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07 septiembre, 2022

Puerto Rico: entre el colonialismo, el racismo y la esclavitud del 25 de julio — Antonio A. Camacho

 



MP – 25/07/2022


El 25 de julio es el día de la creación del Estado Libre Asociado, y también la fecha de la invasión de Puerto Rico por parte de Estados Unidos. El racismo lo mantiene en un estado de impotencia colonial, basado en casos judiciales de la época esclavista.


A pesar de la cruda realidad que Puerto Rico no es ni estado, ni libre, ni asociado, el 25 de julio se conmemora el día de la creación de la constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELA).


Escribo este artículo con el propósito de dar a conocer algunos detalles sobre la jurisprudencia supremacista anglosajona que camina por los pasillos legales que dieron origen y rigen este estatus territorial colonial.


Antes de hacer el viaje en el tiempo, permítanme señalar que la sección 2 del artículo 3 de la constitución de Estados Unidos contiene la cláusula territorial que le otorga al Congreso la autoridad de regular y disponer totalmente sobre los territorios estadounidenses. Bajo ésta, Estados Unidos tiene un total dominio sobre el territorio puertorriqueño.


Empecemos por la controversia sobre la esclavitud dilucidada en el caso Dred Scott v. Sandford, de 1856. Scott fue un esclavo que vivió en el territorio de Missouri, pero en Illinois obtuvo su libertad – un estatus legal que Missouri no reconoció cuando Scott ingresó de nuevo al territorio.


Apelando a la cláusula territorial, Scott demandó ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos para que ordenara al territorio de Missouri reconocer su adquirida libertad. Los jueces del Tribunal Supremo afirmaron que a pesar de que la constitución mencionaba e intercambiaba indiscriminadamente el uso de los términos personas y ciudadanos, los esclavos no eran personas ni ciudadanos, ya que la constitución sólo aplicaba a los estados y a los territorios que existían en el 1787, por lo que los negros, por ser descendientes africanos, no eran ni personas ni ciudadanos americanos.


Una muestra más del racismo es notable en el caso de Plessy v. Ferguson, de 1896. La controversia aquí era que el estado de Luisiana discriminaba contra blancos y no blancos al segregar a las personas por su origen étnico. El tribunal supremacista anglosajón decidió que cuando existe inferioridad racial o política en la población, la constitución carecía de autoridad para poner a esa población inferior en el mismo plano con las otras personas política o racialmente superiores.


Dos años después, el 25 de julio del 1898, Estados Unidos invadió a Puerto Rico. Luego de la invasión, el Tribunal Supremo de Estados Unidos comenzó a resolver una encrucijada constitucional con los llamados casos insulares, que dicen que los puertoriqueños "no estaban aptos" para recibir la ciudadanía por ser de una "raza incivilizada".


El Tribunal Supremo tenía que decidir si la constitución estadounidense aplicaba o no automáticamente a los territorios conquistados. En el 1901 entre los pleitos que el tribunal decidió se encuentran el de Lima v. Bidwell y el de Downes v. Bidwell.


En estos dos casos los demandantes consideraban el comercio entre Puerto Rico y Estados Unidos como una cuestión doméstica, por lo que imponerle aranceles a los productos que se movían entre ambos países era inconstitucional.


En el caso de Lima v Bidwell, el Tribunal Supremo se valió del caso de Dred Scott v. Sandford para afirmar que la cláusula territorial le otorgaba el poder al Congreso de disponer sobre los territorios, por lo que Puerto Rico al ser cedido por España se convirtió en un territorio de Estados Unidos.


Además, como el Tratado de París que terminó la guerra hispano-estadounidense cedió la isla sin imponer mayores restricciones, es un territorio porque en contraposición con el de la compra de Louisiana, el de de París no estipulaba que debería ser incorporado a la unión estadounidense – resolviendo, por lo tanto, que Puerto Rico es un territorio no incorporado.


Similarmente, el Tribunal Supremo en Downes v. Bidwell afirmó que ni el gobierno estadounidense, ni sus leyes, ni su constitución se extienden automáticamente a los territorios invadidos y conquistados por Estados Unidos a menos que el Congreso así lo decida.


Por lo antes expuesto, según los casos resueltos, Puerto Rico es un territorio que le pertenece a Estados Unidos, pero no es parte de la nación.


El Tribunal Supremo se valió de la decisión en el caso de Plessy v. Ferguson para afirmar que Puerto Rico era una posesión habitada por razas extraterritoriales que difieren del anglosajón en religión, costumbres, leyes y forma de pensar, lo que permite bajo la cláusula territorial tratarla diferente.


A pesar de estas interpretaciones legales, se celebra el 25 de julio del 1952 como la fecha de la creación del Estado Libre Asociado. Sin embargo, el mismo día se conmemora la invasión infame.


Si se conmemoran conjuntamente ambos eventos, implícitamente también se aplaude la jurisprudencia discriminatoria detrás de la creación del mal llamado Estado Libre Asociado de Puerto Rico. A la vez, se condona el racismo supremacista anglosajón que mantiene a Puerto Rico en un estado de impotencia colonial, como si fuera un esclavo – un esclavo que puede ser conducido al mercado para ser vendido, cedido, permutado o simplemente sacrificado cuando así lo requieran los intereses de Estados Unidos.



30 octubre, 2021

How US-imposed austerity and privatization schemes are crushing Puerto Rico

 


Moderate Rebels live: Ben Norton speaks with Ángel Rodríguez Rivera, president of the Puerto Rican Association of University Professors, about the devastating neoliberal economic policies forced on Puerto Rico.


Washington imposed an unelected fiscal control board, called the junta, to control Puerto Rico's finances. Now it is pushing through so-called "debt restructuring," in law PC1003, that will slash social benefits, unfund public universities, and crush working-class people in order to pay off foreign corporate debt vultures.


Meanwhile, the US-imposed privatization of Puerto Rico's electrical grid in a neoliberal public-private partnership has caused chronic blackouts, while executives at LUMA Energy make huge salaries.





24 junio, 2019

Cómo afecta a Puerto Rico ser una colonia de EE.UU.




telesur24/06/2019

Puerto Rico es un "Estado Libre Asociado" (ELA) y sus decisiones en temas fiscales, financieros, políticos, económicos, defensa y de migración son tomadas por EE.UU.

Tras 120 años de haber pasado de un imperio a otro, en Puerto Rico aún se mantiene el reclamo por la libre autodeterminación de Estados Unidos (EE.UU.) para ejercer el control de sus recursos y decidir lo mejor para su población.

Puerto Rico fue declarado como un "Estado Libre Asociado" (ELA) en 1952, lo que significa que las decisiones en temas fiscales, financieros, políticos, económicos, defensa y de migración son tomadas por EE.UU.

Aunque el Gobierno estadounidense no lo considera una colonia, se encuentra bajo su jurisdicción sin realmente formar parte integral de ese país, por lo que no cuentan con ciertos derechos que otros estados (que forman parte de su territorio) sí tienen.

Sin derecho a voto

Ser un ELA no se traduce en que Puerto Rico pueda tener sus propios representantes ante el Congreso de EE.UU. Según el profesor puertorriqueño Luis Díaz, solo tienen un "comisionado residente" en Washington

"Se trata de un representante de Puerto Rico que tiene derecho a hablar en el Congreso pero que no puede votar, ni siquiera por su propias propuestas", aclaró.

Además, refirió que los ciudadanos podían elegir un Gobierno limitado en la isla, pero desde 2016 fue establecida por Washington una Junta de Control Fiscal que rige por encima de sus autoridades.

En marzo pasado fue presentado un proyecto de ley para que Puerto Rico pueda convertirse en el estado 51 de EE.UU., lo que legitimaría el estatus de colonia y adquirir poderes soberanos para la toma de decisiones.

Economía en manos estadounidenses

Puerto Rico ha sido catalogado como "la colonia económica de EE.UU." porque gran parte de negocios, por no decir todos, son de ese país, ya que la competencia es muy grande para que los empresarios nacionales los superen.

Para el analista internacional y miembro del Instituto de Relaciones Internacionales de Puerto Rico, Lajos Szaszdi León Borjas, este territorio "está colonizado por productos norteamericanos y esta es una de las razones por las cuales a EE.UU. no le conviene la independencia de la isla, porque reduciría la posición privilegiada de sus compañías”.




Recursos para el pueblo

Luego del huracán María, que dejó más de 3.000 fallecidos en Puerto Rico entre septiembre y octubre de 2017, la población quedó seriamente afectada y sin recursos suficientes para reparar los daños provocados.

Después de 100 días del terrible evento, el servicio eléctrico no llegaba al 70 por ciento, miles de viviendas quedaron destruidas, una crisis económicas afectó a la población y los recursos de EE.UU. para solucionar diversas problemáticas se demoraron en llegar.

A casi 19 meses después de una de las peores catástrofes ocurridas en la isla, la población aún requiere un mayor presupuesto para reconstruir los centros de atención médica, reparar las instalaciones que prestaban servicios públicos y ayudar a los miles de desplazados que aún no han podido recuperarse de las consecuencias.