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| El artero Colin Powell mintiendo descaradamente ante la Asamblea de Naciones Unidas |
En este diminuto vial –fíjense– caben todas las mentiras y
argucias que, nosotros y nuestros indecentes aliados, urdimos como coartada
para nuestros imperialistas fines. Aquí caben y aquí están, en este diminuto recipiente,
el Congreso de los Estados Unidos, el Pentágono, la OTAN, las 180 bases
militares que estrujan al mundo, Wall Street, el gobierno israelí, la City
londinense, la dinastía saudí y –por supuesto y sobre todo– nuestros bien
cebados medios de intoxicación masiva. ¿Dije, ante la Asamblea General de la
ONU, que este frasquito contenía ántrax del maligno Sadam Husein? Pues bien,
mentí. Este frasquito, os lo puedo asegurar, contiene una sustancia infinitamente
más dañina y eficaz que el ántrax. Contiene, sumado a lo ya mencionado, lo más
importante: la insaciable voracidad de nuestras corporaciones, el irrefrenable
apetito de poder de sus amos y dirigentes, el incontrolado afán de lucro de una
minoría mega-millonaria capaz de urdir las más siniestras, arbitrarias e
inimaginables maquinaciones con tal de alcanzar su propósito, que no es otro
que el de someter al planeta entero a su entero capricho.
Como en tantas ocasiones anteriores, volveréis a verme, a mí o a
cualquier otro sicario imperialista, exhibir este diminuto vial, tal vez más
pequeño aún, tal vez distinto en su forma, pero perfeccionado y con mayor
capacidad de engaño, si cabe.

