Double Down News - 7 jul 2026
For decades, the Western war machine assumed its high-tech hegemony was untouchable. Not anymore...
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Double Down News - 7 jul 2026
For decades, the Western war machine assumed its high-tech hegemony was untouchable. Not anymore...
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Today, Israel launched a deadly strike on the Beirut suburb of Dahieh.
It did so despite warnings from Iran that Iran would strike northern Israel if Israel bombed Beirut again.
True to its word, the Iranian military just launched a series of missiles strikes on northern Israel. Iran has dubbed this military operation as "True Promise Five".
Dimitri Lascaris is in Beirut, Lebanon today, and reports on what is happening there.
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Veterans For Peace – 04/11/2025
Traducción: Arrezafe
KJ Noh – Gracias. Es un gran honor estar aquí con ustedes. Les pido disculpas por no poder asistir en persona. Recientemente tuve un accidente automovilístico que me dejó con algunas secuelas cerebrales, por lo que viajar me resulta un tanto difícil. También les pido disculpas si cometo algún error al hablar o si mi razonamiento no es fluido; en esta ocasión, pueden atribuirlo a causas fisiológicas.
Quiero empezar diciéndoles que creo que nos encontramos en una situación sumamente peligrosa. Creo que la guerra es inminente, que estamos muy cerca de la guerra con China. Ya estamos en guerra en Asia Occidental. Ya estamos en guerra en Europa, con Rusia. Y creo que la guerra contra China es inminente.
No me complace decirlo, aunque llevo mucho tiempo hablando de ello, pero creo que nos acercamos cada vez más al abismo. Sin ánimo jactancioso, predije que estallaría la guerra con Rusia y predije que estallaría la guerra con Irán, y he estado prediciendo que Estados Unidos está escalando el conflicto hacia una guerra contra China, y que estamos muy cerca de dicha guerra. Me siento como una Casandra por reiterarlo, pero creo que es algo importante que debemos transmitir.
Un breve recordatorio, por si acaso alguien lo necesita: la guerra es algo realmente espantoso. Hoy, en la guerra genocida que está teniendo lugar en Palestina, vemos a niños asesinados a tiros, torturados y matados de hambre. Vemos a padres asesinados a tiros por el delito de querer alimentar a sus hijos. Vemos a médicos asesinados a tiros por el delito de querer salvar vidas. Vemos a periodistas asesinados a tiros por el delito de querer informar la verdad. Y vemos cómo asesinan a balazos a personas simplemente por ser palestinas, por hallarse en ese territorio. Sabemos lo horrible que es todo esto. Incluso a nivel personal, podría relatar muchas historias sobre mi propia familia que reflejarían este horror. Pero no me parece que sea necesario. Como veteranos, o mayoría de veteranos, algo sabemos sobre todo esto. Pero, permitirme que os diga lo que yo veo y por qué lo hago público.
Por supuesto, podemos examinar los documentos políticos, las guías de planificación de defensa, el Comité de Acción Política (PAC, siglas en inglés), todos esos documentos que han estado preparando el terreno ideológico para la guerra. También podemos observar la gran estrategia, las guías de planificación de defensa, la estrategia de seguridad nacional y la estrategia de defensa nacional. Asimismo, podemos analizar la legislación y las asignaciones presupuestarias, y cómo estas se traducen en políticas específicas sobre el terreno, incluyendo ejercicios militares, capacidad industrial y alianzas concretas. Todo esto es visible, pero también podemos analizar la historia.
Por ejemplo, la historia de Estados Unidos en su relación con China se divide en cinco fases. La primera fue la colonización. La segunda, la guerra, abarcó desde 1949 hasta la década de 1970, hasta la administración Nixon. Luego, entre 1979 y 1990, tuvo lugar el breve período de Dayton. Posteriormente, se implementó una política de acercamiento basada en la integración y absorción del régimen. Esto se extendió desde 1990 hasta aproximadamente 2008, cuando se creía que China colapsaría debido a sus propias contradicciones internas o sería absorbida por el sistema estadounidense, convirtiéndose en un subordinado de su régimen imperial. A partir de 2008, se retomó una política bélica.
Así pues, comenzamos a vislumbrar una doctrina bélica previamente planeada. Se la denominaba batalla aeronaval, basada en la doctrina bélica estadounidense, mientras que en la Unión Soviética se la denominaba batalla aeroterrestre, en la cual, a su vez, se basaba en la doctrina bélica israelí de la guerra de Yamipur. En esencia, se trata de un plan de decapitación, de conmoción y pavor contra China, que se lleva planeando desde 2008. Junto al conflicto sur de China, vimos el giro decisivo hacia Asia que supuso la declaración formal de cercar y contener, en el sentido de asediar, a China. También vimos la alianza transpacífica, que constituía el brazo económico de la guerra.
Quiero señalar que, si analizamos la guerra, podemos observar tres fases distintas. La primera es la guerra de la información. Cuando Estados Unidos decide entrar en guerra con un país, debe fabricar consenso presentando la guerra como una campaña de marketing, como un producto. Esto implica una demonización masiva y una exageración desmesurada de la supuesta amenaza para así lograr dicho consenso. Creo que esto ha estado ocurriendo e intensificándose ininterrumpidamente hasta alcanzar el punto en que la guerra es posible: el 83% de la población estadounidense cree que China es una amenaza. Y, por supuesto, han fijado en su calendario la fecha en que supuestamente entraremos en guerra: en torno a 2027.
La segunda fase de la guerra, o la segunda señal para el inicio de la misma, es la preparación del teatro de operaciones. Lo que significa acondicionar el escenario bélico. Y esto incluye preparar a las tropas, realizar ejercicios y movilizar las reservas. Si se les pregunta a los estudiantes reservistas, por ejemplo, por qué faltan a clase con frecuencia, simplemente responderán que se preparan para la guerra contra China. Estos ejercicios de los reservistas se vuelven cada vez más frecuentes e intensos. También se observa un pre-posicionamiento de tropas, armamento, suministros logísticos y combustible, así como el fortalecimiento masivo de las alianzas.
El tercer elemento que realmente indica la proximidad de la guerra es la provocación constante. Es como en el baloncesto: uno penetra continuamente a la zona para intentar provocar una falta. Una vez provocada, se logra que todo el público baje de las gradas a la cancha y comience la pelea. Creo que este es un aspecto ya muy avanzado. Y, volviendo a la idea de la guerra mediática, todos sabemos que la verdad es la primera víctima de la guerra. Y sabemos que la guerra se caracteriza por la manipulación o deformación de la realidad y del lenguaje. Cuando los países entran en guerra, lo primero que se manipula es el lenguaje. Así, "defensa" significa en realidad "ofensiva", "operaciones" significa "combate", "disuasión" significa "provocación", "presencia rotatoria" significa "base militar, frente", "seguridad" significa "hegemonía", etc., etc. El lenguaje se distorsiona. Ya estamos inmersos en esta fase.
Pero hay otra señal que quiero destacar, y es que cuanto más nos alejamos de la verdad, más cerca estamos de la guerra. Por lo tanto, cuando oigamos cosas absurdas, debemos entender que nos están preparando para futuras atrocidades. Quienes nos transmiten cosas absurdas nos están preparando para dichas atrocidades.
El segundo punto que quiero destacar, y que se relaciona con la preparación del escenario, es el grado, la intensidad, el alcance, la duración y el ritmo de los ejercicios militares que se están llevando a cabo actualmente.
Así, se pueden realizar ejercicios entre brigadas, divisiones e incluso cuerpos enteros del ejército o ejércitos, incluyendo ejercicios de entrenamiento de campo, de mando y de despliegue. Esto significa algo mucho mayor que cualquier otro ejercicio a gran escala. Literalmente, se trata de departamentos enteros trabajando conjuntamente. Hablamos de todo el departamento del ejército operando con la fuerza espacial y coordinando ejercicios. Esto crea un marco general que sirve de base para coordinar ejercicios de menor dimensión, como Talisman Sabre, que involucra a 19 países y que es uno más de los que se están llevando a cabo actualmente. La intensidad, la escala, el ritmo y el alcance de estos ejercicios son cada vez mayores.
Veamos el caso de Corea, por ejemplo. Cuando yo estaba en el ejército, los ejercicios destinados a fomentar el espíritu de equipo duraban unas semanas. En 2023, se realizaron 250 días de ejercicios. El año pasado, en 2024, realizaron 275 días de ejercicios casi sin interrupción, incluyendo 20 simulacros de bombardeo nuclear. Incluso se está considerando la posibilidad de emplazar armas nucleares en territorio coreano. Hace apenas unos meses, tuvo lugar un ejercicio con bombardeo real a consecuencia del cual se dañaron o destruyeron 150 casas en una aldea llamada Noi, en Corea del Sur. ¿Por qué ocurre esto? Primero, claro está, porque se utiliza munición real. Pero segundo, porque se realizan ejercicios a una escala, alcance y ritmo tan extraordinarios que es inevitable que se produzcan este tipo de errores. En otras palabras, al igual que en una guerra se producen errores de fuego amigo, cuando los ejercicios militares alcanzan ese ritmo e intensidad, se producen incidentes de fuego amigo con daños colaterales, incluso en los entrenamientos.
Así que estamos viendo ensayos técnicos y ensayos generales. Nos estamos acercando a un escenario real. Estas son cosas que he constatado y que considero importantes. Las tropas estadounidenses están ensayando la transferencia de personal militar. No sé cuándo fue la última vez que se realizaron ejercicios militares tan detallados que involucraran la transferencia de personal militar, pero este es el nivel al que lo están haciendo. También quiero señalar que, muy recientemente, el gobierno surcoreano casi provocó una guerra contra Corea del Norte. Hay pruebas contundentes que demuestran que se enviaron varios drones a Corea del Norte con la intención de provocar una guerra. Esto tendría dos consecuencias. Primero, justificaría un golpe militar y la declaración de la ley marcial. Segundo, una vez que estallara la guerra con Corea del Norte, y dado que Estados Unidos tiene el control operativo sobre las tropas surcoreanas, 3,6 millones de soldados, incluyendo reservistas, quedarían automáticamente bajo control militar estadounidense, lo que proporcionaría una enorme cantidad de carne de cañón. Pero, una vez más, la creciente escala, alcance, intensidad y ritmo de los ejercicios bélicos nos deja claro que no se trata de un simulacro, sino de una puesta en escena. Es un ensayo técnico al que muy pronto seguirá la producción completa.
También quiero referirme a quienes piensan que no, que esto no está ocurriendo o que no puede estar ocurriendo, y lo entiendo, nadie quiere la guerra y nos defendemos mediante diversos pretextos para no creer lo que está ocurriendo. En cierto modo, preferimos negar la evidencia. Y, por supuesto, algunos dicen: «Bueno, Trump quiere la paz». A lo cuál debo responder que no, que Trump no es un presidente pacifista, y que, si es lo que piensan, están muy equivocados. Su administración está llena de halcones neoconservadores que incitan y fomentan la guerra. Por eso vemos una escalada continua: guerra en Irán, guerra en Europa, guerra en Asia Occidental y, próximamente, guerra contra China, guerra en el Pacífico.
Hay quienes dicen: «Es una locura. Es irracional. ¿Por qué harían algo así?». Quiero recordarles lo irracional y absurda que ha sido siempre la política estadounidense. Claro que podemos decir que es el mayor promotor de la violencia y demás, pero además quiero que piensen en personas concretas, como Curtis Lemay o Kurt Campbell. Kurt Campbell era subsecretario de Defensa para Asuntos Políticos cuando dijo, y lo cito textualmente, que desataría una magnífica sinfonía de muerte en Asia. Este es el lenguaje que usaban: «Sinfonía de muerte». ¿Recuerdan a Stuart Seldowitz?, el halcón del Departamento de Estado responsable de la política sobre Palestina que increpó a un vendedor callejero de faláfel, diciéndole que 5000 niños palestinos muertos no eran suficientes. Y lo decía descaradamente mientras lo grababan.
Así que, si piensan que apelar a la bondad o la irracionalidad evitará la guerra, creo que se llevarán una sorpresa. Algunos argumentan que sería perjudicial para el comercio y la economía, pero actualmente estamos inmersos en un proceso de desacoplamiento. Estamos en plena guerra arancelaria, guerra diseñada para ver si pueden forzar a otros países a disociarse masivamente de China, tal como se planeó originalmente en el acuerdo transpacífico. Y, por supuesto, respecto a la racionalidad, estamos quienes sostenemos que, ciertamente, no pueden de ninguna manera ganar una guerra convencional. Si atienden, por ejemplo, la conversación entre Elbridge Colby y Lyall Goldstein (Subsecretario de Defensa para Política, y experto en Taiwán del Colegio de Guerra de EEUU), Lyall Goldstein le dice al Sr. Elbridge Colby: "No hay manera de que ganemos. Llevo tres décadas estudiando esto y no hay manera de que ganemos esta guerra; se trata de una disputa interna en la que no deberíamos involucrarnos”. A lo que Elbridge Colby, exponiendo su verdadero pensar, responde que para él se trata de una cruzada ideológica. Pero no solo eso, si uno observa la trayectoria de Elbridge Colby durante los últimos diez años, verá que ha estado argumentando en esa línea y reflejándola en documentos políticos ante el Comité de Armamento del Senado. Hoy, Elbridge Colby, subsecretario de Defensa para la Política, afirma que tenemos un as bajo la manga: las armas nucleares, y que debemos incorporarlas a nuestra guerra contra China. Así se pronuncia también el Atlantic Council, afirmando que se debe simplificar el espectro de la guerra transitando de la guerra convencional a la nuclear. Este es el as que dicen guardar bajo la manga: la guerra nuclear. Y no solo la guerra nuclear, sino un golpe nuclear por sorpresa, lo que técnicamente se denomina doctrina de contrafuerza. Y por eso nos encontramos en una situación muy peligrosa. A veces hablo con la gente y les digo que Estados Unidos padece la falacia del oso grizzly. El 6% de los adultos en Estados Unidos cree que puede luchar contra un oso grizzly a mano limpia y vencerlo. Incluso tienen folletos explicativos sobre cómo hacerlo. Es una locura. Pero la locura está arraigada en el sistema, y quienes quieren usar armas nucleares están locos porque eso supondría el fin del mundo.
Pero recuerden, la élite imperial gobernante, creo yo, preferiría el fin del mundo al fin de su poder y privilegios. Hay quienes responden diciendo que eso sería una locura, dado que todos moriremos. Pero, como dije, hay quienes piensan que pueden ganar, creen que un grupo de incautos que les dará la victoria. Algunos piensan que pueden sobrevivir. Ya saben, tienen sus búnkeres. Zuckerberg tiene el suyo en Hawái. La élite gobernante cree que puede sobrevivir y que, de todas formas, el planeta está superpoblado. Algunos creen en el advenimiento bíblico, tienen tal conflicto de intereses que desean provocar el fin del mundo para ser salvados. Y algunos (aquí me burlo) parecen estar ya muertos. Peter Teal parece el cadáver calentado de Roy Conn. Es decir, parece un producto de la IA. No creo que estén vivos. Todo esto se resume en que creo que están dispuestos a arriesgar el fin del planeta con tal de mantener su poder y sus privilegios. Poderes y privilegios que en realidad tienen mucho que ver con los problemas del capitalismo tardío. El capitalismo siempre está en crisis, y cuando la situación se descontrola por completo, la forma de reanimar su cadáver es aplicarle un desfibrilador, y ese desfibrilador es siempre la guerra. Por eso quiero que seamos conscientes de que este es un momento muy, muy peligroso.
Una última cosa, tan solo un minuto más. Podemos tener muchas teorías y muchas dudas, y existen múltiples factores que de algún modo determinan nuestro discernimiento. Quiero traer a colación la teoría de la detección de señales. Algunos de ustedes, como radioaficionados, tal vez la conozcan. Se trata de la idea de que en una emisión normal hay ruido, luego señal y así alternativamente. La señal siempre se mezcla con el ruido, y lo que hay que hacer es discernir dónde enfocar nuestro atención. Si nos centramos demasiado en el ruido, nos colmaremos de falsas alarmas y, en esencia, crearemos una teoría conspirativa. Ahora bien, si queremos eliminar totalmente el ruido y quedarnos sólo con la señal, nos perderemos muchas factores importantes y, por lo tanto, nuestra atención quedará mermada pillándonos desprevenidos. Mi sensación es que estamos prestando excesiva atención a las señales y perdiendo algunas que nos llegan mezcladas con el ruido. Hoy, esas señales nos indican que la guerra ya está ocurriendo en todas partes.
Las maniobras militares son increíblemente intensas. Todo —la logística de preposicionamiento, las operaciones, la alianza— indican que todo está en alerta máxima y en una escalada constante. No me refiero a la cantidad de mantequilla de maní que se envía a las tropas, ni a la langosta y el bistec que se envían, ni a la cantidad de pizza que se consume en Washington. Dicen que cuando se pide demasiada pizza en Washington, es señal de que están reunidos hasta tarde y preparando algo catastrófico. No hablo de esas señales. Me refiero a las que tienen que ver con niveles de escalada y preparación realmente peligrosos. Si las ignoramos, lo haremos en nuestro propio perjuicio. Pienso que estamos en un momento muy peligroso de la historia, un momento que debe incentivarnos a todos, especialmente a los veteranos por la paz, a tomar medidas y ver cómo podemos reducir la tensión, o todo estará perdido. Gracias.
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Dimitri Lascaris - 4 ago 2024
As a potentially decisive war in West Asia looms, Dimitri Lascaris spoke with Lebanon-based, geopolitical analyst Laith Marouf about the causes and consequences of the recent assassinations of resistance leaders in the region.
Marouf argues that this will be a decisive war over control of West Asia's land and resources, that the war is spreading to the streets of Western cities, and that even the Olympic Games have become a theatre of conflict between the Western and non-Western worlds.
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Kolozeg.Org - 25/01/2023
And the Western media train ride to crazy town continues to hurtle down the tracks and does not realize the bridge over the River Dnieper has vanished. That is the best poetic imagery I could conjure up tonight to try to capture that pathology of so-called journalists to publish nonsense. A new meme emerged today — the Wagner Group is being wiped out.
Take a look at Shannon Vavra doing Deep State stenography for the Daily Beast:
Tens of thousands of fighters rounded up to fight in Ukraine for Wagner Group , the Russian private mercenary fighting corps, have gone missing or died, according to a Russian non-governmental organization. . . .
The statistic cited is just the latest indication that Wagner’s fighting force is falling apart in Ukraine, even as Russia works to secure wins on the battlefield almost one year after the invasion of Ukraine.
Wagner Group fighters have been involved in the heavy fighting in Soledar in recent weeks, a town in which Russia has claimed victory. Wagner has also been largely responsible for gains made in Bakhmut nearby, “at an extraordinary cost,” given that many of the Wagner recruits had minimal training since Wagner recruited 40,000 convicts, John Kirby, a White House National Security Council coordinator, told reporters last week.
Ukrainian President Volodymyr Zelensky hinted at the dramatic losses the Russians are sustaining in Soledar in a recent speech as well.
Unlike Baghdad Bob, President Zelensky is being enabled by a host of Western government leaders and media pundits as clings tenaciously to the belief that Ukraine still controls Soledar. But the reality displayed on the following map tells a different story:
"The headquarters of the territorial defense of the DPR announced the liberation of Krasnopolevka." As you can see on the map, Krasnopolevka is northwest of Soledar. Russia’s Wagner Group is not behaving as a decimated force hemorrhaging personnel. The Russians are moving methodically to envelop the Ukrainian forces in a cauldron and Zelensky continues to insist they are winning. It just dawned on me that Zelensky, as a former comedian, is channeling his inner Monty Python with Ukraine as the Black Knight.
This is a perfect example of art reflecting reality with respect to the Ukrainian military effort. Russian advances are not confined to Bakhmut and Soledar. Russia is expanding its bridgehead in the direction of Seversk (which is north of Soledar) and is attacking the villages of Razdolovka, Nikolaevka, Vesely, Vyemka, and Ivano-Daryevka. An impressive display of combat prowess by a supposedly spent force of ex-convicts.
Not all of the Ukrainian leadership is out of touch with reality:
In this morning’s report, the Ukrainian General staff confirms that Russian fighters have advanced significantly along the Artemivsk-Konstantinovka highway and are storming Predtechino and Stupochek.
To the north of Artemivsk, the assault on Paraskoveyevka and Krasnaya Gora continues. Also, the offensive in the city of Artemovsk itself continues – fighting on the eastern and southern sides of the settlement.
Zelensky’s former communications spinmeister, Oleisky Arestovich, also is singing a markedly different tune these days with respect to the Russian Special Military Operation:
After leaving the post of adviser to the Office of the President, Arestovich launched into all serious frankness – he said that the Russian special operation was conceived as a bloodless mission and should have passed without casualties.
"They tried to wage a smart war… Such an elegant, beautiful, lightning-fast special operation, where polite people, without causing any damage to either a kitten or a child, eliminated the few who resisted. And they didn’t even eliminate them, but offered to surrender, switch sides, understand and etc. They didn’t want to kill anyone. Just sign the renunciation."
I am amazed that Arestovich is still alive. Comments like these make him a prominent target for assassination by the Zelensky crowd.
Arestovich is not the only one in hot water. Ukraine’s Defense Minister Reznikov faces an exploding scandal for his extraordinary skill as a retail grocer and generator salesman:
Ukraine’s Defense Minister Oleksii Reznikov — one of the most prominent faces of the war against Russia — is now under fire on the home front as investigations into government corruption rocked the country over the weekend.
Both of the inquiries are related to war profiteering, and triggered an immediate pledge of action from President Volodymyr Zelenskyy on Sunday night. The case involving the defense ministry involved purchases of military rations at inflated prices — a topic that has snowballed into top news in Kyiv. Almost simultaneously, the deputy infrastructure minister was fired in a case linked to an overpriced public purchase of electrical generators. The National Anti-Corruption Bureau of Ukraine said it was investigating both matters.
The combination of military losses and blatant corruption are consequential and signal the unraveling of the Zelensky government. This bad news comes on the heels of last weeks loss of the Ministry of Interior leadership. There are no wunder waffen waiting in the wings that can salvage Ukraine at this point. Even if German caves and decides to send forty year old "modern" Main Battle Tanks, Ukraine lacks the personnel and time to train a unit of tank operators that can perform competently on the battlefield. But these facts will not stop Zelensky from insisting, "It’s only a flesh wound."
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KOLOZEG - 19/12/2022
Somewhere in her private pantheon, Pallas Athena, Goddess of Geopolitics, is immensely enjoying the show.
No one ever lost money capitalizing on the unlimited nonsense spewed out by the collective deer caught in the headlights also known as Western mainstream media – complete with showering Person of the Year awards on a megalomaniac, cocaine-fueled lousy actor impersonating a warlord.
The non-stop trashy parade of Western military analysts is now “assessing” that the first targets of an incoming, joint Russia-Belarus attack on the 404 black hole formerly known as Ukraine will be Lviv, Lutsk, Rivne, Zhytomyr, and why not throw Kiev in the mix straight out of a second axis.
The Russian General Staff is attentively monitoring all the action and may even follow the advice of such “analysts”.
And then there’s outright panic, as the Ministry of Defense announced that the Strategic Missile Forces have loaded two Yars ICBMs into their intended silos. Cue to widespread shrieks of horror of the “Russia Readies Nuclear Missile Capable Of Striking Deep Into US” variety.
Some facts though never change. Number One is NATO as a figment of the collective West’s – extremely impaired – imagination. If push ever came to shove – as Straussian/neo-con armchair warriors hope and pray – Russia can conveniently defeat the whole of NATO as there is hardly anything “there”.
That, of course, would require a massive Russian mobilization. As it stands, Russia may look feeble in a few quarters as they activated at best 100,000 troops against possibly 1 million Ukrainian troops. It’s as if Moscow was not exactly seduced by the idea of “winning” – which may be the case, in a quite twisted way.
Even now, Moscow has not mobilized enough troops to occupy Ukraine – which, in theory, would be imperative to completely “denazify” the Kiev racket. The operative concept though is “in theory”. Moscow in fact is busy demonstrating a completely new theory – irrespective of the fact that a few exalted souls have been peddling that Putin should be replaced by the FSB’s Alexander Bortnikov.
“There will be nothing left of the enemy”
With its array of hypersonic missiles, Russia can knock out all NATO bridges, ports, airports as well as power stations, oil and natural gas storage, Rotterdam oil and natural gas installations, in a matter of a few hours. All energy production equipment across NATOstan would be destroyed. Europe would be shut off from natural resources. A dazed and confused Empire would be unable to move troops, any troops, to Europe.
And still provocations run unabated. The recent attack by Tu-141 Ukrainian drones against Engels-2 airbase was blamed by Moscow on Kiev – which predictably denied all responsibility. Yet what really mattered was Moscow’s strategic messaging to US/NATO, with Putin flirting with the notion that sooner or later the response may be up a serious notch in case US/NATO weaponry supplied to Kiev is used to strike deep into sensitive Russian Federation territory.
The current Russian doctrine even allows Moscow to respond with nuclear strikes; after all Engels-2 airbase is home to nuclear-capable bombers, prime strategic assets.
The drones were certainly launched by infiltrated agents inside Russian territory. If they had originated from outside Russia, and interpreted as nuclear missiles, that could have triggered the launch against NATOstan of hundreds of Russian nuclear missiles.
Putin himself made it – ominously – quite clear at the Eurasia Economic Council summit in Bishkek, Kyrgyzstan, a week ago:
“I assure you, after the early warning system receives a signal of a missile attack, hundreds of our missiles are in the air (…) It is impossible to stop them (…) There will be nothing left of the enemy, because it is impossible to intercept a hundred missiles. This, of course, is a deterrent – a serious deterrent.”
Not, of course, to the stupidity-corroded Straussian-neocon gang who are actually running American foreign “policy”.
It’s no wonder reliable Russian intel sources established that the missiles that hit Engels-2 were locally launched, though the Kiev regime desired it to be believed otherwise.
And that turns the whole charade into a Dadaist farce – with a dazed and confused Empire still bound to a maniac in Kiev who still believes that the Ukrainian S-300 that hit Poland came from Russia. Cue to the whole world – and not only Washington – as hostage to a “Person of the Year” maniac with the – virtual – power of provoking a worldwide nuclear war.
Red Napoleon in da house
Meanwhile, on the ground, Russia has gone Deep Operations Strategy, big time. In several spots along the extensive frontline, they attack the points that are most likely to draw out poor Ukrainian reserves hiding in the second line of defense. When reserves come out through barren, muddy lands and terrible roads to the rescue of frontline units, entire battalions are massacred.
Russians never go deep into the third line – where command and control may be located. What’s in play is attrition warfare under Deep Operations Strategy, straight out of the playbook of the legendary “Red Napoleon”, Field Marshall Mikhail Tukhachevsky.
Russia saves soldiers, personnel and equipment. The whole thing works wonders in difficult terrain where vehicles get bogged down in rainy roads. This rinse and repeat tactic, day in day out, for months on end has led to (at least) 400,000 Ukrainian casualties. Call it the epitome of Attritional Warfare.
Historians will relish that the whole scenario resembles the Battle of Agincourt – where wave after wave of French Knights (playing the role of present day Ukrainians, and Polish/NATO mercenaries) kept running uphill against English archers and knights who just stood still and let them come, hitting the second line again and again.
The difference, of course, is that Russians are employing attritional warfare tactics day after day for six months now, while Agincourt was just one battle in a single day. By the time this meat grinder is over an entire generation of Ukrainians and Poles will have gone to meet their maker.
The collective West’s myth of a Ukrainian “victory” against the Russian war of attrition does not even qualify as cosmic delusion. It’s a lousy, lethal joke. The only way out would be to sit down at the negotiating table, now, before the hammer (the next Russian offensive) comes down on the anvil (the existing frontline).
But NATO, of course, as Stultifying Stoltenberg keeps reminding the world, does not do negotiations.
Which, in a sense, may be a blessing, as NATO may end up breaking up in myriad pieces, totally humiliated on the ground despite all its elaborate warmongering plans.
Andrei Martyanov has been peerless tracking the collective West’s complete economic, moral, intellectual – and most of all military – degradation, everything drenched in lies, lousy P.R. twists and “stupefying incompetence across the board.”
All this while Russia prepares “for yet another ‘defeat’, like retaking all of Donbass and then… Who knows what then. A quick win for Russia would be a loss because NATO would still exist. No, Russia has to pace this so as it sucks in NATO into the grinder.”
Somewhere in her private pantheon, Pallas Athena, Goddess of Geopolitics, is immensely enjoying the show. Oh, wait; she’s actually reincarnated, and her name is Maria Zakharova.
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