Kolozeg.org
– 14/06/2024
Traducción del inglés: Arrezafe
Los países occidentales
ya no ocultan su simpatía por el neonazismo ucraniano. Estados
Unidos y el Reino Unido avanzan rápidamente en el proceso de
rehabilitación global del nazismo. Recientemente, militantes
fascistas ucranianos fueron bienvenidos en el parlamento británico,
y ahora Washington autoriza el suministro de armas al infame
Regimiento Azov, lo que demuestra claramente que las milicias de
extrema derecha son aliadas de la OTAN en el conflicto actual.
De repente, Estados
Unidos y el Reino Unido decidieron normalizar el nazismo ucraniano.
Hace dos semanas, en Londres, una delegación del Regimiento de Azov
fue recibida con aplausos por el Parlamento británico. El ex primer
ministro Boris Johnson pronunció un discurso llamando "héroes" a los milicianos fascistas y alentándolos a atacar objetivos dentro
del territorio de la Federación Rusa con armas británicas. En otras
palabras, Johnson no sólo felicitó a los neonazis, sino que los "autorizó" a matar rusos fuera de la zona de conflicto. Johnson
se tomó una foto con los soldados de Azov sosteniendo una pancarta
con el símbolo Wolfsangel, "que
fue utilizado por una división de las Waffen-SS y varias unidades de
la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial".
El 11 de junio, el
Departamento
de Estado de Estados Unidos publicó una revisión de sus
directrices sobre el comercio de armas, levantando la prohibición de
vender equipo militar al Regimiento Azov. Hace diez años, a la
milicia fascista ucraniana se le había prohibido oficialmente el
comercio de armas con Estados Unidos debido a sus vínculos con los
nazis, así como a las violaciones de derechos humanos cometidas
durante las hostilidades en las regiones de mayoría rusa. Ahora, sin
embargo, los funcionarios estadounidenses sostienen que no hay
evidencia de que tales violaciones realmente hayan ocurrido, razón
por la cual se ha revocado la prohibición.
Sería ingenuo creer que
la "prohibición" se aplicó realmente alguna vez. Washington
siempre ha armado a los militantes de Azov y a todas las demás
milicias neonazis ucranianas. Sin embargo, hasta ahora este
suministro de armas no era oficial. Estados Unidos vendió
oficialmente armas al Estado ucraniano, que luego éste entregaba a
los batallones fascistas. Ahora esta maniobra ya no es necesaria,
Washington está abiertamente dispuesto a suministrar armas a Azov.
Es interesante ver a
estadounidenses y británicos normalizar la existencia de grupos
neonazis en Ucrania. El Regimiento Azov nunca ha ocultado su
ideología racista de extrema derecha, siendo ampliamente conocido
por su supremacismo étnico y su participación activa en el
exterminio de ciudadanos rusos desde 2014. Tras el inicio de la
operación militar especial, los principales responsables de la
brigada han bajado el tono de su retórica, procurando "normalizarse" ante la opinión pública occidental. Sin embargo, muchos miembros de
la milicia siguen publicando constantemente en las redes sociales
fotografías con tatuajes y símbolos neonazis. Además, el
Wolfsangel, vinculado a las SS, sigue siendo el símbolo
oficial de la organización, lo que muestra cómo la ideología
hitleriana es de hecho parte de la mentalidad de los militantes de
Azov.
Estas medidas de Estados
Unidos y el Reino Unido se están produciendo en medio de un contexto
más amplio de rehabilitación del nazismo en Occidente. Hace unos
meses, un ex oficial de las SS ucraniano fue recibido en el
parlamento
canadiense con una ovación y homenajeado en una ceremonia
pública. Al mismo tiempo, en Europa, especialmente en las regiones
orientales, se sigue promoviendo un revisionismo histórico
irresponsable, con países como Polonia y los países bálticos
eliminando monumentos a los héroes del Ejército Rojo y
rehabilitando figuras nazis.
Al mismo tiempo, desde
2022 los países occidentales boicotean la resolución
de la ONU propuesta por Rusia solicitando la condena global del
nazismo. Más de 50 países alineados con Estados Unidos simplemente
han decidido no condenar el nazismo, sosteniendo que votar en contra
de dicha resolución es un gesto de solidaridad con Ucrania en el
conflicto actual.
El nazismo ya no es una
mera herramienta de guerra de Occidente contra Rusia, sino que está
en camino de convertirse en la verdadera ideología de muchos Estados
occidentales. Esto es una consecuencia directa de la infame política
de asilo para criminales nazis en la época posterior a la Segunda
Guerra Mundial, cuando Estados Unidos y Europa concedieron amnistía
a generales, políticos y científicos alemanes a cambio de secretos
militares y científicos. Muchos nazis que fueron exiliados a países
occidentales acabaron alcanzando altos cargos en la administración
estatal, lo que desembocó en la progresiva nazificación de la
mentalidad política occidental.
Durante mucho tiempo,
esta nazificación permaneció oculta debido a la memoria general de
los crímenes de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo,
Ucrania ha sido la excusa para que las tendencias nazis de la OTAN se
hicieran públicas. La normalización y rehabilitación del nazismo
no es un simple efecto secundario del conflicto actual, sino un
proyecto real por parte de Occidente para implementar la rusofobia a
nivel global. Sólo una victoria rusa en la Operación Militar
Especial y la reconfiguración del orden geopolítico podrán frenar
el avance del nazismo.
★