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02 febrero, 2018

Pablo Hasel: "A ver si, encima, voy a ser yo el culpable de que el Rey dilapide dinero público yéndose de caza por África. O de que se compre el silencio de sus amantes con dinero público".



“A ver si encima voy a ser yo el culpable de que el Rey dilapide dinero público yéndose de caza por África.  O de que se compre el silencio de sus amantes con dinero público. Yo no soy el culpable de eso, yo me limito a contarlo, como han hecho tantísimos medios. Si hay que pedir prisión para cada medio que haya contado esto, no habría suficientes cárceles”.
 "Volvemos a lo mismo. ¿Yo soy el culpable de que la policía asesine? Yo me limito, como tantísimos medios, a relatar unos hechos objetivos, independientemente de la ideología que uno tenga".  Pablo Hasel a la Fiscalía.


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24 noviembre, 2017

Trabajador@s del hospital público La Paz de Madrid comparten testimonios gráficos del mal estado del centro médico.

RT 22/11/2017

Vista del Hospital Universitario La Paz de Madrid (España) Wikipedia / Luis García

"Asco y vergüenza": las escandalosas fotos que muestran el deterioro de un hospital de Madrid

Las imágenes hablan por sí solas, y quienes las comparten no ocultan su indignación. Se trata de una serie de fotografías publicadas en Twitter por un perfil que agrupa, de manera anónima, a varios miembros del personal del hospital La Paz, en Madrid.

Inundaciones, instalaciones en mal estado, plagas de insectos, pacientes hacinados en habitaciones, material insuficiente, camas dispersas por los pasillos, enfermos teniendo que orinar en botellas... Las fotografías constituyen un extenso y amargo testimonio de unas instalaciones hospitalarias deficitarias y colapsadas, con una evidente falta de mantenimiento y en un estado deplorable.




"Desmoraliza mucho que, a pesar de dejarnos la piel trabajando, nuestros pacientes sufran este maltrato deshumanizador", puede leerse en uno de los tuits de esta cuenta, que bajo el nombre 'Urgencias La Paz' lleva más de un año denunciando el deterioro de este área del hospital madrileño. "Un asco y una vergüenza", denuncian en otro comentario.

"Comidos por los bichos"

Otro de los graves problemas que aquejan a este hospital y que evidencian sus pobres condiciones de salubridad es la abundancia de insectos. Cucarachas y polillas aparecen en los documentos gráficos y audiovisuales con los que los empleados denuncian la situación:


"Aquí estamos comidos por los bichos", señalan en un tuit.



La escasez de material sanitario adecuado es otra de las quejas habituales entre el personal de La Paz, que por supuesto ha tenido su eco en Twitter:



Por si todo esto fuera poco, las inundaciones también son frecuentes en el hospital La Paz. Probablemente desbordados por la situación, el personal afectado ha decidido tomárselo con humor. Como ellos mismos señalan en uno de los tuits, se ríen "por no llorar":



La intención de este tipo de mensajes, más allá de la obvia reivindicación de una urgente mejora de las instalaciones y el servicio del hospital, es apelar directamente a las autoridades políticas responsables. En concreto, propugnan unas "condiciones dignas para pacientes, familiares y trabajadores" y han llegado a presentar una Proposición No de Ley para garantizarlas:




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28 abril, 2017

La impunidad de los grupos neonazis españoles.

Es necesario desenmascarar qué se esconde tras el silencio de los medios, tras la inacción de la policía y tras la benevolencia de la judicatura con los grupos nazis.


En la última semana hemos visto como unos neonazis pertenecientes al Frente Bokerón y al grupo nazi Málaga 1487 pegaron una paliza que le costó la vida a Pablo, un joven malagueño de 22 años. Hemos visto como nazis pertenecientes al Hogar Social Madrid han pegado una paliza a un menor de edad en el barrio del Pilar de Madrid. Ayer mismo vimos cómo ultras de Supporters Gol Sur agredieron a un joven en la Plaza Nueva de Bilbao. También ayer mismo una campaña denunció las graves amenazas fascistas que los compañeros que gestionan la cuenta de twitter @RRYrevolucion han estado recibiendo. Además, hace unos días el Hogar Social Madrid ocupó la antigua sede del Banco Madrid, junto a la plaza de Colón.

En muchos de estos casos los medios de comunicación han guardado silencio, o han tratado de ocultar la filiación neonazi de estos elementos. Al igual que ocurrió hace unos meses con el caso de “la intocable” han sido los medios alternativos quienes han tenido que destapar los nombres y los vínculos de los agresores. Unas semanas después de aquella agresión, “La intocable” volvió a las andadas participando en una paliza a una familia en un bar, y tuvieron que pasar semanas para que la policía la detuviera.

En el caso de Bilbo, la ertzantza no ha detenido a los autores escudándose en que no hay denuncia del agredido. Al igual que en la agresión hace unos meses al activista Lagarder delante de la policía por parte de un grupo de nazis en Madrid, entonces tampoco se practicaron detenciones. Y aunque en este caso la víctima sí que denunció, después la denuncia fue archivada porque la Policía Nacional no entregó la denuncia.

Volviendo a los medios de comunicación y en cuanto al caso de Málaga. Es difícil creer que los medios de comunicación, que habían dicho que los detenidos eran “seguidores de fútbol y forman parte de grupos más radicales de animación” o que eran “aficionados al boxeo”, sabiendo ya todos esos datos desconocieran la vinculación ultraderechista de los asesinos de Pablo y sus encubridores. Entonces, ¿Por qué continuamente ocultan la pertenencia de los agresores al entramado ultraderechista?

Ni que decir tiene, que esta manera de operar de medios, jueces, policía… contrasta con la rapidez y contundencia con la que se actúa si los detenidos son de ideología contraria como por ejemplo en el caso de Altsasu, o de los detenidos de Murcia por la agresión a la “Intocable”.

En una semana tres agresiones fascistas, una de ellas con resultado de muerte, amenazas contra activistas de la contrainformación, ocupación de una nueva sede nazi en Madrid...

Además, en todas estas agresiones salen a relucir cada vez más los nombres de los colectivos que colaboran con el Hogar Social Madrid, como Lo Nuestro en Murcia, Málaga 1487, Hogar Social Granada, o Iberia Cruor en Jaén. Todo esto aderezado con una absoluta pasividad mediática, policial y judicial.

Ya es hora de hacer ver a todo el mundo que esto no es un problema de “bandas” ni de “tribus”. Que cualquiera podemos ser sus siguientes objetivos y acabar como Pablo, o como tantos otros asesinados a manos del fascismo en los últimos años.

Pero sobre todo es hora de denunciar la pasividad, la connivencia, la descarada complicidad que desde las instituciones y los medios de comunicación se tiene con esta lacra. Es necesario desenmascarar qué se esconde tras el silencio de los medios, tras la inacción de la policía y tras la benevolencia de la judicatura con los grupos nazis y sus integrantes.