Nurit Peled es una mujer muy conocida en la sociedad israelí. Defiende con ahínco los derechos de los palestinos y critica las políticas que practica su país. Sus ideas generan rechazo y perplejidad entre una parte importante de los israelíes, más aún viniendo de alguien como ella, una madre que perdió a su hija en un atentado suicida. Fue en 1997. Su hija, Smadar, tenía catorce años. La acción fue asumida por Hamás.
Benjamin Netanyahu, por entonces -al igual que ahora- primer ministro israelí, telefoneó a Nurit para darle el pésame. Habían sido compañeros en el instituto. Ella le contestó de este modo:
“Ha sido tu política de ocupación la que ha matado a mi hija”.
