16 agosto, 2026
LA ABISMAL DIFERENCIA
01 enero, 2021
Los escuadrones de la muerte de Biden y la CIA —— Finian Cunningham
Information Clearing House – 31/12/2020
Traducción del inglés: Arrezafe
Los escuadrones de la muerte respaldados por la CIA están fuera de control en Afganistán, asesinando a civiles y aterrorizando a la población. Cuando dentro de tres semanas Joe Biden se convierta en presidente, debería priorizar el fin de este "Asesinatos S.A."
Un informe de investigación recientemente publicado ha descubierto un programa de asesinatos sistemáticos llevado a cabo por la CIA en varias provincias de Afganistán.
Durante 2019, en un período de sólo seis meses, se encontró que más de 50 civiles, incluidos mujeres y niños, fueron asesinados en 10 masacres separadas y planificadas, según el autor Andrew Quilty. Una muestra de los asesinatos perpetrados solamente en la provincia de Wardak.
El escuadrón de la muerte, conocido como "Unidad 01", está compuesto por afganos reclutados localmente, pero entrenados, equipados y dirigidos por agentes estadounidenses.
No hay duda de que las operaciones clandestinas de la CIA tienen autorización de alto nivel de la Casa Blanca. Se llevan a cabo bajo el código militar y el llamado “Título 50”, que protege a los operativos del enjuiciamiento por crímenes de guerra. Sólo el presidente puede aprobar ese nivel de autorización.
Joe Biden, el presidente electo demócrata entrante, se ha quejado de que la actual administración Trump le ha negado el acceso a informes clasificados de seguridad nacional. Pues bien, Biden pronto tendrá acceso completo tras su toma de posesión el 20 de enero. Así pues, el nuevo presidente será inevitablemente informado de las "operaciones antiterroristas" afganas y sus escuadrones de la muerte, y en consecuencia deberá enfrentarse a la decisión sobre finalizar el programa o continuarlo.
La evidencia de las operaciones criminales de la CIA es abrumadora. Líderes comunidades afganas y oficiales de seguridad testificaron que, en otras provincias, la "Unidad 01" y sus secuaces están dirigidas por oscuros oficiales estadounidenses que acompañan a los escuadrones de la muerte durante sus redadas en aldeas y granjas. También decenas de residentes afganos y supervivientes de los ataques describen las operaciones dirigidas por Estados Unidos.
Además, los escuadrones de la muerte cuentan con el apoyo de helicópteros de transporte Chinook, aviones de combate, cañoneras y drones estadounidenses.
La posición oficial estadounidense es que sus fuerzas militares tienen la tarea de derrotar a los militantes talibanes que se oponen al régimen de Kabul respaldado por Estados Unidos. Pero los asesinatos llevados a cabo por los escuadrones liderados por la CIA tienen como objetivo a civiles, en lo que parece ser una contundente política de terrorismo e intimidación. En la mayoría de las atrocidades investigadas no había vínculos entre las víctimas y los talibanes.
A finales de 2017, bajo la presidencia de Donald Trump y el entonces jefe de la CIA, Mike Pompeo, quien luego se convirtió en secretario de Estado, las operaciones militares estadounidenses en Afganistán cambiaron, poniendo más énfasis en las operaciones clandestinas y la relajación de las reglas de enfrentamiento.
Durante el mandato de Trump, ha habido un gran aumento de muertes de civiles en Afganistán, en parte por el aumento de los ataques aéreos, pero también por los enloquecidos escuadrones de la muerte de la CIA. Al mismo tiempo, sin embargo, Trump se ha jactado de retirar las tropas convencionales de Afganistán en virtud de un supuesto acuerdo de paz con los talibanes. Esto le ha permitido al presidente republicano afirmar que está cumpliendo las promesas electorales de poner fin a las guerras en el exterior, como la de Afganistán, que con dos décadas de duración es la guerra exterior más larga jamás librada por Estados Unidos.
Queda por ver qué hará Joe Biden al respecto, pero los indicios no son buenos. Para empezar, casi todos los presidentes estadounidenses han firmado programas criminales de la CIA: en Guatemala e Irán en la década de los 50, en Cuba y Vietnam en la década de los 60, en El Salvador y Nicaragua en las décadas de 1970 y 1980, y en muchos, muchos más. Forma parte rutinaria del sucio negocio de ser presidente de Estados Unidos.
Por eso es tan despreciable y absurdo que Biden y otros hayan criticado a Trump basándose en informes infundados de los medios estadounidenses, los cuales acusan a Rusia de supuestos planes para matar tropas estadounidenses en Afganistan mediante mercenarios. Nunca hubo evidencia de tal fábula, e incluso el Pentágono se vio obligado a descartarla por infundada. Y, como de costumbre, el furor mediático se evaporó tan rápidamente como el infundio fue desmentido, dejando en entredicho, una vez más, su credibilidad.
Mientras tanto, se desvela que bajo la supervisión de Trump, los estadounidenses han estado llevando a cabo asesinatos sistemáticos de civiles afganos con escuadrones de la muerte de la CIA. ¿Dónde están las condenas de Biden?
Biden está asociado con la política de instar al ex presidente Barack Obama a adoptar una línea militar más agresiva en Afganistán cuando era vicepresidente (2008-2016). Biden favoreció las redadas nocturnas de "patear puertas abajo" de las fuerzas especiales. Por tanto, es muy poco probable que repudie la “Asesinatos.SA” que Trump ha desatado en Afganistán.
Lo que Biden aporta al nuevo régimen de la Casa Blanca es una capa adicional de corrupción moral e hipocresía bajo la apariencia de ser un "demócrata liberal".
28 noviembre, 2020
La sumisa Unión Europea — Finian Cunningham
Information Clearing House – 27/11/2020
Traducción: Arrezafe
¿Quién es tu papi...? He aquí por qué los líderes europeos se turban, sumisos y cautivados, ante el belicista equipo de “regreso a la normalidad” de Biden.
La UE se estremece de emoción ante la perspectiva de una administración de Joe Biden, a pesar de que las políticas que él defiende son precisamente la causa de sus problemas.
Su prisa por felicitarlo, incluso antes de que se certifique el resultado presidencial, dice mucho de su alegría por el hecho de que 'papá' esté de regreso en la Casa Blanca.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apenas pudo contener su alegría por lo que, según dijo, era un "nuevo comienzo en la asociación global UE-EEUU."
Por su parte, Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, dijo que era hora de "reconstruir una alianza fuerte UE-EEUU.", e invitó apresuradamente a Biden a una cumbre europea en Bruselas el próximo año, aunque las elecciones estadounidenses aún no han concluido formalmente.
Otros líderes nacionales europeos ya habían felicitado a Biden hace dos semanas, solo unos días después de la votación del 3 de noviembre, a pesar de la controversia del titular Donald Trump que prometió impugnaciones legales por presunta fraude electoral.
La euforia europea creció esta semana ante la posible presentación del gabinete de Biden. Lo que parece increíble, dado que el equipo entrante de la Casa Blanca está formado por personas asociadas con las administraciones de Obama (2008-16), en las que Biden había desempeñado el cargo de vicepresidente. Increíble, porque varios de los acuciantes problemas actuales de Europa se derivan de las guerras en el norte de África y Oriente Medio que fomentó la administración Obama. Respecto a lo cuál y a la defensiva, en su primera entrevista en profundidad como presidente electo, Biden afirmó que "esta no es una tercera administración de Obama".
Sin embargo, el hecho es que los nominados para formar su gabinete son vestigios de la era de Obama, con nombres como Antony Blinken como secretario de Estado y Jake Sullivan como asesor de seguridad nacional que defendió guerras o agresivas intervenciones en Libia, Siria y Ucrania. Estos y otros conflictos en Irak y Afganistán, que Biden apoyó personalmente siendo jóven senador y que exacerbó mientras era vicepresidente de Obama, han dado lugar a innumerables problemas en Europa, desde el terrorismo yihadista hasta las tensiones raciales con las comunidades musulmanas, pasando por la ingente inversión de recursos necesarios para tratar con una afluencia masiva de refugiados provenientes de zonas de guerra.
Esta semana, mientras los líderes europeos arrullaban la próxima administración de Biden, la policía francesa propició impactantes titulares al forzar brutalmente a cientos de refugiados, principalmente afganos, a abandonar un campamento improvisado en el corazón de París. Tales problemas se derivan directamente de las guerras ilegales que fueron obra de Obama, Biden y su reinterpretado equipo belicista.
Por tanto, la pregunta es: ¿por qué los políticos europeos son tan cobardes dando la bienvenida al regreso de los imperialistas estadounidenses convencionales? Olvídense de las sonoras declaraciones del equipo de Biden sobre "trabajar con aliados" y la "vuelta del multilateralismo". Los europeos serán tratados como siempre lo han sido: complementos de la estrategia de Washington en pos de sus propios intereses.
Es el equivalente político de "¿Quién es tu papá?" Los líderes europeos no sólo se están volcando en apoyar más abusos, sino que, además, lo hacen con mucho gusto.
¿Pero, por qué?
Hay varios factores. Uno, la nostalgia engañosa por la "normalidad" tras cuatro años de tensas relaciones con el díscolo Trump. El resentimiento personal de la alemana Angela Merkel, del francés Emmanuel Macron y de otros líderes europeos hostigados por el grosero Trump a gastar más en la OTAN y por los aranceles comerciales, todo ello forma parte del alivio que sienten al deshacerse de él. Además, los políticos y diplomáticos europeos verán a Biden y su equipo como personas con las que se podrá volver a conectar profesionalmente como años atrás. A diferencia de la caótica y confusa administración de Trump, la de Biden traerá coherencia y continuidad, independientemente del legado de las guerras, lo que facilitará la interacción personal y política. Mejor malo conocido.
No olvidemos, además, que hay muchos atlantistas europeos que, desde una convicción ideológica, creen de verdad en los beneficios estratégicos de un eje EEUU-UE. Este tipo de políticos y burócratas del estado profundo europeo son creyentes defensores de que la OTAN y Estados Unidos han de "liderar el mundo libre" contra (las anteriormente Unión Soviética y China Roja) Rusia, China y su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda. Así pues, es música para sus oídos escuchar a Biden declarar que "América ha vuelto" y "Renovando alianzas".
Un aspecto específico positivo en el discurso del presidente electo Biden es el de devolver a Estados Unidos al acuerdo nuclear con Irán. La destrucción de dicho acuerdo (2015) por parte de Trump le costó a los estados europeos sacrificar muchas esperanzas de inversiones y negocios con Irán. Además, su pretendida imagen de independencia se vio afectada por las sanciones que Trump impuso a los países europeos que establecen negocios con Irán, humillándolos para que siguan su línea. Con Biden, Europa ve una oportunidad para reanudar relaciones comerciales y económicas con Irán. Sin embargo, eso está por verse.
Otra posible ventaja de Biden es su aparente disposición a entablar conversaciones de control de armas con Rusia. En particular, la renovación del tratado New START que pone freno a las armas nucleares estratégicas. El imprudente alejamiento de Trump de las convenciones de control de armas, incluido el tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) y el Tratado de Cielos Abiertos, causó una gran contrariedad en toda Europa por una posible nueva carrera armamentista y la amenaza que ello supone para la seguridad continental. Biden, por lo tanto, podría propiciar cierta estabilidad en el control de armas, a pesar de que él y su equipo han hecho numerosas y agresivas declaraciones contra Rusia.
Pero quizás lo más atractivo que los líderes europeos ven en Biden es que la propia salida de Trump es un buen presagio de cara a contrarrestar el aumento del populismo que ha estado socavando gravemente el proyecto de la UE. El establishment liberal europeo se refiere a estos diversos movimientos como de “extrema derecha”, lo cual es una generalización injusta. Algunos son de derecha, otros de izquierda, pero en general existe un sentimiento de alienación en la UE respecto a cuestiones relacionadas con el fracaso neoliberal capitalista y la inmigración, aparentemente incontrolada, directamente relacionada con las interminables guerras estadounidenses, apoyadas e instigadas por las potencias europeas de la OTAN.
Según el ex presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk: “La derrota de Trump puede ser el comienzo del fin del triunfo de los populismos de extrema derecha en Europa. Gracias, Joe".
Trump es detestado por los políticos del establishment europeo porque lo ven como un mentor de partidos nacionalistas populistas en toda Europa. Su apoyo abierto al Brexit irritó a la UE. El ex embajador de Trump en Alemania, Richard Grenell, abogó abiertamente por el partido euroescéptico AfD de Alemania. Steve Bannon, ex asesor político de Trump, intentó provocar una revuelta populista en toda Europa.
En resumen, Trump y su política de America First son vistos como una influencia dañina y corrosiva para los pilares de la UE.
Biden, sin embargo, es un regreso al trans-atlantismo convencional, donde las naciones europeas son al menos tratadas con un mínimo de respeto, aunque en realidad estén subordinadas a quienes en Washington les dirán cuándo, dónde y qué tan alto saltar. Una relación degradante que el establishment europeo contempla como la mejor manera de preservar su orden, restando oxígeno político a los populistas. No importan las guerras, los refugiados, las tensiones multiculturales, la austeridad económica, ser suplente del Tío Sam es una especie de consuelo.
La trágica ironía es que este no tan "nuevo comienzo" en las relaciones UE-EEUU, conducirá inevitablemente a más contradicciones internas en el futuro, porque la política de Biden se basa en más intervencionismo e imperialismo bajo la bandera de "liderar el mundo libre", que es la causa fundamental de la inestabilidad de Europa.
14 abril, 2020
Su (nunca mejor dicho) Muy Graciosa Majestad Imperial, Mister y Master del Universe: Donald Trump
¿Qué, como te has quedado tras oír a nuestro "gran aliado"?
22 octubre, 2018
La alianza de Trump con descuartizadores, escuadrones de la muerte y asesinos de niños: Arabia Saudí, Brasil e Israel —— James Petras
14 enero, 2018
Una nación de muertos vivientes – Chris Hedges
A Nation of the Walking Dead – Chris Hedges
"Es la otra cara de una increíble presión, experimentada como una pesada carga, para autogestionar, para tomar decisiones, para maximizar siempre la manera de vivir esta vida en modo emprendedor". "Hablamos de esto situándolo en el aspecto propio de la agenda neoliberal, que presiona al individuo para que sea él mismo el que se administre. En este caso, se administra, sí, pero lo está haciendo en sentido contrario a sus verdaderos intereses, pues realmente esto no es más que un modo ficticio de escapismo. No es una apuesta, es simple escapismo. Puedes verlo en sus caras. Las consecuencias éticas son terribles. Es depravación, una depravación en que las personas se ven constreñidas a ausentarse del mundo. En realidad, los jugadores no están tratando de ganar, son los casinos los que no cesan de generar ingresos. Hay una especie de asociación del casino con los jugadores, pero es una asociación completamente asimétrica. Los jugadores no quieren ganar, huyen hacia delante. Algunas personas han comparado a los jugadores con los trabajadores de las fábricas, alienados por la máquina. No lo veo de esa manera. Se trata más bien de una maquinaria diseñada para intervenir y sincronizar el deseo, en este caso de escapar, y beneficiarse de ello".










