12 julio, 2026

They blame immigrants so you don’t blame billionaires — Leah Vanking

 


TRANSCRIPCIÓN (Arrezafe)


Culpan a los inmigrantes para que no culpemos a los multimillonarios. Porque los inmigrantes son un blanco fácil. Están expuestos, tienen acento, no poseen medios de comunicación, no subvencionan campañas políticas y no disponen de medios para demandas por difamación. Por el contrario, es difícil apuntar hacia los multimillonarios, son inasequibles e invierten grandes sumas de dinero para asegurarse de que tu legítimo cabreo se dirija hacia otros. No son los inmigrantes los que disponen de un lobby encargado de mantener los salarios bajos, comprar políticos, monopolizar la vivienda, destruir los sindicatos y trasladar las fábricas al extranjero, pero hay quienes sí hacen todo eso.


La diversidad no es una debilidad, es un signo de inteligencia. De ahí surge el atractivo sobre Nueva York, Los Ángeles, Londres, París... ciudades erigidas por inmigrantes. Mucho del miedo hacia la diversidad es en realidad inseguridad. Porque cuando hay gente que dice tener miedo de perder su cultura, yo pregunto: ¿qué cultura? No la cultura irlandesa, no la cultura italiana, no la cultura alemana, polaca, judía, griega o eslava. Esas son realmente culturas, con su cocina, su música, su lengua, sus rituales, sus historias... La "cultura blanca", de la se habla hoy, no es realmente una cultura, es una categoría, una identidad política construida en base a no ser otra cosa. Y cuando la identidad se construye por exclusión, la diversidad se siente como una amenaza. No porque lo sea, sino por la total inconsistencia de dicha identidad.


Así pues, en vez de preguntarse cómo convivir, la pregunta que se hacen es cómo mantener el control. Todos hemos visto a estas personas. Por ejemplo, Christy Noem, la mujer a cargo del ICE y las deportaciones, fotografiada en un restaurante mexicano luciendo un sombrero charro y disfrutando de la cultura mexicana mientras dirige una agencia encargada de hacer redadas en las comunidades de inmigrantes. Hay gente dice "ah, pero sólo están contra la inmigración ilegal"... Vale... Legal sólo significa aprobado por un sistema que decide quiénes pueden acceder al mismo. Y cuando un sistema está diseñado para mantener peremnemente marginadas a ciertas personas, el hecho de que se haga "legalmente" no es algo neutral, es oficialmente exclusivo.


La migración humana es natural, es más antigua que las naciones, más antigua que las fronteras, más antigua que los trámites. Estados Unidos ama la cultura del inmigrante, la comida mexicana, la música negra, la moda queer, el slang, el ritmo, el sabor picante... pero no la gente. Darnos vuestra cultura, pero nada de ciudadanía, ni seguridad, ni derechos. Eso no es apreciar, eso es despojar.


Así que, no. Los inmigrantes no son el problema, son la distracción. Porque si la gente dejara de culpar a los inmigrantes, podrían empezar a culpar a aquellos que realmente están acaparando la riqueza, el poder y el futuro, y eso, claro está, sería algo muy inconveniente.


Aaaah...






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