Unos pescadores sacaron del fondo del mar una botella.
Había
en ella un papel, y en el papel estas palabras:
"¡Socorro!,
estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta.
Estoy
en la orilla y espero ayuda. ¡Dense prisa. Estoy aquí!"
–No
tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde.
La
botella pudo haber flotado mucho tiempo, dijo un pescador.
–Y
el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano,
dijo
otro pescador.
–Ni
demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla "Aquí" está
en todos lados,
dijo
un tercer pescador.
El
ambiente se volvió incómodo, se hizo el silencio.
Las
verdades generales tienen ese problema.

