05 marzo, 2023

USA, el Estado más corrupto del planeta

 

La inmoralidad suprema no ha de contemplarse limitada a la esfera política ni entenderse principalmente como un asunto de individuos corruptos en instituciones fundamentalmente sanas. La corrupción política es un rasgo de la inmoralidad generalizada; el actual nivel de inmoralidad imperante no es simplemente un asunto de individuos corruptos. La inmoralidad suprema es una característica intrínseca de la élite estadounidense; su aceptación general es un rasgo esencial de una sociedad masificada.


Por supuesto, puede haber individuos corruptos en instituciones integras, pero cuando las instituciones se corrompen, muchos de los individuos que viven y trabajan en ellas necesariamente se corrompen. En la era corporativa, las relaciones económicas se vuelven impersonales y el ejecutivo siente menos responsabilidad personal. Dentro de los mundos corporativos de los negocios, la guerra y la política, la conciencia personal se atenúa y se institucionaliza la inmoralidad suprema. No se trata de una mera cuestión de administración corrupta de una corporación, ejército o estado; es una característica de los ricos corporativos, como estrato capitalista, profundamente entrelazada con la política del estado militar.


Fragmento extraído del libro The Power Elite (1956) de C. Wright Mills






1 comentario :

  1. Lo del doble rasero y la hipocresía lo aprendieron de la Iglesia Católica y se lo puso en práctica Goebbles. Lo llevan en el ADN de NAZImiento. Salud!

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