25 enero, 2026

"Explotación, Dominación, Extorsión, Desposesión del resto del mundo, han sido las reglas" — Andrés Piqueras

 



LA REGLA DE LA FUERZA PARA DAR LUGAR A UN NUEVO ORDEN


BLOG DE ANDRÉS PIQUERAS – 25/01/2026


"El mundo basado en reglas" del Imperio Occidental de 500 años está dejando paso a un mundo todavía por concretarse, pero redefiniéndose en función de nuevas fuerzas. Y la Fuerza se está usando por el Imperio para hacer ver qué nuevas reglas quiere imponer.


Es decir, sí, efectivamente, se trata de la regla de la Fuerza antes de que esa Fuerza imponga nuevas reglas que ya no necesiten ejercer explícitamente la Fuerza, bastando por lo general con su amenaza. Así ha sido regularmente a lo largo de la Historia.


Por si acaso quedaba alguna duda, el presidente de gobierno alemán, el inefable Merz, lo dijo claramente hace unos días: "ya no debemos confiar exclusivamente en la fuerza de nuestros valores, también debemos recurrir al valor de nuestro poder". Y a renglón seguido añadir: "hacer del ejército alemán el más fuerte de Europa". ¿Para qué?, ¿para atacar a quién? Eso ya no lo dijo.


En estos momentos, sin embargo, además de todo ello, lo que está en juego es la posible definitiva expiración del modo de producción capitalista o bien la zambullida en su verosímil larga agonía una vez constatada su decrepitud. Quedando por ver también hacia qué degenerará, o bien si dará paso a un modo de producción que libre a la humanidad de su (auto)holocausto.


De momento, por primera vez en 500 años, el Imperio Occidental tiene enfrente unas fuerzas que pueden llegar a superarle en todos los ámbitos. Así que reacciona de la única manera que sabe: haciendo la Guerra, destruyendo, generando Caos. Una Guerra Sistémica Permanente o una Guerra Mundo concebida como Guerra Total por fases o etapas, de largo plazo.


De manera que para quienes hoy se rajan las vestiduras, como si las "reglas" que funcionaban hasta ahora fueran democráticas y no el resultado de la imposición de un Sistema Mundial construido a sangre y fuego, dolor y muerte, expropiación y miseria, por las potencias coloniales a lo largo de los siglos, y en lo reciente por USA tras la segunda Gran Guerra, hay que decirles que lo que está haciendo la misma potencia cada vez más dominante y menos hegemónica, es cambiar de jugada ante su declive y el ascenso de otros.


Explotación, Dominación, Extorsión, Desposesión del resto del mundo, han sido las reglas. El "libre comercio" la coartada para saquear a discreción. Por eso cuando ya no se gana con él, se declara inválido, y el Imperio despliega sin cesar guerras económicas, aranceles, proteccionismo… Quienes siguen empeñados en presentar todo ello como la pesadilla de una locura personal, véase de Trump, desconocen de qué va esto y de qué ha ido a lo largo de la Historia. Véanse nuestros grandes medios de masas, nuestros insignificantes políticos profesionales y nuestros opinólogos mediáticos, que no tienen ni la menor idea –o en el mejor de los casos fingen no tenerla– de la profundidad de las raíces del mal ni de lo que acarrea la degeneración de un Sistema.


EE.UU. como actual líder (autonomizado y echado al monte, y por tanto cada vez menos líder colectivo) del Imperio, desconstruye su propio orden creado en la segunda mitad del siglo XX, burla todas sus reglas. Hace tiempo que viene desconociendo y hasta repudiando las decisiones de Naciones Unidas (y del Consejo de Seguridad) que constituyen la legalidad internacional que ellos hasta ahora controlaban tan bien. Y tras boicotearla repetidamente decide proclamar que la ONU ya no les vale.


El grupo de los poderosos de Davos, lo acabamos de ver, parece empezar a explicitar que quiere hacer las nuevas (no)reglas por sí mismos –sin disimulos institucionales–, pero no se ponen de acuerdo en cómo y en quiénes quedarán desfasados del nuevo mundo. Los europeos son conscientes de que a ellos les toca las de perder, pero no se ponen de acuerdo o siquiera conciben cómo “protestar” ante el jefe. Mucho menos, cómo liberarse de él. Así que se agarran cual clavo ardiendo a no padecer una derrota total en Ucrania y a continuar su suicidio económico contra Rusia como manera de aparentar "ser alguien" (cuando en realidad esto les lleva a ser cada vez menos –desprecio de Trump por medio–).


Mientras tanto, "el jefe" propone una "Junta de Paz" inicialmente pensada para Gaza –sin palestinos en ella, faltaría más–, que en realidad se plantea para el mundo, bajo la propuesta presidencia vitalicia de Trump aunque ya no fuere presidente de su país (en realidad es una presidencia para Estados Unidos, porque de todas formas tantos años de vida no le deben quedar al ególatra). Ya ha juntado a buena parte de sus vasallos más serviles (con el permiso del récord ostentado por Mark Rutte, von der Leyen y Kallas) con la intención de que sirva "para resolver otros problemas en el mundo", a costa de la ONU. Como su puntilla final.


Lo que han discutido los poderosos y los no tanto en Davos no es la Fuerza y el Régimen mundial de Dominación y Explotación, sino si las instituciones que había hasta ahora dominadas por ellos les siguen valiendo o no para esos fines. La facción en el poder del estado profundo de los USA dice que no. Las otrora potencias coloniales europeas no lo tienen claro, porque, repito, en el nuevo orden de la Fuerza que se trama, ellas pintan poco. Así que diversifican sus tácticas para hacer alianzas de países medianos frente a las grandes potencias que se vislumbran en adelante, o incluso intentan seducir a eso que hoy llaman el "Sur Global" de cara a hacer remedos o imitaciones de "multilateralismo", con ellas incluidas.


Pero mientras se piensan cómo no quedar en la poquedad definitiva, USA continúa intentando debilitar a Europa y a Rusia al mismo tiempo. Arruinando a Europa bajo el pretexto de las sanciones a Rusia, beneficiándose del suministro de armas e hidrocarburos.


¿Así que tenemos una OTAN contra la OTAN según se acentúa la contradicción entre la estrategia militar de Washington y los intereses económicos europeos? ¿Durará mucho más esa alianza del terror?, ¿y la UE? Las contradicciones internas de Estados europeos en caída libre de su papel mundial no prometen mucho futuro a esa entidad supraestatal creada para proteger y promover los intereses del Gran Capital, sobre todo del financiero.


Por su parte, en su zona de máximo control del hemisferio occidental, ¿Estados Unidos pretenderá también –además de Groenlandia– apropiarse de Canadá, el Estrecho de Panamá e incluso de Islandia? El Cono Sur americano ya lo tiene merced a la intervención estadounidense –ya sin tapujos– en sus procesos electorales y la imposición de serviles imitadores de Trump, ¿cerrando así todos los pasos interoceánicos Atlántico-Pacífico? Para el resto sur y centro del continente, lo que está en curso son golpes de Estado cada vez menos disfrazados de distinta manera y palo duro o amenaza no disimulada del mismo. La delincuenciación de sus sociedades.


En suma, estamos, efectivamente, ante "una redistribución integral del poder que marcará una época" https://eng.globalaffairs.ru/articles/great-redivision-bezrukov/, pero esto no ha hecho más que comenzar.


El conjunto de indicadores que tenemos en curso indica que todo tiende a que al menos "un mundo post-occidental" saldrá de esta nueva regla de la Fuerza (cuanto menos el fin del dominio exclusivo de ese engendro conceptual que llamaron "Occidente"). Pero también se está jugando no sólo la autodestrucción humana, ni la posibilidad de un nuevo modelo económico que rija la economía mundial, tal vez, sólo tal vez, incluso la entrada en un modo de producción superior, socialista. Las décadas futuras lo irán perfilando si es que la geoestrategia del Caos y la Guerra contra el Mundo Emergente no precipita las cosas mucho antes. Y China tendrá mucho que decir en ello.


Entretanto, todo esto pasa ante la boba mirada de nuestros medios de difusión de masas, que no saben cómo tapar la deslegitimación del orden que hasta ahora habían legitimado, y que tampoco saben cómo van a poder legitimar la Fuerza que se despliega para abrir paso al que viene, que, de realizarse las pretensiones del Imperio, será mucho más brutal que el que ya tenemos (por difícil que parezca), en el que la Necropolítica (estados de excepción, de exclusión y "de asedio", así como la acentuación de la marginación, la fronterización del mundo, la paramilitarización de las sociedades –USA como poderoso ejemplo–, el terrorismo patrocinado, los golpes de Estado…), será característica principal de un Tanatocapitalismo o capitalismo en su fase terminal.


Las contradicciones se le abren al Sistema por todos lados, rompiendo sus costuras. Pero ante los desesperados cantos de sirena de sus opciones neofascitas (para intentar salvarle disciplinando –y militarizando– por doquier) y la claudicación y el abandono del Estado, hay una posibilidad también para que las poblaciones reaprendan y reemprendan proyectos de autogestión, de lucha colectiva, de socialización de los medios de vida que les van quedando.


Quién sabe. Todo está por decidir. 2026 probablemente clarificará el principio de lo que viene. Será duro. La lucha colectiva organizada y el internacionalismo son nuestras únicas armas.



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