04 agosto, 2014

Gaza y la otredad


Loam

Hagamos el sano ejercicio de despojar al "simio sapiens" de sus múltiples y variopintas etiquetas. Despojémosle de sus documentos y demás señas de identidad artificial (cultural). ¿Qué nos queda entonces? Nos queda lo esencial, lo que realmente importa a fin de cuentas: una frágil criatura mortal debatiéndose con la existencia.

Antes que judío, musulmán, cristiano, copto o budista; antes que amarillo, cobrizo, negro o blanco; antes que europeo, asiático, americano o africano; antes que cualquier otra condición culturalmente adquirida o impuesta, el ser humano es PERSONA, es decir, posee (porque si no no lo es) un sentido solidario y responsable de la otredad, reconoce y se identifica con el otro por todo cuanto es común en ambos, por todo cuanto NO es prescindible. Prescindible es la religión, la nacionalidad, la raza (si es que tal cosa existe), el género e incluso la ideología... Lo que NO es prescindible es el respeto a la vida propia y ajena, que no es lo mismo, pero es igual. El enemigo, entonces, es una ficción, un artificio hábilmente urdido por el poder y el dominio, un concepto que brota de la impotencia y el terror de los aterrorizados, ciegos e incapaces de reconocer al otro, incapaces de reconocer y respetar la vida.


A esa ceguera, a esa incapacidad intolerante, despótica y criminal, asumida como un valor, a esa violencia perpetrada contra la vida es a la que yo me opongo, no importa quién, cuándo, ni cómo se ejerza.


¡CON GAZA, CONTRA EL INVASOR!


9 comentarios :

  1. desmontas todo eso que ahí afuera nos ha envilecido entre halajas y talonarios y supuestos intereses patrios, levantando quimeras y artificios sádicamente montados y explotados para nuestra sumisión y la ceguera de ese esencia que nombras y fecundas y abres a párpado y sangre.... por una nostredad!

    me uno con todo a tu grito, mamiferamente por la tierra que no es de nadie y por arrebatar la criminología al poder y sacar a los asesinados de los pozos, y para eso, inmolar el poder! (bailar animales entre animales, tan sencillo como sólo pretender la alegría!)

    (siempre te dejo como discursos poéticos... es que me incendia Arrezafe!)

    salud Loam!!

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    1. Siempre me dejas tu palabra, apasionada y poética como tú misma. Gracias por hacerlo.

      Salud Mareva!

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  2. A día de hoy si a la mayoría los despojas de su uniforme, o su bandera, o su equipo, o su dios, o su partido, o su dinero... no queda la esencia, no queda nada, absolutamente nada.
    El ser humano ha sido destruido por la sociedad que él mismo ha creado, cada vez queda menos humanidad en los ciudadanos y los que aun conservan algo de memoria o de dignidad son perseguidos y marginados o apartados.

    Salud!

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    1. Ya me gustaría poder rebatir tu contundente comentario, pero lo cierto es que tienes razón.
      Y sin embargo... no hay que rendirse.

      Salud!

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  3. Hola Loam
    Poco que añadir a tus pensamientos que comparto. Hace ya muchos años un profesor que tuve dijo que el ser humano actual no era más que una involución de los primates. No andaba muy errado el hombre...
    Salud!

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    1. No andaba errado, no.

      Salud!
      (me alegra saber que sigues ahí)

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  4. ¡Ay Loam!, si somos capaces de despojar de las etiquetas a los otros, si somos capaces de sentirnos uno, en lo esencial, en que somos mamíferos, como dice el poeta, en que somos seres vivos necesitados de amor y capaces de conciencia, tal vez podríamos entendernos mejor. A veces me pregunto qué haría yo si cayera en mis manos un acérrimo defensor de los valores nazis, o un personaje que es un maltratador, o un asesino...¿sería capaz de verle como a un igual? Tal vez ahora sí, que estoy en proceso de entender algunas cosas, y de ir más allá de mi sentir reactivo (estímulo-reacción-automatismo), bueno ando entrenando ser capaz de pararme y pensar qué pasos pueden llevar a otro ser a pensar y actuar tan distinto a lo que a mí me mueve, y esa capacidad de observar es la clave para ir más allá del conflicto. No es fácil. Lo que sí es verdad es que matarse no es la solución...No sé...

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    1. Hola Sonia.
      Es el sistema el que propicia y alienta una competitividad salvaje, que siempre desemboca en enfrentamiento y violencia. Hay que eliminar esa infame división y etiquetado que ha convertido a la humanidad en campo de explotación de las corporaciones. Hay que terminar con los valores y modelos impuestos por el poder, valores que nos dividen y enfrentan. No es fácil, no, pero hay que desobedecer y apoyar a quienes desobedecen. Hay que rebelarse contra este sistema o la esclavitud que ya padecemos será difícilmente reversible mañana.

      "...No sé...", dices. Y ese "no sé" me ha recordado un poema de León Felipe:

      SÉ TODOS LOS CUENTOS

      Yo no sé muchas cosas, es verdad.
      Digo tan sólo lo que he visto.
      Y he visto:
      Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
      que los gritos de angustia del hombre los ahogan
      con cuentos,
      que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
      que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
      y que el miedo del hombre…
      ha inventado todos los cuentos.
      Yo no sé muchas cosas, es verdad,
      pero me han dormido con todos los cuentos…
      y sé todos los cuentos.

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    2. Es evidente que este sistema propicia la competitividad, que no la competencia ni el perfeccionamiento de las propias capacidades. Esa competición conlleva conflicto. También es verdad que las personas hemos de aprender a responder desde la propia capacidad de amor, yendo más allá del proceso "estímulo-reacción" que suele obedecer a hábitos aprendidos. Y este es el aprendizaje que nos toca ahora. A ver si soy capaz de hacerme entender.
      Este es un momento en que políticamente se hace imprescindible que los cincuenta mil grupos de izquierdas seamos capaces de ir más allá de las siglas y más allá de particularidades, en una unión programática de mínimos. Si queremos un cambio de reglas de juego. Más allá de fronteras y banderas, más allá. Hemos de superar cualquier división.
      Y eso sólo es posible si cada uno de nosotr@s somos capaces de cambiar desde dentro, yendo más allá del propio ego. Este es un momento en que necesitamos hacer nuestra revolución interior y también la exterior. O nos unimos en la construcción de algo nuevo y más amoroso o el poder financiero con la sarta de psicópatas que lo manejan no tendrán temblor de manos haciendo picadillo con nosotros. Me queda un granito de esperanza.
      Saludos, abrazos y sonrisas! y gracias por el poema.

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