"Hemos emitido una
declaración advirtiendo a aquellos sudafricanos que están luchando
junto a las Fuerzas de Defensa de Israel o forman parte de las
mismas: Estamos preparados para arrestaros tan pronto volváis a
Sudáfrica".
Naledi Pandor,
Ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica.
Intervención de
Naledi Pandor, Ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación
de Sudáfrica, llamando a las organizaciones progresistas a unirse e
intensificar la solidaridad internacional, en el primer día de la
III Conferencia Internacional Dilemas de la Humanidad.
La solidaridad
internacional fue crucial en la lucha contra el apartheid en
Sudáfrica y jugó un papel importante en el aislamiento del país
mientras sostuvo un régimen racista y violento. Con la situación en
Palestina escalando a un nivel de violencia sin precedentes, ¿cómo
pueden las fuerzas progresistas y de izquierda intensificar sus
esfuerzos de solidaridad internacional para poner fin a los crímenes
de Israel?
Empezaré diciendo que el
mundo es un lugar muy conflictivo y que no se puede pretender que no lo
es. Nos enfrentamos a un mundo de extremos desafíos.
Pude comprobarlo en 2021,
en la cumbre del Consejo Ejecutivo de la Unión Africana, cuando me
susurraron que el presidente de la Comisión de la Unión Africana
había enviado una invitación a Israel para que se integrara como
observador en la Unión Africana. Imagínense mi horror. Decidí en
ese momento que levantaría el brazo y propondría que se dejara sin
efecto dicha decisión.
Recorrí la sala buscando
partidarios. De las 54 naciones, obtuve tres e incluyo a la SADC
[Comunidad de Desarrollo de África Austral]. Aun así, dije que esto
no iba a suceder.
Así pues, levanté el
brazo y dije que quería exponer una objeción. Enterada del asunto,
Sudáfrica se opone a ello y no debe implementarse, queremos que
nuestros líderes lo discutan, pero nosotros nunca lo aceptaremos. Y,
si bien apreciamos el papel que jugó la Organización de la Unidad
Africana para el logro de nuestra libertad, esta decisión del
presidente de la Comisión de la UE hará que Sudáfrica considere su
presencia en la Unión Africana.
Pensé que obtendría el
apoyo de muchos de los países allí reunidos, pero descubrí que los
países opresores, que siguen siendo ocupantes coloniales, están
utilizando su fuerza financiera para otorgar subvenciones en forma de
ayuda y asegurándose el apoyo despolitizado de los países africanos
a estas naciones opresivas. Entre ellas, Israel y Marruecos, que
están desempeñando un papel muy negativo en África.
Camaradas, estoy siendo
franca porque se supone que muchos de vosotros presentes en esta sala
sois líderes sindicales o dirigís organizaciones progresistas, y
estáis fracasando en vuestro deber de convencer a los gobiernos de
África y a todos los países del Sur que no pueden tolerar tales
situaciones. No se puede delegar en nosotros, miembros del gobierno,
y que seamos nosotros quienes abordemos estos temas sin oír una sola
palabra o comunicado de las organizaciones progresistas. Esto es
intolerable y no puede continuar.
Espero que a partir de
esta conferencia decidan levantarse, levantarse, levantarse. No
preguntéis qué está haciendo la camarada Naledi. Esa decisión
sobre Israel no se ha implementado, y no se implementará mientras yo
esté allí. ¿Pero qué vais a hacer vosotros? Deberías contactar
con todos los sindicatos progresistas del mundo. Los sindicatos de
los Estados Unidos de América, débiles o fuertes, deberían dejarle
claro al presidente Biden que no aprueban esta declaración suya que
ha llevado a la matanza que estamos contemplando hoy. Y, si es que
sabemos cuál es su trabajo, el movimiento sindical en el Reino Unido
debería hacer lo mismo.
No tengo idea de qué ha
sucedido con nuestra capacidad organizativa porque, como liderazgo
sudafricano, nuestro movimiento sindical fue capaz de manejarse bajo
las peores cadenas opresivas, pudiendo movilizar una solidaridad
internacional de tal magnitud como no se había visto desde la lucha
contra el apartheid.
¿Adónde se han ido
todos esos líderes progresistas y por qué? ¿Por qué no somos
capaces de organizarnos? ¿Por qué sólo estamos 300 personas en
esta sala? Aquí debería haber 3000. Algo anda mal, por eso digo que
estamos en un mundo turbulento. Y debemos reconocer que el mundo ha
cambiado, porque lo que ha sucedido es que, de manera preconcebida,
los valores y principios progresistas han sido pirateados y
pirateados y pirateados, y ahora es difícil encontrar la genuina voz
de la izquierda. Necesitamos revivir. Necesitamos organización,
inteligencia y estrategia.
Una cosa sé, y es que
los buenos discursos no ayudan. Puedes sentirte bien empleando la
retórica correcta en esta o aquella plataforma, pero si dicha
retórica no conduce a la acción inmediata, el discurso fue inútil.
Así que espero que, a
partir de aquí, el NUMSA lidere un proceso en el que el camarada
Irvin Jim y el camarada Chirwa se reúnan con sus homólogos de todos
los sindicatos, sean los que sean, y declaren y acuerden como
movimiento sindical sudafricano, que durante un mes, ninguno de
nuestros sindicatos sacará ni un sólo producto israelí de ningún
transporte, ni una sola cosa. Y veamos. Veamos si nuestro liderazgo
tiene poder de convocatoria o no.
La próxima semana, se
presentarán ante las Naciones Unidas una serie de propuestas de
resolución. Debemos estar atentos a ese proceso. Debemos asegurarnos
de que se trate del tipo correcto de resoluciones. Hoy, el pueblo de
Palestina necesita ayuda. Necesitan suministros médicos, no pueden siquiera vendar las heridas, no pueden prestar asistencia médica. Médicos
sin Fronteras está haciendo un buen trabajo, están volcados en
ello, pero también están siendo diezmados. ¿Qué vamos a hacer al
respecto?...
Occidente se halla
nostálgicamente atrapado en políticas de 'contención' obsoletas,
esta vez contra la integración del Sur Global. Desafortunadamente
para ellos, el resto del mundo sigue adelante y unido.
Érase una vez un Telón
de Acero que dividía el continente europeo. Acuñado por el ex
primer ministro británico Winston Churchill, dicho término se
refería a los esfuerzos de la entonces Unión Soviética por crear
una frontera física e ideológica con Occidente, que por su parte
siguió una política de contención frente a la expansión e
influencia del comunismo.
Situándonos rápidamente
en la era contemporánea del tecno-feudalismo,
ahora existe lo que debería llamarse una cortina de hojalata,
fabricada por un occidente colectivo temeroso y despistado, a través
del G7 y la OTAN: esta vez, esencialmente para contener la
integración del Sur Global. .
BRICS contra el G7
El ejemplo más reciente
y significativo de esta integración ha sido la presentación de
BRICS+
en la cumbre virtual de la semana pasada organizada por Beijing, que
fue mucho más allá de establecer las lineas de un 'nuevo G8', y
mucho menos una alternativa al G7.
Sólo contemplando a los
interlocutores
de los cinco BRICS históricos (Brasil, Rusia, India, China,
Sudáfrica): encontramos un microcosmos del Sur Global que abarca el
Sudeste Asiático, Asia Central, Asia Occidental, África y América
del Sur, situando de verdad el “Global” en el Sur Global.
En marcado contraste con
la propaganda del G7, los claros y reveladores mensajes del
presidente ruso, Vladimir Putin, durante la cumbre de Beijing,
realmente dirigidos al conjunto del Sur Global:
– Rusia cumplirá con
sus obligaciones de suministro de energía y fertilizantes.
– Rusia espera una
buena cosecha de cereales y suministrar hasta 50 millones de
toneladas a los mercados mundiales.
– Rusia garantizará el
paso de los barcos de cereales por aguas internacionales, pese al
minado de los puertos ucranianos realizado por Kiev.
– La situación
negativa del cereal ucraniano se ha inflado artificialmente.
– El fuerte aumento de
la inflación en todo el mundo es el resultado de la
irresponsabilidad de los países del G7, no de la Operación Z en
Ucrania.
– El desequilibrio de
las relaciones mundiales se ha estado gestando durante mucho tiempo e
inevitablemente ha desembocado en la erosión del derecho
internacional.
Un sistema alternativo
Putin también abordó
directamente uno de los temas clave que los BRICS han estado
discutiendo en profundidad desde el 2000: el diseño y la
implementación de una moneda de reserva internacional.
"El Sistema
Ruso de Mensajería Financiera está abierto para la conexión con
los bancos de los países BRICS".
“El sistema de pago
MIR ruso está ampliando su presencia. Estamos explorando la
posibilidad de crear una moneda de reserva internacional basada en la
canasta de monedas BRICS”, manifestó el líder ruso.
Esto es inevitable tras
las histéricas sanciones occidentales posteriores a la Operación Z:
la completa desdolarización impuesta a Moscú, y el aumento del
comercio entre las naciones BRICS. Por ejemplo, para 2030, una cuarta
parte de la demanda de petróleo del planeta provendrá de China e
India, con Rusia como principal proveedor.
El “RIC” en BRICS
simplemente no puede correr el riesgo de quedar excluido de un
sistema financiero dominado por el G7. Incluso la India, que camina
sobre la cuerda floja, está empezando a entrar en la corriente.
¿Quién habla por la
'comunidad internacional'?
En su etapa actual, los
BRICS representan el 40 por ciento de la población mundial, el 25
por ciento de la economía mundial, el 18 por ciento del comercio
mundial y contribuyen con más del 50 por ciento al crecimiento
económico mundial. Todos estos indicadores están en alza.
Sergey Storchak, CEO del
banco ruso VEG, lo enmarcó de manera bastante diplomática:
“Si las voces de los
mercados emergentes no se escuchan, en los próximos años debemos
pensar muy seriamente en establecer un sistema regional paralelo, o
tal vez un sistema global.”
Ya se está discutiendo
activamente un "sistema regional paralelo" entre la Unión
Económica de Eurasia (EAEU) y China, coordinado por el Ministro de
Integración y Macroeconomía, Sergey Glazyev, quien recientemente
escribió un sorprendente
manifiesto que amplía sus ideas sobre la soberanía económica
mundial.
Desarrollando el
'mundo en desarrollo'
Lo que suceda en el
frente financiero transeuroasiático procederá en paralelo con una
estrategia de desarrollo china hasta ahora poco conocida: la
Iniciativa
de Desarrollo Global (GDI), anunciada por el presidente Xi
Jinping en la Asamblea General de la ONU el año pasado.
GDI puede verse como un
mecanismo de apoyo de la estrategia general, que sigue siendo la
Iniciativa Belt and Road (BRI), que consiste en corredores económicos
que interconectan Eurasia hasta su península occidental, Europa.
En pocas palabras, el GDI
tiene como objetivo impulsar la cooperación internacional para el
desarrollo complementando la financiación de una gran cantidad de
organismos, por ejemplo, el Fondo de Cooperación Sur-Sur, la
Asociación Internacional de Fomento (AIF), el Fondo Asiático de
Desarrollo (ADF) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).
Las prioridades
incluyen: “reducción de la pobreza, seguridad alimentaria,
respuesta y vacunas contra el COVID-19”, industrialización e
infraestructura digital. Posteriormente, se estableció un grupo de
Amigos de GDI a principios de 2022 y ya ha atraído a más de 50
países.
BRI y GDI deberían
avanzar en conjunto, incluso cuando el propio Xi dejó en claro
durante la cumbre BRICS que “algunos países están politizando y
marginando la agenda de desarrollo al construir muros y aplicar
sanciones paralizantes a otros”.
Una vez más, el
desarrollo sostenible no es exactamente la taza de té del G7, y
mucho menos de la OTAN.
Siete contra el mundo
El principal objetivo
declarado de la cumbre del G7 en Schloss Elmau, en los Alpes bávaros,
es "proyectar la unidad", como en los incondicionales
del occidente colectivo (incluido Japón), unidos en un "apoyo"
sostenible e indefinido al irremediablemente fallido estado
ucraniano.
Eso forma parte de la
“lucha contra el imperialismo de Putin”, pero también está
“la lucha contra el hambre y la pobreza, la crisis sanitaria y el
cambio climático”, como dijo el canciller alemán Scholz al
Bundestag.
En Baviera, Scholz
presionó por un Plan Marshall para Ucrania: un concepto ridículo,
considerando que Kiev y sus alrededores bien podrían reducirse a un
estado insignificante para fines de 2022. La noción de que el G7
puede funcionar para “prevenir una hambruna catastrófica”, según
Scholz, alcanza un paroxismo rídiculo, ya que la hambruna que se
avecina es una consecuencia directa de la histeria de las sanciones
impuestas por el G7.
El hecho de que Berlín
invitara a India, Indonesia, Sudáfrica y Senegal como
complementarios al G7 sirvió de cómico alivio adicional.
La cortina de hojalata
está levantada
Sería inútil esperar de
la asombrosa colección de mediocridades "unidas" en
Baviera, bajo la líder de facto de la Comisión Europea (CE), la
Führer Ursula von der Leyen, algún análisis sustancial sobre la
ruptura de las cadenas de suministro globales y las razones por las
que obligó a Moscú a reducir los flujos de gas a Europa. En vez
de ello, culparon a Putin y Xi.
Bienvenido a la
Cortina de Hojalata, una reinvención del siglo XXI del
Intermarium,
desde el Báltico hasta el Mar Negro, ideada por el Imperio de las
Mentiras, completa con el oeste de Ucrania absorbido por Polonia, los
Tres Enanos Bálticos: Bulgaria, Rumania, Eslovenia, Chequia e
incluso Suecia y Finlandia, aspirantes a la OTAN, todos los cuales
estarán protegidos de “la amenaza rusa”.
Una UE fuera de
control
El papel de la UE,
imperando sobre Alemania, Francia e Italia dentro del G7, es
particularmente instructivo, especialmente ahora que Gran Bretaña ha
vuelto al estatus de estado insular intrascendente.
Cada año se emiten hasta
60 'directrices' europeas que deben trasladarse imperativamente al
derecho interno de cada Estado miembro de la UE, en la mayoría de
los casos sin debate alguno.
Además, hay más de
10.000 'normas' y 'expertos' de la Comisión Europea (CE) en Bruselas
emiten 'recomendaciones' a cada gobierno, directamente extraídas del
canon neoliberal, con respecto a los gastos, ingresos y 'reformas'
(sobre salud, educación, pensiones) que deben ser obedecidas.
Por lo tanto, las
elecciones en todos los países miembros de la UE no tienen ningún
sentido. Los jefes de los gobiernos nacionales (Macron, Scholz,
Draghi...) son meros ejecutores. No se permite ningún debate
democrático: la 'democracia', al igual que los 'valores de la UE',
no son más que cortinas de humo.
El gobierno real lo
ejerce un puñado de apparatchiks elegidos por compromiso
entre los poderes ejecutivos, actuando de una manera supremamente
opaca.
La CE está totalmente
fuera de cualquier tipo de control. Así fue como una insólita
mediocridad como Ursula von der Leyen, anteriormente la peor ministra
de Defensa de la Alemania moderna, fue catapultada hacia arriba para
convertirse en el actual Führer de la CE, dictando su política
exterior, energética e incluso económica.
¿Qué representan?
Desde la perspectiva de
Occidente, la Cortina de Hojalata, a pesar de todos sus siniestros
matices de la Guerra Fría 2.0, es simplemente un comienzo antes del
plato principal: una dura confrontación en Asia-Pacífico,
rebautizada como "Indo-Pacífico", un calco de la estafa de
Ucrania diseñada para contener el BRI y el GDI de China.
Como contragolpe, es
esclarecedor observar cómo el Ministerio de Relaciones Exteriores de
China ahora destaca detalladamente el contraste existente entre BRICS
(y BRICS+), y el combo imperial AUKUS/Quad/IPEF.
De hecho, BRICS
significa multilateralismo: centrarse en el desarrollo global,
cooperar para la recuperación económica y mejorar la gobernanza
mundial.
La estafa urdida por los
Estados Unidos, por otro lado, representa la mentalidad de la Guerra
Fría, explotando a los países en desarrollo, agrupándose para
contener a China y estableciendo una política de “Estados Unidos
primero” destinada a consagrar el “orden internacional basado en
reglas” monopolista.
Sería un error esperar
que las luminarias del G7 reunidas en Baviera entiendan lo absurdo de
imponer un precio máximo a las exportaciones rusas de petróleo y
gas, por ejemplo. Si eso realmente sucediera, Moscú no tendría
problemas para cortar completamente el suministro de energía al G7.
Y si se excluyen otras naciones, el precio del petróleo y el gas que
importan aumentaría drásticamente.
De ahí, el extremismo de
la cultura de la cancelación y “supresión de todo lo que
contradiga de alguna manera la visión y ordenamiento neoliberal del
mundo”. Lavrov también resumió la hoja de ruta encaminada a
beneficiar al conjunto del Sur Global:
“No necesitamos un
nuevo G8. Ya tenemos estructuras… principalmente en Eurasia. La
EAEU
está promoviendo activamente los procesos de integración con la
República Popular China, alineando la Iniciativa de la Franja y la
Ruta de China con los planes de integración de Eurasia. Los miembros
de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático están examinando
de cerca estos planes. Varios de ellos están firmando acuerdos de
zona de libre comercio con la EAEU. La Organización de Cooperación
de Shanghai también es parte de estos procesos… Hay una estructura
más allá de las fronteras geográficas de Eurasia”.
“Son los BRICS. Esta
asociación depende cada vez menos del estilo occidental de hacer
negocios y de las reglas occidentales para las instituciones
monetarias, financieras y comerciales internacionales. Prefieren
métodos más equitativos que no hagan depender ningún proceso del
papel dominante del dólar o de cualquier otra moneda. El G20
representa plenamente a los BRICS y a cinco países más que
comparten las posiciones de los BRICS, mientras que el G7 y sus
seguidores están del otro lado de las barricadas”.
“Este es un serio
equilibrio. El G20 puede deteriorarse si Occidente lo utiliza para
avivar la confrontación. Las estructuras que mencioné (SCO, BRICS,
ASEAN, EAEU y CIS) se basan en el consenso, el respeto mutuo y el
equilibrio de intereses, más que en la exigencia de aceptar
realidades mundiales unipolares”.