26 marzo, 2025

Michael von der Schulenburg: La caída de la UE

 

"Tú no piensas como yo, pero tus hijos me pertenecen". Adolf Hitler


Glenn Diesen – 24/03/2025


Michael von der Schulenburg: La caída de la UE. Guerra por delegación. Declive económico.


"Te diré que estar en el Parlamento Europeo me resulta muy difícil, más difícil que en algunos países en guerra. Por el lenguaje que se utiliza en él, el odio, las incesantes resoluciones que se aprueban... Hay gente que, en efecto, está muy bien pagada y que votan resoluciones para que la guerra continúe, porque no tienen hijos en ella, ni una hija violada, ni pierden sus casas, ni tienen que convertirse en refugiados. Siguen recibiendo sus sueldos, incluso aumentados para no padecer la inflación causada por la guerra".


"Y aquí, en el parlamento europeo, seguimos insistiendo en que la guerra debe seguir, sabiendo muy bien que el precio de la misma lo pagan otras personas, principalmente los ucranianos, especialmente ahora que la guerra toca a su fin. Porque, como sabes, es en los últimos meses de la contienda cuando el país vencido pierde la mitad de todos los soldados, en los últimos cuatro o cinco meses, porque debido a la desintegración tienen que abandonar las posiciones defensivas y demás. Hay diversas razones para ello, pero las matanzas, las verdaderas matanzas de soldados, tienen lugar al final. Y es lo que está ocurriendo en Ucrania, en una guerra que ya no puede ganar. Y aún así, seguimos enviando armas y afirmando que pueden ganar. Es realmente espantoso. Así pues, creo que estamos haciendo algo extremadamente inmoral al apoyar, lo que llamamos “apoyar”, a Ucrania".


"Esta idea de no hablar con los rusos, ni tan siquiera sentarnos con ellos, cuando cientos de miles de jóvenes están siendo masacrados en el campo de batalla y, de alguna manera, pensar que esta es una postura ética... Incluso con el argumento de que hay que enviar armas a Ucrania para que se defienda, estás obligado por la Carta de la ONU a negociar al mismo tiempo. Eso es lo que todos acordamos en la Carta de la ONU, 193 países estuvieron de acuerdo con esto. Pero los europeos piensan que eso no va con ellos, así que no hay negociaciones. Acabo de leer, no sé... algo así como 10 resoluciones sobre Ucrania, sobre el rearme y todo lo demás. Pues bien, la palabra diplomacia no figura en ninguna, y algunas de las resoluciones tienen 18 páginas, todas llenas de odio, eso sí. ¿Negociaciones, diálogo? No, ni siquiera en la última cumbre. ¿Sabes lo que decidieron allí? Lo llaman la no declaración. Y sabes, hacen muchas peticiones, pero ni siquiera dicen a quién están dirigidas. Es decir, ¿a quién? ¿A los americanos? ¿A los rusos? ¿A los ucranianos?... ¿A quién? Simplemente formulan estas peticiones, pero ni una palabra sobre ningún plan de paz, sobre ninguna negociación, ningún intento de apertura, nada en absoluto.


¿Y sabes?, al mismo tiempo somos los perdedores. Hay algo más que también me llama la atención. Las guerras son inmorales, pero no están basadas en la moral, sino siempre en ciertos intereses. Y yo pregunto una y otra vez: ¿Cuáles son nuestros intereses en esta guerra? ¿Por qué nos implicamos en ella? Quiero decir, ¿qué interés tenemos en las sanciones? ¿Qué interés en entrar en guerra con Rusia? ¿Qué interés en cortar nuestra comunicación con Asia, las vías marítimas y las terrestres? ¡No, nos interesa! Nuestra economía colapsará por ello, de hecho ya ha colapsado. No nos interesa. Entonces ¿por qué no procuramos encontrar una solución? Y esto es particularmente importante respecto a la guerra de Ucrania, porque la Unión Europea nunca jugó un papel de peso en dicho conflicto. Durante todo el período previo a la guerra decidió que no se debía negociar con Rusia, obviando su preocupación por la seguridad que finalmente la llevó a la guerra. La UE no dijo nada cuando el Reino Unido y Estados Unidos decidieron sabotear el acuerdo de paz que rusos y ucranianos negociaron en Estambul, decisión sobre la que a la UE nunca se le consultó. Todo lo que hacemos es pagar la factura. De modo que, no lo comprendo. Quiero decir, no comprendo este comportamiento, es completamente irracional, completamente irracional. Se dice que en las guerras el que rechaza la realidad siempre será atrapado por ella. Y eso es lo que nos pasará a nosotros. Por supuesto, después de Ucrania, Europa será el gran perdedor. Internacionalmente, porque si te fijas, fruto de las últimas tres resoluciones, tenemos que: el enemigo número uno es Rusia, el enemigo número dos es China, y el enemigo número tres es ahora Estados Unidos, a los que hay que añadir otro enemigo, que es el conjunto de los países BRICS.


Estamos completamente locos, somos enemigos del mundo entero y creemos estar moralmente por encima de todos. Creo que es el suicidio de Europa, estamos suicidándonos lentamente. Piensa que una familia ucraniana normalmente tienen un hijo. Este hijo va a la guerra y no regresa, o vuelve sin piernas, o ciego, o está tan traumatizado que ya no puede llevar una vida normal. O gente que no recibe un salario todos los meses, que carecen de electricidad, que no tienen calefacción... Sus vidas están completamente quebradas. O sea, esta gente quiere la paz más que nadie. Y ahí tenemos a Zelenski, que probablemente nunca está en Ucrania, ya que siempre está en algún lugar de Europa, creyendo que puede continuar la guerra".


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23 marzo, 2025

Cuando Occidente se muestra cual es, créelo — Shahid Bolsen

 



[transcripción]

En Occidente, especialmente sus élites, gobiernos y demás instituciones, utilizan palabras que todos conocemos, pero con significados diferentes. Nosotros creemos que significan una cosa porque las interpretamos según la definición del diccionario, pero en sus mentes e intenciones, dicha definición tiene un significado completamente diferente al que la gente le da. Por ejemplo: moral, valores, libertad o justicia. Cuando oímos esas palabras, oímos la definición del diccionario, pero cuando ellos las proclaman significan algo completamente diferente. Por eso debemos dejar de pretender que lo que Occidente dice no concuerda exactamente con lo que dice.


Cuando, por ejemplo, denominan al ejército israelí como "el ejército más moral del mundo", no se confunden, no son hipócritas, no se contradicen. Eres tú quien se niega a aceptar lo que abiertamente te están diciendo, lo que realmente dicen cuando dicen lo que dicen. Porque asesinar niños, bombardear hospitales, atacar escuelas, atacar guarderías, masacrar embarazadas, ejecutar ancianos, aniquilar familias enteras, destrozar a personas con discapacidad... Todo eso no son desafortunados excesos para ellos, ni errores lamentables, son actos moralmente aceptables según su sistema de valores. Es lo que siempre han considerado moral cuando las víctimas son musulmanas, cuando los cuerpos entre los escombros pertenecen a personas que no son occidentales blancos. Esto es la justicia para ellos, esto es civilización para ellos.


Desde siempre, han erigido su supuesta civilización sobre estos cimientos: exterminio, esclavitud y dominación. Eso no es historia, es política, no es una anomalía, es su doctrina. Intentar justificar su actitud como si de una especie de contradicción se tratara no conduce a nada, es simplemente negarse a aceptar la realidad. Los tildáis reiteradamente de hipócritas porque no nos aplican a nosotros los mismos principios morales que a ellos mismos, pero lo que no comprendéis es que no están traicionando su moralidad, sino que la están aplicando a la perfección. Porque, para ellos, los niños palestinos no son niños, las mujeres embarazadas en Gaza no son futuras madres, los ancianos palestinos no son abuelos y abuelas queridos por sus familias. No nos ven como personas, y si no eres una persona, matarte no es un delito, y si no es un delito, impedirlo no es justicia, y si impedirlo no es justicia, resistirlo es terrorismo. Esa es su lógica. Esa es su moralidad.


Comprender esto. Occidente no se contradice afirmando que Israel es moral: se muestra a sí mismo tal cuál es. Así son, en esto creen, esto es lo que defienden y esto es lo que siempre han practicado. Es como ese dicho: si alguien se muestra tal cuál es, créetelo. Cuando Occidente dice que lo que hace Israel es moral, lo dice en serio, porque para ellos eso que Israel hace es moral. Así pues, hemos de aceptar que nuestra concepción de la moral no es la misma que la de ellos, y que cuando utilizan términos como moral, valores, justicia, libertad, etc., se refieren a algo completamente diferente a como nosotros lo entendemos.


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22 marzo, 2025

Reducida a escombros, el peligro acecha por doquier en Rafah — Ruwaida Amer

 




The Electronic Intifada – 22/03/2025


Amal Kassab perdió a su hijo Ahmad, de 18 años, en un ataque militar israelí el 19 de enero, el primer día del llamado alto el fuego de enero.


Ahmad había partido del campamento de al-Mawasi, al oeste de Khan Yunis, donde la familia había buscado refugio, para comprobar cómo estaba su casa en Rafah.


“Se despidió y me dijo que nos veríamos en Rafah. Me pidió que esperara su llamada para contarme cómo estaba la casa, si estaba bien o destruida”, dijo Amal durante una entrevista en febrero. “Lo esperé”.


Ahmad nunca llamó.


En cambio, su madre corrió al Complejo Médico Nasser después de que un amigo le comunicara que Ahmad estaba herido. Al llegar, su esposo le dijo que Ahmad había sido martirizado y que rezara por él.


“Este es un ejército cobarde que mata a nuestros hijos”, dijo Amal. “Nunca perdonaré al mundo que haya guardado silencio sobre nuestra matanza”.


El ejército israelí está fuertemente concentrado a lo largo y alrededor del corredor de Filadelfia, la zona que bordea la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto.


Y aunque Israel puso fin unilateralmente al alto el fuego esta semana, en realidad sus militares nunca se retiraron. De hecho, el temor a la continua presencia del ejército israelí en la zona de Filadelfia, donde cerca del 90 % de los barrios han sido total o parcialmente destruidos, ha hecho que los residentes desplazados duden en regresar a la zona o al centro de Rafah.


Hasta el 1 de marzo, según las autoridades locales, más de 40 personas habían muerto en Rafah desde que entró en vigor el alto el fuego el 19 de enero y antes de que Israel lo rompiera.


Ahmad al-Soufi, alcalde de Rafah, dijo que toda la ciudad es una zona de desastre y que, como todavía hay francotiradores presentes, muchos simplemente ni siquiera han intentado regresar a casa.


“La vida es inexistente en Rafah por varias razones, entre ellas la presencia del ejército israelí y las numerosas zonas peligrosas de la ciudad. Los ciudadanos no pueden llegar a sus zonas de forma segura y pocos regresan por miedo a los francotiradores israelíes”, declaró al-Soufi.


Una zona fantasma


Reem Shalouf, de 35 años, también intentó regresar a casa en cuanto entró en vigor el alto el fuego. Sin embargo, la devastación en su zona era tan grande que, de haberlo sabido, dijo, ni se habría molestado.


Salí corriendo como una niña de diez años el día que anunciaron el alto el fuego. Dos días después, me fui.


Mientras se dirigía hacia allí, la gente gritaba advertencias sobre el peligro potencial que representaban las municiones sin explotar, los escombros que caían y los francotiradores del ejército israelí.


“Vi un panorama fantasma, no una zona residencial”, dijo Reem. “No quedaban vestigios de referencia, sólo montones de escombros por todas partes”.


La hija de 8 años de Reem, Lara, le había pedido que le trajera una muñeca que su padre le había regalado para su cumpleaños, un mes antes de que comenzaran los ataques israelíes en octubre de 2023. Sin embargo, al acercarse a su vecindario, supo de inmediato que nunca encontraría el juguete de su hija.


“Regresé a Mawasi Khan Younis conmocionada y todavía estoy devastada por lo que vi”, declaró Reem a The Electronic Intifada. “Me duele el corazón, al igual que a muchos residentes de la ciudad”.


Por ahora ha decidido esperar en Khan Younis con sus tres hijos.


Con Israel reanudando su genocidio en Gaza dos meses después de acordar un alto el fuego, cuándo podrá regresar es algo que sigue estando totalmente en el aire.


Los daños en Rafah son enormes y se necesita una reconstrucción masiva antes de que la ciudad esté en condiciones de ser recuperada. El alcalde al-Soufi afirmó que la ciudad necesita 150.000 viviendas para quienes perdieron sus hogares, así como el equipo necesario para la limpieza y la reconstrucción.


“También hay una grave escasez de equipos y maquinaria pesada que ayudan a los trabajadores municipales a retirar escombros, abrir calles y restablecer servicios básicos como el agua, la infraestructura está completamente destruida”.


Al-Soufi dijo que son estas y otras necesidades las que lo han llevado, junto con otros palestinos, a pedir a los gobiernos extranjeros y a las agencias de ayuda internacional que brinden alivio a la ciudad de Rafah afectada por el desastre para que los ciudadanos puedan regresar.


“Estos ataques no nos disuadirán de seguir cumpliendo con nuestro deber hacia nuestra ciudad y nuestra gente. Seguiremos trabajando y devolveremos la vida a Rafah, cueste lo que cueste”, declaró el alcalde.


Ruwaida Amer es periodista en Gaza.


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سوف ننتصر - الموت للإمبراطورية

 








 




21 marzo, 2025

No puedes distanciarte de lo que ocurre en Gaza — Caitlin Johnston

 



No somos ajenos a lo que ocurre en Gaza, por mucho que nos esforcemos en creer que sí. Gaza está aquí. Olas de sangre lamen tu puerta. Niños muertos y mutilados yacen esparcidos por tu sala y tu cocina. Fueron colocados ahí por los poderosos que dirigen tu gobierno y sus aliados.


No hay escapatoria. Gaza ha sido traída directamente a ti y puesta a tus pies.


Y de ti depende cómo responder.


Caitlin's Newsletter – 21/03/2025


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Israel minister threatens "total destruction" in Gaza

The Electronic Intifada



القوات المسلحة اليمنية فريد من نوعه

 

 



















20 marzo, 2025

INSTRÚYANSE - AGÍTENSE - ORGANÍCENSE

 









«Esta ceguera voluntaria, esta amnesia histórica, esta negativa a rendir cuentas ante el estado de derecho, esta creencia de que tenemos derecho a utilizar la violencia industrial para imponer nuestra voluntad marca, me temo, el inicio, no el fin, de las campañas de masacres del Norte Global contra las crecientes legiones de pobres y vulnerables del mundo. Una maldición cainita que debemos eliminar antes de que el genocidio en Gaza se convierta en la norma».

Chris Hedges








La carretera de la muerte — Kaushik Patowary

 


Kaushik Patowary


Hace treinta y cuatro años, una de las masacres más brutales de la historia de la guerra ocurrió en Irak, en la Carretera 80, a unos 32 km al oeste de la ciudad de Kuwait. En la noche del 26 al 27 de febrero de 1991, miles de soldados y civiles iraquíes se retiraban a Bagdad tras el anuncio de un alto el fuego, cuando el presidente George Bush ordenó a sus fuerzas masacrar al ejército iraquí en retirada. Aviones de combate de las fuerzas de la coalición se abalanzaron sobre el convoy desarmado e inutilizaron los vehículos delanteros y traseros, impidiéndoles escapar. Luego, oleadas tras oleadas de aviones bombardearon los vehículos atrapados durante horas. Tras la masacre, unos 2.000 vehículos iraquíes destrozados y los cuerpos carbonizados y desmembrados de decenas de miles de soldados iraquíes yacían a lo largo de kilómetros en la que se conoció como la "Carretera de la Muerte". Varios cientos más yacían esparcidos a lo largo de otra carretera, la Carretera 8, que conduce a Basora. Las escenas de devastación en estas dos carreteras se convirtieron en unas de las imágenes trágicamente más reconocibles de la Guerra del Golfo.




El día anterior, Bagdad había anunciado por radio que el ministro de Asuntos Exteriores iraquí había aceptado la propuesta soviética de alto el fuego y había ordenado a todas las tropas iraquíes la retirada de Kuwait, en cumplimiento de la Resolución 660 de la ONU. Sin embargo, el presidente Bush se negó a creerlo y respondió que «no hay pruebas que sugirieran que el ejército iraquí se esté retirando. De hecho, las unidades iraquíes siguen combatiendo... Seguimos adelante con la guerra».


Al día siguiente, el propio presidente iraquí anunció por radio que, efectivamente, la retirada había comenzado en dos carreteras y que finalizaría ese mismo día, a lo que Bush reaccionó calificando el anuncio de Hussein de "atroz" y "engaño cruel".


En lugar de aceptar la oferta de Irak de rendirse y abandonar el campo de batalla, arriesgándose así a un acuerdo que podría no ser favorable a Estados Unidos, Bush y los estrategas militares estadounidenses decidieron simplemente matar a tantos iraquíes como fuera posible.


El bombardeo comenzó cerca de la medianoche. Primero, aviones estadounidenses y canadienses bombardearon la parte delantera y trasera del convoy para impedir su avance o retroceso, y luego atacaron el convoy atrapado con repetidos bombardeos. El Comandante en Jefe del Comando Central de Estados Unidos había recibido instrucciones de la administración Bush de "no dejar salir a nadie ni a nada de la ciudad de Kuwait". En consecuencia, cualquier vehículo que se desviara de la carretera era rastreado, buscado y destruido individualmente. Incluso soldados iraquíes desarmados que se rindieron fueron acribillados a tiros. Ningún iraquí sobrevivió.


Vehículos destrozados bordean la autopista 80, el 18 de abril de 1991. @foto: Sargento técnico Joe Coleman/Wikimedia


“Las cabinas de los camiones han sido bombardeadas con tal intensidad que han quedado completamente hundidas, y es imposible ver si hay alguien en el interior. Los parabrisas se fundieron y los enormes tanques quedaron reducidos a metralla”, escribió la periodista libanesa-estadounidense Joyce Chediac.


“La masacre de los soldados iraquíes en retirada viola el Artículo III Común de las Convenciones de Ginebra de 1949, que prohíbe matar a soldados fuera de combate”, escribió Joyce Chediac. “Las tropas iraquíes no estaban siendo expulsadas de Kuwait por las tropas estadounidenses, como sostiene la administración Bush. No se retiraban para reagruparse y volver a combatir. De hecho, se estaban retirando de vuelta a casa”.


“Atacar a soldados que regresan a casa en estas circunstancias es un crimen de guerra”, añadió Chediac.


"Ni siquiera en Vietnam vi algo así. Es doloroso", dijo el mayor Bob Nugent, oficial de inteligencia del ejército.


“Lo más inquietante fue el secretismo que implícito”, escribió Malcom Lagauche . “Cuando Newsday publicó la noticia, muchos se sorprendieron. Según miembros de los Comités de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes y el Senado de EEUU, el Pentágono les había ocultado los detalles del asalto”.


Los medios de comunicación también recibieron una versión diferente. Los comandantes de campo estadounidenses intentaron dar una versión en la que las fuerzas iraquíes no se retiraban voluntariamente, sino que estaban siendo expulsadas del campo de batalla.


Cuatro años después, el general Norman Schwarzkopf intentó justificar vilmente lo sucedido en la Carretera de la Muerte:


”La primera razón por la que bombardeamos la carretera que sale de Kuwait hacia el norte es porque había mucho equipo militar en ella, y yo había ordenado a todos mis comandantes que destruyeran todo el equipo iraquí que pudiéramos. En segundo lugar, no se trataba de un grupo de inocentes que intentaban cruzar la frontera hacia Irak. Era un grupo de violadores, asesinos y matones que habían violado y saqueado el centro de la ciudad de Kuwait y ahora intentaban salir del país antes de que los atraparan”.






Restos carbonizados de un soldado iraquí mientras intentaba incorporarse por encima del salpicadero de su camioneta. @foto: Kenneth Jarecke


Camión incendiado, rodeado de cadáveres, en la "Carretera de la Muerte". @foto: Kenneth Jarecke


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19 marzo, 2025

Exponiendo la guerra encubierta de Gran Bretaña contra Yemen — Kit Klarenberg

 

Global Delinquents – 19/03/2025

   Traducción del inglés: Arrezafe


El 15 de marzo, Yemen fue azotado por ataques aéreos, descritos por portavoces de AnsarAllah como "acto perverso de agresión angloamericana". El ataque relámpago, que tuvo como blanco masivo zonas residenciales, causó la muerte de al menos 31 civiles y heridas a más de 100. En un característico arrebato grandilocuente, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que la "decisiva y poderosa acción militar" se lanzó en respuesta a los "implacables ataques" contra buques occidentales y estadounidenses, prometiendo que Washington continuaría "utilizando una fuerza letal abrumadora hasta lograr nuestro objetivo".


Dicho objetivo consiste, por supuesto, en romper el bloqueo antigenocida de AnsarAllah en el Mar Rojo, bloqueo reiniciado el 11 de marzo debido a la negativa de la entidad sionista a permitir la entrada de ayuda humanitaria vital a Gaza. Es un objetivo compartido por Gran Bretaña, que ha apoyado con entusiasmo las acciones militares estadounidenses contra AnsarAllah desde el 7 de octubre, realizando ataques aéreos conjuntos sobre Yemen en cinco ocasiones distintas durante el primer semestre de 2024. Londres también fue una de las pocas naciones que participó activamente en la vergonzosamente fallida Operación Guardián de la Prosperidad, liderada por Estados Unidos.



Sin embargo, los medios de comunicación occidentales han omitido o minimizado el papel de Gran Bretaña en el último estallido beligerante contra Yemen. El 16 de marzo, The Guardian informó que los ataques aéreos estadounidenses contra Saná "podrían continuar durante semanas", sin hacer ninguna referencia a la participación británica. Simultáneamente, la BBC afirmó rotundamente que Londres "no participó" en el bombardeo del día anterior, sino que simplemente brindó "apoyo rutinario de reabastecimiento de combustible a Estados Unidos". Hay sólidas razones para cuestionar esta minimizada participación.


Después de todo, la omertà de los medios de comunicación sobre el papel central –si no principal– de Gran Bretaña, en el prolongado esfuerzo colectivo de Occidente para aplastar a AnsarAllah, ha estado en vigor efectivamente desde que estalló la guerra civil yemení a fines de 2014. Esto a pesar de la abundante evidencia de fuentes abiertas –incluyendo declaraciones hechas en el parlamento por ministros del gobierno– que dan testimonio de la descomunal responsabilidad de Londres por la muerte y la devastación arrojada sobre Saná casi sin pausa desde entonces.


La justificación del interés británico en Yemen es obvia. Además de neutralizar una de las amenazas regionales más potentes contra su aliado israelí tras el 7 de octubre, la intervención aérea genocida de ocho años llevada a cabo por Arabia Saudí durante la guerra civil, representó una bonanza casi sin precedentes para la industria armamentística londinense. Además, estos conflictos interrelacionados brindaron una oportunidad de oro para hacer realidad la antigua fantasía de restaurar la presencia militar británica al este de Suez, tras su expulsión en 1967 por las fuerzas de liberación yemeníes.


'Evidencia abrumadora'


En marzo de 2015, Arabia Saudita, en coalición con varios aliados regionales, lanzó una amplia intervención militar contra Yemen con el objetivo de restaurar el poder de Abdrabbuh Mansur Hadi, derrocado semanas antes por un levantamiento popular liderado por AnsarAllah. No fue hasta enero del año siguiente que comenzaron a filtrarse al público insinuaciones de una estrecha participación británica en la brutal campaña de Riad. Para entonces, la operación, predominantemente centrada en la aviación, ya se había cobrado miles de vidas civiles, desplazado a millones y provocado lo que la ONU calificó de "catástrofe humanitaria".


Resultados de un atentado liderado por Arabia Saudita en 2016 contra un funeral en Saná, Yemen, que mató al menos a 140 personas e hirió a otras 500


Este goteo se convirtió posteriormente en un diluvio. Sin embargo, los funcionarios británicos se mantuvieron firmes en su postura de que Londres no era miembro de la coalición liderada por Arabia Saudí ni parte en el conflicto, y que simplemente buscaba una "solución política sostenible" a la guerra. En realidad, Riad y sus aliados dependían completamente de la ayuda de Londres para obtener armas, entrenamiento e identificar objetivos aéreos. Más de la mitad del equipo utilizado en los bombardeos de la coalición fue suministrado por Gran Bretaña, incluyendo aviones Tornado y Typhoon, bombas Paveway y misiles Brimstone y Stormshadow.


Durante la intervención de Arabia Saudita, Yemen fue bombardeado diariamente con bombas de fabricación británica, incluidas municiones de racimo, prohibidas internacionalmente, lanzadas por aviones de fabricación británica, pilotados por pilotos entrenados en el Reino Unido. Una vez completadas sus destructivas misiones, estos aviones regresaban a Riad para ser reparados y mantenidos por contratistas británicos, incluyendo ingenieros de la Real Fuerza Aérea. El principal de estos contratistas era BAE Systems. Investigaciones independientes calcularon que al menos 6.200 empleados de la compañía fueron destinados a Arabia Saudita con este fin. Los ingresos por esta asistencia ascendieron a miles de millones.


En junio de 2019, John Deverell, exagregado de defensa británico en Arabia Saudita y Yemen, declaró a The Guardian que la coalición de Riad dedicada a la exterminación masiva de civiles "depende totalmente de BAE Systems" y que "no podrían lograrlo sin nosotros". El medio también citó a un empleado anónimo de BAE Systems, quien declaró sin ambages que si la compañía dejaba de apoyar el ataque de la coalición contra Yemen, "en siete a catorce días no habría ni un solo avión en el cielo". La coalición carecía de la "experiencia" necesaria para utilizar armas británicas y “para poder librar una guerra aérea sostenida".


El informe fue un ejemplo excepcionalmente raro de cómo los medios de comunicación tradicionales reconocían que el ataque genocida contra Yemen era una guerra británica en todo menos en el nombre. Reveló que el patrocinio de Londres se extendía más allá de la campaña aérea, con un número indeterminado de soldados británicos uniéndose a las fuerzas terrestres de la coalición para invadir Saná y participar en enfrentamientos con AnsarAllah. The Guardian también sugirió que las exportaciones de armas a la coalición eran ilegales, tanto según el derecho nacional como el internacional, dada la abrumadora evidencia de que se estaban utilizando para cometer crímenes de guerra a gran escala.


Investigaciones de Amnistía Internacional y el Yemen Data Project revelaron que armas de fabricación británica se emplearon sistemáticamente en ataques dirigidos deliberadamente contra civiles e infraestructuras civiles, incluyendo campamentos para desplazados, funerales, hospitales, escuelas y bodas. Estos arsenales también se utilizaron para atacar deliberadamente cultivos, tierras de cultivo y barcos pesqueros, con el fin de provocar hambruna entre la población. Contrariamente a la cobertura mediática generalizada, generada por los informes de Amnistía Internacional, cuando se examina a los Estados "enemigos", los medios de comunicación dominantes guardaron silencio sobre estas revelaciones. Como reveló una investigación de marzo de 2020 realizada por Declassified UK:


Muy pocos artículos describen el conflicto de Yemen tal como es, dada la magnitud del papel militar del Reino Unido: una guerra británica. El término "guerra británica en Yemen" [o sus variantes] no ha generado resultados de búsqueda en el texto de ningún artículo en los últimos cinco años… Los resultados más aproximados son un artículo en The Independent… escrito no por una periodista, sino por la diputada de la oposición, Diane Abbott, y dos en The Guardian.


'Posición humanitaria'


En un giro inesperado, mientras Londres se dedicaba a bombardear y matar de hambre a los yemeníes, documentos filtrados indican que la inteligencia británica participaba simultáneamente en operaciones clandestinas de guerra psicológica multicanal para obligar a esos mismos civiles a rechazar el gobierno de AnsarAllah y a aceptar un "acuerdo de paz" respaldado por la ONU e impulsado por Estados Unidos, elaborado por Arabia Saudí. Según sus términos no negociables, el movimiento de resistencia popular se vería obligado a rendirse y desarmarse, a cambio del cese de las acciones militares de la coalición y del levantamiento parcial del agobiante bloqueo económico de Saná.


La guerra de propaganda fue llevada a cabo en secreto por ARK, una importante agencia de inteligencia británica dirigida por un veterano del MI6. Trabajando con ONG's locales y diversos medios de comunicación que apoyan los objetivos del Reino Unido, para que la propaganda alcanzara eficazmente a los ciudadanos yemeníes, ARK concibió la creación de una gama de contenido visualmente rico que promocionaba el irrisorio plan de paz de Riad. Este se difundió tanto en línea como fuera de línea, dirigiéndose a “diversos grupos demográficos, sectores y lugares para garantizar la máxima inclusión”, basándose en una intensa investigación de grupos locales y encuestas a ciudadanos yemeníes.


Públicamente, muchos de estos productos de propaganda parecían ser obra de Tadafur (que en árabe significa "trabajar colectivamente y unir"), una red artificial de ONG y periodistas locales "conocidos", "respetados e influyentes", creada por ARK. Su misión, declarada abiertamente, era "resolver conflictos locales" y "unir a las comunidades locales mediante sus esfuerzos por solucionar conflictos". Bajo lemas como "Nuestro Yemen, Nuestro Futuro", Tadafur convocó "concursos de poesía segregados por género con la paz como tema", así como "obras de teatro y asambleas públicas".


En línea, ARK gestionaba de forma encubierta una página de Facebook llamada "Bab", con decenas de miles de seguidores, todos ellos desconociendo que dicha plataforma era en realidad un agente de inteligencia británico. Bab difundía propaganda sofisticada que "promovía el proceso de paz", incluyendo vídeos e imágenes de "iniciativas locales para la consolidación de la paz" organizadas por la ONG de ARK y su nexo de oficiales de campo. "El contenido de la campaña [destacaba] ejemplos tangibles y reales de esfuerzos convincentes para la consolidación de la paz con los que todos los yemeníes, independientemente de su afiliación política, pueden identificarse".


Estos ofrecerán ejemplos inspiradores que otros podrán emular, mostrando maneras prácticas de participar en el proceso de paz a nivel local. En conjunto, estas historias individuales conforman una campaña más amplia con un mensaje nacional: los yemeníes comparten el deseo colectivo de una resolución pacífica del conflicto.


A su vez, se invitaría a los usuarios de Bab a enviar sus propios "voxpops, videos cortos o infografías" que demostraran su apoyo al proceso de paz, para que los equipos del proyecto y de campo los compartieran a través de influyentes grupos de WhatsApp, una forma clave de llegar a la juventud yemení. El equipo de comunicaciones de ARK, con sus contactos, compartiría estratégicamente historias preconcebidas con medios de comunicación o personas influyentes en redes sociales, u ofrecería a periodistas seleccionados acceso exclusivo a las historias. El objetivo era ser, colectivamente, tan "ruidosos" como los actores políticos y militares nacionales partidistas.


Siniestramente, múltiples pasajes en los archivos filtrados hacen referencia a la urgente necesidad de garantizar que no existiera una conexión perceptible entre estas iniciativas de propaganda y el plan de "paz" saudí. Un pasaje menciona que los "temas y actividades" de la campaña nunca "promocionarían directamente a la ONU ni el proceso de paz formal". Otro afirma que ocultar la agenda de la operación tras voces aparentemente independientes de la sociedad civil "minimiza el riesgo" de que "los resultados se perciban como comunicaciones institucionales derivadas de la ONU o que la promueven directamente".


Extracto del archivo ARK filtrado


Este esfuerzo fracasó, junto con el intento de la coalición liderada por Arabia Saudí de desmantelar AnsarAllah y doblegar el espíritu de la población yemení. En cambio, el apoyo interno al movimiento de Resistencia se vio reforzado debido a la indignación masiva por la despiadada campaña de bombardeos. Resultados similares se obtuvieron con la Operación Guardián de la Prosperidad, en la que incluso los principales medios de comunicación admiten que AnsarAllah infligió una derrota histórica a la Armada y Fuerza Aérea de Estados Unidos. Queda por ver si las renovadas hostilidades de Trump tendrán más éxito. Pero, como es habitual en él, AnsarAllah no cede. Un portavoz ha declarado:


La entidad sionista no se ha adherido al acuerdo de alto el fuego, por lo que nuestras operaciones navales la atacan únicamente con el objetivo de levantar el asedio a Gaza. Esta es una postura moral y humanitaria. La participación de Estados Unidos en la agresión contra Yemen es injustificada y provocará una respuesta. Responderemos a la escalada con escalada, y quien la inicie será el más injusto.


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