PALESTINE
CHRONICLE – 27/08/2024
Traducción
del inglés: Arrezafe
Combatientes de la Resistencia Palestina
leyendo el Libro Rojo de Mao Zedong.
(Foto: Archivo, vía redes sociales)
Más de 80 años después
de que los comunistas chinos comenzaran a construir túneles para
resistir la invasión japonesa de su país, esta táctica de guerra
popular, derivada de una teoría militar más amplia, sigue vigente y
en desarrollo.
El 16 de julio, el grupo
de resistencia libanés Hezbolá publicó un vídeo sobre una base
militar subterránea con instalaciones impresionantes. En dicho vídeo
podemos ver combatientes circulando a pie, en motocicletas y en
camiones cargados con cohetes a través de túneles cuidadosamente
excavados.
En grandes cámaras, los
combatientes planifican operaciones militares diarias, mientras otros
conducen camiones hasta puertas que, una vez abiertas, permiten
disparar misiles directamente al territorio israelí.
En distintas zonas de la
misma base, los combatientes trabajan, reciben tratamiento en un
hospital de campaña y disponen de suministros que les permitirán
sobrevivir durante un año bajo tierra, según información de
Al-Mayadeen.
Todo se desarrolla en
secreto. Los equipos de alta tecnología garantizan la encriptación
absoluta de la información, que se transmite mediante una
combinación de rapidez y clandestinidad.
El vídeo muestra el
notable desarrollo de la guerra de túneles por parte de los pueblos
oprimidos, en particular los árabes, unos 50 años después de
experiencias como la guerra de Vietnam (1955-1975), uno de los
conflictos responsables de hacer famosa esta táctica guerrillera en
todo el mundo.
Técnicas de guerrilla
Iniciada tras la salida
francesa y la llegada de los estadounidenses al país, la guerra de
Vietnam fue un caso emblemático de victoria de fuerzas
revolucionarias apoyadas por el pueblo contra un ejército
inicialmente más fuerte y mejor preparado.
Fue un conflicto en el
que los más débiles utilizaron técnicas de guerra de guerrillas,
incluida la guerra de túneles, para sortear las condiciones
adversas.
Las zonas guerrilleras de
Vietnam estaban ocupadas por redes de caminos subterráneos como los
túneles de Cu Chi, que tenía alrededor de 250 kilómetros de
pasajes interconectados intercalados con pequeñas cámaras
utilizadas como aulas, clínicas ambulatorias y entradas y salidas
dispersas por toda la selva tropical.
En este sentido, los
túneles sirvieron tanto para operaciones militares como para
profundizar el trabajo de las fuerzas revolucionarias con el pueblo,
ya que las masas también se resguardaban de los bombardeos bajo
tierra y recibían tratamiento médico y clases junto a los soldados.
El uso de esta táctica
en Vietnam también se inspiró en otras experiencias, en particular
en la Guerra de Resistencia Antijaponesa del Pueblo Chino
(1937-1945).
El Ejército Rojo
Durante dicho conflicto,
el Ejército Rojo, dirigido por el Partido Comunista de China (PCCh)
bajo el liderazgo del presidente Mao Tsetung, construyó diversas
redes de túneles en un radio de aproximadamente 250 kilómetros
alrededor de Pekín para resistir la ofensiva imperialista de Japón.
Los túneles eran
rudimentarios, de entre 1 y 1,5 metros de alto y 70 u 80 centímetros
de ancho, pero muy efectivos y en su interior había puestos de
mando, almacenes, comedores y baños.
Toda la red estaba
protegida por blindajes y puertas especiales que impedían la entrada
de agua y gases tóxicos. Las entradas de acceso estaban bien
camufladas en todo tipo de estructuras: hogueras, montones de heno y
pozos podían ocultar, en algún punto, pequeñas trampillas de
acceso a los barracones subterráneos.
La película 'Tunnel War'
(1965) muestra los diferentes trucos inventados por las masas en los
túneles, como un sistema que captaba el agua arrojada por los
japoneses en sus intentos de inundarlos y redirigirla a los pueblos,
para ser utilizada en las necesidades básicas del día a día.
Tácticas similares
Los expertos señalan que
existe una relación de influencia entre las tácticas utilizadas en
Asia y las empleadas por los pueblos árabes.
“Los túneles se han
utilizado durante miles de años, pero los vietnamitas y los chinos
los han utilizado con especial éxito. Hay varias referencias
directas a estas experiencias en los materiales de Fatah y el FPLP”,
argumenta el investigador Alberto García Molinero, de la Universidad
de Granada. “La influencia general en el contexto de la época, en
la que había un campo socialista, las conexiones directas y el
conocimiento compartido muestran un diálogo entre los diferentes
escenarios”.
García Molinero explica
que, esta inspiración supuso un salto adelante en la década de
1960, cuando los palestinos comenzaron a aplicar técnicas de
guerrilla en la lucha armada antisionista tras las derrotas de los
ejércitos árabes convencionales contra Israel.
Los resultados fueron
casi inmediatos: cientos de soldados israelíes murieron en cuestión
de meses o semanas en acciones lideradas por el Frente Popular para
la Liberación de Palestina (FPLP) y Fatah.
'Guerra Popular'
En este sentido, la
victoria de chinos y vietnamitas, fue paradigmática para las
organizaciones palestinas, que comenzaron a estudiar las teorías
militares aplicadas en esos lugares de Asia a fin de replicarlas,
adaptándolas a sus propios países.
“El éxito de la
estrategia de lucha guerrillera tuvo su origen, en gran medida, en
China y Vietnam. Ambos países asiáticos fueron de gran inspiración
para los revolucionarios del mundo, mucho más que la Unión
Soviética. Esto se debió a varios factores, entre ellos la esencia
del maoísmo”, añade Molinero.
“Tanto Mao, con su
concepto de guerra popular, como los vietnamitas demostraron que era
posible derrotar a un enemigo infinitamente superior, como el
imperialismo, siempre que se movilizara al pueblo en pro de la
causa”.
Los túneles comenzaron a
construirse en Gaza alrededor de la década de 1980.
“La construcción
comenzó después de que Egipto e Israel pusieran fin al acuerdo de
partición de Rafah entre Egipto y Palestina, que provocó la
separación de muchas familias palestinas. Luego, a medida que el
asedio israelí contra Gaza se intensificó, los túneles comenzaron
a crecer, inicialmente más por razones económicas, comerciales, que
por razones militares”, explica el periodista palestino y editor de
The Palestine Chronicle, Dr. Ramzy Baroud.
Gilad Shalit
Los palestinos comenzaron
a utilizar los túneles con fines militares alrededor de 2006.
Una operación
emblemática de este período fue cuando combatientes de las Brigadas
Al-Qassam, los Comités de Resistencia Popular y el Ejército del
Islam cavaron un túnel a través de la frontera israelí hasta la
ciudad de Keret Shalom y atacaron un puesto de mando israelí.
Dos soldados israelíes
murieron y uno de ellos, Gilad Shalit, fue capturado. Shalit estuvo
retenido durante cinco años en la Franja de Gaza hasta que fue
canjeado por mil prisioneros palestinos en 2011.
“La captura de Shalit
fue uno de los resultados militares más exitosos de los túneles
palestinos al comienzo de este proceso. Fue el momento en el que se
plantó la semilla del uso de túneles en el panorama palestino de
resistencia. Después de ese episodio, las guerras de 2008-2009 y
2012 fueron nuevos puntos de inflexión en el uso de túneles para
funciones principalmente militares”, afirma Baroud.
Túneles libaneses,
cuevas yemeníes
Junto con los palestinos,
otras naciones árabes comenzaron a cavar túneles para derrotar a
las fuerzas enemigas.
La guerra de 2006 entre
Hezbolá e Israel en el Líbano, que terminó con la victoria de la
resistencia libanesa, estuvo determinada en gran medida por los
túneles, que se utilizaban para almacenar armas, producir y
almacenar misiles, albergar bases de mando y, por supuesto, servir
como medio de transporte de tropas.
La construcción de
túneles por parte de Hezbolá comenzó alrededor del año 2000,
cuando Israel se retiró del sur del Líbano, que ocupaba desde 1985.
Los combatientes del
movimiento, conscientes de la posibilidad de una nueva ocupación,
comenzaron a construir túneles como medida de precaución, como
revela el informe 'Medio Subterráneo: Túneles hacia la victoria, la
guerra del Líbano de 2006'.
De hecho, la estrategia
resultó ser la correcta cuando los sionistas volvieron a invadir el
país en una nueva guerra.
Movimiento Ansarallah
En Yemen, el movimiento
Ansarallah también ha perfeccionado sus técnicas clandestinas.
El grupo ha estado
utilizando cuevas como bases desde sus inicios en 1994, cuando
todavía luchaba contra el gobierno reaccionario de Ali Abdullah
Saleh, que fue derrocado en 2011. Pero la táctica comenzó a
desarrollar aún más en 2014, año en el que Yemen fue invadido por
Arabia Saudita en una guerra coordinada con Estados Unidos para
tratar de detener el avance de Ansarallah.
A raíz de esta
situación, los antiimperialistas yemeníes han ampliado la
construcción de túneles, utilizando cuevas ya cartografiadas por
antiguas células de Ansarallah e incluso por el antiguo gobierno y
excavando nuevos túneles. En los últimos años, las imágenes
satelitales han registrado nuevas construcciones de este tipo en
Al-Hafa, Al-Dabr y la capital, Saná.
'Metro de Gaza'
Hoy en día, es innegable
el papel fundamental que juegan los túneles en la guerra
antiimperialista librada por distintas organizaciones árabes.
La escala que han
alcanzado estas estructuras es impresionante: en 2016, el ex jefe del
Buró Político de Hamás, Ismail Haniyeh (asesinado por Israel en
julio de 2024), dijo que la red de túneles en Gaza tiene el doble
del tamaño de los túneles de Cu
Chi (Vietnam).
Estimaciones de enero de
este año calculan que la red podría tener aproximadamente el doble
de la longitud de la Franja de Gaza y entre 50 y 70 metros de
profundidad.
Aunque algunas partes de
los túneles palestinos pueden parecerse a las versiones chinas y del
Viet Cong en su estrechez, otras partes del “Metro de Gaza” están
construidas de hormigón y, en algunas zonas, son lo suficientemente
amplias como para que los combatientes puedan moverse a través de
ellas incluso en camionetas.
“En Gaza hay distintos
tipos de túneles. Los más comunes se utilizan para defensa, ataque
y almacenamiento, pero también hay otros que se utilizan como
centros de mando de naturaleza defensiva y la ofensiva”, explica
Baroud.
Profundidad de los
túneles
La profundidad de los
túneles excavados garantiza una sólida seguridad para las fuerzas
de la resistencia.
Analistas como el
profesor Zoran Kusovac sostienen que armas tales como las bombas
comunes, las propulsadas por cohetes, las ojivas en tándem y las
bombas especiales antibúnkeres son todas ineficaces para destruir
los túneles de Hamás.
Las bombas de acero
penetran hasta una profundidad máxima de 3 metros, apenas arañando
la superficie de los túneles de Hamás.
Las bombas impulsadas por
cohetes funcionan bien en terreno abierto, pero no en zonas cubiertas
de edificios, construcciones y escombros como la Franja de Gaza, un
obstáculo que también impide el uso de ojivas tándem.
Por otra parte, el
rompe-búnkeres (utilizado para la destrucción de búnkeres en la
guerra contra Irak) podría funcionar mejor, pero Israel no tiene el
nivel de conocimiento necesario sobre la ubicación de los túneles
de Hamás como para utilizarlo.
Estas estructuras,
conocidas desde hace décadas, han demostrado ser fundamentales en la
guerra de guerrillas que libra la Resistencia Nacional Palestina
desde el 7 de octubre. Incluso antes de la invasión terrestre de
Gaza por parte de Israel, los túneles sirvieron como elemento
disuasorio, ya que la comandancia militar sionista sabía que lo
tendría difícil en suelo enemigo.
Lucha antiimperialista
Ansarallah también ha
hecho alarde de sus bases ocultas en los últimos años.
Tras la publicación de
las fotos satelitales de los túneles, el subsecretario de
Información de Ansarallah dijo que “lo mostrado es insignificante
comparado con la infraestructura que disponemos, porque son solo
pequeños túneles para individuos”.
Hezbolá, por su parte,
utiliza los vídeos de sus túneles como elemento disuasorio en la
guerra, revelando solamente la capacidad de las estructuras mismas.
Más de 80 años después
de que los comunistas chinos comenzaran a construir túneles para
resistir la invasión japonesa de su país, esta táctica de guerra
popular, derivada de una teoría militar más amplia, sigue vigente y
en desarrollo, como resultado de nuevas aplicaciones de esta táctica
a diferentes situaciones concretas.
La lucha antiimperialista
en Medio Oriente ha demostrado, más que cualquier otra experiencia
revolucionaria del siglo XXI hasta la fecha, la increíble actualidad
de la lucha armada y de la doctrina militar desarrollada en China y
aplicada, aunque sea parcialmente, por los pueblos árabes.
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