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News - 28 de septiembre de 2022
Traducción del inglés:
Arrezafe
El sabotaje del
oleoducto Nord Stream 2 anuncia virtualmente que la guerra en
Ucrania, sin un final a la vista, solo puede intensificarse.
Tripulación del LVNS
Talivaldis realizando entrenamiento en contramedidas de minas en el
Mar Báltico durante el ejercicio marítimo anual BALTOPS en junio de
2020. (OTAN)
Las guerras imperialistas
se hacen para conquistar tierras, pueblos, territorios. Las guerras
de gánsteres se libran para eliminar a los competidores. En las
guerras de gánsteres lanzas una oscura advertencia, luego rompes las
ventanas o quemas el lugar.
La guerra de gánsteres
es lo que haces cuando te has erigido en jefe y no permites que
ningún forastero entre en tu territorio. Para los capos de
Washington, el territorio puede estar prácticamente en todas partes,
pero su núcleo es la Europa ocupada.
Por una misteriosa
coincidencia, Joe Biden parece un jefe de la mafia, habla como un
jefe de la mafia, tiene una media sonrisa torcida como un jefe de la
mafia. Solo mira el ahora famoso vídeo:
Pres. Biden: “Si
Rusia invade… entonces ya no habrá un Nord Stream 2. Le pondremos
fin”.
Periodista: “Pero,
¿cómo hará eso exactamente, ya que… el proyecto está bajo el
control de Alemania?”
Pres. Biden: “Te lo
prometo, seremos capaces de hacer eso”.
Capaz, seguro.
Costó miles de millones
de dólares instalar el oleoducto Nord Stream 2 a través del Mar
Báltico, desde cerca de San Petersburgo hasta el puerto de
Greifsfeld en Alemania. La idea era garantizar un suministro seguro
de gas natural a Alemania y otros socios europeos. evitando su paso
por la conflictiva Ucrania, conocida por estar dispuesta a utilizar
sus derechos de tránsito para extraer gas para sí misma o
chantajear a los clientes.
Mapa del área de Nord
Stream 2. (Berria Egunkaria, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons)
Por supuesto, Ucrania
siempre fue vehementemente hostil al proyecto, al igual que Estados
Unidos, Polonia y los tres Estados Bálticos, Finlandia y Suecia,
todos atentos a lo que ocurría en su mar.
El Mar Báltico es una
volumen de agua casi cerrado, con angosto acceso al Atlántico a
través de estrechos daneses y suecos. Las aguas cercanas a la isla
danesa de Bornholm, donde las tuberías de Nord Stream fueron
saboteadas por explosiones submarinas masivas, están bajo vigilancia
militar constante por parte de estos vecinos.
“Parece completamente
imposible que un agente estatal pueda llevar a cabo una operación
naval de envergadura en medio de esta área, densamente monitoreada,
sin ser notado por los innumerables sensores activos y pasivos de los
estados ribereños; ciertamente no directamente frente a la isla de
Bornholm, donde daneses, suecos y alemanes se encuentran para
monitorear la superficie y las actividades submarinas”, escribe
Jens Berger en el excelente sitio web alemán Nachdenkseiten.
En junio pasado, Berger
informó,
“las maniobras anuales
Baltops de la OTAN tuvieron lugar en el Mar Báltico. Bajo el mando
de la Sexta Flota de EEUU, 47 buques de guerra participaron en el
ejercicio de este año, incluida la fuerza de la flota de EEUU
desplegada en torno al portahelicópteros USS Kearsarge. De
relevante importancia es una particular maniobra realizada por la
Fuerza de Misión 68 de la Sexta Flota, una unidad especial para la
eliminación de artefactos explosivos y operaciones submarinas de los
Marines de EEUU, la misma e idonea unidad que sería asignada para un
acto de sabotaje en un oleoducto submarino.”
USS Kearsarge
En junio de este año,
esta misma unidad realizó una maniobra frente a la isla de Bornholm,
operando con vehículos submarinos no tripulados.
Tripulante del LVNS
Talivaldis en la sala de operaciones, controlando y rastreando el
movimiento de un robot submarino durante el ejercicio marítimo
BALTOPS, en junio de 2020. (OTAN)
Berger considera que una
gran operación de sabotaje “no podría haberse llevado a cabo
directamente en las narices de varios estados litorales sin que nadie
se diera cuenta”. Pero añade esta inteligente observación: “si
quieres ocultar algo, lo mejor es hacerlo en público”.
Para poder colocar
artefactos explosivos en un gasoducto sin ser notados, se necesitaría
una distracción plausible: una razón para bucear cerca de Bornholm
sin que se sospeche de inmediato que está cometiendo un acto de
sabotaje. Ni siquiera tiene que estar directamente relacionado en el
tiempo con los ataques. Los artefactos explosivos modernos pueden,
por supuesto, ser detonados a distancia. Entonces, ¿quién ha estado
realizando este tipo de operaciones en la zona marítima en las
últimas semanas? ¡Qué coincidencia!, fue exactamente la misma
fuerza que escoltaba al USS Kearsarge la estuvo nuevamente en el área
marítima alrededor de Bornholm la semana pasada.
En definitiva, durante
las maniobras de la OTAN, algún participante podría haber colocado
los explosivos, para hacerlos estallar en un momento posterior
elegido.
Por una extraña
coincidencia, solo unas pocas horas después del sabotaje de Nord
Stream 1 y 2, comenzaron las ceremonias de inauguración del nuevo
Baltic Pipe que lleva gas desde Noruega a Dinamarca y Polonia.
El significado
político del sabotaje
Un comando de la Royal
Marine informa a los Royal Marines, los US Marines, personal de la
Royal Navy y observadores de Singapur en la cubierta garaje del HMS
Ocean (Reino Unido) durante BALTOPS 2016. (OTAN) [Obsérvese la
maqueta y lo que podría representar un fondo marino]
Debido a las sanciones
occidentales contra Rusia, el gas no se entregaba a través de los
oleoductos ahora destruidos. Los oleoductos permanecieron listos para
su uso siempre y cuando se pudiera llegar a un acuerdo. Y el primer
significado dramático del sabotaje es que, en adelante, ya no se
puede llegar a ningún acuerdo. Nord Stream 2 habría sido la clave
para algún tipo de acuerdo entre Rusia y los europeos. El sabotaje
prácticamente ha anunciado que, sin un final a la vista, la guerra
solo puede intensificarse.
En Alemania, República
Checa y algunos otros países, empezaban a crecer movimientos
pidiendo el fin de las sanciones, en concreto para solucionar la
crisis energética poniendo en funcionamiento por primera vez el Nord
Stream 2. El sabotaje ha invalidado así la demanda principal de los
posibles movimientos de paz en Alemania y Europa.
Este acto de sabotaje es
ante todo un sabotaje deliberado de cualquier perspectiva de paz
negociada en Europa. El siguiente movimiento de Occidente ha sido que
los gobiernos de la OTAN exhorten a todos sus ciudadanos a abandonar
Rusia de inmediato. ¿En preparación de qué?
Los rusos lo hicieron
En esta catastrófica
situación, los principales medios de comunicación occidentales se
preguntan quién podría ser el culpable, y las sospechas
automáticamente se centran en... Rusia. ¿Motivo? “Subir el precio
del gas” o “desestabilizar Europa”: cosas que estaban
sucediendo de todos modos. Cualquier noción descabellada servirá.
Los formadores de opinión
europeos están mostrando el resultado de 70 años de
americanización. Especialmente en Alemania, pero también en Francia
y en otros lugares, Estados Unidos ha identificado sistemáticamente
durante décadas a jóvenes prometedores, los ha invitado a
convertirse en “jóvenes líderes”, los ha invitado a Estados
Unidos, los ha adoctrinado en “nuestros valores” y les ha hecho
sentirse como miembros de la gran familia transatlántica. Están
conectados en red en las posiciones más altas, en la política y en
los medios. En los últimos años, se eleva una gran alarma sobre los
supuestos esfuerzos rusos para ejercer “influencia” en los países
europeos, mientras que los europeos se bañan en la perpetua
influencia estadounidense: películas, Netflix, cultura pop,
influencia en universidades, medios, en todas partes.
Cuando el desastre golpea
a Europa, no se puede culpar a Estados Unidos (excepto al ex
presidente Donald Trump, porque el establishment
estadounidense lo despreciaba y lo rechazaba, por lo que los europeos
deben hacer lo mismo). El malo de la película tiene que ser...
Putin.
El exministro de
Relaciones Exteriores de Polonia, Radek Sikorsky, fanáticamente
antirruso, no pudo contenerse y saludó con júbilo las fugas masivas
de gas natural brotando del gasoducto destruido con un alegre tuit:
"Gracias, EEUU". Pero Polonia ciertamente también estaba
dispuesta, y tal vez incluso capacitada. Así que, tal vez fueron
algunos otros de NATOLANDIA. Aunque todos prefieren “sospechar”
públicamente de Rusia.
Oficialmente, hasta
ahora, ningún gobierno de la OTAN sabe quién lo hizo. O tal vez
todos lo saben. Tal vez esto sea como el famoso misterio de Agatha
Christie en el tren Orient Express, donde las sospechas caen sobre
todos los pasajeros, y todos son culpables. Y todos unidos en Omerta.
Diana Johnstone:
diana.johnstone@wanadoo.fr
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