Con-Ciencia de Clase nº11
Traducción de CNC.
De la Comuna de París
a las heroicas batallas de la Resistencia en el sur del Líbano –
Leila Ghanem
Sobre la valentía
A aquellos que dudan de
la capacidad de los pueblos para enfrentarse a fuerzas que les
superan en número, a aquellos que constantemente propagan el
discurso derrotista de la desesperación, de la duda sobre la
capacidad de resistencia en Palestina, en el Líbano, en Irán o en
el Yemen para alzarse con la victoria a pesar del desequilibrio en la
relación de fuerzas, a pesar de la magnitud de pérdidas y de
sacrificios, he aquí lo que Ho Chi Min dijo en respuesta a los que
ponían en duda la victoria contra la Francia imperial de entonces,
de 1951:
«A la vista del
desequilibrio de poder, algunos comparan nuestra resistencia a una
pelea entre saltamontes y elefantes. En cierto modo, a quienes no ven
más que el lado físico y efímero de las cosas, esto les puede
parecer verdad… Nosotros, frente a los aviones y la artillería
enemiga, no teníamos otra cosa en nuestras manos que lanzas de caña
de bambú… Pero nosotros no miramos solo el presente, también
miramos al porvenir; ponemos nuestra confianza en la fuerza y la
moral del pueblo. En consecuencia, respondemos con firmeza a los
dubitativos y a los pesimistas: Hoy, sí, el saltamontes se atreve a
hacer frente al elefante. Mañana será el elefante el que perderá
su pellejo».
Tres años después de
este discurso, el general Giap derrotó a los franceses en Dien Bien
Phu. «¡Sí, también mañana los sanguinarios yanquis y su peón
sionista arrastrarán el rabo entre la decepción y la derrota…!»
Nuestros combatientes ya
habían demostrado su valía: victoria en 2000, victoria en 2006
después de 33 días de un combate heroico. No eran más que 1.000
guerrilleros con armamento muy modesto (Katiuskas y lanzacohetes
individuales de fabricación soviética ) heredado de Fatah, contra
todo un ejército, el israelí, de los más sofisticados, incluida la
poderosa 5ª División del ejército dotada de tanques Merkava y la
protección aérea de los EEUU con sus F35, F36 y Apaches…
A día de hoy la entidad
sionista ha sido dotada por el occidente imperialista de armas de
destrucción masiva. Por primera vez en la historia se utilizan
contra guerrilleros bombas de 1 y 2 toneladas (las FLU 9, M-84)
lanzadas sobre todo en los suburbios del sur para asesinar a la
dirección militar de la Resistencia, como ocurrió cuando el
asesinato de la cúpula del comando Aradwan el 20 de septiembre y en
el asesinato del líder histórico Nasrrallah el 27 de septiembre de
2024.
Para matar al líder
iraní, al estado mayor y a los miembros de la administración iraní,
Trump anunció en la Knesset que su aviación y la de Israel habían
utilizado 7 aviones de combate B2 con bombas de 2 toneladas, y
que ordenó otros 26.
En Khiam, Bint-jbeil,
Aytaroun, Arnoun, al sur del Líbano, se vio a combatientes
legendarios luchando a «distancia cero» con sus cuerpos y sus
ametralladoras contra un enemigo cuyos soldados estaban atrincherados
en sus tanques.
La batalla de Wadi
El-Hojeir ha entrado en la historia: 40 merkavas israelíes
fueron destruidos por combatientes que operaban a pie, saliendo de
refugios o de túneles al asalto de tanques enemigos. Así, a
distancia cero, frente a un enemigo cobarde y sanguinario, que mata a
distancia, atacando a civiles, mujeres, niños.
Ni una sola batalla
israelí fue ganada en combate terrestre, ¡ni una!
Durante la batalla de 66
días (del 1 de octubre de 2024 al 5 de diciembre de 2024), los
israelíes emplearon a 150.000 soldados para intentar invadir el
Líbano. Frente a ellos un puñado de guerrilleros de los que
quedaron de la dirección diezmada durante aquellos malditos 10 días
que sacudieron la resistencia. En esos diez días ocurrieron los
siguientes hechos fatídicos: la explosión de los buscapersonas
(pipers) el 17-18 de septiembre 2024; el ataque a las fuerzas de
Radwan el 20 septiembre del mismo año; el asesinato de Nasrallah y
de el 27 de septiembre y de Hashem Safieddine el 1º de octubre de
2024 y la carnicería de primeros de octubre con salvajes ataques
aéreos en el sur, que se saldó con 623 muertes en un solo día. A
pesar de todo, estos militantes entrenados para actuar en caso de
desconexión con la dirección, impidieron al enemigo avanzar con
sus tanques ni un solo kilómetro. Uno de los principales jefes de
estado iraníes, Quaani, consideró en aquel momento que esta batalla
era la más importante de la historia.
Israel pidió un alto el
fuego y Hezbollah lo aceptó para permitir a los refugiados regresar
a sus aldeas, y también para poder reorganizarse, cambiar el sistema
de comunicación, neutralizar la infiltración en su organización y
adquirir nuevas armas adaptadas a un nuevo concepto de combate.
Este alto el fuego
fantasma, establecido bajo control americano, tenía como objetivo
hacer ganar al enemigo mediante la paz lo que no pudo obtener por la
guerra. Durante este alto el fuego que duró 15 meses, Israel
ocupó las 5 colinas que dominan el sur y destruyó 39 aldeas;
por lo tanto, prácticamente causó el 70% de los daños
sufridos durante la guerra iniciada en Gaza el 7 de octubre de 2023.
Israel quería crear una zona tampón amarilla como la de Gaza, de 30
kilómetros de profundidad.
A partir del 2 de marzo
de 2026, en concomitancia con el ataque israelí-estadounidense
contra Irán, Hezbollah rompe este alto al fuego y desencadena una
guerra de guerrillas, aún en curso, utilizando técnicas simples y
dotándose de procedimientos que escapan al control de sus sistemas
electrónicos y satelitales, con nuevas armas fabricadas manualmente
y poco costosas como los drones de ataque FVP con hilos luminosos no
detectables. Más tarde introdujeron, AL-MAZ-3, de un alcance de 16
km., que Hezbollah pirateó a los israelíes en las batallas y
posteriormente desarrolló.
Tres batallas deben
quedar grabadas en la memoria de los militantes anticolonialistas y
antiimperialistas:
– la de Khiam,
apodada Stalingrado, por inexpugnable. A pesar del empeño de la
aviación que destruyó el norte de laciudad, los combatientes que
conocen el terreno salieron en el momento oportuno de los túneles y
entablaron un combate calle a calle e impidieron que el enemigo la
ocupara.
– la de Bint Jbeil,
la ciudad más cercana, a 3 km, de la Palestina ocupada. Aunque
prácticamente destruida, los guerrilleros desde los túneles están
levando a cabo operaciones diarias contra el ocupante. Para Bint
Jbeil, centro urbano del distrito de Jabal Amel, no es su primera
batalla: ya en 1978 Israel la sitió durante tres meses; entonces 14
combatientes del FPLP lograron aflojar el cerco de la ciudad llevando
a cabo una operación suicida contra el cuartel central de las tropas
enemigas. Bint Jbeil fue elegida por Nasrallah en el año 2000
para celebrar la victoria de la retirada israelí después de 22 años
de ocupación (1982-2000). En su estadio pronunció su discurso al
estilo Mao Tsé Tung, según el cual «Israel» es más
frágil que una tela de araña»: «el imperialismo no es
más que un «tigre de papel». Allí se oyó una vez más a
los líderes de la resistencia libanesa pronunciar frases como
«Desheredados del mundo, uníos».
Netanyahu, que no ha
olvidado la frase, intentó en varias ocasiones entrar en Bent Jbeilh
para decirle a Nasrallah que estaban de vuelta, pero no tuvo éxito.
13 tanques israelíes y bulldozers Hamer fueron destruidos por los
resistentes que surgían de debajo de los escombros; Bint jbeil
es apodada por los sureños la ciudad-milagro de la historia. Allí
se estableció una cultura de resistencia y valentía sin
precedentes: Un combatiente nunca se rinde, no importa los
sacrificios que ello suponga.
– la tercera batalla
fue la de Zawtar oriental, que sorprendió a los estrategas
militares. Los combatientes habían emboscado el paso por el que los
tanques israelíes debían atravesar el río Litani hacia
Nabatieh, y aquello fue el cementerio de Merkavas, de
Hammer y de decenas de víctimas, entre ellos el general de la
unidad 93 de las FDI, el segundo después del general de la unidad
36. La aviación israelí ataca objetivos civiles y destruye
infraestructuras en Nabatieh, al norte del Litani, y en Tiro, incluso
en la capital del país, pero detrás de ellos hay focos que
resisten a lo largo de las aldeas fronterizas.
La gran lección que
la resistencia ha aprendido desde la costosa guerra de apoyo a Gaza
es la vuelta a la técnica de guerrillas y la guerra popular de larga
duración.
Esta valentía saca su
fuerza, como dice Gramsci, de la relación orgánica entre el
combatiente y la masa; el combatiente se funde en la masa y asume
el peligro para protegerla (el bastón de Yayah Sinwar se ha hecho
mítico). En el sur del Líbano, como en Gaza toda la dirección de
la resistencia fue diezmada, con familias y niños. Ismael Hanieh,
Khalil El-Hayeh, Nasrallah, todos tienen un hijo mártir. Así
participaban en la lucha los dirigentes tanto de al-Kassam
como de al-Radwan.
La técnica de la
guerrilla, o la vietnamización de la resistencia armada, herencia de
todos los combatientes del mundo – de los vietnamitas, los coreanos
y los latinoamericanos, de los argelinos y los palestinos – ha sido
recogida por los combatientes
El concepto doctrinal de
martirio, «elegir entre perder el honor o entrar en la historia como
mártir», no es necesariamente un concepto religioso; «esta
doctrina que incita a no temer la muerte, no tiene por objetivo
desinteresarse de la vida sino, al contrario, la idea es respetar la
vida». También se encuentra entre los libertadores comunistas
antiimperialistas como el Ché que decía: «hay que
elegir entre una vida degradada y servil o sacrificarse por una causa
noble y justa». La consigna de los combatientes palestinos
era vencer o morir, lo mismo que el ‘Patria o muerte’ del Ché.
Todos los discursos de El-Kassam tenían esta frase como un
leitmotiv.
Esta doctrina es una
fuente de coraje inaudito: «El tirano muere y su reinado termina,
pero la muerte del mártir es el comienzo de su gloria», dice el
teólogo danés Soren Kierkegaard.
Acerca de la violencia
La revista científica
The Lancet publicó en noviembre de 2025 un estudio, citado
por John Mearsheimer, según el cual el número de víctimas
de la guerra de sanciones económicas impuestas a los países del
tercer mundo por los EEUU llegó a los 28 millones de muertos.
En Iraq, el embargo por sí solo mató a 500.000 personas, la
mayoría niños.
En el Líbano, entre el 8
de octubre de 2023 y... hubo 33.854 víctimas (7.327 mártires y
26.537 heridos); un promedio de 36 víctimas por día.
En Gaza las 180.000
toneladas de bombas han superado en 8 veces las bombas sobre
Hiroshima y Nagasaki; 80 kg. por habitante.
En Gaza se habla
oficialmente del 11% de la población de Gaza muerta o herida. La
proporción para Francia equivaldría al total de los habitantes de
París, y para los Estados Unidos a 33 millones de americanos. The
Lancet, habla de 680.000 muertos y desaparecidos, cifras utilizadas
por Francesca Albanese y Ralph Nader, colaborador de
Ramsay Clark, entre los cuales:
– 2.700 familias con
todos sus miembros desaparecidos.
– 5.943 familias, de
las que sólo queda un superviviente.
No es la primera masacre
de la historia. En Argelia hubo un millón de mártires de una
población de 3 millones, en el Congo con 10 a 20 millones de
muertos. En Gaza y en el Líbano asistimos a matanzas similares y
perpetradas en un corto periodo de tiempo.
Tres escenas
permanecen clavadas en la memoria:
– familias quemadas en
sus tiendas de plástico.
– niños bombardeados
cuando acudían a puntos de distribución de alimentos.
– miles de familias
obligadas y empujadas como ganado a caminar continuamente, día y
noche, y que acabaron atropeyándose entre ellos. Muchos niños
encontraron la muerte pisoteados por sus propias familias.
Es innegable que la
guerra contra Gaza y contra el Líbano es una guerra estadounidense,
incluso al nivel de decisión política. No habría sido posible sin
la armada de EEUU y occidental, sin los 54.000 millones de dólares
americanos. Este coste de la guerra es el que Trump pretende
compensar explotando los yacimientos marítimos de Gaza y Nakura.
El “gobierno de
Vichy” del Líbano ante la Resistencia libanesa
Desde diciembre de 2023,
el Líbano ha aceptado un cese del fuego solicitado por Israel
después de 66 días de batalla. Este alto al fuego fue supervisado
por una comisión presidida por los EEUU, con un comisionado
estadounidense, Tom Barak, designado por Trump para gobernar el país.
Desde esa fecha, el centro de decisión se ha trasladado de Baabda
[residencia oficial del presidente del Líbano] a Washington, desde
entonces estamos bajo mandato estadounidense. Es Washington quien ha
organizado las elecciones presidenciales, designado al gobierno, al
jefe del ejército, al gobernador del banco central, etc.
Hezbollah, que necesitaba
reorganizarse, lo ha soportado durante 15 meses, a pesar de que
Israel violó el alto al fuego 11.000 veces y asesinó a 500 de sus
miembros.
El 2 de marzo, la
resistencia decidió romper el alto el fuego (tras el asesinato de
Jamenei) y reanudar la lucha contra Israel. Esto alarmó a los
estadounidenses que alentaron a Netanyahu a atacar Beirut oeste cerca
de la sede del gobierno, el 8 de abril de 2026, masacrando a 365
personas en edificios civiles.
Fue la decisión de
Trump: o esto, o la firma de un acuerdo de paz con el enemigo
sionista.
Así es como ha entrado
el Líbano oficial en una fase crucial que nos recuerda la época del
«gobierno de Vichy» en Francia durante la Segunda Guerra Mundial
cuando la autoridad de entonces no era más que un apéndice del
exterior.
– Los presidentes de la
república y el gobierno se sometieron a la presión estadounidense,
comenzando por no hacer el discurso del juramento, requisito para
acceder a sus respectivos cargos.
– El gobierno ha
cumplido las siguientes órdenes de EEUU:
1. Declarar a
Hezbolah, que defiende al país, una organización terrorista.
2. Cerrar las
instituciones de Hezbollah en Beirut.
3. Expulsar a la
embajada iraní del Líbano.
4. Pedir a
Hezbollah (según el concepto de Hobbes de que «el Estado es
quien monopoliza las armas») que deje las armas y que las
entregue para ser destruidas.
A pesar de los enormes
sacrificios realizados por la resistencia y su compromiso durante un
año y medio, las autoridades libanesas, sin sentimiento alguno de
dignidad nacional, no sólo se arrodillan ante el enemigo, sino que
traicionan a quienes defienden el país y han perdido más de 6.000
hombres en combate, por no hablar de las 33.000 víctimas civiles
desde octubre de 2023.
Estas autoridades títeres
buscan, bajo presión estadounidense, despojar al Líbano de su poder
frente a un enemigo que sólo entiende el lenguaje de la fuerza;
propone ridículas iniciativas de negociación y rendición bajo el
fuego del enemigo que sigue invadiendo, ocupando y destruyendo toda
posibilidad de vida en 62 aldeas libanesas, exactamente como ocurrió
en Gaza donde Israel ocupa ya el 70% del territorio.
EEUU no quiso contentarse
con humillantes negociaciones cuyo único objetivo fuese desarmar a
la resistencia; peor aun, exigió al gobierno libanés enviar a
Washington una comisión de oficiales libaneses para reunirse con una
comisión militar israelí con el fin de elaborar un plan común para
desarmar la resistencia. Los Estados Unidos anunciaron que estaban
dispuestos a reconstruir el ejército libanés sobre nuevas bases,
asignando 11.000 millones de dólares para esta misión. Esto en
realidad significa «una guerra civil y una dislocación del
Ejército» como ocurrió durante la guerra civil entre el 75 y el
93.
¿Son hoy los
combatientes de Hezbollah los comuneros contra Versalles?
Desde un punto de vista
patriótico, la respuesta a dicha pregunta es sí.
El gobierno libanés hoy,
como el de Adolphe Thiers en la Francia de 1870-1871, sigue
negociando con el ocupante, no para defender la soberanía del país
o los intereses de su pueblo, sino para conspirar contra la
Resistencia y liquidarla por las armas. El ataque iraní contra
Israel en junio de 2026 para disuadir al enemigo sionista de
bombardear los suburbios del sur puso al gobierno (acusado de
traición por Hezbollah y «El Frente Nacional de Apoyo a la
Resistencia») al descubierto. Acusó a Irán de inmiscuirse en los
asuntos del Líbano, mientras calla cobardemente ante la invasión
israelí que sigue avanzando hacia las grandes ciudades de Tiro y
Nabatieh.
Marx consideraba la
guerra desatada por la burguesía contra la Comuna desde los dos
lados de la frontera, como «la más terrible guerra de los
tiempos modernos, el vencido y el vencedor confraternizan para,
unidos, masacrar a los comuneros». Y explicaba cómo los
prusianos cercaban París mientras negociaban con los de Versalles
después de haber cedido, tras la derrota, Alsacia y una parte de
Lorena.
Los comuneros iniciaron
entonces su revolución obrera y comenzó la guerra civil. Los más
decididos eran los blanquistas y los internacionales, pero todo
terminó con la masacre de 25.000 comuneros.
En “La guerra civil
en Francia”, Marx explica que los comuneros nunca cedieron al
viejo chauvinismo de la República propagado bajo la consigna ¡Valmy
o la patria en peligro! cuando la Revolución francesa era atacada
por todos los despotismos europeos.
Por su parte Lenin, en
“El Estado y la revolución”, vuelve sobre ello y explica
que “¡El derrotismo revolucionario es precisamente la
continuación de la lucha de clases!”.
Pero la comparación
entre comuneros y combatientes libaneses no puede aplicarse desde el
punto de vista del programa social republicano de la Comuna:
– Laicidad: separación
de la iglesia y del estado,
– Fin del trabajo
nocturno, sobre todo para los niños,
– Libertades en todos
los ámbitos.
La patria de los
comuneros se pretendía universal y tenía la esperanza de
reconfigurar todo el territorio de Francia en función de las
conquistas de las comunas federadas; no tuvo éxito y fue ahogada en
sangre en varias ciudades.
Y Marx concluía que «el
mayor esfuerzo de heroísmo del que todavía es capaz la vieja
sociedad es una guerra nacional; y aquí se ha demostrado que eso es
una pura mistificación de los gobiernos. El dominio de clase ya no
puede ocultarse bajo un uniforme nacional». ¡Es inaceptable
todo compromiso patriótico con ellos!
Es cierto que Hezbollah
construyó «un Estado dentro del Estado», y puso en marcha
instituciones bancarias creando los famosos bancos de trueque «el
buen préstamo» basados en un concepto opuesto al de las
instituciones financieras como el Banco Mundial y el FMI… Y es
cierto que creó la gran institución alternativa Jihad el-Bina para
proteger a los campesinos contra el capítulo agrario de la OMC, y
para fomentar pequeños proyectos de autosuficiencia alimentaria,
protección de granos y producción de energía solar. Pero sus
proyectos no pudieron tener un impacto universal, ni imponerse a
escala nacional. Los primeros ataques aéreos israelíes se
dirigieron a todas las oficinas del «buen préstamo», que fueron
completamente demolidas.
Acerca de la guerra
norteamericana-israelí contra Irán
1. La guerra
criminal imperialista contra Irán no es un duelo, sino una guerra de
occidente contra Irán y el Eje de la Resistencia.
2. Esta guerra
terminó en un fiasco y no pudo lograr ninguno de sus objetivos, a
saber:
– La caída del régimen
de la República Islámica, que no sólo no se ha debilitado, sino
que EE.UU ha tenido que pedir negociaciones.
– No ha podido provocar
una guerra civil en este país multiétnico en el que los persas son
sólo el 40% de la población (kurdos y ezaris no han querido
rebelarse contra el Estado central). Desde entonces, Irán ha
adoptado la democracia de la calle, incentivando el diálogo y
favoreciendo los debates. El último discurso del presidente dio
instrucciones en este sentido.
– No pudieron romper el
Eje de la Resistencia que funcionaba en el Líbano, Yemen e Iraq.
– No pudieron eliminar
la energía nuclear.
Irán se ha fortalecido y
ha añadido un nuevo potencial: imponer su control sobre el estrecho
de Ormuz.
Irán ha sufrido
pérdidas, pero también Israel. A pesar de que Israel posee aviones
furtivos, F-35, sistemas antimisiles entre los más avanzados del
mundo y dos cúpulas de hierro, Arrow, y David’s Sling, fue una
guerra costosa para él. Cada intervención le cuesta millones de
dólares, mientras que los misiles iraníes cuestan una ínfima
fracción de esas cifras.
¿Qué elementos
contribuyeron a esta victoria?
1. Irán libró
una batalla de desgaste contra sus enemigos con control del elemento
tiempo, rechazando el derroche y procediendo por etapas.
2. Irán, que
tiene las dimensiones de un continente, con sus más de 90 millones
de habitantes y su superficie de 1,6 millones de km2, se ha ido
reconstruyendo desde hace al menos 5 décadas bajo presión
permanente de sanciones (una aviación envejecida, una inflación
enorme y tensiones internas) que le obligó a recurrir a sus recursos
humanos y naturales y, por tanto, a construir una economía de
autosuficiencia en todos los ámbitos: soberanía alimentaria,
desarrollo científico, incentivación de la participación de la
mujer (el 60 % de los estudiantes universitarios son mujeres,
especialmente en las facultades de ciencias). Mientras tanto, el
Occidente eurocentrista con su izquierda otanista, pretende darles
lecciones sobre vestimenta.
Conclusión
El impacto del desafío
iraní contra los Estados Unidos está cambiando las reglas del juego
en el mundo. Es la primera vez que una fuerza media desafía no sólo
a los EEUU, también a su lacayo sionista y a sus aliados en el
Golfo, que perdieron las bases estadounidenses, destruidas en 3
noches, así como a las Fuerzas de la OTAN y de países europeos.
Esto constituye una lección para Pakistán y para Turquía que tanto
temen a EEUU.
La oligarquía financiera
cree que sus innovaciones tecnológicas pueden acabar con la
resistencia de los pueblos y enterrar sus aspiraciones de
independencia y justicia, pero es en vano.
Uno de los iconos de la
teología de la liberación, el padre Ernesto Cardenal, en el
Epitafio para la tumba de Adolfo Báez Bone, asesinado junto a un
grupo de sus camaradas, escribió: «creyeron que te enterraban y lo
que hacían era sembrar una semilla».
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