05 abril, 2025

Nunca habrá una revolución en Estados Unidos — Shahid Bolsen

 


Transcripción: Arrezafe - 04/04/2025




Nunca habrá una revolución en Estados Unidos, nunca habrá una guerra civil, como muchos fantasean. Eso nunca sucederá. ¿Cómo lo sé? Simplemente enciendan la radio, la televisión, vean películas, pongan Netflix, vean. Existe una química de la resistencia y de la revolución. Porque, ¿de qué hablamos realmente cuando hablamos de resistencia? ¿Qué es la resistencia? Es una suerte de reacción química que, en una revolución, determinará si será combustiva o no, si será inflamable o no, si será explosiva o no, si la generará calor o frío, etc.


En Estados Unidos, existen elementos que normalmente serían explosivos al mezclarse, pero hay otros elementos en esa misma mezcla que provocan la reacción opuesta. Así, existen elementos para una revolución, para una guerra civil, pero hay otros elementos presentes como para asegurar que la mezcla se mantenga estable. Es decir, en Estados Unidos existen condiciones que si se dieran en otros lugares propiciarían un estallido social. Pero dicho estallido no se producirá en Estados Unidos, salvo que se trate de una explosión controlada, como cuando la policía encuentra una bomba y la detona ella misma. Ese es el único tipo de explosión que se puede dar en Estados Unidos en este momento. Y, como dije, basta con encender la radio para saberlo, basta con mirar los medios de comunicación para saberlo. Porque un pueblo capaz de organizar una revolución debe ser, ante todo, un pueblo capaz de imaginación, debe ser creativo, debe tener pensamiento y pensadores independientes, pues quienes no pueden pensar por sí mismos nunca se rebelarán. No se puede tener homogeneidad mental social cuando esta homogeneidad es supervisada e impuesta por la estructura de poder y esperar que la sociedad se rebele contra dicha estructura, y nada ilustra mejor la ausencia de imaginación, creatividad y pensamiento independiente que los medios de comunicación populares.


Una sociedad sin arte real es una sociedad incapaz de revolución, y el arte estadounidense es vacuo e impone la vacuidad. Esa es la relación entre el arte y la sociedad, refleja y afecta, expresa cómo te sientes y te muestra cómo sentirte. Y vosotros, estadounidenses, os habéis convertido en un pueblo sin lenguaje artístico, sin vocabulario, estáis privados incluso de lo que el arte debería ser supuestamente para vosotros. Cada día que pasa, más y más palabras se eliminan de vuestro léxico artístico. Día a día, vuestra música se vuelve más mecánica, vuestras películas más repetitivas, vuestra literatura más simplista, hasta el punto de que un programa informático de inteligencia artificial puede producir vuestras canciones, vuestros guiones y vuestros libros. Vuestro léxico creativo se ha reducido tanto, que sois como un niño pequeño carente de palabras para identificar, articular, comprender o expresar lo que siente, lo que desea, lo que le asusta, lo que le alegra, lo que le entristece, etc. Carecéis del lenguaje propio de la complejidad humana.


Porque, tomemos la música. Los musulmanes tenemos nuestras propias opiniones sobre ella. Pero ciertamente la música es un factor fundamental en la cultura occidental. Pues bien, dos o tres personas componen la mayoría de las 40 canciones más destacadas en Estados Unidos: los mismos melódicos acordes, las mismas voces autotuneadas, los mismos repetitivos estribillos reciclados una y otra vez. La música pop actual no está hecha para expresar nada auténtico, nada real, está hecha para ser un gusano en el oído diseñado para ser adictivo, para usarse en videos de TikTok, para hacerse viral. Es un producto, no una forma de arte, es una cadena de montaje para obtener la máxima rentabilidad, reproduciendo las mismas fórmulas musicales que se vendieron bien en el vasto mercado, manipulando predecibles y superficiales respuestas emocionales mediante un proceso calculado. Eso no es arte, es un mero negocio que está atontando vuestra sociedad, la está desconectando, la está deshumanizando y la está programando. Están vaciando los bolsillos de vuestra imaginación, de vuestra creatividad, de vuestra autenticidad, dejándoos solamente unas monedas falsas con las que comprar eslóganes en la máquina expendedora de la empresa. Y tenéis que conformaros con eso como única forma de expresión. Es como comprar una bolsa de papas fritas sin calorías, o algo por el estilo, a la hora del almuerzo, y esperar que eso sea tu nutritiva ingesta. Escuchar este tipo de música es para el oído como sustituir el almuerzo por una bolsa de papas fritas sacada de la máquina expendedora. Vuestra alma está desnutrida, vuestra mente está desnutrida.


Y qué decir de vuestras películas. Hoy, cada película es un pastiche, un remake, una reinvención de algo que ya se hizo hace décadas. Sin originalidad, sin ideas, sin explorar la condición humana. Los estudios de cine no son más que cadenas de montaje, fabricas de insustanciales espectáculos cuyos elementos también pertenecen al pasado. Ni siquiera deberían llamarse "estudios de producción", deberían llamarse "estudios de reproducción". Y de nuevo, esto refleja y afecta a la sociedad. Desvirtuado, el arte se está utilizando como arma, se está instrumentalizando para hipnotizar, esterilizar y neutralizar a la población. Para controlar vuestras emociones, vuestros pensamientos, vuestro discernir, vuestra percepción, vuestra interacción con el mundo. No quieren ni un solo pensamiento en vuestras cabezas que no hayan puesto ellos mismos en ellas, ¿comprendéis? Quieren vuestro cerebro entumecido, estéril, gélido, incapaz de producir nada por sí mismo. Los artistas occidentales no proveen momentos de felicidad y alivio a las masas, son el equivalente a los anestésicos de Joseph Mengele, quieren induciros un coma. Sois tan incapaces de hacer una revolución en Estados Unidos, como un hombre en coma es incapaz de conducir una motocicleta.




Nunca en la historia ha existido un totalitarismo con mayor control sobre su población que el sistema estadounidense. Y nunca ha habido un pueblo menos capaz de resistir o rebelarse contra dicha opresión y control totalitario como la actual población estadounidense. La han desarmado. Y no me refiero a sus armas de fuego: las tienen. Pero si ello supusiera un peligro real, no permitirían su posesión. Así que, dejen ya de hablar de sus inútiles armas: es como darle a un bebé un martillo y clavos esperando que construya una casa con ellos. No haréis nada con esas armas, excepto apuntarlas contra quienes vuestros programadores os ordenen que las apuntéis. Si vuestros programadores pensaran por un instante que realmente pudierais apuntarlas en la dirección correcta, os las arrebatarían en menos que canta un gallo.

 


No. Habéis sido desarmados mental, intelectual, psicológica, emocional y culturalmente. En Estados Unidos existe una cultura impuesta de arriba hacia abajo, ¿entendéis? No es una cultura organizada desde la base. Vuestra cultura está controlada desde arriba, pensar en ello, reflexionar. Todo cuanto en EU se presenta como expresión cultural, es en realidad un negocio, una marca mercantil, una mercancía desarrollada, fabricada, moldeada, comercializada y vendida por corporaciones. Vuestros señores feudales, vuestra aristocracia, vuestros oligarcas, vuestra clase accionista os dictan cuál ha de ser vuestra cultura. Los ricos escriben vuestras canciones, los ricos os cuentan historias en el cine y la televisión, los ricos publican vuestros libros, los ricos diseñan vuestra moda, los ricos deciden cuales serán las noticias, qué se publicará y qué no, los ricos deciden cuáles serán vuestras opiniones, incluso deciden qué debe ser la disidencia, ¿comprendéis? Sí, incluso la disidencia está prefabricada para vosotros. Hay una posición oficialmente aceptada y una oposición oficialmente aceptada.





Cada aspecto de vuestra cultura está microgestionado por multimillonarios. Debéis comprender que esta vertical dictadura cultural a venido desarrollándose de manera natural y orgánica porque, a su manera, la cultura occidental siempre ha sido feudal. Es el grado de control lo que ha evolucionado, es eso lo que ha cambiado. Lo fundamental de dicha cultura siempre estuvo ahí, siempre fue lo mismo, lo que se ha expandido y desarrollado es el grado de control, la intensidad, la amplitud de la dominación y la domesticación de la población. Uno de los mayores trucos del poder moderno es que ha fabricado su propia oposición: se os dicta literalmente cuál ha de ser la opinión disidente, os dan dos bandos a elegir, pero en última instancia, ambos sirven al mismo sistema. Por eso las elecciones no cambian nada, por eso los debates políticos son sólo teatro, por eso cada controversia no es más que otro episodio de un preconcebido y sempiterno espectáculo. Hay quienes creen estar participando en la resistencia, cuando en realidad simplemente están desempeñando roles que corresponden a una narrativa preestablecida. El sistema no suprime la oposición, la crea, la controla y se asegura de que permanezca inofensiva. El rango de pensamiento socialmente aceptable es, obviamente, limitado por diseño. Se puede cuestionar la guerra, por ejemplo, pero sólo dentro del marco establecido. Se puede criticar el capitalismo, pero sólo de manera que no se cuestione el control corporativo. Ya sabes, vistiendo una camiseta anticapitalista o algún símbolo de marca que compréis. Se puede clamar contra la corrupción, pero sólo centrándose en unas pocas manzanas podridas, manteniendo la estructura intacta. Pero si rebasáis los límites aceptables del discurso establecido por los multimillonarios, seréis ignorados, difamados, despedidos, exiliados o anulados, física y algorítmicamente.


Digo todo esto porque hay gente que pregunta constantemente: "¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué sugieres? ¿Qué podemos hacer contra la injusticia? ¿Qué podemos hacer contra la corrupción? ¿Qué podemos hacer con todo el sufrimiento y la violación de nuestros derechos?" Y así sucesivamente. La expectativa es siempre la misma: quieren una respuesta simple e inmediata porque esa es su programación. Quieren un tipo de acción que puedan aplicar de inmediato. Pero este enfoque es fundamentalmente deficiente porque sólo tiene en cuenta los síntomas en lugar de abordar el mal subyacente. Lo cierto es que la crisis no es sólo de injusticia, sino de cultura. El problema no es simplemente la opresión, sino un sistema de control profundamente arraigado que ha moldeado por completo la psique de la sociedad. La injusticia, la corrupción, la opresión o lo que sea, no existen en el vacío, son manifestaciones que emanan de una base cultural deteriorada. Sin embargo, en lugar de reconocer esto, se buscan soluciones rápidas, alivio temporal, en lugar de soluciones reales. Es como la persona que sufre un dolor crónico, su cuerpo se está desmoronando porque es su propio estilo de vida lo está destruyendo. Sin embargo, en lugar de adoptar hábitos más saludables, como cambiar su dieta y tratar de esforzarse realmente por sanar, sólo quiere algo que adormezca el dolor y, como es natural, se irá volviendo cada vez más dependiente de analgésicos cada vez más fuertes, hasta el punto en que ya ni siquiera pueda funcionar sin ellos. Mientras, la enfermedad subyacente continúa empeorando.


Este es el estado de la sociedad moderna en Occidente, en Estados Unidos, cuya población no busca justicia, busca alivio; no busca la verdad, busca consuelo; no desea un cambio real, busca conveniencia personal. Como resultado, permanece encallada en un ciclo de protestas, elecciones e indignación en redes sociales, repitiendo el mismo patrón una y otra vez, y esperando resultados diferentes. Pero nada cambia, porque se tratan los síntomas, no las causas. Y como dije, la cultura crea arte y el arte crea cultura. Así que, observad el arte que emana de vuestra cultura, y la cultura que emana de vuestro arte. El arte se ha comercializado, la música se ha esterilizado, la cultura se ha domesticado. ¿Dónde están las voces culturales y artísticas que sacuden el sistema? No existen de forma significativa en Estados Unidos, han sido compradas o cooptadas. En lugar de desafiar el statu quo, los artistas actúan en las fiestas de la élite, en lugar de inspirar algún tipo de movimiento revolucionario, venden productos: no cuestionan el poder, lo sirven.




Por eso nunca habrá una revolución en Estados Unidos, por eso incluso los escasos actos de resistencia en los Estados Unidos parecen vacíos, se perciben vacíos y están vacíos, porque ofrecen la ilusión de un activismo que no requiere sacrificio ni esfuerzo. La oposición está de moda, el activismo se ha convertido en un producto, es una moneda social, una tendencia pasajera que, una vez se desvanece, es reemplazada por la siguiente "causa" que capte la fugaz atención del público. La sociedad en su totalidad ha sido diseñada para la distracción y el entretenimiento es implacable. Todo está gramificado, todo deviene espectáculo, todo está diseñado para evitar que la población se detenga y piense, reflexione y cuestione. Pero, incluso si dicha población dispusiera de un momento para hacerlo, carece del lenguaje intelectual, psicológico, artístico o cultural para articular su pensamiento. Solo dispone del lenguaje asignado por la estructura de poder para comprender lo que este le está haciendo. En este entorno, ¿cómo puede haber una revolución? ¿Cómo sería posible con adictos a la gratificación inmediata? ¿Cómo podrían sostener una lucha a largo plazo? Una sociedad condicionada a buscar el placer y la comodidad por encima de todo jamás elegirá un camino difícil, incluso si éste es necesario para la justicia. La población ha sido adiestrada no para resistir, sino para evadirse. Ha sido programada para la servidumbre, eso es lo que eran y eso es lo que son: siervos y esclavos. Sólo que ahora, evadirse no significa realmente escapar de la plantación, o de la mansión, o de la tierra del amo, significa simplemente olvidar dónde estás y qué eres: evadirse significa distracción, significa no saber siquiera el lenguaje necesario para entender que son siervos y esclavos; significa que las canciones que cantan, las historias que cuentan e incluso la disidencia o la oposición que manifiestan, en realidad son sólo métodos destinados a reforzar su condición sumisa. En Estados Unidos, incluso el sueño de la liberación no se trata realmente de liberación, su cultura y el sistema creado por ella, han hecho dicho sueño no consista en liberarse de la opresión, sino de convertirse en opresor. Ese es el sueño americano. Es una sociedad cruel, es un sistema cruel porque es una cultura cruel.


Así pues, como ya he dicho, se busca un tratamiento a corto plazo para los síntomas, no una cura a largo plazo para la enfermedad, porque la única revolución que realmente necesita Estados Unidos es una revolución cultural. Estados Unidos no necesita cirugía estética, sino neurocirugía, no necesita marca pasos, sino cirugía cardíaca y un trasplante. A menos que cambiéis vuestra cultura, la única forma de cambiar vuestro sistema es cambiándolo a peor.



04 abril, 2025

EL DESASTRE DE LOS ARANCELES — Jeffrey Sachs

 

Como las maracas de Machín

The Disaster of Tariffs – 04/04/2025


Mediante los aranceles, Estados Unidos dañará su propia economía y la del resto del mundo.


El presidente estadounidense, Donald Trump, está destrozando el sistema de comercio mundial por una falacia económica básica. Afirma, erróneamente, que el déficit comercial de Estados Unidos se debe a que el resto del mundo estafa a Estados Unidos, repitiendo disparates como: «Durante décadas, nos han estafado como a ningún otro país en la historia…».


Trump pretende eliminar el déficit comercial imponiendo aranceles, lo que supuestamente obstaculizaría las importaciones y restablecería la balanza comercial (o propiciaría que otros países “dejaran de estafar a Estados Unidos”). Sin embargo, los aranceles de Trump no solucionarán el déficit comercial, sino que empobrecerán a los estadounidenses y perjudicarán al resto del mundo.


El déficit comercial de un país (o, más precisamente, su déficit en cuenta corriente) no indica prácticas comerciales desleales por parte de los países con superávit, Indica algo completamente distinto. Un déficit en cuenta corriente significa que el país deficitario gasta más de lo que produce. Es decir, ahorra menos de lo que invierte.


El déficit comercial de Estados Unidos refleja el despilfarro de la clase dominante corporativa estadounidense, más específicamente, el resultado de crónicos y elevados déficits presupuestarios derivados de recortes de impuestos a los ricos, combinados con billones de dólares desperdiciados en guerras inútiles. Los déficits no son causados por la perfidia de Canadá, México y otros países que venden más a Estados Unidos de lo que Estados Unidos les vende.


Para solucionar el déficit comercial, Estados Unidos debería solucionar el déficit presupuestario. Imponer aranceles aumentará los precios (por ejemplo, el de los automóviles), pero no solucionará el déficit comercial ni el presupuestario, sobre todo porque Trump planea compensar los ingresos arancelarios mediante mayores recortes de impuestos a sus donantes ricos.


Además, a medida que Trump aumente los aranceles, Estados Unidos se enfrentará a contra-aranceles que obstaculizarán directamente sus exportaciones. El resultado será una situación de pérdida para Estados Unidos y el resto del mundo.


Analicemos las cifras. En 2024, Estados Unidos exportó 4,8 billones de dólares en bienes y servicios e importó 5,9 billones de dólares en bienes y servicios, lo que generó un déficit por cuenta corriente de 1,1 billones de dólares.


Este déficit de 1,1 billones de dólares representa la diferencia entre el gasto total de Estados Unidos en 2024 (30,1 billones de dólares) y la renta nacional estadounidense (29 billones de dólares). Estados Unidos gasta más de lo que gana y pide prestada la diferencia al resto del mundo.


Trump culpa al resto del mundo del déficit de Estados Unidos, pero eso es absurdo. Es Estados Unidos el que gasta más de lo que gana.


Considere este ejemplo: si usted es empleado, tiene un superávit en cuenta corriente con su empleador y un déficit con las empresas a las que les compra bienes y servicios. Si gasta exactamente lo que gana, su cuenta corriente está en equilibrio. Supongamos que se da un atracón de compras, gastando más de lo que gana y acumulando deudas con las tarjetas de crédito, lo que supondrá un déficit en cuenta corriente. ¿Le están estafando los vendedores o es su despilfarro el que le está llevando a endeudarse?


Los aranceles no solucionarán el déficit comercial mientras persista la irresponsabilidad fiscal de los depredadores corporativos y evasores fiscales que dominan Washington. Supongamos, por ejemplo, que los aranceles de Trump recortan drásticamente las importaciones de automóviles y otros bienes del extranjero. Los estadounidenses comprarán entonces automóviles y otras mercancías de fabricación estadounidense que habrían sido exportadas. Las importaciones disminuirán, pero también lo harán las exportaciones. Además, los nuevos aranceles impuestos por otros países en respuesta a los impuestos por Trump agravarán la caída de las exportaciones estadounidenses. El desequilibrio comercial estadounidense persistirá.


Si bien los aranceles no eliminarán el déficit comercial, obligarán a los estadounidenses a comprar bienes estadounidenses más caros que podrían haber obtenido a menor costo de productores extranjeros. Los aranceles desperdiciarán lo que los economistas llaman las ganancias del comercio: la capacidad de comprar bienes basándose en la ventaja comparativa de los productores nacionales y extranjeros.


Los aranceles aumentarán los precios de los automóviles y los salarios de los trabajadores de la industria automotriz, pero estos aumentos salariales se pagarán con un menor nivel de vida de los estadounidenses en toda la economía, no con un aumento del ingreso nacional.


La verdadera manera de apoyar a los trabajadores estadounidenses es mediante medidas federales opuestas a las que promueve Trump, como la cobertura sanitaria universal, el apoyo a la sindicalización y el apoyo presupuestario para modernizar la infraestructura, incluyendo la energía verde, todo ello financiado con impuestos más altos, no más bajos, para los estadounidenses más ricos y el sector corporativo.


El gobierno federal no cubre su gasto total con ingresos fiscales porque los donantes adinerados de las campañas promueven recortes de impuestos, la elusión y evasión fiscal a través de paraísos fiscales.


Cabe recordar que la ley DOGE ha desmantelado la capacidad de auditoría del IRS. El déficit presupuestario ronda actualmente los 2 billones de dólares, o aproximadamente el 6 % del ingreso nacional estadounidense. Con un déficit presupuestario crónicamente alto, la balanza comercial estadounidense seguirá siendo deficitaria.


Trump afirma que reducirá el déficit presupuestario reduciendo drásticamente el despilfarro y los abusos a través de DOGE. El problema es que DOGE tergiversa la verdadera causa del despilfarro fiscal.


El déficit presupuestario no se debe a los salarios de los funcionarios, que están siendo despedidos arbitrariamente, ni al gasto público en I+D, del que depende nuestra prosperidad futura, sino a la combinación de recortes de impuestos a los ricos y el gasto desmedido en las guerras perpetuas de Estados Unidos, la financiación estadounidense a las guerras incesantes de Israel, las 750 bases militares estadounidenses en el extranjero, la desmesurada CIA y otras agencias de inteligencia, y el pago de intereses de la creciente deuda federal.


Según informes, Trump y los republicanos del Congreso están atacando al Medicaid [seguro médico] —es decir, a los estadounidenses más pobres y vulnerables— para dar paso a otro recorte de impuestos a los estadounidenses más ricos. Pronto podrían atacar también la Seguridad Social.


Los aranceles de Trump no lograrán resolver los déficits comercial y presupuestario, elevarán los precios y empobrecerán a Estados Unidos y al mundo al desaprovechar las ganancias del comercio. Estados Unidos se dañará a sí mismo y al resto del mundo.


Richard Wolff: ¡El inminente colapso de la economía de Trump!


02 abril, 2025

Pepe Escobar: De Saná a Saada: Yemen en tiempos de guerra

 

Muhammed-Al-Bukhaiti / Pepe Escobar


Gеополитика.ru – 01/04/2025


SAADA, Yemen noroccidental. Son las 2 de la tarde del miércoles 26 de marzo y estoy de pie en una avenida desierta de Saada durante el Ramadán, en silencio, rodeado de montañas, y observando una señal de tráfico que me indica que la frontera saudí está a sólo dos horas en coche.


Hemos llegado al noroeste de Yemen, lugar de nacimiento del movimiento Ansarallah, en un convoy de todoterrenos Toyota blancos, que en realidad no es un convoy, sino un señuelo, porque nunca viajan juntos por la carretera, de gran belleza paisajística, por razones de seguridad.


Somos un pequeño grupo de unas 12 personas, de Oriente y Occidente, que hemos pasado los días anteriores en la capital, Saná, como partícipes de una conferencia sobre Palestina titulada «No estáis solos». Como señalaron nuestros amables anfitriones, de hecho rompimos, físicamente, el bloqueo occidental/árabe de Yemen, siendo el primer grupo de extranjeros en visitar el país en años.


En el grupo se encontraban el ex primer ministro iraquí Adel Abdul Mahdi; el profesor Ma Xiaolin, un hombre maravilloso, un hui (musulmán chino) de la provincia de Ningxia y decano de un Instituto de Estudios de la Cuenca Mediterránea en el centro de alta tecnología de Hangzhou; el destacado investigador malasio Aminurraasyid Yatiban, que pronunció una impresionante presentación durante la conferencia sobre la militarización de la arqueología en al-Quds; el nieto de Nelson Mandela, Mandla; y el dinámico dúo irlandés Mike Wallace y Clare Daly, exmiembros del Parlamento Europeo.


En Saná, nos dijeron que esperáramos que «llamaran a la puerta» a las 3 de la madrugada. En el relajado horario yemení, eso se traduce en las 5 de la mañana, con salida una hora después. No había más información. Viajamos sólo con la ropa que llevábamos puesta, sin cargador para los teléfonos móviles, sin cepillo de dientes, sin nada. En Saada nos enteramos de que pasaríamos la noche en la ciudad. Sin internet de ningún tipo.


Nos llevó un tiempo darnos cuenta de por qué estábamos allí en ese momento concreto: todo formaba parte de una meticulosa operación de seguridad. No fue una coincidencia: el día anterior, 25 de marzo, se cumplía el décimo aniversario del primer ataque a Yemen por parte de la proverbial «coalición» de voluntarios (varios países árabes excepto Omán), liderada por Arabia Saudí con la Casa Blanca de Obama-Biden «dirigiendo desde atrás».


Después, por la tarde, nos enteramos de que nada menos que 45.000 edificios en todo Yemen, especialmente en la gobernación de Saada, habían sido bombardeados en estos últimos 10 años. Ahora, con la aportación directa del Pentágono liderado por Trump 2.0, que defiende la «paz mediante la fuerza» y que, como reveló la sórdida saga de Signal, lanzó una guerra contra Ansarallah y Yemen con el propósito de «enviar un mensaje».


Vimos el «mensaje» impreso en un hospital oncológico en construcción en Saada, cuya financiación supuso un enorme esfuerzo, ahora arrasado por las bombas de CENTCOM sólo dos días antes de nuestra visita. Recogimos fragmentos de bombas estadounidenses, algunas con el nombre del fabricante y el número de contrato, para que los analizaran los equipos yemeníes. Una bomba sin explotar yacía en las entrañas del hospital destruido.


Vinculado directamente con la guerra de hace 10 años, también visitamos el lugar donde un autobús escolar fue alcanzado por un ataque aéreo saudí en 2018: 42 niños fueron asesinados, como evidencia uno de sus teléfonos celulares encontrado en medio de los escombros. Todos están enterrados en un pequeño cementerio de mártires.


Por la noche, me dijeron que esperara otra «llamada a la puerta» alrededor de las 4 a. m. De hecho, algunos esperábamos lo imposible: un encuentro cara a cara con el líder de Ansarallah, Abdul Malik Badr al-Din al-Houthi, que vive en la gobernación de Saada. Pero eso habría representado un riesgo de seguridad inimaginable, ya que ahora es el objetivo número uno de CENTCOM para la «decapitación» en toda Asia occidental.


Yemen: el origen de todos los árabes


Para comprender las complejidades de Yemen, debemos comenzar por cómo funciona el sistema de gobierno. Es como un triángulo.


En la parte superior del triángulo se encuentra el líder, Abdul Malik al-Houthi, el hermano menor del difunto Hussein al-Houthi, el primer líder de Ansarallah, un movimiento religioso/político/militar de varios niveles compuesto principalmente por chiítas zaydíes. Justo debajo se encuentra el presidente Mahdi Muhammad al Mashad.


En los otros dos ángulos del triángulo tenemos, por un lado, a los 9 miembros del Alto Consejo Político, que debe responder ante el Parlamento: conocimos a 4 de ellos. Por otro lado tenemos al Parlamento, que de hecho tiene prioridad sobre el Primer Ministro. Y luego las instituciones del gobierno, con primacía para el sistema de justicia.


En Saada, un especialista en inteligencia me dijo, sin ambigüedades, que «el verdadero centro de poder está aquí», no en Saná: una referencia directa al líder Abdul Malik al-Houthi.


Después de unos días de inmersión total en Yemen, todo el poder de la tierra, la fuerza y el carácter de su gente, empiezan a tener sentido. La Sagrada Kaaba fue revestida por un «Tuba» (Rey) yemení. Una de sus esquinas se llama «la esquina yemení», un honor histórico para todos los yemeníes.


Yemen es la piedra angular de todas las migraciones árabes. Desde las primeras migraciones semíticas a través de la desmembrada Saba, debido al colapso de la Gran Presa de Marib (la reina de Saba, por cierto, nació en Saná), hasta todos los ejércitos que difundieron el islam por todo el mundo, desde África hasta Mesopotamia, India y el sudeste asiático.


Yemen fue gobernado por las dos reinas más grandes del mundo islámico: Bilkis de Saba y Arwa del estado Sulayhid. El profeta Mahoma especificó más de 45 hadices autentificados sobre Yemen y los yemeníes.


En pocas palabras: Yemen es el origen de todos los árabes. No es de extrañar que los advenedizos wahabíes se revuelquen en una cultura de mal gusto, sean ostentosos rehenes de la misma, y odien a Yemen con toda su alma, especialmente desde la unificación yemení de 1990.


Los yemeníes fueron los primeros en escribir en caracteres árabes yemeníes, las letras del Musnad, la antigua escritura del sur de Arabia. Documentaron su propia historia para que no se distorsionara en el futuro, al igual que los yemeníes contemporáneos documentan la historia del saqueo por parte de la oligarquía occidental y sus despreciables sustitutos de los regímenes árabes.


El poder intrínseco de Yemen supone una tremenda amenaza para el turbo-capitalismo configurado como Plunder Inc. [Saqueo Corp.] No es de extrañar que la guerra de 10 años, que aún continúa, haya contado con una letanía de matones takfiri movilizados, mercenarios, gobiernos provisionales corruptos y una vergonzosa coalición respaldada por la ONU diseñada para bombardear y matar de hambre a los yemeníes hasta someterlos, como documenta el notable libro de Isa Blumi Destroying Yemen: What Chaos in Arabia Tells Us About The World.


Trump 2.0 representa una conclusión lógica del proceso; en palabras del propio «pacificador», estos «bárbaros» serán «aniquilados». Como la única forma que le queda a la oligarquía financiera globalizada de saquear las riquezas de Yemen es destruirlo.


Luchando por Palestina «Ética y Espiritualmente»


Estábamos relajándonos en la dewanya (terraza) de nuestro hotel en Saná, bebiendo té y esperando el televisado discurso diario a la nación del líder Abdul Malik al-Houthi cuando, de repente, entró en la habitación sin previo aviso. Nos quedamos sin habla: no era otro que Yahya Saree, el portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, que, según me dijo el profesor Ma, es una reconocida eminencia en China, en realidad entre toda la mayoría global.


Visitar a un grupo de extranjeros en un conocido hotel del centro de Saná suponía un riesgo de seguridad asombroso, como si desafiara al CENTCOM en persona, no virtualmente a través de las redes sociales, como hace todos los días. Yahya Saree nos estrechó la mano, pronunció un breve discurso y dejó muy claro su punto de vista: «En Yemen hemos decidido adoptar esta posición de apoyo y solidaridad con los palestinos por nuestras responsabilidades morales y religiosas».


En una conversación privada con Mohammed Ali al-Houthi, miembro del Alto Consejo Político y exjefe del Comité Revolucionario, le pregunté si Yemen había realizado esfuerzos diplomáticos con Rusia y China. La respuesta, en un árabe florido con varias metáforas (perdidas en la traducción) y una profusión de sonrisas, no tuvo precio: sí.


También tuvimos el privilegio de pasar al menos dos horas con el profesor Abdulaziz Saleh bin Habtoor, miembro del Alto Consejo Político, ex primer ministro, supervisor general de la conferencia «No estás solo» e intelectual yemení de la vieja escuela.


El profesor bin Habtoor es también autor de un libro de lectura obligada, Undeterred: Yemen in the Face of Decisive Storm, cuya traducción al inglés fue publicada en 2017 por el centro de idiomas de la Universidad de Saná.


Nos contó cómo nuestro pequeño grupo «rompió el bloqueo impuesto a Yemen desde hace 10 años». Y cómo la lucha por Palestina debe librarse «ética y espiritualmente». «En los zocos de Saada y Saná escuchamos habitualmente que «todo Yemen es hutí».


El profesor bin Habtoor resumió el poder hutí en tres vectores: liderazgo/orientación movilización del pueblo y resiliencia derivada de la historia. Y comparó «los saudíes que intentan luchar contra nosotros desde 1967» con la verdadera «liberación yemení, solo lograda en 2016».


El poder militar de los hutíes ha recorrido un largo camino desde la «cooperación técnica» durante la Guerra Fría, cuando los mejores estudiantes yemeníes perfeccionaban sus habilidades en la URSS y China, y «una buena conexión militar con el Egipto anterior a Sadat».


El profesor bin Habtoor también señaló cómo Beirut, Bagdad y El Cairo solían ser «grandes centros culturales»; no es de extrañar que todos ellos fueran atacados por buitres occidentales y sus sustitutos. Ahora la «referencia» al mundo árabe se ha degradado a un Golfo Pérsico barato, de mal gusto y ostentoso.


Esto complementó un agudo análisis del ex primer ministro iraquí Mahdi, quien ensalzó cómo «Yemen se ha liberado cultural y económicamente, es autosuficiente e independiente del sistema mundial», aunque pagando un precio enorme por ello. El exministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Huanacuni, muy cercano a Evo Morales, dio el golpe de gracia: «Estamos dando vueltas en círculos», porque todos los modelos de desarrollo están conectados al neocolonialismo. Necesitamos un nuevo modelo transcontinental, ya que libramos la misma lucha en América Latina y Asia Occidental.


«Habrá sorpresas»


Por mucho que sueñen los varios títeres que intercambian mensajes sobre «bombardear Yemen» en un chat de Signal, repleto de puertas traseras de la CIA, Yemen no se vendrá abajo. Aun así, el Pentágono ha enviado al menos cuatro bombarderos estratégicos furtivos B-2A a Diego García, en el Océano Índico. Junto con los cuatro bombarderos B-52H que ya se encuentran en la base, más los aviones cisterna KC-135 y los aviones de transporte C-17 como apoyo, el Pentágono está decidido a infligir un infierno a largo plazo desde el cielo sobre Yemen.


Solo el domingo por la noche, edificios de civiles en Saná fueron bombardeados nada menos que 13 veces. La inteligencia estadounidense sobre el terreno en Yemen es un hazme reír.


El payaso de Fox News, que se hace pasar por jefe del Pentágono, ha ordenado al USS Harry Truman, ahora blanco habitual de las Fuerzas Armadas yemeníes, que permanezca en el Mar Rojo durante un mes más. El grupo de ataque USS Carl Vinson, anteriormente desplegado en Asia-Pacífico, partió hacia Asia Occidental el pasado viernes.


Así que pronto, en teoría, la Marina de los Estados Unidos podría tener dos grupos de ataque de portaaviones, con cientos de aviones de combate, estacionados a ambos lados del Bab el-Mandeb. Las Fuerzas Armadas yemeníes ni siquiera pestañean.


Al contrario. Primero advirtieron a todas las aerolíneas que «lo que se conoce como Aeropuerto Ben Gurión» en Tel Aviv se ha vuelto inseguro para el tráfico aéreo, y seguirá siéndolo hasta que se detenga el genocidio en Gaza, declarando de facto un bloqueo aéreo sobre Israel.


Luego intensificaron sus ataques con drones contra varios buques de guerra adscritos al USS Harry Truman.


Incluso cuando los bombarderos B-2 atacaron un complejo de misiles subterráneo de las Fuerzas Armadas yemeníes con devastadores bombardeos, no pudieron destruirlo, tan solo se derrumbaron las entradas.


En Saná, es lógico que los miembros del Alto Consejo Político no puedan revelar secretos militares, especialmente a los extranjeros. Pero el viernes pasado un gobernador provincial de alto nivel me dijo que «habrá sorpresas».


Eso encaja perfectamente con lo declarado por el líder Abdul Malik al-Houthi, en 'X', anunciando que «se avecina una sorpresa en relación con el desarrollo de las capacidades militares de Yemen que puede sorprender a Estados Unidos. Podría revelarse después de su uso, ya que las acciones precederán a las palabras».


Eso podría estar relacionado con una fuente de alto rango del Alto Mando de las Fuerzas Armadas de Yemen que declaró haber atacado el control de mando aéreo E-2 del USS Harry Truman, con lo que el portaaviones perdió el control. Hasta ahora, el Pentágono ha guardado un atronador silencio.


Por supuesto, nadie espera que el equipo Trump 2.0 entienda lo que el propio profeta Mahoma declaró, sin ambigüedades, en el siglo VII: «La fe es yemení, la ley es yemení y la sabiduría es yemení».


Tampoco entenderán los dos imperativos principales del Club de Lucha Árabe. Regla número uno: No te metas con Yemen. Regla número dos: NO te metas con Yemen.



30 marzo, 2025

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos declara a Ucrania responsable de la masacre de Odessa — Kit Klarenberg

 

Global Delinquents – 30/03/2025

   Traducción del inglés: Arrezafe


El 13 de marzo, una contundente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos declaró al gobierno ucraniano culpable de graves violaciones de los derechos humanos por la masacre de Odesa del 2 de mayo de 2014, en la que decenas de activistas rusoparlantes anti-Maidán fueron obligados a refugiarse en la Casa de los Sindicatos de la ciudad y quemados vivos por violentos matones ultranacionalistas. Las pruebas revelan inequívocamente una conspiración concertada de las autoridades ucranianas para facilitar y exacerbar la terrible matanza, y luego proteger de la justicia a sus autores, así como a los funcionarios y organismos estatales que contribuyeron a su perpetración.


En total, 42 personas murieron y cientos resultaron heridas como consecuencia del incendio, un sangriento colofón a la llamada "revolución de Maidán", que meses antes vio al presidente ucraniano democráticamente electo, Viktor Yanukovych, derrocado en un golpe de Estado orquestado por Occidente. Desde entonces, las autoridades ucranianas y los medios de comunicación tradicionales han presentado sistemáticamente las muertes como un trágico accidente, habiendo quienes incluso culpan a los propios manifestantes anti-Maidán de iniciar el incendio. Esta idea queda completamente desmentida por el veredicto, emitido por un equipo de siete jueces europeos, incluido un ucraniano.


Masacre de Odessa del 2 de mayo de 2014


El fracaso de las 'autoridades competentes' en hacer todo lo razonablemente posible para prevenir la violencia en Odesa, detenerla tras su estallido, garantizar el oportuno rescate de las personas atrapadas en el incendio e iniciar y llevar a cabo una investigación eficaz de los hechos”, implica que Kiev fue declarada culpable de graves violaciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Además, numerosos manifiestos incendiarios demuestran claramente que la generalizada “negligencia” de las autoridades, tanto ese día como después, “fue más allá de un error de juicio o descuido”.


Por ejemplo, el TEDH determinó que el despliegue de los camiones de bomberos al lugar “se retrasó deliberadamente durante 40 minutos” (la estación de bomberos local se encontraba a solo un kilómetro de distancia) y que la policía se mantuvo pasiva mientras el edificio y sus ocupantes ardían, negándose a ayudar a “evacuar a las personas de manera rápida y segura”. Además, las autoridades ucranianas “no hicieron ningún esfuerzo” ni “ningún intento significativo” por prevenir o frenar los enfrentamientos entre activistas a favor y en contra del Maidán que precedieron al incendio mortal, a pesar de saber de antemano que tales enfrentamientos eran inminentes ese día.


Si bien no llega a afirmar que las autoridades ucranianas desearan activamente la muerte de los activistas anti-Maidán atrapados en el edificio en llamas, esta conclusión es ineludible según las propias del TEDH. Lo mismo ocurre con la supuesta inmunidad procesal de los funcionarios implicados, los perpetradores ultranacionalistas y la inacción de Kiev ante las “numerosas evidencias fotográficas y de vídeo” que indican con precisión quiénes fueron los responsables de “los disparos durante los enfrentamientos”, el incendio del edificio y “las agresiones a las víctimas” del incendio que lograron escapar.


La denuncia fue interpuesta por 25 personas que perdieron a familiares en el incendio provocado por neonazis y los enfrentamientos que lo precedieron, y por tres que sobrevivieron al incendio con diversas lesiones. El TEDH ha exigido a Ucrania el pago de tan solo 15.000 euros a cada una por daños y perjuicios. En una afrenta aún mayor a la justicia, la sentencia condenatoria no llega a exponer la realidad completa de la masacre de Odesa, ni a acusar a los responsables, elementos neonazis apoyados por Occidente, ni a sus estrechos vínculos con la masacre de bandera falsa perpetrada por un francotirador en la Plaza Maidán, en febrero de 2014.


'Orden explícita'


Tras el inicio de las protestas de Maidán en Ucrania, en noviembre de 2013, las tensiones comenzaron a crecer de forma constante entre la considerable población rusoparlante de Odesa y los nacionalistas ucranianos, tanto dentro como fuera de la ciudad. Como señala la sentencia del TEDH, “si bien los incidentes violentos habían sido, en general, poco frecuentes… la situación era inestable e implicaba un riesgo constante de escalada”. En marzo de 2014, activistas anti-Maidán acamparon en la plaza Kulykove Pole e iniciaron una convocatoria para un referéndum sobre el establecimiento de una «República Autónoma de Odesa».


Al mes siguiente, los aficionados de los clubes de fútbol Odesa Chornomorets y Kharkiv Metalist anunciaron una manifestación "Por una Ucrania Unida" para el 2 de mayo, antes de un partido programado. Poco después, el TEDH registra que "comenzaron a aparecer publicaciones contra el Maidán en redes sociales que describían el evento como una marcha nazi y llamaban a la gente a impedirlo". Aunque la sentencia las califica de "desinformación" rusa, los hooligans, asociados a ambos clubes, albergaban simpatías y vínculos con los neonazis, así como una sólida reputación de violentos. Posteriormente formaron el infame Batallón Azov .


Temiendo que su campamento fuera atacado, los activistas anti-Maidán decidieron interrumpir la “marcha por la unidad” antes de que llegara. El TEDH revela que los servicios de seguridad y la unidad de ciberdelincuencia de Ucrania contaban con información sustancial que indicaba que se producirían “violentos enfrentamientos y algaradas” ese día. Sin embargo, las autoridades “ignoraron la información disponible y las señales de alerta pertinentes” y no tomaron “medidas adecuadas” para anular cualquier provocación, como “reforzar la seguridad en las zonas afectadas”.


Así, sucedió que en la tarde del 2 de mayo de 2014, "tan pronto como comenzó la marcha", activistas anti-Maidán se enfrentaron a los manifestantes, produciéndose violentos enfrentamientos. Aproximadamente a las 17:45, siguiendo la misma estrategia que la masacre de bandera falsa perpetrada por un francotirador en la plaza Maidán tres meses antes, numerosos activistas anti-Maidán fueron asesinados a tiros "por alguien que se encontraba en un balcón cercano", utilizando "una escopeta de caza". Posteriormente, "los manifestantes pro-unidad... tomaron la iniciativa en los enfrentamientos" y se dirigieron hacia la plaza Kulykove Pole.


Los activistas anti-Maidán “se refugiaron” en la Casa de los Sindicatos, un edificio de cinco plantas con vistas a la plaza, mientras sus adversarios ultranacionalistas “empezaron a incendiar las tiendas de campaña”. Según informes, ambos bandos intercambiaron disparos y cócteles molotov, y en poco tiempo, el edificio estaba en llamas. Se hicieron numerosas llamadas a los bomberos locales, incluso de la policía, sin resultado. Misteriosamente, su jefe había dado instrucciones a su personal de no enviar ningún camión de bomberos a Kulykove Pole sin su orden explícita, por lo que no se envió ninguno.


Esposas y novias de los neonazis preparan cócteles molotov para el ataque


Varias personas atrapadas en el edificio intentaron escapar saltando desde las ventanas superiores; algunas sobrevivieron, pero otras murieron. "Las imágenes de vídeo muestran a manifestantes pro-unidad atacando a personas que habían saltado o caído", señala el TEDH. No fue hasta las 20:30 que los bomberos finalmente entraron en el edificio y extinguieron el incendio. La policía arrestó a 63 activistas sobrevivientes “que aún se encontraban dentro del edificio o en la azotea”. Fueron liberados dos días después, cuando un grupo de varios cientos de manifestantes anti-Maidán “irrumpiera en la comisaría local donde se encontraban detenidos”.


'Fallos graves'


Ese día, la letanía de fallos de seguridad y negligencia a gran escala por parte de las autoridades se vio enormemente agravada por la imposibilidad de contactar con los “fiscales locales, las fuerzas del orden y los oficiales militares” “durante gran parte o todo el tiempo”[sic], ya que coincidentemente asistían a una reunión con el Fiscal General Adjunto de Ucrania. El TEDH “considera inexplicable la actitud y la pasividad de dichos funcionarios”, aparentemente reacio a considerar la obvia posibilidad de que se hubieran incomunicado deliberadamente para garantizar el máximo caos y derramamiento de sangre, a la vez que se protegían de las repercusiones legales.


Aun así, el TEDH dictaminó que las autoridades ucranianas “pertinentes” “no habían hecho todo lo razonablemente posible para prevenir la violencia” ni “lo que razonablemente cabía esperar de ellas para salvar vidas”, por lo que Kiev cometió “violaciones del Artículo 2” del Convenio Europeo de Derechos Humanos. El Tribunal también concluyó que las autoridades “no iniciaron ni llevaron a cabo una investigación efectiva sobre los sucesos de Odesa, lo que constituye una violación del Artículo 2”.



Activistas anti-Maidan atrapados esperan ser rescatados

La evaluación del TEDH sobre las investigaciones penales contra los autores de la masacre de Odesa y todos los funcionarios que incumplieron sus deberes más básicos el 2 de mayo de 2014 es absolutamente devastadora; los detalles apuntan a un encubrimiento estatal muy claro y deliberado. Por ejemplo, no se hizo ningún esfuerzo por acordonar “las zonas afectadas del centro de la ciudad” tras el suceso. En cambio, “lo primero” que hicieron las autoridades “fue enviar servicios de limpieza y mantenimiento a esas zonas”, lo que significó que valiosas pruebas fueran obviamente casi borradas.


En consecuencia, cuando finalmente se llevaron a cabo las inspecciones in situ dos semanas después, las investigaciones “no arrojaron resultados significativos”. Asimismo, la Casa de los Sindicatos “permaneció abierta al público durante 17 días después de los hechos”, lo que otorgó a individuos maliciosos tiempo de sobra para manipular, retirar o introducir pruebas incriminatorias en el lugar. Mientras tanto, “muchos sospechosos se fugaron”. Se abrieron varias investigaciones penales contra los autores, pero no prosperaron, dejándose prescribir según el plazo de prescripción establecido en Ucrania. Otros casos enjuiciados “permanecieron pendientes durante años”, antes de ser sobreseídos.


Esto ocurrió a pesar de la “amplia evidencia fotográfica y filmada sobre los enfrentamientos en el centro de la ciudad y el incendio”, que permitió identificar fácilmente a los culpables. El TEDH desconfía de que las autoridades ucranianas “hubieran realizado genuinos esfuerzos para identificar a todos los perpetradores”, y varios informes forenses no se publicaron durante muchos años. Por otra parte, el Tribunal señaló que la investigación penal de un individuo sospechoso de disparar contra activistas anti-Maidán fue suspendida inexplicablemente en cuatro ocasiones distintas, por idénticos motivos.


El TEDH también señaló “graves deficiencias” en las investigaciones de los funcionarios y su papel en los hechos. Esto se manifestó principalmente en “demoras prohibitivas” y “periodos significativos de inactividad y estancamiento inexplicables” en la apertura de causas. Por ejemplo, “aunque nunca se discutió que el jefe regional del servicio de bomberos fuera responsable del retraso en el despliegue de los medios anti-incendios en Kulykove Pole”, no se inició ninguna investigación sobre su flagrante negligencia criminal en el cumplimiento del deber hasta casi dos años después de la masacre.


De igual manera, el jefe de la policía regional de Odessa no solo no implementó ningún "plan de contingencia en caso de disturbios masivos" según el protocolo, sino que se descubrió que los documentos internos que atestiguaban que se sí habían implementado medidas de seguridad habían sido falsificados. Sin embargo, esto no fue sometido a investigación penal hasta "casi un año después". Tras la instrucción del sumario, su caso permaneció pendiente "unos ocho años", tras lo cual fue exonerado de responsabilidad penal, "por prescripción de los cargos en su contra".


'Quemarlo todo'


El TEDH ignoró por completo la posibilidad de que, lejos de ser un hecho fortuito provocado por el enfrentamiento entre dos facciones enfrentadas en Odesa, la letal incineración de activistas anti-Maidán en mayo de 2014 fuera un acto intencionado y premeditado de asesinato masivo, concebido y dirigido por el gobierno de extrema derecha de Kiev, instalado por Estados Unidos. Esta interpretación se ve ampliamente reforzada por los testimonios de una comisión parlamentaria ucraniana, instituida inmediatamente después de la masacre.


La comisión concluyó que funcionarios nacionales y regionales ucranianos planearon explícitamente utilizar a activistas de extrema derecha del grupo fascista Autodefensa de Maidán para reprimir violentamente a los aspirantes independentistas de Odesa y dispersar a todos los que acampaban junto a la Casa de los Sindicatos. Además, el jefe del grupo Autodefensa de Maidán, Andriy Parubiy, y 500 de sus peligrosos miembros armados fueron enviados a Odesa desde Kiev en vísperas de la masacre. Entre 1998 y 2004, Parubiy fue fundador y líder de la facción paramilitar neonazi Patriota de Ucrania.


Un folleto de 'Patriota de Ucrania', con Andriy Parubiy


Parubiy también dirigía el Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Kiev en el momento de la masacre de Odesa. La Oficina Estatal de Investigaciones de Ucrania comenzó inmediatamente a investigar el papel de Parubiy en los sucesos de mayo de 2014 después de su sustitución como principal portavoz del parlamento tras las elecciones generales de 2019. Esta investigación no parece haber dado frutos desde entonces. Sin embargo, un año antes, un militante georgiano declaró a documentalistas israelíes que había participado en "provocaciones" en la masacre de Odesa bajo el mando de Parubiy, quien le ordenó atacar a los activistas anti-Maidán y "quemarlo todo".



Este es uno de los varios combatientes georgianos que se han declarado abiertamente responsables de la masacre de falsa bandera perpetrada por francotiradores en la Plaza Maidán en febrero de 2014, bajo el mando de Parubiy, otras figuras ultranacionalistas ucranianas y Mikhael Saakashvili, fundador de la infame brigada mercenaria Legión Georgiana. Dicha masacre provocó el fin del gobierno de Viktor Yanukovych y precipitó a Ucrania hacia la guerra con Rusia. La masacre de Odessa fue un capítulo clave en esa sórdida saga, y el principal tribunal de derechos humanos de Occidente ha atribuido firmemente la responsabilidad del horror a Kiev.