paz Democrática”, “Civilización Global”, profundamente autoritarios, dieron origen al soft power que se convertiría en el caballo de batalla académico y político de las “almas democráticas occidentales”. La Unión Europea, reunificación alemana incluida, nos empezaría a hablar de “gobernanza” como mirada similar pero europea.

Lo que se llamaba tiempo atrás colonialismo e injerencia pasaba ahora a tener nombres más amigables, según la decisión publicitaria de los colonialistas.

En este 2021, los sucesos de Cuba no pueden ser analizados sin el prisma de estas operaciones y estas estrategias relatadas. Tampoco lo que pasa en Venezuela, Nicaragua y Haití.

La asonada de violencia en Caracas aparece como contemporánea del inicio del dialogo promovido por el legítimo gobierno de Venezuela, que incluso reafirmó su voluntad de participar en una mesa internacional de diálogo si “Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE), levantan todas las sanciones sobre Venezuela y si todos los sectores políticos, al sentarse, reconocen la validez y el funcionamiento de los Poderes Públicos y la constitucionalidad del país y sus autoridades legítimas”. Increíble que una obviedad semejante deba ser pedida por un Gobierno Legítimo ante el autodenominado “mundo democrático”, que reconoció a un tipo que se autoproclamó en una plaza como Presidente de Venezuela.

La situación en Cuba es contemporánea a la decisión de la Asamblea General de reiterar con 187 votos su posición contra el embargo inhumano a ese país. El “nuevo” EEUU del demócrata Biden, sigue reiterando el respaldo al bloqueo y el apoyo a los planes de desestabilización de Cuba. La sorpresa de quienes esperaban una revisión de sus apoyos desestabilizadores contra el pueblo cubano solo puede prevenir de aquellos que desconocen los pliegues reales de la política estadounidense.




Los comienzos de la campaña anti Cuba se hicieron, como en el pasado, con datos manipulados instando a que distintos artistas y personalidades participaran en Twitter con el #SOSCuba. Pretendido llamado por las muertes por COVID y la falta de recursos médicos. El cinismo es tal que nadie de los organizadores de esta campaña dice que la falta de insumos es producto del bloqueo que lleva adelante el demócrata Biden, de quien los liberales progresistas nos habían dicho que inauguraría un nuevo tiempo lejos del “fascismo de Trump”. Difícil encontrar un razonamiento más ingenuo.

Es necesario recordar, una vez más, que las estrategias para destruir UNASUR y los gobiernos populares de la región, y perseguir, proscribir y encarcelar a los dirigentes populares, surgieron de las entrañas del gobierno Obama-Biden, y que todas esas estrategias están de vuelta entre nosotros de la mano de uno de sus creadores.

Incluso las Organizaciones Paraestatales Estadounidenses (mal llamadas Organizaciones no Gubernamentales) tienen un rol protagónico en la campaña de desestabilización de distintos países de la región, con operaciones incluso aquí, desde Argentina. Como informo el analista Julián Macias Tovar, una de las dos cuentas que reciben más RTs sobre Cuba es participante habitual en decenas de hilos sobre desinformación y fake news como se recopila aquí: https://t.co/abA9Uyu8EU. Agustín Antonetti (@agusantonetti) de la Fundación Libertad (@FundLibertadRos), es uno de los protagonistas principales de estas acciones. En el trabajo de Tovar se muestra el mecanismo de viralización con cuentas recién creadas, enlazando artistas y cuentas con millones de seguidores con un tuit solo con #SOSCuba, sin ningún texto acompañando. Pero la mayoría de los medios internacionales hablaron de que los famosos pedían “un cambio en Cuba”.

La reedición de esta operatoria probada con éxito para destruir Libia en tiempos de Obama-Biden-Hillary Clinton, está de nuevo entre nosotros y debemos redoblar la atención al respecto.

Lo sucedido en Haití, con una operación mercenaria extranjera para asesinar al Presidente Jovenel Moise, también se inscribe en este revival de injerencia desesperada en la región. El inmediato reconocimiento de la autoridad estadounidense a la sucesión presidencial autoproclamada de Claude Joseph, que había sido relevado de su cargo de primer ministro por el propio Moise dos días antes de que el presidente fuera asesinado, es una casualidad difícil de explicar como tal, y nos obliga a reflexionar sobre si el magnicidio no aparece también en la región como opción de injerencia extranjera en casos extremos.

La situación en Nicaragua tal vez sea la más compleja de las cuatro. Las críticas públicas de distintos sectores del Frente Sandinista de Liberación Nacional al liderazgo de Daniel Ortega, nos obligan a mirar lo que sucede con atención, pero no debieran hacer que evitemos observar lo obvio. Que la propensión de EEUU de instalar un nuevo gobierno nicaragüense está mucho más vinculada a su vocación de controlar el país para futuras obras logísticas bioceánicas que a su preocupación por la democracia en Nicaragua. Consigna que se desvanece con solo observar su participación en la operación Contras, que incluso motivó un juicio internacional de Nicaragua a EEUU en la Corte Internacional de Justicia, cuyo fallo en contra EEUU nunca admitió ni cumplió. El nombre completo del caso fue Actividades militares y paramilitares contra el Gobierno de Nicaragua (Nicaragua contra Estados Unidos). La Corte dictaminó en favor de Nicaragua, pero EEUU se negó a respetar y acatar el fallo de la Corte.

El fracaso de la búsqueda de recomposición de liderazgo de EEUU a su paso por el G7 y la Cumbre de Ginebra, lo ha hecho desempolvar todas sus herramientas para recomponer su hegemonía en crisis en su autoproclamado patio trasero.

Las derrotas de los candidatos predilectos de EEUU en las elecciones de Bolivia, Chile y Perú encendieron las alarmas en Washington sobre su último espacio geopolítico de pretendida influencia estratégica, Latinoamérica.

Los hechos señalados indican que Latinoamérica está obligada geopolíticamente, si quiere conservar o expandir sus democracias, a plantearse relaciones exteriores multipolares autónomas, lejos de la obediencia a EEUU y el alineamiento con la OEA.

De lo contrario, aquel canto histórico de los luchadores populares perderá sentido y pasará a ser Patria No Colonia Sí.


Buenos Aires, 13 de julio de 2021.


19 mayo, 2021

La risa de un bolivariano no se puede apagar fácilmente — Néstor Kohan

 


La Haine – 19/05/2021


Jesús Santrich, militante revolucionario colombiano y nuestro-americano, ha sido aniquilado. Honor a quien merece honor.


Los disparos y las granadas que le quitaron el aliento eran del ejército colombiano, al igual que el cuchillo o la navaja con que mutilaron su mano ya sin vida. Las órdenes vinieron de Iván Duque, el pichoncito apadrinado por il capo mafia Álvaro Uribe. Dos lúmpenes genocidas igualmente colombianos, acorralados por una de las rebeliones populares más importantes que vive Colombia en las últimas décadas.


Pero que nadie se llame a engaño. Hablemos sin eufemismos. La estrategia que guió esta operación claramente viene de "más arriba": EEUU e Israel, dos estados asociados que hace largos años dirigen la guerra contrainsurgente en Colombia. No desde lejos, sino con personal propio, militar y de inteligencia, en el terreno mismo del conflicto social más prolongado de todo el continente. Cuando se lee en los informes de numerosos analistas internacionales que "Colombia es el Israel de América latina" no se está frente a una metáfora literaria. Cada uno de los comandantes insurgentes colombianos que fue ejecutado (desde Alfonso Cano e Iván Ríos al "Mono" Jojoy, llegando hasta Jesús Santrich), tenía asignado detrás suyo un general israelí y tropas norteamericanas de combate. El ejército colombiano simplemente pone la tropa, como hace más de medio siglo sucedió con la ejecución de Ernesto Che Guevara, fusilado a sangre fría en La Higuera por manos bolivianas que apretaron el gatillo, pero dirigidas en el mismo terreno por la inteligencia estadounidense. Es un secreto a voces. Lo sabe todo el mundo. Está documentado.


¿Hacía falta ejecutar a un militante revolucionario ciego? ¿Tanto miedo le tenían el Pentágono norteamericano, el Ejército israelí y las Fuerzas Armadas colombianas a una persona no vidente que se movía con un bastón? Sí, le tenían miedo. Y ahora que murió… le van a tener más temor todavía, porque el ejemplo inquebrantable de este revolucionario comunista seguramente cobrará otras dimensiones, como pasó en su época con Camilo Torres, con el Che Guevara y con tantos otros revolucionarios y revolucionarias de Nuestra América.


¿Quién era Jesús Santrich? Difícil definirlo en pocas líneas. En primer lugar, un militante revolucionario de tiempo completo. Pero su biografía no se detiene allí. Santrich es también uno de los grandes pensadores marxistas de Nuestra América. Su producción teórica incluye más de una decena de libros (que se consiguen en internet), donde explora desde el romanticismo de Karl Marx hasta el pensamiento libertario de Simón Bolívar, pasando por el conocimiento riguroso de la historia de incontables pueblos originarios, sus culturas, sus cosmovisiones y también, sus religiones. Porque a diferencia de algunos presuntos “materialistas” altaneros y arrogantes (en el fondo simples ignorantes, que por pereza mental jamás se han tomado el trabajo de intentar comprender en profundidad los sentimientos y las creencias de los pueblos que dicen defender), Santrich conocía al dedillo diversas expresiones de la espiritualidad religiosa popular de los explotados y las sometidas del continente.


Pero tampoco se queda ahí su contorno y su figura. Su mochila insurgente cargaba también una cantidad incontable de libros de poemas, de dibujos, de canciones. En uno de sus escritos más sugerentes entrecruzaba la biografía de Manuel Marulanda Vélez, líder histórico de su organización (las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Segunda Marquetalia) con… ¡Beethoven! Santrich se sumergía con absoluta comodidad en la historia de la filosofía, en la literatura, en la música y la pintura.


¿Qué político burgués del continente se hubiera animado a debatir con él cara a cara? Había que tener mucha espalda para poder discutir y refutar a alguien de ese estilo. Ni Duque ni Uribe ni Santos hubieran podido soportar media hora de polémica pública, frente a frente, sin guardaespaldas ni pistoleros o sicarios. Por eso la impotencia. Por eso el odio visceral. Por eso la orden de perseguirlo y ejecutarlo, ¡sabiendo que estaba ciego!


¿Quién sino un cobarde puede asustarse frente a una persona ciega? Eso es Duque. Un cobarde. Eso es Uribe. Un cobarde. Eso es Santos. Un cobarde. No tuvieron fuerza para lidiar con sus discursos, con su sarcasmo, con su ironía.


Sí, ironía. Porque Jesús Santrich cultivaba el humor con placer y disfrute, como buen caribeño que se precie de tal. En uno de los últimos vídeos que filmó y que circuló viralmente por las redes de internet, interpretó magistralmente el saxo, recitó una larguísima poesía en homenaje al comandante Hugo Chávez (dejando bien en claro que la insurgencia bolivariana y comunista jamás aceptaría el patrioterismo santanderista de aldea ignorante ni la trampa envenenada de enfrentar a dos pueblos hermanos, como el colombiano y el venezolano) y remató por allí con una ironía que hacía soltar la risa. Se despedía diciendo, si la memoria no me falla: "Nos vemos… dijo el ciego".




¡Jesús Santrich se reía de sí mismo! Cualquier psicoanalista sabría que no hay mayor gesto de salud mental que poder reírse de uno mismo. ¿Alguien pudo observar alguna vez a Macri reírse de sí mismo? ¿A Piñera? ¿A Bolsonaro? ¿A la dictadorzuela boliviana? ¿A Uribe? ¿A Iván Duque? ¿Al presidente de la principal potencia occidental? ¿Al primer ministro de Israel? ¡Nunca! Para cualquiera de esos personajes de un tren fantasma, bizarro y lumpen, el humor sería interpretado como "signo de debilidad".


¡Santrich murió riendo y haciendo bromas! (en su país al hecho de hacer bromas se lo conoce popularmente como “mamar gallos”). Podía reírse y bromear porque se sabía fuerte y sólido. Su fortaleza no viajaba en helicóptero de combate ni en un tanque de guerra. Venía de la causa justa que defendía, de la verdad de sus proyectos inspirados en Marx y en Bolívar, de la nobleza de sus ideales por los cuales estuvo dispuesto a morir. Cualquiera de sus enemigos en su situación hubiera ensuciado sus pantalones por el miedo.


La risa burlona, la ironía feliz, el humanismo a toda prueba. De esa madera están hechos y hechas las personas que no están atadas a las mezquindades del Mercado, a las mediocridades de la burocracia, al dinero de sus cuentas bancarias y sus negocios sucios.


EEUU, usando peones locales, decidió acabar con él. ¡Qué la heroica Revolución Cubana y la Venezuela bolivariana pongan las barbas en remojo! El anciano "keynesiano" y "populista" Joe Biden no viene a traer "diálogo", "pluralismo" ni "buena vecindad". Viene a intentar salvar, a los manotazos, un Imperio en terapia intensiva. ¿Volverá a tener efecto la sonrisa envenenada de los compinches de Obama? ¿Sus becas? ¿Sus "filantrópicas" invitaciones a visitar "la democracia" de ojos azules? ¿Sus "pasantías académicas" destinadas a cooptar gente joven? ¿Otra vez venderán sus espejitos de colores mientras continúan sembrando y regando de bases militares el continente americano? ¿Las organizaciones populares creerán, nuevamente, que con el cambio de administración en la casa de paredes blancas renacen por arte de magia John Lennon y Yoko Ono?


La ejecución impiadosa del comandante Jesús Santrich ha dejado, tristemente, las cosas en claro. Nada de "flower power". El imperialismo sigue existiendo. Ni los ciegos se pueden salvar de la furia desbocada de la contrainsurgencia norteamericana, ejecutada en forma quirúrgica por sus peones locales, de piel morena y obediencia ciega.


A pesar de la pandemia y el aislamiento social, algo logra escucharse por entre las plantas y los árboles. Por allí deben andar haciendo bromas y planeando nuevas insurgencias Jesús Santrich y Camilo Torres, Fidel Castro y Marulanda, el Che Guevara rodeado de jóvenes rebeldes de Palestina.


El ejemplo moral es más fuerte que todo el armamento del mundo. No se puede aniquilar.


Los pueblos de América han despertado y ya nadie podrá callarlos.


¡Hasta la victoria siempre, querido Trichi, entrañable compañero Jesús Santrich! ¡Nunca dejes de tocar el saxo ni la flauta, nunca abandones tus dibujos, tus poemas ni tus bromas.


Néstor Kohan

Cátedra Che Guevara, Argentina - https://amauta.lahaine.org/

Madrugada del 19 de mayo de 2021

08 mayo, 2021

Nada grita más alto que un verso prisionero




CANTO LA POESÍA DE MIS COMPAÑEROS

Soledad Bravo


Llenos de falsas palabras como andamos,

entre ofertas, eslogans y ritmos traicioneros.

Por amor a mi fe y a la vida que viene,

canto la poesía de mis compañeros.

Por amor a mi fe y a la vida que viene

canto la poesía de mis compañeros.


La verdad es más fuerte que cualquier cadena,

nada grita más alto que un verso prisionero.

Mientras la canción se cansa y el arte se desploma,

canto la poesía de mis compañeros.

Mientras la canción se cansa y el arte se desploma,

canto la poesía de mis compañeros.


La tallaron en sierras, en selvas, en montañas,

en fábricas, en campos, en jornadas de acero;

en quebradas oscuras donde brilló la muerte

y en ciudades perdidas bajo los tiroteos.


La salvaron del riesgo de morir asfixiada

en la cámara cínica del mensaje con miedo.

Porque ella ha sido escrita para alentar coraje,

canto la poesía de mis compañeros.

Porque ella ha sido escrita para alentar coraje,

canto la poesía de mis compañeros.


Viviré para verla vivir sobre la muerte

y arrasar las paredes del terror que erigieron.

Porque hoy aún libra lucha contra esas maldiciones,

canto la poesía de mis compañeros.

Porque hoy aún libra lucha contra esas maldiciones,

canto la poesía de mis compañeros.