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13 abril, 2025

ESO A CHINA NO LE PREOCUPA

 


[TRANSCRIPCIÓN]


Entrevistadora: El problema es que, en este escenario, por usar su metáfora, EEUU tiene la pistola más grande, y por lo tanto, China finalmente tiene más que perder en esta guerra comercial, ¿no? Sabe que no puede soportar la pérdida del 15 % de su mercado de exportación, es decir, lo que exporta a EEUU.


Funcionario chino: En absoluto. China está totalmente preparada para luchar hasta el final porque el mundo es lo suficientemente grande y Estados Unidos no es la totalidad del mercado mundial. Así que, si Estados Unidos quiere ir en esa dirección y aislarse por completo del mercado chino, bienvenido.


Entrevistadora: Sí, y China perderá el mercado estadounidense, que, como ya he dicho, es del 15 %...


Funcionario chino: No nos importa, no nos importa. China lleva aquí 5000 años, la mayor parte del tiempo no existía Estados Unidos y sobrevivimos.




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05 febrero, 2021

Por qué China adelantó a los Estados Unidos —— Mohamad Shaaf

 



Information Clearing House – 04/02/2021

 Traducción del inglés: Arrezafe


Después de su revolución en 1949, China adoptó un nuevo modelo económico basado en las necesidades básicas de la población en lugar de las ganancias. Este cambio resultó de vital importancia para sacar de la pobreza a más de mil millones de personas. Sin tener en cuenta los defectos del modelo político chino, medida por la paridad del poder adquisitivo, su economía es un 25 por ciento más grande que la de Estados Unidos. Convirtiéndose en una superpotencia económica y adelantando a EEUU en tan corto período de tiempo, China ya ha cambiado el equilibrio de poder mundial. El propósito de este ensayo es utilizar varios criterios históricamente probados para determinar cómo se ha realizado el sueño de China y por qué ganará, de manera pacífica o no, la carrera económica con Estados Unidos. El ensayo comienza comparando los modelos económicos chino y estadounidense, sus objetivos, que se reflejan en las políticas, y la pugna en sí. Finalmente, se analizarán las conclusiones, las opciones y las mejores alternativas para tratar con China.


II. Criterios del modelo económico


1. Primacía de las necesidades frente al beneficio empresarial.

La economía china, como la de Estados Unidos, es una economía de mercado con generación de beneficios y acumulación de capital. La principal diferencia es que el objetivo principal de China es satisfacer las necesidades básicas de la población, mientras que el objetivo de Estados Unidos son las ganancias. Esto implica que el partido comunista chino desarrolla planes basados en la provisión de necesidades básicas, mientras que en Estados Unidos los dos partidos más destacados representan a las grandes corporaciones y monopolios, protegiendo sus ganancias e intereses. En consecuencia, los objetivos, prioridades, funciones, estructuras y organizaciones de sus gobiernos son diferentes.


2. Propiedad pública versus propiedad privada.

En los Estados Unidos, los recursos naturales, la tierra, el petróleo, el gas y otros minerales son propiedad principalmente de corporaciones privadas, mientras que en China todos son de propiedad pública y están regulados colectivamente. El gobierno de China regula las grandes y altamente rentables empresas estatales que dominan sectores clave de la economía; desalienta la empresa privada con el fin de limitar la acumulación de capital privado. Además, en China la mayoría de los bancos son de propiedad pública, mientras que en EEUU todos los bancos, excepto uno en Dakota del Norte, son de propiedad privada. donde las ganancias están al mando y no responden a necesidades de la comunidad, tales como la vivienda, la atención médica y la educación.


III. Reflexiones de los modelos


1. Economía estable vs inestable.

La dinámica del modelo estadounidense conduce a desequilibrios estructurales: sobreproducción, sobreacumulación de capital, concentración de la riqueza, monopolización, mercantilización y privatización de activos y recursos públicos, tales como la vivienda, la salud y la educación. Abre el camino a la especulación de riesgo y a ciclos de burbujas y quiebras. Todo lo cual aumenta aún más la polarización y la desigualdad.


Históricamente, EEUU ha tenido varias depresiones y muchas recesiones, aproximadamente cada cuatro años. La Gran Depresión, que tuvo su origen en Estados Unidos, fue el peor y mayor desastre económico de la historia, con amplios y masivos recortes en la producción y el empleo, pobreza generalizada, malestar social, desintegración familiar, suicidios y homicidios.


Las depresiones económicas han llevado con frecuencia a guerras a gran escala entre rivales imperialistas por los mercados. La Primera Guerra Mundial siguió al desplome del 50% de la economía en 1907, del 26% entre 1910 y 1911. La Segunda Guerra Mundial vino tras la Gran Depresión, 80%. Generalmente, después de una recesión económica, el gobierno de Estados Unidos interviene estimulando el gasto en la guerra o la economía. Sin embargo, este tipo de remedios desplazan los problemas, sin resolverlos. En cambio, el modelo de China no genera desequilibrios estructurales, sosteniendo su crecimiento continuo. Durante la importante recesión económica de EEUU en 2008, considerada por Bernanke peor que la Gran Depresión, China siguió teniendo una economía en auge y con pleno empleo.


Las crisis actuales, causadas por una depresión económica que comenzó antes y la pandemia Covid-19, han sido mucho peores en los Estados Unidos que en China, hecho confirmado por su rápida reacción debido a un mayor grado de preparación, menos muertes y una recuperación total en comparación con EEUU, que todavía padece olas de infecciones, depresión económica, millones de desempleados que no pueden pagar sus alquileres e hipotecas, ansiedad, escasez de vivienda y pocas esperanzas de mejora.


2. Dinámica de la desigualdad: decreciente frente a aumento. 

El modelo de China tiende a reducir la desigualdad de bienes, ingresos, salarios, vivienda, atención médica y servicios educativos, contrariamente al de EEUU, donde, desde principios de la década de 1980, con la adaptación de políticas neoliberales de laissez faire y la menor ayuda del gobierno al salario mínimo y subsidios a la vivienda, la desigualdad ha ido rápidamente aumentando.


En China, toda la tierra es de propiedad pública, corporaciones y personas no pueden poseer tierras, pero las entidades comerciales sí pueden poseer las estructuras asentadas sobre ellas. China regula el mercado de la vivienda y garantiza que para residentes de bajos ingresos sean asequibles, resultando la vivienda relativamente menos costosa que en los EEUU.


En China, la sanidad es pública, lo que genera una menor desigualdad en comparación con la de EEUU, donde la atención médica es proporcionada en gran medida por corporaciones privadas con fines de lucro. Partiendo de un mayor atraso, China ha tenido que afrontar una serie de problemas sanitarios propios, pero numerosos indicios sugieren que la mejora de la asistencia sanitaria de China es mucho más rápida que la de EEUU. Esto se ve confirmado por la velocidad de recuperación de los chinos de la Covid-19, los cuales a menudo se sorprenden por el alto precio y las largas esperas en los centros de salud de EEUU. Mientras que el 5% de los chinos no tiene cobertura médica, la tasa en EEUU es del 8.5%.


En China, la educación se considera un bien público, es obligatoria y gratuita hasta los nueve años, pero la escuela secundaria y la universidad no son obligatorias ni gratuitas. La matrícula universitaria ocupa el séptimo lugar, 3.300 a 9,900 dólares, y sus mejores universidades son públicas, a diferencia de EEUU, donde las universidades mejor clasificadas son privadas.


Por lo tanto, la vivienda, la sanidad y la educación son más asequibles en China que en EEUU, lo cual hace que, en general, la población viva mejor y más satisfecha, algo que confirma el apoyo popular a su gobierno.


3. Posicionamientos: Defensivo vs Ofensivo. 

EEUU ha invadido 70 naciones desde 1776, en comparación con China, que invadió la península de Corea durante 1950-1953, pero que no ha invadido ningún país desde entonces. Recientemente, China a firmado grandes acuerdos comerciales creando varias zonas de libre comercio con otros países, acuerdos basados en el respeto y la cooperación en beneficio mutuo. La postura defensiva de China cuesta mucho menos que la postura ofensiva seguida por Estados Unidos, lo que permite a China crecer más rápido.


4. La estafa del dólar convirtió a Estados Unidos en la superpotencia económica. 

El dólar es una herramienta que Estados Unidos ha estado utilizando para robar productos básicos del mundo de manera pacífica. El dólar estadounidense estaba originalmente respaldado por oro, y desde finales de la década de 1960 la creación de dólares estadounidenses ha superado con creces las existencias de oro en posesión de Estados Unidos. En 1971, Nixon tuvo que abandonar la conversión del dólar en oro.


Subrepticiamente, Estados Unidos sustituyó el oro por petróleo. Para ello fueron necesarios cinco pasos. Primero, los países exportadores de petróleo debían vender su petróleo sólo en dólares. Los importadores de petróleo tenían que utilizar el dólar para comprarlo, lo cual requería la conversión de sus bienes y activos al dólar fiduciario. La verdadera razón por la que EEUU invadió Irak y Sadam Huseín fue ahorcado, es porque Irak no vendía su petróleo en dólares. Por motivos similares, el líder libio, Gaddafi, fue sodomizado y asesinado. En segundo lugar, el precio del petróleo se incrementó rápidamente en un 300% y siguió subiendo gradualmente hasta igualar el stock de dólares en circulación. En tercer lugar, oponerse a cualquier sustituto del petróleo, ya fuera energía solar, eólica o nuclear, como en Francia, Corea del Sur e Irán. Cuarto, Estados Unidos tenía que controlar el suministro mundial de petróleo. Y en quinto lugar, evitar cualquier acuerdo sobre el calentamiento global y hacer a las economías dependientes del petróleo.


Además, Estados Unidos ha utilizado el dólar como arma contra países como Irán, al bloquear su acceso a SWIFT. Estados Unidos no ha utilizado esta arma contra China y Rusia, aunque ambos países y algunos otros se han preparado para esa posibilidad intentando no usar el dólar en sus transacciones con otras naciones. Ahora, Estados Unidos se encuentra en declive económico y está inyectando billones de dólares, sin costo alguno, para rescatar bancos y pagar sus enormes déficits presupuestarios y comerciales. Esto y el uso del dólar como arma ha aumentado la probabilidad de desdolarización y la pérdida del dominio estadounidense.



IV. Guerra con China

1. Una ofensiva económica contra China. 

En el primer día de una guerra comercial a gran escala contra China, explica Reed, todas las fábricas estadounidenses en dicho país serían cerradas. Apple perdería sus fábricas, sus productos y su mercado chino de 1.400 millones de consumidores. Esa acción se repetiría, industria tras industria, en todas. En unas semanas, los estantes de Walmart estarían vacíos, no sólo cubos de plástico y fregonas, sino también de motosierras, productos farmacéuticos, motocicletas y manguitos de presión arterial. Estados Unidos compra 472 mil millones anualmente en bienes a China, alta tecnología, baja tecnología, bienes de consumo y componentes de fabricación. Eso cesaría. Se podría esperar que la Guerra Comercial entre Estados Unidos y China se convierta en un conflicto militar bajo la presidencia de Biden.


2. Una guerra estratégica contra China. 

Rand, un grupo de expertos del Pentágono, ha realizado simulacros de guerra y ha llegado a la conclusión de que una guerra con China podría ser muy larga y una derrota para Estados Unidos. Ya no estamos en 1961. En 2021, con su posición defensiva, China no es la URSS de 1989 y no perderá. Es sumamente importante que Estados Unidos cese en su agresiva doctrina agresiva de dominio absoluto, un sueño impulsado, ahora más que nunca, por los desacreditados neocons que en 2003 creían firmemente que las guerras en Afganistán e Irak serían un juego de niños. Desde la guerra de Siria, Rusia y China han demostrado, con armas defensivas superiores como S-400 y S-500, que las guerras de agresión pueden ser respondidas con eficacia y que, por tanto, no deberían iniciarse. De hecho, es esa fuerza disuasiva la que podría traer paz.


V. Conclusiones


De hallarse sumida en la pobreza y el hambre antes de 1949, hoy China ha eliminado la pobreza, aunque Estados Unidos no. China, ganadora de la carrera económica, ha consolidado su posición en el escenario mundial. La única forma en que Estados Unidos puede ponerse al día es avanzando hacia el modelo chino con un estilo democrático estadounidense, hacer las paces y cooperar con todos los países. Eso conducirá a salir de la depresión actual para siempre. Cuanto antes revise Estados Unidos su modelo, mejor y menos costoso será económica y políticamente.


El establishment occidental debe en conjunto reconocer que, si bien su modelo económico contribuyó al bienestar material de la humanidad en los últimos tres siglos, ahora crea enormes e insostenibles desequilibrios. El lucrativo modelo del complejo militar-industrial / Congreso-inteligencia / corporación mediática / prisión / sanidad / educación, ha desembocado en un mayor número de personas encarceladas, mala salud pública, pérdida del espíritu innovador, guerras permanentes y más gastos de "defensa". El sistema político se vuelve aún menos democrático, el gobierno se convierte en un incontrolable ente del crimen organizado a gran escala que ya no está al servicio de la población y que sólo se puede sostener con más mentiras, chantajes, extorsiones, delitos y agresiones contra personas lejanas e indefensas que no han hecho daño alguno a sus agresores. Ya es hora de que Estados Unidos y sus "aliados" acepten el hecho evidente de que, el modelo basado en el lucro está obsoleto y no puede conducir a la paz, ni siquiera para su propia población y mucho menos para el mundo. Por tanto, es hora de que occidente ponga fin a su derroche y a sus pérdidas, cese su emisión de propaganda y mentiras , deje de utilizar instituciones costosas, inútiles e ineficaces, como los medios de comunicación y los think tanks, para justificar su agresiva conducta. No es momento para una nueva guerra fría de provocación y agresión contra la posición defensiva de China. No cambiar tendrá como resultado la derrota de Occidente, en el mejor de los casos, y el fin de la humanidad en el peor.




05 junio, 2019

Armas de gilipollez masiva — Luis Casado



Resumen Latinoamericano – 02/06/2019

Después de siglos de sequía, los economistas terminaron por descubrir algo: el libre mercado es cojonudo, un poderoso aliciente para los intercambios económicos, el progreso mundial, la acumulación de riqueza y el bienestar universal… siempre y cuando los EEUU lo domine y hagan lo que les sale de las narices con el dólar, los aranceles, las fronteras, los sistemas de espionaje informático, los guiones de la series de televisión, el fraude impositivo y los pinches gobiernos.

Esto es un requisito sine-qua-non, una condición de posibilidad, un dato de la ecuación, algo así como la Primera Causa del Principio de Causalidad combinada con el Segundo Principio de la Termodinámica. Si no me crees, pregúntale a los expertos de Harvard.

Para defender y proteger el futuro de la Humanidad, el Sundae Ice Cream, el Double Cheese Burger, la libertad, la democracia y el libre mercado, sobre todo el libre mercado, los EEUU han seguido escrupulosamente el sendero de la evolución técnica, luego tecnológica, lograda gracias a la inagotable fuente de innovaciones que es el cacumen del personal.

De ese modo el garrote –big stick para los expertos– le cedió el lugar a las lanzas, la honda a las flechas, los arcabuces al M-16, los cañones a la artillería reactiva, los cohetes a los misiles Tomahawk, y la bomba atómica a los aranceles y las sanciones económicas.

Todo esto gracias a un descubrimiento jurídico que hizo dar un respingo a Bernard Manin, gran estudioso de la Convención de Filadelfia, y a Alian Supiot –profesor del Collège de France– que de Derecho entiende un puñao.

Servidor perdió años estudiando Derecho de Comercio Internacional y los arcanos de la Cámara de Comercio Internacional de París, sin hablar del pinche Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), eminente institución del Banco Mundial con sede en Washington, para encontrarse con que los EEUU decidieron –por cojones– simplificarse la vida extendiendo al mundo entero el imperio de su propia jurisdicción: lo que fallan los tribunales yanquis debe valerle a todos, americanos, africanos, europeos, asiáticos, australianos, micronesios, Aliens y Klingons.

Donald tiene mucho que ver en eso: si Newton se le pusiera en el camino no dudaría en abolir la Ley de la Gravedad Universal remplazándola útilmente por la Levitación a peaje o Toll Levitation.

Cuando la URSS se puso falla al caldo, el buen Gorbachev aceptó la reunificación de Alemania y la dislocación del imperio del Este, rogando que ningún país se integrase en la OTAN. Reagan dijo “Faltaría más… You’re welcome, would you have another cup of tea?” Lo malo es que al buen Gorbi se le olvidó poner eso por escrito y que Ronald firmase abajo.

Ahora la OTAN integra a Croacia, a Bulgaria, a la República Checa, a Grecia, a Hungría, a Luxemburgo, a Rumania, a Polonia, a Albania, a Montenegro, a Turquía, a Estonia, a Lituania y a Letonia, países que hasta nuevo aviso no tienen costas en el Atlántico Norte, o bien no he leído el último twitt de Donald. Mejor aún, ahora Trump quiere integrar a Ucrania y a Brasil. Todo lo cual prueba, por si hiciese falta, lo agresivos que son los rusos y lo malo que es Putin.

Para convencerte mira ver lo que pasó en Crimea, que ya era parte del imperio ruso en tiempos de Caterina la Grande, o sea allá por el siglo XVIII. Algo más tarde, la intervención militar de Francia y el Reino Unido –aliados al Imperio Otomano en la Guerra de Crimea (1853-1856)– hizo declinar la influencia rusa en la región. Pero… en 1917 ocurrió la Revolución Rusa y la tortilla de rescoldo hizo un giro en 180º.

En 1954, Nikita Kruschev, ucranio de nacimiento (nacido en Ucrania, no en Nacimiento – Chile), en ese momento mandamás de la URSS, tuvo la brillante idea de donarle –mediante simple decreto– la Península de Crimea a Ucrania (1954). El tema traía tela: para la URSS primero, y luego para la Federación Rusa, Sebastopol fue y es el mayor centro naval militar de los popoffs. Privar a Rusia de Crimea equivale a quitarle el Estado de Virginia a los EEUU.

Cuando un puñado de neonazis, preparados con el amable patrocinio de la CIA, dio un golpe de Estado en Ucrania (2014), la Federación Rusa estimó que se estaban pasando de rosca y reintegró en su territorio la Península de Crimea, consagrando ese hecho con un plebiscito ampliamente mayoritario.

Los EEUU reaccionaron imponiéndole sanciones económicas a Rusia, el arma letal de última generación (paciencia, ya te explico). Los caniches europeos hicieron lo de costumbre: seguir al amo. Francia por ejemplo dejó de exportar quesos y productos agrícolas a Rusia. Pero como dicen los economistas “una crisis es una oportunidad de negocio”: un par de rusos se asoció con empresarios galos y ahora Rusia exporta quesos y productos agrícolas. Hay patadas en el culo que se pierden…

Como te decía, las sanciones económicas y la imposición de aranceles superaron a la bomba de neutrones. Esta última joya tenía, según sus impulsores, una enorme virtud: lanzada contra un ejército mataba a todo dios, y dejaba el armamento, los blindados y la munición intactos.

Ni siquiera tuvieron la ocasión de probarla. Algún coronel algo menos asopado que el promedio se dio cuenta que la bomba a neutrones era un contrasentido económico: mataba a los consumidores e impedía la venta de armamento y otros pertrechos militares. Y como la economía de los EEUU gira en torno a la industria militar…

Pero Donald es Trump. Peor aun, Trump es Donald. De modo que por menos de quítame allá estas pajas, y cualquiera sea el supuesto conflicto, Donald aplica sanciones económicas y le impone aranceles a las exportaciones de sus incontables enemigos.

Comenzó con Rusia, como queda dicho, y siguió con el Alena, o sea México y Canadá. Para su gran sorpresa, los siguientes en la lista fueron los caniches europeos. No satisfecho, Donald tuvo la excelente idea de matar en el huevo el TTA y el TTP, sendos tratados económicos transoceánicos que dejaban los países suscriptores a la altura de lo que son: simples terrenos de juego de las multinacionales.

En eso estaba cuando alguno de los faucons –halcones, en francés, cuya libre interpretación fonética quiere decir también “huevones falsos” o “falsos huevones”– que lo aconseja le hizo ver que entretanto China ‘atacaba’ como en una etapa de montaña del Tour de France.

En claro, los EEUU se están quedando atrás, la pendiente es ruda, y para no perder hasta la manera de andar (a lo John Wayne) conviene tener pulmones y pantorrillas. O bien ganar como Lance Armstrong, mediante el dulce método del doping, tan en boga en el país de la DEA (una vez más, si no me crees, mira ver la “crisis de los opioides” en yanquilandia).

Donald, que es un empresario, sabe que lo que cuenta es el resultado. Los métodos…

De modo que, como Armstrong (literalmente “brazo fuerte” en inglés), Donald comenzó a hacer trampas y a utilizar el arma letal de los aranceles y las sanciones económicas como Charles de Gaulle utilizaba la disuasión nuclear: tous azimuts, o sea de manera panorámica, in all directions, sin exceptuar a nadie, ni siquiera a los caniches. De ahí viene la muy mentada guerra comercial.

Poco a poco el asunto se fue envenenando, al punto que hasta el mismísimo Felipe Larraín se bajó como Pacheco y reconoció que en materia económica “el camino está un poco más pedregoso”. En el país de los rankings al pedo ya es decir (Chile).

La última andanada tiene como víctima, una vez más, a México. Si Donald tiene ‘una piedra en el zapato’, si le duele algún callo, si lo atormentan los juanetes, la respuesta es la misma: aranceles y sanciones económicas.

El tema va de sancionar a México en razón de la inmigración ilegal que viene de Centroamérica y el Caribe. Dicha inmigración tiene como origen principal las atroces condiciones políticas y económicas que prevalecen en la región, todas ellas generadas a lo largo de siglos por la dominación ejercida por el gigante del norte.

De modo que México sufre la aberración jurídica de la “doble pena” a manos del defensor en jefe del libre mercado, sistema que ordena enviar a los EEUU las riquezas, guardando rigurosamente a los pobres en su país de origen.

Cualquier politólogo, o un politólogo cualquiera, diría que aún no tenemos elementos suficientes para determinar cuál será el resultado de esta guerra de nuevo tipo en la que las armas de gilipollez masiva sustituyeron la pólvora y el Semtex.

En todo caso ‘los mercados’, que de esto entienden un puñao, ya se proveyeron de abundantes cantidades de sulfaguanidina, lo que no deja de ser un indicador de alta confiabilidad.

Yo que tú, compraba una jartá de papel p’al culo, que en Chile llaman, pudorosamente, “tissue” (sic).