Algo decisivo está
sucediendo entre Ucrania y Rusia que tiene al portavoz del Consejo de
Seguridad Nacional de Estados Unidos tratando desesperadamente de
preparar a la audiencia estadounidense para afrontar acontecimientos
cruciales.
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CONSORTIUM
NEWS – 31/10/2023
Traducción del inglés:
Arrezafe
En lo que respecta a
Rusia, la administración Biden se enfrenta a una ardua tarea.
Mientras el actual
conflicto en Gaza ha desviado la atención del empeño fallido en
Ucrania, la desastrosa contraofensiva ucraniana, patrocinada por la
OTAN, ha perdido fuerza, con bajas cercanas al 100 por ciento, tanto
de las tropas como de los equipos que participan en la ofensiva.
(La OTAN entrenó una
fuerza de 90.000 soldados ucranianos para dicha ofensiva y les
suministró aproximadamente 300 tanques. Rusia
ha publicado cifras que sitúan las bajas ucranianas desde el
inicio de la contraofensiva en unos 90.000 muertos y heridos, y unos
300 tanques destruidos).
Rusia ha adoptado una
actitud ofensiva. Una primera lectura desde el campo de batalla
indica que está logrando mayores éxitos en las primeras semanas de
sus ataques que Ucrania durante los cinco largos meses de su
contraofensiva.
Para colmo de males, US
News and World Report acaba
de publicar la lista de los ejércitos más poderosos del mundo,
en la que Rusia ocupa el primer lugar, superando a Estados Unidos.
En tiempos como estos, la
Casa Blanca recurre a sus especialistas en la manipulación de la
narrativa, y en el establo de la Casa Blanca no hay mejor practicante
del arte de la manipulación que el portavoz del Consejo de Seguridad
Nacional, John Kirby.
"Si me lo permiten,
quiero tomarme un par de minutos", dijo
Kirby a la prensa el 26 de octubre, "para informarles sobre
la situación del campo de batalla en Ucrania".
Al parecer, señaló Kirby, Rusia esta
al ataque tras haber lanzado una renovada ofensiva
en el este de Ucrania "a través de múltiples sectores", incluso
en torno de Avdiivka, Lyman y Kupiansk. Esta ofensiva, prosiguió
Kirby:
"No fue una sorpresa.
Hemos estado observándola y viéndola venir. Hemos advertido que el
presidente Putin todavía aspira a conquistar Ucrania y hemos estado
trabajando para garantizar que Ucrania disponga del equipo necesario para
defender su territorio".
La cantinela de Kirby era muy distinta en junio de 2022. Luego, Kirby
declaró:
"Ellos [Ucrania] están
recibiendo todo cuanto podemos enviar, tan rápidamente como podemos
enviarlo. … Vamos a comprometernos a ayudar a las fuerzas armadas
de Ucrania a defenderse y a tratar de recuperar el territorio
perdido, particularmente en el este y en el sur".
Ahora ya no se habla de
que Ucrania recupere todo el territorio. En cambio, Kirby enfatizó que un
nuevo paquete de apoyo, enfocado en la defensa aérea y misiles
antitanques, así como en munición de artillería, estaba
permitiendo a Ucrania "defender y sostener la defensa contra esta
ofensiva, repeliendo con éxito las columnas de tanques rusos que han
estado avanzando hacia Avdiivka".
Los rusos, se apresuró a
señalar Kirby, han "sufrido pérdidas significativas en su intento
ofensivo, incluidos al menos 125 vehículos blindados alrededor de
Avdiivka y equipo equivalente a más de un batallón".
A pesar de este revés,
del que Kirby no ofreció pruebas, se esperaba que Rusia siguiera
atacando las líneas ucranianas. "Este es un conflicto
dinámico", dijo Kirby, "y debemos recordar que Rusia
todavía mantiene cierta capacidad ofensiva y puede lograr algunas
ganancias tácticas en los próximos meses".
La diferencia que media
entre "Ucrania va a recuperar el todo el territorio perdido" y "Rusia está a la ofensiva y puede lograr algunas ganancias
tácticas" es de tal índole y magnitud que simplemente no puede
ignorarse.
Algo decisivo está
sucediendo en campo de combate entre Ucrania y Rusia, lo que tiene a
Kirby ocupado tratando desesperadamente de preparar a la audiencia
estadounidense para algunos acontecimientos importantes, favorables exclusivamente para Rusia.
Tras una
contraofensiva fallida
Tratar de minimizar estos
logros tildándolos de "naturaleza táctica" no altera el hecho
de que se están produciendo tras una contraofensiva fallida colectivamente respaldada por el poder militar y económico de
Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.
La transición desde una
gran contraofensiva diseñada para recuperar la mayor parte, si no la
totalidad, del territorio anexado por Rusia, a una postura defensiva
en la que se espera que Rusia capture aún más territorio, no puede
descartarse como algo de naturaleza meramente "táctica". Se
trata de un cambio de rumbo estratégico que bien puede representar
la trayectoria final para ambas partes del conflicto.
Vladimir
Trukhan, coronel de reserva del ejército ruso afiliado al
Distrito Militar Central de Rusia que recientemente regresó del
frente de la Operación Militar Especial, dice que la situación en
el campo de batalla es mucho peor de lo que Kirby ha descrito.
En
una extensa entrevista en el programa "Pregúntele al
inspector", a principios de este mes, Trukhan señaló que en
Avdiivka los rusos no buscan "ganancias tácticas", sino
más bien un control operativo del campo de batalla diseñado para
crear un semi-caldero replica del conocido como "la picadora de
carne" que tuvo lugar en Bakhmut y sus alrededores a principios de
este año.
Rodear Avdiika, dijo
Trukhan, no es el objetivo. El objetivo ruso es poner al mando
ucraniano en un dilema tal, que abandonar Avdiika podría llevar al
colapso de la moral entre los defensores ucranianos y permanecer
podría conducir a una pérdida masiva de vidas debido a las
dificultades asociadas al refuerzo de la guarnición.
En Bakhmut, los rusos
aniquilaron, hirieron o capturaron a más de 70.000 soldados
ucranianos, lo que representa aproximadamente el número de tropas
que la OTAN había reunido y entrenado para llevar a cabo la
contraofensiva.
Intentar retener Avdiivka
podría resultar fatal para el conjunto del esfuerzo defensivo
ucraniano, ya que sus reservas se han agotado y Ucrania se ve
obligada a tomar tropas de otros lugares de la línea de contacto,
creando oportunidades ofensivas adicionales para los soldados rusos.
Kirby mencionó a
Kupiansk como otra zona donde Rusia podría lograr algún éxito "táctico" en el campo de batalla. La batalla de Kupiansk
representa la manifestación del arte operacional ruso, un ejemplo en
el que Rusia pudo aprovechar la falta de tropas ucranianas en primera
línea e iniciar operaciones ofensivas en sectores donde las fuerzas
ucranianas se habían reducido para proporcionar tropas adicionales a
la operación militar especial.
Otro semi-caldero
En Kupiansk, Rusia está
tratando de crear otro semi-caldero, una nueva "picadora de carne" similar a Bakhmut, que obligará a Ucrania a retirarse o comprometer
tropas que no tiene, exponiendo otro sector del frente a operaciones
ofensivas rusas.
Y así, el ciclo se
repite, hasta que se produzca un colapso general a lo largo de la
línea de contacto ucraniana.
Sin embargo, este no es
el aspecto más importante de lo que está pasando en Kupiansk. A
diferencia de la derrota de la contraofensiva ucraniana en Zaporizhia
y las batallas en semicaldero de Bakhmut y Avdiika (todas las cuales
se libraron en territorio reclamado por Rusia y, como tal, cumplieron
el objetivo declarado del presidente Vladimir Putin de liberar todo
el territorio ruso), Kupiansk está inequívocamente situaso en
suelo ucraniano, es parte del Óblast de Jarkov.
Si bien Rusia había
mantenido una presencia militar en el Óblast de Jarkov tras su
retirada en el otoño de 2022, esta presencia estaba diseñada para
asegurar el territorio norte de la República de Lugansk, más que
para servir como trampolín para futuras operaciones ofensivas rusas.
Si Ucrania hubiera
buscado una solución negociada al conflicto, señala Trukhan, Rusia
se habría retirado del territorio de Ucrania. Debido a que Ucrania
optó por seguir luchando, Rusia ha pasado a la ofensiva en
territorio ucraniano.
Esto representa una señal
de Moscú de que, para garantizar la seguridad de los rusos étnicos
en el este de Ucrania, Rusia iniciaría operaciones que podrían
suponer la pérdida por parte de Ucrania de cinco oblasts más bajo
control ruso.
Esto supone un nuevo
punto de inflexión crítico y de gran importancia estratégica en el
conflicto.
John Kirby puede intentar
minusvalorar la ofensiva rusa en Kupiansk como poco más que un éxito "táctico". Se trata, sin embargo, un momento decisivo del
conflicto.
Alto mando militar
Al centrarse en la
Operación Militar Especial, Kirby pierde de vista el bosque por los
árboles. US News and World Report, sin embargo, no lo ha
hecho.
De alguna manera, Rusia
(cuyo ejército, según los medios occidentales y Kirby, ha sufrido
horrendas bajas, una parálisis operativa debido a la baja moral, un
liderazgo ineficaz y una logística insuficiente) ha superado a los
Estados Unidos como ejército más poderoso del mundo.
Esta clasificación no
sólo desmiente la noción de la supuesta incompetencia rusa en su
conflicto contra Ucrania, sino que también refleja la realidad (en
gran medida ignorada en Occidente) de que, al tiempo que Rusia está
llevando a cabo con éxito su Operación Militar Especial, también
está ampliando su número de tropas en activo, pasando de 900.000 a
1,5 millones de soldados de tierra, mar y aire.
Esto requiere no sólo un
esfuerzo masivo de reclutamiento – al tiempo que se combate en
Ucrania – sino también un enorme trabajo por parte del complejo
industrial militar ruso, cuya tarea no sólo consiste en suministrar
armas a las fuerzas comprometidas en el frente, sino también en equipar y ofrecer apoyo logístico a una fuerza adicional de 600.000
hombres.
Todos esos nuevos
uniformados, además de los 300.000 reservistas movilizados y los
300.000
voluntarios para incorporarse a la Operación Militar Especial,
suponen un aumento de 1,2 millones de personal en armas, en un
momento en que el colectivo de la OTAN pugna por formar una fuerza
de reacción rápida de 300.000 y en el que a los Estados Unidos
faltan unos 15.000 reclutas para cumplir su objetivo
de reclutar 60.000.
La Comisión del Congreso
sobre la Posición Estratégica de los Estados Unidos acaba de
publicar un informe
final cuya conclusión determina que Estados Unidos necesita
aumentar drásticamente el tamaño de su fuerza militar convencional.
No obstante, más allá
de la asignación económica, en dicho informe no se aborda la
cuestión de cómo podría realizarse tal aumento. Es más, en un
momento en que el ejército estadounidense es incapaz de reclutar
el personal necesario para sostener su actual estructura militar,
incluso un modesto incremento de 150.000 reclutas parece misión
imposible.
Más allá de
comparaciones acerca de la competencia o incompetencia a la hora de reclutar y mantener
un gran número de nuevas formaciones militares, el coronel Trukhan resaltó la verdadera importancia de lo que Rusia está haciendo,
señalando que el incremento de la capacidad militar rusa tiene prioridad sobre la Operación Militar Especial.
Ello significa que, en un
momento en que el Occidente colectivo –Estados Unidos, la OTAN y la
Unión Europea– trata de hallar la manera de sostener el
esfuerzo bélico ucraniano, Rusia ha tomado la iniciativa estratégica
incluso relegando la Operación Militar Especial a un segundo plano.
El principal objetivo de
Rusia [tantas veces invadida] es disponer de un ejército capaz de hacer frente y derrotar a las fuerzas
combinadas de Occidente. Dicho propósito implica
la creación de nuevas unidades dotadas de equipos modernos y
sostenidas por la producción de la propia industria de defensa rusa.
Occidente, en cambio, intenta transformar un ejército –en gran medida sólo existente en el
papel o en la imaginación de sus líderes– en algo capaz de afrontar
una guerra terrestre a gran escala en Europa.
Hoy en día, el ejército y el armamento ruso, forjado y probado en combate, incorpora una infinidad de
lecciones tácticas y operativas aprendidas de la manera más ardua posible a
lo largo de sus más de 600 días ininterrumpidos de combate.
Mientras tanto, los
ejércitos del Occidente colectivo tienen dificultades para salir de
los cuarteles, están organizados y equipados mediante patrones
heredados, anteriores a la Operación Militar Especial, y que apenas podrían mantenerse durante
dos semanas en caso de un combate a gran escala.
John Kirby puede seguir
tergiversando información diariamente, pero nunca podrá
suprimir esta realidad: Rusia está ganando la guerra en Ucrania y, en general, domina a Estados Unidos y la OTAN en el ámbito militar. Gracias a Vladimir Trukhan, podemos disponer de una visión
ajustada sobre la realidad de las fuerzas armadas rusas, una visión que
contribuye a sostener las conclusiones de US News and World Report
de que es Rusia, no Estados Unidos, la posee el ejército más
poderoso del mundo.
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