03 febrero, 2016

El dengue, el zika y el “progreso” capitalista - PRT


Por PRT 29-01-2016


Por estos días la epidemia de dengue y zika se ha propagado rápidamente por toda América, pasando a ser información cotidiana en todos los medios de prensa. La información sobre los cuidados y prevenciones de los virus oculta los verdaderos motivos de la propagación de los mismos (conocidos y no conocidos, todavía).

En el caso del dengue, se machaca hasta el hartazgo que el mosquito transmisor se cría en lugares con aguas estancadas; mientras tanto, los noticieros muestran que se fumiga el césped de plazas y parques donde, si bien hay mosquitos, no son los que transmiten la enfermedad. Pero bueno, hay que mostrar que algo se está haciendo.

Pero otra información mucho más clarificadora de por qué se ha propagado este virus, que ya había sido erradicado tanto en nuestro país como en otros países de América Latina que hoy también sufren la epidemia, se oculta deliberadamente por los medios del sistema.

La región que abarca extensas zonas de Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina que han sido “colonizadas” para el cultivo de la soja transgénica, ha sido un caldo de cultivo fenomenal para la propagación del mosquito transmisor y, por ende, del virus. El uso sistematizado y permanente de los agrotóxicos (principalmente el glifosato) ha provocado un cambio cualitativo en el ecosistema rural; el veneno que intoxica tierras y aguas ha matado durante todos estos años de sojización descontrolada peces y batracios (sapos, ranas, escuerzos) que eran los predadores naturales de los mosquitos. Por otro lado, la deforestación producida para ganar campos de siembra para la soja y el calentamiento global general del planeta, que la propia tala indiscriminada alimenta, hace que las temperaturas cálidas se extiendan y se alarguen los períodos de sobrevivencia de los mosquitos. Estos, y otros factores, son las causas principales para que la reproducción y acción del mosquito transmisor del dengue provoque la descontrolada epidemia que hoy se padece.

Respecto del virus del zika, se sabe que fue descubierto en 1947 en Uganda (precisamente en el bosque de Zika, de allí su nombre) y que durante cincuenta años estuvo acotado a algunos casos aislados en África y Asia. En 2007 se produjo una epidemia en la Islade Yap en la Micronesia, región de Oceanía que comprende los archipiélagos del oeste del Océano Pacífico, y que luego se conocieron brotes en Melanesia, Polinesia y la Islade Pascua en Chile. A mediados de 2015 se conoció un nuevo brote en el nordeste de Brasil y hoy ya se está hablando de una extensión casi por toda América y hasta llegando a países de Europa. Hasta la fecha sólo se conocían los síntomas de la enfermedad, pero ahora se la relaciona con la microcefalia congénita que impide el desarrollo cerebral del feto. El virus, que en sus inicios afectaba solamente a monos, fue mutando hasta afectar a humanos y así propagarse como lo está haciendo.

En uno y en otro caso, muchas cosas son las que se ocultan sobre estas enfermedades. Pero la reunión de urgencia que convocó la OMS para tratar el caso del zika, tal como ocurrió con la gripe A, implica que grandes sumas de capitales irán a la “investigación” del fenómeno por parte de los laboratorios multinacionales.

Y así cierra perfecto el círculo de la barbarie capitalista: provocar las enfermedades para luego proveer la cura de las mismas. Así como se crea la necesidad del consumo de productos de cualquier tipo para luego venderlos masivamente, el capitalismo crea las enfermedades para que los laboratorios farmacéuticos (engranaje principal y destacado de la oligarquía financiera mundial) produzcan los remedios.

Esta es la forma que adquiere el “progreso” del sistema capitalista en su fase más decadente y reaccionaria.

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4 comentarios :

  1. El que los medios de desinformación digan que la enfermedad es causada por un virus, no quiere decir que sea cierto. Es mucho más probable que esos mismos pesticidas y abonos químicos que han arrasado la vida salvaje estén causando estragos también entre la población humana, pero echar la culpa a un mosquito o un virus, además de librar de culpa al responsable, le da carta blanca para vender más mierda (pesticidas) y además quedar como héroe benefactor.
    También hay quien culpa a determinado medicamento cuyo fabricante también está en condiciones de crear esa cortina de humo, pero sea como sea, ya que la "ciencia" es controlada por el estado-capital y todo lo que no se atenga a ellos es rechazado como herejía, jamás sabremos la Verdad (oficialmente).

    Salud! (dentro de lo posible)

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    1. Lo grave, con serlo y mucho, no es tanto lo veraz o no que pueda ser la "información" oficial, sino las medidas que vienen, sí o sí, tras ellas.
      Estamos atrapados en un bucle (llamado capitalismo) del que es difícil salir.

      Salud! (efectivamente, dentro de lo posible)

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  2. La densidad de población, hacinamiento, concentración de personas en torno a los medios de transporte y la disminución global de poder adquisitivos, miseria, pobreza, guetos y por lo tanto cuidados, sobre todo higiénicos hacen que la OMS espere un pepinazo. Lo que pasa es que no sabe ni cuál será el detonante ni cuando. El alarmismo es real porque el riesgo es más que real. Otra cosa es que se beneficien de tal riesgo o incluso que lo provoquen para beneficiarse, lo cuál también es real.
    Otro problema es que al no controlar las instituciones no controlamos la información, por lo tanto no podemos estudiar y saber lo que está sucediendo realmente.
    Para librarnos de las plagas del sistema hay que desplazar al sistema, empezando por sus defensores. Uno a uno. Ya vimos en la crisis del ébola cómo cayó la ministra. Lo mismo tenía que haber sucedido con la Gripe A, el Gardasil etc.
    Muchos frentes, poca gente, muchas barrigas agradecidas con poder.
    Salud y manos a la obra!

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    1. La población crece a la par que la pobreza y el deterioro medioambiental. Es evidente que esta ecuación, que más que frenarse va en aumento, tiene que desembocar inevitablemente en ese "pepinazo" que mencionas. De hecho, ya estamos inmersos en él.

      Salud y sabotaje!

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