Caitlin Johnstone – 07/05/2023
Traducción del inglés: Arrezafe
Rebotando en el muro
Como pelotas rebotando en el muro,
riendo y gritando en clubes nocturnos,
exhibiendo torcidas sonrisas
artificialmente provocadas,
sonido-baile golpeando los oídos
para acallar nuestros pensamientos,
alcohol empapando nuestros órganos
para anestesiar nuestros sentimientos,
pisoteando con todas nuestras fuerzas
esa frágil voz que nos llama desde el abismal
cúmulo de marcas, logotipos corporativos
y pájaros muertos que almacenamos
en el espacio donde solía estar nuestra alma.
Y ahí afuera, el mundo vapeando y fumando,
corriendo por las aceras, saltando
con efectos sonoros de Super Mario Bros
sobre personas sin techo
y gritando contra toda evidencia
ESTOY VIVO, ESTOY VIVO,
moviéndonos velozmente
para que nunca podamos
ponernos al día con nosotros mismos.
Pelotas rebotando en el muro,
consumiendo y consumidos
por el metastásico capitalismo en fase terminal,
inyectando Empire Inc en las venas
entre los dedos de los pies,
porque las de nuestros brazos
colapsaron hace mucho tiempo,
succionando de nuestros seres queridos
una aprobación que no podemos darnos nosotros mismos,
rebotando explotados en resacas de lucrativos conciertos,
chirriantes voces de bocas que saben a Microsoft,
en medio de una civilización de ojos muertos
en estridentes pantallas y corazones dirigidos
donde las jóvenes son sacrificadas a los dioses del algorítmo
y nuestras mentes son despojadas de todo
cuanto no contribuya
a que los multimillonarios devengan trillonarios,
donde todo se rompe tras 18 meses,
pero tarda millones de años en descomponerse,
donde estamos condicionados a pensar igual,
pero nos odiamos cada vez más.
Desenfrenadas pelotas rebotando en el muro,
chillando y saltando en la noche,
riendo sin alegría los placeres que la cocaína potencia,
paseando bajo letreros de neón
y vallas publicitarias en 3D,
esquivando drones y golpeando a mendigos,
estrangulando hambrientos en el metro
y desapareciendo en la oscuridad,
convirtiéndonos en la oscuridad,
y abrazando nuestra verdadera vocación:
Discípulos de la distopía.
Agentes del Omnicidio.
Apóstoles del Apocalipsis.
Besa al Pentágono en tu collar y acelera.
Desenfrenadamente, cariño.
Desenfrenadamente.
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