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07 julio, 2020

África memoria: Lumumba, un revolucionario congoleño asesinado por la CIA




Patrice Lumumba, en el 95 aniversario de su nacimiento (2 de julio de 1925).
Estrenó el cargo de primer ministro del país tras abandonar la tutela europea. Fue asesinado un año después en circunstancias que aún no han sido totalmente esclarecidas…

El Congo Belga y Leopoldo II

Para conocer bien cuáles fueron las motivaciones de Patrice Lumumba, hay que saber en qué contexto se produjeron. Entre 1908 y 1906, el actual territorio que corresponde a la República Democrática del Congo fue comúnmente denominado Congo Belga (llamado así para diferenciarlo del Congo Francés, la colonia gala).

Anteriormente, entre 1885 y 1908, el Congo Belga se denominó Estado Libre del Congo, un territorio con un dominio directo del rey de Bélgica, Leopoldo II. Durante esa época, se explotaron los recursos del territorio y a la población de una manera cruel, reduciendo a los nativos a menos de un 50% del total.

Poco a poco, con denuncias de locales y de varios periodistas británicos, se fue destapando esa situación de abuso de poder y la presión internacional sobre Leopoldo II se fue incrementando hasta que se vio obligado a renunciar a la soberanía del territorio en favor del Estado de Bélgica. Sin embargo, el control del monarca siguió siendo importante.

Pese a ello, con el cambio de soberanía, se asignó un gobernador general belga en el territorio. Con el dominio estatal, empezaron unas políticas paternalistas, donde se tutelaba a las poblaciones nativas y se les imponían las enseñanzas católicas y occidentales. Estas medidas, sin embargo, tuvieron escasa popularidad, y fueron generando un descontento a medida que pasaba el tiempo. Muestra de ello son las cartas de Léon Antoine Marie Petillon, el gobernador general del Congo en 1952, que pedía terminar con estas medidas paternalistas a riesgo de que estallase una rebelión.

El inicio del nacionalismo

La situación llegó a un punto de inestabilidad donde empezaron a surgir múltiples nacionalismos en el Congo Belga. La corriente ideológica que más recorrido tuvo fue la de independizar el Congo Belga como una gran nación. Sin embargo, el Congo Belga era un territorio con múltiples grupos étnicos, y algunos reclamaron también nuevos Estados separados tanto de Bélgica como del Congo, como los territorios Bakongo y Kasai.

Imagen de mineros en las minas de cobre de Katanga
(Fotografía de Piet Clement)

Fue en ese contexto donde Patrice Lumumba, al frente del Mouvement National Congolais o MNC (traducido por Movimiento Nacional Congoleño), empezó a despuntar como cabeza visible de la independencia.

¿Quién era Patrice Lumumba?

Patrice Émery Lumumba nació el 2 de julio de 1925 en la aldea de Onalua, Katako-Kombe, Congo Belga. Era el primero de cuatro hijos de una familia de granjeros de religión católica. Durante su infancia, con las políticas paternalistas belgas, apenas tuvo acceso a una educación avanzada, aunque muchos profesores le alentaron a estudiar por su cuenta viendo un gran potencial en el joven Lumumba.

En 1944, a la edad de 19 años, se mudó a la ciudad de Stanleyville (actual Kisangani) para encontrar trabajo. Fue en ese momento donde empezó a introducirse en círculos de intelectuales nacionalistas que luchaban por un Congo independiente. Fue en este momento cuando Lumumba, que publicaba asiduamente diversos poemas en medios congoleños que imitaban los procedimientos de la metrópolis belga (que no su ideología), empezó a forjarse un nombre como representante del pueblo nativo contra los abusos colonialistas.

En 1956, Lumumba formaba ya parte de un grupo sindicalista (prohibidos en ese entonces) de empleados congoleños no afiliados con el gobierno belga. Fue en ese mismo año cuando entró a formar parte del Partido Liberal Belga, que reclamaba más derechos para los congoleños nativos.

Con el aumento de su popularidad, en 1956, fue a Bélgica a representar los intereses de la colonia africana. Sin embargo, al volver, fue acusado de malversación y obligado a pasar un año en la cárcel. Cuando salió en 1957, se casó con Pauline Opangu, con la que tuvo ocho hijos.

Patrice Lumumba el 26 de enero de 1960
(Imagen de Harry Pot).

Su tiempo en prisión también sirvió para aumentar su actividad y todavía más su popularidad. En 1958 fundó el MNC, el primer partido que actuaba en toda la extensión del Congo belga. La ideología de ese partido, además de la independencia, era el panafricanismo, la unión de los pueblos africanos para luchar contra el colonialismo.

El fin del colonialismo

El MNC, en 1958, se vio dividido en dos facciones: el MNC-Kalonji, y el MNC-Lumumba. Joseph Kalonji, de una postura más moderada que Lumumba, que estaba muy a la izquierda, decidió fundar un nuevo grupo para separarse ideológicamente. Sin embargo, el contacto entre ambas facciones siempre fue constante. Se iniciaron los primeros movimientos secesionistas en 1959, cuando varios grupos independentistas además de las facciones del MNC intentaron reunirse en Stanleyville (la actual Kisangani) para iniciar el proceso de separación.

Las autoridades belgas, ante este hecho, intentaron detener a Lumumba que se vio apoyado por la población. Aunque en un principio Lumumba escapó, más tarde fue capturado, juzgado y encarcelado. Además, la tensión se incrementó con las protestas en Léopoldville (la actual Kinshasa) por la independencia, duramente reprimidas. Al final, hacia finales de 1959, Bélgica, que ya se veía sobrepasada, intentó convocar elecciones municipales. Aunque Lumumba en un inicio llamó al boicot, posteriormente se presentó en Stanleyville, donde ganó.

Joseph Kasa-Vubu (Imagen de David Endy Eldan)

Finalmente, en mayo de 1960, se convocaron elecciones legislativas, aunque Lumumba no obtuvo la mayoría necesaria. Más de 15 partidos obtuvieron resultados significativos, y Lumumba se vio forzado a elaborar pactos para organizar un gobierno. Finalmente, se organizó un gobierno, con Patrice Lumumba como Primer Ministro y Joseph Kasa-Vubu, del partido ABAKO (Alliance des Bakongo, traducido como Alianza de los Bakongo), como Presidente. El 30 de julio, la independencia fue concedida por Bélgica.

La crisis política

Poco después de la formación de un nuevo gobierno, las capas inferiores del ejército se rebelaron contra los oficiales blancos. Esto hizo que la población europea colona que todavía residía en el país se sintiese insegura.

Aprovechando estos incidentes, Bélgica mandó tropas al país para controlar la situación, pese a que el gobierno congoleño no las había solicitado. Ante esa invasión, Lumumba pidió apoyo a Estados Unidos, quien solo envió tropas mediante las Naciones Unidas en una misión que no consiguió nada. Las tropas belgas se adentraron en el territorio, controlando ciertas zonas con presencia europea y además ayudando a la secesión de la zona más rica del país, Katanga, que pese a ser oficialmente independiente, estaba controlada por Bélgica.

URSS, Eisenhower y la CIA

Ante la falta de apoyo de los Estados Unidos, Lumumba pidió ayuda a la URSS. Los soviéticos accedieron mandando varios aviones para transportar a las tropas congoleñas y controlar la situación en Katanga. Con el apoyo de la URSS, y en plena Guerra Fría, el presidente Eisenhower mandó entonces a la CIA, por miedo a que el comunismo se apoderase de una de las regiones más ricas de África. Envió al agente de la CIA Frank Carlucci, quien luego sería secretario de Defensa de Ronald Reagan.

En ese momento, las rivalidades internas afloraron también, y el presidente Kasa-Vubu intentó despedir a Lumumba como primer ministro, y Lumumba hizo lo mismo con Kasa-Vubu. Este vacío de poder fue aprovechado por Mobutu Sese Seko, un militar que con el apoyo de la CIA dio un golpe de estado y se estableció en el poder.

El dictador Mobutu.

Lumumba, en un principio recluido en su hogar, huyó para iniciar la recuperación del poder, sin embargo, fue de nuevo detenido y enjuiciado por incitar a la rebelión. En 1961 fue puesto delante de las cámaras donde se le dio una paliza y se le humilló públicamente. La noche del 17 de enero, enviaron a Lumumba a la provincia de Katanga (la misma que se había independizado meses antes) donde sería torturado brutalmente y fusilado por mercenarios belgas, que disolvieron su cuerpo en ácido y esparcieron sus restos para que no fuera reconocido y evitar cualquier culto a su muerte.

Mobutu Sese

Numerosos estudios resaltan la implicación de la CIA no solo en la muerte de Lumumba, sino en el posterior dominio del país para que se mantuviese cercano a Occidente, y poder disponer de sus recursos. También se apunta numerosas veces a que Bélgica tuvo algo que ver en este golpe de Estado.

Patrice Lumumba fue asesinado de esa manera por la gran lucha política e ideológica que realizó para dar a conocer la unidad como instrumento y vía para el logro de la liberación por parte de los pueblos africanos, de los yugos coloniales que se mantenían en el momento en que libró su lucha y que aún se mantienen, incluyendo entre ellos al neocolonialismo naciente y al imperialismo norteamericano que ya comenzaba a meterse en los países africanos para sumarse a los saqueadores de las riquezas de ese continente.

Sello conmemorativo emitido por la URSS con motivo de la muerte de Lumumba en 1961.

La figura de Lumumba fue pronto martirizada, quedando como un héroe nacional entre las clases obreras que vieron como sus derechos eran minados con la dictadura de Mobutu Sese Seko. Por su lado, el poder de Mobutu no se solidificó hasta 1965, cuando consiguió suprimir la oposición en el país y establecer un gobierno. Mobutu dirigió una dictadura cleptocrática en el Congo durante 32 años favoreciendo los intereses de los explotadores colonos.

A finales de los cincuenta Mobutu se unió a Patrice Lumumba en la lucha por la independencia del Congo, llegando a ser uno de sus principales colaboradores políticos. Lograda la independencia de la República Democrática del Congo en 1960, el primer ministro Lumumba le puso al mando del ejército.

A los dos meses de su nombramiento, Mobutu utilizó su cargo para deponer a su protector y entregarlo a los rebeldes separatistas de Katanga para que le dieran muerte. Sus anteriores ideales socialistas quedaron olvidados y Mobutu se convirtió en un dictador militar de ideas conservadoras y alineado políticamente con Occidente (fue él quien expulsó del Congo a los consejeros militares soviéticos que Lumumba había traído para contrarrestar la rebelión de Katanga). Ejerció una dictadura militar hasta 1961, año en que restauró como presidente a Joseph Kasavubu.

El pensamiento de Patrice Lumumba constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos. Medio siglo después, las autoridades estadounidenses reconocieron su implicación en el derrocamiento y asesinato del líder congoleño. En noviembre de 2001, el Parlamento Belga reconocía la responsabilidad de su Estado en la muerte de Patrice Lumumba.

Fuentes: Wikiwand // Biografias y Vidas // Reto Histórico


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Patrice Lumumba, el héroe independentista de RD del Congo.

TeleSur

Hace 58 años agentes de los servicios secretos belgas y de la CIA introdujeron el cuerpo de Patrice Lumumba en un barril de ácido y lo hicieron desaparecer. La República Democrática del Congo pudo haber ido hacia una democracia y, por el contrario, fue hacia una de las peores dictaduras africanas del siglo XX.

Patrice Lumumba fue el primer jefe de gobierno de la República Democrática del Congo. Buscó la descolonización de su país en manos de Bélgica y destruir totalmente el poder colonialista europeo presente en África, erradicar el ultraje y el expolio que durante siglos había sufrido el continente.

Patrice Lumumba es el mártir del nacionalismo africano. Foto: Archivo

En 1958 se orientó decididamente hacia la lucha por la descolonización del RD del Congo por las escasas posibilidades de acción social que le permitían las autoridades coloniales belgas y así fundó el Movimiento Nacional Congolés, partidario de crear un Estado independiente y laico, cuyas estructuras políticas unitarias ayudaran a superar las diferencias tribales creando un sentimiento nacional.

Tras la independencia de Bélgica, el 30 de junio de 1960, la RD del Congo celebró elecciones, y Patrice Lumumba, líder de la lucha independentista, llegó a la Presidencia con un programa nacionalista y de izquierda.

Lumumba no pudo impedir que la retirada del ejército belga diera paso conflicto político con pronunciamientos militares, ataques a la población blanca y disturbios generalizados.

La rebelión fue especialmente grave en la región minera de Katanga, que se declaró independiente bajo el liderazgo de Tschombé; Lumumba denunció que esta secesión había sido promovida por el gobierno belga en defensa de los intereses de la compañía minera que explotaba los yacimientos de la región.

Lumumba pidió ayuda a la Organización de Naciones Unidas (ONU), que envió un pequeño contingente de cascos azules incapaces de restablecer el orden, y por eso pidió el apoyo de la Unión Soviética, con lo que amenazó directamente los intereses occidentales.

El entonces presidente de EE.UU., Dwight David Eisenhower, dio entonces orden de eliminarlo. Y envió al agente de la CIA, Frank Carlucci, quien luego sería secretario de Defensa de Ronald Reagan.

Patrice Lumumba fue ajusticiado por su pensamiento y lucha política.
Foto: redeangola.

Un golpe de Estado derrocó a Lumumba en septiembre de 1960. Fue torturado brutalmente y fusilado por mercenarios belgas, que disolvieron su cuerpo en ácido y esparcieron sus restos para que no fuera reconocido.

En noviembre de 2001, el Parlamento de Bélgica reconocía la responsabilidad de su Estado en la muerte de Patricio Lumumba.

Analistas indican que Lumumba fue asesinado de esa manera por la gran lucha política e ideológica que realizó para dar a conocer la unidad como instrumento y vía para el logro de la liberación por parte de los pueblos africanos, de los yugos coloniales que se mantenían en el momento en que libró su lucha y que aún se mantienen, incluyendo entre ellos al neocolonialismo naciente y al imperialismo norteamericano que ya comenzaba a meterse en los países africanos para sumarse a los saqueadores de las riquezas de ese continente.

El pensamiento de Patrice Lumumba constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos. Medio siglo después, las autoridades estadounidenses reconocieron su implicación en el derrocamiento y asesinato del líder congoleño.

Archivo: 17 enero 2019




12 diciembre, 2017

Neocolonialismo: desde los esclavos de la plata al oro de nuestros días - Jérôme Duval




El Salto – 04/12/2017

El saqueo de materias primas, que arrancó con la invasión española, continúa todavía en la actualidad en las colonias y excolonias y en detrimento de la ciudadanía y el medio ambiente.
Como consecuencia de los viajes de Cristóbal Colón, la invasión española devasta reinos y regiones enteras, despoblándolas y quemándolas. Los indios sin embargo acogen a los cristianos de la mejor manera que pueden, a menudo ofreciéndoles hospedaje, comida y cantidades de oro. Por su parte los colonos españoles propagan casi sistemáticamente el miedo, masacran, torturan o queman a los indios desde el comienzo para asegurar su dominio y facilitar su colonización.
Bartolomé de las Casas, uno de los pocos en denunciar este exterminio, contemporáneo de los hechos, describirá el horror con que estos tiranos diezmaban a las poblaciones originarias. Las grandes potencias coloniales, Portugal, Francia, España, Reino Unido, Holanda y Bélgica principalmente, provocaron la muerte de una gran parte de poblaciones autóctonas de las Américas, de Asia y de África con el fin de extraer sus recursos naturales, plata y oro en primer lugar, explotarlos y sacar de ellos el máximo beneficio.

Miles de millones de onzas de plata
El año 1545, el descubrimiento de Potosí, una enorme mina de plata de la actual Bolivia (que entonces pertenecía a Perú), marca el comienzo de la expropiación de riquezas del subsuelo latinoamericano. Hacia 1571, se comenzó a utilizar el mercurio para amalgamar el oro y aumentar su extracción. En 1572, Francisco de Toledo, quinto virrey del Perú, ensanchó las calles, inició la construcción de la iglesia de la Matriz y de la Casa de la Moneda donde, desde 1574, se acuñaba el metal en moneda.
La ciudad de Potosí albergaba el yacimiento más importante del mundo en el interior del Cerro Rico, rebosante de plata, y su desarrollo es fulgurante. “Dieciocho meses después de su fundación, cuenta con 14.000 habitantes y veinte años más tarde 100.000; en el siglo XVII, albergará 160.000, y será entonces, con México, la ciudad más grande de América”, explica Fernand Braudel en su libro Del Potosí a Buenos Aires: una ruta clandestina de la plata.  Efectivamente, en su apogeo, hacia 1580, Potosí, a pesar de la dureza de sus condiciones climáticas, cuenta con más habitantes que Madrid, Sevilla o Roma. Se convierte en la ciudad más poblada del “Nuevo Mundo" y la más opulenta de la región, cuenta con 36 iglesias, muchos teatros y escuelas de danza, cantidad de casas de juego y mansiones suntuosas pertenecientes a los ricos colonos españoles.
Miles de millones de onzas de plata se extraen gracias a los trabajos forzados bajo la colonización española. Millares de esclavos africanos son llevados a la fuerza a las minas para reemplazar y compensar la pérdida de otros tantos indígenas muertos en su trabajo. La extorsión de esta plata sirvió para reforzar el tesoro del emperador Carlos V (Carlos I, rey de España) para alimentar las arcas del Reino de España para financiar sus guerras y, más allá de Europa, para el desarrollo del comercio con la zona más desarrollada de la época, Asia.
La moneda producida por el trabajo de los esclavos en Potosí contribuyó al desarrollo del capitalismo y de la revolución industrial. Pero ¿a qué precio? “Cada peso acuñado en Potosí ha costado la vida de diez indios, muertos en el fondo de las minas”, escribía Fray Antonio de la Calancha en 1638. ¿Qué ha sucedido con la enorme cantidad de plata extraída de las minas de Potosí, con el sudor de los mineros-esclavos amerindios y africanos cuando vemos hoy el estado de pobreza de la ciudad del mismo nombre?
Es por tanto muy razonable afirmar que la expropiación de recursos y el comercio que le siguió con la colonización están en buena parte en el origen de la riqueza actual de las potencias coloniales. Por no dar más que un ejemplo, Bruselas no sería lo que hoy es sin el saqueo realizado en el Congo belga. Además de la explotación de la fuerza de trabajo esclavista y la colosal fortuna de los metales preciosos obtenido, particularmente oro y plata, los europeos no hubieran tenido acceso a la seda y al algodón, a la técnica del vidrio soplado, al cultivo del arroz, así como a la de la patata, al tomate, al maíz, tabaco, pimiento, cacao de América, tan rápidamente sin la empresa devastadora de la colonización.

El oro en detrimento de lo humano y su entorno
El saqueo de materias primas continúa todavía en la actualidad en las colonias y excolonias: En Arlit, en el norte de Níger, Areva explota el uranio desde 1976. A día de hoy, una buena parte de esta región, barrida por las tempestades de arena, está contaminada.
“La Tierra es nuestra madre, el oro su corazón. Si se le arranca, muere”, resumía Aïkumalé Alemin, amerindio wayana de la región del Alto-Maroni. El mercurio utilizado por los buscadores de oro en Guayana francesa envenena a las poblaciones amerindias que viven en el bosque tropical guayanés. Efectivamente, los amerindios están contaminados por el pescado que constituye gran parte de su alimentación. “Numerosos estudios científicos realizados sobre los indios Wayana han confirmado que el nivel de mercurio es hasta dos veces superior al límite fijado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si no se toman medidas a corto plazo, vamos hacia una forma de genocidio”, denunciaba en 2014 Jean-Pierre Havard, responsable de “Solidaridad Guayana”.
Con salarios de miseria, tres toneladas de oro se extraen cada año de Guayana Francesa con peligros para la salud de las poblaciones autóctonas y de su medio ambiente. En total diez etnias estarían amenazadas de envenenamiento con mercurio en los países de la región. En Perú, la contaminación por mercurio en las aguas de los ríos amazónicos, producida por los buscadores ilegales, se extiende más allá de las zonas de explotación aurífera. En el caso de la comunidad Nahua, que se encuentra en la región de Ucayali, en el este de Perú, el consumo de un pez conocido como el Mota Punteada (Calophysus macropterus) por su nombre local, cuyo organismo es capaz de acumular el mercurio presente en el entorno, constituye la causa de esta contaminación que provoca particularmente problemas renales serios y casos de anemia.
Según el ministerio peruano de Medio Ambiente, 40 toneladas de mercurio son depositadas cada año en las aguas de la Amazonia peruana por los buscadores ilegales de oro. ¿Se reconocerá algún día la contaminación de las tierras y los ríos como una deuda ecológica, cuyos acreedores son los pueblos autóctonos?

07 abril, 2015

Ambroise Boimbo



Ambroise Boimbo 
El hombre que arrebató el sable al rey Balduino de Bélgica, sobrino del sanguinario criminal Leopoldo II. 


Ambroise Boimbo, un compatriota que confiscó la espada del Rey Baudoin, durante su paseo triunfal por las calles de Leopoldville, actual Kinshasa, capital del país, el 29 de junio de 1960 para la declaración de la Independencia del entonces Congo Belga. Durante los festejos de tan señalado día, Boimbo, antiguo combatiente que más tarde se hizo electricista, llevó a cabo un acto impensable entonces: confiscar la espada real, símbolo del poder, al rey de Bélgica en su coche descapotable.

Para que su acto no se quede en una simple anécdota, y sin necesidad de recordar la oscura historia colonial belga en el Congo, es importante puntualizar que este país, la República Democrática del Congo, se diferencia de todos los demás países africanos por el hecho de que no fue una colonia belga sino más bien una propiedad privada, personal del rey Leopoldo II de Bélgica.

El Rey mandó al periodista y explorador británico, Henri Morgan Stanley, a una expedición para que le buscara a su medida un trozo del magnífico pastel africano. Después de convencer a más de 400 jefes tribales que abandonaran sus reinados, Stanley adquirió para el enriquecimiento personal del rey belga, una superficie equivalente a 75 veces el tamaño de Bélgica.

Y tras casi 80 largos años de saqueo sistemático de los recursos, tanto humanos como naturales del Congo, el rey Boudoin llega para conceder la Independencia a un pueblo valiente, haciendo unas declaraciones, a nuestro entender, inoportunas, de que esta independencia que se va a dar al pueblo congoleño es fruto del ingenio político de su tío Leopoldo II, olvidando que este ha sido responsable de muertes, amputaciones de brazos y violaciones de más quince millones de víctimas congoleñas. Es en este contexto insultante para la dignidad humana que Ambroise Boimbo, desafío así a la autoridad establecida como diciendo muy alto y claro “No recibimos esta libertad en forma de regalo real, lo hemos arrancado con sufrimiento y sacrificio”.

Para muchos congoleños, la declaración de la Independencia no se hizo por el discurso del rey del 30 de junio de 1930, si no por la confiscación de la espada un día antes (29 de junio de 1960).


Papy Sylvain Nsala