Caitlin`s Newsletter – 09/01/2026
Todos estos abusos continuarán hasta que el pueblo se levante y obligue a que cesen.
Los gobiernos occidentales se volverán cada vez más autoritarios.
Las fuerzas policiales se se irán tornando cada vez más militarizadas y asesinas.
La libertad de expresión será aplastada de manera cada vez más agresiva.
Los presupuestos militares serán cada vez más cuantiosos.
La maquinaria de guerra imperial se volverá cada vez más beligerante, genocida y expansionista.
La brecha entre ricos y pobres seguirá ensanchándose.
La gente se volverá cada vez más miserable y mentalmente enferma.
Los sistemas que utilizamos para recopilar información sobre nuestro mundo estarán cada vez más controlados por los poderosos.
La extracción de recursos y mano de obra del sur global será cada vez más abusiva y descarada.
La biosfera de la que dependemos para sobrevivir se aproximará cada vez más al colapso.
¿Cómo sabemos que todo esto sucederá? Porque todo eso es lo que ha estado y está sucediendo. Porque todo eso es lo que el orden mundial capitalista liderado por Estados Unidos ha estado haciendo.
Eso es todo cuanto tienen para ofrecernos. Cada vez más asesinatos y abusos, ese es el único plato del menú que nos han dado.
No podemos votar para salir de este dilema. ¿Cómo lo sabemos? Porque llevamos generaciones intentándolo. Un partido comete atrocidades, luego la gente vota por el otro partido intentando alejar el mal, y el nuevo partido comete las mismas atrocidades, y así en un desesperante ciclo que se repite una y otra vez.
Todo el sistema está bloqueado. Los abusos son parte integral de la situación. Todo en nuestra civilización ha sido manipulado para garantizar que los ricos y poderosos obtengan cada vez más riqueza y poder, mientras que el resto se ve inmerso en una creciente pobreza, agotamiento, ignorancia y locura.
La única salida segura a esta pesadilla distópica es que los pueblos utilicen el poder que les otorga ser mayoría para forzar un cambio real. Somos muchos más que la tiránica minoría que nos hostiga y abusa, ellos lo saben y nos temen.
Saben que no pueden asesinarnos ni encarcelarnos a todos. Saben que tendrán que irse en cuanto decidamos que la revolución es preferible a soportar su despótico abuso.
Podemos quitarles el volante cuando queramos. No tenemos que pedírselo. Simplemente hay que arrebatárselo. Somos multitud y ellos muy pocos.
Simplemente seguiré haciendo inca pie en ello hasta que lo vea pasar al primer plano de la conciencia de nuestra sociedad.
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Tal cual. Salud!
ResponderEliminarSalud, Conrado!
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