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01 abril, 2026

Las consecuencias de la guerra contra Irán — Thierry Meyssan

 

Voltairenet.org – 31/03/2026


Es la primera vez que un pueblo agredido por la fuerza militar más importante de la Historia se defiende atacando las bases militares y las inversiones de su adversario en el extranjero. Esta es una manera de hacer la guerra adaptada a la era de la globalización y ningún estratega fue capaz de preverla. Este conflicto no se parece a ninguno anterior y es el primero en el que un país considerado de mediana importancia podría imponerse frente a una fuerza monstruosa


Aunque los "grandes" medios occidentales nos dicen lo contrario, los Guardianes de la Revolución no son fanáticos sedientos de sangre. Y tampoco cometieron masacres “contra su propio pueblo” en enero pasado. Son patriotas que defienden su país y su civilización y que luchan contra la explotación imperialista. Hoy nos están dando una verdadera lección de coraje con su enérgica respuesta a la agresión militar contra el pueblo de Irán.


UNA GUERRA DE LOS SIONISTAS REVISIONISTAS


El primer ministro de Israel, Benyamin Netanyahu, es hijo del historiador Benzion Netanyahu, quien fue secretario personal del padre del sionismo revisionista, Vladimir Zeev Jabotinsky. Los Netanyahu siempre han respaldado el "sionismo revisionista" frente a los seguidores del “sionismo” a secas. Estos últimos, encabezados por Theodor Herzl, planteaban la construcción de un "Estado judío", mientras que Jabotinsky reclamaba la creación de un "Imperio judío".


En 1921, en su Ucrania natal, Jabotinsky estableció una alianza con el líder de los nacionalistas integristas ucranianos, Simón Petliura, para acabar con los bolcheviques. A pesar de esa alianza, Petliura siguió organizando pogromos contra los judíos que Jabotinsky decía defender. Cuando aquella contradicción flagrante salió a la luz, Jabotinsky tuvo que renunciar a su cargo de administrador de la Organización Sionista Mundial.


Durante el proceso que llevó al estallido en Europa de la Segunda Guerra Mundial, Jabotinsky mostró su entraña fascista con la creación en Roma, de una milicia, el Betar, bajo la protección del Duce Benito Mussolini. Al inicio del conflicto mundial, Jabotinsky se fue a un país neutral, Estados Unidos, que no entró en guerra sino después del bombardeo japonés contra Pearl Harbor.


Jabotinsky falleció en los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, pero sus hombres continuaron la lucha que él había emprendido junto a los fascistas y los nazis. Aunque pueda parecer chocante, los sionistas revisionistas seguidores de Jabotinsky negociaron constantemente con el III Reich. Hasta las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial, el líder sionista revisionista húngaro Rezso Kasztner –conocido como "Rudolf Ysrael Kastner"– mantuvo contactos secretos con el Obersturmbannführer SS Adolf Eichmann, quien estaba a cargo de la logística organizada alrededor de la aplicación de la "Solución Final" para garantizar el exterminio de los eslavos, los judíos y los gitanos [1]


Benyamin Netanyahu siempre ha sido un sionista revisionista. Pero, políticamente oportunista, se abstuvo de poner en práctica su ideal [2]. Esa parte de su carrera política quedó atrás el 29 de diciembre de 2022, con la formación, con la ayuda y el respaldo del estadounidense Elliott Abrams, de una coalición de supremacistas judíos [3].


Poco a poco, Benyamin Netanyahu se vuelve cada vez más osado. En febrero de 2024, amenaza a los anglosajones con revivir la "pandilla Stern" o Lehi [4], que asesinó en 1948 al representante especial de la ONU en Palestina; el 23 de agosto de 2025, declara en hebreo su apego a la creación de un "Gran Israel"; y el 15 de septiembre de 2025 llama a convertir la democracia israelí en una "súper Esparta" [5].


En definitiva, ya no estamos ante un politiquero que esconde su juego sino ante un fascista que se asume como tal y que declara abiertamente querer librar una guerra en "siete frentes" y liquidar al adversario iraní.


Hace exactamente un año, yo anticipaba la actual guerra israelo-estadounidense contra Irán [6]. Es inútil perderse en argumentaciones y elucubraciones sobre las causas de este conflicto. Todas sus justificaciones oficiales han resultado ser falsas –el hipotético programa nuclear "militar" iraní no existe desde 1988; Irán no tiene misiles intercontinentales; Irán no era una amenaza para Estados Unidos y, finalmente, Irán no tiene "proxis" desde 2019. Todo eso demuestra que Benyamin Netanyahu está poniendo en aplicación el programa de los sionistas revisionistas. Así lo han entendido los millones de israelíes que han salido a las calles para protestar contra Netanyahu y su gobierno de coalición.


Preguntémonos ahora cuáles son las primeras consecuencias.


FRACTURA DEL MOVIMIENTO MAGA


La primera consecuencia de esta guerra es la profunda fractura que ha provocado en el movimiento MAGA (Make America Great Again!). Los apoyos populares más importantes del presidente Trump reconocen que Estados Unidos se implicó en esta guerra sólo a pedido de Israel y le han retirado súbitamente su confianza al inquilino de la Casa Blanca.


Podríamos discutir durante horas si Netanyahu manipuló a Donald Trump o si Trump aceptó seguir a Netanyahu en la guerra contra Irán para conservar el apoyo de los banqueros de la diáspora que su país necesita. Eso es lo de menos. El hecho es que Donald Trump ha perdido su respaldo popular. Pero sus antiguos partidarios no van a pasarse a las filas del Partido Demócrata, sino que tienen intenciones de seguir adelante sin Trump.


Las 3.300 manifestaciones del sábado en Estados Unidos no fueron protestas contra la guerra sino contra el poder del presidente estadounidense. En esas protestas no había sólo seguidores del Partido Demócrata sino también republicanos y jacksonianos, que debían su despertar a Donald Trump pero que ya no confían en él.


YA NADIE VE EL DERECHO INTERNACIONAL COMO ANTES


La segunda consecuencia de esta guerra es que se ha tomado conciencia de que el hecho de albergar una base militar estadounidense no garantiza la seguridad de un país sino que más bien lo expone al peligro de guerra. Desde el 28 de febrero, todos los Estados del golfo Pérsico afectados por la respuesta militar de Irán a los bombardeos israelo-estadounidenses han comprobado esa realidad. Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar han presentado protestas al Consejo de Seguridad de la ONU. Todos denunciaron, utilizando más o menos los mismos términos, «una violación flagrante de la soberanía nacional» y «de la seguridad y la integridad territorial». Se sentían tan seguros que nunca previeron la respuesta militar de Irán. Fue necesario que Irán les respondiera dos veces, mediante cartas dirigidas al Consejo de Seguridad, para que abrieran los ojos a la realidad: la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional dan la razón a Irán –todo Estado agredido por otro Estado tiene derecho a responder militarmente, atacando las instalaciones del Estado agresor incluso en los territorios de terceros Estados que hayan sido utilizados como trampolín de la agresión.


Hasta ahora ningún Estado había resistido de esa manera a una agresión de Estados Unidos. Ningún Estado agredido había estado en condiciones de responder a la agresión atacando sus intereses estadounidenses en el extranjero y mucho menos sus bases militares.


Para los dirigentes de los Estados del golfo Pérsico, esto ha sido una ducha fría. Se derrumba así todo lo que creyeron durante décadas. Pero, para los Estados que aspiran a vivir en un mundo multipolar, esto es una ventana que se abre. Más vale negarse a permitir la instalación de bases militares de Estados Unidos en sus territorios que verse implicados, a su pesar, en una guerra devastadora.


China ha comenzado a revisar sus planes de defensa. Ante un ataque estadounidense impulsado por la cuestión de Taiwán, Pekín ya no respondería atacando la isla sino las 24 bases militares de Estados Unidos en el Pacífico asiático. Las fuerzas armadas de la República Popular China ya han reorientado sus misiles y todos los Estados de la región tendrán que entender que sus territorios podrían convertirse en parte del campo de batalla si no solicitan a tiempo a Estados Unidos que retire sus bases.


LAS FUERZAS ARMADAS DE ESTADOS UNIDOS HAN RESULTADO SER UN "TIGRE DE PAPEL"


El líder chino Mao Zedong ya había dicho que Estados Unidos era "un tigre de papel". Es cierto que dispone de arsenales enormes. Pero sus fuerzas armadas no logran aplastar a quienes se han preparado para enfrentarlas.


Irán no puede contrarrestar los bombardeos y los misiles israelíes y estadounidenses, pero está golpeando las bases militares de Estados Unidos en toda la región, tanto en el golfo Pérsico como en Jordania y Chipre. Incluso podría alcanzar las bases de Estados Unidos en Alemania. Irán ha estado preparándose desde hace mucho tiempo para este enfrentamiento. Ha almacenado grandes cantidades de armamento en lugares seguros, en túneles y arsenales protegidos a gran profundidad.


Pero lo más interesante es que Irán ha logrado que, ante su respuesta militar, Estados Unidos se vea obligado a utilizar su armamento tecnológicamente más avanzado… y altamente costoso. Ante cada dron Sahed iraní –que cuesta unos 25.000 dólares– Estados Unidos tiene que utilizar 2 o 3 misiles antiaéreos Patriot –de 1,3 millones de dólares cada uno. Y como si la presión económica fuese poco, también está el hecho que el Pentágono está quedándose sin municiones y el complejo militaro-industrial estadounidense no tiene posibilidades de reaprovisionarlo rápidamente.


EL "METODO TRUMP" HA LLEGADO A SU LÍMITE


Hasta ahora, el autor de The Art of the Deal siempre había logrado imponer su voluntad a sus interlocutores, tanto tratándose de negociaciones comerciales como en el plano político. Pero la "hipérbole verídica" no funciona con Irán. Por mucho que Trump pregone que él es el vencedor, es Teherán quien está imponiendo sus condiciones.


En el caso de Irán, la hipérbole trumpiana suena a fanfarronada. En la situación actual, Washington ya no puede amenazar con una escalada y es Teherán quien amenaza. El 22 de marzo, Trump trató de poner fin a la guerra… antes de que el Pentágono se quede sin municiones. Amenazó con bombardear las centrales eléctricas iraníes si los Guardianes de la Revolución no reabren el estrecho de Ormuz [7], pero Teherán le respondió inmediatamente comunicándole su propio plan de escalada: bombardear el sistema eléctrico de Israel –cuyos planos publicó– y arremeter contra las empresas de la región que tengan accionistas estadounidenses [8]. Sin demora, Donald Trump dijo públicamente que estaba negociando con Teherán, agregó que "allá" todos los dirigentes sabían que sus vidas pendían de un hilo si no negociaban y dio un plazo de 5 días para concretar sus "conversaciones" [9].


Teherán reaccionó desmintiendo la existencia de tal negociación y reiterando cómo planeaba responder en caso de escalada [10]. Donald Trump tuvo que morderse la lengua y anunciar que postergaba el plazo que había fijado.


Iran no se ha dejado amedrentar. Atacó dos instalaciones de las empresas Aluminium Bahrain y Emirates Global Aluminium. Ante la amenaza de Trump de destruir sus centrales eléctricas, Teherán atacó varias empresas cuyos accionistas más importantes son estadounidenses.


Ahora, ante el bombardeo contra la universidad de Ciencias y Tecnología, situada en el noreste de la capital iraní, y contra otro centro de enseñanza superior, Teherán advirtió que su respuesta militar estará dirigida contra las universidades estadounidenses que tienen sucursales en los países del golfo Pérsico, como Texas A&M University, en Qatar, y la New York University, en Emiratos Árabes Unidos. Y cuando Estados Unidos, o Israel, bombardeó un puerto iraní en el estrecho de Ormuz, Teherán hizo saber que el portaviones USS Abraham Lincoln será atacado en cuanto se ponga a tiro.


En suma, ante cada nueva agresión, los Guardianes de la Revolución responden atacando nuevos objetivos estadounidenses y han amenazado, uno a uno, todos los intereses de Estados Unidos en el Medio Oriente. Hasta ahora, nadie había luchado de esta manera y esta es la lección que nos da una gran civilización: diga lo que diga la propaganda israelí, Irán no ha practicado nunca el terrorismo contra civiles. Pero ha asimilado la "globalización" y ahora ataca los intereses de Estados Unidos, donde quiera que se encuentren.


El presidente Trump se ha metido en un callejón sin salida. Sus bravatas pueden distraer a sus oyentes, pero el fuego iraní lo persigue. Su única escapatoria, la aniquilación de toda una civilización, es algo que ningún dirigente puede asumir.


ISRAEL, ATRAPADO EN SU PROPIA TRAMPA


Israel se halla en la misma situación que Estados Unidos. No está en condiciones de responder a la escalada iraní. Sus ejércitos están exhaustos después de su agresión atroz contra la población de la franja de Gaza, donde no vacilaron en perpetrar un genocidio. Desde entonces, han seguido arremetiendo contra los libaneses, contra los sirios, los iraquíes y los yemenitas.


Para Israel, el desafío es más de orden humano que material. El régimen israelí necesita hombres, pero una movilización militar masiva puede afectar gravemente su economía. Israel lo puede todo, pero no al mismo tiempo.


Numerosos comentaristas comienzan a preguntarse cómo acabar con la resistencia del pueblo iraní. ¿Seguir la “solución” del presidente estadounidense Truman contra Japón? ¿Utilizar contra Irán una o dos bombas atómicas? Eso sería perpetrar el crimen supremo. Por el momento, la discusión se orienta hacia cómo reaccionaría el mundo. ¿Sería posible que Israel escapara, una vez más, a sus responsabilidades?


Por otro lado, la derrota podría poner en tela de juicio la existencia misma de Israel. Eso dificulta que la oposición israelí logre sacar del poder a Benyamin Netanyahu. Es por eso importante que todos los que quieren evitar la catástrofe puedan garantizar a la oposición israelí que puede liberar el país de su actual gobierno fascista y finalmente acatar el derecho internacional que Israel nunca respetó.


Notas:


[1] "מדוע חוסל קסטנר" (en español, "¿Por qué fue asesinado Kastner?"), Nadav Kaplan, Steimatzky publishing, 2024.


[2] "Netanyahu y el nazismo", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 23 de septiembre de 2025.


[3] "El golpe de Estado de los straussianos en Israel", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 7 de marzo de 2023.


[4] "La 'Conferencia por la Victoria de Israel' realizada en Jerusalén, una amenaza para Londres y Washington", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 13 de febrero de 2024.


[5] "Después del 'Gran Israel', Netanyahu quiere una 'súper Esparta' y 'terminar el trabajo en Gaza' ", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 30 de septiembre de 2025.


[6] "Después de Ucrania, ¿negociación con Irán?", por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de marzo de 2025.


[7] "@realDonaldTrump", Truth Social, 22 de marzo de 2026.


[8] "Los 4 blancos prioritarios de Irán en caso de escalada", Información 5111, Voltaire Internacional, Nº168, 27 de marzo de 2026.


[9] "@realDonaldTrump", Truth Social, 23 de marzo de 2026.


[10] "A Toothless Iran? Missile and Drone Strikes Show It Can Still Inflict Pain", Nicholas Kulish, Helene Cooper, Isabel Kershner y Erika Solomon, The New York Times, 29 de marzo de 2026.



17 marzo, 2026

Consecuencias imprevistas de la resistencia de Irán — Thierry Meyssan

 


Red Voltaire – 17/03/2026


La resistencia de los iraníes ante el ataque ilegal de Israel y Estados Unidos contra su país está sacando a la luz las debilidades del "tigre de papel". En sólo días, los iraníes han demostrado que el armamento sofisticado y costoso de Estados Unidos no se adapta al tipo de guerra, altamente económica, que Teherán ha logrado poner en práctica, han desorganizado el mercado mundial del petróleo –que sostenía el dólar estadounidense– y están mostrando un nuevo modelo a todos los adversarios de la dominación anglosajona. China ya está revisando sus planes de defensa en función de ese nuevo modelo, en previsión de un ataque estadounidense relacionado con la cuestión de Taiwán.


La guerra contra Irán no se parece a ninguna otra. Por vez primera, los objetivos destruidos carecen de importancia. Los protagonistas se concentran ahora en las consecuencias económicas de sus acciones. Esta experiencia está revolucionando la forma de hacer la guerra y ya ha llevado al Ejército Popular de Liberacion –las fuerzas armadas de la República Popular China– a revisar sus planes de batalla.


Un dron Shahed vale unos 35.000 dólares. Para derribarlo, Estados Unidos tiene que lanzar 2 misiles Patriot, que cuestan cada uno 3,3 millones de dólares. Si la defensa estadounidense "permite" que el dron Shahed alcance su blanco –sea cual sea la importancia de ese blanco– la conclusión lógica es que esa defensa es incapaz de cumplir su misión y que Estados Unidos es incapaz de proteger a sus aliados. Cada vez que lanza un dron, Irán tiene la garantía de que obliga Estados Unidos a desembolsar 6,6 millones de dólares, o sea cerca de 188 veces el costo del arma atacante.


Estados Unidos dispone del sistema antidrones Merops. Pero ese sistema de defensa antidrones está sólo en fase de pruebas, desde hace año y medio, en Ucrania. A pesar de eso, Estados Unidos lo ha puesto en servicio en las fronteras de Polonia y Rumania. Ahora, el Pentágono estadounidense ha decidido dejar a descubierto el frente oriental de la OTAN para enviar sus Merops al golfo Pérsico.


"Hemos recibido una solicitud de apoyo específico de Estados Unidos en materia de protección" contra los drones iraníes, declaró el 12 de marzo, el ucraniano Volodimir Zelenski. Varios oficiales ucranianos fueron enviados inmediatamente a la región del golfo Pérsico.


Por otro lado, hace años que Estados Unidos viene haciendo experimentos para utilizar sistemas laser en la defensa antidrones. Es una solución extremadamente económica pero todavía nadie sabe cómo utilizar un laser contra un dron, y menos aún cómo fabricar en serie ese tipo de arma. Todo indica que pasarán años antes de que el Pentágono logre utilizar ese tipo de sistema en el campo de batalla.


Mientras tanto, la reserva de misiles interceptores Patriot disminuye muy rápidamente. El Pentágono mantiene en secreto la cantidad disponible pero está dejando al descubierto todos los demás "frentes" para enviar los interceptores Patriot al Medio Oriente. Sólo se sabe que el complejo militaro-industrial de Estados Unidos no puede fabricar más de 700 al año… mientras que Irán ya ha lanzado varios miles de drones Shahed.


Hasta aquí, hemos mencionado sólo la defensa contra los drones Shahed. Pero el problema que Estados Unidos e Israel están enfrentando en el plano de la defensa contra misiles de largo alcance ya no es sólo de orden financiero. Ahora se ven también ante el peligro, a muy corto plazo, de quedarse sin misiles interceptores THAAD, de los que se fabrican no más de una decena por semana [1].


En todo caso, sólo en los 2 primeros días de su guerra ilegal contra Irán, Estados Unidos gastó oficialmente 5.600 millones de dólares en municiones [2]. A esa suma, ya astronómica, hay que agregar 11.300 millones de dólares, según lo que el Pentágono reconoció oficialmente ante el Congreso el pasado 10 de marzo. El 12 de marzo, el ministerio de Salud de Irán anunció que hasta ese momento 1.444 iraníes habían muerto bajo los bombardeos [3]. Eso implica un gasto aproximado de ¡8 millones de dólares por cada vida humana! Ya estamos ante la guerra más costosa de toda la Historia.


Para establecer una comparación clara hay que saber que la nación iraní ya ha vivido dos grandes traumas. Uno es la Primera Guerra Mundial –que dejó en Irán más víctimas mortales que en Alemania y en Francia– con alrededor de 6 millones de iraníes muertos. El otro es la guerra que Irak –empujado por las potencias occidentales– impuso a la República Islámica y que costó la vida a al menos 500.000 iraníes. Eso nos dice que es muy poco probable que las cifras actuales logren doblegar a la nación iraní.


Otra innovación iraní es la respuesta militar de Teherán contra las instalaciones situadas en los territorios de sus vecinos regionales. Basándose en el derecho internacional y en las declaraciones de los dirigentes de Israel y Estados Unidos, Irán respondió atacando las bases militares estadounidenses en el golfo Pérsico y la región del Levante. No me refiero aquí a los ataques del Hezbollah libanés y del Saraya Awliya al-Dam iraquí, sino sólo a los ataques iraníes.


En carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, Irán sorprendió al recordar a las potencias occidentales el contenido de la resolución 3314 (XXIX), del 14 de diciembre de 1974 [4]. Esa resolución, adoptada, sin voto, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, precisa el concepto de "agresión" que se menciona en la Carta de San Francisco. La prensa internacional, bajo control de los anglosajones se ha autoconvencido de que el derecho internacional prohíbe que un Estado incursione en el territorio de otro Estado y utilizó esa creencia para condenar la operación militar especial de Rusia en Ucrania. Pero Irán acaba de poner ante los ojos de todos aquella resolución "olvidada".


Ese texto autoriza el uso de la fuerza para prestar ayuda a los "pueblos sometidos a regímenes coloniales o racistas", lo cual justifica la intervención rusa en ayuda de la repúblicas populares del Donbass (artículo 7), pero prohíbe no sólo la agresión de Israel y Estados Unidos contra Irán sino también la actitud permisiva de los terceros Estados que acogen las bases militares israelíes o estadounidenses que sirven de trampolín a la agresión contra Irán. Y también prohíbe que esos terceros Estados utilicen la fuerza contra Irán. Eso significa que Irán tiene derecho a responder militarmente en los territorios de los Estados del golfo Pérsico y del Levante.


Ahora es visible la confusión de esos Estados ante la respuesta militar de Irán, que paraliza sus economías. Esos Estados, principalmente los del golfo Pérsico, son importantes productores de petróleo y ahora buscan cómo liberarse de Israel y de Estados Unidos, que supuestamente garantizaban su seguridad, pero que ahora son los causantes de sus problemas. Si esa nueva voluntad de independizarse los lleva a vender su petroleo no en dólares estadounidenses sino en otras monedas, el valor del dólar puede desmoronarse ya que no es el PIB de Estados Unidos lo que sostiene el valor del dólar sino el mercado internacional de los hidrocarburos.


Cuando Estados Unidos secuestró al presidente venezolano Nicolás Maduro, nosotros señalamos desde Red Voltaire que Washington no trataba de apropiarse las considerables reservas petroleras de Venezuela sino de garantizar que el petróleo se venda en dólares. Lo que funcionó en Venezuela podría fracasar ahora en el Medio Oriente y provocar el principio del fin para Estados Unidos.


Y lo que está sucediendo en el Medio Oriente inspira súbitamente a todos los Estados que se quejan de la dominación estadounidense, empezando por China.


China se prepara para un posible conflicto con Estados Unidos y Japón sobre la cuestión de Taiwán. Es importante recordar que Pekín no tiene ninguna intención de invadir esa isla, pero considera una agresión contra China cualquier intento de apoyar su independencia. Visto desde la perspectiva de Pekín, Chiang Kai-shek no tenía derecho a independizar Taiwán y esa isla siempre ha sido parte de China. El propio Koumintan, el partido heredero de Chiang Kai-shek, ve la cuestión con el mismo enfoque que Pekín. Sólo el Partido Demócrata Progresista del actual presidente taiwanés Lai Ching-te, extremadamente minoritario, insiste en querer proclamar la independencia, una cuestión que se plantea únicamente porque Estados Unidos insiste en ella.


A raíz de la agresión israelo-estadounidense contra Irán y de la respuesta militar de Teherán, Pekín ve ahora que tiene derecho a responder militarmente contra las bases militares de Estados Unidos en la región Asia-Pacífico. Súbitamente, el Ejército Popular de Liberación está repensando todos sus planes [5]… y ahora redirige sus misiles, no hacia Taiwán, sino apuntando a las 24 bases militares de Estados Unidos en la región.


Mientras tanto, todos los Estados que acogen bases militares estadounidenses en sus territorios siguen con creciente preocupación los problemas que están sufriendo los países del golfo Pérsico y del Levante. Y es muy posible que acaben cuestionando la presencia militar de Estados Unidos en su suelo.


Más allá del conflicto contra Irán, ya es un hecho que el modelo de resistencia iraní se impone al análisis de todos aquellos que anticipan un conflicto militar con Estados Unidos y que ese nuevo modelo modifica fundamentalmente nuestra comprensión del equilibrio entre las potencias.


Es importante entender que Estados Unidos se ha dejado engañar por su propia propaganda. En Washington estaban convencidos de que los acontecimientos que tuvieron lugar en Irán después de la quiebra del banco Ayandeh dejaron un saldo superior a las 40.000 víctimas y que todas esas personas habían sido asesinadas por los Guardianes de la Revolución. Eso es totalmente falso. La mayoría de las víctimas son imputables a los atentados perpetrados por el Emirato Islámico (Daesh) y al pánico provocado por francotiradores apostados en lugares desde donde disparaban simultáneamente contra los manifestantes y contra la policía iraní. Además, el número real de víctimas es al menos 6 veces inferior a las cifras mencionadas.


Al mismo tiempo, en Washington se autoconvencieron de que todos los manifestantes eran "antirégimen", creyendo que todo aquel que reclamaba el dinero que tenía depositado en el banco quebrado estaba obligatoriamente en contra del ayatola Alí Khamenei. Esa suma de suposiciones metió en un mismo saco a quienes protestaban porque habían perdido sus ahorros, a los que protestaban contra una orientación social marcadamente religiosa y los que quieren un gobierno de corte occidental. Pero Occidente está descubriendo que es posible verse en la ruina por culpa del sistema bancario, ser hostil a los ayatolas, adorar las series de televisión estadounidenses y seguir siendo un defensor de la Patria.


Ese error de apreciación, comparable al que llevó a Washington a propiciar la caída del shah Mohamed Reza Pahlevi y el regreso del imam Khomeiny, desemboca hoy en la derrota militar de Estados Unidos ante Irán, y quizá hasta en la caída de Washington.


Notas:

[1] “U.S. Military Operations Against Iran: Munitions and Missile Defense”, Hannah D. Dennis y Daniel M. Gettinger, Congresionnal Research Service, 12 de marzo de 2026.


[2] “Early Iran strikes cost $5.6 billion in munitions, Pentagon estimates”, Noah Robertson, The Washington Post, 9 de marzo de 2026.


[3] “US’s Hegseth claims new Iran Supreme Leader Mojtaba Khamenei injured”, Al-Jazeera, 13 de marzo de 2026.


[4] “Definición de la agresión”, Red Voltaire, 14 de diciembre de 1974.


[5] “How Iran’s strikes on US bases could offer a preview for the Asia-Pacific”, Amber Wang, South China Morning Post, 11 de marzo de 2026.



17 diciembre, 2024

Cómo Washington y Ankara cambiaron el “régimen” en Damasco — Thierry Meyssan

 

Voltairenet.org – 17/12/2024


Con sorprendente aplomo, la prensa internacional nos asegura que lo sucedido en Siria no es un cambio militar de régimen sino una “revolución” que derrocó la República Árabe Siria. Esa prensa no menciona la presencia del ejército turco y de las fuerzas especiales de Estados Unidos. En cambio, esos mismos medios nos abruman con un torrente de propaganda –constantemente desmentida por los hechos– sobre los supuestos crímenes de “Bachar” y nos presenta a los asesinos cortadores de cabezas como respetables “revolucionarios”. Una vez más, la gran prensa internacional nos miente y lo hace deliberadamente.


Abu Mohammed al-Jolani, ex número 2 de Daesh, 
ahora convertido en el amo de Damasco, 
da una conferencia de prensa en la Gran Mezquita de los Omeyas.


Después de haber resistido heroicamente, desde 2011, los ataques de los yihadistas respaldados por la coalición internacional más grande de la Historia, la República Árabe Siria fue derrocada en 11 días. ¿Qué pasó ?


En primer lugar, desde el 15 de octubre de 2017, Estados Unidos organizó un verdadero cerco alrededor de la República Árabe Siria, prohibiendo todo comercio con el Estado sirio, prohibiendo incluso a la ONU participar en la reconstrucción del país [1]. En 2020 esa estrategia se extendió a Líbano con la Caesar Act estadounidense [2]. Nosotros, los países miembros de la Unión Europea, participamos en ese crimen.


La mayoría de los sirios estaban mal alimentados, la moneda local se había desplomado por causa de las “sanciones” –lo que antes de la guerra, en 2011, valía una libra siria, costaba 50.000 el día que cayó Damasco. Las mismas causas provocan siempre los mismos efectos: Siria fue derrotada de la misma manera que Irak, donde la señora Madeleine Albright, ex secretaria de Estado de Estados Unidos se vanagloriaba de haber provocado la muerte por enfermedad o malnutrición de medio millón de niños iraquíes.


Por otro lado, si bien quienes tomaron Damasco fueron los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham, en realidad no fueron ellos quienes lograron la victoria en el plano militar. El 27 de noviembre, el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham, armado por Qatar y orientado por el ejército turco, disfrazado este último de “Ejército Nacional Sirio” (ANS) tomó el control de la autopista M4, que se había designado como línea de alto al fuego. En ese momento, Hayat Tahrir al-Sham y Turquía ya disponían de drones de combate muy eficaces, manejados por militares ucranianos. Además, Hayat Tahrir al-Sham había movilizado la colonia uigur (una etnia china que practica el islam) del Partido Islámico de Turquestán (TIP), atrincherada en al-Zanbaki desde hace 8 años [3]. Esos hechos demuestran que hay una fusión entre los teatros de operaciones israelí, ruso y chino.


Después, esas fuerzas atacaron Alepo –la segunda ciudad en importancia de Siria–, defendida hasta entonces por los Guardianes de la Revolución iraníes, que se retiraron inesperadamente, dejando sola a la pequeña guarnición del Ejército Árabe Sirio (el ejército regular de Damasco). Al comprobar la desproporción entre las fuerzas, el gobierno sirio ordenó a sus tropas replegarse hacia la ciudad de Hama. Los soldados sirios cumplieron esa orden el 29 de noviembre, después de librar una breve batalla.


El 30 de noviembre, el presidente sirio, Bachar al-Assad, viajó a Rusia, pero no para asistir al examen que su hijo Haffez pasaría en la universidad de Moscú, donde el joven prosigue sus estudios, sino en busca de ayuda. Las fuerzas rusas presentes en Siria no incluían unidades terrestres y no podían hacer otra cosa que bombardear los convoyes de los yihadistas. Así que trataron de cerrar el paso a los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham y a los armados dirigidos por los turcos atacándolos por aire, pero sin poder enfrentarlos en tierra. Alepo estaba perdida. No es ocioso recordar aquí que, siguiendo la orientación su pais [4], el presidente turco Recip Tayyep Erdogan nunca ha reconocido la pérdida de los territorios antes otomanos que hoy son parte de Grecia (Tesalónica) y aún reivindica como parte de Turquía la isla de Chipre y territorios pertenecientes a Siria (Alepo y su región) y a Irak (la región de Mosul).


Para aquel momento, Turquía ya había reactivado células yhadistas “durmientes” y el Ejército Árabe Sirio, ya extenuado, se veía obligado a combatir simultáneamente en todos los frentes. Eso trató de hacer, sin lograrlo, el general Maher al-Assad, hermano del presidente.


Alí Larijani, el enviado especial del Guía de la Revolución iraní, Alí Khameneï, viajó entonces a Damasco para explicar al presidente sirio la retirada de los Guardianes de la Revolución en Alepo y proponer el envío de ayuda militar de la República Islámica de Irán… bajo ciertas condiciones. Pero se trataba de condiciones culturales descabelladas para un Estado laico como la República Árabe Siria.


En una entrevista telefónica con el presidente de Irán, Massud Pezeshkian, el presidente sirio Bachar al-Assad señaló que «la escalada terrorista» apuntaba a «tratar de fragmentar la región, desgastar sus Estados y rediseñar el mapa regional en función de los intereses de Estados Unidos y Occidente». El comunicado oficial no precisa el clima que caracterizó la conversación. El presidente sirio quería saber quién había ordenado a los Guardianes de la Revolución retirarse de Alepo. Pero no obtuvo respuesta. Assad advirtió al presidente iraní sobre las consecuencias que la caída de Siria tendría para Irán. Esfuerzo inútil. Teherán seguía exigiendo que le entregaran las llaves del país para defenderlo.


El 2 de diciembre llegaba a Beirut el jefe de las fuerzas especiales de Estados Unidos (USSOCom), el general Jasper Jeffers III. Oficialmente llegaba a Líbano para vigilar la aplicación del alto al fuego (sólo verbal) entre Israel y el Hezbollah. Pero es evidente, dadas sus funciones, que eso era sólo una parte de su misión y que en realidad debía supervisar la toma de Damasco por parte de los turcos, camuflados bajo la pantalla de Hayat Tahrir al Sham.


El 5 de diciembre, Estados Unidos reanuda, en el Consejo de Seguridad de la ONU, sus acusaciones –nunca demostradas– sobre el supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio. Estados Unidos ignora olímpicamente las numerosísimas objeciones, testimonios e investigaciones que demuestran que esas acusaciones son sólo parte de su propaganda de guerra. El asunto de las armas químicas es el argumento número 1 de la gigantesca maquinaria de persuasión de los anglosajones. Agitando esas acusaciones, el estadounidense Jeffrey Feltman, como número 2 en la jerarquía de la ONU, prohibió toda participación de las agencias de la ONU en la reconstrucción de Siria. Esas acusaciones, no demostradas, también permitieron convencer a la opinión pública occidental de que «Bachar es el verdugo de Damasco» e imputarle a él todas las muertes de la guerra montada contra su país.


Mientras eso sucede, el Pentágono da luz verde a los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham y al ejército turco para que continúen su avance, tomen Damasco y derroquen la República Árabe Siria.


Los días 6 y 7 de diciembre, tiene lugar en Qatar el Foro de Doha. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, y numerosas personalidades del Medio Oriente participan en el encuentro. Al margen del Foro, se dan garantías a Rusia, que representa al presidente Assad, de que los soldados del Ejército Árabe Sirio (el ejército regular de Damasco) no serán perseguidos y que las bases militares de la Federación Rusa no serán atacadas. También se garantiza a Irán que los santuarios chiitas no serán destruidos. Teherán da la impresión de estar convencido de antemano.


El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, afirma que el primer ministro de Israel, Benyamin Netanyahu, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, consideraban que la operación debía terminar en ese momento. Es el Pentagono el que decide, junto al Reino Unido, seguir adelante hasta derrocar la República Árabe Siria [5].


El 6 de diciembre, en Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptaba la resolución 2761 [6], cuyo texto autoriza a no tener en cuenta las sanciones impuestas a los yihadistas cuando se realicen “operaciones humanitarias”. En otras palabras, la ONU, que antes nunca había autorizado la ayuda a las poblaciones que sufrían el yugo de Daesh, autoriza abruptamente que se comercie con Hayat Tahrir al-Sham. Ese brusco cambio de posición del Consejo de Seguridad corresponde a las instrucciones del consejero de las Naciones Unidas, Noah Bonsey. En febrero de 2021, cuando trabajaba para George Soros, ese personaje ya proponía optar por la “flexibilidad” hacia los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham [7].


El mismo 6 de diciembre, CNN transmite una entrevista del líder de Hayat Tahrir al-Sham, Abu Mohammed al-Jolani [8]. La entrevistadora, la periodista Jomana Karadesh, da relieve a ese personaje a pesar de que el sitio web Rewards for Justice, del Departamento de Estado de Estados Unidos, sigue ofreciendo una recompensa de 10 millones de dólares por toda información que permita la captura de este líder yihadista [9].






El 7 de diciembre, Hayat Tahrir al-Sham y Turquía toman la cárcel de Sednaya, hecho importante para la propaganda de guerra, que la presenta como «el matadero humano». Se afirma que en esa cárcel miles de personas han sido torturadas, ejecutadas e incineradas en un crematorio. Durante 3 días, los “Cascos Blancos”, ONG que ha salvado vidas pero que también ha participado en masacres, registran toda la cárcel y sus alrededores en busca de subterráneos secretos, de cámaras de tortura y del crematorio, pero no encuentran nada de eso. Finalmente, la periodista Clarissa Ward muestra en CNN la liberación de un prisionero que no había visto la luz del sol en 3 meses… pero que se ve limpio, bien vestido y con las uñas de las manos bien cuidadas [10].



Las acusaciones de torturas y ejecuciones sumarias contra el gobierno de Assad son especialmente mal intencionadas y sobre todo injustificadas. La prensa occidental no dice que, desde 2011, Bachar al-Assad impartió instrucciones que prohibían expresamente toda forma de tortura y que creó un ministerio de Reconciliación Nacional encargado de facilitar la reintegración a la sociedad de los sirios que en algún momento se habían unido a los yihadistas. Los medios occidentales tambien silencian el hecho que desde el inicio de la agresión contra su país Assad emitió alrededor de 40 amnistías generales.


El 8 de diciembre, el presidente Bachar al-Assad ordena a sus soldados deponer las armas. Damasco cae sin resistencia. Los yihadistas despliegan inmediatamente banderolas que ya traían con ellos y enarbolan el símbolo del nuevo régimen. Abu Mohammed al-Jolani (su verdadero nombre es Ahmed al-Charaa), emir de Hayat Tahrir al-Sham, ex combatiente de al-Qaeda y posteriormente número 2 en la jerarquía del Emirato Islámico (también conocido como Estado Islámico, EI, EIIL, ISIS o Daesh) toma el poder en Damasco. Rodeado de asesores británicos especializados en métodos de comunicación, al-Jolani se presenta en la Gran Mezquita de los Omeyas y pronuncia allí un discurso similar al que el ”califa” de Daesh, Abu Bakr al-Bagdadi, había pronunciado en 2019 en la Gran Mezquita al-Nuri, en la ciudad iraquí de Mosul.


Los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham acostumbran a tratar a los cristianos como mustamin, clasificación islámica para extranjeros no musulmanes que residen en suelo musulmán bajo ciertas condiciones. Por ahora, los yihadistas no exigen a los cristianos que cumplan el dhimmi (una serie de derechos y obligaciones que se aplican sólo a los no musulmanes) o que paguen el impuesto de la yizia. No fue hasta septiembre de 2022 que los yihadistas permitieron, por primera vez en 10 años, una ceremonia en honor de Santa Ana en la iglesia armenia de al-Yacubiyah, en la zona rural de Jisr al-Shugur, al oeste de Idlib.


Ya para ese momento, 3 000 soldados del Ejército Árabe Sirio se exilan en Irak, donde son desarmados y se les alberga en tiendas, en el puesto fronterizo de Al-Qaim, antes de trasladarlos a una base militar en Rutba. El gobierno iraquí anuncia que está tratando de obtener garantías para que puedan regresar a Siria [11]


El mismo domingo 8 de diciembre, el ejército de Israel inicia una gran operación de destrucción de todo el material de guerra y las fortificaciones del Ejército Árabe Sirio. En 4 días, 480 bombardeos aéreos israelíes destruyen la marina de guerra siria y numerosas fortificaciones e instalaciones militares sirias, principalmente los depósitos de armas y el equipamiento antiaéreo. Simultáneamente, los principales científicos sirios son asesinados.


Luego de visitar fortificaciones sirias vacías con un grupo de periodistas, un comandante regional israelí declara a sus invitados: «Está claro que nos quedaremos aquí por un tiempo. Estamos preparados para eso.» En el Golán ocupado por Israel, las tropas israelíes cruzan la línea de alto al fuego y ocupan más terreno en Siria. Según el ejército de Israel, esas tropas están creando una nueva “zona de seguridad”… para proteger la zona de seguridad que ya existía. En otras palabras, se trata de una nueva anexión. De hecho, Israel anexa el monte Hermon, desde donde puede vigilar toda la región.


El 9 de diciembre, el general Michael Kurilla, jefe de las fuerzas de Estados Unidos en el Medio Oriente (CentCom) viaja a Amman, la capital jordana, para reunirse allí con el general Yusef Al-H’naity, el jefe del estado mayor jordano. El general Kurilla reafirma a su interlocutor el compromiso estadounidense de apoyar militarmente a Jordania ante cualquier amenaza que pudiese venir de Siria durante el periodo de transición iniciado.


El 10 de diciembre, el general Kurilla visita las tropas de Estados Unidos ilegalmente desplegadas en suelo sirio y las unidades de las “Fuerzas Democráticas Sirias” (fundamentalmente mercenarios kurdos) en varias bases ilegalmente instaladas en Siria. Durante esa visita, el general Kurilla establece un plan para evitar que Daesh salga de la zona que el Pentágono le había asignado, para impedir que se inmiscuya en el cambio de régimen en Damasco. Aviones estadounidenses inician rápidamente una serie de intensos bombardeos para impedir que Daesh se mueva hacia Damasco.


El mismo 10 de diciembre, Hayat Tahrir al-Sham presenta a Mohammed al-Bachir, hasta entonces “gobernador” de Idlib igualmente designado por los yihadistas, como primer ministro del nuevo régimen. Apadrinado por el MI6 británico, Mohammed al-Bachir es un miembro de la Hermandad Musulmana. Francia, cuyo enviado especial –el ex ministro de Defensa Jean-Yes Le Drian, había negociado la nominación de Riyad Hijab, quien había desertado en 2012 luego de ser nombrado secretario del Consejo de Ministros por el presidente Assad– se da cuenta entonces de que ha sido engañado.


Esa misma noche, el nombre de Jean-Yves Le Drian deja de mencionarse como posible primer ministro de Francia y la presidencia de la República organiza la aparición en televisión del fiscal antiterrorista de París. Este último pone fin a las declaraciones entusiastas sobre el nuevo régimen de Damasco y recuerda a todos que Hayat Tahrir al-Sham está implicado en el asesinato del profesor francés Samuel Patty (perpetrado en 2020) y en la masacre de Niza, durante la cual murieron 86 personas (en 2016). A partir de ahí, la prensa francesa cambia de registro y comienza a interrogarse sobre el nuevo régimen sirio, que la prensa internacional sigue presentado como respetable.


El 11 de diciembre, las principales facciones palestinas presentes en Siria –el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), el Frente Democrático por la Liberación de Palestina (FDLP), el Movimiento de la Yihad Islámica palestina, el Frente Palestino de Lucha Popular– se reúnen en Yarmuk (Damasco) con varios enviados de Hayat Tahrir al-Sham. El Hamas y al-Fatah no participan en la reunión, donde los presentes deciden que ninguna facción palestina tendrá en Siria un estatus superior al de las otras, todas serán tratados de la misma manera. Todos los grupos palestinos representados en la reunión se comprometen a entregar sus armas.


El jefe del CentCom estadounidense, el general Michael Kurilla, prosigue su gira y viaja sucesivamente a Líbano y a Israel. En Beirut se reúne con el general Joseph Aoun, jefe del ejército libanés y, sobre todo, con su compatriota, el general estadounidense Jasper Jeffers III, jefe de las fuerzas especiales de Estados Unidos. En Tel Aviv, el general Kurilla se reúne con todos los jefes de estados mayores israelíes y con el ministro de Defensa, Israel Katz. Después de esos encuentros, el general Kurilla declara: «Mi visita en Israel, así como en Jordania, en Siria, en Irak y Líbano en estos 6 días ha subrayado la importancia de ver los desafíos y las oportunidades actuales con los ojos de nuestros socios, de nuestros comandantes en el terreno y de los miembros del servicio. Debemos mantener asociaciones sólidas para enfrentar las amenazas actuales y futuras que se ciernen sobre la región.»


El 12 de diciembre, el director del MIT (la inteligencia turca), Ibrahim Kalin, se convierte en el primer alto funcionario extranjero que se reúne con el nuevo régimen en Damasco. Ese mismo día, los mercenarios kurdos, que administran el noreste de Siria para las tropas ocupantes de Estados Unidos, izan la nueva bandera del país, con tres franjas verde, blanca y negra y tres estrellas rojas… la bandera de la época del mandato de Francia sobre Siria.


El 15 de diciembre, siguiendo los pasos del jefe de la inteligencia turca, una delegación de Qatar se reúne con representantes del nuevo poder en Damasco.


Decididamente empeñada en avalar las acusaciones sobre la práctica de la tortura que se atribuye al gobierno anterior, la periodista estadounidense Clarissa Ward muestra en CNN una serie de cadáveres hallados en la morgue de un hospital de Damasco, reeditando así la operación de intoxicación que CNN ya había realizado en 1989, durante el derrocamiento de Ceausescu, en Rumania [12].


Mientras tanto, decenas de miles de sirios huyen del país. No parecen convencidos de que los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham se hayan convertido súbitamente en gente civilizada.


NOTAS:


[1] «Documento interno de la ONU. Parámetros y principios de la asistencia de la ONU en Siria», por Jeffrey D. Feltman, Red Voltaire, 15 de octubre de 2017.

[2] «Hezbollah denuncia que Estados Unidos ‎busca provocar una hambruna en Líbano», Red Voltaire, 18 de junio de 2020.

[3] «Los 18 000 uigures de al-Qaeda en Siria», Red Voltaire, 19 de agosto de 2018; «La CIA y los yihadistas uigures», Red Voltaire, 18 de diciembre de 2019; “Uyghur fighters in Syria vow to come for China next”, Sophia Yan, The Telegraph, 13 de diciembre de 2024.

[4] «Juramento Nacional turco», Red Voltaire, 28 de enero de 1920.

[5] «Fidan: Nous avons négocié avec la Russie et l’Iran pour qu’en Syrie, ça se passe sans effusion de sang» [en espanol, “Fidan: Nosotros negociamos con Rusia e Irán para que en Siria no hubiese derramamiento de sangre”], Agencia Anadolu, 13 de diciembre de 2024; «“Israël ne voulait pas qu’Assad tombe”, affirme le chef de la diplomatie turque» [en español, “Israel no quería la caída de Assad”], I24 News, 16 de diciembre de 2024.

[6] «Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para eximir de sanciones sobre los yihadistas», Red Voltaire, 6 de diciembre de 2024.

[7] “In Syria’s Idlib, Washington’s Chance to Reimagine Counter-terrorism”, New Crisis Group, Noah Bonsey y Dareen Khalifa, febrero de 2021.

[8] “Syrian rebel leader speaks to CNN in exclusive interview”, Jomana Karadesh, CNN, 6 de diciembre de 2024.

[9] “Muhammad al-Jawlani”; Rewards for Justice, sitio web del Departamento de Estado estadounidense consultado el 17 de diciembre de 2024.

[10] “‘Are you serious?’: He spent months in a Syrian prison. CNN’s camera caught the moment he’s freed”, Clarissa Ward, CNN, 11 de diciembre de 2024.

[11] «خاص»

[12] “Battered corpses show the horrors of life and death under Syria’s Assad”, Clarissa Ward, CNN, 12 de diciembre de 2024.