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20 abril, 2026

Rusia y China se hacen con los mercados de gas natural en Asia — Kevin Walmsley



Inside China – 20/04/2026

   Traducción: Arrezafe


Temas:


La guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han dejado a Qatar completamente fuera del mercado.


Los yacimientos rusos de gas natural suspendieron su suministro a Europa a partir de 2022, y los gigantes energéticos de la región invirtieron masivamente en nuevos gasoductos hacia Asia.


Por su parte, China, a la sazón comprador de petróleo y gas natural ruso, invirtió decididamente en sus enormes reservas estratégicas de crudo y gas natural.


Ahora, la producción energética rusa fluye hacia el este, y China cuenta con un buen suministro.


El gas natural licuado (GNL) de origen ruso se proporciona a China con un descuento del 40 % sobre el precio de mercado para fomentar las relaciones y un suministro a largo plazo.


Como resultado, las economías asiáticas están trasladando sus cadenas de suministro del Golfo Pérsico a Rusia-China. Mientras tanto, los países de la UE no pueden obtener GNL en absoluto.




Informe:


Buen día.


La guerra contra Irán ha trastocado por completo las cadenas de suministro energético. Rusia y China —irónicamente junto Irán— son las principales beneficiarias. La situación actual es compleja y se debe a la combinación de la enorme producción energética rusa y la supuesta "sobrecapacidad" de China, que han convertido a Rusia y China en salvavidas para los países asiáticos, carentes de acceso a la energía procedente del Golfo Pérsico.


Rusia se enfrentó a un grave problema cuando Europa suspendió la adquisición de energía rusa. Si bien al final resultó ser un problema mucho mayor para Europa que para Rusia, ello obligó a los rusos a buscar otros mercados para la exportación de su petróleo y gas natural. Rusia debía encontrar compradores para los 4 millones de barriles diarios que se destinaban a Europa.


Acudieron a China, el mayor importador mundial de petróleo crudo, y de la que Rusia era ya entonces su principal proveedor. China, además, estaba aumentando vertiginosamente sus reservas de petróleo. El problema era que en aquel momento no existían suficientes oleoductos para transportar el crudo y el gas natural, que antes se enviaban a Europa, hasta China.




Es decir, Rusia era un vendedor desesperado y China un ansioso comprador, pero se necesitaban más oleoductos para transportar el petróleo. El contrato del oleoducto ESPO estipulaba el transporte de 30 millones de toneladas anuales de Rusia a China en 2022, y China en realidad adquirió 35 millones de toneladas.


Así pues, la cuestión inmediata se centró en cómo abastecer a China con más energía aún. El año pasado se inició la construcción del gasoducto Power of Siberia 2, que transportará 50.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Además, se ampliaron otros dos gasoductos ya existentes: Power of Siberia 1, hasta alcanzar los 44.000 millones de metros cúbicos, y Far East Gas, hasta los 12.000 millones.




El proyecto Siberia 1 representó la mayor inversión en infraestructura de Rusia en décadas, y Siberia 2 habrá costado aún más cuando esté terminado. Al igual que en los mercados petroleros, Rusia necesitaba que China absorbiera la demanda para compensar la pérdida sufrida en los mercados europeos. La UE había anunciado que reubicaría a sus proveedores en Noruega, Estados Unidos y Oriente Medio.


Así pues, Rusia necesitaba desarrollar nuevos mercados en Asia, y rápido. Y comenzaron con la vecina China: en 2021, el 10 % de las importaciones chinas de gas natural eran de origen ruso. Para 2024, la cifra ascendió al 25 %, por lo que las exportaciones rusas de gas natural a China se duplicaron con creces. Más de un tercio de las importaciones chinas por gasoducto llegaron a través del Power of Siberia 1, con un volumen de 2700 millones de metros cúbicos. Esto en 2024.


En 2025, el gasoducto Power of Siberia 1 transportó 38 mil millones de metros cúbicos. A medida que Rusia expandía sus gasoductos, China compraba más, mucho más de lo estipulado en los contratos originales. Además, China era el único país capaz de absorber el suministro adicional. Estos yacimientos de gas natural que antes abastecían a Europa se encuentran una distancia enorme de China. Sin embargo, los costos de producción de Rusia son bajos, y mientras China siga siendo su cliente, le resultará rentable construir los gasoductos.



La demanda energética de China sigue aumentando, la producción de electricidad de China continúa creciendo más rápido que la del resto del mundo en conjunto, y el gas —esa porción roja de las barras— todavía representa un pequeño porcentaje de la matriz energética total de China.


Fue una apuesta arriesgada por parte de Rusia invertir tanto dinero en nuevos gasoductos hacia el este, hacia China, cuando, en teoría, Europa podría cambiar de opinión y reanudar la compra de gas ruso en cualquier momento, o China suspender sus compras, que superaban los niveles contractuales. Pero entonces estalló la crisis en Oriente Medio, y ahora toda Asia es una ávida compradora de energía, sin importar su procedencia.


Y aquí es donde la cosa se pone interesante de nuevo: Rusia tiene tanto gas natural, y China ya está tan bien abastecida, que están ofreciendo descuentos a nuevos compradores en Asia para asegurarse definitivamente nuevos mercados de gas. El estrecho de Ormuz está cerrado. Las plantas de gas natural licuado en Qatar han sido destruidas. Una quinta parte del suministro mundial de GNL está fuera del mercado. Sin embargo, Rusia lo vende con descuento —cuando a primera vista podría cobrar el precio que quisiera—, pero el objetivo es expandir los mercados y diversificar su base clientelar en Asia. Las empresas comerciales de China y Rusia comprarán la energía sancionada y la revenderán a compradores asiáticos con un descuento del 40 % sobre el precio del mercado al contado.





Irán ha retirado por completo el GNL qatarí del mercado hasta que se abra el estrecho de Ormuz. E incluso si la guerra terminara hoy, Qatar tendría que invertir decenas de miles de millones de dólares en reparaciones de infraestructura y casi 13 millones de toneladas anuales de GNL fuera de servicio durante cinco años a un costo de 20 mil millones de dólares, lo que supone pérdidas adicionales de alrededor de cien mil millones de dólares.


Catar declaró suspensión forzosa en sus contratos a largo plazo con Europa. Así pues, la UE, que rechazó el petróleo y gas natural rusos, trasladó sus cadenas de suministro a Catar, que ahora no puede suministrárselos en absoluto. Catar también comunicó a China y Corea que tampoco recibirían GNL, pero afortunadamente para otros países de Asia, ya existían numerosos gasoductos construidos y ampliados, y China contaba con grandes reservas estratégicas, por lo que podía permitirse ayudar a sus aliados rusos a expandirse en nuevos mercados.


Por otra parte, Rusia también recibió buenas noticias en materia de petróleo crudo. Las exportaciones de los Urales están aumentando, alcanzando los niveles más altos en años:




Recursos y enlaces:


Capacidades de oleoductos de crudo rusos a China continental: el oleoducto de crudo ESPO

https://www.spglobal.com/energy/en/research-analytics/espo-crude-oil-pipeline


El oleoducto Power of Siberia 2 redefine el cálculo de seguridad energética de China

https://eastasiaforum.org/2025/10/31/power-of-siberia-2-reshapes-chinas-energy-security-calculus/


Gazprom de Rusia suministró 38 mil millones de metros cúbicos de gas a China a través del oleoducto Power of Siberia en 2025

https://www.reuters.com/business/energy/russias-gazprom-supplied-38-bcm-gas-china-via-power-siberia-pipeline-2025-2025-12-25/


Las ganancias inesperadas de petróleo de Rusia por la guerra en Oriente Medio siguen creciendo. Exclusiva: Los ataques de Irán eliminan el 17% de la capacidad de GNL de Qatar durante al menos cinco años, según el director ejecutivo de QatarEnergy .

https://www.reuters.com/business/energy/iran-attack-damage-wipes-out-17-qatars-lng-capacity-three-five-years-qatarenergy-2026-03-19/




07 julio, 2025

EEUU: Canibalizarse a sí mismo

 

Fragmento extraído del artículo “It's the Energy, Stupid”, de Warwick Powell. Completo en inglés en el siguiente enlace: Warwick Powell's Substack – 06/07/2025

Uróboro, la serpiente mítica que se muerde su propia cola, o de cómo el sistema energético-económico puede canibalizarse fácilmente a sí mismo si no encuentra nuevas vías para obtener un mayor retorno energético sobre la energía invertida.


El Uróboro estadounidense: canibalizarse a sí mismo


La tragedia del actual sistema energético estadounidense reside en que se asemeja a un uróboro, ese antiguo símbolo de una serpiente que se devora la cola. Antaño líder mundial en innovación energética y generación de excedentes, Estados Unidos se encuentra hoy atrapado en un círculo vicioso de canibalismo interno, donde los mismos sistemas que antes generaban abundancia ahora vampirizan la capacidad del país para adaptarse y renovarse.


En el corazón de esta autodestrucción reside la entropía, no sólo en sentido termodinámico, sino sistémico. A medida que los pozos de petróleo de esquisto se agotan rápidamente y su mantenimiento es más costoso, se consume más energía y capital simplemente para mantenerse. La política energética fragmentada y partidista, sumada a los crecientes costos e ineficiencias del esquisto, propicia una mayor asistencia financiera gubernamental a la industria. Al mismo tiempo, las estructuras políticas nacionales se han vuelto cada vez más hostiles a la innovación energética, atrapadas en la nostalgia de un pasado de altas emisiones de carbono.


La ideología del dominio energético, antaño basada en la abundancia, ahora es sujeto protestas. Ciertas circunscripciones, en particular en los estados republicanos ricos en combustibles fósiles, han llegado a ver la descarbonización no como una oportunidad, sino como una traición. El cambio climático se presenta como un engaño, supuestamente urdido por China para debilitar a Estados Unidos. El ambientalismo se considera no como una estrategia para la renovación del excedente, sino como un enemigo cultural. Los lobbistas de los combustibles fósiles ejercen su presión en los círculos de poder. Según Open Secrets, en 2024 los lobbies del petróleo y el gas realizaron actividades por un valor total de más de 153 millones de dólares. Esto es una patología nacional.


Y así, el sistema se retroalimenta: más subsidios para la energía fósil en declive, más resistencia al cambio, más polarización y más deterioro institucional. En lugar de avanzar hacia un plano energético con una TRE (Tasa de Retorno Energético) más alta, Estados Unidos corre el riesgo de caer en un círculo vicioso de degradación, donde la parálisis política se une al agotamiento de los recursos. Las iniciativas que penalizan la transición hacia tecnologías con una TRE más alta no sólo tienen repercusiones distributivas en términos de realpolitik y sectoriales, sino que también obstaculizan la sostenibilidad geopolítica.


Así es como decaen los imperios, no con un colapso dramático, sino mediante la entropía disfrazada de tradición. Y, a menos que rompa el ciclo, el uróboros energético de Estados Unidos podría acabar consumiendo los cimientos mismos de su prosperidad.



02 mayo, 2025

SOBRE LOS APAGONES ENERGÉTICOS — Andrés Piqueras

 



BLOG DE A. P. – 02/05/2025


Algunas ideas básicas.


La energía, los transportes y las comunicaciones son elementos básicos de las sociedades desde siempre. Su control es base sine qua non de la soberanía. Uno de los pilares de la construcción de los Estados modernos fue el control de esos elementos.


Hasta no hace mucho para que otro Estado se apropiara de ellos tenía que llevarlo a cabo militarmente.


Hoy no. Desde el capitalismo neoliberal financiarizado (al igual que en la fase de financiarización de finales del siglo XIX y principios del XX) las grandes corporaciones transnacionales se adueñan más y más fácilmente de esos sectores estratégicos con la complicidad de las elites estatales. En el caso del Reino de España la falta de soberanía se comprueba observando cómo elementos indispensables para la vida social están en manos de esas corporaciones (algunas entidades públicas de otros Estados, como la Enel italiana, o el fondo soberano noruego), que en buena parte, a su vez, están poseídas por los grandes fondos de inversión (sobre todo, en este caso, Blackrock). Los cuales, por cierto, están interpenetrados con el complejo militar estadounidense y el poderío mundial anglo-sionista.


Así que la estatalización de esos recursos sería un primer paso básico para recuperar al menos cierta soberanía energética y no dejar en manos de otros los recursos estratégicos. Además, a partir de ahí, garantizar la prelación del servicio a las poblaciones por sobre la ganancia de unos muy pocos, que han conseguido imponer un perverso juego de subasta para fijar los precios de la energía según el postor más alto (en vez del más bajo). El gran-gran empresariado español sabe que controlando la energía no sólo pueda obtener beneficios sin fin a costa de las poblaciones, sino que puede aún más controlar a la sociedad.


Los agentes institucionales del capital, por su parte, reciben el pago correspondiente por sus servicios a través de puertas giratorias que les catapultan a la administración de las empresas que controlan la energía. Así se cierra el círculo.


Moraleja: si la sociedad aprendiese las lecciones a partir de lo que sucede podríamos empezar a transformar situaciones.


No abundo más en ello, porque los artículos que adjunto ya lo hacen con extensión precisión y buena cantidad de detalles, además de inclusión de otras fuentes de información.



El apagón de España:una llamada urgente a la nacionalización de la electricidad y las telecomunicaciones. Por Joaquín Castro



DE CÓMO LAS ELÉCTRICAS SE ADUEÑARON DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA: SUS HOMBRES, SUS MEDIOS DECOMUNICACIÓN, SU BLINDAJE CONSTITUCIONAL - Canarias-semanal



El colapso de la red española – Alonso Romero



https://canarias-semanal.org/art/37960/cuando-todo-se-detiene-la-peninsula-iberica-canarias-y-la-leccion-del-gran-apagon



Apagón en España y Portugal, el precio de privatizar un servicio básico



13 febrero, 2025

Países bálticos: el precio de la electricidad se triplica

 

Tres "tigres" bálticos, liderados por Ursula von der Leyen, celebran su desconexión del sistema energético ruso


El presidente lituano exclama: "¡Adiós, Rusia! ¡Adiós, Lenin!" y los otros aplauden.


Lo cual se podría calificar como la demostración pública de una absoluta debilidad mental.


¿Lenin? Murió hace cien años. ¿A qué viene mencionarlo?


¿Se percatan de la inmadurez simplista, del burdo tinte sucedáneo de Hollywood que impregna estas actuaciones que nos brinda Occidente? Prácticamente todas parecen diseñadas para el espectáculo. ¿Pueden imaginarse a Putin o a Xi dando semejante muestra de puerilidad al firmar sus acuerdos de asociación con Irán u otros miembros serios de la adulta comunidad mundial?


El momento en que el sistema energético de Estonia se desconectó de Rusia.


⚡️Hoy, los países bálticos (Letonia, Lituania y Estonia) abandonaron oficialmente el anillo energético BRELL, desconectándose de los sistemas suministradores de energía de la Federación Rusa y Bielorrusia.


"Hemos eliminado cualquier posibilidad teórica de que Rusia utilice el control de la red energética como arma", dijo el ministro de Energía lituano, Zygimantas Vaiciunas.


Los países bálticos han gastado casi 1.600 millones de euros (2.600 millones de dólares) desde 2018 para modernizar sus redes y prepararse para el cambio.


Adornada de fanfarrias vacías y teatralidad de escuela secundaria, Úrsula, reina de un imperio infestado de gusanos, publicó un vídeo de la farsa completa:







Enhorabuena, los precios de la electricidad en Lituania, Letonia y Estonia son ya los más altos de Europa, sólo superados por Bélgica.


¡Chúpate esa, Putin!


Fuente: SIMPLICIUS – 13/02/2025



09 septiembre, 2022

EL SUICIDIO ENERGÉTICO DE ALEMANIA: Una autopsia — Pepe Escobar.



Observatorio de trabajador@s en lucha – 07/09/2022


La Unión Europea ha convertido en un arma el suministro de energía europeo en nombre de un tinglado financiero, en contra de los intereses de la industria y los consumidores europeos.


Cuando el fanático verde Robert Habeck, que se hace pasar por ministro de Economía de Alemania, dijo a principios de esta semana que «deberíamos esperar lo peor» en términos de seguridad energética, olvidó convenientemente explicar cómo toda la farsa es una crisis fabricada en Alemania y en Bruselas.


Al menos todavía brillan destellos de inteligencia en raras latitudes occidentales, ya que el indispensable analista estratégico William Engdahl, autor de A Century of Oil, publicó un agudo y conciso resumen que revela los esqueletos en el armario del glamour.


Todo el mundo con cerebro que siguiera las espantosas maquinaciones de los eurócratas en Bruselas estaba al tanto de la trama principal, pero casi nadie entre los ciudadanos medios de la UE. Habeck, el Canciller «Salchicha de Hígado» Scholz, el Vicepresidente de Energía Verde de la Comisión Europea (CE) Timmermans, la dominatriz de la CE Ursula von der Leyen, todos ellos están involucrados.


En pocas palabras: tal y como lo describe Engdahl, se trata del «plan de la UE para desindustrializar una de las concentraciones industriales más eficientes energéticamente del planeta».


Se trata de una traducción práctica de la Agenda Verde 2030 de la ONU, que resulta ser una metástasis del Gran Reinicio del villano de los criptobonos Klaus Schwab, ahora rebautizado como «Gran Narrativa».


Toda la estafa comenzó a principios de la década de 2000: Lo recuerdo perfectamente, ya que Bruselas solía ser mi base europea en los primeros años de la «guerra contra el terrorismo».


En aquel momento, la comidilla de la ciudad era la «política energética europea». El sucio secreto de dicha política es que la CE, «asesorada» por JP MorganChase así como por los habituales mega fondos especulativos de cobertura, se lanzó a lo que Engdahl describe como «una completa desregulación del mercado europeo del gas natural».


Eso se vendió a la Lugenpresse («medios de comunicación mentirosos») como «liberalización». En la práctica, se trata de un capitalismo de casino salvaje y no regulado, en el que el mercado «libre» fija los precios mientras se deshace de los contratos a largo plazo, como los suscritos con Gazprom.


Cómo descarbonizar y desestabilizar


El proceso se aceleró en 2016, cuando el último aliento de la administración Obama fomentó la exportación masiva de GNL a partir de la enorme producción de gas de esquisto de Estados Unidos.


Para ello hay que construir terminales de GNL. Cada terminal tarda hasta 5 años en construirse. Dentro de la UE, Polonia y Holanda apostaron por ello desde el principio. Al igual que Wall Street inventó en el pasado un mercado especulativo de «petróleo de papel», esta vez apostaron por un mercado especulativo de «gas de papel».


Engdahl detalla cómo «la Comisión de la UE y su agenda de Green Deal para "descarbonizar" la economía para el año 2050, eliminando los combustibles de petróleo, gas y carbón, proporcionaron la trampa ideal que ha llevado a la subida explosiva de los precios del gas en la UE desde 2021».


La creación de este control de mercado «único» implicó forzar cambios de reglas ilegales en Gazprom. En la práctica, las Grandes Finanzas y las Grandes Energías –que controlan totalmente todo lo que pasa por «política de la UE» en Bruselas– inventaron un nuevo sistema de precios paralelo a los precios estables a largo plazo del gas de gasoducto ruso.


En 2019, una avalancha de «directivas» energéticas de los eurócratas por parte de la CE –lo único que hace esta gente– había establecido un comercio de gas totalmente desregulado, fijando los precios del gas natural en la UE incluso cuando Gazprom seguía siendo el mayor proveedor.


Cuando empezaron a surgir muchos centros virtuales de negociación de contratos de futuros de gas en toda la UE, entró el TTF holandés (Servicios de Transferencia de Titulos). En 2020, el TTF se estableció como el verdadero punto de referencia del gas en la UE.


Como señala Engdahl, «la TTF es una plataforma virtual de negociación de contratos de gas a futuro entre bancos y otros inversores financieros. Al margen, por supuesto, de cualquier bolsa regulada».


Así que los precios del GNL pronto empezaron a ser fijados por las operaciones de futuros en el centro de la TTF, que casualmente es propiedad del gobierno holandés, «el mismo gobierno que está destruyendo sus granjas por una reclamación fraudulenta de contaminación por nitrógeno».


Por cualquier medio necesario, las Grandes Finanzas tenían que deshacerse de Gazprom como fuente fiable para permitir que los poderosos intereses financieros que están detrás del tinglado del Green Deal dominen el mercado del GNL.


Engdahl evoca un caso que muy pocos conocen en toda Europa: «El 12 de mayo de 2022, a pesar de que las entregas de Gazprom al gasoducto Soyuz a través de Ucrania fueron ininterrumpidas durante casi tres meses de conflicto, a pesar de las operaciones militares de Rusia en Ucrania, el régimen de Zelensky, controlado por la OTAN en Kiev, cerró un importante gasoducto ruso a través de Lugansk, que llevaba gas ruso tanto a su Ucrania como a los estados de la UE, declarando que permanecería cerrado hasta que Kiev consiga el control total de su sistema de gasoductos que atraviesa las dos repúblicas del Donbass.


Esa sección de la línea Soyuz de Ucrania cortó un tercio del gas que llega a la UE a través de Soyuz. Desde luego, no ayudó a la economía de la UE en un momento en que Kiev pedía más armas a esos mismos países de la OTAN.


Soyuz se inauguró en 1980 bajo la Unión Soviética trayendo gas desde el yacimiento de Orenburg».


Guerra híbrida, el capítulo energético


En cuanto al interminable culebrón de la turbina del Nord Stream 1, el hecho crucial es que Canadá se negó deliberadamente a entregar la turbina reparada a Gazprom su propietario, sino que la envió a Siemens Alemania, donde se encuentra ahora.


Siemens Alemania está esencialmente bajo control estadounidense. Tanto el gobierno alemán como el canadiense se niegan a conceder una exención de sanción legalmente vinculante para la transferencia a Rusia.


Esa fue la gota que colmó el vaso (de Gazprom). Gazprom y el Kremlin llegaron a la conclusión de que si el sabotaje era el nombre del juego, no podía importarles menos que Alemania recibiera cero gas a través del Nord Stream 1 (con el flamante Nord Stream 2, listo para salir, bloqueado por razones estrictamente políticas).


El portavoz del Kremlin, Dmity Peskov, se esforzó en subrayar que «los problemas en los suministros [de gas] surgieron debido a las sanciones que los países occidentales han impuesto a nuestro país y a una serie de empresas (…) No hay otras razones detrás de los problemas de suministro».


Peskov tuvo que recordar a cualquier persona con cerebro que no es culpa de Gazprom si «los europeos (…) toman la decisión de negarse a dar servicio a sus equipos», algo a lo que están obligados por contrato. El hecho es que toda la operación del Nord Stream 1 depende de «un equipo que necesita un mantenimiento serio».


El viceprimer ministro Alexander Novak, que sabe una o dos cosas del negocio energético, aclaró los tecnicismos:

«Todo el problema reside precisamente en el lado [de la UE], porque se han violado completamente todas las condiciones del contrato de reparación, junto con las condiciones de envío del equipo».


Todo ello se inscribe en lo que el viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Ryabkov, describe como «una guerra total declarada contra nosotros», que se está «librando en formas híbridas, en todos los ámbitos», siendo «enorme, extraordinario, el grado de animosidad de nuestros adversarios, de nuestros enemigos».


Así que nada de esto tiene que ver con «Putin armando la energía». Fueron Berlín y Bruselas –meros mensajeros de las grandes finanzas– los que armaron el suministro de energía europeo en nombre de un tinglado financiero, y en contra de los intereses de la industria y los consumidores europeos.


Cuidado con el trío tóxico


Engdahl ha resumido cómo, «sancionando o cerrando sistemáticamente las entregas de gas de los gasoductos a largo plazo y de bajo coste a la UE, los especuladores del gas, a través del TTP holandés, han podido utilizar cualquier contratiempo o choque energético en el mundo, ya sea una sequía récord en China o el conflicto en Ucrania, hasta las restricciones a la exportación en EEUU, para pujar por los precios del gas al por mayor de la UE por encima de todos los límites».


Traducción: capitalismo de casino en su máxima expresión.


Y la cosa empeora cuando se trata de la electricidad. Se está llevando a cabo la llamada Reforma del Mercado Eléctrico de la UE. Según ella, los productores de electricidad –de origen solar o eólico– reciben automáticamente «el mismo precio por su electricidad ‘renovable’ que venden a las compañías eléctricas para la red que el de mayor coste, es decir, el gas natural». No es de extrañar que el coste de la electricidad en Alemania para el año 2022 haya aumentado un 860% – y subiendo.


Baerbock repite incesantemente que la independencia energética de Alemania no puede asegurarse hasta que el país se «libere de los combustibles fósiles».


Según el fanatismo verde, para construir la Agenda Verde es imprescindible eliminar por completo el gas, el petróleo y la energía nuclear, que resultan ser las únicas fuentes de energía fiables en la actualidad.


Y es aquí donde vemos al trío tóxico Habeck/Baerbock/von der Leyen listo para su cierre. Se hacen pasar por salvadores de Europa predicando que la única salida es invertir fortunas en la energía eólica y solar, que no son fiables: la «respuesta» de la Providencia a una debacle del precio del gas fabricada nada menos que por las grandes finanzas, el fanatismo verde y el «liderazgo» eurócrata.


Ahora dígaselo a los hogares paneuropeos en apuros, cuyas facturas se dispararán hasta la friolera de 2 billones de dólares colectivos cuando el General invierno llame a la puerta.


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Pepe Escobar es columnista de The Cradle, redactor jefe de Asia Times y analista geopolítico independiente centrado en Eurasia. Desde mediados de la década de 1980 ha vivido y trabajado como corresponsal extranjero en Londres, París, Milán, Los Ángeles, Singapur y Bangkok. Es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007), Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge, Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009), 2030 (Nimble Books, 2020). Su ultimo libro es Raging Twenties (Nimble, 2021)


Fuente: Strategic Culture Foundation



02 mayo, 2022

Comisión Europea: dúchese menos, no lave la ropa y no use el coche... "en apoyo a Ucrania"

 

SRBIN.INFO - 30/04/2022

   Traducción del inglés: Arrezafe


El vicepresidente de la Comisión Europea sugirió a los ciudadanos "apoyar a Ucrania" y el embargo a Rusia duchándose menos, no conduciendo coches y ventilando la ropa en lugar de lavarla.


No es broma


Frans Timermans, vicepresidente holandés del órgano ejecutivo de la Comisión Europea, sugirió estas medidas durante una reunión del Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo.


Según Timmermans, los europeos "deben calentarse menos, montar en bicicleta y ventilar su ropa en lugar de lavarla" en apoyo de las sanciones contra Rusia "que ha agudizado la crisis y el coste de vida de cientos de millones de personas en Occidente".


El tecnócrata, que personalmente no necesita preocuparse demasiado por el aumento de los costos de la energía, dado que su salario anual es de 250.000 dólares, hizo un "llamamiento a sus conciudadanos para que, así, ellos también puedan participar poniendo menos dinero en el bolsillo de Putin".




"Por supuesto, pueden optar por no hacer nada, pero también pueden calentarse menos, desplazarse en bicicleta en lugar del automóvil, darse una ducha corta y ventilar la ropa en lugar de lavarla", dijo el político holandés.


Paralelamente, Diederick Samsom, jefe de personal de Frans Timmermans, manifestó que: "La energía será mucho más cara a partir de ahora. Ha sido demasiado barata durante los últimos 40 años".


Samsom, que gana más de 200.000 dólares al año, ha sermoneado a los europeos sobre cómo su anterior calidad de vida dependía de una combinación "insostenible" de combustibles fósiles rusos y devastación medioambiental.


"Nos hemos beneficiado de eso y hemos creado una gran riqueza a expensas del planeta Tierra y, como ahora sabemos, a expensas del desequilibrio geopolítico [dependencia de Rusia]", dijo Samsom. "Ambos problemas deben solucionarse, y para ello debemos pagar más por la energía y también por los alimentos. Hemos pagado muy poco en los últimos 40 años por las dos necesidades básicas de la vida: alimentos y energía".


El consejo fue aceptado por Italia, que introdujo la racionalización de la energía prohibiendo el aire acondicionado por debajo de los 25 grados centígrados y la calefacción por encima de los 19 en todas las escuelas y edificios públicos.


A medida que la tasa de inflación en Alemania alcanza el máximo de los últimos 30 años, a los ciudadanos de dicho país se les pide que se duchen menos y "expertos" aseguran que tras 3 semanas de lavado adecuado propuesto, olerán mucho mejor.


El primer ministro Peter Hauk también aconsejó a los alemanes que deberían hacer frente al aumento del coste de la energía simplemente apagando la calefacción y usando gruesos jerséis:


"Puedes soportar 15 grados [Celsius] en invierno utilizando un suéter. Nadie muere por ello. Donde sí está muriendo la gente es en otro lugar", dijo refiriéndose "sutilmente" a Ucrania.


Como señalamos en anteriores ocasiones, los tecnócratas globalistas transmiten tranquilamente la agenda del "Gran Reinicio", consistente en reducir los niveles de vida, tomando como pretexto la llamada en "apoyo a Ucrania".


La enorme inflación, el aumento de los precios de los alimentos y la gasolina, que ya eran un gran problema antes de la intervención de Rusia en Ucrania, ahora pueden atribuirse a Putin, mientras se insta a los occidentales a sacrificarse por una nueva religión en apoyo del "asunto actual".


¡Que apropiado y conveniente todo!