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21 julio, 2020

«Emigrantes de usar y tirar» — Lucía Barbudo



"Los trabajadores del campo de la región de Murcia
son los peor pagados de toda España"

SÓLO ENTRE LOS MESES DE ENERO Y OCTUBRE de 2019, según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, la región de Huelva ganó 994 millones de euros con la fresa.
Voy a decirlo otra vez, que los números se leen rápido y no son números, son personas lo que hay detrás: novecientos noventa y cuatro millones de euros.

En medio de este infame negocio de explotación legal pactada entre España y Marruecos están 7000 mujeres que consiguieron llegar a España antes del cierre de fronteras por el COVID-19.
Voy a decirlo otra vez, que los números se leen rápido y no son números, son personas lo que hay detrás: siete mil mujeres.

Miles de mujeres sin derechos: explotadas (porque no tienen derechos), abusadas (porque no tienen derechos), vulnerables (porque no tienen derechos); carne de cañón para la maquinaria blanco-capitalista. «Emigrantes de usar y tirar», dijo una de las trabajadoras que dicen que vienen sin estudios y que son analfabetas, pero saben usar las palabras más acertadamente que los «expertos» que encabezan las noticias de nuestros telediarios. Hay más política en esa frase que en todo el edificio-artificio de la Moncloa.

Mientras la policía local se pasea por las playas y ciudades para controlar que la blanquitud durante sus merecidas vacaciones lleve bien puesto el bozal, aká la mascarilla, por nuestro bien por nuestro bien todo por nuestro bien, las temporeras de la fresa, y el resto de los esclavos migrantes que trabajan para nuestros merecidos frigoríficos y nuestras merecidas barrigas, se hallan en una situación de desprotección y abandono sanitario-laboral sin poder cumplir las normas de seguridad que tanto controla la policía y los gobiernos central y autonómico por nuestro bien por nuestro bien todo por nuestro bien. Ni distancia de seguridad, ni mascarillas, ni inspecciones que velen por la seguridad de esas personas que se enferman en nuestros invernaderos. ¿Será que hay vidas de primera y vidas de segunda? ¿Será un ejercicio de irresponsabilidad y una tremenda contradicción en plena pandemia el no cuidar y proteger a estas personas?

He visto en el mariposario de Níjar insectos que reciben más cuidados que estas personas.
He dicho varias veces 'personas' pero voy a decirlo otra vez: PERSONAS.

No soy capaz de transmitir el asco que me da el discurso de la responsabilidad individual en el uso de la mascarilla, el asco que me dan todos los partidos y el gobierno de este miserable país, el asco que me dan las normas, las reglas, las órdenes sesgadas con el mantra de fondo de 'por nuestro bien por nuestro bien todo por nuestro bien'.

Qué será «el bien» y qué será eso de «nuestro».


10 mayo, 2020

Salir del bucle de la domesticación — Lucía Barbudo


Anti Represión Murcia 09/05/2020

CREO QUE EXISTE UNA TRAMPA EVIDENTE cuando «nos obligan» a tener las conversaciones que no queremos tener. Cuando mucha gente anda repitiendo lo mismo, a mí siempre se me levanta una oreja, como cuando mi Tina ve un movimiento de conejo por el campo y sale disparada detrás. Cuando mucha gente anda repitiendo lo mismo, es que no estamos pensando, estamos recitando. Cuando mucha gente anda repitiendo lo mismo, no son nuestras palabras, es un guión.

Los puntos de vista impuestos por el Poder a través de los medios de comunicación y sus múltiples canales de difusión, incluidas las personas-loro que reproducen dándole una y otra vez al play lo que grabaron del debate de la tele, del debate de la radio, de la rueda de prensa, generan un discurso machacón donde el foco se pierde, el mensaje se manipula y la atención se desvía.

El que estemos teniendo unas conversaciones supone que inevitablemente no estamos teniendo OTRAS.

Que se enfatice una y otra vez el reducido número de contagios que hay en el estado español gracias a la gestión del gobierno y sus medidas, y se estén comparando las cifras con otros países/gobiernos/medidas/decisiones hace que tengamos la conversación de la enhorabuena y que no estemos hablando de lo chuchurría que esta(ba) la sanidad pública o de la deriva autoritaria de este gobierno (¿de izquierdas?) o de la presencia militar (¡en una democracia!) en las calles y en las televisiones o del sinsentido de muchas de las medidas que atentan contra derechos fundamentales o de la violencia e impunidad policiales que hemos visto a través de vídeos por estas redes, violencia predominantemente racista o de la miseria y angustia con la que muchas personas y colectivos vulnerables se están enfrentando a esta situación; solos o con redes de apoyo de la gente.

Lo compruebo una vez más: sólo la gente salva a la gente.

Todas esas conversaciones quedan silenciadas con los aplausos a las ocho y todas las decisiones del gobierno quedan maquilladas con cada estúpida pancarta con eso de «Todo va a salir bien», como si las decisiones del gobierno fueran un fenómeno meteorológico y tuviéramos que andar mirando al cielo para ver lo que nos va a llover cada día.

Todo pensamiento crítico queda anulado cuando cada día, a la hora que nos dejan salir, vemos en las marquesinas de nuestros paseos esos mensajes imbéciles y distópicamente repetitivos que nos pasan la mano así-muy-bien por nuestros lomos de animales domesticados: «Tú casa no se hace pequeña, quedarte en casa te hace grande» o «Tu casa no se hace pequeña, no visitar a tus familiares te hace grande» ¿Nos hemos parado a pensar lo perversas que son estas frases? ¿Lo idiotizante del asunto?

Las conversaciones que no queremos tener, o por lo menos yo desde luego no quiero tener, nos distraen de las conversaciones que, pienso, estaría bien tener.

Las conversaciones que podríamos estar teniendo quizás nos llevarían a salir de la vida representada como un guión, a salir de esta existencia perforada, a salir del bucle de la domesticación y sus premios, a que nuestras hijas e hijos colorearan otras pancartas que colgar en nuestros balcones, a aplaudir otras cosas o a no aplaudir absolutamente nada.

Sí, a lo mejor lo que estaría bien es que dejáramos de pensar que las noticias están en las sesiones de la Moncloa, que dejáramos de creer que hacer política es decir frases de couching cutres, que dejáramos de aplaudir como ratas trastornadas desde nuestras ventanas-termitero y cambiar de verbo.

Lucía Barbudo
_________________________

Añadimos a esta reflexión de nuestra compañera las palabras y el análisis de Janita Ripley por parecernos acertadas:

"Acabo de leer a Lucía Barbudo y comparto muchas de sus dudas e inquietudes ante la actitud acrítica que toda la población está demostrando con esta alarma sanitaria. No hace falta haber leído a Foucault, aunque ya sería bien positivo, para darnos cuenta de que el biopoder, esa suerte de control político que se cierne sobre nuestras vidas, nos está ganando una batalla diaria, ideológica y dialéctica, que sólo deja espacio para la sumisión, y que no deja resquicio para la crítica, sin que aliados ideológicos de toda la vida nos intenten llevar de vuelta al redil por medio de ese arma tan poderosa de control que es el miedo, soportando la repetición de mantras sobre la responsabilidad colectiva y solidaria de boca de, lo sé a ciencia cierta, personas que, demasiado a menudo, nunca han sabido lo que éso pudiera ser, que jamás las han puesto en práctica, y que sólo sienten un (legítimo) temor a ser contagiados, aunque no tanto a contagiar –porque, claro, el contagioso siempre es el otro–.

Y aquí no me estoy refiriendo tanto a la necesaria crítica a la gestión gubernamental, que también, sino a esta suerte de lobotomización, de extirpación colectiva del pensamiento crítico, al que este modelo de disciplinamiento de las masas, de sumisa aceptación del poder pastoral, esta suerte de tutelaje policial sobre todos los ámbitos de nuestras vidas, nos está arrastrando, y cuyo mero análisis crítico se castiga con mucha, muchísima, pasión."

25 marzo, 2018

LA REPRESIÓN QUE NO CESA: CATALUÑA Y MURCIA


Anoche ante la Delegación del Gobierno en Barcelona



Cruce de Santiago El Mayor, Murcia



   



La Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia se solidariza con el pueblo catalán en su legítima aspiración y anhelo democrático de construir una república y en contra de la deriva autoritaria del Estado español. Éste no ceja en su empeño de subyugar a todos los pueblos actualmente integrados en un régimen monárquico decadente, heredero del franquismo y cimentado sobre la base de una operación de marketing político falsamente llamada “transición a la democracia” como artificio indispensable para engañar a la población, domesticar sus ansias de libertad y arrebatarle su soberanía. Durante estos 40 años de falsa democracia vendida a bombo y platillo por sus medios de desinformación de masas hemos presenciado y sufrido un proceso de degradación social, laboral y económica de la mayoría en favor de las élites económicas y políticas que continúa en la actualidad y genera conflictos sociales.

Los grandes poderes económicos no respetan la voluntad popular ni la democracia participativa. Por esta razón el Estado y sus fuerzas represivas acuden al auxilio de dichos intereses ocultos que nos gobiernan en la sombra. Por tanto, ilegalizan consultas democráticas, criminalizan ideas, partidos y organizaciones, intervienen autonomías, procesan, multan y encarcelan.

Tanto en Cataluña como en Murcia, el Estado reacciona de la única manera que sabe y que es inherente a su propia existencia y sentido de ser; para seguir protegiendo los intereses económicos de los grandes capitales recurren a la represión generalizada: ayer encarcelaron miserable y vengativamente a líderes políticos elegidos soberanamente por el pueblo catalán mediante un auto de prisión incondicional y sin fianza que no se sostiene jurídicamente, sino únicamente gracias a la prevaricación amparada por un régimen político decadente en el cual no existe separación de poderes puesto que todos ellos están instrumentalizados y confluyen para proteger, apuntalar y sostener a políticos corruptos al servicio de las oligarquías que hacen de nuestro país su cortijo particular en el que conducen sus negocios multimillonarios en detrimento de la calidad de vida y la dignidad de sus habitantes.

Los Mossos d’Esquadra dispararon salvas y golpearon con las porras a las decenas de miles de personas concentradas, provocando al menos 35 heridos

Duras cargas policiales ante la Delegación del Gobierno de Barcelona


Por esta misma razón el asedio policial intolerable continúa en el barrio murciano de Santiago El Mayor donde pretenden instalar cámaras de vigilancia por los barrios adyacentes, y se intensifica la represión hacia los vecinos que luchan por un futuro mejor respecto del proyectado erráticamente por nuestros caciques locales y nacionales, con su infame Delegado del Gobierno a la cabeza que no cesa en proferir amenazas de forma pública y ejecutarlas a través de sus fuerzas represivas desplegadas de manera permanente en contra de los intereses de la ciudadanía. En la movilización feminista del 8-M se produjeron cargas policiales reiteradas. A día de hoy, continúan las multas y las detenciones de compañeras en la lucha. El hostigamiento policial persigue aplastar las movilizaciones y ejecutar la infamia de marginar de por vida a más de 100.000 habitantes de los humildes barrios del Sur, por culpa de un muro infranqueable y de un innecesario despilfarro multimillonario para inaugurar un chapucero AVE a Murcia por Alicante, como reclamo publicitario que oculta el verdadero proyecto desarrollista del Corredor del Mediterráneo, que significará que miles de toneladas de mercancías incluidas las peligrosas atraviesen nuestra ciudad. Es precisamente por esto último por lo que no pueden soterrar su maldito AVE y por lo que imponen a la fuerza la llegada en superficie tanto del AVE como del Corredor Mediterráneo. Mientras tanto seguirán difundiendo la mentira oficial de un inexistente soterramiento exigido por el vecindario gracias a la colaboración vergonzosa de los medios de comunicación al servicio del poder.

Por todo lo anterior hacemos un llamamiento a la autoorganización, la movilización y la solidaridad en contra de la represión tanto al pueblo catalán como al murciano para denunciar la represión sistemática ejercida por el Estado en contra de las legítimas aspiraciones de los diversos pueblos expresadas libre y democráticamente.

SI TOCAN A UNX, NOS TOCAN A TODXS
MURCIA CON CATALUÑA, CATALUÑA CON MURCIA
DELEGADO DEL GOBIERNO, DIMISIÓN
LA SOLIDARIDAD ES LA TERNURA DE LOS PUEBLOS

LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO