12 octubre, 2022
14 septiembre, 2021
11-S Colapso de las torres... y del Imperio ————— Finian Cunningham
Sputnik - 13/09/2021
Traducción del inglés: Arrezafe
Los 245 años de historia de los Estados Unidos como entidad política han sido un largo tránsito de guerras y más guerras. Se estima que casi el 95 por ciento de dicho lapso histórico ha visto a la nación involucrada, tanto en guerras totales como en conflictos provocados u otros subterfugios militares. Pero desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha entrado en modo de hiperguerra. Hace veinte años, la invasión y ocupación de Afganistán marcó el comienzo de muchas otras guerras estadounidenses y operaciones encubiertas desde Asia hasta África, desde el Medio Oriente hasta las Américas.
En un determinado momento, la antigua administración Obama estaba bombardeando siete países simultáneamente, todos en nombre de la llamada “lucha contra el terrorismo”. Cientos de bombas estadounidenses llueven en algún lugar del planeta todos los días.
Lo que es repugnante es cómo el evento del vigésimo aniversario del 11 de septiembre de este fin de semana ha estado marcado por los solemnes discursos del presidente estadounidense Joe Biden y su homólogo británico Boris Johnson, los dos países que encabezaron la era de la “Guerra contra el terrorismo”.
Biden afirma que el 11 de septiembre demuestra la "unidad y resistencia" del pueblo estadounidense, mientras que Johnson se jacta con trivialidades sobre el 11 de septiembre que muestran que "los terroristas no derrotaron la democracia y las libertades occidentales". Esta palabrería autoindulgente es tan despreciable como nauseabunda.
Dos décadas después de que Estados Unidos y Gran Bretaña lanzaran su criminal guerra relámpago contra Afganistán y el resto del mundo, esas dos naciones están más arruinadas desde el punto de vista financiero e internamente más amargamente divididas que nunca. Se ha hecho más evidente aún que sus llamadas democracias son en realidad oligarquías en las que una pequeña y rica élite gobierna a una empobrecida masa de personas, espiadas y tratadas como siervas por opacas agencias secretas y medios de comunicación que corean a sus oligárquicos amos.
Una genuina conmemoración del 11 de septiembre, implicaría un levantamiento masivo del pueblo para derrocar el sistema de clases belicista al que Biden y Johnson sirven como testaferros.
Esta misma semana, los estados estadounidense y británico están admitiendo que, de hecho, sus respectivas sociedades están colapsando debido a la vasta desigualdad económica y a la ruina de las infraestructuras y los servicios públicos. La administración Biden está tratando de liberar un presupuesto de 4.5 billones de dólares para aliviar la pobreza y reparar carreteras, puentes, edificios y otros servicios públicos decrépitos.
El régimen de Johnson en Gran Bretaña se ve obligado a admitir que el Servicio Nacional de Salud está asfixiado por una crónica falta de financiación. Se están subiendo los impuestos que afectarán a los trabajadores de bajos ingresos para pagar los 12 mil millones de libras (16 mil millones de dólares) necesarios para apuntalar el debilitado servicio de salud.
Todo el coste de intentar reparar a los EEUU y Gran Bretaña para hacer de estos países lugares mínimamente decentes para que sus ciudadanos puedan vivir, podría haber sido cubierto con el gasto empleado en las guerras de Afganistán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Yemen y demás lugares en los que Estados Unidos y Gran Bretaña han estado involucrados directa o indirectamente.
Una nueva estimación del costo de la "guerra contra el terror" sólo por parte de Estados Unidos se estima en 8 billones de dólares. Esto es aproximadamente el doble del proyecto de ley de infraestructura que Biden está tratando de aprobar en el Congreso. Los políticos estadounidenses que se oponen a ese extravagante "presupuesto de rescate", no tuvieron reparos en gastar 8 billones de dólares en guerras. También se estima que la aventura militar de Gran Bretaña en Afganistán costó un total de 30 mil millones de dólares. Nuevamente, imagínense cuanto mejor podría estar la sociedad británica si ese dinero se hubiera invertido en atender las necesidades sanitarias de sus ciudadanos.
El 11 de septiembre marcó el comienzo de una orgía de guerras y destrucción por parte de las clases dominantes estadounidenses y británicas, apoyadas e instigadas por sus serviles políticos y los medios corporativos que mintieron a cada paso para encubrir la criminalidad.
Pero el 11 de septiembre también marcó el comienzo de desenfrenados regímenes belicistas en Washington y Londres que han desangrado al pueblo estadounidense y británico, tanto financieramente como de sus derechos democráticos. En 2001, la deuda nacional de Estados Unidos era de aproximadamente 6 billones de dólares. Este año, la carga de la deuda sobre las futuras generaciones estadounidenses ha aumentado a 28 billones de dólares, una carga aplastante e insostenible impulsada en gran medida por guerras criminales.
Los costes de atención médica para los veteranos militares estadounidenses heridos y mutilados por las “guerras contra el terrorismo” se estiman en 2 billones de dólares y se calcula que más de 30.000 militares y veteranos estadounidenses se han suicidado durante los últimos 20 años. Eso es 10 veces la cantidad de estadounidenses que murieron el 11 de septiembre.
Millones de civiles inocentes murieron en las guerras emprendidas por Estados Unidos y Gran Bretaña tras del 11 de septiembre. Tanto sufrimiento y destrucción para nada, excepto para el lucro de las corporaciones militares y el enriquecimiento de la ávida élite oligárquica.
Estados Unidos y Gran Bretaña han sido tan deformados por guerras criminales que se han vuelto disfuncionales y distópicas. Han propiciado estados fallidos en todo el mundo, pero no más de lo que han fallado a sus propios y respectivos pueblos. Las torres que cayeron el 11 de septiembre fueron la premonición de un colapso mucho mayor.
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27 agosto, 2021
Así pues ¿quiénes son los terroristas, quiénes siembran la muerte, el terror y la miseria?
Millones de personas asesinadas a calculada sangre fría por y para proteger los intereses de una insaciable minoría cuyo único objetivo es preservar su privilegiada y excluyente posición de poder a costa del expolio brutal del planeta y del inmisericorde exterminio de cuantas personas o países se opongan. A uno de los más recientes capítulos de este criminal procedimiento lo han denominado, de manera obscena y al más puro estilo de propaganda nazi, "Guerra contra el terrorismo", que es algo así como lanzar una bomba atómica sobre una ciudad con el fin eliminar a un supuesto criminal oculto en ella. Mienten y matan, ellos y sus serviles y coprófagos medios de desinformación masiva.
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Dos fragmentos extraídos (Umoya) de ¿Cuántas vidas se han llevado las guerras de Estados Unidos posteriores al 11S?, exhaustivo estudio llevado a cabo por Nicolas J.S. Davies.
"...como consecuencia de la invasión estadounidense de Irak se ha matado a 2,4 millones de personas (aproximadamente), mientras que, en las guerras que Estados Unidos lideró en Afganistán y Pakistán, se han matado a 1,2 millones (aproximadamente)."
"Los exhaustivos estudios de mortalidad que se han llevado a cabo en otros países golpeados por la guerra (como Angola, Bosnia, República Democrática del Congo, Guatemala, Irak, Ruanda, Sudán y Uganda) muestran que el número total de muertos es entre 5 y 20 veces superior al indicado previamente por la información «pasiva» fundamentada en noticias, registros hospitalarios o investigaciones sobre derechos humanos."
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Globalization and Terrorism – Michael Parenti
01 abril, 2021
"Estados Unidos no es una democracia, es una plutocracia" — Kishore Mahbubani
"En China no se puede cambiar el partido, pero sí las políticas. En EEUU puedes cambiar el partido, pero no las políticas". Eric Lee
"La diferencia entre la India y China es que, la India es una sociedad abierta con una mente cerrada, mientras que China es una sociedad cerrada con una mente abierta. Y eso mismo es hoy aplicable a EEUU y China, donde EEUU es como la India."
"Debido a su enorme y prolongado éxito, Estados Unidos no puede concebir la posibilidad de que haya alcanzado su punto álgido y esté decayendo de manera estructural. Si profundizas, la sociedad estadounidense, francamente, no es una democracia, ya no es un "gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo", se ha convertido en una plutocracia en crisis total. Tienes un gobierno de ricos para ricos y los datos lo confirman. Estados Unidos se ha convertido en una plutocracia. Revertir esto, por cierto, es muy difícil, es un poco como la lucha contra el feudalismo, porque una vez que los señores feudales y su clase se afianzan, toda la estructura del poder refuerza su poder. Y los estadounidenses no lo han entendido. Me sorprende que alguien como Francis Fukuyama, hasta donde yo sé, no advirtiera sobre los peligros de la plutocracia que afectan a los Estados Unidos. Y creo, por el contrario, que China se ha convertido en una meritocracia que elige a las personas mejor dotadas para dirigir el país, y es por ello que China lo ha hecho tan bien en muchas áreas. Por eso China se ha recuperado tan rápido de la crisis global, por eso China ha respondido tan bien al Covit-19. Así que, estas son las nuevas realidades y, por lo tanto, aquí el asunto crucial es que Estados Unidos puede haber alcanzado su cenit y estar decayendo, mientras que China, ahora, tan solo está al comienzo de un nuevo gran renacimiento de la civilización más antigua y exitosa del mundo. Así pues, si los chinos sostienen esta meritocracia, un gobierno opuesto a la plutocracia, un gobierno realmente al servicio de la gente, que conoce y resuelve sus problemas, entonces la política china puede ser realmente muy consistente y duradera. De ahí el gran error por parte de Estados Unidos, especialmente si te fijas en los discursos de sus líderes diciendo "oh, en una elección entre democracia y comunismo, por supuesto, eliges la democracia". Pero, un momento, en realidad la elección es entre una plutocracia y una meritocracia, y lo racional es elegir la meritocracia sobre la plutocracia. Pero nadie se plantea eso en Estados Unidos."
"El Partido Comunista Chino, una vez comprendes que es el partido de la civilización china, te das cuenta de que no solo estás frente a un partido comunista, estás frente a la civilización china, que por cierto, “solo” tiene unos 4000 años de historia."
"Es un error pensar que solo porque cambias de presidente puedes cambiar todos los intereses creados estructurales. Por ejemplo, lo lógico sería que Estados Unidos recortara su presupuesto militar y dejara de sostener guerras en el Medio Oriente, simplemente detener ya esas guerras en las que ha gastado cinco billones de dólares desde 11 de septiembre. Esa suma, repartida entre el cincuenta por ciento inferior de la población de EEUU supondría dar a cada ciudadano un cheque de 30000 dólares, todo lo que tiene que hacer es dejar de promover guerras, no entiendo por qué Estados Unidos no puede dejar de hacerlo. Por eso es que esto requiere cambios estructurales más profundos que el de simplemente cambiar un presidente."
Kishore Mahbubani










