10 julio, 2023

Jens Stoltenberg, arcángel de la muerte — Loam

 

 "No somos sólo receptores pasivos que absorben un flujo de imágenes e información. La percepción implica organizar los estímulos y los datos en unidades comprensibles. En una palabra, la percepción es en sí misma un acto de edición selectiva".

Michael Parenti




Jens Stoltenberg, máximo representante en Europa del lucrativo complejo industrial militar de EEUU. Siniestro personaje, trepa sin escrúpulos... y Secretario General de la OTAN, garito del crimen organizado, originalmente erigido para combatir "la amenaza comunista", sojuzgar a los pueblos opuestos al imperialismo yanqui y saquear sus recursos mediante la extorsión, los cambios de régimen y la guerra. Stoltenberg es un funcionario de Washington al servicio de la imperialista, belicosa e insaciable oligarquía angloamericana y sus lacayunas filiales europeas, canadienses y australes, como la misma organización que preside. Un taimado charlatán con licencia para chantajear y si es preciso masacrar, apoyado por el gran capital y sus extensas y bien nutridas redes mediáticas de propaganda y desinformación.


En las siguientes fotos, Stoltenberg aparece junto a presidentes, primeros ministros y reyezuelos de las diversas sectas "aliadas" que conforman la vieja clase dominante del occidente imperialista. En dichas fotos podemos ver reflejada la pleitesía con que es reiteradamente agasajado por sus encumbrados interlocutores, sabedores del papel fundamental de la OTAN en la defensa del statu quo. No hay maquillaje que pueda ocultar la reveladora semántica gráfica expuesta al escrutinio de la mirada avisada.


(Pinchar las imágenes para aumentarlas) 


Aquí le vemos (pareciera que el PM es él) con tres consecutivos PM's británicos: David Cameron, impulsor del 'BREXIT', el histriónico Boris Johnson y el millonario Rishi Sunak, los dos últimos fervientes impulsores de la guerra y socios del mamporrero Zelensky, el neonazi ucraniano y actor corrupto que finge presidir Ucrania disfrazado de soldado. Presidentes y ministros pasan, pero el capo de la OTAN permanece, es la acerada garra derecha del imperio en su colonia europea.


1. Con Andrzej Duda, presidente de Polonia y belicoso rusófobo. 2. Con Justin Trudeau, narcisista totalitario y primer ministro de Canadá. 3. Con Milo Đukanović, presidente de Montenegro e impulsor de la separación de su país de la federación con Serbia.


1. Con Barak Obama, embaucador y uno de los más sanguinarios presidentes paridos por el imperio yanqui. 2. Con Pedro Sánchez, alias  'Slava Ucrania', partidario también como su jefe, el decrépito inquilino de la Casa Blanca– de la guerra "hasta el último ucraniano", acérrimo defensor de la OTAN y organizador de su último aquelarre en Madrid (añadiendo lianas al árbol de su currículo). 3. Con Mariano Rajoy "mucho español", anterior presidente de España y del megacorrupto Partido Popular.


1. Con Felipe VI, jefe de estado no electo y rey por la gracia de un dictador... y de la CIA. 2. Con Sanna Marin, primera ministra de Finlandia, otanista partidaria de liquidar la larga y fructífera neutralidad de su país para unir su suerte a la del decadente imperio. 3. Con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, (¿quién coño es este tío?) y la delirante presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ambos demócratas democráticamente no electos. Sólo los iniciados (ley y trampa) saben en qué consisten esos dos burocráticos mamotretos, cuales son sus verdaderos fines y cómo y para quienes funcionan realmente. Una cosa es segura, demostrada y palpable, como se puede apreciar en la tercera foto: la OTAN está por encima de ambos.


Con Mike Pompeo, autor de la siguiente confesión pública: "Yo era director de la CIA. Mentimos, engañamos y robamos", durante una conferencia en la Universidad A&M de Texas.



Jens Stoltenberg no congeniaba con Donald Trump, menos propenso a seguir aumentando el ya desorbitado gasto militar, abiertamente crítico con el complejo industrial militar y con la OTAN, y opuesto a alimentar la guerra en Ucrania. Cuestiones todas de extrema fricción que terminaron incinerando la presidencia del expresidente Trump en lo que probablemente fue un golpe electoral.


Pero volvieron los "buenos tiempos" de la mano de Joe Biden y su equipo de terroristas dispuestos a todo con tal de imponer su voluntad a políticos y países desobedientes o levantiscos y de paso hacerse con unos cuantos billoncejos. Stoltenberg volvía a estar exultante.



Con Joe Biden ("Hay que bombardear todos los puentes y carreteras de Yugoslavia") y su belicoso equipo neoconservador y rusófobo, la cosa cambió radicalmente para Stoltenberg. Alcón él mismo, encajó perfectamente en la agresiva política de la Casa Blanca, política ya abiertamente terrorista aplicada no sólo contra Rusia, sino contra sus propios "aliados" europeos. Es decir, contra la población europea, pues no hay que olvidar que la OTAN, aparato militar de la clase dominante, sólo es una organización defensiva cuando de lo que se trata es de defender son los intereses de la oligarquía capitalista de ambos lados del Atlántico.


Su actitud hacia Lloyd Austin, con quien aparece en esta fotografía, es distinta. Ahora no está ante esas marionetas de la Unión Europea a las que, sabedor del poder que Washington le otorga, mangonea a capricho. Ahora está ante uno de sus verdaderos jefes en cuya aviesa mirada tintinea el dinero y el poder. Austin, general de cuatro estrellas y secretario de defensa de EEUU, tras retirarse de las fuerzas armadas se unió a la junta directiva de Raytheon Technologies, una de las principales multinacionales de la industria militar aeroespacial del mundo que "fabrica motores de aeronaves, aviónica, aeroestructuras, ciberseguridad, misiles guiados, sistemas de defensa aérea, satélites y drones. La empresa también es un gran contratista militar y obtiene una parte significativa de sus ingresos del gobierno de EEUU". Si es cierto que los intereses de la UE han sido supeditados a los de EEUU, los de la OTAN, a su vez, están supeditados a los del descomunal entramado multinacional de la industria bélica estadounidense, incluidas sus descomunales flotas y sus más de 800 bases militares esclafadas por todo el mundo.


Enero, 2022. Rusia participa en negociaciones de paz que la OTAN, con Stoltenberg al frente, aprovecha para ganar tiempo y armar a Ucrania. La voracidad del Complejo Militar Industrial de EEUU y sus criminales beneficiarios no tiene más límite que su derrota militar. China lo sabe y se prepara.


Y hablando de armas. EEUU va enviar bombas de racimo a Ucrania. Más de 130 países firmaron la eliminación de las mismas de sus arsenales. Estados Unidos no, claro. ¿Y qué dice Stoltenberg al respecto? Pues qué va a decir, lo que Washington ordene.


Las bombas de racimo se arrojaron en abundancia sobre Yugoslavia, tal y como pedía a gritos Joe Biden, deshumanizada piltrafa y abyecto criminal de guerra. Como su lugarteniente de la OTAN.





08 julio, 2023

Líderes de países latinoamericanos impiden que el circo ambulante de Zelensky asista a la cumbre

 



Kolozeg.Org – 07/07/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


La CELAC ha eliminado toda referencia a Ucrania de la declaración conjunta propuesta por la UE, informó este jueves Euractiv. Las objeciones de la CELAC obligaron a la UE a retirar la invitación al presidente ucraniano, Vladimir Zelensky, de la próxima cumbre conjunta.


El bloque sudamericano, compuesto por 33 miembros, participará en una cumbre conjunta con la UE en Bruselas, a partir del 17 de julio. España había invitado inicialmente a Zelensky a asistir, pero la invitación fue "retirada" tras el "rechazo" de los líderes de la CELAC, informó Euractiv.


Previamente, la UE envió un borrador de una posible declaración conjunta que incluía el apoyo a Ucrania, el cambio climático y compromisos con la energía verde, la lucha contra la corrupción y otros destacados objetivos políticos de la UE. El martes, la CELAC envió una contrapropuesta de 21 páginas, de la que quedó “eliminada toda referencia a Ucrania”, manifestó un diplomático de la UE a Euractiv.


La contrapropuesta propone que la UE y la CELAC “aboguen por soluciones diplomáticas serias y constructivas al conflicto actual en Europa, por medios pacíficos que garanticen la soberanía y la seguridad de todos, así como la paz, la estabilidad y la seguridad regionales e internacionales”. (Euractiv)


La UE considera "crucial" que la declaración condene "la agresión de Rusia contra Ucrania" y que se refiera específicamente a la Carta de la ONU, la soberanía y la integridad territorial, dijo un diplomático no identificado. Bruselas también quería un compromiso explícito con la “plataforma de paz” de Zelensky, algo que la CELAC ha rechazado.


La mayoría de los países latinoamericanos han manifestado reiteradamente que no desean verse arrastrados a un conflicto que consideran fundamentalmente como un asunto europeo. Un diplomático de la CELAC declaró a Euractiv que la cumbre debe plantearse más allá del conflicto de Ucrania y abordar temas que son importantes para la región, incluido un pacto comercial estancado entre la UE y los miembros del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La CELAC también ha solicitado a los europeos reparaciones por los daños causados por la esclavitud.


Según un diplomático de la UE, la contrapropuesta de la CELAC muestra que "no estamos en la misma onda" y que "al parecer, quieren ser percibidos como socios iguales".


Los ministros de la UE tienen previsto reunirse el viernes para discutir la contrapropuesta y decidir cuánto están dispuestos a ceder, o si seguirán adelante con la cumbre sin un comunicado conjunto.



07 julio, 2023

LA GUERRA EN UCRANIA: UN COMPLETO DESASTRE PARA EEUU Y LA OTAN

 



OBSERVADORES CRÍTICOS – 07/07/2023

Fuente original Strategic Culture Foundation – 30/06/2023

Título original: Meanwhile in Other News… Ukraine Proxy War Is an Unmitigated Disaster for U.S./NATO

   Traducción: Obsevadores críticos


Habrá un infierno que pagar para los gobernantes estadounidenses y europeos que lo han apostado todo a su nefasta ambición de «derrota estratégica de Rusia».


La guerra por poderes de Ucrania contra Rusia se puede ver cada vez más como una derrota desastrosa para Estados Unidos y la OTAN. Ese resultado impactante debería ser noticia de primera plana a nivel mundial. En cambio, la maquinaria de propaganda de los medios occidentales está en pleno apogeo hablando de un intento fallido de sublevación en Rusia, que en una escala objetiva de eventos importantes es relativamente menor en comparación con el colosal escándalo de Estados Unidos y la OTAN.


Una contraofensiva ucraniana de un mes de duración no ha logrado hacer mella en las defensas rusas, a pesar de los miles de millones de dólares y euros en armamento suministrados al régimen de Kiev por el bloque de la OTAN. Es una calamidad y un escándalo verdaderamente asombrosos. La muerte y la destrucción totalmente innecesarias son obscenas, similares a las matanzas de la Primera Guerra Mundial perpetradas por insensibles generales y políticos de sillón.


Incluso los funcionarios occidentales y el corrupto régimen de Kiev, ávido de dinero, están admitiendo tímidamente que la tan cacareada contraofensiva, que durante meses había sido aclamada como un esperado mazazo contra las fuerzas rusas, es un fracaso. Han muerto miles de soldados ucranianos, así como fuerzas especiales de la OTAN encubiertas sobre el terreno. Cientos de tanques y vehículos de infantería han sido pulverizados por la superior potencia de fuego rusa.


Es una matanza y una orgía de chantaje bélico que las élites políticas estadounidenses y europeas, junto con sus sirvientes mediáticos, han promovido sin cesar.


Los gobernantes estadounidenses y europeos que lo han apostado todo a su nefasta ambición de «derrota estratégica de Rusia» (¡bajo el engañoso pretexto de «defender la democracia» en un régimen nazi!) pagarán un infierno.


Las consecuencias políticas para el presidente estadounidense Joe Biden harán que su debacle de la retirada de Afganistán en 2021 parezca un picnic, ya que las elecciones presidenciales se avecinan el año que viene.


En cuanto a la Unión Europea, cuyos dirigentes han seguido servilmente la locura de Washington en Ucrania, las repercusiones del caos económico y político socavarán fatalmente esta entidad ya tambaleante.


El tumulto provocado por el asunto Prigozhin en Rusia la semana pasada, en el que se produjo un intento de motín por parte del jefe de la empresa militar privada Wagner, llegó en un momento conveniente para EEUU y la UE. Distrajo momentáneamente del desastre sin paliativos que Washington y sus aliados de la OTAN han creado en Ucrania. Pero a medida que se disipe la farsa de Prigozhin, la atención se centrará, con razón, en el escándalo mucho mayor de la derrota dirigida por Occidente en Ucrania.


¿Quién responderá por las innumerables vidas perdidas, los millones de desplazados y las economías y medios de subsistencia estadounidenses y europeos sumidos en el caos? Todos los llamados líderes occidentales, así como los descarados medios de comunicación que propagandizan la guerra, son una galería de sinvergüenzas que enfrentarán un escrutinio implacable por parte de su público en su debido momento, cuando inevitablemente las consecuencias de sus acciones se hagan evidentes.


Sin embargo, resulta inquietante que, a corto plazo, los locos gobernantes de Washington y Europa no muestren ninguna conexión con la realidad ni den marcha atrás en su obsesión bélica.


Esta semana, el supuesto principal diplomático de la Unión Europea, Josep Borrell, propone convertir el llamado Fondo Europeo para la Paz del bloque en un «fondo de defensa de Ucrania». La UE ya ha comprometido más de 50.000 millones de euros del dinero de los contribuyentes para apuntalar el régimen neonazi de Kiev. Ahora, burócratas no elegidos como Borrell quieren convertir todo el propósito de la UE en un banquero de la guerra en Ucrania.


Esta semana, Dinamarca ha tomado la iniciativa, entre otros Estados europeos, de iniciar un programa de formación de pilotos para que los ucranianos y otros mercenarios de la OTAN puedan pilotar los aviones de combate F-16 de fabricación estadounidense.


También se dice que la Casa Blanca de Biden está a punto de firmar el suministro de misiles ATACMS de largo alcance a Ucrania, capaces de lanzar ataques contra territorio ruso. Biden ya ha quemado 150.000 millones de dólares de dinero público en el régimen corrupto de Kiev, cuyo ejército y armamento de la OTAN han sido arrasados. (Por supuesto, este es un negocio sumamente lucrativo y autoalimentado para el complejo militar-industrial de Estados Unidos y sus compinches políticos en Washington, incluyendo a Biden.).


En otras palabras, en lugar de recuperar la sobriedad ante la realidad de que la guerra por poderes dirigida por Estados Unidos en Ucrania contra Rusia está condenada al fracaso, el gobierno de Biden y sus lacayos europeos están redoblando la apuesta. Están atados por sus propias camisas de fuerza ideológicas, sus corruptos intereses personales, los beneficios a corto plazo de la guerra para las élites y la rusofobia.


Los líderes occidentales incluso están haciendo la retorcida deducción de que el fallido motín en Rusia es una razón más para que EEUU y la OTAN aumenten las armas al régimen de Kiev. Antony Blinken, el Secretario de Estado norteamericano, se regodeó esta semana de la supuesta oportunidad de infligir una derrota estratégica a Rusia. Semejante pensamiento es completamente delirante y demencialmente peligroso.


El conflicto de Ucrania podría terminar en poco tiempo. Nunca debería haber empezado. La solución para poner fin a la violencia es la misma que propugnó Moscú hace mucho tiempo: formular acuerdos geopolíticos de seguridad y, en particular, la neutralidad de Ucrania respecto a su ingreso en la OTAN.


Los gobernantes occidentales no han aprendido nada. Antes de la cumbre de la OTAN que se celebrará dentro de dos semanas en Vilna, los días 11 y 12 de julio, Gran Bretaña y otros países están pidiendo que se acelere la adhesión de Ucrania. Tal medida consolidaría el camino hacia la guerra total con Rusia.


Armar más a Ucrania y presionar para que se adhiera a la OTAN no es simplemente cavarse un agujero más profundo. Es empujar la situación hacia el abismo.


Vassily Nebenzia, embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, declaró esta semana ante el Consejo de Seguridad:


Para que esta guerra termine, los amos estadounidenses deben dar órdenes a sus vasallos. La ausencia de señales y órdenes de este tipo indica una sola cosa: Estados Unidos no tiene la necesidad ni el deseo de poner fin al conflicto, sino que tiene un apetito por su continuación y espera que Rusia sea derrotada, preferiblemente desde una perspectiva estratégica [según la interpretación de Estados Unidos]. Quiero decirles que eso no va a suceder.


El enviado ruso añadió esta sombría advertencia:


Al haberse alejado completamente de la realidad, Occidente está provocando deliberadamente un enfrentamiento directo entre potencias nucleares.


Existe una sensación premonitoria de que, en lugar de afrontar la responsabilidad por su némesis ucraniana, la élite occidental prefiere iniciar la Tercera Guerra Mundial.


Ésa es la constatación más condenable sobre la clase política occidental y su supuesta democracia liberal. Es una cábala fascista dispuesta a suicidar el mundo.


Hasta un punto indefinido, la formidable disuasión militar de Rusia puede mantener a raya al cártel occidental en sus delirios belicistas y, de esa manera, cada vez más exponer el sistema psicópata occidental por lo que realmente es. Sin embargo, para una transición histórica hacia un mundo más pacífico, la responsabilidad recae en la gente del Occidente para derribar su sistema belicista y exigir responsabilidades a sus líderes criminales. Si se puede evitar la Tercera Guerra Mundial en el proceso, eso sería positivo.



Tierra quemada de la OTAN en Ucrania — Tony Kevin

 



Consortium News – 05/07/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


La próxima Cumbre de la OTAN en Vilnius, el 11 y 12 de julio, parece infectada de ante mano por un extraño fatalismo político.


La esperanza de un progreso político en Vilnius, Lituania, hacia la paz en Ucrania, encabezada por los europeos del Este, cansados de la guerra, parece haberse desvanecido.


Existe una aceptación general en la OTAN de que las ofensivas de verano ucranianas, en Zaporizhie y ahora nuevamente en Bakhmut, no han logrado mellar las defensas rusas, pero han causado una horrible mortalidad en las filas ucranianas y una enorme destrucción del material bélico y equipos suministrados por Occidente.


En el proceso descrito por el escritor Raúl Ilargi Meijer como 'el suicidio asistido de la nación ucraniana por parte de la OTAN', Occidente parece contentarse con dejar que Zelensky siga sacrificando inútilmente a los cada vez más escasos ucranianos en edad militar.


La estrategia tácita de la OTAN parece ser la siguiente: sabemos que Rusia está ganando inevitablemente en Ucrania, pero antes de que tome el control del país, nosotros y nuestros representantes de Kiev nos aseguraremos de destruir la mayor cantidad posible de mano de obra y de más recursos de Ucrania.


La represa de Kakhovka ya no existe, y lo que queda de la planta de energía nuclear de Zaporizhie parece estar cada vez más en riesgo de sufrir un sabotaje ucraniano apoyado por Occidente. Estas dos grandes obras fueron antaño los ejes del potencial industrial y agrícola de Ucrania.


Cuando Rusia tome el control político sobre las arruinadas tierras de Ucrania, tras desechar las reclamaciones occidentales de propiedad de bienes ucranianos, se enfrentará a una enorme tarea de reconstrucción, trabajo comparable al que tuvo que afrontar la Unión Soviética en Ucrania tras la vengativa política de tierra quemada perpetrada en su retirada por las divisiones nazis en 1944-45.


Mientras tanto, Alemania, bajo el indolente liderazgo de Scholz, se está desindustrializando debido a la pérdida del gas ruso barato, pérdida propiciada por el sabotaje de los oleoductos del Báltico llevado a cabo por Estados Unidos. Los industriales alemanes se están llevando su capital, su capacidad de gestión y su propiedad intelectual a otra parte. Francia está dividida por serios disturbios. La UE está en la inopia y sin rumbo. Europa Occidental pierde precipitadamente influencia global.


En EEUU, sólo funciona el complejo militar-industrial-mediático. La infraestructura sigue deteriorándose. La desorientada clase media merma. Los demócratas son el partido del imperialismo liberal y los republicanos siguen divididos entre los belicistas y los nacionalistas trumpianos del “Estados Unidos primero”. A saber quién será el próximo presidente de los Estados Unidos y si él o ella podrá detener el creciente declive de los Estados Unidos.


La reputación de Rusia progresa sin cesar en lo que ahora se describe como la Mayoría Global (lo que solía ser el Sur Global). La cola de gobiernos que quieren unirse al BRICS y a la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) es cada vez más larga


La alianza estratégica Rusia-China es el eje de esta creciente, sólida y segura ideología multipolar que atrae la atención de los gobiernos serios de todo el mundo.


La tarea de Rusia es ganar en Ucrania, como lo está haciendo, pero sin destruir su reputación ante China y la Mayoría Global.


Rusia está bajando el telón que hace 320 años Pedro el Grande comenzó a alzar tratando de convertir a Rusia en miembro del Club Europeo-Anglófono. Rusia nunca volverá a confiar en Occidente.


La historia de la traición diplomática occidental durante los últimos 32 años, desde el fin del comunismo soviético en 1991, ha demostrado a los rusos que la agenda de EEUU-Reino Unido siempre consistió en mucho más que derrotar al comunismo: se trataba de expandir la hegemonía global estadounidense, dividir a Rusia y eliminarla como estado-civilización y competidor mundial.


Ahora hay suficientes evidencias para la Mayoría Global de que, tanto el golpe de estado propiciado por EEUU como las operaciones destinadas a controlar a Ucrania desde 2013, han estado, por encima de todo, cínicamente destinadas a debilitar y desestabilizar a Rusia. Recordando su propia y cruel historia de explotación colonial, la Mayoría Global se alegra de que esta empresa occidental esté fracasando.


De la próxima reunión de la OTAN en Vilnius no surgirán nuevos milagros salvadores para el condenado régimen de Kiev. Habrá, una vez más, mucha retórica trillada a cerca de seguir defendiendo a la democrática Ucrania.


Nadie, ni los oradores ni el público, se lo creerá.



06 julio, 2023

U.S. uses NATO as 'war machine' to maintain global hegemony — Pepe Escobar

 


Pepe Escobar, brazilian geopolitical analyst, has claimed that NATO has never been an organization that promotes peace and security, but instead acts as a 'war machine' that looks to maintain U.S. hegemony. Pepe Escobar made the assertion, in an interview with China Central Television (CCTV), that the conflict between Russia and Ukraine is not only between the two countries, but also an example of a war in which the United States has been exploiting and using NATO to weaken Russia and Europe, all the while seeking to maintain its global hegemony.






05 julio, 2023

DOCUMENTAL — OPERACIÓN UCRANIA: LOS ZOMBIS DE BANDERA

 

Fuente: fi-fi-ficción – 06/07/2023


https://www.youtube.com/watch?v=iFdb0gYig5U


Pedro Sánchez proclama ante el parlamento ucraniano la divisa nazi "Slava Ucrania"


Stepán Bandera y la Internacional Nazi


Octavio Fraga Guerra @CineReverso


I


"En la contemporaneidad, las estrategias de signo nazi se articulan —sin que se avisten poderosos obstáculos en sus recorridos— en los espacios sociales e institucionales de Europa y los EE.UU. Para materializar estas prácticas que les distingue, apelan a grupos intimidatorios explícitamente violentos o de corte represivo. Se materializan, como parte de una aritmética pensada para incidir en los escenarios sociales, sobre todo en atmósferas urbanas. Entroncan sus "ideas" en los estratos sociales y culturales vulnerables o fragmentados, accionando desde el paraban de lo "democrático". En no pocos países de esas regiones subrayan sus narrativas, secundados o acompañados por instituciones —legalmente reconocidas— enmascarados con los ropajes de actores que "respetan el estado de derecho". Para construir un "estado de gracia", apuestan por inocular un ideario al que deben someterse los otros, embestidos por toda una batería de empaques simbólicos.


En este mapa se desabotona, por una parte, la búsqueda del reconocimiento del ideario nazi y, por la otra, las características de su capital de signos. Estas dos variables entroncan directamente con la dominación del espacio social y la suma de acciones que desgranan toda una batería de trazas ideo-semióticas, que apuestan por inocular como legítimas.


"La dominación, incluso cuando se basa en la fuerza más cruda, la de las armas o el dinero, tiene siempre una dimensión simbólica, y los actos de sumisión, de obediencia, son actos de conocimiento y reconocimiento que, como tales, recurren a estructuras cognitivas susceptibles de ser aplicadas a todas las cosas del mundo y, en particular, a las estructuras sociales".


Los signos y su articulación en las sociedades son asuntos centrales para la comprensión del mundo contemporáneo. La reconfiguración de los diferentes campos sociales que habitan en la era global, se cristaliza con la aritmética de dominantes y dominados. La apuesta, por tanto, es conquistar lo que se considera "legítimo, sustantivo, valioso", según la lógica de todo un arsenal de acciones (gradual, creciente, calculado), que apunta a imponer los pilares de la ideología nazi, dispuesto a borrar toda voz discrepante que emerja contra ese "pensamiento" y a anular las tesis humanistas.


En los estratos ejecutores de la ideología nazi, se afina también la coerción. Esa violencia (suave, maquillada, despojada de actos intimidatorios) impacta sobre los estratos sociales con llana predisposición a ser influidos por sus narrativas. Se concreta, por lo general, en el proceso de formación y adquisición de conductas y capacidades (físicas, culturales, lingüísticas, sociales, etc.) en que se han desarrollado los receptores sociales.


Los sistemas-signos son instrumentos de conocimiento, pero también herramientas de dominación. Producen integraciones cognoscitivas y sociales articuladas, en un orden arbitrario. Están interconectados; son interdependientes. Solo en el campo teórico se pueden desgranar como capítulos visibles de un asunto complejo.


Este dibujo, hecho palabras, está rayado en la portada del filme documental Operación Ucrania. Los zombies de Bandera (Rusia, 2023), del cineasta Maxim Serguéyev. Es un texto cinematográfico de corte televisivo, urgido por la escritura de la impronta, resuelto con los encuadres que distinguen a la estética del video clip. Evoluciona, sobre esos cauces, por esa necesidad de articular contextos, circunstancias, antecedentes o claves pretéritas, y apuntar, sobre todo, a un lector prendido a las lecturas en móviles, donde el texto breve y la imagen digital, marcan la diferencia.


El signo central de este filme es Stepán Bandera, líder nacionalista ucraniano que apoyó a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial y dirigió la Organización de Nacionalistas Ucranianos…"


Completo aquí:


https://cinereverso.org/stepan-bandera-y-la-internacional-nazi-video/




04 julio, 2023

EL MITO DEL "PUNTO MUERTO" EN UCRANIA

 


Larry Johnson – 01/06/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


Muchos líderes en Occidente propician ahora la idea propagandística de un inevitable punto muerto en la guerra de Ucrania. En otras palabras, Ucrania luchará contra Rusia hasta detenerse en un "punto muerto". Bueno, esa es la delirante esperanza. No lo digo yo, mirad estos titulares recientes:


Estados Unidos debe planificar un punto muerto en Ucrania (New York Magazine)


Ucrania intenta poner fin al estancamiento de la guerra en lo que podría ser... (AP News)


Opinión | Ucrania debe aprovechar la oportunidad de Wagner... (The Washington Post)


¿Tregua o un maldito punto muerto? Todo depende de la primavera en Ucrania... (The Guardian)


¿En qué planeta habitan estas personas? Un punto muerto significa que cada lado, es decir, Ucrania y Rusia, están igualados y que no disfrutan de ninguna ventaja táctica o estratégica sobre el otro. Este simplemente no es el caso de la "Operación Militar Especial" en curso. ¿Recuerdas cómo Rusia se estaba quedando sin misiles? Las factorías de "expertos" occidentales han estado repitiendo ese mantra desde abril de 2022. Pero la realidad es tozuda:


Según un artículo reciente del CSIS (Center for Strategic and International Studies), la implacable campaña de ataques de Rusia en 2023 ha dejado una cosa muy clara: la noción de que Rusia eventualmente agotaría su suministro de misiles no es realista. A pesar de enfrentar sanciones y controles de exportación, es muy probable que Rusia continúe fabricando o adquiriendo lo necesario para un ataque de largo alcance que cause un daño significativo a Ucrania.


https://t.me/Zornkrieger/40193


Rusia dispone de una gran ventaja en lo que se refiere a tanques, artillería, proyectiles de artillería, aviones de combate, helicópteros, vehículos blindados, artillería móvil, guerra electrónica, buques, misiles de crucero y misiles hipersónicos. Ah, sí, casi lo olvido: en comparación con Ucrania y en lo que se refiere a personal, Rusia también tiene una ventaja de, al menos, diez a uno.


Pero eso no es todo. Las instalaciones militares rusas de entrenamiento para nuevos reclutas están intactas y en funcionamiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Ucrania, por otro lado, está reclutando por la fuerza nuevas "tropas" que están siendo enviadas a otros países y quedando sujetas a programas de entrenamiento más cortos. La economía de Rusia es fuerte y su base industrial, si exceptuamos a China, es la más grande del mundo. En otras palabras, Rusia puede producir todo cuanto necesita para sostener sus operaciones de combate en Ucrania.


Ucrania, por el contrario, depende totalmente de la generosidad de los Estados Unidos y los países de la OTAN. Sin el dinero occidental y el suministro continuo de armas, Ucrania no puede sostener operaciones de combate por más de dos semanas. ¿Es eso un punto muerto?


La OTAN está en la misma posición que el Capitán Smith del Titanic tras ser golpeado por un iceberg. Trata de mantener a flote un barco que se hunde, pero el daño estructural es demasiado grave. La desesperación se está apoderando de la organización y hay señales inquietantes de que Ucrania intentará fabricar un incidente en la planta nuclear de Zaporiyia con la esperanza de que ello sea motivo para la activación del artículo 5 de la OTAN y que esta entre con sus tropas en el combate:



Un avión especial WC-135R Constant Phoenix de la Fuerza Aérea de los EEUU se desplegó el 30 de junio en la base aérea de Chania en Creta. Es desde esta base que los UAV de reconocimiento RQ-4B Global Hawk y los aviones RC-135W Rivet Joint sobrevuelan la región del Mar Negro.


El WC-135R está diseñado para recopilar información sobre emisiones radiactivas y controlar las pruebas nucleares.


La rarísima visita de una junta especial puede estar relacionada con la preparación de una catástrofe nuclear por parte de Kiev en la planta nuclear de Zaporiyia.


Si bien no hay que descartar la amenaza ucraniana de ocasionar un desastre nuclear, creo que Rusia ha tomado las medidas necesarias para reforzar las defensas en Zaporiyia. La próxima reunión de la OTAN en Vilnius (12 y 13 de julio) será enconada. Polonia sigue criticando a Alemania por el pago de reparaciones de la SGM. Francia arde y aumenta la agitación política. Y Turquía está furiosa con Suecia por la reciente quema pública del Corán ante la pasividad de la policía. La OTAN dista de estar unida y no hay evidencia de un mayor consenso para proporcionar más dinero y armas a Ucrania. Hungría, por ejemplo, está pidiendo el cese de todo envío a Ucrania.


El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aunque expresó simpatía por su vecino, se resistió a aprobar la crucial ayuda de la Unión Europea a Ucrania para combatir a Rusia.


En una entrevista de Bloomberg en el Foro Económico de Qatar, Orban argumentó que el esfuerzo militar de Ucrania está condenado al fracaso y que enviar más ayuda solo conducirá a más muertes.


"Es emocionalmente trágico, nuestros corazones están con los ucranianos" –manifestó Orban, de 59 años, al editor en jefe de Bloomberg, John Micklethwait, el martes– "Pero hablo como político que debe salvar vidas".


"No hay posibilidad de ganar esta guerra", agregó.


No veo yo caso plausible de punto muerto, pero sí la más que probable debacle de Ucrania.



03 julio, 2023

Estados Unidos acaba de destruir un gran imperio – Michael Hudson

 


The Unz Review – 01/06/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


Heródoto (Historia, Libro 1.53) relata la historia de Creso, rey de Lidia (585-546 aC), situada en lo que en el presente es el oeste de Turquía y la costa jónica del Mediterráneo. Creso conquistó Éfeso, Mileto y los reinos vecinos de habla griega, obteniendo tributos y botín que lo convirtieron en uno de los gobernantes más ricos de su tiempo. Pero estas victorias y riquezas lo condujeron a la prepotencia y la arrogancia. Creso volvió su mirada hacia el este con la ambición de conquistar Persia, gobernada por Ciro el Grande.


Habiendo donado al cosmopolita Templo de Delfos generosa cantidad de plata y oro, Creso preguntó a su Oráculo si tendría éxito en la conquista que había planeado. La sacerdotisa Pitia respondió: "Si vas a la guerra contra Persia, destruirás un gran imperio".


Así pues, Creso se dispuso a atacar a Persia (547 a.C.) En su marcha hacia el este atacó a Frigia, estado vasallo de Persia. Entonces Ciro montó una Operación Militar Especial para hacer retroceder a Creso, derrotando a su ejército, capturándolo y aprovechando la oportunidad para apoderarse del oro de Lidia e introducir su propia moneda de oro persa. Ciertamente, Creso destruyó un gran imperio: el suyo propio.


Trasladémonos rápidamente a la actual campaña, mediante la cual la administración Biden pretende extender el poder militar estadounidense a Rusia y después a China. Al igual que Creso al antiguo oráculo, el presidente Biden solicitó análogo consejo al oráculo actual: la CIA y sus grupos de expertos aliados. Estos, en lugar de advertir contra los peligros de la arrogancia, alentaron el sueño neoconservador de que atacar a Rusia y China consolidaría el control estadounidense de la economía mundial, logrando así el fin de la historia.


Habiendo organizado un golpe de estado en Ucrania, en 2014, Estados Unidos envió su ejército delegado de la OTAN hacia el este, entregando armas a Ucrania para que librara una guerra étnica contra su población de habla rusa y convertir la base naval rusa de Crimea en una fortaleza de la OTAN. Esta ambición, al mismo nivel de Creso, tenía como objetivo conducir a Rusia al combate y agotar su poder defensivo, arruinando su economía en el proceso y destruyendo su capacidad de brindar apoyo militar a China y a otros países, señalados por buscar la independencia como alternativa a la hegemonía de EEUU.


Tras ocho años de provocación, se preparó un nuevo ataque militar contra los ucranianos de habla rusa, un ejército listo para avanzar hacia la frontera rusa en febrero de 2022. A fin de proteger a sus hermanos de habla rusa de una mayor violencia étnica, Rusia puso en marcha su propia Operación Militar Especial. De inmediato, Estados Unidos y sus aliados de la OTAN se apoderaron de las reservas de divisas extranjeras de Rusia depositadas en Europa y América del Norte, y exigieron a todos los países que impusieran sanciones contra la importación de energía y cereales rusos, con la esperanza de que esto condujera al derrumbe del rublo. El 'Délfico' Departamento de Estado confiaba en que esto provocaría la rebelión de los consumidores rusos que finalmente derrocarían al gobierno de Vladimir Putin, lo que a su vez permitiría la injerencia de Estados Unidos en Rusia a fin de establecer una oligarquía clientelar como la que ya había fomentado en la década de 1990 bajo el presidente Yeltsin.


Un subproducto de esta confrontación con Rusia ha sido asegurar el control de Estados Unidos sobre sus satélites de Europa occidental. El objetivo de esta manipulación urdida en el seno de la OTAN era impedir el sueño de Europa de beneficiarse de unas relaciones, comerciales y financieras, más estrechas con Rusia mediante el intercambio de sus manufacturas industriales por materias primas rusas. Estados Unidos saboteó dicha perspectiva al volar los gasoductos Nord Stream, cortando el acceso de Alemania y otros países al gas ruso a bajo precio. Eso hizo que la principal economía de Europa dependiera del gas natural licuado (GNL) de EEUU, mucho más caro.


Además de tener que subvencionar el gas doméstico europeo para evitar una insolvencia generalizada, una gran proporción de los tanques Leopard de Alemania, los misiles Patriot de EEUU y otras "maravillosas armas" de la OTAN están siendo destruidas en el combate contra el ejército ruso. Ha quedado claro que la estrategia de EEUU no es simplemente "luchar hasta el último ucraniano", sino luchar hasta que el último tanque, misil y demás armas en los depósitos de la OTAN sean eliminados.


Se esperaba que este agotamiento del armamento de la OTAN creara un vasto mercado de reemplazo para enriquecimiento del complejo militar-industrial de Estados Unidos, a cuyos clientes de la OTAN se les exige que aumenten su gasto militar un 3 e incluso un 4 por ciento del PIB. Pero el flojo desempeño de las armas estadounidenses y alemanas en el campo de batalla ucraniano puede haber arruinado esta quimérica aspiración. Mientras, las economías europeas se hunden en la depresión. Con la economía industrial de Alemania debilitada por la ruptura de su comercio con Rusia, el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, manifestó al periódico Die Welt, el 16 de junio de 2023, que su país no puede permitirse aportar más dinero al presupuesto de la Unión Europea, de la que durante mucho tiempo fue el mayor contribuyente.


Sin las exportaciones alemanas que respalden el tipo de cambio del euro, la moneda se verá presionada frente al dólar a medida que Europa compre GNL y la OTAN reponga sus existencias de armas agotadas, comprando nuevas armas a Estados Unidos. Un tipo de cambio más bajo exprimirá el poder adquisitivo de la mano de obra europea, mientras que la reducción del gasto social, destinada a pagar el rearme y proporcionar subsidios al gas, está hundiendo al continente en una depresión.


Una reacción nacionalista contra el dominio de EEUU está emergiendo en todos los ámbitos la política europea y, en lugar de su control sobre Europa, EEUU puede terminar perdiendo, no sólo el control de Europa sino, lo que es más importante, el de todo el Sur Global. En lugar de convertir el “rublo en escombros”, tal como prometió el presidente Biden, la balanza comercial de Rusia se ha disparado y sus fondos de oro han aumentado. También lo han hecho los fondos de oro de otros países cuyos gobiernos ahora tratan de desdolarizar sus economías.


Es la diplomacia estadounidense la que está sacando a Eurasia y al Sur Global de su propia órbita imperial. La arrogante vehemencia de Estados Unidos por el unipolar dominio mundial, un dominio que sólo desde adentro podría haberse desmantelado tan rápidamente. La administración Biden-Blinken-Nuland ha hecho lo que ni Vladimir Putin ni el presidente chino Xi habrían esperado poder lograr en tan poco tiempo. Ninguno de los dos estaba preparado para arrojar el guante y propiciar una alternativa al orden mundial centrado en Estados Unidos. Pero las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Rusia, Irán, Venezuela y China han tenido el efecto de barreras arancelarias protectoras, reforzando la autosuficiencia de lo que el diplomático de la UE, Josep Borrell, llama la “jungla” situada fuera del “jardín” de Estados Unidos y la OTAN.


Aunque el Sur Global y otros países han venido quejándose del dominio estadounidense desde la Conferencia de Bandung de las Naciones No Alineadas, en 1955, han carecido de una masa crítica para crear una alternativa viable. Pero ahora su atención se ha centrado en la confiscación por parte de Estados Unidos de las reservas oficiales de dólares de Rusia en los países de la OTAN. Eso ha puesto en duda la idea del dólar como vehículo seguro para guardar ahorros internacionales. La incautación anterior por parte del Banco de Inglaterra de las reservas de oro de Venezuela, retenidas en Londres, con la promesa de donarlas a cualquier opositor no electo designado por EEUU contra el actual gobierno venezolano, muestra cómo la libra esterlina, el euro y el dólar se han convertido en armas. Por cierto, ¿qué pasó con las reservas de oro de Libia?


Los diplomáticos estadounidenses evitan pensar en este escenario. Confían en la única ventaja que ofrece Estados Unidos. Puede abstenerse de bombardearlos, de organizar una revolución de color y “pinochetarlos” mediante el Fondo Nacional para la Democracia, o instalar un nuevo “Yeltsin” que entregue la economía a una oligarquía cliente.


Pero abstenerse de tal comportamiento es todo lo que Estados Unidos puede ofrecer. Ha desindustrializado su propia economía, y su idea de inversión extranjera es forjar monopolios rentistas mediante la concentración de monopolios tecnológicos y el control del comercio de petróleo y cereales en sus manos, como si esto fuera eficiencia económica, y no un mero sistema rentista.


Lo que ha ocurrido es un cambio en la conciencia. Estamos viendo a la Mayoría Global tratando de crear una opción, independiente y pacíficamente negociada, sobre el tipo de orden internacional que se quiere. El objetivo no es simplemente propiciar alternativas al uso del dólar, sino un conjunto completamente nuevo de alternativas institucionales al FMI y al Banco Mundial, al sistema de compensación bancaria SWIFT, a la Corte Penal Internacional y a toda la gama de instituciones que los diplomáticos estadounidenses han secuestrado a las Naciones Unidas.


El resultado tendrá un alcance civilizatorio. No estamos ante el Fin de la Historia, sino ante una nueva alternativa al capitalismo financiero neoliberal centrado en EEUU y su economía basura de privatización, guerra contra la clase trabajadora y la idea de que el dinero y el crédito deben privatizarse y estar en manos de una reducida clase financiera, en lugar de ser un servicio público destinado a financiar las necesidades económicas y a mejorar el nivel de vida de la población.


La ironía es que el papel histórico de Estados Unidos –en su afán de encerrar al mundo en un sistema imperial antitético, conquistando Rusia en las llanuras de Ucrania y tratando de aislar la tecnología China, en un intento de preservar el monopolio estadounidense– haya sido el de propiciar los grandes catalizadores que finalmente han empujado a la mayoría global en la dirección opuesta.