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05 octubre, 2025

BÉLICOS ASPAVIENTOS IMPERIALISTAS

 


Fragmentos extraídos de La sed de conflicto de la Eurocamarilla se convierte en lujuria insaciable

SIMPLICIUS – 03/09/2025


Europa celebra su cumbre de la Comunidad Política Europea en Copenhague, donde los gritos de guerra han proliferado más fuertes que nunca, en medio de una enorme militarización y una retórica tremendamente belicosa, que ha sido el tema aquí durante las últimas semanas.


A donde quiera que uno mire, la manía bélica y la confrontación son titulares las 24 horas del día, los 7 días de la semana, cambiando lo de "si sangra, vende" y convirtiendo en última moda periodística el "cuanto más guerra, mejor".


El incremento de la frenética actividad de todos los títeres de la OTAN, e incluso de los extíteres, revela cuánto de la vida y el futuro de sus ciudadanos están dispuestos a sacrificar por su sanguinario objetivo ancestral de destruir a Rusia. Jens Stoltenberg, quien ahora ha sido reciclado a través de esa puerta giratoria globalista en constante movimiento hasta convertirse en Ministro de Finanzas de Noruega, dice lo siguiente sobre las preocupaciones presupuestarias de su país:




"Me complace que muchos aliados de la OTAN hayan intensificado su apoyo a los valientes ucranianos. Yo, como el Ministro de Defensa, sé que mil millones para la defensa del país significan mil millones menos para atención médica, educación e infraestructura. Pero recordemos que el precio más alto es permitir que Putin gane. Así pues, tenemos que asumir los costos y pagar por la paz. Me alegra que podamos reunirnos aquí, debatir desafíos, encontrar puntos en común y soluciones. Honremos al General Pulatsky no sólo con palabras, sino también con acciones: con una defensa confiable, apoyo a Ucrania y defensa de la democracia".


Por su parte, Donald Tusk ha declarado que, aun siendo fuerte, lo único que le falta a Europa, en comparación con Rusia, es la mentalidad de su pueblo, en resumen, la voluntad de luchar:


Donald Tusk intentando vender a Maia Sandu, presidenta de Moldavia, la importancia de pertenecer al corrupto club NATO-Occidental. 


"Y la tercera ilusión, también muy bien preparada por la propaganda de Putin, es que no somos capaces de ganar esta guerra. Que es imposible para Ucrania y para todos nosotros ganar esta guerra. Eso es absurdo. La única ventaja, la ventaja rusa, la única, es la mentalidad. Somos mucho más grandes que ellos. Como sabéis, en dos años el PIB de Polonia será comparable al de Rusia. En dos años. Económicamente no podrán con nosotros. Nuestra población [UE] es de casi 500 millones. Con el Reino Unido, tenemos 500 millones contra 150. Somos más ricos y tecnológicamente mejor preparados. La única ventaja de los rusos está aquí [señala su cabeza] y aquí [señala su corazón]. Quiero decir, están listos para luchar. Están dispuestos a sacrificar algo. Están dispuestos a sufrir. Y la ventaja psicológica, que es por lo que nosotros no estamos tan... tan... OK, no tan suficientemente decididos, no tan suficientemente determinados. Y esa es la razón por la que el ejemplo de Moldavia es tan importante, no sólo simbólicamente, sino en la práctica. Si estas bastante decidido, puedes ganar".


Tusk continúa utilizando, de manera risible, el obsoleto e irrelevante PIB nominal para hacer la afirmación, asombrosamente ignorante, de que el tamaño de la economía de Polonia pronto igualará (y presumiblemente eclipsará) a la de Rusia.


No tiene ni idea de que cuanto más aleja Occidente a Rusia del dólar y del sistema occidental en general, menos importa en realidad el PIB nominal medido en dólares.


Pero tiene razón en algo que es, con mucho, el aspecto más ignorado de la guerra moderna y la clave para ganarla: la integridad cultural de un pueblo. Europa y Estados Unidos se están desintegrando.


Putin afirma que Rusia está luchando contra todo el bloque de la OTAN, así pues cabe preguntarse: si, como dicen, Rusia es un “tigre de papel”, ¿en convierte eso a la OTAN?


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13 julio, 2024

Somos la OTAN y vamos a por ti – Pepe Escobar

 



Kolozeg.org – 12/07/2024


El saliente tarugo epiléptico de madera noruega que se hace pasar por Secretario General de la OTAN ofreció una gran actuación.


Somos el mundo. Somos el pueblo. Somos la OTAN. Y vamos a por ti, dondequiera que estés, lo quieras o no.


Llamémoslo la última versión popular del “orden internacional basado en reglas”, debidamente bautizado en el 75º aniversario de la OTAN en Washington.


Bueno, la Mayoría Global ya había sido advertida, pero los cerebros bajo el tecnofeudalismo tienden a quedar reducidos a papilla.


Por tanto, conviene hacer un pequeño recordatorio, que ya se había indicado en el primer párrafo de la Declaración conjunta sobre la cooperación entre la UE y la OTAN, publicada el 9 de enero de 2023:


“Movilizaremos aún más el conjunto de instrumentos a nuestra disposición, ya sean políticos, económicos o militares (la cursiva es mía), para perseguir nuestros objetivos comunes en beneficio de nuestros mil millones de ciudadanos”.


Corrección: apenas un millón, porción de la plutocracia del 0,1%. Desde luego, no mil millones.


Pasamos a la Declaración de la Cumbre de la OTAN de 2024, obviamente redactada, con mediocridad estelar, por los estadounidenses, con el debido asentimiento de los otros 31 miembros vasallos.


Así pues, aquí está la principal trilogía “estratégica” de la OTAN para 2024:


1. Decenas de miles de millones de dólares adicionales en “asistencia” al nuevo y desastroso país de Ucrania; la abrumadora mayoría de estos fondos se destinarán al complejo industrial y militar de lavado de dinero.

2. Imposición forzosa de gastos militares adicionales a todos los miembros.

3. Masiva exageración de la “amenaza china”.


En cuanto a la canción principal del programa NATO 75, en realidad hay dos. Además de “Amenaza China” (créditos finales), la otra (créditos iniciales) es “Ucrania Libre”. La letra dice algo así: Parece que estamos en guerra contra Rusia en Ucrania, pero no se dejen engañar: la OTAN no participa en la guerra.


Bueno, incluso están montando una oficina de la OTAN en Kiev, pero eso es sólo para coordinar la producción de una serie bélica de Netflix.


Esos autoritarios malignos


El saliente epiléptico tarugo de madera noruego, que se hizo pasar por Secretario General de la OTAN –antes de la llegada de su sustituto holandés Gouda–, ofreció una actuación espectacular. Entre sus momentos más destacados se encuentra su feroz denuncia de “la creciente alianza entre Rusia y sus amigos autoritarios en Asia”, como “los líderes autoritarios de Irán, Corea del Norte y China”. Estas entidades malignas “quieren que la OTAN fracase”, por lo que hay mucho trabajo por hacer “con nuestros amigos en el Indo-Pacífico”.


El término “Indo-Pacífico” es una invención burda de “orden internacional basado en reglas”. Nadie en Asia, en ningún lugar, lo ha usado jamás; todo el mundo se refiere a Asia-Pacífico.


En la declaración conjunta se acusa directamente a China de fomentar la “agresión” rusa en Ucrania: Pekín es descrito como un “facilitador decisivo” del “esfuerzo bélico” del Kremlin. Los guionistas de la OTAN incluso amenazan directamente a China: China “no puede permitir la mayor guerra en Europa en la historia reciente sin que esto afecte negativamente a sus intereses y reputación”.


Para contrarrestar tal malignidad, la OTAN ampliará sus “alianzas” con los estados del “Indo-Pacífico”.


Incluso antes de la declaración de la cumbre, el Global Times ya estaba perdiendo la calma con todas estas tonterías: “Según la propaganda de los EEUU y la OTAN, parece ser que China se ha convertido en la 'clave' para la supervivencia de Europa, controlando el destino del conflicto entre Rusia y Ucrania como una 'potencia decisiva'”.


El grosero festival retórico desplegado en Washington definitivamente no hará mella en Beijing: el Hegemón sólo quiere “penetrar más profundamente a Asia, tratando de establecer una ‘OTAN Asia-Pacífico’ a fin de implementar la ‘Estrategia Indo-Pacífica’ de Estados Unidos”.


El Sudeste Asiático, a través de canales diplomáticos, está básicamente de acuerdo: con la excepción de los descarriados filipinos, comprados y pagados, nadie en Asia-Pacífico quiere una turbulencia tan grave como la que la OTAN ha desatado en Europa.


Zhou Bo, avezado investigador del Centro de Seguridad y Estrategia Internacional de la Universidad de Tsinghua y oficial retirado del EPL, también desestimó las maquinaciones del Indo-Pacífico, incluso antes de la cumbre: tuvimos un excelente intercambio al respecto a fines del año pasado en el Foro de Astaná, en Kazajstán.


Pase lo que pase, el Excepcionalismo seguirá funcionando a toda maquina. La OTAN y Japón han acordado establecer una línea de “información de seguridad extremadamente confidencial” las 24 horas del día. Así pues, cuenten con el dócil Primer Ministro japonés Fumio Kishida para realzar el “papel central” de Japón en la construcción de una OTAN asiática.


Todo el que tenga un poco de cerebro, desde Urumqi hasta Bangalore, sabe que el lema de los excepcionalistas en toda Asia es “hoy Ucrania, mañana Taiwán”. La absoluta mayoría de la ASEAN (y esperemos que la India) no caerá en esa trampa.


Lo que está claro es que el circo OTAN-75 aniversario no tiene ni idea de lo que ocurrió en la reciente cumbre de la OCS en Astaná, especialmente cuando se trata de la OCS, que ahora se posiciona como nodo clave para lograr un nuevo acuerdo de seguridad colectiva a nivel de Eurasia.


En cuanto a Ucrania, una vez más Medvedev Unplugged, con estilo inimitable, expuso la posición rusa:


“La Declaración de la Cumbre de Washington del 10 de julio menciona “el camino irreversible de Ucrania” hacia la OTAN. Para Rusia, dos posibles formas al final de ese camino son aceptables: o Ucrania desaparece, o la OTAN desaparece. O mejor aún, ambas cosas.”


Al mismo tiempo, China está realizando ejercicios militares en Bielorrusia, apenas unos días después de que Minsk se convirtiera oficialmente en miembro de la OCS. Traducción: olvidémonos de la “expansión” de la OTAN a Asia, cuando Pekín ya está dejando en claro que está muy presente en el supuesto “patio trasero” de la OTAN.


Una declaración de guerra contra Eurasia


Michael Hudson ha recordado una vez más a cuantos tienen una pizca de cerebro, que el espectáculo belicista de la OTAN no tiene nada que ver con el internacionalismo pacífico. Se trata más bien de “una alianza militar unipolar estadounidense que conduce a la agresión militar y las sanciones económicas para aislar a Rusia y China. O, más concretamente, para aislar a los aliados europeos y otros de su antiguo comercio e inversión con Rusia y China, haciendo que esos aliados sean más dependientes de Estados Unidos”.


La declaración de la OTAN de 2024 es en realidad una renovada declaración de guerra, híbrida o de cualquier otro tipo, contra Eurasia, así como contra Afro-Eurasia (sí, hay promesas de “alianzas” progresando en todas partes, desde África hasta Oriente Medio).


El proceso de integración de Eurasia tiene que ver con la integración geoeconómica, que incluye, fundamentalmente, corredores de transporte que conectan, entre otras latitudes, el norte de Europa con Asia occidental.


Para el Hegemón, ésta es la peor pesadilla: la integración de Eurasia alejando a Europa occidental de Estados Unidos e impidiendo ese eterno sueño húmedo: la colonización de Rusia.


Así pues, sólo se podría aplicar el plan A con absoluta brutalidad: Washington –literalmente– bombardeó la integración ruso-alemana (Nord Stream 1 y 2, y más) y convirtió las tierras vasallas de los asustados y desconcertados europeos en un lugar potencialmente muy peligroso, justo al lado de una frenética Guerra Caliente.


Así pues, una vez más, volvamos a ese primer párrafo del comunicado conjunto UE-OTAN de enero de 2023. Eso es lo que afrontamos hoy, tal como se refleja en el título de mi último libro, Eurasia v. NATOstan: La OTAN –en teoría– está totalmente movilizada, en términos militares, políticos y económicos, para luchar contra cualquier fuerza de la Mayoría Global que pueda desestabilizar la Hegemonía Imperial.


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10 julio, 2023

Jens Stoltenberg, arcángel de la muerte — Loam

 

 "No somos sólo receptores pasivos que absorben un flujo de imágenes e información. La percepción implica organizar los estímulos y los datos en unidades comprensibles. En una palabra, la percepción es en sí misma un acto de edición selectiva".

Michael Parenti




Jens Stoltenberg, máximo representante en Europa del lucrativo complejo industrial militar de EEUU. Siniestro personaje, trepa sin escrúpulos... y Secretario General de la OTAN, garito del crimen organizado, originalmente erigido para combatir "la amenaza comunista", sojuzgar a los pueblos opuestos al imperialismo yanqui y saquear sus recursos mediante la extorsión, los cambios de régimen y la guerra. Stoltenberg es un funcionario de Washington al servicio de la imperialista, belicosa e insaciable oligarquía angloamericana y sus lacayunas filiales europeas, canadienses y australes, como la misma organización que preside. Un taimado charlatán con licencia para chantajear y si es preciso masacrar, apoyado por el gran capital y sus extensas y bien nutridas redes mediáticas de propaganda y desinformación.


En las siguientes fotos, Stoltenberg aparece junto a presidentes, primeros ministros y reyezuelos de las diversas sectas "aliadas" que conforman la vieja clase dominante del occidente imperialista. En dichas fotos podemos ver reflejada la pleitesía con que es reiteradamente agasajado por sus encumbrados interlocutores, sabedores del papel fundamental de la OTAN en la defensa del statu quo. No hay maquillaje que pueda ocultar la reveladora semántica gráfica expuesta al escrutinio de la mirada avisada.


(Pinchar las imágenes para aumentarlas) 


Aquí le vemos (pareciera que el PM es él) con tres consecutivos PM's británicos: David Cameron, impulsor del 'BREXIT', el histriónico Boris Johnson y el millonario Rishi Sunak, los dos últimos fervientes impulsores de la guerra y socios del mamporrero Zelensky, el neonazi ucraniano y actor corrupto que finge presidir Ucrania disfrazado de soldado. Presidentes y ministros pasan, pero el capo de la OTAN permanece, es la acerada garra derecha del imperio en su colonia europea.


1. Con Andrzej Duda, presidente de Polonia y belicoso rusófobo. 2. Con Justin Trudeau, narcisista totalitario y primer ministro de Canadá. 3. Con Milo Đukanović, presidente de Montenegro e impulsor de la separación de su país de la federación con Serbia.


1. Con Barak Obama, embaucador y uno de los más sanguinarios presidentes paridos por el imperio yanqui. 2. Con Pedro Sánchez, alias  'Slava Ucrania', partidario también –como su jefe, el decrépito inquilino de la Casa Blanca– de la guerra "hasta el último ucraniano", acérrimo defensor de la OTAN y organizador de su último aquelarre en Madrid (añadiendo lianas al árbol de su currículo). 3. Con Mariano Rajoy "mucho español", anterior presidente de España y del megacorrupto Partido Popular.


1. Con Felipe VI, jefe de estado no electo y rey por la gracia de un dictador... y de la CIA. 2. Con Sanna Marin, primera ministra de Finlandia, otanista partidaria de liquidar la larga y fructífera neutralidad de su país para unir su suerte a la del decadente imperio. 3. Con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, (¿quién coño es este tío?) y la delirante presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ambos demócratas democráticamente no electos. Sólo los iniciados (ley y trampa) saben en qué consisten esos dos burocráticos mamotretos, cuales son sus verdaderos fines y cómo y para quienes funcionan realmente. Una cosa es segura, demostrada y palpable, como se puede apreciar en la tercera foto: la OTAN está por encima de ambos.


Con Mike Pompeo, autor de la siguiente confesión pública: "Yo era director de la CIA. Mentimos, engañamos y robamos", durante una conferencia en la Universidad A&M de Texas.



Jens Stoltenberg no congeniaba con Donald Trump, menos propenso a seguir aumentando el ya desorbitado gasto militar, abiertamente crítico con el complejo industrial militar y con la OTAN, y opuesto a alimentar la guerra en Ucrania. Cuestiones todas de extrema fricción que terminaron incinerando la presidencia del expresidente Trump en lo que probablemente fue un golpe electoral.


Pero volvieron los "buenos tiempos" de la mano de Joe Biden y su equipo de terroristas dispuestos a todo con tal de imponer su voluntad a políticos y países desobedientes o levantiscos y de paso hacerse con unos cuantos billoncejos. Stoltenberg volvía a estar exultante.



Con Joe Biden ("Hay que bombardear todos los puentes y carreteras de Yugoslavia") y su belicoso equipo neoconservador y rusófobo, la cosa cambió radicalmente para Stoltenberg. Alcón él mismo, encajó perfectamente en la agresiva política de la Casa Blanca, política ya abiertamente terrorista aplicada no sólo contra Rusia, sino contra sus propios "aliados" europeos. Es decir, contra la población europea, pues no hay que olvidar que la OTAN, aparato militar de la clase dominante, sólo es una organización defensiva cuando de lo que se trata es de defender son los intereses de la oligarquía capitalista de ambos lados del Atlántico.


Su actitud hacia Lloyd Austin, con quien aparece en esta fotografía, es distinta. Ahora no está ante esas marionetas de la Unión Europea a las que, sabedor del poder que Washington le otorga, mangonea a capricho. Ahora está ante uno de sus verdaderos jefes en cuya aviesa mirada tintinea el dinero y el poder. Austin, general de cuatro estrellas y secretario de defensa de EEUU, tras retirarse de las fuerzas armadas se unió a la junta directiva de Raytheon Technologies, una de las principales multinacionales de la industria militar aeroespacial del mundo que "fabrica motores de aeronaves, aviónica, aeroestructuras, ciberseguridad, misiles guiados, sistemas de defensa aérea, satélites y drones. La empresa también es un gran contratista militar y obtiene una parte significativa de sus ingresos del gobierno de EEUU". Si es cierto que los intereses de la UE han sido supeditados a los de EEUU, los de la OTAN, a su vez, están supeditados a los del descomunal entramado multinacional de la industria bélica estadounidense, incluidas sus descomunales flotas y sus más de 800 bases militares esclafadas por todo el mundo.


Enero, 2022. Rusia participa en negociaciones de paz que la OTAN, con Stoltenberg al frente, aprovecha para ganar tiempo y armar a Ucrania. La voracidad del Complejo Militar Industrial de EEUU y sus criminales beneficiarios no tiene más límite que su derrota militar. China lo sabe y se prepara.


Y hablando de armas. EEUU va enviar bombas de racimo a Ucrania. Más de 130 países firmaron la eliminación de las mismas de sus arsenales. Estados Unidos no, claro. ¿Y qué dice Stoltenberg al respecto? Pues qué va a decir, lo que Washington ordene.


Las bombas de racimo se arrojaron en abundancia sobre Yugoslavia, tal y como pedía a gritos Joe Biden, deshumanizada piltrafa y abyecto criminal de guerra. Como su lugarteniente de la OTAN.



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