E. M. Cioran
Breviario
de podredumbre.
"Desde
que la sociedad se constituyó, los que pretendieron sustraerse a ella fueron
perseguidos o escarnecidos. Se os perdona todo, con tal de que tengáis un
oficio, un subtítulo bajo vuestro nombre, un sello sobre vuestra nada. Nadie
tiene la audacia de gritar: «¡No quiero hacer nada!»; se es más indulgente con
un asesino que con un espíritu liberado de los actos. Multiplicando las posibilidades
de someterse, abdicando de su libertad, matando en sí mismo el vagabundo, así
es como el hombre ha refinado su esclavitud y se ha enfeudado a los fantasmas.
Incluso sus desprecios y rebeliones, no los ha cultivado más que para ser dominado
por ellos, siervo que es de sus actitudes, de sus gestos y de sus humores.
Salido
de las cavernas, guarda de ellas la superstición; era su prisionero, se ha convertido
en su arquitecto. Perpetúa su condición primitiva con mayor invención y sutileza;
pero en el fondo, aumentando o disminuyendo su caricatura, se plagia desvergonzadamente.
Charlatán movido por hilos, sus contorsiones, sus muecas, aún engañan... "
