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03 julio, 2025

Comercio y genocidio: Informe ONU vincula empresas occidentales con crímenes de guerra israelíes

 

The Palestine Chronicle – 02/07/2025



La Relatora Especial de la ONU, Francesca Albanese, concluye su informe con un imperativo jurídico y moral: las empresas deben retirarse de cualquier compromiso con el ejército israelí.


Un nuevo y contundente informe, presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU por Francesca Albanese, Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, está suscitando una dura condena, no sólo de Israel sino también de los Estados Unidos.


Titulado "De la economía de ocupación a la economía de genocidio", el informe supone una dura crítica a la participación corporativa en la empresa colonial de asentamiento de Israel y su actual guerra genocida en Gaza, acusando a las empresas privadas y vinculadas al Estado de facilitar el apartheid, los crímenes de guerra y el genocidio.


En una respuesta inusualmente agresiva, la Misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas emitió un llamamiento público para la destitución de Albanese, acusándola de "antisemitismo virulento", "apoyo al terrorismo" y de lanzar una "campaña de guerra económica dirigida a entidades de todo el mundo".


Dicho llamamiento fue más allá, afirmando que la continua inacción del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, "requeriría acciones significativas en respuesta a la mala conducta de la Sra. Albanese".


Del despojo al exterminio


Basándose en más de 200 presentaciones y una base de datos exclusiva de casi 1.000 empresas implicadas, Albanese describe cómo los actores corporativos han facilitado durante mucho tiempo el proyecto israelí de "desplazamiento y reemplazo" de la población palestina. Sin embargo, afirma que, desde octubre de 2023, esta participación ha trascendido un nuevo umbral.


"Después de octubre de 2023, los actores corporativos han contribuido a la aceleración del proceso de desplazamiento y reemplazo a lo largo de la campaña militar que ha pulverizado Gaza y desplazado al mayor número de palestinos en Cisjordania desde 1967", afirma el informe.


Estas acciones, argumenta Albanese, no son pasivas ni accidentales. Más bien, constituyen "contribuciones sustanciales" a crímenes internacionales —incluidos el apartheid y el genocidio— y potencialmente exponen a empresas y ejecutivos a riesgos legales, tanto en el derecho nacional como en el internacional.


"Deben cesar las actividades comerciales que permiten y se lucran con la aniquilación de vidas inocentes", advierte el informe. "Las empresas deben negarse a ser cómplices de violaciones de derechos humanos y crímenes internacionales o deberán rendir cuentas ante la justicia".


Una economía diseñada para el genocidio


El informe analiza cómo diversos sectores (fabricación de armas, tecnología de vigilancia, banca, academia, construcción y logística) se han convertido en "pilares interdependientes" de una economía colonial convertida en un aparato genocida.


Entre los hallazgos más condenatorios está el papel de los fabricantes de armas israelíes e internacionales.


Empresas como Elbit Systems e Israel Aerospace Industries, ambas entre los 50 principales productores mundiales de armas, han proporcionado al ejército israelí drones, sistemas de puntería y bombas utilizadas en Gaza. Estas armas, incluyendo F-35 y MK-84 no guiados, fueron responsables del lanzamiento de aproximadamente 85.000 toneladas de explosivos desde octubre de 2023.


"El genocidio en curso ha sido una empresa rentable", escribe Albanese, señalando que el gasto militar israelí aumentó un 65 por ciento en un solo año (de 2023 a 2024), alcanzando los 46.500 millones de dólares.


Empresas estadounidenses y europeas también están implicadas. Lockheed Martin, Microsoft, Amazon, Palantir, IBM e incluso el gigante naviero danés Maersk han sido vinculadas a las cadenas de suministro de armas o a la infraestructura de vigilancia e inteligencia utilizada en la guerra de Gaza.


La vigilancia como arma


Más allá de las bombas y las balas, el informe destaca el papel de la "ocupación digital": sistemas de vigilancia, bases de datos biométricas y selección de objetivos basada en inteligencia artificial.


"La represión contra los palestinos se ha automatizado progresivamente", señala Albanese. "Las empresas tecnológicas se han beneficiado del excepcional campo de pruebas que para la tecnología militar ofrece el territorio palestino ocupado".


El acuerdo en la nube del Proyecto Nimbus entre Microsoft y Amazon con Israel, valorado en 1200 millones de dólares, es un ejemplo. Suministra inteligencia artificial e infraestructura de datos al Ministerio de Defensa israelí. Mientras tanto, las plataformas de vigilancia predictiva y los sistemas de integración en el campo de batalla de Palantir han sido determinantes en las decisiones israelíes en la selección de objetivos.


En enero de 2024, al ser confrontado con acusaciones de que la tecnología de Palantir había contribuido directamente a los ataques y asesinatos de civiles en Gaza, el director ejecutivo de la compañía respondió: "Principalmente terroristas, es cierto". Albanese cita esta declaración como un ejemplo contundente de "conocimiento y propósito a nivel ejecutivo frente al uso ilegal de la fuerza".


Una llamada a la rendición de cuentas


Albanese concluye con un imperativo legal y moral: las empresas deben retirarse de cualquier interacción con el ejército o la economía israelí que permita violaciones del derecho internacional. Los Estados también están obligados a prevenir dicha complicidad.


"Cuando las entidades corporativas continúan sus actividades y relaciones con Israel… se puede determinar que han contribuido conscientemente a: la violación del derecho palestino a la autodeterminación… crímenes de apartheid, genocidio… y otros crímenes relacionados", afirma el informe.


Escalada estadounidense y exigencia de destitución


En una reacción extraordinariamente politizada, Estados Unidos respondió al informe con una petición sin precedentes: la destitución de Francesca Albanese.


En un comunicado emitido por la Misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Washington acusó a Albanese de "antisemitismo virulento", "apoyo al terrorismo" y de participar en una "guerra económica contra entidades de todo el mundo". El comunicado también alegó que sus conclusiones legales eran "profundamente erróneas" y que sus acusaciones de apartheid y genocidio eran "falsas y ofensivas".


Advirtió que el continuo fracaso del Secretario General de la ONU, António Guterres, de condenar su trabajo y destituirla del cargo "requeriría acciones significativas" y "traería más deshonra a las Naciones Unidas".


Mientras aumenta la presión sobre Albanese por su detallada investigación, el informe subraya una conclusión central: desmantelar la red global de actores corporativos y estatales que sostienen la ocupación, el apartheid y el genocidio de Israel no es sólo una cuestión de responsabilidad, sino un imperativo legal y ético bajo el derecho internacional.


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14 noviembre, 2024

Europa: hacia una sociedad basada en el apartheid — José Luis Carretero Miramar

 


CRISIS – 06/11/2024


En los últimos meses hemos visto sucederse vertiginosamente numerosas noticias relacionadas con la política migratoria en Europa. Francia impulsa una nueva regulación de extranjería, apadrinada por el Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen y más restrictiva que la anterior. Polonia anuncia que ha decidido dejar de cumplir sus obligaciones internacionales relativas al derecho de asilo. Alemania cierra sus fronteras, dejando sin efecto el Tratado de Schengen, con sus países limítrofes, para evitar la entrada de migrantes. Países Bajos prepara una modificación de la regulación relativa al asilo y refugio destinada a dificultar, aún más, la entrada de quienes huyen de las "naciones oscuras" por los más diversos motivos.


La Italia dirigida por la ultraderechista Giorgia Meloni se convierte en el espejo en el que desea mirarse la Comisión Europea de Ursula Von der Leyen. La conservadora alemana, presidenta del "gobierno de facto" de Europa, afirma públicamente que el "proyecto Albania" de Meloni es un ejemplo que las instituciones de la UE deben imitar. Se trata de la idea, compartida por otros países como el Reino Unido, de concentrar a quienes solicitan asilo en campos de concentración en países terceros, como Albania –en el caso italiano– o Ruanda –en el británico–. El primer intento de implementar esta política en Albania se ha saldado con un sonoro fracaso. Los 16 migrantes internados tuvieron que ser trasladados de nuevo a Italia, dado que pertenecían a países que han sido declarados "no seguros" por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.


En España, los menores migrantes no acompañados se convierten en motivo de polémica política. El Partido Popular bloquea la posibilidad de que sean repartidos entre los centros de acogida de las distintas Comunidades Autónomas, y da rienda suelta a una dinámica discursiva basada en el miedo a los niños y niñas que llegan del Sur Global y en la islamofobia más acusada. Mientras tanto, la ultraderecha montaraz y las nuevas corrientes roji-pardas compiten por ver quien despliega consignas más abiertamente racistas.


Pero no pensemos que estas iniciativas recientes contra migrantes y refugiados son exclusivas de la ultraderecha o la derecha más recalcitrante. La presidenta danesa, socialdemócrata, impulsa una legislación encaminada a la "limpieza étnica" de las barriadas, imponiendo un porcentaje máximo de población “de origen no danés” –tenga o no la nacionalidad del país– en cada barrio o localidad. Todo ello mientras el grupo de los "Socialistas y Demócratas de Europa" acepta que se nombre a un militante del partido postfascista de Meloni, Raffaele Fitto, como Vicepresidente Ejecutivo de Cohesión y Reformas de la Comisión Europea. Es decir, y para indicarlo de manera clara y palmaria: en estos momentos los socialdemócratas participan del "gobierno europeo de facto" junto a la derecha y la ultraderecha.


Esta decidida ofensiva política contra los derechos de migrantes y solicitantes de asilo y refugio se fundamenta en un discurso mediático ubicuo que trata de presentar a las gentes venidas del Sur –y muy especialmente a los musulmanes y musulmanas– como un peligro para la seguridad y la convivencia en las ciudades europeas. Se publicitan de forma sensacionalista sucesos concretos, presentándolos falsamente como tendencias generales. Se diseminan todo tipo de rumores malintencionados y puramente racistas, que acaban convirtiéndose en "lugares comunes" del debate social –como que las administraciones públicas dirigen las ayudas a la población extranjera–. Se otorga espacio público a propuestas de imposible cumplimiento y a teorías conspiranóicas como la de la "remigración masiva" o la del "Gran Reemplazo".


Sin embargo, nos engañaremos si acabamos creyendo que la finalidad última perseguida con estas políticas restrictivas para los migrantes y la expansión de estos discursos racistas es "devolver a los extranjeros a sus países" o "impedirles entrar en la Fortaleza Europea". El objetivo del virus racista diseminado por las clases dirigentes en Europa no es cerrar el continente a quienes vienen del exterior, sino someterlos a un régimen de apartheid expreso.


El cierre de fronteras es una propuesta ilusoria, de imposible y contraproducente implementación para la economía europea. Europa se encuentra a las puertas de un abismo demográfico, y la única posibilidad de garantizar el acceso a la fuerza de trabajo necesaria para impulsar la producción de plusvalor que alimente la subsistencia de la Unión Europea como proyecto geopolítico pasa por la llegada masiva de trabajadores extranjeros en las próximas décadas. La población de origen migrante ya ocupa muchos puestos de trabajo de baja cualificación en los servicios, el sector primario y la industria. Y sin un flujo sostenido de mano de obra y materias primas del Sur, la economía europea estaría encaminada a un colapso dramático en poco tiempo.


La "Europa Fortaleza" necesita las manos de las "naciones oscuras", y no hay nada que pueda hacerse ya al respecto en las próximas décadas. Cualquier política encaminada al aumento de la natalidad de las poblaciones autóctonas tardaría mucho tiempo en tener un efecto apreciable sobre la pirámide demográfica y, en el interludio, las empresas europeas se asfixiarían ante la falta de trabajo vivo para impulsar el proceso de valorización del capital.


Así que lo que desea la clase dirigente no es expulsar a la población migrante, sino someterla. Mantenerla en una situación de subordinación permanente, generando un marco regulatorio que le impida integrarse jurídicamente en el seno de la clase trabajadora autóctona. Diseñar un marco de derechos y obligaciones diferenciado para autóctonos y trabajadores de origen migrante. Fragmentar a la fuerza de trabajo para gestionar su explotación, utilizando sus diferencias culturales como un armazón que permita dinamitar el paradigma del Derecho del Trabajo, único para todos y todas, como pilar fundamental de la ciudadanía europea.


Caminamos hacia una Europa del apartheid, en la que los derechos civiles y laborales se diferencian según el origen cultural y racial de la persona trabajadora. Y en la que la diseminación del discurso racista se convierte en una necesidad perentoria para la gestión de la conflictividad de la clase obrera. La clase dirigente, que bajo ningún concepto puede renunciar a la fuerza de trabajo de quienes vienen del Sur, pretende ocultar la creciente lucha de clases tras una maraña de normas diferenciadas por motivos étnicos y una cascada polifónica de prejuicios falsos y discursos de supremacía racial y cultural.


Europa ya no camina hacia el fascismo. Tiene los dos pies firmemente aposentados tras su umbral. El racismo colonial que Europa ha exudado en su relación con las naciones del Sur Global en los últimos siglos llega para quedarse en las barriadas de las metrópolis del continente. La clase dirigente europea se ha lanzado a la colonización completa de los barrios obreros de París, Madrid. Roma o Berlín. Y para ello utiliza las mismas herramientas que usó en las "naciones oscuras": el racismo, la división étnica, la jerarquización de las culturas, y la apelación a las ideologías más reaccionarias y oscurantistas de cada comunidad.


La labor de la resistencia obrera coherente en Europa, entra aquí en confluencia con las luchas de los pueblos del Sur contra el imperialismo y el racismo. Las tareas han pasado a ser las mismas: levantar el velo del racismo capitalista y de la estrategia divisiva del capital; unir en la lucha a la clase trabajadora aceptando sus diferencias y su pluralidad. Oponer la estrategia de la acción consciente de masas a la estrategia del apartheid, global o interno. La lucha contra el racismo en Europa es justa, es urgente y es necesaria.


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30 marzo, 2022

DÍA DE LA TIERRA PALESTINA

 


Día de la Tierra Palestina, 30 de marzo, contra el robo de tierras y el asesinato de Palestinos — Ramón Pedregal Casanova.

Frente Antiimperialista Internacionalista - 30/03/2022


El 30 de marzo de 1976 el ejército sionazi asesinó a 7 Palestinos que se manifestaban contra el robo de sus tierras, en ellas quería instalar el ejército recolonial un campo de entrenamiento y más asentamientos. Cometieron 7 asesinatos para colgarse una medalla más conseguida por el crimen de guerra con que el Derecho Internacional define al asentamiento colonial y otra por los crímenes cometidos. Hasta hoy son 700.000 colonos armados en 300 asentamientos.


Todas las organizaciones humanitarias del mundo han denunciado al ente israelí como “establecimiento de apartheid” , son millones de Palestinas y Palestinos expulsados de su país, refugiados, los que denuncian la instalación y fortalecimiento de una entidad extraña a su tierra por las potencias imperiales inglesa y estadounidense, con apoyo de sus satélites europeos principalmente. Los últimos canallas en incorporarse a ese grupo de financiadores del terror han sido cuatro países árabes.


Desde 1948 que asaltaron Palestina no pararon de robar y matar, y en 1976, como en muchas otras ocasiones, estalló la protesta que cada año se recuerda desde entonces. Nadie debe olvidar si queremos que el mundo encierre alguna vez a los genocidas y explotadores que desde el capitalismo neoliberal se emplean en hacerlo volver al tiempo en el que explotaban a los pueblos de Oriente Medio y los demás. Hoy viven más de 3 millones de Palestinos en territorio ocupado y otros dos millones en la cárcel de Gaza. Los muros, las alambradas con francotiradores, los puestos de control y la legislación racista hacen la vida del Pueblo Palestino; por eso las demoliciones continuas de sus viviendas, sus infraestructuras, el envenenamiento de sus campos, el robo y envenenamiento de las aguas, los secuestros de niños y niñas, los asesinatos diarios, los encarcelamientos por miles, la mayoría de los hombres han pasado por las prisiones y miles de mujeres, ahora además hay más de 500 Palestinos y Palestinas bajo “detención administrativa”, quiere decirse sin acusación ni juicio, sin delito alguno y por tiempo indefinido que en algunos casos ha alcanzado los 12 años. Entre los prisioneros hay enfermos terminales, heridos graves, mutilados, Niños, Niñas, mujeres, ancianos, llevan más de 80 días en huelga negándose a presentarse ante los jueces militares y ahora a las puertas de una huelga de hambre general, una huelga de estómagos vacíos porque no tienen a su alcance ninguna otra forma de luchar por sus derechos; aquí queda en palabras solo algo de todo lo que conforma el crimen de apartheid, de ese crimen colonial que es causante de un sufrimiento inmenso minuto a minuto al Pueblo Palestino. La Corte Penal Internacional tiene un trabajo que cumplir y debe acometerlo inmediatamente, el tiempo pasa y el crimen sionazi se perpetúa. Y si la CPI no hace nada, la Historia y los pueblos en su conjunto la condenarán a ella, la alejarán de la justicia universal y la despreciarán.


El 30 de marzo, el Día de la Tierra Palestina, es un día de reivindicación para el Pueblo perseguido por el sionazismo, y es un día de reivindicación de todos los pueblos contra el reconolialismo. Es de la mayor urgencia que desde la Asamblea General de la ONU, desde el Consejo de Seguridad, desde los Tribunales Internacionales, desde todos los rincones de la Tierra, se haga frente al ente sionazi y se le aplique el Boicot, la Desinversión y las Sanciones que le hagan dejar a Palestina Soberana, Libre e Independiente.


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18 junio, 2021

Tomando café mientras Gaza es bombardeada

 


Miko Peled - The Struggle for a Free Palestine

[La lucha por una Palestina libre] 07/06/2021

Transcripción del inglés: Arrezafe


Hoy hace exactamente 54 años, el ejército israelí recibió luz verde del gobierno para lanzar un ataque, primero contra Egipto. Esta luz verde del gobierno israelí llegó tras semanas de presión del alto mando militar israelí que exigía el inicio de la guerra. Mi padre era general y miembro del alto mando israelí en aquel momento. Tengo las auténticas actas de las reuniones de estos generales que explican por qué querían la guerra. No fue porque hubiera una amenaza, no fue porque Israel estaba siendo amenazado o porque los judíos estaban siendo amenazados, querían la guerra porque vieron una oportunidad. Y comenzaron un ataque masivo contra Egipto, y puesto que salió muy bien decidieron tomar Cisjordania, la Franja de Gaza y las alturas del Golán, que eran territorios que de todos modos ya tenían planeado ocupar.


Fue un ataque masivo de Israel contra estos vecinos árabes porque querían destruir su poder militar y porque querían la tierra. Y en seis días se acabó. Aunque luego perpetuaron este mito, aún vigente, del cual la gente habla como si fuera verdad: que Israel estaba bajo una amenaza existencial, que los ejércitos árabes estaban listos para venir, matar, destruir y así sucesivamente. Nada de eso era cierto.


En sus reuniones, en las mismas reuniones de los generales del alto mando israelí, del que como he dicho formaba parte mi padre, se hablaba de la oportunidad de atacar a los ejércitos árabes dado que no estaban preparados para la guerra. Eso es lo que dijeron los generales, que los ejércitos árabes no estaban preparados para la guerra y que por eso tenían que atacar de inmediato. De hecho, en un punto de las actas, mi padre señala que el ejército egipcio, que era el más grande, necesitaría al menos un año y medio o dos antes de estar listo para la guerra, así que esta es la oportunidad. El término oportunidad surge muchas veces en sus conversaciones, la palabra amenaza nunca, excepto cuando acuerdan que debían perpetuar la historia de la amenaza como un medio para presionar a la opinión pública y al gobierno para que diera luz verde. Y eso es lo que pasó.


La gente estaba asustada y el gobierno presionado dio luz verde a una guerra que en cinco días se acabó. La llamaron Guerra de los Seis Días porque hay una conexión bíblica según la cual el mundo fue creado en seis días, por lo que en la oración judía los seis días surgen a menudo, los seis días de la creación. Por ello deciden llamarla Guerra de los Seis Días. Increíblemente, las mentiras acerca de una amenaza existencial urdidas hace 54 años se han perpetuado hasta hoy, a pesar de que ha quedado demostrado que son mentiras, no solo por mí, sino por gente antes y después de mí, incluidos algunos de aquellos generales que, más tarde, vinieron a confirmarlo. Pero esta imagen de la amenaza existencial sobre los pobres israelíes continúa hasta el presente, a pesar de ser mentira entonces y ser mentira hoy.


Acabo de llegar de Palestina hace dos días. Permanecí allí unas tres semanas. Seguramente todo el mundo ha visto las imágenes de los hechos acaecidos en Al-Aqsa durante Ramadán. Las expulsiones e intentos de expulsión de palestinos de los barrios de Jerusalén y de Sheik-Jarrah, barrio musulmán dentro de la ciudad vieja. Este es un proceso que nunca se ha detenido. De vez en cuando algo llega a los titulares, algo llega puntualmente a ser noticia y por eso hablamos de ello, pero este es un proceso que se está llevando a cabo hace mucho tiempo y que actualmente sigue su curso: la expulsión de los palestinos de sus hogares y de sus tierras y la apropiación y ocupación de los mismos por parte de los colonos israelíes. Esto no es nada nuevo, esto ha estado sucediendo durante 75 años.


De vez en cuando una pequeña erupción permite que nos enteramos de lo que está sucediendo, primero en Sheik-Jarrah, después en Siluán y luego, por supuesto, en el complejo de Al Aqsa y la mezquita. Y todo esto, como seguramente sabéis, ocurre durante el Ramadán. Posiblemente hayáis visto las imágenes de jóvenes israelíes corriendo por las calles y convocando a “matar árabes”. Un grupo festivo conocido porque, en ocasiones como esta, se manifiesta en la plaza, justo debajo de Al-Aqsa, donde se encuentra el muro, y bailan agitando la bandera israelí mientras al fondo vemos llamas, porque como resultado del tiroteo de las fuerzas israelíes se produjo un incendio, no en la mezquita sino en los aledaños de la misma. Y mientras contemplaba todo esto recordé que, tras la guerra de 1967 y hasta el día de hoy, la oración más icónica, la que todos los israelíes recuerdan, no sé si los judíos estadounidenses, pero ciertamente los israelíes, la oración más icónica que recuerdan es aquella del comandante de las fuerzas que tomaron la ciudad vieja y ocuparon Al-Aqsa, cuando este dijo por su altavoz: “El monte del templo está en nuestras manos” (el monte del templo es el nombre del complejo de Al-Aqsa, el Haram Sharif). Lo que dio lugar a una serie de ”conmovedoras” imágenes de emocionados soldados abrazándose y lloriqueando.


Ahora bien, las allí congregadas no eran personas religiosas, eran israelíes laicos, la mayoría de los israelíes son laicos. Esta idea de que Al-Aqsa es el monte del templo y de que en realidad pertenece a los judíos, no es una idea religiosa, es una idea nacionalista que se convirtió en una especie de símbolo nacional-sionista. Inmediatamente después de la guerra, el poeta nacional de Israel también escribió una canción llamada Jerusalem of Gold, tal vez algunos la hayáis oído, porque también se volvió icónica. Y en esta canción, escrita en hebreo por supuesto, hay varias líneas que reflejan la narrativa bíblica, en ellas se habla de pozos sin agua, mercados vacíos, Haram esh-Sharif vacío, sin fieles porque nadie acude a orar. La ciudad vieja se describe como un lugar vacío, un poblado fantasma. Además ya nadie transita por el camino que va de Jerusalén al mar muerto. En otras palabras, no hay nadie allí, nadie, es una tierra sin pueblo, una ciudad despoblada que redimimos, que recuperamos y que ahora es nuestra.


Esta canción se volvió icónica porque utiliza el judaísmo como símbolo para impulsar esta ideología laica, esta ideología nacionalista y filofascista. ¿El mercado estaba vacío? ¿Jerusalén estaba vacía? ¿Nadie fue a rezar al monte del templo? Hay una enorme mezquita allí que es el símbolo más emblemático de Jerusalén. La cúpula dorada y esas increíbles estructuras arquitectónicas que han estado allí durante unos 1500 años, más tiempo que cualquier otra cosa, con un significado enorme, un significado no sólo religioso, sino histórico y cultural. Una ciudad musulmana y árabe durante 1500 años, de la que hablan como si de una ciudad abandonada se tratara, como si en ella no hubiera nada. "El monte del templo está de nuevo en nuestras manos, la ciudad estaba vacía, no había nadie en el mercado, nadie en la mezquita". Esto es lo que perpetúa la ideología sionista, la narrativa sionista de que Palestina estaba vacía y que durante dos mil años en Palestina no pasó nada. Los judíos estuvimos allí hace dos mil o tres mil años, fuimos expulsados y ahora estamos de regreso, eso es todo, retomamos el hilo por donde lo dejamos, en el intervalo no pasó nada. Esta narrativa ignora por completo una historia de 1500 años y a la gente que estaba y sigue estando allí, al pueblo palestino.


Este es el corazón y el alma de la narrativa sionista. Así que, destruir Al-Aqsa y reemplazarla por alguna estructura a la que ellos denominen templo no tiene fundamento religioso en absoluto. Es un ideal sionista al que los judíos ortodoxos siempre se han opuesto firmemente. Y estas imágenes que hemos visto en las últimas semanas son muy preocupantes, porque eso es lo que los sionistas seculares quieren que suceda. Me refiero al inimaginable horror. Tengo amigos palestinos que estaban en la mezquita de Alaxa mientras las fuerzas israelíes atacaban. Los disparos, los gases lacrimógenos, las balas volando... Qué fácil es provocar un incendio y luego decir “lo siento, fue un accidente”. Así, tal cuál.


Se tiene la sensación de que algo que está cambiando, pero muy, muy lentamente. Y debemos dejar de ser tan pacientes, no esperar que sean otros los hagan algo. Todos y cada uno de nosotros debemos alzar nuestra voz con todos los medios a nuestro alcance, porque el proceso de destrucción de Palestina avanza con arrolladora fuerza. Los israelíes no descansan, los sionistas no descansan, nunca descansan. Disponen de poderosas y efectivas organizaciones en Estados Unidos, en Europa, en América Latina, en la India. Su agenda se va cumpliendo en todas partes. Y es de crucial importancia entenderlo.


La gente siempre pregunta si habrá por fin paz, si Palestina será libre. Depende de nosotros, no va a venir de otro lado, va a venir de nosotros. Los palestinos están haciendo todo lo que pueden en Palestina y, si te fijas, una de las cosas notables que vimos en este último levantamiento es que los palestinos han respondido como uno solo, no como Cisjordania y Gaza, conceptos sionistas, sino como Palestina ¿Quién creó la ribera occidental? Antes de 1948 no existía tal cosa. ¿Qué es la Franja de Gaza, de dónde proviene tal cosa? Estos enclaves fueron construidos por los sionistas con el fin de dividir y dominar a la población palestina. Pero estos límites artificialmente impuestos desaparecieron en las recientes protestas.


Han intentado imponer esta idea de que no hay palestinos, no hay unidad palestina, no hay entidad palestina. Pero todo es Palestina, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, desde la frontera norte con el Líbano hasta el Golfo de Aqaba, todo es Palestina. La mayoría de las personas que viven allí son árabes palestinos, y todos están controlados por lo que, hoy lo sabemos oficialmente, es un régimen de apartheid llamado Israel. Pero es la unidad Palestina lo que vimos en las últimas semanas, las banderas palestinas estaban en todas partes, en todas partes, en cada ciudad, en cada pueblo de Cisjordania, en Gaza, Nakaba, Yelil, en todos los rincones de Palestina y por supuesto en Jerusalén. Y es eso  lo que precisamente es necesario alentar y apoyar.


Probablemente habréis oído hablar de las recientes elecciones en Israel, la cuarta en dos años, y de las noticias y comentarios acerca de quién ganó, quién perdió, que si Netanyahu esto, que si Netanyahu aquello... ¿A quién le importa? ¿A quién le importa? Hay un tren a punto de estrellarse contra un muro y no importa quién lo conduzca porque todos son lunáticos, unos lunáticos racistas y violentos. Deberíamos más bien estar preocupados por la gente que va en el tren, deberíamos estar preocupados por Palestina, por el pueblo palestino que está sufriendo las consecuencias, deberíamos estar hablando de cómo liberar Palestina, deberíamos estar hablando de cómo sacar a miles de palestinos de las cárceles israelíes y de la principal de ellas, que es la Franja de Gaza con sus más de 2 millones de personas prisioneras.


Yo estaba en Jerusalén mientras Gaza era bombardeada. Conducir de Jerusalén a Gaza toma aproximadamente una hora, son menos de 100 millas. Podría haber estado allí en 45 minutos en automóvil, está muy cerca. Durante el bombardeo, yo recibía mensajes de amigos que viven en Gaza, familias con niños viendo cómo bombardeaban a sus amigos y mataban a sus vecinos. Sin embargo, donde yo me encontraba, a menos de una hora de distancia, todo estaba bien: la gente iba a trabajar con normalidad, había gente sentada en las cafeterías, había electricidad... todo estaba tranquilo. La segregación que Israel impuso en Palestina es tan, tan efectiva que puedes estar a menos de 100 millas de ese infierno que estaba sucediendo en Gaza y no enterarte de nada. Es más, podrías estar a 10 millas de distancia, siempre y cuando fuese una ciudad o asentamiento israelí, y todo estará bien. Se puede ver el humo, sí, y algunas personas lo ven, el humo y los aviones arrojando sus bombas, pero siguen llevando a los niños a la escuela y siguen degustando su café tranquilamente. Con total normalidad.


Cual si de un espectáculo se tratara, colonos israelíes 
contemplan el bombardeo de Gaza


Y sin embargo, han urdido esta falsa impresión de que los israelíes están bajo ataque y tuvieran que defenderse. ¿Defenderse de qué y de quienes? ¿De dos millones de personas bombardeadas, de las cuales más de la mitad son refugiados, personas sin hogar, sin acceso al agua, sin atención médica? ¿Defenderse de qué exactamente? ¿Qué tétrica broma es esta? Pero descubrieron esta fórmula y les funciona. Aunque la Franja de Gaza sea una catástrofe humanitaria y dos millones de personas sobrevivan en un campo de concentración. No obstante, algo tienen que hacer. La solución obvia sería abrir las puertas, permitir que la gente regrese a sus hogares, que no todos están en la Franja de Gaza, que puedan regresar a sus hogares, a sus tierras, a su agua, a sus derechos que están en muchos otros lugares de Palestina. Y, por cierto, si les preguntas a los niños más pequeños de Gaza, te dirán exactamente de qué pueblo vinieron. Así pues, eso sería lo más obvio, dejar que vuelvan a sus casas, indemnizarlos adecuadamente, compensarlos, reconstruir Gaza, reconstruir estas comunidades. Porque son personas que poseen un alto nivel educativo, no estamos hablando de millones de personas sin educación, estamos hablando de una comunidad sumamente formada que puede y quiere contribuir a la construcción de una sociedad próspera.


Pero Israel no quiere eso, ¡no por Dios!, no quiere que los palestinos regresen a sus hogares. Pero claro, no puedes simplemente quedarte ahí sentado sin hacer nada. Así que salieron con esta demoníaca fórmula: mátalos y échales la culpa a ellos, mátalos y di que es culpa suya por ser terroristas. Y por absurdo que suene, por demente que suene, el resto del mundo simplemente asiente con la cabeza y dice, pues sí, eso tiene sentido, son terroristas, por lo tanto Israel tiene derecho a matarlos.


Salvo los israelíes, nunca ha habido un tanque en Gaza, nunca ha habido una fuerza militar palestina, nunca ha habido un ejército, los palestinos nunca han tenido un ejército, los palestinos nunca han tenido un tanque, y mucho menos un F-16. Pero Israel aprendió que esta fórmula “yo bueno, tú malo” funciona. Matan a civiles inocentes y luego los culpan de ser terroristas, y cuando los palestinos se defienden disparando cohetes, dicen, ajá, lo ves, son terroristas. Así que Israel tiene derecho a defenderse pero los palestinos no, Israel tiene derecho a bombardear y masacrar a civiles inocentes, pero los palestinos no tienen derecho a defenderse porque cuando lo hacen es terrorismo.


Esta es una fórmula increíblemente perversa y quienes lo sabemos tenemos el deber de denunciarla. Lo cual nos lleva a otra cuestión: si criticas a Israel, entonces eres antisemita. Y muchos callan porque, claro, nadie quiere ser acusado de antisemita, nadie quiere ser acusado de racista. Pero lo cierto es que el sionismo es una ideología racista y que el estado de Israel se basa en una ideología racista, que un régimen violento y racista de apartheid se ha apoderado de Palestina, y así es como debemos hablar de ello. Antisemitismo, islamofobia, sionismo, supremacía blanca, todas estas son formas de racismo. Oponerse a ellos es lo correcto, a todos ellos. La mayoría de los judíos ortodoxos se oponen al sionismo, siempre lo han hecho. En realidad, el sionismo no tiene nada que ver con el judaísmo. Robaron la identidad judía, la utilizaron y la utilizan. Sí, Israel es un estado donde viven judíos, pero el régimen es un régimen de apartheid racista, violento y opresivo. El apartheid es un crimen jurídicamente bien definido, como lo son el genocidio y la limpieza étnica, y el estado de Israel está involucrado en los tres crímenes.


Se puede calificar como accidente un bombazo, pero si bombardeas a una población durante 75 años, de manera sistemática y regular, es un genocidio. Y eso es lo que estamos viendo en Gaza.


Por todo ello, creo que es importante utilizar estos precisos términos, porque son delitos bien definidos.




05 junio, 2021

31 mayo, 2021

Por qué ISRAEL ayuda al gobierno de COLOMBIA a REPRIMIR las protestas

 



MPN.NEWS – 28/05/2021

Traducción del inglés: Arrezafe


Las fotos que circulan en las redes sociales muestran a las fuerzas del gobierno colombiano usando armas israelíes contra manifestantes y vehículos blindados Sand Cat de fabricación israelí que patrullan las calles de las ciudades colombianas.


Alan Macleod investiga los lazos crecientes entre insólitos aliados.


BOGOTA - Desde hace exactamente un mes, una huelga nacional ha paralizado a Colombia y se ha enfrentado a una represión mortal por parte del gobierno de extrema derecha de Iván Duque. A medida que los sindicatos han cerrado las principales ciudades, deteniendo el transporte público y provocando un estancamiento económico en el país, las fuerzas gubernamentales han respondido con violencia. Según cifras del gobierno, al menos 44 personas han muerto en las protestas que comenzaron el 28 de abril. Otras 500 personas han sido "desaparecidas", más de 100 disparadas con fuego real y al menos 28 han resultado heridas en los ojos por la policía, el notorio escuadrón antidisturbios ESMAD, o por organizaciones paramilitares vinculadas al estado.


La represión de la disidencia está siendo instigada por el gobierno israelí, que a su vez está lidiando con una revuelta económica, militar y social generalizada de su población palestina cautiva. Fuera de los Estados Unidos, Israel es el principal proveedor de armas del ejército y los paramilitares colombianos, y la policía y el ejército colombianos han estado utilizando entrenamiento y armamento israelí contra su propia revuelta interna.


Básicamente, el estado ha declarado la guerra a la ciudadanía, convirtiendo calles y vecindarios en campos de batalla en un intento de impulsar las controvertidas políticas neoliberales del presidente Duque que eliminarían la sanidad pública, privatizarían las pensiones, reducirían el salario mínimo e impondrían un impuesto del 19% a los alimentos básicos, medidas que los críticos consideran un completo ataque contra la mayoría de la clase trabajadora colombiana. El presidente no muestra signos de retroceder, a pesar de que su índice de aprobación se desplomó al 18%, un mínimo histórico para los jefes de estado colombianos.


Conexiones militares


Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran a las fuerzas gubernamentales usando armas israelíes contra los manifestantes, mientras que los vehículos blindados Sand Cat de fabricación israelí están en las calles de las principales ciudades de Colombia. Los rifles estándar para todas las ramas del ejército y la policía son israelíes; el Ejército usa el IMI Galil, las Fuerzas Especiales usan el IWI Tavor, mientras que la Fuerza Aérea, la Armada y la policía prefieren el IWI Ace.


Abajo, una imagen de la policía colombiana usando en las calles el rifle de asalto Tavor TAR-21 de fabricación israelí.



Duque ha enviado el ejército a muchas de las ciudades más grandes de Colombia para hacer frente al paro nacional, una decisión condenada por grupos de derechos humanos. Estas fuerzas han sido entrenadas en "técnicas de combate y contraterrorismo" por agregados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para compartir su experiencia en aplastar la resistencia nacional. Cualquier palestino que recalara en Colombia en este momento podría sentir una peculiar sensación de familiaridad con lo que está sucediendo.


"Los contratistas militares privados israelíes están muy involucrados con el ejército colombiano en términos de entrenamiento militar, la realización de operaciones de contrainsurgencia, recopilación de inteligencia, asesinatos selectivos, intervenciones militares transfronterizas en estados como Venezuela, junto con la guerra híbrida en general, y más. Como el segundo socio militar más importante después de Estados Unidos, Israel puede caracterizarse como un partidario clave del historial comprobado de terrorismo de Estado de Colombia", dijo Oliver Dodd a MintPress telefónicamente desde Bogotá. Dodd es un Ph.D. investigador de la Universidad de Nottingham cubriendo la represión militar colombiana.



También se han visto drones israelíes en los cielos de Colombia, ya que el gobierno los usa para vigilancia e inteligencia militar. AMnetpro SAS, empresa fundada por dos empresarios israelíes, que también proporciona reconocimiento facial y otras tecnologías de seguridad a las fuerzas armadas colombianas.


Quizás lo más preocupante es que Israel también ha entrenado directamente a grupos paramilitares de extrema derecha responsables de gran parte del peor terror dentro del país durante el último medio siglo. Carlos Castaño, comandante de las AUC, quizás el más notorio y despiadado de todos, viajó a Israel para estudiar y fue entrenado por el infame mercenario israelí y ex teniente coronel de las FDI Yair Klein, quien afirma que fue invitado a Colombia para entrenar a la policía nacional. Dodd explicó el atractivo de utilizar el conocimiento israelí para el gobierno colombiano:


"Los veteranos de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] también están muy involucrados en el conflicto de Colombia. El estado colombiano depende mucho de estos mercenarios israelíes, llamados 'contratistas militares privados' por los apologistas, en el sentido de que son reclutados para importar su vasta experiencia contrainsurgente desarrollada en la lucha contra los palestinos. El hecho de que estos mercenarios no sean técnicamente miembros de las Fuerzas Armadas de Colombia y no vistan los uniformes oficiales de las fuerzas armadas, les permite otorgar al Estado una negación plausible de los crímenes de agresión contra el movimiento revolucionario y otras fuerzas progresistas".


Tan normalizados se han vuelto los mercenarios israelíes en la sociedad colombiana que el mismo presidente Juan Manuel Santos apareció en un anuncio de la firma mercenaria israelí Global CST afirmando: "Son personas con mucha experiencia. Nos han estado ayudando a trabajar mejor", afirma.


(vídeo) https://youtu.be/ZZvHfRgbBPA


Vínculos políticos


Palestina también tiene conexiones con América Latina, donde la comunidad palestina se ha valido por sí misma. En los últimos tiempos, varios palestinos han ascendido a altos cargos en la región, incluidos Carlos Roberto Flores, presidente de Honduras de 1998 a 2002, Antonio Saca, presidente de El Salvador de 2004 a 2009 y Yehude Simon, primer ministro de Perú de 2008 a 2009.


A medida que el continente se movía hacia la izquierda en la década de 2000, casi toda la región comenzó a reconocer a Palestina como un estado independiente. Durante años, Colombia fue el único obstáculo sudamericano, y solo lo hizo en 2018.


Sin embargo, al mismo tiempo, el presidente Duque dejaba claro cuál era su posición. El año pasado habló en AIPAC, el grupo de presión pro-Israel más poderoso de Estados Unidos, donde anunció que Colombia abriría una “oficina de innovación” en la Jerusalén ocupada, a un paso de desafiar el derecho internacional al trasladar la embajada de Colombia allí. También ha denunciado una supuesta presencia de Hezbollah en la vecina Venezuela, designando al grupo libanés y al enemigo militar israelí como una organización terrorista, una medida que probablemente tenga más que ver con la obtención de amigos que con verdaderos temores de seguridad.


A lo largo de este último bombardeo de Gaza, una acción que ha dejado alrededor de 250 muertos en la franja, casi 2.000 heridos y decenas de miles de desplazados, el gobierno colombiano se ha mantenido al lado de su aliado, condenando el lanzamiento de cohetes contra Israel. "Colombia expresa su profunda preocupación por los actos terroristas y ataques contra Israel y expresa su solidaridad con las víctimas de estas acciones", escribió . No hubo reproche a los misiles israelíes, mucho más mortíferos, que impactaron en Gaza.


Un ciclo de dependencia


La floreciente alianza política ha traído consigo una profundización de los lazos económicos. En 2013, las dos naciones firmaron un acuerdo de libre comercio. "Este es un momento histórico en la relación entre el Estado de Israel y la República de Colombia", anunció el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, "Estas decisiones crean una plataforma de cooperación entre nosotros que traerá nuestra asociación, nuestra amistad, nuestra hermandad ... a nuevos niveles políticos y económicos".


En su mayor parte, el comercio entre los dos estados consiste en armamento y conocimientos técnicos israelíes que van a Colombia a cambio de las reservas minerales de la nación sudamericana. En 2011, las armas de grado militar representaron el 49,6% de todas las exportaciones israelíes a Colombia. El carbón constituye alrededor del 89% de lo que se remonta al revés. El resto son principalmente productos agrícolas (café, frutas, azúcar, etc.)


La riqueza mineral de Colombia solo es explotable tras el impulso de décadas de los militares y los paramilitares asociados para desalojar a los negros e indígenas de sus valiosas tierras, dando paso a que las empresas transnacionales de agroindustria y energía se establezcan. El armamento y el asesoramiento técnico israelíes han sido cruciales para lograrlo. Como resultado, Israel puede cosechar algunos de los beneficios, manteniendo las luces encendidas en casa gracias al carbón colombiano barato en un acuerdo que los beneficia a ellos y a las grandes empresas, pero perjudica a la gente y contribuye a la limpieza étnica en ambos lados del mundo.


"Puestos de avanzada clave del poder de EEUU"


Colombia e Israel son los aliados más favorecidos de Estados Unidos en sus respectivas regiones. Israel recibe miles de millones de dólares en ayuda militar anualmente, armas que a menudo prueba en poblaciones civiles palestinas y, a partir de entonces, pueden venderse en ferias de armas en todo el mundo como "probadas en batalla".


Asimismo, Colombia recibe enormes sumas de armas estadounidenses gratuitas (por valor de más de $ 461 millones en 2021) principalmente bajo el disfraz de la desacreditada Guerra contra las Drogas. El Plan Colombia, la militarización de la guerra contra las drogas en América Latina, está más asociado con la administración Bush. Sin embargo, el cerebro de la operación fue en realidad Joe Biden. "Soy el tipo que armó el Plan Colombia ... sosteniendo a ese gobierno por largo tiempo", se jactó el año pasado. Mientras esté en el cargo, Biden planea expandir su política de Colombia a Centroamérica.




Ni Israel ni la represión más reciente de Colombia han merecido la censura de la administración Biden, quien se apresuro a declarar que "Israel tiene derecho a defenderse", mientras se atacaban objetivos civiles en Gaza. Del mismo modo, no ha habido noticias oficiales de Washington sobre la letal represión del gobierno colombiano contra los manifestantes. De hecho, el secretario de Defensa Lloyd Austin se reunió con su homólogo colombiano Diego Molano a principios de esta semana, donde en palabras propias "expresó su compromiso de fortalecer nuestra relación de defensa".


"Israel y Colombia son puestos de avanzada clave del imperio estadounidense y, como tales, pueden aterrorizar a la población civil en nombre de la lucha contra el terrorismo", dijo Belén Fernández , periodista que cubre de cerca las relaciones entre Oriente Medio y América Latina. "Los dos estados están firmemente unidos a Estados Unidos y el uno al otro en lo que equivale a un ménage à trois económico-militar basado en la perpetuación de la inseguridad, el desplazamiento forzado y la tiranía de la derecha", agregó.



MintPress también habló con Manuel Rozental, médico y activista que desde hace mucho tiempo vive en Cauca, donde la reciente represión ha sido más extrema. Rozental vio una serie de paralelismos entre Israel y Colombia.


"En este momento hay un levantamiento en Colombia de personas hartas de un régimen que solo explota y recurre a la violencia y la fuerza. Lo mismo está sucediendo en Gaza", dijo.


"En ambos casos, Estados Unidos no dice nada o presenta a ambos lados como parte de un proceso de polarización para encubrir el hecho de que hay un régimen ilegítimo que reprime y oprime a la gente. Nada de esta violencia en Colombia estaría ocurriendo si no fuera por el apoyo de los Estados Unidos y sus intereses corporativos. Y ese es el caso también en Israel".


El papel de Colombia en el sistema es claramente similar al de Israel, siendo el principal lugarteniente de Estados Unidos en la región, atacando a Venezuela, Bolivia o cualquiera de sus otros vecinos progresistas. También es la ubicación principal de las bases militares estadounidenses en el área. Para Rozental, los paralelos entre Colombia y la situación Israel-Palestina son "obvios":


"Israel encabeza los intereses de Estados Unidos en el Medio Oriente a cambio de una financiación masiva para el gobierno en apoyo de un régimen cada vez más fascista bajo el control de Benjamin Netanyahu como un hombre fuerte, como lo es el expresidente Uribe en Colombia. Este modelo genera enormes sumas de dinero para la industria militar de EEUU y transformó a Israel en una superpotencia militar y en un productor y exportador de seguridad militar en todo el Medio Oriente y el mundo".


Los manifestantes en ambos países están siendo atacados con gas lacrimógeno que proviene del mismo fabricante de armas con sede en Pensilvania que suministra a ambos regímenes. Ambas naciones también están dispuestas a hacer el trabajo sucio que Estados Unidos prefiere no hacer. Israel, por ejemplo, se convirtió en el principal proveedor de armas de la dictadura fascista chilena del general Pinochet después de que la presión pública obligara al gobierno de Estados Unidos a suspender la ayuda militar. También suministró aproximadamente el 95% de todas las armas a la junta militar argentina, pro Estados Unidos, mientras estuvo en el poder (1976-1983).


Mientras tanto, la mayor vigilancia sobre el entrenamiento estadounidense de decenas de miles de policías y oficiales militares latinoamericanos en las tácticas de represión, ha hecho que Estados Unidos esté menos dispuesto a continuar con dichas prácticas, especialmente porque muchos de los graduados de la infame Escuela de las Américas, en Fort Benning, GA, ahora han sido declarados culpables de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Evan King, director del programa colombiano del Colectivo Solidario Testigos por la Paz en Bogotá, dijo a MintPress:


"Colombia es el Israel de América del Sur porque han comenzado a exportar estas tácticas a toda la región. A Estados Unidos le encanta esto, la deslocalización de las fuerzas militares que adoctrinaban en el extranjero. No tienen que hacerlo porque son los colombianos los que ahora lo hacen. Así, ves fuerzas colombianas entrenando a policías hondureños, salvadoreños o mexicanos. Más recientemente, vimos a las fuerzas especiales colombianas yendo a Haití para entrenar a las fuerzas de seguridad haitianas, que ahora también están matando a tiros a los manifestantes en las calles".


Estados coloniales de ocupación


La frase "el Israel de América Latina" fue originalmente un epíteto contra Colombia del ex presidente venezolano Hugo Chávez, destacando cómo Colombia es una herramienta del imperialismo estadounidense. Sin embargo, el expresidente colombiano Santos se lo apropió como un cumplido, declarando a su pueblo israelitas honorarios y señalando sus similitudes.


De hecho, los dos estados son mucho más similares de lo que muchos creen. Ambos son gobiernos fuertemente militarizados que llevan a cabo guerras aparentemente interminables contra sus poblaciones indígenas, mientras utilizan la retórica de perseguir un "proceso de paz" que no parece traer la paz nunca.


Asimismo, ambos gobiernos tildan de "terroristas" a sus oponentes. En Colombia, son los sindicatos, los grupos guerrilleros de izquierda y los líderes indígenas y sociales; en Israel, son médicos, periodistas y la población palestina en general. Por lo tanto, esencialmente cualquier persona que se interponga en su camino puede ser designado terrorista y, por lo tanto, convertirse en objetivo legítimo.




"El tipo de paz que le gustaría al gobierno israelí es una en la que pudieran hacer lo que quisieran con la tierra y nunca devolverla. Y hay un enfoque similar al conflicto que tiene lugar aquí [en Colombia]. El gobierno está a favor del proceso de paz, pero lo utiliza principalmente como una herramienta para abrir el país a la inversión extranjera", dijo King, y agregó:


"Ahí es donde creo que Colombia e Israel son muy similares; La contrainsurgencia ya no es una táctica o una estrategia para enfrentar una amenaza, sino una forma de gobernar y una razón para el estado. El estado ya no está para brindar servicios sociales ni garantizar los derechos de las personas, sino para protegerse de un enemigo interno en todo momento y a toda costa".


El gobierno colombiano bajo el mentor de Duque, Álvaro Uribe, supervisó una larga serie de asesinatos extrajudiciales y masacres de al menos 10.000 muertes. Apodado el "escándalo de los falsos positivos", las fuerzas gubernamentales asesinan a cualquiera que quieran, y luego afirman que sus víctimas eran miembros de organizaciones narcoterroristas. Esto permitió al gobierno eliminar la oposición e intimidar a otros posibles enemigos para que guardaran silencio. Es por eso que fue particularmente notable cuando, el año pasado, el primer ministro Netanyahu aplaudió a Duque y le dijo: "Iván, tu liderazgo en la lucha contra el terrorismo es un ejemplo para el resto de América Latina". Una semana después de comenzar las actuales protestas, el ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, afirmó que el país "enfrenta la amenaza terrorista de organizaciones criminales".


Ambos gobiernos también están llevando a cabo lo que equivale a proyectos de ocupación colonial. En Colombia, es una élite decididamente blanca la que intenta limpiar la tierra de agricultores indígenas y afrocolombianos para dar paso a corporaciones multinacionales, mientras que en Israel, es la construcción de un estado supremacista sionista/judío sobre uno palestino ya existente. Casi desconocida en Occidente es la magnitud de la violencia en Colombia; Naciones Unidas estima que actualmente hay 7,4 millones de colombianos desplazados, una cifra mayor que incluso las estimaciones más altas de refugiados palestinos.


"El trato a los indígenas y afrocolombianos por parte del gobierno central es como ciudadanos de segunda clase. Realmente están privados de derechos. No es algo formal, pero si vas a ciudades de mayoría negra, como la ciudad portuaria de Buenaventura, la diferencia es palpable", manifestó King. "La forma en que la gente vive allí está, supongo, más cercana a las condiciones en Gaza que en el resto de Colombia. No existe un régimen de apartheid formal, pero está claro que el objetivo es que abandonen la tierra creando dificultades económicas y humanitarias tan extremas que simplemente despoblarán la tierra ellos mismos, sin necesidad de la fuerza".


Israel en América Latina


En toda América Latina, Israel es un tema partidista. Mientras los movimientos de izquierda de todo el continente han ofrecido su apoyo a los palestinos, viendo su lucha contra el imperialismo común con la de ellos, la derecha ha tomado a Israel como su causa.


En 2010, el presidente Chávez ofreció su total apoyo a la independencia palestina. “¡Desde el fondo de mi alma, maldito estado de Israel! ¡Terroristas y asesinos! Viva el pueblo palestino”, exclamó. Cuatro años después, a raíz de otro ataque israelí en Gaza, el presidente boliviano Evo Morales declaró formalmente a Israel como un "estado terrorista".


Casi tan pronto como Morales fue derrocado en 2019 mediante un golpe respaldado por Estados Unidos, el nuevo gobierno de extrema derecha restableció los lazos con el estado del Medio Oriente e inmediatamente invitó a funcionarios de las FDI al país para ayudar a lidiar con las protestas nacionales contra el golpe. “Los hemos invitado a ayudarnos. Están acostumbrados a tratar con terroristas. Ellos saben cómo manejarlos”, dijo el nuevo ministro del Interior, Arturo Murillo, refiriéndose a sus “invitados”. El canciller Israel Katz expresó su satisfacción por el hecho de que un nuevo “gobierno amigo” se haya hecho cargo de Bolivia. En Venezuela, una de las primeras cosas que hizo Juan Guaidó tras proclamarse “presidente encargado” del país fue revelar que estaba trabajando en la normalización de las relaciones con Israel.


En Brasil, el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro parece estar obsesionado con Israel, tanto que rara vez se lo ve en un mitin sin varias banderas israelíes cerca. El exoficial del ejército de 66 años también abrió una oficina comercial en Jerusalén e insinuó que la embajada lo seguiría pronto. Otros estados de derecha, como Honduras, han prometido hacer lo mismo. Los hijos de Bolsonaro también se dejaron fotografiar vistiendo camisetas de las FDI y el Mossad. Netanyahu expresó su agradecimiento y afirmó que su gobierno "no tenía mejores amigos que el pueblo y el gobierno de Brasil".




La razón de la preocupación por Israel en gran parte de la región proviene del surgimiento y el poder de la conservadora iglesia evangélica. Como explicó el periodista y pastor Chris Hedges a MintPress la semana pasada, muchas profecías cristianas de derecha sobre el fin de los tiempos incluyen el regreso de los judíos a Tierra Santa y la destrucción de la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén. Solo entonces los justos ascenderán al cielo y los condenados (incluidos los judíos y otros no creyentes) serán arrojados al infierno. Bolsonaro y otros nuevos líderes de derecha obtienen su apoyo más leal de estos grupos.


Israel también está ayudando a apuntalar al asediado presidente de Chile, Sebastián Piñera, en medio de protestas a nivel nacional y un desprecio generalizado, como lo hizo con Pinochet hace 40 años. Como señaló Fernández, Israel ha vendido armas y equipo antidisturbios a Chile, además de entrenar a su ejército y fuerza policial, conocimientos que sin duda fueron útiles para enfrentar la multitudinaria protesta nacional.


¿Un futuro mejor?


Si bien la violencia en Colombia y Palestina ha acaparado los titulares, hay algo de esperanza en el horizonte para quienes sufren en ambos países. Las encuestas muestran que el gobierno de Duque parece debilitado como fuerza política y que el exguerrillero izquierdista Gustavo Petro está muy por delante de sus competidores de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.


Petro perdió en 2018, en medio de amenazas contra su vida, compra generalizada de votos y manipulación, y la generalizada amenaza de paramilitares de extrema derecha que juraban matar a cualquiera que se atreviera a votar por él. Sin embargo, el desastroso manejo de Duque de la pandemia de COVID-19 y su firme decisión de impulsar la terapia de choque económico ha defraudado a gran parte de su base. Si Petro logra mantenerse con vida hasta el próximo año –cosa nada fácil para los políticos colombianos progresistas– la victoria podría ser suya.


También en Palestina el estado de ánimo parece estar cambiando. Donde el apoyo incondicional a Israel era la norma, políticos de alto nivel, presentadores de noticias por cable y columnistas han denunciado inequívocamente la agresión israelí y muchas organizaciones de derechos humanos se hacen eco de la etiqueta de estado de apartheid. El movimiento Black Lives Matter ha ofrecido su apoyo a Palestina, y muchos funcionarios electos vinculan abiertamente la violencia contra los palestinos con la violencia contra las personas de color en los Estados Unidos.


"Me pronuncio hoy en solidaridad con el pueblo palestino", comenzó su discurso Cori Bush (D-MO) representante en el Congreso, una declaración impensable hace apenas unos años. "El equipo que usaron para agredirnos brutalmente [en Ferguson] es el mismo que enviamos al ejército y la policía israelíes para aterrorizar a los palestinos", agregó. "La limpieza étnica continúa ahora", dijo la congresista de Michigan Rashida Tlaib en una protesta frente al Departamento de Estado. "Lo que le están haciendo al pueblo palestino es lo que le siguen haciendo a nuestros hermanos y hermanas negros aquí; ... todo está relacionado". Con sus múltiples vínculos, también deberíamos ver la relación existente entre la violencia perpetrada contra colombianos y palestinos. Quizás su liberación también esté relacionada.