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03 septiembre, 2024

No existe ningún argumento lógico y moralmente válido para apoyar a Israel — Caitlin Johnstone

 



CAITLIN JOHNSTONE – 03/09/2024

   Traducción del inglés: Arrezafe


Es increíble comprobar que nadie puede articular una sola razón lógica, coherente y moralmente defendible por la que se debería apoyar a Israel.


Los occidentales crecen adoctrinados en la idea de que este pequeño país en el Medio Oriente es súper importante y necesita ser apoyado y defendido a toda costa, pero si examinas las razones dadas para explicar por qué, como adulto, descubres que ninguna de ellas es realmente válida.


"¡Israel es el único lugar seguro para los judíos!"


Esto es claramente falso. Es evidente que un judío en la ciudad de Nueva York está mucho, mucho más seguro que un judío en Tel Aviv. Naturalmente, la creación forzada de un nuevo etno-estado apartheid sobre una civilización preexistente significa que Israel sólo puede existir mediante una violencia perpetua, lo que pone en peligro a todos cuantos viven allí.


"¡Los judíos merecen una patria!"


¿Por qué? ¿Por qué cualquier religión merece tener un país propio donde los miembros de esa religión prevalezcan sobre todos los demás y reciban un trato preferencial? Hay más mormones en el mundo que judíos, y no tienen país propio. Hay más sikhs en el mundo que judíos, y tampoco lo tienen. No hay ninguna razón lógica y coherente por la que cada religión deba tener su propio estado-nación, y no hay ninguna razón lógica y coherente por la que tal principio deba aplicarse a los judíos pero no a los cienciólogos.


"Israel es la única democracia liberal en Oriente Medio"


Esto es un despropósito. Un régimen apartheid genocida que priva tenazmente de sus derechos a la población palestina y la maltrata, es exactamente lo opuesto a lo "liberal" y lo "democrático". Pero incluso si no fuera así, no hay ninguna razón lógica, coherente y moralmente defendible para que una región determinada tenga un representante de una ideología política particular, por más que sea necesario asesinar y oprimir a muchas personas para que así sea.


"Apoyo la existencia de Israel, pero me opongo al maltrato a los palestinos"


Esta es una idea muy popular entre los liberales, pero es absurda y contradictoria. Israel ha maltratado a los palestinos durante toda su existencia, desde su mismo inicio, sólo en los cuentos de hadas imaginarios de los sionistas liberales ha existido Israel sin tiranía, robo y asesinato, y sólo en sus cuentos de hadas imaginarios puede un etno-estado judío asentarse sobre una civilización de no judíos de tal manera que pueda existir sin tiranía, robo y asesinato perpetuos.


Las únicas opciones son la solución de dos Estados, que Israel hace abiertamente todo lo posible por evitar, y la solución de un Estado en el que todos tengan los mismos derechos, que por definición no sería un Estado judío. Los sionistas liberales pretenden vivir en tiempos mágicos de fantasía alternativos a la realidad. Así es como los liberales intentan cuadrar el círculo, apoyando a Israel cuando es moralmente indefendible; simplemente inventan un mundo imaginario pretendiendo que apoyar moralmente a Israel es una posibilidad real.


"Israel es esencial para proteger nuestros intereses en la región"


Desde cierto punto de vista, éste es un motivo lógico y coherente, pero ciertamente no es moralmente defendible.


Ni siquiera existe una razón lógica coherente para que un occidental de a pie diga que Israel protege "nuestros" intereses en Oriente Próximo. Sí es lógico y coherente para los administradores del imperio occidental que ayudan a Israel a desplegar ininterrumpidamente las fuerzas y violencia necesarias para su existencia, fuerzas que contribuyen a desestabilizar, sembrar el caos, la tiranía y la división necesarias para asegurarse el dominio geoestratégico de una región rica en recursos e impedir que las naciones del Oriente Medio se unan conformando un bloque que utilice sus recursos para promover sus propios intereses en todo el mundo.


Contrariamente a lo que algunos creen, Israel no es responsable de la existencia del belicismo occidental: el belicismo occidental es responsable de la existencia de Israel. Si no hubiera Israel, simplemente inventarían otra excusa para mantener su presencia militar en Oriente Medio y seguir sembrando la violencia y el caos. El propio Biden lo reconoció afirmando que: "Si no existiera Israel, Estados Unidos tendría que inventar un Israel para proteger sus intereses en la región".


Desde esa perspectiva, tiene sentido afirmar que al imperio occidental le resultaría más difícil avanzar en sus objetivos unipolares sin un agente desestabilizador cuya existencia depende por completo del apoyo constante de Occidente. Y si uno realmente quiere apoyar a los imperialistas y su apoyo a Israel, también puede argumentar que Israel proporciona la excusa perfecta para mantener una presencia militar en Oriente Medio.


Durante muchos años, el argumento definitivo para zanjar el debate sobre la retirada militar occidental de Oriente Medio, ha sido que ello garantizaría la destrucción de Israel, porque sin la disuasión de la maquinaria bélica estadounidense, presente allí para protegerlo, sus vecinos simplemente lo eliminarían.


Y si se da por sentado que Israel debe seguir existiendo en su forma actual, ese argumento pone realmente fin al debate. Si se da por sentado que se debe permitir que Israel exista como un etno-estado apartheid artificialmente impuesto por la fuerza a mediados del siglo XX, entonces, por supuesto, no puede existir sin una violencia perenne, y por supuesto, no hay forma de que pueda salir victorioso de dicha violencia sin el respaldo del imperio estadounidense.


Esto significa que, si se acepta que Israel debe seguir existiendo tal como existe actualmente, necesariamente se ha de aceptar que Estados Unidos y sus aliados occidentales deben mantener un control militar absoluto sobre Oriente Medio. No hay forma de mantener este Estado artificialmente creado sin una violencia incesante, por lo que hay que estar en disposición de ayudar a infligir dicha violencia en todo momento.


Lo cual resulta, como mínimo, muy conveniente para las estructuras de poder de Estados Unidos, aunque, por supuesto, no es moralmente defendible. No es moralmente defendible seguir matando habitantes de Oriente Medio año tras año, década tras década, para gobernar el mundo. Puede que sea lógicamente coherente, pero también es profundamente perverso.


Todos los argumentos a favor de Israel fracasan, ya sea desde el punto de vista lógico, moral o de ambos. Por eso se dedica tanta propaganda a manipularnos para que apoyemos a este régimen asesino, y por eso las estructuras de poder del establishment reprimen cada vez más las voces que se oponen a él.


Es por eso que, en sus reportajes, las oligopólicas corporaciones mediáticas han mostrado un generalizado sesgo favorable a los intereses del estado sionista, y es por ello que los críticos de las atrocidades israelíes, como Richard Medhurst, Sarah Wilkinson y Mary Kostakidis, han sido escandalosamente perseguidos en el Reino Unido y Australia.


Carentes de argumentos, recurren cada vez más al instrumento contundente.


Si vamos quitando una a una las capas, los argumentos para mantener activo el proyecto de Israel son todos de dominación y control, razón por la cual se utiliza cada vez más dominación y control para proteger dicho proyecto de la crítica y el escrutinio.


Israel, en definitiva, no es más que una guerra sin fin y, como todas las guerras, su existencia depende de ocultar la verdad a la población.





23 julio, 2024

Former UN Special Rapporteur: ICJ advisory opinion confirms Israel is committing apartheid

 






Dimitri Lascaris – 23/07/2024

On July 22, 2024, Dimitri Lascaris spoke with Professor Emeritus Michael Lynk about an Advisory Opinion issued on July 19 by the International Court of Justice (ICJ).


From 2016 to 2022, Professor Lynk served as the Special Rapporteur of the UN Human Rights Council for the human rights situation in the Occupied Palestinian Territories.


As Prof. Lynk explains, the ICJ concluded in its Advisory Opinion that Israel's occupation of the Gaza Strip and the West Bank (including East Jerusalem) is illegal and must be ended as rapidly as possible. He also interprets the ICJ's opinion as confirmation of allegations by numerous human rights experts that Israel is committing the crime against humanity of apartheid.


Finally, Lascaris and Prof. Lynk discussed the question of whether Israel is committing genocide in the Gaza Strip, in contravention of the Genocide Convention.


The complete ICJ Advisory Opinion can be found here: https://www.icj-cij.org/sites/default...




20 julio, 2024

ICJ rules Israel is an apartheid state because that's exactly what it is

 


Some of us didn't need an ICJ ruling to see the obvious


COUNCIL ESTATE – 20/07/2024


The International Court of Justice has ruled that Israel is an apartheid state, because, well, that’s exactly what it is. Hands up everyone who has been accused of “outrageous anti-Semitism” for correctly using the word “apartheid” to describe Israel. That’s quite a lot of you…


Israel is so afraid of the term apartheid, it has banned groups that call Israel an “apartheid state” from speaking at schools, which is interesting, considering the fit Zionists had about “cancel culture” when British students protested a university appearance by Tzipi Hotoveli. In the Middle East’s only democracy, school pupils are not allowed to hear correct legal opinions. No wonder they grow up to be so brainwashed.


A former Mossad agent broke down how Israeli apartheid functions, but if you try to have this conversation in the west, you will probably lose your job. Katie Halper was sacked from The Hill for describing Israel as an apartheid state and giving compelling reasons why. Britain’s second richest man is cancelling TV shows at the request of Netanyahu, but if you highlight concerns over Zionist influence on our media, you’re the problem?


Pretty much every organisation in the world that monitors human rights agrees Israel is an apartheid state, including Israeli human rights group B’Tselem, Human Rights Watch, Amnesty International, the United Nations, and now the world’s highest court. I’ve been involved in conversations where Zionists have scathingly told me the above groups have been taken over by anti-Semites.


“All the human rights groups have decided to hate all Jews”, say the anti-Palestinian conspiracy theorists.


While Zionists can accuse every credible human rights body of being taken over by anti-Semites, you had better not dare accuse your government of being bought by a Zionist lobby. That would mean you fall foul of IHRA guidelines or something. Strangely, we have no such guidelines about anti-Palestinian racism.


One weapon the establishment uses when it has no moral argument left is stigma. If someone refuses to tackle arguments and instead resorts to smears, they know the moment they stop resorting to smears, they will lose the argument. This is important to understand because once you can identify what is taking place, you can easily see the correct moral positions.


Climate protesters are now “terrorists”, human rights campaigners are now “anti-Semites”, anyone who calls out government corruption is an “extremist” who is “endangering the lives of politicians”. Remember, it’s only 16 years since the US kindly removed Nelson Mandela from a terrorist watch list…


If you join in with the stigmatisation from your government, there is a good chance you are on the wrong side of history. We should all focus on the strength of our arguments. As much as we can call those supporting apartheid terrible people, a better framing is they believe in a terrible idea and have been conditioned to do so.


Remind your audience bad ideas are the problem and then argue why you think a particular idea is bad, then let the other side do the same. Dare Zionists to abandon smears and then have a conversation about the Nakba when 750,000 natives were ethnically cleansed so that 56% of Palestinian land could be given to Europeans colonisers.


Zionists were not given 56% of Palestine because they had a strong historical claim, they were given that land due to the balance of power. The British controlled that land and giving it away was the best way to stop Zionist terrorists from assassinating our prime ministers.


While Palestinians get called “terrorists” because they’re not allowed to live freely on their own land, Zionists resorted to terrorism prior to 1947 because they weren’t being given someone else’s land.


While it would be unrealistic to force Zionists off all land they’ve stolen, we can certainly push for a restoration of the 1967 borders. When backed into a corner, even Israel’s apologists will agree that land annexed since then does not belong to Israel.


We are seeing even Israel’s supporters give ground because when we debate on reasonable terms, we win. The UK has restored funding to Unrwa, and I’m pretty sure Israel is still pretending Unrwa is Hamas. All Israel has is a baseless smear. When we shift the conversation to evidence, they have nothing left. This leaves Israel’s apologists in a tough spot because the more they dig their heels in, the faster they lose credibility. They’re forced to choose their battles and the British government has decided the Unrwa smear is not the hill to die on.


The language from western leaders is changing because they are finding it increasingly hard to support Israel’s lies. For example, the EU’s special representative is saying a two-state solution is possible, despite Benjamin Netanyahu’s opposition to it.


Sven Koopmans said of Netanyahu:


I think that recently he was very explicit about rejecting the two-state solution. Now, that means that he has a different point of view from much of the rest of the world.”


While you might argue the EU is stringing us along, note how they are placing the blame on the Israeli prime minister. While I wouldn’t suggest Netanyahu is the sole obstacle to peace, in the past, western officials would say a two-state solution would be possible if not for the Palestinians. The conversation is shifting in our favour and the actions at the International Court of Justice are one of the key reasons.


The UK government had called South Africa’s genocide case “unhelpful”, not because they have an argument in support of Israel, because because it exposes their lack of an argument. Same goes for why we’re now opposing ICC arrest warrants for Netanyahu and his accomplices. Once those arrest warrants appear, it will expose how obscene our leaders’ defences of Israel have been.


The official death toll in Gaza is 38,919 and while that is drastically undercounted, even if we accept the figure and jail Netanyahu for 25 years for each death, he would be facing jail for just under a million years. The final death toll could make that more like 5 million years. That is the scale of the bastard’s crimes.


The ICJ has ruled that Israel’s occupation of the Palestinian territories is illegal and that states must cease all actions in support of it, which would include selling weapons. In other words, we have further confirmation that western governments are breaching international law. This makes a mockery of Sir Keir Starmer’s argument he is supporting Israel only when it complies with international law. The prime minister is strangely reluctant to publish the legal advice the UK government received from the FCDO.


While the ICJ says Israel must withdraw from Palestine, Israel has been demanding control of Gaza’s Egyptian border as a condition of ceasefire. In other words, the occupiers want to strengthen their illegal occupation! A ceasefire in which the blockade continues is obviously no ceasefire at all. Same goes for any ceasefire that allows Israel to keep fighting until Hamas is destroyed.


Here is the response you should give to those who pretend this is all self-defence on Israel’s part:


The court said it had taken account of Israel’s security concerns, but they could not “override the principle of the prohibition of the acquisition of territory by force” and imposing restrictions on all Palestinians was “disproportionate”.


One argument made by Zionists is that Israel stopped occupying Gaza in 2005, but the ICJ ruled that Gaza has continued to be occupied to the present day. The ICJ stated that Israel must make full reparations for its illegal acts. ICJ president Nawaf Salam spoke of “Israel’s obligation to return the land and other immovable property, as well as all assets seized from any natural or legal person since its occupation started in 1967, and all cultural property and assets taken from Palestinians and Palestinian institutions, including archives and documents.


Salam said the ruling requires “the evacuation of all settlers from existing settlements and the dismantling of the parts of the wall constructed by Israel that are situated in the occupied Palestinian territory, as well as allowing all Palestinians displaced during the occupation to return to their original place of residence.”


The ICJ ruling stated that Palestinians should be compensated not just for the genocide, but the occupation too, and that Palestinian refugees abroad have a right to return home. It stated that all member states of the United Nations are under an obligation to recognise the occupation of Palestine is illegal.


The pathetic response of Israel’s foreign ministry is that “Israel cannot be an occupier in its own land”. In other words, these people see Palestine as their own land. Bezazel Smotrich argued the ICJ ruling was “contrary to the Bible, morality and international law”. The only part of that statement that’s noteworthy is the first part - Zionists think they have a Biblical right to take that land and kill whoever they want.


Let’s not forget Israel keeps greenlighting the expansion of illegal settlements and boasting it will build more settlements in revenge for October 7th. The ICJ ruled Israel illegally occupies east Jerusalem - the US and several other countries have built embassies in Jerusalem which are also illegal. They must be closed down and the occupation of East Jerusalem must end.


Personally, I would go much further than what others have suggested in terms of compensation: I would give Palestinians Israeli land to compensate them for the destruction of Gaza.


For every square mile of Gaza that has been destroyed, Israel should concede a square mile of its territory. For every home that has been destroyed, Israel must concede a home. The Israelis who’ve committed genocide can live in tents until enough new homes have been built to accommodate them.


While some might argue that’s outrageous, why is it more outrageous than Israel stealing Palestinian land? Why is it more outrageous than leaving Palestinians living in tents? Are Palestinians worth less than Israelis? Why should Palestinians be punished twice for Israeli crimes?


I’m realistic enough to know there is not a cat in hell’s chance of my suggestions being implemented, but the very minimum we should see is Israel paying for a rapid rebuild of Gaza.


Given the rate at which businesses are closing as the nation’s economy collapses, Israel is going to learn there is a heavy price to pay for genocide, even if the price is nowhere near enough. Germany still pays reparations to Israel for the holocaust - Israel should certainly do the same for Gaza and the West Bank. Palestinians deserve compensation for the holocaust they have endured.



31 octubre, 2023

Así era ser indiferente ante el genocidio nazi — Finian Cunningham

 



Information Clearing House – 30/10/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


Al recordar los horrores infligidos por la Alemania nazi, surge una pregunta inquietante: ¿por qué y cómo pudo tanta gente en aquella época permanecer indiferente ante sus crímenes? Tras la derrota del régimen nazi, el mundo proclamó consternado que "nunca más" se permitiría semejante horror.


Parte de dicha consternación se debió a un sentimiento de culpa colectiva por no haber impedido o intentado impedir la brutalidad de los sistemáticos asesinatos masivos.


Pues bien, en cierto modo, está sucediendo nuevamente en Gaza, donde 2,3 millones de personas han sido sometidas a tres semanas de constantes e indiscriminados bombardeos en medio de un bloqueo total de agua, electricidad, medicamentos, alimentos y otras necesidades vitales.


Vergonzosa e increíblemente, el mundo está permitiendo que esto suceda... nuevamente. Esta vez no tenemos la atenuante excusa de la ignorancia y la ausencia de información. El asesinato en masa en Gaza aparece en los medios en horario de máxima audiencia.


El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se encuentra en un punto muerto, incapaz de alcanzar una resolución que exija el cese inmediato de la matanza y el envío urgente de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza. Durante tres eternas semanas, se ha permitido que la continua masacre de una población civil de más de 2 millones de personas atrapadas en un espacio –descrito como el campo de concentración más grande del mundo–, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU debate sobre resoluciones diplomáticas.


Al ritmo asesino de las fuerzas militares israelíes, el número de muertos en Gaza pronto sobrepasará los 10.000 y serán incontables los que resultarán gravemente heridos. Estas son sólo las víctimas directas de la violencia militar israelí, pero sin agua ni alimentos y con los hospitales cerrando por falta de combustible, la mortalidad será aún mayor. La mayoría de los asesinados y heridos son mujeres y niños.


El horror en Gaza es comparable a la brutalidad nazi infligida en el gueto de Varsovia durante cuatro semanas, entre abril y mayo de 1943, cuando más de 10.000 civiles judíos fueron asesinados en represalia por un levantamiento armado de los combatientes de la resistencia.


Muchas personas en todo el mundo están con razón indignadas por el genocidio israelí contra los palestinos en Gaza. Las enormes protestas públicas en las naciones árabes, así como en Europa y América del Norte, condenando los crímenes de guerra israelíes, son indicativas de la indignación colectiva ante la ininterrumpida matanza y el brutal asedio de Gaza.


Todo indica que estamos ante un momento histórico decisivo en un conflicto que dura décadas.


Durante décadas, el régimen israelí se ha salido con la suya perpetrando asesinatos en masa, una ocupación criminal y la limpieza étnica de los palestinos. Esa delicuencial licencia se ha debido en gran parte a la confusión de la opinión pública mundial, confusión propiciada por la propaganda sionista basada en la distorsionada historia del holocausto nazi.


Para el mundo, resulta cada vez más claro que lo que está llevando a cabo el régimen israelí es una parodia perversa del genocidio judío perpetrado por los nazis. Desde su creación ilegal como Estado colonial en 1948, los crímenes del régimen sionista son similares a los crímenes cometidos por la Alemania nazi contra los judíos, la diferencia es que ahora las víctimas son los palestinos.


Por increíble que pueda parecer, el régimen apartheid israelí está finalmente perdiendo la guerra de la propaganda. Deberíamos preguntarnos por qué se ha tardado tanto en desvelar la espantosa verdad.


El genocidio es evidente. El asesinato masivo, niños descuartizados por los ataques aéreos, hospitales reducidos a escombros, médicos y periodistas masacrados por las bombas, bebés muertos porque las incubadoras carecen de electricidad. Por insólito que pueda parecer, los perpetradores de tales barbaridades están finalmente perdiendo la guerra de propaganda. ¿Cómo lograron salirse con la suya tantos años?


¿Por qué no hay una unánime condena mundial de esta barbarie? Cierto que están teniendo lugar en todo el mundo numerosas y multitudinarias protestas que reflejan la indignación popular y la contundente condena del genocidio israelí contra los palestinos, pero seguramente aun sea insuficiente para poner fin urgentemente a esta obscenidad... ¡Ya!


Y es precisamente aquí donde comprobamos que los líderes, gobiernos y medios de comunicación occidentales son parte del endémico problema.


El presidente estadounidense, Joe Biden, tiene la repugnante e intolerante osadía de decir que los palestinos mienten sobre el número de víctimas en Gaza. Biden se hace eco de las flagrantes mentiras del régimen israelí, según el cual, es la propia población de Gaza la que está cortando el suministro de electricidad y bombardeando sus propios hospitales.


El primer ministro británico, Rishi Sunak, tiene el nauseabundo descaro de afirmar que la población de Gaza es “víctima del terrorismo de Hamás” y que desea que Israel “gane”.


Macron de Francia, Scholz de Alemania, Von Der Leyen de la UE, Trudeau de Canadá, etc. Todos ellos son viles apologistas y oscurantistas cómplices del genocidio.


Mientras Israel acomete la matanza diaria de centenares de civiles inocentes, los líderes occidentales profesan cínicamente su apoyo al "derecho de Israel a defenderse". El premeditado engaño por parte del establishment occidental –amplificado por sus serviles medios de comunicación– ha causado confusión, desinformación y desorientación entre la población. (No sólo sobre la cuestión Palestina, sino sobre muchos otros temas).


Estados Unidos ha bloqueado al menos dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que pedían un alto el fuego inmediato porque la redacción de las propuestas no incluía "el derecho de Israel a defenderse".


Esto es jugar al politiqueo y blindar los crímenes mientras miles de personas inocentes son asesinadas bajo una lluvia de bombas o mueren de hambre y de sed bajo los escombros.


Así es como transcurre el genocidio ante la pasividad del observador. Si piensas que no es posible que esto esté sucediendo, piénsalo de nuevo, abre los ojos, ¡está sucediendo!


Los medios de comunicación occidentales –los medios europeos y estadounidenses como la BBC y la CNN, por nombrar sólo dos– han contribuido a minimizar la criminalidad del régimen israelí y el nefasto papel cómplice de los Estados occidentales que lo respaldan. Sí, estos medios han mostrado imágenes de la atroz destrucción perpetrada por los israelíes en Gaza, pero esos mismos medios muy rara vez dicen a los espectadores los nombres de las víctimas ni cuán desenfrenada y malvada es la matanza. Existe una sistemática tendencia a atenuar la violenta criminalidad del régimen israelí, respaldado por Estados Unidos y la Unión Europea, contra una población civil cautiva e indefensa cuya mitad son niños.


Compárese con la desproporcionada e ininterrumpida cobertura que los medios occidentales han otorgado a la guerra en Ucrania durante los últimos 19 meses. Según cifras de la ONU, durante dicho periodo, ha habido 10.000 muertes civiles en el conflicto de Ucrania, las mismas que en Gaza en tres semanas. Rusia, que ha procurado evitar la muerte de civiles, ha sido incesantemente acusada, vilipendiada y condenada por su violencia en Ucrania, aun cuando la causa fundamental de dicho conflicto ha de atribuirse a la OTAN liderada por Estados Unidos y al régimen nazi armado de Kiev, desde el golpe de estado orquestado por la CIA en 2014.


La hipocresía de los medios occidentales refleja la desvergonzada agenda política de sus gobiernos. Considerada Rusia como enemigo oficial, según el dictado de Washington y Londres, la cobertura de los medios es obscena propaganda, desproporcionada y siempre peyorativa. Mientras que el régimen de Tel Aviv, cuyos crímenes son colosales y flagrantes, es convenientemente protegido por los medios de comunicación occidentales de acuerdo con los prejuicios y la hipocresía de sus gobiernos.


Sin embargo, a pesar de las masivas mentiras y distorsiones –y esto es históricamente significativo– hay un fallo, una quiebra cada vez mayor en la matriz de control del pensamiento. La pura y grotesca criminalidad del régimen israelí y la complicidad institucional de Occidente ya no se pueden ocultar. Los pueblos de los países occidentales y de todo el mundo son cada vez más conscientes (y no sólo conscientes, sino cada vez más furiosamente aborrecedores) del genocidio que están perpetrando los poderes supuestamente democráticos.


El régimen de apartheid israelí está acabado, así como los corruptos regímenes occidentales que durante tanto tiempo se hicieron pasar por "democracias".





11 octubre, 2023

A propósito de rehenes...

 


La Franja de Gaza tiene 41 kilómetros de largo y entre 6 y 12 kilómetros de ancho, con un total de 360 km². Con una población estimada en 2 millones habitantes, la Franja de Gaza es la tercera entidad política más densamente poblada del mundo, por detrás solamente de Singapur y Hong Kong. Una amplia tierra de nadie de 500 metros impuesta por el ejército israelí hace que una parte de la superficie de la Franja no sea accesible para sus habitantes (un total de 29 km², más del 8 % del territorio de la Franja). Debido al bloqueo impuesto por el estado apartheid sionista de Israel, a la población de la Franja no le está permitido entrar y salir de ella libremente, como tampoco se le permite importar, exportar o comerciar libremente, algo que no parece importarle a ese pregonero de la democracia y protector del estado apartheid que es EEUU.


A pesar de la retirada unilateral israelí de la Franja de Gaza en 2005, Naciones Unidas, organizaciones internacionales, la mayoría de gobiernos, expertos legales del mundo y cualquier persona decente con ojos en la cara, consideran que la Franja de Gaza sigue estando ocupada por Israel, respaldada en su ocupación por las restricciones impuestas por Egipto y por la vergonzosa complicidad de los países que conforman el borrelliano "jardin" occidental. Israel mantiene el control directo de las fronteras de Gaza y un férreo control de la vida dentro de la Franja: controla sus espacios aéreo, marítimo y terrestre, así como seis de los siete pasos fronterizos gazatíes. Además, Israel se reserva el derecho de irrumpir en el campo de concentración, quiero decir, en la Franja de Gaza, cuando lo considere oportuno y su ejército, como en los campos de concentración nazis, mantiene una 'tierra de nadie' dentro del propio territorio gazatí. La Franja de Gaza depende de Israel para el suministro de agua corriente, electricidad, telecomunicaciones y otros servicios que, para rematar su política fascista, corta arbitrariamente cuando quiere. A todo ello hay que añadir los feroces bombardeos que de tanto en tanto lanzan sobre la indefensa población los "valientes" pilotos de la fuerza aérea israelí, con aviones de combate y bombas estadounidenses, claro. 

Si esto no es genocidio...


Ante tan descarada ignominia, cabe pues preguntarse: ¡Quiénes son realmente los rehenes!