Mostrando entradas con la etiqueta tierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tierra. Mostrar todas las entradas
03 mayo, 2021
13 junio, 2013
La canica
La canica es simple, bella y asequible para cualquiera. Suele ser de
cristal o de cualquier otro material modesto, por lo que no otorga a su
portador distinción social alguna. Para jugar a las canicas es necesario en primer
lugar, la participación, y en segundo lugar disponer de un espacio de tierra
libre de los obstáculos y amenazas que colman nuestras deshumanizadas
urbes.
La canica no necesita pilas, ni cables, ni más energía que la del jugador, solamente reclama manos ágiles y un agudo sentido del espacio. Cabe en el bolsillo y su extravío, a menos que se trate de esa tan especial e insustituible, no supone una pérdida irreparable. La canica propicia el diálogo, la danza y el dibujo común que jugadores y jugadoras han de realizar sobre la tierra. Frente a la invasión de tantos y tan costosos artilugios de pronta caducidad –a menudo mal denominados juguetes– que propician el aislamiento y la introspección, tras siglos de existencia inalterada, la democrática canica permanece plenamente vigente. Es decir: ¡resiste!
La canica no necesita pilas, ni cables, ni más energía que la del jugador, solamente reclama manos ágiles y un agudo sentido del espacio. Cabe en el bolsillo y su extravío, a menos que se trate de esa tan especial e insustituible, no supone una pérdida irreparable. La canica propicia el diálogo, la danza y el dibujo común que jugadores y jugadoras han de realizar sobre la tierra. Frente a la invasión de tantos y tan costosos artilugios de pronta caducidad –a menudo mal denominados juguetes– que propician el aislamiento y la introspección, tras siglos de existencia inalterada, la democrática canica permanece plenamente vigente. Es decir: ¡resiste!
Loam
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)

