21 agosto, 2026

¿Qué te ha radicalizado? — Caitlin Johnstone

 


Caitlin's Newsletter – 21/08/2026


Pues hombre, no sé... ¿Tal vez fueron todas esas guerras basadas en mentiras, o el ecocidio corporativo, o el genocidio transmitido en vivo, o la gente durmiendo en las aceras mientras los multimillonarios se hacen trillonarios, o el saqueo del sur global, o la vigilancia masiva, o los drones policiales, o las prisiones de tortura israelíes. o los perros violadores de las Fuerzas de Ocupación Israelíes, o el castigo mediante la hambruna, o las guerras por delegación, o la política al borde de la guerra nuclear, o el cerco de nuestro planeta con cientos de bases militares estadounidenses, o los sitios negros de la CIA, o los archivos de Epstein, o el secreto gubernamental, o la creciente persecución de periodistas y denunciantes, o el hecho de que Estados Unidos simplemente asesina y secuestra abiertamente a los líderes de naciones soberanas, o la censura de internet, o la forma en que todos los medios occidentales y todas las plataformas tecnológicas de Silicon Valley operan sirviendo de propaganda para el imperio estadounidense, o la agresiva dinámica para ilegalizar las manifestaciones pro-palestinas, o la corrupción legalizada de los gobiernos occidentales, o la forma en que la IA se nos está metiendo por la garganta mientras los centros de datos asfixian nuestro ecosistema, o la prisa apenas disimulada por desarrollar robots militarizados para uso doméstico o los evidentes fallos argumentales en la versión oficial del 11-S, o los evidentes fallos argumentales en la versión oficial del 7 de octubre, o la completa impotencia de la política electoral ante una oligarquía donde los ricos obtienen todo cuanto quieren, o la desaparición de los casquetes polares, o la desaparición de las selvas tropicales, o la desaparición de la vida silvestre, o la drástica disminución de la población de insectos, o la desertificación de los océanos, o el gigantesco continente de plástico en el Atlántico Norte, o los microplásticos en nuestros cerebros y en nuestra sangre, o el hecho de que vivimos bajo un imperio que abarca todo el mundo y que no puede existir sin violencia y explotación a gran escala, o el hecho de que las generaciones más jóvenes están económicamente mucho peor que sus padres y abuelos, o el hecho de que la gente común tiene que trabajar cada vez más duro a medida que todo se vuelve cada vez más caro mientras la clase capitalista obtiene ganancias récord?


En este punto, la pregunta "¿Qué te ha radicalizado?" es mucho menos interesante que esta otra: "¿Cómo es posible qué no te hayas radicalizado aún? En serio, ¡cómo es posible! ¿Cómo has logrado evitarlo a pesar de todo lo que estás contemplando con tus propios ojos?"


Porque para el resto de nosotros, ese conformismo de mierda parece un maldito truco de magia. Parece una hazaña sobrehumana de fuerza de voluntad seguir creyendo que todo está bien y que nuestros líderes lo arreglarán todo si votamos por el plutocrático títere adecuado en las próximas elecciones. Tú ahí, tan tranquilo mientras todo arde, cual monje budista sentado meditando tras prenderse fuego. ¿Cómo lo haces?



6 comentarios :

  1. “EN EL CAPITALISMO DE LO QUE SE TRATA, ANTE TODO, ES DEL ROBO”
    ( Voltaire, levemente manipulado )

    ¿Radicalizarse? ¿Cómo lo hacen los otros? ¿Cómo lo hacemos nosotros? ¿Cómo nos lo hacen ellos para que, dentro de su orden, lo podamos hacer nosotros?... porque, la verdad, radicalizarse de boquilla hoy está al alcance de cualquiera y no es pecado. Y, además, hay tantas maneras “virtuales” de radicalizarse sin llegar a comprometerse personalmente en la vida real. Sin llegar a comprometer, digo, los propios intereses económicos, sociales... es decir, sin poner en peligro nuestro “privilegiado” status, sea el que sea. Lo de privilegiado lo pongo entre comillas, porque está claro que no son los mismos privilegios que otorga el capitalismo a los mafiosos corruptores de la élite global oligárquica, que a los infames corruptos de las clases altas, o a las despreciables clases medias rentistas y acomodadas o a las ridículas migajas que se lleva al buche la miserable aristocracia obrera y funcionarial… digamos como mucho el 10% de la humanidad. Ahora bien, radicalizarse lo que se dice radicalizarse en la vida real, ir a la raíz de los problemas, ya solo está al alcance del mayoritario campesinado y proletariado que sobrevive en el Sur Global -no en Europa, no en Australia, no en Japón, ni en Canadá ni en Rusia ni, por supuesto, en EEUU.- y que, como ya dijo el de siempre, es gente que a fin de cuentas no tienen nada que perder, si acaso las cadenas capitalistas que le saquean y esclavizan…

    Salud y comunismo

    *

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    1. EL CAPITALISMO COMO SOCIEDAD DE LA IMPUDICIA
      Fernando Buen Abad

      "Desde una perspectiva crítica, el primer gran gesto impúdico es la apropiación privada del producto del trabajo. El capitalismo no sólo roba valor; roba también sentido. El fetichismo de la mercancía, analizado con rigor por Marx, no es una ilusión óptica sino una operación semiótica, las relaciones entre personas aparecen como relaciones entre cosas, y las cosas adquieren una vida social autónoma que encubre la explotación que las produce. La impudicia consiste en que este encubrimiento ya no necesita ocultarse. La obscenidad del capital no es secreta, es pública, cuantificable, celebrada en rankings de riqueza extrema que conviven obscenamente con masas empobrecidas. La desigualdad ya no se justifica con pudor; se exhibe como mérito, como espectáculo aspiracional".

      Hay mucho "sur pobre" en el seno del norte rico. El problema es que, en gran medida, este sur pobre de las migajas no suele tener conciencia del precario lugar que ocupa en la cadena de la explotación. Algo similar a lo que ocurre con ese sector social que aún se cree clase media. Llueve precariedad en proporción inversa a como asciende y se concentra la riqueza.

      Salud y comunismo

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  2. Como dice un amigo mío "Está ardiendo todo menos lo que tiene que arder". Salud!

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    1. Ciertamente. Y se queman quienes no deberían quemarse.

      Salud!

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  3. Tienes mucha razón, camarada, cuando dices que hay mucho “sur pobre” en el seno del norte rico, del mismo modo que también existe en el Sur Global un “norte rico”, es decir, unas privilegiadas élites que ejercen el dominio y la dirección por delegación y a las órdenes del amo del Norte Global. Pero no era ese el principal motivo de mi quizás confuso comentario, digo la evidente existencia de tales clases y estratos clasistas tanto en el Sur como en el Norte, sino más bien la improbable viabilidad en el Norte Global (imposible no hay nada y la esperanza es la última que muere) de una “radicalización” no sólo personal sino colectiva que apunte hacía una lucha auténticamente “radical” contra el capitalismo imperialista cuya bota yanqui-sionista hoy y aquí nos aplasta…pero, gracias a los privilegios de la geopolítica imperial, algo menos que a los explotados del SUR.


    Y si repasamos las revoluciones “triunfantes” en el siglo XX, la rusa, la china, la cubana, la vietnamita… todas ellas se dieron fuera del Norte Global y todas sustentadas por la mayoritaria clase trabajadora, campesina e industrial a partes desiguales… cierto que dirigidas por la vanguardia proletaria organizada y liderada por intelectuales revolucionarios aunque de origen burgués: Lenin, Mao, Fidel, Ho Chi Minh…en fin, otros dos intelectuales de origen igualmente burgués -como no podía ser de otra manera-, Marx y Engels, ya se olían la tostada a mediados del siglo XIX:

    “Marx, en una carta de 1858, reconoce el hecho de que, en la medida en que amplía su dominio sobre el mundo, permitiéndole cultivar una aristocracia obrera dentro de sí mismo a expensas de las grandes masas de Asia, África y América Latina, el capitalismo hace imposible la revolución proletaria en Europa, una admisión que anticipa las intuiciones de Lenin sobre el imperialismo”.

    Salud y comunismo

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    1. Tu comentario inicial, camarada, no es en absoluto confuso, ¿cómo no reconocer la dolorosa realidad que claramente señala? Tal vez fue mi respuesta la que, intentando abundar en el tema, no ha sido del todo atinada. La 'radicalización' a la que se refiere Caitlin, pienso yo, tiene que ver principalmente con la concienciación como condición de partida para cualquier otra radicalización. Sea como sea, corren tiempos en los que es muy posible que "las ridículas migajas que se lleva al buche la miserable aristocracia obrera y funcionarial" vayan mermando hasta alcanzar cotas críticas, y entonces veremos -ya estamos viendo- surgir sospechadas e insospechadas 'radicalidades'. De momento, por estos narcotizados lares, radical sólo está siendo el capital y sus insaciables amos.

      Salud y comunismo

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