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11 enero, 2021

Una peculiar malevolencia

 


Shakespeare apreciaba una peculiar inutilidad y malevolencia en las cosas que se dan a luz a sí mismas, que se alimentan de sí mismas o que se definen a sí mismas tautológicamente en sus propios términos. De hecho, ésta fue una imagen a la que el dramaturgo regresó en sus obras una y otra vez. Coriolano es un buen ejemplo de esa vana circularidad, pues se trata de un personaje que se comporta «como si un hombre fuese autor de sí mismo / y no conociera otro parentesco». Pero esa orgullosa singularidad es también pura vacuidad: «No era nadie, un simple hombre sin título, / hasta que se forjó un nombre en las llamas / del incendio de Roma».

Terry Eagleton, Sobre El Mal


 

09 agosto, 2015

La «banalidad del mal» es esta rutina donde nadie se admite responsable. - Arturo Borra


La alternativa hegemónica es invocar la falta de alternativas para justificar lo injustificable: el abatimiento colectivo, la concentración de poder, la marginación sistémica, el avasallamiento de derechos, la destrucción de nuestro hábitat. En esta máquina devastadora están enganchados los que dominan el mundo, partícipes necesarios de la ingeniería social del expolio. Saben lo que hacen: la plusvalía no es un error de cálculo ni la regularidad del abuso un mero accidente.

Si hay algo así como un «mal radical» nace de esa interdependencia del «cinismo» (del amo) y la «banalidad» (del esclavo) o, si se prefiere, de la relación entre una consciencia moralmente indiferente y la acrítica obediencia a sus mandatos.

La «banalidad del mal» es esta rutina donde nadie se admite responsable, limitándose a ejecutar de forma irreflexiva la «matanza administrativa».

Remitir la propia responsabilidad a una Necesidad externa (Dios, la Historia, el Mercado) bloquea cualquier cuestionamiento ético-político de quienes deciden. La retórica de la libertad se manifiesta como suprema servidumbre: sólo queda la masacre generalizada, el salvataje individual en el hundimiento colectivo, la guerra como relación con el otro, la sustracción colectiva como vía de la supervivencia.

Arturo Borra - «El mal nuestro de cada día (figuraciones)»

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