¿Quién no presta oídos
a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír
esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es una
isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza
del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una
porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un
promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una
isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido
a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes
por quién doblan las campanas; doblan por ti.
«Lo que estoy a punto de
contarles es tan... tan aterrador comparado con toda la narrativa que he
estado escuchando mientras esperaba a ser entrevista...
Esto es una
avalancha de sufrimiento humano cien por cien provocada por el hombre. Es la
peor catástrofe humanitaria que he experimentado en mi vida y en mi
cada vez más larga carrera en medicina humanitaria. Hay un acrónimo
que es exclusivo de la Franja de Gaza y se deletrea NHSFS, niño
herido sin familia sobreviviente, y se ha utilizado no pocas veces en
las últimas 3 semanas, fue acuñado en las últimas tres semanas. Un
médico me dijo hace unos días que una niña llegó herida y le
entregó un papel que llevaba en el bolsillo. El médico me envió
una foto de dicho papel, tenía 27 nombres y ella le dijo: "Estos
son los miembros de mi familia que estaban conmigo en mi casa, por
favor búscalos, por favor búscalos bajo de los escombros, a ésta
no la busques –y señaló el nombre de su hermana–, sé que ya
está muerta”. ¡Una niña de 10 años!
El sistema de salud
hospitalario colapsó hace casi una semana, como se anunció en la
televisión para que todo el mundo lo supiera. Y en esa misma semana
hubo bombardeos indiscriminados, ni siquiera sé si indiscriminado es
el término correcto, porque tienen como objetivo instalaciones
sanitarias, ambulancias, iglesias, mezquitas, escuelas, campos de
refugiados, campos de refugiados densamente poblados, aniquilando a
familias enteras en un segundo, familias numerosas
multigeneracionales enteras aniquiladas en un segundo. Hay casi 1.000
familias en la Franja de Gaza en las que al menos dos miembros de su
familia han sido asesinados en las últimas tres semanas. Hay casi
4.000 niños asesinados que han sido identificados, y casi mil niños
cuyos cuerpos todavía están atrapados bajo los escombros; algunos
de ellos pueden estar vivos aún durante largo tiempo antes de morir
finalmente bajo los escombros».
El 3 de septiembre de
2021, sobre las 8:00 p.m., ocho soldados penetraron en la casa de la
familia Da'na con el pretexto de buscar a unos niños que habían
arrojado piedras en una carretera cercana. Los soldados ordenaron que
los niños fueran sacados al patio para ser fotografiados. Los padres
agruparon a sus hijos, algunos de los cuales ya estaban dormidos.
Tres de los soldados irrumpieron en la casa y deambularon por las
habitaciones mientras otros permanecieron en el patio, donde los
niños comenzaron a agruparse. Paralelamente, unos soldados subieron
a la azotea del edificio y detuvieron a varios jóvenes, de entre 15
y 25 años, impidiendo a los familiares documentar la detención.
Tras fotografiar a los niños, los soldados abandonaron el edificio,
dejando atrás a los padres preocupados y algunos niños
aterrorizados.
Este vídeo ilustra cómo
se altera arbitrariamente la vida cotidiana de los palestinos que
viven bajo la ocupación y con qué facilidad los soldados violan sus
derechos. Al parecer, para los militares israelíes todos los
palestinos, incluidos los niños en edad escolar, son delincuentes
potenciales, y les está permitido despertarlos por la noche, invadir
sus hogares y someterlos a supervisión. Los militares están
elaborando una base se datos, exclusivamente en Cisjordania, mediante
la tecnología de reconocimiento facial.
El Gran Estados Unidos de
América, que bajo Donald Trump está listo para arrasar a sangre y
fuego Corea del Norte. Listo para destruir Irán, listo para pisotear
al jodido planeta. Ese Estados Unidos no es capaz... no es capaz de
cuidar de 300 niños ¡que Estados Unidos les robó a sus padres! ¡No
somos capaces de alojar a estos niños en ningún otro lugar que no
sea en putas carpas, en Texas, en verano! ¿Estás orgulloso de ser
estadounidense? ¡Yo no! En este momento estoy asqueado de pertenecer
a este país, de tener la ciudadanía de este país. Somos una nación
que hace 20, 18 años, decidimos que torturaríamos a quienes nos
diera la puta gana de torturar, y que los torturaríamos no en
territorio estadounidense, no, por Dios, lo haríamos en lugares
llamados “puntos negros”, en Rumanía, en Tailandia, en
Filipinas, en Polonia... allí sí torturaríamos a la gente. Nosotros invadimos países cada vez que nos dan las jodidas ganas de
hacerlo, matamos a cientos de miles de personas cada vez que nos
da la gana. Bajo esta mierda apestosa de Trump, nosotros
decidimos que los palestinos no obtengan más dinero: ¡moríos de
hambre, hijos de puta! A los iraníes, aislarlos del resto mundo.
¡Somos los Estados Unidos, hacemos lo que nos da la puta gana!... Este
es el lugar donde vivimos. ¡Oh, y estamos gobernados por cristianos!...
Y ahora, no podemos cuidar de 300 niños inmigrantes porque el bastardo
asqueroso que maneja este país junto a su trasnochado e inmundo clan
y su amado Fiscal General, deciden que ¡vamos a enseñarles a estos
jodidos inmigrantes morenos una lección, les arrebataremos a sus
hijos!
En 2016, visité el centro descrito en
el informe de RT-Noticias sobre el efecto de las sanciones
occidentales en niñas y niños sirios con cáncer. En aquel momento, el director me
dijo que estaban tratando de ayudar a 240 niños, sin fondos y
endeudados, las personas que trabajan allí eran voluntarios que por
aquel entonces se enfrentaban a cortes de energía constantes, como
era norma en Alepo debido a que los terroristas controlaban la planta
de energía situada a las afueras.
Anteriormente, los pacientes con
cáncer en el norte de Siria tenían un excelente tratamiento en el
Hospital Kindi, un vasto complejo hospitalario respetado en toda la región bombardeado por terroristas a finales de 2013 y completamente
destruido. En noviembre de 2016 conocí y entrevisté a su antiguo
director el Dr. Ibrahim Hadid, que hizo hincapié en cómo
trató de llamar la atención de las organizaciones internacionales, tanto cuando el hospital fue ocupado por los terroristas,
como cuando, más tarde, fue destruido por ellos. Su llamamiento obtuvo el
silencio como única respuesta.
Otro obstáculo para los pacientes de
cáncer necesitados de tratamiento era el hecho de que, durante años,
la carretera de Aleppo estaría cortada por los terroristas, lo que
significaba que 1.5 millones o más de civiles dentro de Aleppo
estaban bajo asedio. Los residentes de Alepo me dijeron que hubo
momentos en los que el asedio duró semanas y más.
El director de este centro insistió,
con razón, en que no deberían imponerse sanciones a la medicina.
Esto es criminal. Como se señala en el informe RT, 30 niños
murieron de cáncer en esa área, debido a las sanciones
occidentales, según el director.
Anteriormente escribí sobre estas sanciones criminales impuestas por occidente a Siria.
Citando al Dr. Bouthaina Shaaban, a
quien entrevisté en diciembre de 2015, anoté:
En términos de cómo proporcionar un
alivio real al pueblo sirio, el Dr. Shaaban declaró:
"Lo primero que debe hacer
Occidente en esta batalla contra el terrorismo es levantar las
sanciones del pueblo sirio. Las sanciones están ayudando a los
terroristas contra el pueblo sirio, que está sufriendo doblemente
por los terroristas y por las medidas occidentales contra el pueblo
sirio".
Stephen Gowans escribió
recientemente sobre los planes de largo plazo del gobierno de Estados
Unidos para derrocar al gobierno sirio, y las sanciones son una parte
de la trama.
"Documentos preparados por
investigadores del Congreso de Estados Unidos ya en 2005 revelaron
que el gobierno de los Estados Unidos estaba sopesando activamente el
cambio de régimen en Siria. ...Como alternativa a la intervención
militar directa para derrocar al gobierno sirio, Estados Unidos optó
por presionar a Damasco mediante sanciones y apoyo a la oposición
interna siria ".
El sitio web End The Sanctions on
Syria [Fin a las sanciones a Siria], señala : "Se demostró que
sanciones similares a las de Irak en la década de 1990 provocaron la
muerte de más de medio millón de niños iraquíes".
El sitio pasó a informar que (a
partir de mayo de 2014), "701 de 1.921 centros de salud sirios
han sido 'completamente destruidos' por los ataques terroristas. Sin
embargo, la rehabilitación de estos centros se ve frenada por las
sanciones de Estados Unidos y la UE, que ya dejaron "una huella
profunda en el sistema de salud" ... incluso bloqueando el
acceso a medicamentos, equipos médicos, transporte y
comunicaciones".
Un artículo del 27 de mayo de 2015
en The Lancet informa : "El costo de los alimentos básicos se
ha multiplicado por seis desde 2010, aunque varía a nivel regional.
Con la excepción de los medicamentos para el cáncer y la diabetes,
Siria era un 95 por ciento autosuficiente en términos de producción
de fármacos antes de la guerra. Esto prácticamente ha colapsado,
como lo han hecho muchos hospitales y centros de atención primaria
de la salud.
Las sanciones económicas no han
eliminado al Presidente, solo los civiles están en la línea de
fuego, como atestigua el estado calamitoso de los hogares y la
macro-economía. Las sanciones son una de las mayores causas de
sufrimiento para el pueblo de Siria".
Recordemos que en abril pasado, cuando
EE.UU. y sus aliados bombardearon ilegalmente Siria con el falso
pretexto de que había utilizado un agente químico o nervioso en
Douma (cosa que no sucedió), uno de los objetivos era una
instalación situada en la densamente poblada Damasco, instalación
dedicada a la producción local de componentes para el tratamiento
del cáncer.
Como escribí:
En cuanto a la naturaleza real de
los edificios bombardeados, los medios sirios, SANA, describen al
Instituto de Investigación de Industrias Farmacéuticas y Químicas
como "centrado en la preparación de composiciones químicos
para medicamentos contra el cáncer". La destrucción de este
instituto es particularmente amarga, ya que, según las criminales
sanciones, las ventas a Siria de medicamentos contra el cáncer están
prohibidas.
Uno de sus empleados entrevistado,
Said, corrobora la descripción de SANA de que en las instalaciones
se fabricaban tratamientos para el cáncer y otros componentes
medicinales. Said agrega que "Si hubiera armas químicas, no
podríamos estar aquí, y yo, que estoy bien de salud y no toso,
llevo aquí desde las 5:30 a.m."
De la instalación, el mismo artículo
de SANA señaló que sus laboratorios habían sido visitados por la OPAQ, que emitió dos informes negando las pretendidas implicaciones
de cualquier actividad de armas químicas. Este es un punto al que el
embajador de Siria, al-Jafari se refirió en la reunión del Consejo
de Seguridad de la ONU 14 de abril, señalando que la OPAQ "entregó
a Siria un documento oficial en el que confirma que el centro Barzeh
no fue utilizado para ningún tipo de actividad química que
contraviniera a las obligaciones de Siria con respecto a la OPAQ".