Mostrando entradas con la etiqueta totalitarismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta totalitarismo. Mostrar todas las entradas

21 febrero, 2026

La UE sanciona a un periodista alemán por sus reportajes sobre Gaza — Ali Abunimah

 

Hüseyin Dogru


THE ELECTRONIC INTIFADA – 19/02/2026

   Traducción del inglés: Arrezafe


En enero, vi una publicación en Twitter/X que me sorprendió:


"URGENTE: Por ahora, no tengo acceso a ningún dinero", escribió Hüseyin Dogru. "No puedo alimentar a mi familia, incluidos mis dos hijos recién nacidos, debido a las sanciones de la UE".


Dogru es periodista, ciudadano alemán y residente en Berlín.


Después de leer su publicación, le envié un mensaje privado ofreciéndole pedirle alimentos y que se los enviaran a su casa.


La respuesta de Dogru me impactó aún más. "Lamentablemente, no puedo aceptar ningún tipo de apoyo económico ni material".


Dogru es el primer ciudadano de la Unión Europea que vive en la UE y que se enfrenta a sanciones extrajudiciales impuestas por Bruselas, privándolo de derechos civiles y humanitarios fundamentales.


También es la primera persona sancionada específicamente por sus informes relacionados con Palestina.


"Ya no me permiten existir, no me permiten procurar a mis hijos sus necesidades básicas", explicó en The Electronic Intifada Podcast esta semana.


"No puedo pagar el alquiler, no puedo pagar a mis abogados y sí, ni siquiera me permiten aceptar ningún tipo de alimento, agua o medicina de terceros".


Técnicamente, eso incluso incluye incluso a su propia esposa.


Podéis ver la entrevista con este escritor en este vídeo:

https://youtu.be/EnsFUGrisDY?si=llz2Q9LIOgGqW_Kj


Dogru nació, creció y ha vivido en Alemania toda su vida. Fue el fundador de Red, una publicación independiente que cubrió ampliamente las protestas en Alemania contra el genocidio israelí en Gaza.


Es poco probable que sea la última persona en enfrentarse a esta nueva forma de excomunión, ya que el gobierno alemán ahora amenaza abiertamente a los periodistas con que podrían ser los siguientes si se alejan demasiado de la línea oficial.


https://x.com/PLottaz/status/2024013064803156267?s=20


Las sanciones bloquean todas las propiedades de Dogru y le prohíben viajar.

En teoría le permiten retirar 600 dólares al mes de su propia cuenta, pero en la práctica su banco ha bloqueado repetidamente incluso esto.


En cualquier caso, 600 dólares no dan para mucho en una ciudad tan cara como Berlín. Dogru y su familia han tenido que recortar gastos drásticamente para intentar sobrevivir.


Dogru podría enfrentar un duro castigo por aceptar ayuda de cualquiera.


Las draconianas directivas de la UE prevén hasta cinco años de prisión para cualquiera que viole las sanciones contra Dogru y otras personas.


"Sentencia de muerte socioeconómica"


¿Cómo puede estar sucediendo todo esto?


En mayo del año pasado, la Unión Europea adoptó su 17º paquete de sanciones supuestamente dirigidas contra Rusia.


Pero esas sanciones y otras que siguieron no estaban dirigidas únicamente a entidades e individuos rusos.


Bruselas también empezó a tener como objetivo –aparentemente por primera vez– a ciudadanos de la UE y de otros países europeos.


Lo que es particularmente chocante es que estos individuos fueron sancionados simplemente por manifestaciones (periodismo u opiniones) en desacuerdo con las políticas exteriores de sus gobiernos, la OTAN y la Unión Europea.


Entre ellos se encuentran Xavier Moreau, ex oficial militar francés y fundador con sede en Moscú de Stratpol, un sitio web crítico de la OTAN y del gobierno francés, y los ciudadanos alemanes Alina Lipp y Thomas Röper, sancionados por sus informes desde Rusia.


En diciembre, la UE también sancionó a Jacques Baud, ex coronel del ejército suizo y analista de inteligencia, conocido en los medios independientes por sus análisis de la OTAN y la estrategia occidental en el contexto de la guerra en Ucrania.


Baud vive en Bruselas, pero debido a las sanciones no puede viajar a su casa en Suiza, país que no es miembro de la UE.


Según el periodista Patrick Baab, que lo visitó recientemente en la capital belga, Baud sobrevive con la escasa cantidad de dinero que le permiten retirar de su sancionada cuenta bancaria y gracias a que "los vecinos cocinan para él".


Baud, al igual que Dogru, está contraatacando.


La UE también ha sancionado a Nathalie Yamb, académica anticolonial suizo-camerunesa.


Nathalie Yamb


Yamb ha descrito el devastador impacto de las sanciones, a pesar de no vivir ni viajar a Europa, y afirma que no puede pagar el alquiler ni medicinas, y que no puede regresar a Suiza porque las sanciones le prohíben volar sobre territorio de la UE.


Yamb califica las sanciones de "sentencia de muerte socioeconómica". Ella también está contraatacando en los tribunales.



https://x.com/Nath_Yamb/status/2000970713629376659?s=20


Sancionado por cubrir Palestina


Además de ser el primer ciudadano de la UE en ser sancionado mientras vivía en territorio de la UE, Dogru es único en otro sentido, ya que sienta precedentes.


Al igual que los demás, fue sancionado bajo acusaciones generales de supuestamente difundir lo que la UE considera “desinformación” prorrusa.


Pero él es la única persona que ha sido sancionada hasta ahora específicamente por informar sobre la situación en Palestina, particularmente sobre los crímenes de Israel en el contexto del genocidio en curso en Gaza.


https://x.com/hussedogru/status/1963135039274709321?s=20


La publicación Red, de Dogru, también fue objeto de sanciones por parte de la UE.


Para justificar los ataques contra Red, la UE afirma que la publicación "difundió sistemáticamente información falsa sobre temas políticamente controvertidos con la intención de crear discordia étnica, política y religiosa entre su público, predominantemente alemán, difundiendo incluso narrativas de grupos terroristas islámicos radicales como Hamás".


No es difícil imaginar cómo una afirmación tan vaga y amplia –que recuerda las acusaciones de Israel de que cualquiera que lo critique es partidario de Hamás– podría utilizarse para silenciar cualquier publicación que contradiga la narrativa oficial.


Las sanciones contra Red resultaron innecesarias: la empresa se vio obligada a cerrar incluso antes de que las medidas entraran en vigor. Una "campaña coordinada" de acusaciones falsas e incluso criminalizantes formuladas por "una despiadada alianza de medios de comunicación alemanes, periodistas, representantes sindicales y ONG's, algunas de las cuales fundadas o financiadas directamente por el estado alemán e israelí".


Eco ominoso del pasado de Alemania


Estas sanciones personales son adoptadas por los ministros de Asuntos Exteriores de la UE –sin ningún proceso judicial ni posibilidad de que los afectados se defiendan– y son vinculantes para todos los Estados miembros.


Al parecer, para privar a Dogru de todos los derechos legales que tendría como ciudadano de la UE, se decidió identificarlo únicamente como ciudadano turco, aunque, de hecho, es sólo ciudadano alemán y no tiene nacionalidad turca.


Alemania y la UE parecen estar negando la ciudadanía alemana a Dogru basándose únicamente en su origen étnico, lo cual supone un eco horrible de cómo un gobierno alemán anterior trató a sus ciudadanos judíos años antes de decidir exterminarlos.


El mensaje a millones de europeos con ascendencia en antiguas colonias europeas no podría ser más claro.


Contraatacando


Dogru está impugnando las sanciones ante los tribunales de la Unión Europea, un proceso largo y costoso que podría llevar años y que no le ofrece ni a él ni a su familia ningún alivio inmediato.


El hecho de que Dogru no haya sido acusado de ningún delito ni haya recibido el debido proceso legal parece ser precisamente el objetivo de las sanciones.


La propia UE afirma que "las sanciones no son punitivas, sino que buscan generar un cambio en la política o conducta de los afectados, con vistas a promover los objetivos de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE".


Bruselas también admite que al sancionar a personas como Dogru por publicar noticias y opiniones que la UE preferiría suprimir, los está sancionando por un comportamiento "no ilegal".


En otras palabras, la Unión Europea está privando a los hijos pequeños de Dogru de derechos y necesidades fundamentales hasta que su padre se ajuste a sus políticas: una versión personalizada de las guerras de sanciones occidentales libradas contra poblaciones enteras en Cuba, Venezuela, Gaza, Siria, Irak o Irán.


Sin embargo, Dogru está convencido de que esto no tendrá éxito.


"La única manera de luchar es hacer exactamente lo contrario de lo que quieren que haga", dice Dogru. "Nunca voy a promover la política de seguridad europea ni la política exterior, así que voy a luchar contra eso".




A pesar del cierre de Red, Dogru sigue manifestándose en Twitter/X, Instagram y YouTube. También mantiene la cuenta @redstreamnet en Twitter/X.


Su trabajo incluye un documental sobre la resistencia palestina a la colonización israelí, el apartheid y el terror de los colonos, filmado en la Cisjordania ocupada en 2022.


Para Dogru, no es coincidencia que él –con su enfoque particular en Palestina y el genocidio en Gaza– sea el primer ciudadano de la UE en ser sancionado en suelo comunitario.


"Están ensayándolo conmigo porque silenciar las voces palestinas o pro palestinas es ahora mismo lo más fácil", dice Dogru. "Pero una vez que lo logren y sienten el precedente, perseguirán también a toda disidencia, sea o no pro palestina”.



01 enero, 2026

UE, 59 personas y 17 organizaciones arbitrariamente sancionadas

 


PRESSENZA – 27/12/25


«Un simple reglamento técnico de la Comisión Europea, adoptado en el marco de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), puede anular los derechos fundamentales de un ciudadano en territorio europeo sin debate público ni juicio previo, simplemente por la inclusión en una lista. Ya no se trata sólo de oligarcas rusos o funcionarios extranjeros. En la lista de sanciones por motivos tales como la disidencia sobre la guerra de Ucrania, el activismo pro-palestino o la crítica al extractivismo postcolonial en África, y por otras alegaciones parecidas, se incluyen hoy al menos a 59 personas y 17 organizaciones. Entre ellos hay ciudadanos europeos y de terceros países cuya única falta es la discrepancia política».



25 diciembre, 2025

Del Estado de Derecho a la Era de las No-Personas — Biljana Vankovska

 

            Cau Gómez


Savage Minds – 25/12/2025

   Traducción del inglés: Arrezafe


El occidente kafkiano


Un pasaje de El cuento de la criada, de Margaret Atwood, me atormenta a menudo:

«Eso fue cuando suspendieron la Constitución… Ni siquiera hubo disturbios en las calles. La gente se quedó en casa… viendo la televisión… Ni siquiera había un enemigo al que se pudiera identificar».

Hoy, la lista de enemigos es larga: Rusia, China, Irán, Hamás… ¡tú eliges! Nuestras pantallas han cambiado, pero nuestra pasividad no. Ya no vemos la televisión; nos desplazamos, distraídos y aturdidos, mientras las libertades se erosionan en silencio. A partir de esta pasividad, la sociedad se ha vaciado: lo que queda no son ciudadanos, sino masas: zombificadas, sumisas y cada vez más desechables.


El detonante inmediato de esta reflexión es la reciente adopción por parte de la UE de las llamadas "medidas restrictivas", defendidas por Kaja Kallas y envueltas en el orwelliano "Escudo de la Democracia" de Ursula von der Leyen. Sin embargo, el fenómeno no es nuevo, solo más visible. El castigo silencioso y extrajudicial de individuos se ha estado desarrollando durante años. La reciente sanción de Jacques Baud, un oficial de inteligencia suizo retirado e invitado frecuente de podcasts, perturbó a parte de los medios alternativos precisamente porque es "uno de nosotros" (un occidental, no un disidente extranjero). Su caso no es único; es uno de los casi sesenta individuos ahora etiquetados como amenazas simplemente por hablar críticamente.


¿Qué implican estas "medidas"? La congelación total de activos, la prohibición de obtener ingresos y la revocación de la libertad de movimiento dentro de la UE. Imaginen que les cortan el acceso a su cuenta bancaria, no pueden trabajar y se quedan varados dondequiera que estén cuando caduque la orden. ¡Suena aterrador! Orwell tenía una palabra para esas personas: "no persona".


Esto resulta especialmente chocante dada la autoimagen de la UE como una "comunidad basada en valores", exportadora de democracia y Estado de derecho. ¿Cómo llegó al punto de tratar a los intelectuales críticos como amenazas a la seguridad? La UE extiende su poder punitivo más allá de sus fronteras, presionando a los Estados de los Balcanes Occidentales, en cumbres y comunicados, para que adopten medidas similares como condición para su alineación. En efecto, está diciendo: "Para ser como nosotros, primero debes aprender a borrar lo tuyo". Algunos de nosotros ya somos potencialmente no-personas.


Peor aún, estas medidas operan al margen de la ley. Las decisiones del Consejo de la UE en materia de política exterior y de seguridad están exentas de supervisión judicial. No hay juicio, ni apelación, ni definición del delito. Actos como la "difusión de desinformación" o la promoción de "narrativas prorrusas" se convierten en motivo de castigo, no por ser delitos, sino por considerarse inconvenientes. Esto viola principios jurídicos fundamentales: nullum crimen sine lege (no hay delito sin ley), presunción de inocencia, hábeas corpus y el derecho al debido proceso. Asistimos al colapso de la justicia a manos de la arbitrariedad. Una realidad tan absurda que resulta kafkiana.


Lamentablemente, esto no es nada nuevo. Recordemos a Julian Assange, encarcelado por exponer crímenes de guerra. O más recientemente, el juez francés de la CPI, Nicolas Guillou, sancionado por Estados Unidos por solicitar órdenes de arresto contra líderes israelíes por sus crímenes en Gaza. Como señaló el economista y político griego Yanis Varoufakis, Europa no defendió a sus propios ciudadanos. Anteriormente, Alemania había prohibido a Varoufakis hablar sobre genocidio; amenazas similares apuntan a funcionarios de la ONU como Francesca Albanese. La UE, bajo el mando de Kallas, no se ha resistido a esta deriva; la ha refinado, sancionando a sus propios ciudadanos junto con los rusos y ucranianos. Una vez, nos burlamos de Kiev por compilar listas negras "prorrusas". Ahora, la UE se ha "ucranizado", adoptando y mejorando esas mismas prácticas.


Ni siquiera tenemos registros ni sabemos cuántos han sido sancionados. Una colega italiana contó recientemente cómo los fondos de su fundación fueron congelados hace años por colaborar con grupos pacifistas de Irán y Palestina. Hoy, la gente pierde su trabajo por llevar una keffiyeh o expresar solidaridad con Gaza. El patrón es claro: se criminaliza la disidencia con el pretexto de la seguridad.


La culpa es nuestra. Reaccionamos sólo ante casos individuales, generalmente cuando la amenaza se acerca. Pero esto es violencia sistémica contra la libertad misma. Nos recuerda la vieja advertencia: «Primero vinieron por…».


Vivo en lo que sólo puede describirse como una semicolonia de EEUU, la UE o ambos (la distinción se difumina cada día). En el "maldito patio" de la vida política balcánica, la soberanía se cedió hace mucho tiempo, con escasas protestas. La cancelación es rutinaria. Prevalece la vieja mentalidad de servilismo: "Cállate; podría ser peor". Ahora, lo peor llega no con tanques, sino con poder blando: ONG, embajadas y proyectos tecnocráticos que replantean la censura como "resiliencia".


Las narrativas se forjan desde el extranjero. USAID, NED, las ONG y fundaciones occidentales moldean las mentes jóvenes. Uno de mis mejores estudiantes acaba de recibir un premio de derechos humanos de la Embajada de Alemania, días después de que se revelaran las "medidas restrictivas". Se imagina a sí mismo como un futuro líder, pero no dice nada sobre los derechos suspendidos en la UE que idolatra.


Aún más alarmante es cuando las élites locales asumen esta lógica. El parlamento macedonio aprobó recientemente una resolución que prohíbe a la oposición difundir "desinformación", un eufemismo para el control del pensamiento. Hace años, una ONG llevó a cabo un proyecto llamado ШТЕТ-НА ("Ham-Tive”), cuyo objetivo era identificar narrativas "perjudiciales" para la democracia en un estado donde esta ya está secuestrada. Recientemente, el embajador del Reino Unido anunció un nuevo proyecto TRACE de dos años en líneas similares, con el primer ministro sonriendo a su lado. La ironía es cruel: la sociedad ya está en silencio. Los intelectuales se esconden en torres de marfil o ratoneras, o se aprovechan. Los medios se autocensuran. La gente navega.


Figuras como Baud o Guillou importan no como individuos, sino como advertencias. Decir la verdad se ha vuelto peligroso. Hace meses, mientras ayudaba a construir una red multipolar de paz, argumenté que los mecanismos de solidaridad eran esenciales, porque el compromiso con la paz ahora es un riesgo. Algunos colegas occidentales probablemente me percibieron como cobarde o paranoica. No sabían que mi segundo nombre es Cassandra.


¿La mayor ironía? Aprendí valentía, pensamiento crítico y honestidad intelectual bajo el socialismo yugoslavo. La filosofía de mi padre era decir la verdad al poder. Esa sigue siendo la mía. Durante décadas, impartí un curso universitario sobre el sistema político europeo y nunca dejé de comprender la UE por lo que realmente es: un proyecto corporativo-colonial-imperial camuflado en la retórica de la paz y la justicia. No porque yo sea particularmente inteligente, sino porque conservé la libertad infantil de manifestar que: el emperador está desnudo.


Ahora que todos lo vemos desnudo, ¿actuaremos? ¿O nos esconderemos, nos haremos a un lado y guardaremos silencio... hasta que vengan a por nosotros también?




06 abril, 2025

EL SANGUINARIO BOTÍN

 


Para mejor ocultar o camuflar su auténtica naturaleza depredadora, suele utilizar una ingente variedad de disfraces y maquillajes, según el momento y las circunstancias. Si bien jamás oculta su intrínseco carácter dominante y de superioridad, en ocasiones adopta condescendientes tácticas de falsa cercanía para predisponer favorablemente a sus incautas presas. Vampiro con piel de cordero, la única y verdadera cercanía con sus víctimas es la establecida por sus ávidos colmillos. A tejer y propagar por el orbe su oneroso y engañoso ajuar, colabora fielmente una nutrida cohorte de variopintos adeptos que así obtienen una suculenta ración del sanguinario botín.



30 mayo, 2023

A la chita callando...

 


«El campo [de concentración] no está protegido únicamente por sus alambradas. Está a resguardo, cuando existe, detrás de la incredulidad de sus contemporáneos».

Leo Scheer


MIENTRAS SUENAN LOS CAÑONES… DISPARAN CONTRA LA SOBERANÍA

Informe completo en el siguiente enlace (pdf):

MIENTRAS-SUENAN-LOS-CANONES-mayo-2023.pdf (insurgente.org)


Mientras suenan los cañones, y estamos entretenidos contando muertos, mientras la izquierda de la izquierda, siente gran preocupación por la pérfida OTAN, mientras se dirime sobre Ucrania, a la chita callando se está llevando a cabo una operación de alcance mundial infinitamente más peligrosa que la OTAN. Se trata de acuerdos jurídicos internacionales que se están tramitando actualmente en la Organización Mundial de la Salud: un nuevo tratado sobre pandemias y las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional de 2005.


Dichos acuerdos, de prosperar su implantación, dotarían a la OMS de facultades para imponer a los ciudadanos de todo el mundo y a sus respectivos gobiernos directrices jurídicamente vinculantes, que irían desde la anulación de los procesos nacionales de aprobación de la seguridad de las vacunas, terapias genéticas, medicamentos y diagnósticos, a imponer cuarentenas nacionales, regionales y mundiales que impidan viajar a los ciudadanos y obliguen a someterse a exámenes y tratamientos médicos, así como distribuir obligatoriamente los medicamentos que la OMS designe. Y un sistema mundial de "certificados sanitarios" preferentemente digitales, equivalentes a un sistema de biovigilancia para la población mundial.


Para imponer cualquiera de estos amplios poderes, no sería necesario que se produjera una emergencia sanitaria "real" en la que la población sufriera daños cuantificables, sino que bastaría con que el Director General de la OMS, actuando a su discreción –es decir, según mandato de las grandes corporaciones químico farmacéuticas–, decidiera la existencia de una "posibilidad" de que se produjera tal emergencia.



05 julio, 2022

La voz de la razón no está permitida en la OTAN — Laura Ruggeri

 

Kolozeg.Org - 07/03/2022

   Traducción del inglés: Arrezafe




El 5 de junio, el Corriere della Sera, uno de los periódicos más antiguos e influyentes de Italia, publicó las fotos y los nombres de 9 personas, incluido el mío, sobre el titular “La red de Putin en Italia: los influyentes y líderes de opinión que producen propaganda para Moscú”.


Según el torpe artículo que acompañaba a este sensacionalista título, una “red secreta de desinformación rusa” fue descubierta por una investigación llevada a cabo por “agencias de inteligencia”. La única fuente citada por el artículo es un informe de Copasir (Comitato Parlamentare per la Sicurezza della Repubblica), un comité de seguridad parlamentario que tiene la tarea de supervisar las actividades de las agencias de inteligencia en lugar de realizar sus propias operaciones de inteligencia. Pero esta no es la única extravagancia. Aunque el artículo está firmado por el editor en jefe adjunto del periódico y otro periodista senior, contiene tantos errores de hecho, atribuciones erróneas y fabricaciones absolutas que el lector informado tiene la impresión de que los autores de esta argucia saben muy poco sobre el material que manejan y que nunca antes habían escuchado los nombres de las personas a las que acusaban de ser agentes de desinformación de Putin en Italia. El desconocimiento del asunto no impidió que nos convirtieran alegremente en el blanco de una campaña de difamación que, dada la histeria rusofóbica actual, podría poner en riesgo nuestro sustento e incluso nuestra seguridad personal.


Aunque las figuras públicas italianas consideradas "demasiado amigas de Rusia" ya habían sido perfiladas por oscuras fundaciones y grupos de expertos en el pasado, esta es la primera vez que los nombres, las imágenes y los detalles personales aparecen en las páginas de un periódico italiano y circulan ampliamente en el Red. Al elegir el Corriere della Sera como medio para la nefasta y reprobable práctica del doxing [acoso, intimidación], quienes encargaron este exitoso artículo pueden haber tenido la intención de legitimar las tácticas de intimidación que adoptaron durante mucho tiempo en Ucrania y probaron en Hong Kong y Bielorrusia durante los intentos de revolución de color. Esta es una clara señal de que la guerra de la información se está intensificando y cualquiera que se atreva a cuestionar la narrativa oficial que se teje en los círculos de la OTAN puede terminar en el punto de mira de quienes la vigilan. La libertad de expresión es uno de esos legendarios "valores europeos" que actualmente está destinado únicamente a la exportación.


Los autores del artículo sin hechos publicado por Corriere della Sera llegaron al paroxismo de la ridiculez al afirmar que Putin (¡nada menos!) había citado el libro de Manlio Dinucci durante su discurso del Día de la Victoria en la Plaza Roja. Al parecer, un día influimos en el Kremlin, al siguiente nos ponemos nuestros sombreros de agentes del Kremlin y nos embarcamos en una misión para influir en los italianos. Suprime tu incredulidad. Tal es el poder de la red misteriosa de la que se sospecha que soy parte, que podemos coordinar nuestras actividades sin conocernos, sin interacción y sin recibir instrucciones de ningún centro de control ruso, y mucho menos el pago por nuestros incansables esfuerzos de "propaganda". ¿Se basa Rusia en la telepatía para comunicarse con sus agentes en el extranjero? ¿Se ha implantado un microchip en nuestro cerebro para convertirnos en máquinas de propaganda involuntarias? Ninguna explicación sería descabellada cuando se pretende desacreditar el trabajo de los analistas, periodistas, reporteros, académicos e incluso algún parlamentario que conforman el mundo mágico de los agentes de desinformación de Putin en Italia.


Como era de esperar, la publicación de ese artículo difamatorio del Corriere della Sera evocó inmediatamente recuerdos del macartismo y el periódico fue acusado de participar en una caza de brujas. Comprensiblemente, también causó indignación y alboroto público.


Adolfo Urso, el senador que encabeza Copasir, en una nota oficial trató de distanciarse a sí mismo y a su comité del escándalo al afirmar que “Copasir nunca ha realizado investigaciones propias sobre presuntos influencers y que ha recibido un informe específico sólo tras la publicación del artículo".


Unos días después, en un intento por poner fin al asunto, el informe específico que mencionó fue desclasificado y puesto a disposición del público. Pero el informe, curiosamente titulado “Boletín Híbrido”, contenía solo dos de los nombres mencionados en el artículo.


Para explicar tal discrepancia, Adolfo Urso agregó que los nombres ausentes podrían figurar en tres “Boletines Híbridos” aún clasificados. Semanas después, el 17 de junio, en una conferencia de prensa realizada durante su viaje a Washington, negó que ninguno de estos informes contuviera nuestros nombres.


Según Copasir, los “boletines” fueron elaborados por DIS, el Departamento de Información para la Seguridad, que coordina las actividades de AISI (enfocado en seguridad interna) y AISE (enfocado en inteligencia exterior), en colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores y AGCOM, la autoridad que se creó originalmente para salvaguardar el pluralismo de la información y la competencia leal en el mercado de las telecomunicaciones.


Aunque Copasir trató de tranquilizar al público insistiendo en que había iniciado una investigación interna para descubrir quién filtró información clasificada al Corriere della Sera, cualquiera que esté vagamente familiarizado con el historial de las agencias de inteligencia italianas tiene pocas esperanzas de que tal investigación se lleve a cabo con algún resultado. La opinión general es que el encubrimiento es mucho más probable.


Si bien Copasir negó cualquier responsabilidad en el asunto y su presidente afirmó saber de estos informes por la prensa, el 20 de mayo, más de dos semanas antes de que apareciera el infame artículo en Corriere della Sera, Politico, un medio de noticias estadounidense que disfruta de excelentes relaciones. con el establishment estadounidense, publicó un artículo titulado “Infowars: la propaganda de Putin impregna los medios italianos” en el que denunciaba la actitud, calificada de demasiado blanda, de los medios italianos respecto a Rusia.


Por Politico nos enteramos de que Copasir había abierto "una investigación sobre una red de desinformación rusa en Italia" la semana anterior, por lo tanto, a mediados de mayo.


¿Por qué un medio de comunicación estadounidense estaba al tanto de esta investigación antes de que se convirtiera en noticia en Italia?


Por Politico también nos enteramos de que Andrea Romano, un diputado del ultra-atlantista Partido Democrático (PD), había presionado para que Copasir iniciara la investigación, a pesar de estar fuera de las competencias de este comité. Politico atribuye a Romano la siguiente afirmación: “La desinformación es parte de la estrategia militar de Rusia, tal y como han constatado las investigaciones de numerosos parlamentos europeos. El régimen de Putin es muy efectivo en su capacidad para penetrar el debate democrático, confundir y crear dudas”.


Político también menciona a Adolfo Urso, presidente de la comisión de seguridad del parlamento, quien negó públicamente tener conocimiento del informe. Según Urso, Rusia ha atacado deliberadamente a Italia en una guerra híbrida librada con noticias falsas y desinformación que contamina la opinión pública. Desde 2016, el grupo de trabajo de la UE ha documentado al menos 13.000 casos de noticias falsas, dijo. “El objetivo no es solo confundir sino condicionar las elecciones”.


La impresión, después de leer el artículo de Politico, es que tanto los “Hybrid Bulletins” como el exitoso artículo publicado por Corriere della Sera son el producto de un esfuerzo conjunto entre Copasir, los think tanks de la UE y la OTAN, los equipos de medios/academia/inteligencia y “fact-checking” [organizaciones de verificación] que ellos controlan.


Los fact-checkers [verificadores de hechos], también conocidos como "expertos en desinformación", integrados tanto en los principales medios de comunicación como en las empresas de redes sociales, a menudo tienen antecedentes militares o de inteligencia, lo que refleja la importancia que la OTAN asigna, no sólo a la vigilancia y combatividad de la narrativa, sino también a la recopilación de información sobre aquellos que la cuestionan. La cacería de brujas actual indica que después de prohibir y expulsar de la infosfera occidental a todos los medios rusos, ahora han pasado al siguiente objetivo: los pensadores y reporteros independientes occidentales cuya influencia en la opinión pública temen aún más.


En un momento en que el doble discurso se ha convertido en la regla, no sorprende que uno de los últimos informes que contienen una lista negra haya sido compilado por la Federación Italiana de Derechos Humanos (FIDU) junto con Open Dialogue Foundation, la ONG polaco-ucraniana vinculada a la 'Sociedad Abierta y Fundación Internacional del Renacimiento' de Soros. Silenciar a los disidentes en Occidente mientras los defienden y financian en países que Estados Unidos ha etiquetado como “autoritarios”, esa es claramente su idea de los derechos humanos y del diálogo abierto. El informe fue orgullosamente presentado con por Andrea Romano en la sala de prensa del Parlamento italiano el 28 de junio. Romano es el mismo diputado del Partido Demócrata que solicitó la investigación de Copasir.


Dado que se lanzaron campañas de desprestigio contra periodistas y medios independientes aproximadamente al mismo tiempo en varios países de la OTAN, y se hicieron acusaciones casi idénticas contra nosotros, la hipótesis de que estos ataques fueron coordinados no es tan descabellada.


En los países anglófonos, artículos exitosos como el publicado por NBC News el 8 de junio, “Esfuerzos de propaganda rusos ayudados por creadores de contenido pro-Kremlin”, citaron al Instituto para el Diálogo Estratégico como fuente. Otro trabajo de pirateo publicado por The Guardian el 19 de junio, "Red respaldada por Rusia de teóricos de la conspiración de Siria identificados", también mencionó al Instituto financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, las Fundaciones Open Society de George Soros, Reino Unido, EEUU, varios países de la UE y ONG's.


Si durante la Guerra Fría, en un momento en que los países europeos aún disfrutaban de un mínimo de soberanía, la OTAN recurría a redes clandestinas stay-behind [ocultas] como Gladio en Italia, hoy estas redes funcionan a la vista, aunque menos estructuradas: en consonancia con La doctrina RAND se asemejan a grupos y enjambres que influyen en todos los aspectos de la vida civil, política, económica y cultural en OTANstand.


Ya en 2015, el Consejo Europeo ya había pedido a la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (Federica Mogherini) que abordara las “campañas de desinformación de Rusia”. Ello condujo a la creación de la East Stratcom Task Force. Además, la “Comunicación Conjunta sobre la Lucha contra las Amenazas Híbridas” estableció la “Célula de Fusión Híbrida” dentro del “Servicio Europeo de Acción Exterior” para que actúe como centro único para el análisis de las amenazas híbridas. En 2017 se inauguró en Helsinki el “Centro Europeo de Excelencia para Contrarrestar las Amenazas Híbridas”, que apoya las actividades de la OTAN en este campo.


La OTAN creó una red de investigadores, centros universitarios, periodistas, verificadores de datos y ONG's en toda la UE con los conocimientos técnicos, lingüísticos y temáticos necesarios para dar una apariencia de credibilidad a las historias de propaganda mediante la creación de una serie de herramientas y métodos aparentemente científicos. También les proporcionó personal especializado adicional, como expertos en extracción y análisis de datos para organizar, agregar y procesar grandes cantidades de datos digitales. El 1 de junio de 2020 inició sus actividades el proyecto “Observatorio Europeo de Medios Digitales” (EDMO). El consorcio EDMO incluye el “Centro de Tecnología de Atenas” (Grecia), la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y la organización de verificación de datos Pagella Politica/Facta (Italia).


Una segunda fase del proyecto vio la implantación de observatorios de medios digitales nacionales/regionales en toda Europa, siendo IDMO el italiano. IDMO se creó en 2021 con la participación de Luiss University, RAI, TIM, Gruppo GEDI La Repubblica, Tor Vergata University, T6 Ecosystems, NewsGuard (vinculado a NeoCons y funcionarios del gobierno de EEUU, incluido el ex director de la CIA Michael Hayden), Pagella Politica/ Facta, Alliance of Democracies Foundation (una creación del exsecretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen), Corriere della Sera, Fondazione Enel, Reporters Sans Frontieres, The European House Ambrosetti.


El enjambre de equipos de verificación de hechos/desinformación que se han subido al gran tren de la vigilancia transmediática y la gestión narrativa de la UE está en constante expansión y entrelazado con las estructuras, operaciones y objetivos militares y de inteligencia de los EEUU. Tanto es así que el StratCom CoE de la OTAN y el CoE europeo para contrarrestar las amenazas híbridas son prácticamente intercambiables.


La capacidad de recopilación de información de este enjambre supera con creces la de la STASI, ya que la agencia de seguridad de la RDA tuvo que depender de informantes y dispositivos de escucha instalados en apartamentos. En la Europa actual, cualquiera que utilice un dispositivo electrónico está automáticamente bajo vigilancia y aquellos que expresan opiniones discrepantes son un objetivo principal para el acoso, la intimidación y las tácticas difamatorias destinadas a desacreditarlos a ellos y a su trabajo.


1. https://www.corriere.it/politica/22_giugno_05/rete-putin-italia-chi-sono-influencer-opinionisti-che-fanno-propaganda-mosca-fce2f91c-e437-11ec-8fa9-ec9f23b310cf.shtml

2. Un estudio publicado por Columbia University Press, "Medidas activas rusas: ayer, hoy, mañana", contiene el dossier italiano "Influencia rusa en la cultura, el mundo académico y los think tanks italianos", escrito por Fondazione Gino Germani.

3. https://www.scribd.com/document/577826737/Hybrid-Bulletin

4. https://www.politico.eu/article/infowars-russia-vladimir-putin-propaganda-permeates-italy-media/? mc_cid=e25b4b53cf

5. https://fidu.it/wp-content/uploads/Disinformazione-sul-conflitto-russo-ucraino-.pdf


Laura Ruggeri. Nacida en Milán, vive en Hong Kong desde 1997.


laura-ruggeri.medium.com