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17 julio, 2025

EL MONSTRUO NAZI-SIONISTA CONTINÚA MATANDO IMPUNEMENTE


El ejército sionista terrorista de ocupación bombardea un campo de refugiados palestinos. ¿A qué esperan los gobiernos del mundo para romper relaciones con el ente nazi-sionista?




La ayuda llegó demasiado tarde para Ayoub Saber Abu Al-Hussain, de 29 años: murió de hambre.


«Desde 1948, el Estado de Israel se ha comportado cada vez más como la Alemania nazi. Ha diezmado y exterminado sistemáticamente a la población árabe durante casi 80 años, estableciendo un régimen de apartheid, y ha aprovechado el 7 de octubre de 2023 para iniciar la "solución final" contra la población palestina. Nunca antes en la historia de la humanidad un pueblo se había comportado de forma tan atroz públicamente y, al mismo tiempo, tener el descaro de presentarse como víctima, justificando su comportamiento genocida como "derecho a la legítima defensa"». Peter Haenseler




22 junio, 2025

Pederasta evita prisión tras aceptar bombardear montaña

 



Normal Island – 22/06/2025

   Traducción del inglés: Arrezafe


El violador de menores en serie Donald Trump evitó la cárcel tras aceptar bombardear una montaña como "servicio comunitario". Confundidos, muchos pedófilos en Estados Unidos se preguntan por qué la justicia no les dio la misma oportunidad.


Por su parte, el presidente estadounidense, Benjamin Netanyahu, accedió a perdonarle la vida a Trump tras darse cuenta de que era la única persona en el mundo tan estúpida como para creer que podía volar una montaña. Netanyahu quería que volaran esa montaña porque bajo ella solía haber una base enemiga, pero dicha base fue desmantelada hace meses. Aun así, era necesario bombardear la montaña porque Israel está perdiendo la guerra que inició de mala manera y ahora necesita fingir que está teniendo éxito.


Netanyahu difícilmente podría admitir que varias ciudades israelíes hayan sido arrasadas en vano. Tras atacar a Irán sin percatarse de que éste podía contraatacar, ha dejado su país con un aspecto más turbulento que el dormitorio de un adolescente. Irónicamente, lo hizo porque él también quiere evitar la cárcel. Es asombroso cómo todos estos tipos, que deberían estar en prisión, nos van empujando a la Tercera Guerra Mundial, ¿verdad?


En fin, Trump bombardeó la montaña iraní seis veces con nocturnidad y alevosía, con la esperanza de causar una catástrofe humanitaria. Esperaba que hubiera uranio enriquecido almacenado bajo la montaña. Sin embargo, los iraníes tuvieron buen cuidado de mantener todo el uranio fuera del alcance de Trump, como un adulto que esconde las cerillas a un idiota. Esto significa que la aventura de Trump no desembocó en Chernóbil II y que en realidad no logró gran cosa.


Tras desahogarse en la montaña, Trump declaró que la misión fue un "éxito total", aunque, sorpresa, la montaña aun sigue en pie. Dijo tener la "esperanza" de que el éxito de la misión signifique que sus "desnudos serán borrados de los archivos de Epstein". Seamos sinceros, no es necesario verlos.


Cuando Trump le preguntó si su nombre sería limpiado, un portavoz israelí respondió: "No seas bobo, todavía no has enviado tropas a morir por Israel, maldito idiota".


¿No es excitante?, al parecer muchos soldados estadounidenses podrían estar a punto de morir para evitar que Trump pueda acabar en prisión. Por que claro, no se puede esperar que los israelíes se hagan cargo de su propia guerra, ¿verdad? A los estadounidenses les encanta morir por Israel y, además, los israelíes están demasiado ocupados matando mujeres y niños en Gaza.



20 septiembre, 2024

Soldados israelíes arrojan a palestinos desde un tejado

 

La cobertura de soldados israelíes empujando a tres palestinos desde un tejado en la ciudad cisjordana de Qabatiya (no está claro si los hombres están muertos o casi muertos) apenas ha sido cubierta por los medios occidentales, a pesar de que fue filmado desde dos ángulos diferentes y de que un reportero de la principal agencia de noticias estadounidense, Associated Press, fue testigo del hecho.



La agencia de noticias AP informó sobre estos hechos hace unas nueve horas. Todos los medios de comunicación occidentales tienen acceso a su servicio de noticias, por lo que todos están al tanto.


Una vez más, los medios de comunicación han optado por ignorar los crímenes de guerra israelíes, incluso cuando existen pruebas concluyentes de que ocurrieron. (O tal vez porque existen pruebas concluyentes de que ocurrieron).


Recuerden, esos mismos medios nunca dejan de resaltar –o simplemente inventar– cualquier crimen del que acusar a los palestinos, como por ejemplo esos inexistentes "bebés decapitados".


Jonathan Cook – 20/09/2024





13 agosto, 2022

Estados Unidos y su historia de crímenes de guerra (Parte I) — Fernando García Bielsa

 

LA PUPILA INSOMNE – 12/08/2022


A la luz de los 77 años del bombardeo nuclear en Hiroshima y Nagasaki.




Autorizado por el "honorable presidente" Harry Truman, a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945 un avión estadounidense lanzó sobre la población civil de la ciudad japonesa de Hiroshima una bomba de uranio con potencia explosiva de 16 kilotones, equivalente a 1600 toneladas de dinamita. Acabó instantáneamente con la vida de unas 66,000 personas y causó luego la muerte de otros 140.000 seres humanos.


En sus cálculos criminales y geopolíticos no les bastó ese hecho de inmensa brutalidad, y tres días después, otra bomba nuclear, esta vez cargada de plutonio, fue lanzada sobre la ciudad de Nagasaki, destruyéndola y causando otras 70 000 muertes instantáneas.


A ellos hay que sumar otros centenares de miles de decesos por problemas de salud, lesiones y secuelas relacionados con las bombas y la radioactividad, de acuerdo con datos de la ONU. Murieron en las semanas y meses subsiguientes como resultado de las quemaduras, las radiaciones. Muchos más quedaron afectados como portadores de un gen propenso al cáncer, lo cual ha afectado a sus descendientes. Además, agua, aire y tierra se contaminaron con las secuelas radioactivas, enfermando por décadas a quienes bebieran o se alimentaran con productos de la zona. Los efectos secundarios permanecieron por años, y aún están presentes.


Aquellas acciones criminales, la decisión de lanzar ambas bombas, tuvo lugar cuando ya se había producido la rendición incondicional de la Alemania nazi, y se sabía que la URSS estaba por iniciar una poderosa ofensiva en el lejano oriente que ponía en jaque a los japoneses, quienes buscaban desesperadamente un camino hacia la rendición inevitable.


En marzo de 1945 los japoneses ya habían perdido cerca de medio millón de vidas. Los estadounidenses habían destruido parte de Tokio con sus bombas de napalm M69, con un saldo de alrededor de 80 mil muertos y un número similar de heridos.


"Las usamos – dijo justificativamente entonces Truman refiriéndose a ambas bombas nucleares – para acortar la agonía de la guerra, para salvar la vida de miles y miles de jóvenes estadounidenses…". Por otra parte, el general Dwight Eisenhower años después hizo un dictamen distinto: "Los japoneses estaban listos para rendirse y no hacía falta golpearlos con esa cosa horrible".


Según respetados expertos, el frio cálculo geopolítico y la principal razón de usar la bomba fueron para forzar a los líderes japoneses a que se rindieran antes de que los soviéticos entraran a la guerra en el oriente.


Ahora bien ¿fue una anomalía aquella acción del gobierno de Estados Unidos? ¿O ha sido más bien una regla la comisión de crímenes de guerra en el devenir histórico de esa potencia?


Muchos de esos crímenes son inducidos desde la distancia, generando la destrucción y el caos a miles de kilómetros de sus costas, a veces con zarpazos directos, pero crecientemente junto con sus supeditados “aliados” europeos o asiáticos o por mediación de estos. En buena medida Estados Unidos logra y se beneficia de cierta impunidad, y del tratamiento hasta cierto punto indulgente y a veces cómplice de muchos de los medios de prensa.


Con la llamada y manipulada "guerra contra el terrorismo", desde 2001 Estados Unidos generó un nuevo ciclo de muerte y de ganancias de la industria militar, y ha sobrepasado el número de víctimas de aquellos terribles bombardeos contra dos ciudades japonesas en 1945.


Los crímenes contra la población originaria


Todo empezó mucho antes. La violencia y la guerra son consustanciales al ser estadounidense. Las acciones violentas de los colonos, las guerras libradas por las tropas federales contra los indios nativos de Norteamérica, así como las repetidas fechorías y masacres contra los mismos durante la expulsión de sus tierras ancestrales hacia lejanos territorios del oeste incluye, pero en cierto sentido sobrepasa, el concepto de crímenes de guerra.


Las matanzas e intentos de aniquilar a los nativos norteamericanos concuerdan plenamente con la definición de genocidio de las leyes internacionales vigentes.


Según los registros históricos y los informes de los medios, desde su fundación, Estados Unidos ha privado sistemáticamente a los indígenas de sus derechos a la vida y los derechos políticos, económicos y culturales básicos a través de asesinatos, desplazamientos y asimilación forzada, en un intento de erradicar física y culturalmente ese pueblo, a esas etnias. Incluso hoy en día, los indios nativos aún enfrentan una grave crisis existencial.


Los sobrevivientes de las naciones indígenas derrotadas fueron internados en reservas, en terrenos áridos; les fueron arrebatados muchos de sus hijos y enviados a internados y casas de pensión, donde sus cabellos fueron cortados y sus lenguas y ceremonias fueron desterradas, en una especie de genocidio cultural. Durante décadas perduró la práctica de fragmentar muchas familias indias y entregar a sus hijos en adopción.


Ellos debieron vivir y presenciar una profunda transformación de su entorno: muchas de sus tierras fueron apropiadas por especuladores blancos; colonos y ganaderos que se asentaban a sangre y fuego despejaban sus cotos de caza, seguido por la ruda huella del progreso: terrenos cercados, carreteras, embalses, perforaciones mineras, ferrocarriles, tendidos eléctricos, nuevos poblados, campos petroleros, etc.


En las praderas del Medio Oeste, cientos de especies de pastos y bosques fueron reemplazadas por monocultivos de soya y maíz o dedicadas a construir embalses sin permiso de las tribus.


Las estadísticas revelan que, desde su independencia en 1776, el gobierno de los EEUU lanzó más de 1500 ataques contra las tribus autóctonas, masacrando a los indígenas, tomando sus tierras y cometiendo innumerables crímenes brutales. El 27 de marzo de 1814, unos 3000 soldados atacaron a los indios Creek en Horseshoe Bend, Territorio de Mississippi. Más de 800 guerreros y pobladores creek fueron masacrados.


Entre los crímenes más notorias también está la Masacre de Bear River en 1863, en Idaho, donde mataron a 350 integrantes de la “nación” Shoshone, o la del 29 de diciembre de 1890, cerca de WoundedKnee Creek, en Dakota del Sur.


Al inicio de la colonización en 1619 cerca de dos millones de nativos habitaban lo que hoy es el territorio estadounidense. En los tres siglos subsiguientes muchos perecieron no solo por patógenos y enfermedades, sino principalmente por la violencia de los colonos y las tropas federales para arrebatarles sus tierras y en la expansión hacia el oeste. Se calcula que hacia 1900 solo uno de cada diez nativos sobrevivían, menos de 240 mil, luego de los brutales exterminios del siglo XIX. Por entonces primaba el lema de que sólo los indios muertos son los indios buenos (only dead Indians are good Indians).


Es bastante conocido que en la inmensa mayoría de las reservaciones la esperanza de vida está por debajo de muchos países del tercer mundo; los índices de pobreza y desempleo en las mismas suelen ser del 40% o más; prima el alcoholismo y la dependencia de la asistencia social; sufren altas tasas de mortalidad infantil y bajo peso al nacer, así como más bajos niveles de educación y menores lapsos de vida que los blancos.


La proyección imperial mediante la guerra


Desde su fundación en 1776 solo durante 17 años ese país no ha estado inmerso en conflictos armados. En buena parte de ellos ha sido evidente la recurrencia a la comisión de crímenes de guerra en el contexto de la pretensión de dominio global y del uso de la fuerza, particularmente en los dos últimos siglos.


La política exterior arrogante y agresiva, y la generación de tensiones bélicas no es coyuntural ni depende en lo fundamental de quién habite la Casa Blanca. En la misma se relega la diplomacia y lo multilateral para enfocarse en la intimidación y la fuerza.


Esta es acompañada por campañas de generación de terror, basadas en una muy alta tecnología militar, operaciones encubiertas, aviones no tripulados, la externalización de las labores de combate con el empleo masivo de mercenarios y ejércitos subalternos, y el uso de alrededor de 800 bases e instalaciones militares en el exterior en más de 130 países, desde muchas de las cuales, unidades de Fuerzas Especiales de EEUU efectúan acciones ‘quirúrgicas’ letales y cacerías humanas.


Es imposible recoger aquí la totalidad, ni siquiera el grueso de las situaciones, en las cuales Estados Unidos se ha visto involucrado y ha cometido despiadados crímenes de guerra, pero se puede afirmar sin dudas que ese país es el mayor perpetrador de tales horrendos abusos y aberraciones.



06 julio, 2021

EEUU se va de Afganistán dejando atrás un reguero de sangre y un mar de basura

 



South China Morning Post - 06/07/2021


Los estadounidenses dejaron abandonados 3,5 millones de dólares en material, incluidos vehículos, armas y municiones.


Tras casi 20 años, Estados Unidos abandonó el aeródromo de Bagram, Afganistán, cortando la electricidad y escabulléndose en la noche sin notificárselo al nuevo comandante afgano de la base, quien descubrió la partida de los estadounidenses más de dos horas después, según funcionarios militares afganos.


"Oímos rumores de que los estadounidenses se habían ido de Bagram ... y finalmente, a las siete de la mañana, se confirmó que, efectivamente, ya se habían ido", dijo el general Mir Asadullah Kohistani, nuevo comandante de Bagram.


Antes de que el ejército afgano pudiera tomar el control del aeródromo (a una hora en coche de Kabul) éste fue invadido por un pequeño ejército de hurgadores, que saquearon barraca tras barraca antes de ser desalojados, según informan oficiales afganos.





08 abril, 2021

"Estados Unidos es y seguirá siendo la única nación indispensable" Obama

 

Fragmentos tomados del libro 'Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos Manuales, mentalidades y uso de la Antropología', de Gilberto López y Rivas

El libro (pdf) puede descargarse aquí.

"NADA VA A CAMBIAR"


En su Discurso en la Academia Militar de West Point, en mayo de 2014, el presidente Obama afirmó:


Estados Unidos es y seguirá siendo la única nación indispensable. Eso fue cierto en el siglo pasado y será cierto en el siglo por venir. Estados Unidos debe liderar siempre en el escenario internacional. Si no lo hacemos, nadie lo hará. La fuerza militar a la que ustedes se han incorporado es, y siempre será, el soporte fundamental de ese liderazgo. Creo en el excepcionalísmo estadounidense con cada fibra de mí ser. Estados Unidos usará fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses esenciales así lo requieran, cuando nuestra patria sea amenazada, cuando nuestro modo de vida esté en riesgo, cuando la seguridad de nuestros aliados esté en peligro… La opinión internacional es importante, pero América (sic) nunca debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria y nuestro modo de vida.[1]


Esta creencia se fundamenta con argumentos incluso teológicos, merced al “auto convencimiento” de que ese país está designado por la providencia para combatir “el mal”.


Citando al columnista del The New York Times, Thomas Friedman[2], Adriansens destaca: “La mano oculta del mercado nunca funcionará sin el puño oculto.”

En palabras del analista:


Estados Unidos ha creado un imperio global en el que da dos opciones a los países: o aceptan o se les destruye… Esta es la razón por la que Irak no sólo tuvo que ser invadido militarmente, sino también destruido por completo, porque se alzaba de forma completamente contraria al modelo neoliberal del Banco Mundial y el FMI… Irak era un acérrimo Estado antiliberal: se negaba rotundamente a ser un Estado cliente de Estado Unidos y había cerrado a los inversores corporativos, estadounidenses o de otros lugares, su participación en cualquiera de los mercados tras las sanciones (que le habían sido impuestas): agricultura, sanidad, educación, industrias, etc. […] restringir (y ya no digamos excluir) de sus mercados a las corporaciones estadounidenses hubiera sido razón suficiente para que Estados Unidos emprendiera acciones decisivas.


Acertadamente, este autor aduce que otra de las razones para invadir Irak es la naturaleza guerrerista del capitalismo:


Para el complejo de la industria militar, para la economía de los Bush, Cheney, Rice, Rumsfeld, etc., para la economía de las sociedades del petróleo y de los fabricantes de armas, para la economía de los estadounidenses ricos que poseen acciones en estos emporios y corporaciones, esta guerra, como las guerras en general, no es sino algo verdaderamente maravilloso porque se embolsarán los beneficios que tan profusamente generan las guerras; (mientras) la muerte y la destrucción la padecerán otros”.


Estados Unidos surgió como nación a partir de una guerra anticolonial contra el dominio de la Corona Británica. A partir de este acontecimiento de singular importancia histórica, todas las guerras en las que ha participado este país, hasta la segunda guerra mundial, y después de ella, no han tenido la menor legitimidad: la guerra de exterminio y reducción de los pueblos indios que ocupaban el inmenso territorio despojado y expropiado a sus dueños originales; la guerra de 1812 contra Inglaterra, que fue un intento fracasado de anexión del territorio de Canadá a la Unión Americana; la guerra de conquista territorial (1845-1848) contra la joven república de México que logró la anexión de más de la mitad de su territorio buscada afanosamente por los “padres fundadores”; la guerra civil que determinó el rumbo industrial-capitalista de la explotación de las clases y pueblos oprimidos al interior de la nación; la guerra neocolonial contra España en 1898 en la que consiguió apoderarse de algunas de sus posesiones territoriales; de la cual derivó también la sangrienta guerra de ocupación contrainsurgente estadounidense en Filipinas de 1889-1913; la guerra imperialista (1914-1918) en que Estados Unidos incursiona por primera vez en Europa en la etapa final del conflicto; las numerosas intervenciones bélicas abiertas y encubiertas en América Latina como poder imperialista (en donde Sandino consiguió la primera derrota militar de Estados Unidos en la región utilizando la guerra de guerrillas); la guerra de Corea y Vietnam para contener la revolución socialista en esos países, por recordar algunos de los eventos más importantes.


Incluso, la participación de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, se llevó a cabo con la perspectiva de minar al máximo a la Unión Soviética, contener el avance de los comunistas en Europa, y establecer finalmente sus dominios imperiales en el ámbito mundial después de la derrota del eje Alemania-Japón-Italia.


Es necesario señalar la responsabilidad manifiesta de Estados Unidos, Inglaterra y Francia en el estallido de esta guerra, al estimular y permitir el rearme de Alemania, al solapar el crecimiento vertiginoso de sus fuerzas armadas y al invocar neutralidad frente a las agresiones fascistas en Etiopia en 1935, a España en 1936, a Austria y Checoslovaquia en 1938 y a Polonia en 1939. El antisovietismo y el anticomunismo estuvieron presentes a lo largo de la contienda bélica y fueron un factor subyacente en la singular conducción de la guerra por parte de los aliados occidentales de la Coalición antihitleriana. El retraso en la apertura del Segundo Frente hasta el año 1944, cuando ya el curso de la guerra se había definido en el frente soviético, y la sistemática política de las “acciones pequeñas”, tenían por objeto lograr el desgaste, e incluso, la eventual derrota de la URSS. Durante el inicio y el desarrollo de la guerra, las clases trabajadoras integran la resistencia antifascista, esto es, la participación activa de los pueblos en la resistencia nacional y el peso de la Unión Soviética en la contienda, van cambiando la naturaleza misma de la guerra: de imperialista se transforma en una guerra popular, antifascista, cobrando de este modo el carácter de una guerra justa y necesaria hasta la derrota del eje nazi-fascista.


El “patriotismo estadounidense” se ha nutrido de una historia de genocidios, etnocidios, despojos y conquistas territoriales; se fundamenta en las nociones etnocéntricas y racistas de “pueblo escogido” por “la providencia” para expandir su dominio sobre el continente, en su primera etapa, y después en el mundo entero, bajo el concepto de ser la “única nación indispensable”; en el “destino manifiesto” que dio forma ideológica al expansionismo territorial; en el intervencionismo permanente y sistemático sobre América Latina; en la conquista de territorios más allá de sus fronteras continentales por la acción directa de sus Marines. Su patriotismo implica la idea del “policía mundial” que vigila el cumplimiento de su ley y protege sus intereses y seguridad “nacionales” por encima de cualquier otro; se alimenta de los mitos de “salvadores del mundo” propalados por la propaganda cinematográfica; los incansables Rambos matando comunistas, y ahora “terroristas”, en nombre de la justicia, la democracia y la libertad.


Otorgar el Premio Nobel de la paz a un comandante en jefe de matones y psicópatas es grotesco e inconcebible y no tiene justificación alguna. Obama incrementó el número de tropas en Afganistán, amplió su intervención en Pakistán, amenazó a Irán y sofisticó la guerra de ocupación en Iraq, con la profundización de la ayuda de antropólogos mercenarios que indican las rutas culturales para romper las redes de la resistencia y comprar a iraquíes que maten a iraquíes; apoyó el golpe militar en Honduras con malicia e hipocresía; sostuvo el bloqueo contra el pueblo y el gobierno de Cuba; continuó con la ocupación de Colombia a través de bases militares que amenazan a Venezuela y a Bolivia; todo ello, justificado por el derecho a llevar a todos los confines del mundo “la guerra justa y necesaria” para las corporaciones capitalistas de Estados Unidos.


[1] - Obama, B. (2014, mayo, 28). Remarks by the President at the United States Military Academy Commencement Ceremony, Academia militar de West Point, EEUU.

[2] - Friedman, Thomas L. (1999) A manifesto for the fast world. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/1999/03/28/magazine/a-manifesto-for-the-fast-world.html?searchResultPosition=5



16 diciembre, 2020

El virus se llama IMPERIALISMO — Loam

 

En este nefando mundo capitalista, quienes poseen más dinero, y por tanto más armas, pueden hacer y deshacer a su antojo sin límite alguno. El resto ha de cumplir las leyes que ellos dictan, pero de cuyo cumplimiento se autoexcluyen. Juan Carlos I 'El Inviolable' es una reciente y clara muestra individual, pero hay estados con similares características. De todos ellos, Estados Unidos ('El Imperialísimo'), es el máximo exponente, con sus 800 bases militares estrujando al mundo, incluida su propia población.


Pese a los múltiples crímenes perpetrados por dicha nación, Estados Unidos sigue siendo, para muchas otras, un paradigma ideológico a imitar y con el que aliarse. No importa cuantas arbitrariedades, guerras, extorsiones y atropellos lleve a cabo, ninguno de sus aliados, por muy democráticos y legalistas que se proclamen, tendrá la decencia de condenarlos, y menos aún de romper relaciones con un monstruo que ha crecido en la impunidad, la prepotencia y una fe delirante en su propia propaganda.




Es evidente que son las élites dominantes de las llamadas democracias occidentales, las que apoyan sin pudor este depredador sistema económico y su militar globalización. El resto de la población, consciente o no de ello, lo sufre.


"El próximo 21 de mayo, después de ocho años de vigencia, vence el convenio de defensa con Washington que regula la presencia de las tropas estadounidenses en las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla). Sin embargo, el Gobierno español ya tiene decidido prorrogarlo por un año, para dar tiempo a que la nueva Administración demócrata, presidida por Joe Biden, se forme y defina sus líneas políticas". https://elpais.com/espana/2020-11-10/espana-prorroga-un-ano-el-convenio-militar-con-estados-unidos-ante-la-llegada-de-biden-a-la-casa-blanca.html


Así pues, el democrático Estado español –el mismo que vende armamento al sátrapa Saudí–, "ya tiene decidido", sin siquiera consultar a su supuestamente soberana población, prorrogar el vergonzoso contrato. Poco importa, al parecer, que Marruecos se anexione impunemente El Sahara Occidental gracias a la arbitraria y determinante intervención de Estados Unidos y en contra de todas las resoluciones de la ONU [1]. Tampoco parece importar que, a la hora de firmar el tratado de ocupación, quiero decir, de "defensa", el asesinato de José Couso a manos del ejército "aliado" siga todavía impune [2]. Y no está de más señalar, en estos tiempos de exacerbada propaganda fascista,  que no fueron los musulmanes, ni los comunistas, ni los chavistas, ni los anarquistas los que asesinaron a José Couso, fueron los terroristas de Washington, esos mismos con los que el servil Estado español se presta, raudo y veloz, a renovar su infame alianza.



El prepotente gesto del bravucón Donal Trump, empujando abruptamente al primer ministro de Montenegro, Dusko Marcovic, no fue sino la indisimulada muestra de lo que viene siendo, desde el genocidio de los pueblos nativos norteamericanos, la agresiva política imperialista de Estados Unidos y su podrida casta de mega-millonarios.


"Estados Unidos, a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, usó su poder económico, militar y los organismos financieros nacidos del acuerdo de Bretton Woods, –dada la debilidad de la mayoría de los países del mundo y escudándose en el anticomunismo– para sancionar a los Estados que no se alineaban a sus intereses económicos y estratégicos.

Las excusas más recientes para ejercer sanciones han sido la violación a los derechos humanos y el terrorismo, incluso, en países donde se ha comprobado por documentos desclasificados que el mismo Gobierno de EE.UU. ha alentado, financiado y protegido a regímenes dictatoriales en América Latina y el Caribe, Medio Oriente, África y Asia, sin contar las decenas de invasiones y golpes de Estados, telón perfecto para el sometimiento y la subordinación".

https://www.compliance.com.co/a-quienes-y-por-que-sanciona-estados-unidos-sancionados-por-eeuu/


En la actualidad, Estados Unidos, apoyado por sus serviles socios, mantiene su prolongado y criminal bloqueo a Cuba, ha impuesto sanciones y embargos a Venezuela, a Siria, a la República Popular Democrática de Corea, a Iran, a China, a Rusia y a Nicaragua.


Lo único bueno que cabe esperar del imperio, sea cual sea la marioneta que lo presida, es su definitiva desaparición.


Notas:

[1]. Resoluciones de la ASAMBLEA GENERAL de las Naciones Unidas sobre el Sahara Occidental.

https://www.usc.es/es/institutos/ceso/res_onu_ag.html

[2]. David Couso, hermano del periodista español asesinado en Irak en 2003: "España ha legitimado la impunidad para contentar a EE.UU."

https://actualidad.rt.com/actualidad/371229-david-couso-legitimar-impunidad-contentar-eeuu



03 septiembre, 2020

Harry Truman: un criminal de guerra en el centro de Atenas — Nikos Mottas

 


In Defense of Communism – 18/04/2018

Traducción del inglés: Arrezafe


Hace dos días, las fuerzas policiales griegas, siguiendo órdenes del gobierno de SYRIZA-ANEL, agredieron brutalmente a los manifestantes contra la guerra cuando intentaban derribar la estatua del presidente estadounidense Harry Truman. Esta estatua de 3,2 metros –"un fósil del sangriento imperialismo norteamericano", como la denominó el KKE en un comunicado– se encuentra en el centro de la capital griega desde 1963.


Los acontecimientos recientes nos dan la oportunidad de recordar quién era realmente Harry Truman. Representante del imperialismo estadounidense, Truman fue el autor del crimen de guerra más horrendo del siglo anterior. Nos referimos a los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki en 1945.


"Estando en posesión de bomba, la hemos usado... Continuaremos usándola hasta que destruyamos por completo el poder militar de Japón. Sólo su rendición nos detendrá... Damos gracias a Dios porque la ha puesto en nuestras manos, y no en las de nuestros enemigos, y oramos para que Él nos guíe para usarla en su senda y para sus propósitos".


Estas horripilantes palabras fueron pronunciadas el 9 de agosto de 1945 por el presidente de los Estados Unidos, Truman, durante un discurso por radio al pueblo estadounidense. Hacía tres días que el terrorista Enola Gay había lanzado la bomba atómica llamada “Little boy” en Hiroshima y otra bomba estaba sembrando muerte, destrucción y caos en Nagasaki.



Harry Truman no solo era un asesino de masas, sino también un cínico mentiroso. Le había mentido a su propia gente, por cuanto la razón para el uso de la bomba atómica no fue poner fin a la Segunda Guerra Mundial o propiciar la rendición de Japón. Otro imperialista notable, un "carnicero" como Truman, Winston Churchill había dicho: "Sería un error suponer que el destino de Japón fue decidido por la bomba atómica. Su derrota estaba asegurada antes de que cayera la primera bomba".


Japón estaba completamente aislado y no tenía otra opción que rendirse. La verdadera razón oculta del uso de las bombas atómicas por parte del gobierno de Estados Unidos fue la de intimidar a la Unión Soviética. Al lanzar las bombas y sembrar la muerte y el terror en Japón, la administración Truman estaba enviando un mensaje amenazante al movimiento de la clase trabajadora en todo el mundo que se había fortalecido a través de la lucha antifascista de la Segunda Guerra Mundial.


Numerosos funcionarios estadounidenses, así como académicos, han revelado las descaradas mentiras de Truman. Por ejemplo, el grupo US Strategic Bombing Survey, que había sido asignado por el propio presidente Truman para estudiar los ataques aéreos en Japón, estaba redactando en un informe elaborado en julio de 1946:


"Basado en una investigación detallada de todos los hechos y respaldado, según el testimonio de los líderes japoneses sobrevivientes involucrados, es la opinión del Estudio que ciertamente antes del 31 de diciembre de 1945 y con toda probabilidad antes del 1 de noviembre de 1945, Japón se habría rendido incluso si las bombas atómicas no hubieran sido lanzadas, incluso si Rusia no hubiera entrado en guerra e incluso si no se hubiera planeado o contemplado invasión alguna".


Por su parte, el entonces Comandante Supremo de todas las Fuerzas Aliadas que luego se convirtió en presidente de los Estados Unidos, el general Dwight Eisenhower, dijo: "Los japoneses estaban listos para rendirse y no era necesario golpearlos con esa cosa espantosa". Podríamos citar muchos testimonios de varios oficiales del Ejército de Estados Unidos (almirante Leahy, general MacArthur, subsecretario de Guerra McLoy, etc.) que confirman todo lo anterior.


La historia ha documentado los tremendos efectos del holocausto nuclear en Hiroshima y Nagasaki. Truman y su administración son responsables de más de 200.000 muertes y cientos de miles de víctimas posteriores al ataque relacionadas con la radiación.


"Héroe" para la burguesía griega – "Carnicero" para el pueblo.


El criminal de guerra Harry Truman, que sembró la destrucción en Japón, es el mismo carnicero que, tres años después, ordenó el bombardeo de las heroicas guerrillas del Ejército Democrático de Grecia (DSE) en las montañas de Grammos. Fue durante la Guerra Civil Griega cuando Estados Unidos intervino para ayudar a la clase burguesa griega contra el Ejército Democrático de Grecia. En febrero de 1948, el general estadounidense James Van Fleet llegó a Atenas y se convirtió en el comandante en jefe del ejército burgués griego.



Lunes, 16 de abril de 2018: manifestantes pacifistas que intentan derribar la estatua de Truman en Atenas


En 1949, las montañas de Grammos en el norte de Grecia se convirtieron en el campo donde la fuerza aérea estadounidense utilizó por primera vez las bombas de Napalm B. Solo en una batalla, en Grammos, los estadounidenses lanzaron 338 bombas de napalm sobre posiciones del DSE. Años más tarde, las bombas de napalm fueron utilizadas por los asesinos estadounidenses en numerosas guerras imperialistas: de Corea a Vietnam y de la Guerra del Golfo de 1991 al bombardeo de Yugoslavia por parte de la OTAN.


La clase burguesa griega tenía, y todavía tiene, sobrados motivos para honrar al asesino de masas llamado Harry Truman. En 1963, sin notificar al Ayuntamiento, el gobierno griego ordenó la instalación de la estatua de Truman (un “regalo” de la organización anticomunista grecoamericana AHEPA) enclavada en el centro de Atenas.


La estatua de Harry Truman en el corazón de la capital griega es un repulsivo símbolo-fósil de las atrocidades del imperialismo estadounidense. Es un monumento que nos recuerda las intervenciones y guerras imperialistas cometidas por los asesinos del pueblo, así como nuestra deuda por la lucha continua contra la barbarie del sistema explotador capitalista y los modernos “Trumans” que lo sirven.


15 junio, 2019

"Un mundo donde las administraciones de gobiernos que se dicen democráticos, cometen abusos, difunden mentiras y silencian los crímenes, especialmente los crímenes de guerra"


UNA MENTIRA TAN ENORME COMO LA QUE LANZARON BUSH, BLAIR Y AZNAR,
COSTÓ LA VIDA A MÁS DE MEDIO MILLÓN DE INOCENTES EN IRAK


LOS MÉRITOS DE WIKILEAKS
Chris Hedges (periodista)
Traducción: J.L.Miera

Pregunten a los padres iraquíes de Sabiha Hamed Salih, de 15 años, y de Ashwaq Hamed Salih, de 16, que fueron asesinados a balazos en Bagdad el 31 de julio de 2004, qué piensan de Julian Assange.

Pregúnteles a un hombre y a sus dos hijas jóvenes que vieron cómo su esposa y su madre eran masacradas a tiros por Marines de los EE. UU desde un jeep, el 22 de julio de 2005, qué piensan de Julian Assange.

Pregúnteles a los padres de Huda Haleem, una niña de 18 años y de Raghad Muhamad Haleem, un niño de 5, muertos a tiros por soldados estadounidenses el 2 de junio de 2006, en la provincia iraquí de Diyala, qué piensan de Julian Assange.

Pregunten a los padres de un niño de 15 años asesinado a tiros por infantes de marina de los Estados Unidos en Ramadi, el 10 de agosto de 2006, qué piensan de Julian Assange.

Pregunten a los familiares de Ahmed Salam Mohammad, abatido a tiros el 27 de noviembre de 2006, cuando las tropas estadounidenses dispararon a bocajarro sobre los asistentes a una boda, cerca de Mosul, qué piensan de Julian Assange.

Pregunten a las familias de cientos de personas que murieron a tiros de ametralladoras calibre 50, cuyos autores bromeaban con las tripulaciones del helicóptero Apache de los EE. UU. desde donde disparaban sobre cualquier civil.

En el este de Bagdad, en julio de 2007, todavía resuena el eco de los insultos y risas de los miembros del ejército yanquis, llamando ‘bastardos muertos‘ a los cadáveres de civiles, diciendo “¡sigue disparando, sigue disparando!”, perpetrando una masacre que incluyó a dos periodistas de Reuters, Namir Noor-Eldeen y Saeed Chmagh. Pregunten qué piensan de Julian Assange.

Pregúntenles a Sajad Mutashar, de 10 años de edad, y a su hermana Doaha, de 5, ambos heridos, cuyo padre de 43 años de edad, Saleh, murió mientras intentaba ayudar a una de las víctimas en las calles de Bagdad, lo que piensan de Julian Assange.

Ninguno de estos crímenes de guerra y miles más, cometidos por los mercenarios del ejército de los Estados Unidos, fueron jamás investigados, pero al menos se hicieron públicos gracias a Julian Assange, Chelsea Manning y WikiLeaks.

Ese es el papel de los periodistas: dar voz a aquellos que sin nosotros no la tendrían, pedir cuentas a los poderosos, reclamar justicia para los olvidados y demonizados, decir la verdad con objetividad y rigor.

Durante la última década, hemos observado que la libertad de prensa y la protección legal de quienes denuncian los abusos y las mentiras del gobierno han sido eliminados por la vigilancia general del gobierno y la criminalización de las filtraciones o con la persecución de Julian por la publicación de estos secretos.

La prensa ha sido en gran parte castrada en los Estados Unidos. El reiterado uso de la Ley de Espionaje, especialmente bajo la administración de Obama, para acusar y sentenciar a quienes denuncian estas salvajadas, busca anular nuestra capacidad para desvelar el siniestro funcionamiento interno del poder y del imperio estadounidense.

Los funcionarios gubernamentales con un gramo de conciencia, sabiendo que todas las comunicaciones están siendo monitoreadas, capturadas y almacenadas por las agencias de inteligencia, están demasiado apabulladas para informar a los periodistas.

La última línea de defensa recae en aquellos con ciertas habilidades, que les permiten escudriñar en las cloacas del ejército, del departamento de seguridad, pero con el coraje de hacer públicas esas aberraciones criminales que revelaron personas como Edward Snowden, Chelsea Manning y Jeremy Hammond, que ahora cumplen años de prisión en los Estados Unidos por piratear a la empresa de seguridad privada Strategic Forecasting Inc., o Stratfor, con sede en Texas.

El precio de la resistencia es alto, no solo para ellos, sino también para aquellos que, como Julian, se decidieron a publicar estas informaciones secretas. Como Sarah Harrison ha señalado: “Esta es nuestra información, nuestra historia. Tendremos que luchar para revelarla a todo el mundo”.

Su arresto final difumina los conceptos de estado de derecho y libertad de expresión en Gran Bretaña, como en EEUU o Ecuador.

Las ilegalidades llevadas a cabo por los gobiernos ecuatoriano, británico y estadounidense en la detención de Julian, hace ya dos meses, en la Embajada de Ecuador en Londres son siniestras.

Presagian un mundo donde las administraciones de gobiernos que se dicen democráticos, cometen abusos, difunden mentiras y silencian los crímenes, especialmente los crímenes de guerra llevados a cabo por la élite gobernante global, esperando que nunca sean de conocimiento público.

Presagian un mundo en el que aquellos con el coraje y la integridad para exponer el abuso de poder, sin importar su nacionalidad, sean perseguidos en todos los continentes y arrestados, torturados, sometidos a juicios falsos y condenados a cadena perpetua.

Presagian una distopía orwelliana donde el periodismo está prohibido y reemplazado por la propaganda, las trivialidades, el presunto entretenimiento y adoctrinamiento para que odiemos a los demonizados como si de terribles enemigos se tratara.

El arresto de Julian Assange marca el inicio oficial del totalitarismo corporativo y la constante vigilancia estatal, la destrucción del estado de derecho, que es lo que estamos presenciando, que parece dar paso y vía libre a un estado autoritario o totalitario.

Otra señal de que el nudo se está apretando, lo demuestra el hecho de que las oficinas de la Australian Broadcasting Corp., la emisora nacional del país, fueron allanadas por la policía federal la pasada semana.

La redada se llevó a cabo porque la emisora había divulgado relatos detallados de las fuerzas especiales australianas en Afganistán, que habían asesinado a decenas de personas desarmadas, incluidos niños.

Esta bestialidad, protagonizada por soldados australianos, fue revelada en parte gracias a una filtración de cientos de documentos militares clasificados. La redada y la búsqueda de estos informes por parte de la policía, requisando todo el material, miles de archivos y correos electrónicos, forma parte de una política para arrestar y encarcelar a toda aquella persona que se atreva a hacer públicas esta clase de crímenes.

Cambiamos de país. ¿Bajo qué ley el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, anuló caprichosamente los derechos de asilo de Julian como refugiado político?

¿Bajo qué ley autorizó Moreno a la policía británica para irrumpir en la Embajada de Ecuador, territorio soberano, y arrestar a un ciudadano que ya había sido nacionalizado ecuatoriano?

¿Bajo qué ley la Primera Ministra, Theresa May, ordenó a la policía británica capturar a Julian, que no ha cometido un crimen?

¿Bajo qué ley exige Donald Trump la extradición de Julian, que no es ciudadano estadounidense y cuya plataforma de noticias no tiene su sede en los Estados Unidos?

La tortura psicológica que está padeciendo Assange, documentada por el relator especial de las Naciones Unidas sobre la tortura y los malos tratos, Nils Melzer, refleja la ruptura del disidente Winston Smith al final de la novela ‘1984’.

Se dice que la Gestapo rompía los huesos y que en el Este la policía secreta, la Stasi, rompía las almas. Hoy, el neoliberalismo ha refinado las formas más crudas de tortura de la Gestapo. Rompen almas y cuerpos. Es más efectivo.

Esta es la razón por la que Julian, cuya salud física y psicológica sufre grave deterioro, ha sido trasladado a un hospital penitenciario. Todos podemos ser llevados a la temida 'Habitación 101' de George Orwell para que seamos obedientes e inofensivos.

Estas “medidas administrativas especiales” (podemos estar seguros de que hay agentes de inteligencia estadounidenses que asisten a los británicos en la tortura psicológica de Julian), han destruido a miles de detenidos en todo el mundo.

Estas “técnicas”, incluido el confinamiento solitario prolongado, son la forma básica de control en las cárceles de máxima seguridad en los Estados Unidos, donde el estado corporativo hace la guerra a su clase más oprimida y políticamente aguda: los afroamericanos.

Ha habido una campaña de difamación coordinada contra Julian por parte de nuestra esta Policía del Pensamiento, amplificada por las mismas organizaciones de medios que publicaron el material de WikiLeaks.

La campaña se detalló en un documento filtrado por el Pentágono, preparado por la Subdivisión de Evaluación de Contrainteligencia Cibernética, con fecha 8 de marzo de 2008. El documento pedía erradicar el “sentimiento de confianza” que provocaba en la red WikiLeaks y destruir así la reputación de Julian.

Esta demonización del personaje fue defendida incluso por la dirección del Partido Demócrata de los EEUU, después de que WikiLeaks publicara 70,000 correos electrónicos pirateados, copiados de las cuentas de John Podesta, presidente de la campaña de Hillary Clinton.

Los correos electrónicos de este funcionario revelaron la donación de millones de dólares de Arabia Saudita y Qatar, dos de los principales financieros del grupo terrorista ISIS (Daesh) o Estado Islámico, a la Fundación Clinton.

Se supo que Goldman Sachs pagó a Hillary Clinton 657,000 dólares a cambio de algunas charlas; una suma tan grande que solo puede considerarse como un soborno que dejaba a la candidata como una esclava bien pagada.

Hillary se vio atrapada entre correos electrónicos, en los que decía, por ejemplo, a las élites financieras, que quería 'comercio abierto y fronteras abiertas' y que creía que los ejecutivos de Wall Street estaban mejor posicionados para administrar la economía que el propio gobierno, una declaración que contradecía sus declaraciones de campaña.

Estos mensajes revelaban los esfuerzos de la campaña de Clinton para influir en las primarias republicanas e impedir que Trump fuera el candidato republicano, expusieron a Clinton como la principal arquitecta de la guerra en Libia, una invasión que, en su opinión, fortalecería en el futuro su credibilidad como candidata del partido demócrata.

WikiLeaks ha hecho un trabajo inmenso al exponer los abusos de poder y crímenes del Imperio Americano, una labor más eficaz y valiosa que la de cualquier otra agencia de noticias de ámbito global.

Además de los registros de guerra y los correos electrónicos de Podesta, hizo públicas las herramientas de piratería utilizadas por la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, así como la injerencia de ambas organizaciones en los comicios de decenas de naciones, incluso en las elecciones francesas.

Wikileaks divulgó la conspiración interna contra el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, por los miembros laboristas del Parlamento. Intervino, para salvar a Snowden de la extradición a los Estados Unidos al ayudarlo a volar desde Hong Kong a Moscú, después de hacer pública la vigilancia generalizada sobre todos los habitantes y residentes en los EEUU, por parte de aquellas agencias de inteligencia.

Las filtraciones de Snowden también revelaron que Julian estaba en la ‘lista de objetivos de caza‘ de Washington y la Casa Blanca.

Hoy, debemos construir movimientos populares para obligar al gobierno británico a detener la extradición y el linchamiento judicial de Julián.

Debemos construir movimientos populares para obligar al gobierno australiano a intervenir en defensa de Julián.
Debemos construir movimientos populares para reclamar la democracia y el estado de derecho.

Si Julian es extraditado y juzgado, creará un precedente legal que pondrá fin a la capacidad de la prensa, que debe proclamar a Trump como “enemigo de la democracia”.

Debemos continuar denunciando los crímenes de guerra y a sus financieros, la persecución de disidentes, minorías e inmigrantes, el saqueo del ecosistema y el despiadado empobrecimiento de los trabajadores/as, el creciente lucro de las corporaciones que solo buscan consolidar el control total del poder.