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06 mayo, 2024

LA DEVASTACIÓN COMO GEOESTRATEGIA DEL IMPERIO OCCIDENTAL. EL CASO DE LIBIA — Andrés Piqueras

 

LA DEVASTACIÓN COMO GEOESTRATEGIA DEL IMPERIO OCCIDENTAL (O LA DESTRUCIÓN DE FORMACIONES SOCIOESTATALES PARA HACERLES “PAÍSES DESECHABLES”). EL CASO DE LIBIA.


Mu'ammar al-Qaḏḏāfī


Blog de Andrés Piqueras – 06/05/2024


Libia llegó a ser un país ejemplo para África y el mundo árabe bajo la dirección de Muamar el Gadafi, quien unificó esa formación socioestatal, otorgándola una institucionalidad (Ministerios y organismos públicos) que hasta entonces no tenía.


Muamar Gadafi lideró Libia desde 1969 cuando derrocó la monarquía del rey Idris. Se instauró un Consejo de la Revolución que declaró al país musulmán, nasserista (movimiento revolucionario de Egipto que proclamaba el fin de la monarquía) y socialista.


La Revolución Verde, como fue conocido el movimiento, emprendió una reforma agraria, impulsó un sistema de seguridad social, asistencia médica gratuita y participación de la clase trabajadora en las ganancias de las empresas del Estado. Gadafi adelantó una agenda social para avanzar en el desarrollo humano de Libia, garantizó el acceso al agua, educación gratuita y salud.


Pero el líder libio se convirtió definitivamente en “terrorista internacional” cuando nacionalizó la industria petrolera para distribuir las ganancias de la venta del crudo, construir vías de comunicación y apuntalar la agenda social. Durante los 42 años de mandato de Gadafi, la electricidad empezó a llegar de manera gratuita a la población, así como los servicios médicos y la alfabetización, que incrementó de 5 a 83 por ciento de la población.


Si un/a ciudadano/a poseía un terreno y lo utilizaba para labores agrícolas, el Gobierno le otorgaba créditos y apoyo en maquinaria, semillas y asesoramiento del Estado. La vivienda era considerada un derecho humano, por lo que los recién casados recibían un bono equivalente a 50 mil dólares para comprar una casa. Los préstamos de cualquier clase tenían cero por ciento de tasa de interés, el Banco Central de Libia era una institución soberana al servicio de los ciudadanos libios.


Gadafi impulsó la cooperación de los países de África a través de la Unión Africana, fundada en mayo de 2001. Tenía pensada la creación de una moneda única soportada por las reservas de oro de Libia y la creación del Banco Central Africano. Otro plan que el Sistema Imperial Occidental no le perdonaría.


Libia se convirtió con Gadafi en el país africano con mayor ingreso per cápita.


Aquí algunos datos sobre Libia:




Gracias a la exportación de sus recursos energéticos, Gadafi había invertido en África unos 150.000 millones de dólares.


Las inversiones de Libia en África eran determinantes para el proyecto de la Unión Africana de crear sus propios organismos financieros, un Mercado Común Africano y moneda única para toda África.


Intolerable para el Sistema Imperial Occidental


El bombardeo de Libia por parte de Estados Unidos en 1986, cuyo nombre en código es la Operación Cañón El Dorado, consistió en ataques aéreos el martes 15 de abril, fecha de la que acabamos de conmemorar 38 años este pasado mes.


El primer bombardeo de la OTAN sobre Libia ocurrió el19 de marzo de 2011. En ese momento, fuerzas militares de Estados Unidos y sus subordinados de la OTAN iniciaron una campaña de bombardeos contra Libia. La intervención de la OTAN en Libia fue definida como una “intervención humanitaria”.


Fue iniciada unilateralmente, sin autorización previa del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que llevó a considerar que los bombardeos constituyeron actos de crímenes de guerra.


Se enmarcó en la estrategia de las “primaveras árabes” para desestabilizar países árabes no demasiado sumisos a los intereses del Eje Anglosajón y el Poder Sionista Mundial. Para ello se introdujeron miles de mercenarios salafistas armados y su intervención, como en tantas otras ocasiones, se hizo pasar como un “enfrentamiento étnico”. Por supuesto, a las autoridades libias se las presentó en todos los medios occidentales como represoras de su pueblo [(es siempre el mismo guion) y no es que se trate de juzgar la bondad o no de los atacados por el Imperio Occidental y su brazo armado, OTAN, sino de dejar claro que las razones de su ataque nunca son los “derechos humanos” ni la “democracia”, pues sostienen abiertamente dictaduras y regímenes altísimamente represores en todo el mundo que les son sumisos, sino que precisamente es la insumisión de los demás la que les hace atacarles].


Francia fue la que inició la masacre de la población libia. Le seguirían Reino Unido y EE.UU. Después, el Consejo de Seguridad de la ONU (con la abstención de China y Rusia, a quienes les prometieron que no se trataba de buscar un cambio de régimen) aprobaría una zona de exclusión militar a Libia, “para proteger a la población civil”. [Rusia y China, afortunadamente para la humanidad, no volverían a dejarse engañar por las promesas y supuestos objetivos del Imperio Occidental].


El Reino de España se implicó a partir de entonces, bajo el mando del general José Julio Rodríguez, quien ocupaba entonces el cargo de Jefe del Estado Mayor de la Defensa (en el gobierno del muy socialista Rodríguez Zapatero), y que luego fuera candidato por Podemos.


El posterior asesinato de Gadafi llevó a la destrucción del Estado y al caos absoluto. Hoy son señores de la guerra, fuerzas paramilitares y mercenarios, con sus respectivos patrocinadores, quienes se disputan el territorio (ver mapa a renglón seguido).




La planificación de la destrucción de una formación social como Libia, que tenía los mayores niveles de desarrollo humano de toda África, según la ONU, comparables a algunos países europeos, como Irlanda o Portugal, supuso una regresión histórica de siglos, la vuelta de la esclavitud abierta, su control por sucursales del terrorismo global (dicho “islamista”), así como la expansión del mismo a otras zonas de África.


Todo ello está desatando una explosión migratoria en ese continente, que ya no cuenta con la sociedad estabilizadora del mismo y tampón absorbente (y regulador) de sus flujos migratorios.


Entonces, los europeos que masacran y destrozan sociedades enteras, se quejan de que no pueden aceptar tanta inmigración. [¡Es posible tanto descaro y cinismo?]


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Por cierto, sobre la destrucción de sociedades, la Embajada de China ha publicado una lista de Estados que fueron bombardeados por los Estados Unidos de América después de la Segunda Guerra Mundial:


• Corea y China 1950-53 (Guerra de Corea)

Guatemala 1954

Indonesia (1958)

Cuba (1959-1961)

Guatemala (1960)

Congo (1964)

Laos (1964-1973)

Vietnam (1961-1973)

Camboya (1969-1970)

Guatemala (1967-1969)

Granada (1983)

Líbano (1983, 1984) (golpear objetivos en los territorios de Líbano y Siria)

Libia (1986)

Salvador (1980)

Nicaragua (1980)

Irán (1987)

Panamá (1989)

Irak (1991) (Guerra del Golfo)

Kuwait (1991)

Somalia (1993)

Bosnia (1994, 1995)

Sudán (1998)

Afganistán (1998)

Yugoslavia (1999)

Yemen (2002)

Irak (1991-2003) (tropas estadounidenses y británicas conjuntas)

Irak (2003-2015)

Afganistán (2001-2015)

Pakistán (2007-2015)

Somalia (2007-2008, 2011)

Yemen (2009, 2011)

Libia (2011, 2015)

Siria (2014-2015)


Hay más de 20 estados en la lista. China instó a nunca olvidar quién es la verdadera amenaza para el mundo.



14 abril, 2018

Mucho más mortífero que el ántrax - Loam


El artero Colin Powell mintiendo descaradamente ante la Asamblea de Naciones Unidas


En este diminuto vial –fíjense– caben todas las mentiras y argucias que, nosotros y nuestros indecentes aliados, urdimos como coartada para nuestros imperialistas fines. Aquí caben y aquí están, en este diminuto recipiente, el Congreso de los Estados Unidos, el Pentágono, la OTAN, las 180 bases militares que estrujan al mundo, Wall Street, el gobierno israelí, la City londinense, la dinastía saudí y –por supuesto y sobre todo– nuestros bien cebados medios de intoxicación masiva. ¿Dije, ante la Asamblea General de la ONU, que este frasquito contenía ántrax del maligno Sadam Husein? Pues bien, mentí. Este frasquito, os lo puedo asegurar, contiene una sustancia infinitamente más dañina y eficaz que el ántrax. Contiene, sumado a lo ya mencionado, lo más importante: la insaciable voracidad de nuestras corporaciones, el irrefrenable apetito de poder de sus amos y dirigentes, el incontrolado afán de lucro de una minoría mega-millonaria capaz de urdir las más siniestras, arbitrarias e inimaginables maquinaciones con tal de alcanzar su propósito, que no es otro que el de someter al planeta entero a su entero capricho.

Como en tantas ocasiones anteriores, volveréis a verme, a mí o a cualquier otro sicario imperialista, exhibir este diminuto vial, tal vez más pequeño aún, tal vez distinto en su forma, pero perfeccionado y con mayor capacidad de engaño, si cabe.






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19 agosto, 2017

Doblan por ti - Loam


“Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”. John Donne (1572-1631)

Ante todo, mi sincero sentir por las víctimas del criminal atentado perpetrado en Barcelona y mi rotunda condena, de éste y de cualquier otro de cuantos se producen cotidianamente en el mundo ante la farisaica indiferencia de los gobiernos y de los medios. Pero si en busca de la verdad, de la justicia y de los responsables siguiéramos el sangriento rastro que estos atentados dejan tras de sí, desembocaríamos en los distinguidos despachos de algunos de los que hoy se asestan públicamente verbales golpes de pecho y guardan minutos de silencio. Sin embargo, y en contra de los rituales al uso y del dictado de lo políticamente correcto, no creo yo que sea hora de guardar silencio, sino todo lo contrario. Ya va siendo hora de que, por encima del estupefaciente alpiste mediático, el clamor de las aterrorizadas gallinas empiece a dirigirse hacia los taimados zorros que dicen protegerlas. Porque, cuando de la verdad se trata, no basta con saber al detalle todo cuanto acontece a los sufridos títeres, es necesario seguir el rastro de los hilos hasta llegar a los infames titiriteros que los explotan, los manipulan… y los matan.




08 junio, 2017

Terrorismo en Gran Bretaña ¿Qué sabía la Primera Ministra? - John Pilger


Lo inconfesable en la campaña electoral británica es esto. Las causas de la atrocidad de Manchester, donde 22 personas (mayoritariamente niños) fueron asesinadas por un yihadista, se han ocultado para proteger los secretos de la política exterior británica. 
Las preguntas claves (por ejemplo, por qué el servicio de seguridad MI5 mantuvo “activos” terroristas en Manchester y por qué el gobierno no advirtió al público de la amenaza en su seno) permanecen sin respuesta y se desvían mediante la promesa de una “revisión” interna.
El presunto terrorista suicida, Salman Abedi, formaba parte de un grupo extremista, el Grupo de Combate Islámico Libio [LIFG, por sus siglas en inglés] que floreció en Manchester y fue cultivado y utilizado por el MI5 durante más de 20 años.  
El LIFG está proscrito en Gran Bretaña como organización terrorista que promueve una posición dura sobre un “Estado islámico” en Libia y “forma parte del movimiento extremista islamista más amplio y global, inspirado por al Qaeda”.  
La prueba es que, mientras Theresa May fué Ministra del Interior se permitió a yihadistas del LIFG viajar sin limitaciones por Europa y se les animó a participar en “combate”: primero para expulsar a Muamar el Gadafi en Libia y luego para unirse a los grupos afiliados a Al Qaeda en Siria. 

El año pasado el FBI incluyó, supuestamente, a Abedi en una “lista de vigilancia terrorista” y advirtió al MI5 que este grupo estaba buscando un “objetivo político” en Gran Bretaña. ¿Por qué no fue detenido, previniendo así que la red a su alrededor planificara y ejecutara la atrocidad del 22 de mayo?  
Estas preguntas surgen debido a una filtración del FBI que desmorona la versión del “lobo solitario” a raíz del ataque del 22 de mayo –de ahí la indignación llena de pánico y poco usual dirigida a Washington desde Londres, y la disculpa de Donald Trump.  
La atrocidad de Manchester quita la piedra angular de la política exterior británica y revela su alianza fáustica con el extremismo islámico, especialmente con la secta conocida como wahhabismo o salafismo, cuyo principal custodio y banquero es el reino del petróleo de Arabia Saudita, el mayor comprador de armas de Gran Bretaña. 

Este matrimonio imperial se remonta a la Segunda Guerra Mundial y a los primeros días de los Hermanos Musulmanes en Egipto. El objetivo de la política británica era detener el panarabismo, esto es, el desarrollo de un laicismo moderno en los Estados árabes, su independencia del Occidente imperial y controlar sus recursos. La creación del rapaz Israel estuvo destinada a acelerarlo. Desde entonces se ha aplastado el panarabismo: la meta ahora es dividir y conquistar.  
De acuerdo con Middle East Eye, en 2011 el LIFG era conocido en Manchester como los “Chicos de Manchester”. Opuestos implacablemente a Muamar el Gadafi, se les consideraba de alto riesgo y algunos de ellos permanecieron bajo control del Ministerio del Interior (en arresto domiciliario) cuando las manifestaciones contra Gadafi estallaron en Libia, un país forjado por un sinfín de enemistades tribales.  
Repentinamente, se anularon las órdenes de control. “Se me permitió marcharme sin preguntas”, dijo un miembro de LIFG. El MI5 les devolvió sus pasaportes y a los agentes de contraterrorismo en el aeropuerto de Heathrow se les ordenó que les dejaran tomar sus vuelos. 
El derrocamiento de Gadafi (que controlaba las reservas de petróleo más grandes de África) venía siendo planificado desde hacía tiempo desde Washington y Londres. De acuerdo con la inteligencia francesa, el LIFG llevó a cabo varios intentos de asesinato contra Gadafi durante la década de 1990 financiados por la inteligencia británica. En marzo de 2011 Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos aprovecharon la oportunidad de una “intervención humanitaria” y atacaron Libia. Los acompañó la OTAN bajo la cobertura de una resolución para “proteger a los civiles”.  
El pasado septiembre una investigación del Comité de Asuntos Específicos de la Cámara de los Comunes concluyó que el Primer Ministro David Cameron había enviado el país a la guerra contra Gadafi basándose en una serie de “presunciones erróneas” y que el ataque “había llevado al crecimiento del Estado Islámico en África del Norte”. El Comité de los Comunes citó lo que denominó la descripción "concisa" de Barack Obama del papel desempeñado por Cameron en Libia: un “show de mierda” [a shit show].  
De hecho, Obama fue un actor principal en este “show de mierda”, urgido por su belicista Secretaria de Estado Hillary Clinton y por unos medios que acusaban a Gadafi de planificar un “genocidio” contra su propia gente. “Sabíamos […] que si esperábamos un día más”, dijo Obama, “Bengasi, una ciudad del tamaño de Charloote, podía sufrir una masacre que hubiera retumbado en toda la región y manchado la conciencia del mundo”. 
El cuento de la masacre fue fabricado por las milicias salafistas que estaban siendo derrotadas por las fuerzas gubernamentales de Libia. Dijeron a Reuters que iba a haber “un baño de sangre real, una masacre como la que vimos en Ruanda”. El Comité de los Comunes informó que “la afirmación de que Muamar el Gadafi habría ordenado la masacre de civiles en Bengasi no se apoyada en ninguna prueba de la que se dispusiera”.  

Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos efectivamente destruyeron Libia como Estado moderno. Según sus propias cifras, la OTAN lanzó 9.700 “misiones de ataque”, de las cuales más de un tercio alcanzó objetivos civiles. Estos ataques incluyeron bombas de fragmentación y misiles con cabezas de uranio. Las ciudades de Misurata y Sirte fueron completamente bombardeadas. La UNICEF (la organización de la ONU para la infancia) informó de que una alta proporción de los niños asesinados “eran menores de diez años”.  
Más que “dar lugar” al Estado Islámico (ISIS ya se había asentado sobre las ruinas de Irak luego de las invasiones de Blair y Bush el 2003), estos medievalistas tardíos tienen ahora todo el norte de África como base. Los ataques también desencadenaron una huida de refugiados a Europa.  
Cameron fue celebrado en Trípoli como “liberador”, o imaginó que lo era. Entre las masas que lo aclamaban se incluían aquellos secretamente provistos y entrenados por las SAS británicas e inspirados en el Estado Islámico, como los “Chicos de Manchester”.  

Para los estadounidenses y británicos el verdadero crimen de Gadafi fue su independencia iconoclasta y su plan de abandonar el petrodólar, pilar del poder imperial norteamericano. Audazmente había planificado proponer una moneda común africana sustentada en el oro, establecer un banco para toda África y promover la unión económica entre países pobres con recursos preciados. Hubiese ocurrido esto o no, la mera idea era intolerable para EE.UU. que se preparaba para “entrar” en África y sobornar gobiernos africanos con “asociaciones” militares.  
El dictador caído huyó por su vida. Un avión de la Real Fuerza Aérea apuntó a su convoy y en los escombros de Sirte fue sodomizado con un cuchillo por un fanático al que en las noticias se calificaba de “rebelde”.  
Habiendo saqueado el arsenal de 30.000 millones de dólares de Libia, los “rebeldes” avanzaron hacia el sur aterrorizando pueblos y villas. Cruzando hacia Mali subsahariano destruyeron la frágil estabilidad de ese país. Los siempre entusiastas franceses enviaron aviones y tropas a su antigua colonia “para combatir a al Qaeda” o a la amenaza que ellos mismos habían ayudado a crear. 

El 14 de octubre del 2011 el presidente Obama anunció que enviaría tropas de fuerzas especiales a Uganda para incorporarse ahí en la guerra civil. En los meses siguientes se enviaron tropas de combate estadounidenses al sur de Sudán, al Congo y a la República Centroafricana. Con Libia asegurada, estaba en curso una invasión norteamericana del continente africano de la que no se informaba en absoluto.  
En Londres,  el gobierno británico organizó una de las ferias de armas más grandes del mundo. Lo que se rumoreaba en los stands era que se trataba del “efecto demostración en Libia”. La Cámara de Comercio e Industria de Londres hizo un pre-estreno titulado: “Oriente Medio: un vasto mercado para las compañías de defensa y seguridad del Reino Unido”. El anfitrión fue el Banco Real de Escocia, un importante inversionista en bombas de racimo, profusamente utilizadas contra objetivos civiles en Siria. La propaganda de la fiesta de las armas en el banco elogiaba las “oportunidades sin precedentes para las compañías de defensa y seguridad del Reino Unido”.  
El mes pasado, la Primera Ministra Theresa May estuvo en Arabia Saudita vendiendo armas británicas por valor de más de 3.000 millones de libras, armas que los saudíes han utilizado contra Yemen. Asesores militares británicos instalados en salas de control en Riyadh ayudan a llevar a cabo los bombardeos, que han matado a más de 10.000 civiles. Ahora hay claros signos de hambruna. Un niño yemení muere cada 10 minutos de enfermedades prevenibles según la UNICEF.  
La atrocidad de Manchester del 22 de mayo fue producto de esta constante violencia estatal en lugares remotos, gran parte patrocinada por Gran Bretaña. Casi nunca conocemos las vidas y nombres de las víctimas. La verdad lucha por hacerse escuchar, como luchó para hacerse escuchar cuando se produjo el atentado en el Metro de Londres el 7 de Julio de 2005. En dicha ocasión, alguien del público pudo romper el silencio, como el londinense del este de la ciudad que se plantó ante un equipo de cámaras de CNN y de un periodista que decía perogrulladas: “Irak!”, dijo, “Nosotros invadimos Irak. ¿Qué esperábamos? Vamos, dilo”. 
En una multitudinaria reunión de medios de comunicación a la que asistí, muchos de los importantes invitados pronunciaron “Irak” y “Blair” como una suerte de catarsis por lo que no se atrevían a decir profesional y públicamente.  
Además, antes de invadir Irak, el Comité de Inteligencia Conjunto advirtió a Blair de que “la amenaza de al Qaeda se incrementará en cuanto se inicie cualquier acción militar contra Irak […] La amenaza mundial de otros grupo e individuos terroristas islámicos aumentará significativamente”.  
Del mismo modo que Blair trajo a suelo británico la violencia del sanguinario “show de mierda”, suyo y de George W. Bush, David Cameron (apoyado por Theresa May) agravó su crimen en Libia y sus horribles consecuencias, incluidas las personas asesinadas y mutiladas en el Manchester Arena el 22 de mayo. Como era de esperar, vuelve la versión [del lobo solitario]. Salman Abedi actuó solo. No era más que más que un insignificante criminal.
La extensa red que reveló la semana pasada la filtración norteamericana se ha desvanecido, pero las preguntas no. ¿Por qué Abedi pudo viajar libremente a través de Europa hacia Libia y volver a Manchester sólo días antes de cometer su terrible crimen? ¿Theresa May fue informada por el MI5 de que el FBI le había seguido la pista como parte de una célula islámica que planificaba atacar un “objetivo político” en Gran Bretaña?  
En la actual campaña electoral el líder laborista Jeremy Corbyn ha hecho una cauta referencia a una “guerra contra el terrorismo que ha fracasado”. Como él sabe, nunca ha sido una guerra contra el terrorismo sino una guerra de conquista y sometimiento. Palestina. Afganistán. Irak. Libia. Siria. Se dice que Irán es el próximo. Antes de que haya otro Manchester, ¿quién tendrá el coraje de decirlo?

Fuente: http://www.counterpunch.org/2017/05/31/terror-in-britain-what-did-the-prime-minister-know/
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21 mayo, 2017

"Será demasiado tarde para llevar a los responsables ante la justicia" - Bashar Ja’afari

Párrafos extraídos de la intervención del embajador permanente de Siria en la ONU Bashar Ja’afari, en la conferencia “Securing World Peace Through Embracing the Common Aims of Mankind”, que tuvo lugar en Nueva York el 10 de septiembre de 2016.
Transcripción completa en inglés aquí.
Traducción: Arrezafe


Sé que a veces la política puede resultar tediosa para los oyentes. Sin embargo, la cuestión es muy importante. No se trata sólo de Siria, se trata de todos nosotros. Se trata de los EE.UU., se trata de Siria, Irak,  de Oriente Medio, de la totalidad del Oriente Medio y del mundo entero.
[…]
La historia nos ha demostrado que las mentiras no son y no pueden ser eternas. Hoy día, sabemos a ciencia cierta que muchos episodios trágicos de la historia se basaron en mentiras, que no tenían fundamento alguno. Podría compartir con ustedes cientos de ejemplos acerca de lo que estoy diciendo, todos ellos derivados de la propia ONU, de las Naciones Unidas, donde represento a mi país. Tenemos de hecho mucha, demasiada información para compartir con ustedes. Podríamos hablar acerca de lo que está pasando en el mundo en general o en Siria en particular, durante horas, durante días, y se sorprenderían, porque nunca se ha oído nada sobre esta información que voy a compartir con ustedes.
[…]
Nos encontramos hoy […] recordando la tragedia del 11 de septiembre. Fue uno de los días más tristes y graves en la historia de los Estados Unidos. También fue una lección dura y difícil para todas las naciones y gobiernos aprender que el terrorismo no conoce fronteras o identidades y que, por lo tanto, no debe ser justificado, protegido o encubierto. Digo esto porque el senador  Black dio, de alguna manera, algunas pistas sobre los vínculos saudíes en los eventos del 11S. Más adelante trataré brevemente sobre este tema. Quince de los diecinueve terroristas que realizaron los ataques del 11S, eran saudíes, no eran sirios, ni iraquíes, ni argelinos: eran saudíes.

Estos mismos saudíes se formaron en lo que se denomina, comúnmente hablando, el wahabismo, que proviene del nombre del fundador de esta escuela de pensamiento, Mohammad Abdul Wahhab (1703-1792). Abdul Wahhab apareció de repente en Hiyaz, antiguo nombre de Arabia Saudita, que es en realidad un nombre falso. Arabia Saudí es un nombre falso del país, ya que significa ‘de la familia Saud'; o sea, es como si cambiásemos el nombre de su propio país por los Estados Unidos de Obama. Así que esta familia robó el nombre del país y lo transformó para adaptarlo a sus propósitos radicales. Eso ocurrió a finales del siglo 18.

Lo curioso de la historia es que, esta escuela de pensamiento fue creada, auspiciada y respaldada por la inteligencia británica de la época. Fue la inteligencia británica la que facilitó la creación de este movimiento radical en el Islam. A propósito, ustedes saben, por supuesto, cómo actúan los británicos: nada es gratis.

En 1802, los seguidores de este chiflado [Abdul Wahhab] se movieron hacia Karbala, en Irak. En Karbala atacaron los santuarios de los musulmanes chiíes, y en Damasco, en 1810, trataron de invadir la ciudad, pero los sirios los detuvieron y los derrotaron en las murallas de la ciudad. Luego se retiraron y regresaron al lugar de donde vinieron.

Les estoy dando estos antecedentes para demostrar que este perturbado movimiento [wahhbista] no es un recién llegado. Ha estado allí desde hace siglos, un par de veces protegido por los británicos, y luego por los estadounidenses. No porque a éstos les guste, sino debido a que su locura se ajusta a sus agendas.

La manipulación del Islam

El Islam no es Arabia Saudita. En Damasco, en la mezquita de Damasco, llamada Mezquita de los Omeyas, en el centro, en el corazón mismo de ella, que es la mezquita más grande de Siria, tenemos la capilla de San Juan Bautista. La tumba de San Juan Bautista se encuentra en medio de la mezquita, donde musulmanes y cristianos rezan sus oraciones.
[...]
Estamos orgullosos de lo que somos, tanto si somos musulmanes como si somos cristianos, pero no estamos dispuestos a asumir la locura de los saudíes. Nosotros no compartimos, en absoluto, sus conceptos sobre la religión.

Por cierto, lo qué ISIL [Islamic State of Iraq and the Levant] y todos estos grupos fanáticos que operan en Siria e Irak están haciendo es decapitar a muchachos, mujeres y niñas, práctica que han heredado de los wahabíes. A día de hoy, damas y caballeros, en Arabia Saudí, tras la oración del viernes decapitan a la gente en la plaza pública. En la misma Arabia Saudita, todos los viernes después de la oración decapitan gente en la plaza pública mediante la espada. Así que la historia no es nueva. ISIL no es un recién llegado, ISIL ha estado allí durante siglos representada por los saudíes. Y es por eso que ellos los están protegiendo y enviándoles armas y dinero.

El Pestilente de los Estados Unidos danzando histriónicamente
con los terroristas corta cabezas y lapida mujeres
(Aquí los DDHH ni se mencionan)

La mayoría de nosotros creímos que, después de ese día negro del 11S, habría unidad y apoyo internacional contra el terrorismo. Si recordáis, todos éramos optimistas en aquel momento, por fin juntos para luchar contra los terroristas. Todas las naciones lucharían juntas contra los terroristas, contra sus partidarios, contra sus patrocinadores y contra sus líderes inspiradores. Por desgracia, lo que sucedió después fue la invasión de Irak. Así que, si los saudíes atacaron las torres gemelas de Nueva York, ¿por qué ir después contra Irak? ¿Si la razón principal fue vengar lo que ocurrió el 11S y todos sabíamos -y todos sabemos- que se trataba de una conspiración Saudita, por qué atacar, pues, a Irak? Irak es un país laico, como Siria. Siria, Irak y Argelia son los tres únicos gobiernos seculares en el mundo árabe. Irak está fuera de ese marco ahora, Irak se ha convertido en un centro del terrorismo internacional tras la libertad propiciada por George Bush.

En Argelia, ¿saben?… En Argelia lo intentaron a principios de 1990. Les enviaron a una temprana primavera árabe, pero fueron derrotados, gracias a Dios. Por lo tanto, sólo queda Siria. Siria y Egipto. Egipto recientemente, tras la expulsión de Morsi, que pertenece a la misma familia del movimiento radical islámico. Porque no se trata del Islam, se trata de movimientos radicales pretendiendo, alegando, que representan al Islam, pero no lo representan.

El Islam se ha convertido en un gran negocio para la manipulación. Todo el mundo hace negocios a costa del Islam. Sale muy barato y vamos a tratar de explicar por qué. […] Se trata de un asunto de dimensiones geopolíticas, de rivalidades, de competición y de dominio.

Como hemos dicho, lo que por desgracia ocurrió después fue la invasión de Irak, bajo el mismo pretexto de la lucha contra el terrorismo. Esa era la sarcástica parte de la historia. Cuando George Bush invadió Irak, dijo que lo hacía para combatir el terrorismo y para deshacerse de las supuestas armas de destrucción masiva. De nuevo otra mentira. Lo sabéis. Vosotros lo sabéis, lo sabéis y permitidme que os cuente esta historia. Soy testigo, trabajo en la ONU y sé de lo que estoy hablando porque yo estaba allí. Una historia que ninguno de vosotros habréis visto en los medios de comunicación, como señaló el senador Black.

Bremer hace el trabajo sucio

Después de la invasión de Iraq, las Naciones Unidas, en ese momento bajo la presión de Tony Blair y George Bush, envió lo que llamamos una comisión de investigación, denominada Comisión Especial, encabezada por un científico sueco, Hans Blix, para encontrar las armas de destrucción masiva en Irak. El propósito era mostrar a la llamada comunidad internacional que la invasión de Irak se basaba en hechos. Hay armas de destrucción masiva en Irak, y hemos de conseguir encontrarlas y mostrárselas a la comunidad internacional.

Así que, formaron esta comisión de investigación y la enviaron a Irak. Por supuesto, cuando digo “comisión”, se trata de cientos de personas todas pagadas con fondos del gobierno iraquí, con los fondos iraquíes congelados por las Naciones Unidas. Billones de dólares gastados en las actividades de esta comisión a expensas del pueblo iraquí. ¿Cuánto tiempo empleó esta comisión? De 2003 e incluso antes, hasta 2008. En 2008 estaba a punto de cerrar la investigación porque la mentira se había vuelto demasiado grande e indigerible.

De modo que, reunieron al Consejo de Seguridad y pidieron a la Comisión que presentara su informe final. Pero el sarcasmo de esta historia es que en dicho informe final no consta ningún indicio de que Irak tuviera armas de destrucción masiva. Sin embargo, la comisión no sería capaz de decir: “Señores miembros del Consejo de Seguridad, lo sentimos, no hemos encontrado nada en Irak”. Eso iría en contra de la principal corriente de propaganda mediática difundida por George Bush y Tony Blair en aquel momento.

Así que, todo el mundo estaba acorralado en el Consejo de Seguridad: Necesitaban cerrar el expediente porque se había vuelto "demasiado costoso" y era hora de poner fin a todo este asunto. ¿Qué hacer?

Concertaron una reunión del Consejo de Seguridad a medianoche. ¡A medianoche! No había nadie, excepto los quince miembros del Consejo de Seguridad. Al cabo de unos minutos, el presidente dio por concluida la reunión y dijo: "Apoyamos el informe de la comisión", sin decir nada acerca de si encontraron algo o no encontraron nada. El asunto estaba finiquitado.

Ahora bien: ¿Qué hacer con los archivos de la comisión? Los archivos… ¡un gran escándalo! El Consejo –damas y caballeros, escuchen atentamente– decidió introducir dichos archivos en cajas fuertes resistentes al fuego, provistos de cerraduras digitales cuyo código sólo el Secretario General conoce. Eso fue lo primero. Lo segundo: a partir de ese momento, esas cajas fuertes bloqueadas no se volverán a abrir hasta 60 años [lamentos de la audiencia]. Estoy seguro de que vosotros no habéis oído esta historia. Nadie os hablará de ella. Esto es lo que pasó. Esta es la forma en que liquidaron la investigación acerca de por qué Irak fue invadido. Ahora bien, ninguno de nosotros en esta sala puede esperar 60 años para, al fin, descubrir la gran mentira que tuvo lugar entonces. Será demasiado tarde para llevar a los responsables ante la justicia. No habrá George Bush, no habrá Tony Blair.

Durão Barroso, Tony Blair, George Bush, JM. Aznar
CRIMINALES

Habrá tres millones de iraquíes muertos, un millón de viudas, millones de iraquíes sin padre y millones de iraquíes refugiados, Irak totalmente destruido y cientos de miles de millones –los activos iraquíes en el extranjero– evaporados, al igual que los de Libia. Nadie sabe dónde está todo ese dinero.

El resultado de la invasión de Iraq fue, como dije, la matanza de millones de civiles, la destrucción de su infraestructura y un estado fallido. Y más importante aún, la transformación de Irak en un centro del terrorismo yihadista internacional.

Digo esto porque todos los llamados ISIL, todos ellos, se engendraron en las cárceles estadounidenses en Irak. Todos ellos, todos, fueron custodiados por soldados estadounidenses. Así que, sabían lo peligrosos que eran y no actuaron en consecuencia. ¿Por qué? Debido a que Bremer insistió en dividir Irak y hacer de él una base confesional, sectaria, religiosa. Los iraquíes han vivido juntos durante miles de años, hasta que el señor Bremer vino y descubrió que no debían continuar así. Tenemos que dividir el país, tenemos que dar una parte a los sunitas, a continuación una parte a los chiitas, después una parte a los kurdos, otra parte a los asirios y así sucesivamente. ¿No es eso como decir a los iraquíes que han estado estúpidamente engañados por coexistir durante miles de años antes de la llegada de Bremer?

Paul Bremer
Otro CRIMINAL

Hoy, después de seis años, mi país, Siria, todavía sufre la guerra terrorista más feroz de la historia reciente de la humanidad. Esta guerra bárbara sin precedentes refleja el amargo hecho de que el terrorismo sigue siendo privilegiado con refugios seguros, recursos, dinero, algunos apoyos gubernamentales bien conocidos y el crecimiento de ideologías terroristas amparadas en todo el mundo. ¿Por qué digo esto? Porque no sería tan fácil para un terrorista salir de Sydney, Australia, tomar un vuelo –cambiar el vuelo tres veces, obtener cinco visas, visa de Tailandia, de Indonesia, camboyana, lo que sea– y luego encontrarse a sí mismo en el aeropuerto de Estambul, en Turquía, donde un grupo de personas vendría a darle la bienvenida a su llegada y a escoltarlo a la frontera turca con Siria. Entonces alguien le dará dinero y armas, y facilitará su ingreso a Siria.

Criminales con billetes de ida

Este no es un turista, es un terrorista conocido de antemano por los servicios de inteligencia australianos, antes de partir. Por desgracia, algunos gobiernos lo tienen calculado, ya sabes, tenemos esta basura en nuestras sociedades, vamos a exportarla a Siria. Vamos a deshacernos de ella enviándola a Siria y a Irak, donde maten sirios o sean matados por éstos. El caso es que nos vamos a deshacer de ellos porque son una carga para nuestras sociedades.

El problema comenzó cuando algunos de estos terroristas que, en efecto, mataron sirios e iraquíes, cambiaron de opinión y quisieron volver a Australia, Bélgica, París, Londres, Alemania, EE.UU., Canadá… Y eso sí era un gran problema, ya que cambiaba el escenario totalmente. La idea inicial era que esta basura no debía volver. Pero comenzaron a regresar, y la democracia occidental no es capaz de impedirlo. ¿Cuál era pues la solución? La solución fue que el primer ministro británico, el primer ministro de australiano, el primer ministro belga y el presidente francés, decidieron retirar la ciudadanía a estos terroristas, caso que se atrevieran a volver.

¿Qué significa eso? Eso significa que, ya sabéis chicos, seguid matando sirios hasta la muerte, pero ni se os ocurra pensar en volver. Y esto es lo que está pasando ahora en Siria. No pueden volver al lugar de donde vinieron porque perdieron sus derechos de ciudadanía.
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Cuando la CIA parió la bestia del integrismo islámico.
2 de febrero de 1983, el presidente Ronald Reagan, recibe, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington, a los líderes de los llamados "Luchadores por la libertad", integristas radicales islámicos financiados y armados por la CIA. Los mujahidínes (o muyahidines) en el Islam son los combatientes de la Yihad (guerra santa). Fue el origen de Al-Qaeda y de los talibanes afganos, que con el tiempo se volverían contra EE.UU. Ronald Reagan en aquella reunión oficial dijo de los futuros talibanes allí presentes: "Tienen la misma altura moral que los padres fundadores de los Estados Unidos de Norteamérica".

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El pueblo sirio sufre un terrorismo que está apoyado por los regímenes de países bien conocidos, como Qatar, Turquía, Francia, y la familia wahabí de Arabia Saudita. No necesito recordar aquí el papel fundamental de la familia Saudita, que apoyó y financió a los terroristas que cometieron el crimen brutal de 11S, como dije al principio. Pero no hay que olvidar el peligroso papel de sus prehistóricos clérigos, que todavía inspiran a los terroristas con las ideas de la yihad y el odio a otras religiones y etnias en todo el mundo.

Otra historia. Yo era el embajador de mi país en Indonesia, el país islámico más grande del mundo, 235 millones de musulmanes. Pero este país está compuesto por 17.000 islas, por eso lo llamamos el archipiélago malayo. No es una isla, es un archipiélago, un gran número de islas. En una de nuestras reuniones, le conté esta historia al senador Black. Cuando llegué por primera vez en Jakarta, me sorprendió que todos los viernes, después de la oración, miles de niñas y mujeres jóvenes se reunieran frente a la Embajada de Arabia Saudita en Yakarta. Le pregunté al embajador de Arabia, “¿Qué está pasando, embajador? ¿Por qué estas personas se reúnen frente a la embajada?”

Principios sagrados

El me respondió: “Sabe, embajador, estas personas me están provocando un serio quebradero de cabeza todos los viernes. Todas esas mujeres se reúnen llevando a sus bebés y coreando consignas, clamando por sus derechos en su propio idioma”, algo que yo no podía entender en ese momento.

Pero ocurría que esas mujeres eran víctimas por el motivo siguiente. Hay empresarios y clérigos saudíes que van a Indonesia por cortos períodos de tiempo, para hacer negocios, empresarios que pasan allí veinte días o máximo un mes. Como necesitan tener relaciones sexuales con las indonesias y son “tan religiosos” ¿cómo pueden hacerlo? Van a pequeños pueblos donde la gente es extremadamente pobre, pero muy honesta, y se casan con chicas de doce o trece años de edad, cuya dote es de sólo 100 dólares. Por lo que dan al padre 100 dólares y éste les entrega a su hija, pensando que entregarla a alguien que viene de la Tierra Santa del Islam, es ya en sí una fortuna.

El tipo toma a la chica veinte días, dos semanas, tres semanas o el tiempo que sea, y luego se divorcia antes de irse porque ya no la necesita. La niña queda embarazada y tras nueve meses tiene un bebé, pero el bebé no tiene padre ni documentos que acrediten su identidad, y sin documentos ella no puede registrar al bebé. Miles de jóvenes mujeres indonesias se encuentran en esta situación cada año.

Hablé con el embajador. “Usted debería hacer algo. Esto daña su imagen, quiero decir, no puede usted permitir esto”. Me dijo, “Sabe, Bashar, tengo en la embajada una persona denominada ‘agregado religioso’, al igual que hay un agregado económico, uno cultural, otro militar… Es decir, un tipo a cargo de los asuntos religiosos, que tienen esta función específica. Y este agregado religioso es más fuerte que yo. De modo que, no puedo hacer nada. Soy el embajador, pero no puedo hacer nada para detener esta hemorragia”. Eso fue en 1999.

En ese momento, el régimen saudí gastaba 3 mil millones de dólares en la educación de los imanes wahabíes de Indonesia: 3 mil millones por año para educar a los imanes wahabíes de Indonesia en los pequeños pueblos. Esta es, por desgracia, la razón de que hoy tengamos en el sudeste asiático, el mismo ISIL que tenemos en el Oriente Medio. Ellos llevaron a cabo el atentado de Bali, si ustedes recuerdan, y la serie de explosiones en los hoteles de cinco estrellas en Yakarta. Esto es lo que los saudíes son.

Yo mismo soy musulmán y me siento orgulloso de serlo, pero no tengo nada que ver con esta basura. Nada.

Esperamos que la legislación, presentada ayer en la Cámara de Representantes, que ya ha sido aprobada en el Senado, permita a las familias de las víctimas del 11S demandar a la Familia Real de Arabia Saudita [risas] ante los tribunales de Estados Unidos. Ustedes saben bien lo que esta Familia Real hace en los hoteles de California y Nueva York.

Esperamos que esto suponga un giro en la política exterior estadounidense en la lucha contra el terrorismo internacional y sus responsables. Por otra parte, esta guerra terrorista contra Siria va acompañada de políticas occidentales dirigidas por la administración de los Estados Unidos y Gran Bretaña, basadas en la violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, violando la soberanía del país y actuando en contra de la voluntad e intereses del pueblo sirio.

El senador Black ya trató sobre este tema, pero me gustaría añadir lo siguiente. Que desde el inicio de la crisis, en 2011, el Consejo de Seguridad aprobó y adoptó dieciséis resoluciones sobre Siria. Ahora tenemos dieciséis resoluciones sobre Siria adoptadas por el Consejo de Seguridad. Todas estas resoluciones empiezan con el siguiente párrafo en el preámbulo: “El Consejo de Seguridad reitera la confirmación de la soberanía de Siria, la integridad territorial de Siria, la independencia política de Siria, el principio de no interferencia en los asuntos internos de Siria...” Todas estas bellas expresiones de Tom y Jerry están en el primer párrafo de cada resolución. ¡Y quién viola estos principios sacrosantos!, los mismos que avalan las resoluciones. Las mismas personas influyentes en el Consejo de Seguridad son las que están violando estas bellas formulaciones.

Una investigación de la ONU

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Relataré esta historia cronológicamente, a partir de octubre de 2012, para que puedan comprender el mensaje. El primer ataque en Siria con uso de gas tóxico tuvo lugar cinco meses después, en marzo de 2013, en Khan al-Assal, una pequeña ciudad en las afueras de Alepo. Sin embargo, en octubre de 2012, algunos de los comúnmente denominados “activistas de la oposición siria” establecieron en Turquía una oficina a la que llamaron ‘Oficina de Documentación sobre el empleo de armas químicas en Siria’. Esta oficina se estableció cinco meses antes de que nada relacionado con el tema de las armas químicas ocurriera en Siria. Y, de repente, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), sita en La Haya, en los Países Bajos, dio a este centro no gubernamental estatus consultivo, lo que significa que lo respaldó como órgano consultivo de la OPAQ en cuestiones químicas.

Nosotros no entendimos por qué lo hizo, porque no esperábamos lo que iba a suceder cinco meses más tarde. Entonces, en marzo de 2013, atacaron Khan al-Assal en Alepo, utilizando gas químico y mataron a 18 soldados sirios. Por supuesto, la CNN no hablaría de ello. Pero 18 soldados sirios murieron de asfixia en este ataque.

Inmediatamente Al Jazeera, el canal qatarí, comenzó a propagar rumores de que el ejército sirio utilizó armas químicas. Así que, ¡el ejército sirio utilizó armas químicas contra sí mismo! ¡El ejército sirio mató a 18 oficiales y soldados de sus propias tropas!

Simultáneamente, una serie de ataques similares tuvo lugar en Siria. Tengo los nombres, ustedes no están familiarizados con los nombres, así que no voy a entrar en estos detalles. Carla da Ponte, italiana que fue miembro de la Comisión Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Siria, dijo que fueron los grupos armados de la oposición los que utilizaron armas químicas en el ataque contra la ciudad de Khan al-Assal, en Alepo. Esta señora fue cesada inmediatamente.

Llegamos entonces a la historia de la Línea Roja, establecida por el Presidente Obama. Porque, una vez más, tras este ataque en Khan al-Assal, recibí instrucciones el mismo día se produjo el ataque, el mismo día.Ocho horas después del incidente, fui yo mismo a la oficina del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon . Le pedí que yudara al gobierno sirio (a) verificando si se utilizaron o no armas químicas en Khan al-Assal, y (b) que se identificara a los autores. Esto es lo que pedí a Ban Ki-moon ese día.

El tipo fue muy agradable, como ustedes saben. Me pidió que le diera un poco de tiempo para consultar con los chicos buenos del Consejo de Seguridad. Así que consultó con los chicos buenos y regresó, dos o tres horas más tarde, y me dijo lo siguiente: “Sr. Embajador, informe a su gobierno que voy a ayudar a su país verificando si se utilizaron armas químicas o no en Alepo. Pero, lo siento, no puedo ayudarle en la identificación de los autores”.

Desde el primer día, ellos ¡sabían quién lo hizo! Pero no quieren revelar la identidad de los autores. Les dijimos: "De acuerdo, sabe qué, señor Secretario General, ayúdenos a verificar si se utilizaron armas químicas o no". Tardaron cuatro meses y once días en enviarnos un equipo de investigación, encabezado por un conocido científico sueco, el Dr. Ake Sellström. A él y al Consejo de Seguridad les tomó cuatro meses y once días, enviar un equipo para investigar si se usaban armas químicas en Alepo. Sabido es que, con este tipo de armas, las huellas se evaporan. No se pueden rastrear después de un par de días, desaparecen.

La Línea Roja de Obama

Más importante aún, después de cuatro meses y once días, el 18 de agosto el Dr. Sellstrom llegó a Damasco y el presidente Obama pronunció el 20 de agosto el discurso en el que señaló la “Línea Roja”. El Dr. Sellstrom estaba en Damasco en ese momento, camino de Alepo para investigar lo acaecido en Khan al-Assal. Todavía estaba en la puerta del hotel, subiéndose al coche, cuando oímos que otro ataque químico tenía lugar a las afueras de Damasco. De repente, casualmente, ¡otro ataque en los suburbios de Damasco! Eso se hizo para desviar la atención de Khan al-Assal hacia otro lugar, porque, desde el principio, no querían que nadie investigara lo que ocurrió en Khan al-Assal. Así que, la mejor manera de hacerlo era desplazar el foco de atención a otro lugar creado a tal fin.
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¿No es paradójico que Obama da su advertencia y dispone su Línea Roja el 20 de agosto, y luego 'casualmente', el día 21 se producen los ataques químicos en los suburbios de Damasco? Como si alguien estuviera tratando de decir, “Sabe, señor Presidente, han cruzado la línea. ¡Hay que castigarlos! Hay matar al presidente Assad de la misma manera que su predecesor mató a Saddam Hussein”. ¿No es de chiste? Quiero decir, ¿quel gobierno sirio utilice armas químicas mientras el Dr. Sellström se haya en Damasco? 
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Como embajador de mi país, me esfuerzo en compartir esta información con los medios de comunicación acreditados ante las Naciones Unidas. ¿Pero saben que? Cada vez que aterrizo en el Consejo de Seguridad, donde suele haber entre 50 y 100 periodistas acreditados de todo el mundo, ¡50 de ellos desaparecen al instante! debido a que no quieren oír, porque saben lo que voy a decir y no quieren informar de ello. Al escucharme, estarían de alguna manera obligados a informar, por lo que el mejor modo de evitarlo es mediante el boicot, no estando allí.

Digo esto porque mucha gente, muchos embajadores ante las Naciones Unidas, vienen y me dicen: “Sabe, Bashar, tiene usted razón. Su gobierno tiene razón, sabemos la verdad, pero no podemos decirla. Usted sí puede, bendito sea, pero nosotros no”. Así que la máscara ha caído. La verdad está ahí. A poco que escarben encontrarán escándalos que tienen lugar en estas Naciones Unidas. No es lugar para mantener la paz y la seguridad, es lugar para demoler la paz y la seguridad, para desestabilizar las sociedades. Es muy fácil, muy fácil destruir un país desde las Naciones Unidas.

Muchas gracias.
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