18 abril, 2015

La matanza de la Universidad de Kent (Ohio) - 4 mayo 1970



Uno de los crímenes mas impactantes y desconocidos de la historia de EEUU fue perpetrado por los soldados de la Guardia Nacional el lunes 4 de Mayo de 1970. 


Ese día cuatro estudiantes de la universidad estatal de Kent fueron abatidos por disparos de las tropas de los EEUU.

En 1970 la primera legislatura de Richard Nixon estaba en su segundo año y el presidente había prometido durante la campaña electoral de 1968 poner fin a la intervención militar estadounidense en Vietnam antes de el fin de su mandato; sin embargo, la implicación de Laos y Camboya en el conflicto no solo prolongó la guerra, sino que, a raíz de este acontecimiento, el gobierno de Nixon decidió incrementar el número de acciones militares en el sureste asiático y, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, se llevaron a cabo los impopulares sorteos de reclutamiento. 

Estas medidas, sumadas al aumento del numero de bajas militares y civiles en el conflicto, sensibilizaron en contra de la guerra a la población de EEUU, en especial a la comunidad universitaria, la cual no tardó en mostrar su descontento convocando varias manifestaciones pacifistas en las universidades de todo el país. 

El jueves 30 de Abril el presidente Nixon anuncia por televisión el inicio de una incursión militar al interior del territorio de Camboya.

Durante los días siguientes los estudiantes de la universidad de Kent se reunieron en asambleas públicas para organizar las protestas contra la política de Nixon. Los manifestantes estaban furiosos y en los días 1, 2 y 3 de Mayo se perpetraron algunos destrozos y saqueos en comercios locales. 

Después de esto, los rumores sobre disturbios entre estudiantes y policías se propagaron rápidamente por la localidad de Kent y sus alrededores, creando un clima de inseguridad.

La falta de efectivos policiales llevó al alcalde de Kent, Leroy Satrom, a solicitar la ayuda de la Guardia Nacional para reforzar a las fuerzas de seguridad locales; su principal cometido seria disolver los grupos de estudiantes y bandas juveniles que protestaban en el centro de la ciudad y el área universitaria. 

Aunque el numero de manifestantes era elevado, por lo general no se registraron demasiados disturbios y saqueos; aun así, el gobernador de Ohio, James A. Rodees, decidió tomar el mando de todas las fuerzas policiales y militares con el fin de sofocar las protestas lo antes posible.

El lunes 4 de Mayo se convocó una protesta en el Campus del Commons. 

Las autoridades locales la prohibieron, pero, pese a ello, antes del mediodía unos 2000 estudiantes se concentraron en torno al campanario del Campus (lugar donde se celebraban eventos deportivos de la universidad) y tres compañías de la Guardia Nacional fueron movilizadas con el fin de disolver la manifestación. 

En un principio, la policía intentó dialogar con los estudiantes; ante la negativa de estos a disolverse, se dió orden a la Guardia Nacional de utilizar gases lacrimógenos contra la multitud. 

Un cambio inesperado en la dirección del viento alejó el gas lacrimógeno de los estudiantes, que tomaron los botes de gas y los lanzaron contra los soldados.

Los militares tuvieron que utilizar mascarillas antigás para no resultar intoxicados, y este hecho suscitó mucho nerviosismo entre las tropas. 

Después de arrojar los botes de gas, algunos estudiantes empezaron también a lanzar piedras. 

El pánico se apoderó de algunos soldados, que abrieron fuego sobre la multitud; el tiroteo duró solo unos segundos; trece estudiantes fueron alcanzados por los disparos y cuatro de ellos fallecieron a causa de las heridas.


Jeffrey Glen Miller,  disparo en la boca.

Alison Krause, disparo en el pecho.

William Knox Schroeder, disparo en el pecho.

Sandra Lee Scheuer, disparo en el cuello.

A raíz de lo ocurrido, las protestas en contra de la guerra y el sentimiento anti-militarista se acrecentaron por todo Estados Unidos y 450 universidades de todo el país cerraron en dos jornadas de huelga en protesta por el matanza. 

Las manifestaciones más violentas se produjeron en Washington DC, donde 100.000 manifestantes ocasionaron graves destrozos y se enfrentaron con la policía; la situación se volvió tan tensa que el propio Nixon tuvo que ser evacuado de la Casa Blanca en dos ocasiones. 

Después del crimen de Kent el FBI inició una investigación para esclarecer los hechos, se identifico a los ocho soldados que habían abierto fuego contra los estudiantes y se concluyó que la Guardia Nacional había respondido de manera desproporcionada a la amenaza de los manifestantes. 

La autoridad militar se defendió alegando que el gobernador Rodees había tomado el mando de las fuerzas militares y había ordenado disolver a los estudiantes por todos los medios posibles. 

Los juicios por los cuatro asesinatos se prolongaron hasta 1974; ese año, el tribunal absolvió a los soldados por falta de pruebas.

En la actualidad la universidad de Kent recuerda a las victimas con actividades y marchas silenciosas organizadas cada 4 de mayo desde 1971.

Publicado 20 Febrero 2014 por Julio Vega










































































15 abril, 2015

A veces veo Gatopardismos

martes, 14 de abril de 2015


Al sistema se la repampinfla el bipartidismo existente. Cuando este deje de resultar sostenible y útil para salvaguardar los privilegios de las élites, lo enterrarán igual que han hecho con el monarca campechano o el virrey de Catalunya -Jordi Pujol-. Hemos visto como Podemos subió como la espuma gracias en gran medida a su presencia mediática, pero se acabó la broma, hasta aquí habéis llegado muchachos. Ahora es Ciudadanos quien goza de proyección mediática. ¿Serán Podemos y Ciudadanos los nuevos PsoE-PP?

Podemos es como la válvula de seguridad de una olla express; impide que la olla reviente liberando la sobrepresión.

El régimen debería dar las gracias de que Podemos exista y acepte sus amañadas reglas de juego canalizando la frustración y la ira de los desposeídos.

Del revolucionario "No nos representan" de las inflamadas plazas, hemos pasado a una esperanza electoral reformista que ha vaciado las calles desarbolándolas de activistas, ahora comprometidos en Podemos-Ganemos.

¿Qué pasará si estas nuevas fuerzas políticas no logran ganar las elecciones?, ¿y si ganan y no pueden implementar sus medidas?, ¿cómo gestionar tremebunda decepción?, ¿cuánto tardarán en convertirse en sistémicas, tal cual les sucedió a las organizaciones de izquierda que les precedieron y tanto aborrecen?

¿Qué estaría pasando ahora si estas iniciativas electorales no existiesen? Quizá hubiese aumentado la presión en la calle y con ello también la represión de la misma, y… Quién sabe si en tales circunstancias no hubiese caído ya el gobierno.

No, no me ilusiona un cambio basado únicamente en las urnas. Es cómo una película que ya hemos visto demasiadas veces y conocemos su final.
Y siento las calles tan vacías...


08 abril, 2015

Las lentejas de Diógenes


Le dijo Aristipo: “Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas”.

A lo que replicó Diógenes: “Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey”.

07 abril, 2015

Ambroise Boimbo



Ambroise Boimbo 
El hombre que arrebató el sable al rey Balduino de Bélgica, sobrino del sanguinario criminal Leopoldo II. 


Ambroise Boimbo, un compatriota que confiscó la espada del Rey Baudoin, durante su paseo triunfal por las calles de Leopoldville, actual Kinshasa, capital del país, el 29 de junio de 1960 para la declaración de la Independencia del entonces Congo Belga. Durante los festejos de tan señalado día, Boimbo, antiguo combatiente que más tarde se hizo electricista, llevó a cabo un acto impensable entonces: confiscar la espada real, símbolo del poder, al rey de Bélgica en su coche descapotable.

Para que su acto no se quede en una simple anécdota, y sin necesidad de recordar la oscura historia colonial belga en el Congo, es importante puntualizar que este país, la República Democrática del Congo, se diferencia de todos los demás países africanos por el hecho de que no fue una colonia belga sino más bien una propiedad privada, personal del rey Leopoldo II de Bélgica.

El Rey mandó al periodista y explorador británico, Henri Morgan Stanley, a una expedición para que le buscara a su medida un trozo del magnífico pastel africano. Después de convencer a más de 400 jefes tribales que abandonaran sus reinados, Stanley adquirió para el enriquecimiento personal del rey belga, una superficie equivalente a 75 veces el tamaño de Bélgica.

Y tras casi 80 largos años de saqueo sistemático de los recursos, tanto humanos como naturales del Congo, el rey Boudoin llega para conceder la Independencia a un pueblo valiente, haciendo unas declaraciones, a nuestro entender, inoportunas, de que esta independencia que se va a dar al pueblo congoleño es fruto del ingenio político de su tío Leopoldo II, olvidando que este ha sido responsable de muertes, amputaciones de brazos y violaciones de más quince millones de víctimas congoleñas. Es en este contexto insultante para la dignidad humana que Ambroise Boimbo, desafío así a la autoridad establecida como diciendo muy alto y claro “No recibimos esta libertad en forma de regalo real, lo hemos arrancado con sufrimiento y sacrificio”.

Para muchos congoleños, la declaración de la Independencia no se hizo por el discurso del rey del 30 de junio de 1930, si no por la confiscación de la espada un día antes (29 de junio de 1960).


Papy Sylvain Nsala

05 abril, 2015

Contra el Progreso

https://argelaga.wordpress.com/2015/03/27/1713/
por guntherweil



Contra el Progreso, es un texto clásico y verdaderamente anticipador, escrito por Agustín García Calvo en el exilio y publicado en “Frente libertario” en 1971. Con el fin de amenizar una tertulia con viejos y jóvenes libertarios, que al no ser gente de partido sabían conversar, Agustín prepara un pincho moruno con las nociones abstractas de Futuro, Tiempo, Progreso e Historia, que tanto han servido a la dominación como pilares de su ideología. 

Parece que la idea de progreso se le impone a todo el mundo: no solo a las gentes de orden, también a los que pretenden estar a la izquierda del Señor, todos creen que la humanidad está algo así como avanzando por una ruta y hacia un futuro; y por consiguiente, es un deber para todos los que luchan por el bien de la humanidad o incluso por el suyo propio: ser progresista, esto es, colaborar al advenimiento del futuro, no quedarse atrás en la marcha del tiempo, no quedarse subdesarrollado: progresar, qué diablos, desarrollarse como Dios manda, y progresar uno mismo, o los negocios o la nación de uno o la humanidad entera, pero en todo caso, progresar. 

El reinado de esta fe en parte se ha extendido tanto -yo creo- por culpa de la mucha velocidad que la Historia ha venido cogiendo en los últimos tiempos, que a las gentes de la cáscara amarga, revolucionarios, libertarios y demás, no les ha dado tiempo a ponerse a la altura de las circunstancias. Que es que, efectivamente, hace todavía un siglo, y en muchos sitios al menos, las gentes de orden eran, casi como por esencia, conservadores, enemigos de novedades, tirando a mantener siempre la situación reinante, defensores siempre de lo viejo frente a los peligros de los cambios. Y entonces, claro, lógicamente, a los que quisieran presumir de revolucionarios y de estar en contra no les quedaba más remedio que ser innovadores, progresistas, poner la vista en el futuro, ya que los otros parecían ponerla en el pasado. 

Ahora bien, hace ya bastante tiempo que las derechas, por la fuerza de las cosas, se han hecho casi por todas partes (quitando algunos restos de conservadores anacrónicos) dinámicas y francamente progresistas: dinámicas y progresistas se han hecho, también bajo sus formas extremadas o morbosas, que solemos llamar fascistas (quién más progresista, quién más realizador de innovaciones, quién más creyente en el destino y el futuro salvador que los regímenes que crearon los cohetes intercontinentales y desecaron las marismas de Roma), pero también dinámicas y progresistas bajo sus formas liberales y democráticas, donde el ideal de la subida del nivel de vida y la conquista de las metas sucesivas de la ruta de la historia son el estribillo hasta de los políticos más reaccionarios; que pueden diferir en los detalles de esos ideales o en los procedimientos para perseguirlos, pero ninguno se atrevería a presentarse ya con ideas inmovilistas y conservadoras. Y las formas más nuevas del poder que dondequiera triunfan, las que solemos reconocer como tecnocráticas, ¿cuáles son sino las más modernas, avanzadas, progresistas y dinámicas de todas?: la estadística, la administración racional, el ordenador, etc., son sus armas; el nivel de vida, la conquista del espacio, el desarrollo de la industria, las autopistas, la televisión en color, etc., son sus metas. 

Y a pesar de todo, siguen los camaradas creyendo que pueden también ellos seguir creyendo en lo mismo que los señores creen y compitiendo incluso con los señores a quién es más progresista o con un progresismo más de veras progresista; y no ya sólo digo los viejos adherentes del socialismo o de los diversos partidos comunistas (que aquí desde luego la cosa es clara, y la misma coexistencia pacífica entre democracias socialistas y liberales está asentada en esa fe común y en la competencia por el mejor progreso), pero también muchos de los que prefieren llamarse anarquistas o libertarios. Es como si la diferencia estuviera en la forma de imaginar el futuro que los unos y los otros tienen y, por consiguiente, en los medios más o menos revolucionarios que recomiendan para alcanzar ese futuro, pero que de lo que se trata es de luchar por el mejor futuro de la humanidad. 

Bien, pues aquí os digo y os recuerdo que eso es una ilusión funesta: que con los que mandan el pueblo no se puede estar de acuerdo en nada: que no se puede estar contra el poder y participar al mismo tiempo en ninguna de las ideas que el poder sostiene y que sostienen al poder. La noción de progreso no sólo no es inocente y neutra, sino que es hoy una de las armas y trampas más temibles del poder frente a la reclamación del pueblo, esto es, de los miserables de la tierra. Ellos pueden tener falta de pan, pero no es “pan” lo que gritan cuando se levantan contra el poder (ni mucho menos “automóviles” o “televisores”), sino que su grito sigue siendo “¡Libertad!”. Y entre esa contra-noción o contradicción de “libertad” y la noción de “progreso” no hay amistad posible ni componenda. 

Esto podría razonarlo más largamente, si hubiera sitio para ello, o sea seguir dando la razón a lo que el corazón sin duda os dice a todos cuando rompéis con las ideologías con la que cada día la propaganda del Estado y sus servidores os machaca; pero que me baste, para acabar con la cuestión, invitaros a hacer un par de consideraciones: 

A) Una, metafísica: a saber, que hay contradicción de raíz entre la idea misma de futuro (que es igual que la idea de tiempo) y el intento de negación del poder, llámesele revolucionario o libertario o como os guste: el grito de libertad está contra la idea misma de futuro; si se habla de futuro, es que se está queriendo conocer lo que nos espera y lo que esperamos; porque hablarse, se habla de las cosas que se conocen; ahora bien, ¿qué quiere decir que conocemos el futuro, sus metas, sus rutas y los medios para alcanzarlo?: quiere decir que lo estamos reduciendo a ser en substancia lo mismo que lo que ya conocemos y padecemos, a ser la continuación de lo mismo de siempre; y si estamos en contra de esto que conocemos y padecemos, ¿cómo vamos a querer hablar de su futuro?: su futuro forma parte de ello mismo. Dicho de otro modo: cuando se dice que en este Estado que nos vive las gentes están oprimidas y esclavizadas por el poder, hay que entender que también lo están sus imaginaciones y sus proyectos; y cualquier futuro en el que creamos desde este mundo de esclavitud tendrá que ser, ya desde nuestra creencia misma, un futuro esclavo; cambio de cara del Señor para seguir siendo el mismo y mantener dinámicamente su dominio. 

B) Otra, histórica. La mera observación de unos cuantos hechos que tenemos a la vista: si nos fijamos en los cebos del progreso, los chismes de confort, los medios de facilitar la vida y de ayudarnos a gozar de ella, notaremos enseguida una diferencia entre los más antiguos de ellos, tales como el tren, el servicio de correos y telégrafos, la calefacción de agua, telares mecánicos o grúas, y los más recientes, como el automóvil individual, la televisión, el cemento armado, los satélites artificiales: de los primeros puede todavía sentirse, aunque sea dudosamente, que sirven realmente para algo de lo que dicen, para facilitar un poco el vivir, para liberar un poco de penas, trabajos y preocupaciones, para ayudar un poco a gozar de las otras cosas; respecto a los segundos, en cuanto los miramos serenamente y sin tomar por sentimientos nuestros los tópicos de la propaganda, apenas cabe duda alguna de que no sirven para nada de eso, sino más bien para lo contrario: para carga, para aumento y construcción de las dificultades, para alejamiento de los goces. Y bien, ¿qué quiere decir esto? Uno diría que está bastante claro: que a medida que el progreso ha ido desarrollando sus realizaciones y consolidando sus ideales, ha venido demostrándose como elemento de opresión y de esclavitud; que a medida que el progreso progresaba, revelaba la verdad de su mentira. 

Y, sin embargo, por la propia inercia de la Historia, parece estar tan sólido y arraigado todavía el dominio de ese ideal funesto, hasta entre los mismos enamorados de la libertad, que seguramente muchos dudaréis si tomaros este sermón en serio. Y eso a pesar de que bien tenéis por lo menos el ejemplo de tantas bandadas de muchachos por Norteamérica o por Europa que, más o menos torpemente y con más o menos desviaciones, aciertan a rechazar con su propia vida algunos de los aspectos de ese ideal y sus realizaciones. 

Hermoso sería el día, hermosa la noche, que estallaran unos cuantos atentados llameantes contra coches particulares, contra el cemento de autopistas y bloques de viviendas, contra antenas de televisión por los tejados. Y que a las llamas de esos atentados contra los símbolos del progreso pudieran leerse algunas claras palabras que explicaran a los rebaños metropolitanos cómo esos atentados, por el hecho mismo de no ir contra las figuras tradicionales del poder, sino contra sus formas más progresadas de imposición en la vida, iban más al corazón de un poder que ha puesto su corazón en su progreso. Entre tanto, me habré de contentar con invitar a los lectores a través de estas letras impresas a pronunciar conmigo algunos mueras como los siguientes: 

¡MUERA EL AUTOMÓVIL! 

¡MUERA LA TELEVISIÓN! 

¡MUERA EL FUTURO! 

¡MUERA EL TIEMPO! 

Y si acaso todavía, tú que me lees, te quedas preocupado al leer esto y me preguntas inquieto por tu futuro o por el futuro de tus nietos, y que, bien, que tal vez no esté mal eso de rebelarse contra el progreso, pero que qué vamos a hacer después, que bien está destruir, pero que, de todos modos, habrá que ver cómo va a vivir la gente, cómo va a construirse, en suma, el reino del futuro, a eso no me queda sitio para contestarte más que lo siguiente: que si tú eres anarquista, mi abuela se llamaba Acracia.


02 abril, 2015

¿Quieres 'fracking'? ¡Toma tres vasos!

En una audiencia ante el comité de la Conservación Petróleo y Gas de Nebraska, un agricultor local dejó sin palabras a los miembros de la junta, partidarios de la fracturación hidráulica o 'fracking', después de ofrecerles que bebieran agua contaminada debido a este polémico método de extracción.

El agricultor, James Osborne, aprovechó para explicar visualmente los estragos que causarían los residuos del 'fracking' en la masa acuífera de ese estado, llenando tres vasos agua que contenía una mezcla de los aditivos usados para la fracturación hidráulica.

El comité se encuentra celebrando audiencias públicas sobre una propuesta de una empresa petrolera para enviar las aguas residuales del 'fracking' de otros estados a Nebraska, donde sería desechada en un "pozo de eliminación" del condado de Sioux. Según un informe, la Terex Energy Corp. planea trasladar hasta 10.000 barriles diarios de aguas residuales, contaminadas de productos químicos, a Nebraska para su eliminación, según publica Raw Story.



Osbourne explicó al comité que el agua contaminada podría afectar a todo el estado de Nebraska en caso de derramamientos o filtraciones en la capa freática.

En referencia a la conversación que con anterioridad tuvo con miembros del comité, Osbourne expuso: "Esta mañana, ustedes me dijeron que beberían este agua ¿no?", afirmó señalando al líquido contaminado. "¿La beberían? ¿Sí o no?", preguntó dirigiéndose al comité, del cual solo recibió un tenso silencio.

Seguidamente el agricultor explicó que el agua contaminada atravesaría todo el estado en tan solo tres días y que "seguramente habrá derrames y filtraciones". Acto seguido dejó los vasos sobre la mesa y salió del recinto entre aplausos.
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ver también fracking y seísmos