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21 noviembre, 2022

9 Abril 2014 — Sede del Partido Comunista de Ucrania atacada e incendiada en Kiev

ucraniaantifascistasolidaridad – 09/04/2014


El 9 de abril de 2014, un grupo de individuos pertenecientes al Sector Derecha, Centuria Celestial, Nunca Más y Autodefensa Euromaidán saquearon la sede del Partido Comunista en Kyev. Más tarde, por la noche, dicha sede fue incendiada. Tras sustraer las banderas rojas y quemarlas, los asaltantes gritan: "¡Gloria a Ucrania! ¡Ucrania está por encima de todo! ¡Muerte a los enemigos! ¡Cuelga un comunista! ¡En los árboles, en lugar de hojas colgarán comunistas!"
















NOVIEMBRE 2013Oleg Tsarev acusa a la Embajada de EEUU de la preparación e instigación de una guerra civil en Ucrania.


UKRINFORM – 20/11/2013


KYIV, 20 de noviembre de 2013. El miembro del Partido de las Regiones y diputado Oleg Tsarev, ha dirigido una petición a las autoridades estatales para poner fin a la intervención en los asuntos interiores de Ucrania por parte de ciertos representantes de estados extranjeros. Según ha manifestado, la Embajada de EEUU contribuye a la preparación e instigación de la guerra civil en Ucrania. Según informa el sitio del Partido de las Regiones. así lo ha declarado el miércoles desde la tribuna parlamentaria,


"Se han dirigido mí, como diputado del pueblo de Ucrania, activistas de Volya, presentando pruebas convincentes de la participación directa de la Embajada de EEUU, en el marco del proyecto TechCamp, mediante el cual se está instigando a la guerra civil en Ucrania. El proyecto TechCamp está encaminado al adiestramiento de especialistas en guerra mediática y a desacreditar las instituciones estatales en los medios de comunicación, a la organización y potencial activismo encaminado al derrocamiento del régimen estatal, proyecto este patrocinado y supervisado por el embajador de EEUU en Ucrania, Geoffrey Pyatt".


Según Tsarev, "los instructores americanos se sirven de las redes sociales y tecnologías de Internet para influenciar a la opinión pública con el fin de propiciar protestas y desordenes, tal como hicieron con el en las calles en Egipto, Túnez y Libia".


"Los graduados de TechCamp realizan actividades destinadas a reclutar adeptos en Ucrania, con el fin de organizar desordenes masivos, provocaciones y protestas, guiados y apoyados por la Embajada de EEUU".


Tsarev requiere de las autoridades policiales y judiciales que averigüen si los representantes de la Embajada de EEUU en Ucrania pudieran estar violando la declaración de la ONU que prohibe la intervención extranjera en asuntos internos del Estado.


https://t.me/olegtsarov/4157


Intervención de Oleg Tsarev en la Rada ucraniana (20/11/2013), mientras la chusma fascista vocifera intentando silenciarlo.





01 febrero, 2021

La alternativa de Rosa Luxemburgo “socialismo o barbarie” se muestra cada vez más vigente

 


Citas tomadas de Leer El Capital hoy, de Jorge Veraza.

Libro en pdf aquí.


"No hay una circulación de capital, sino del capital; el proceso de circulación le pertenece, no simplemente circula en él".


"Ya en diversas ocasiones a lo largo de la historia del capitalismo se ha decretado el fin de la historia. En museos arqueológicos, en libros y en la memoria popular se nos habla de una historia pasada, pero la constante supresión de la historia es parte de la esencia del modo de producción capitalista. Cuando avanza en algún nuevo territorio, antes inexplorado, termina por barrer con la historia de los pueblos que allí existían. Primero los somete desde el exterior y luego penetra y avasalla las tierras donde implanta sus fábricas, utiliza a la gente para que trabaje en ellas y modifica sus patrones de consumo.

Comienza por absorber como folklore la cultura nativa en la abigarrada oferta plural de culturas en el interior del propio capitalismo y termina por suprimir aquella cultura, la memoria histórica de ese pueblo y, finalmente, al pueblo mismo, y con él a la historia. Esto que hace en su desarrollo periférico lo profundiza en el centro del sistema. No se trata de un simple afán imperialista, negador, antiético, sino del funcionamiento normal de la estructura misma del proceso de acumulación de capital".


" ...la violencia se puede escalar de manera indefinida cada vez que el capitalismo muestra esta [destructiva] esencia suya y esta esencia se pone de manifiesto a medida que el sistema se desarrolla, la alternativa de Rosa Luxemburgo “socialismo o barbarie” se muestra cada vez más vigente, y al mismo tiempo se vuelve más notorio el hecho de que la revolución comunista, si bien es un hecho necesario, es mejor que ocurra no por necesidad sino por voluntad, por conciencia. Pues cuando las cosas ocurren por necesidad suelen llegar tarde, cuando ya se ha ido demasiado lejos. La revolución comunista es entonces dialéctica y anticipatoria debido precisamente al tipo de estructura histórica o productiva que caracteriza al enemigo que enfrenta".


16 diciembre, 2020

El virus se llama IMPERIALISMO — Loam

 

En este nefando mundo capitalista, quienes poseen más dinero, y por tanto más armas, pueden hacer y deshacer a su antojo sin límite alguno. El resto ha de cumplir las leyes que ellos dictan, pero de cuyo cumplimiento se autoexcluyen. Juan Carlos I 'El Inviolable' es una reciente y clara muestra individual, pero hay estados con similares características. De todos ellos, Estados Unidos ('El Imperialísimo'), es el máximo exponente, con sus 800 bases militares estrujando al mundo, incluida su propia población.


Pese a los múltiples crímenes perpetrados por dicha nación, Estados Unidos sigue siendo, para muchas otras, un paradigma ideológico a imitar y con el que aliarse. No importa cuantas arbitrariedades, guerras, extorsiones y atropellos lleve a cabo, ninguno de sus aliados, por muy democráticos y legalistas que se proclamen, tendrá la decencia de condenarlos, y menos aún de romper relaciones con un monstruo que ha crecido en la impunidad, la prepotencia y una fe delirante en su propia propaganda.




Es evidente que son las élites dominantes de las llamadas democracias occidentales, las que apoyan sin pudor este depredador sistema económico y su militar globalización. El resto de la población, consciente o no de ello, lo sufre.


"El próximo 21 de mayo, después de ocho años de vigencia, vence el convenio de defensa con Washington que regula la presencia de las tropas estadounidenses en las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla). Sin embargo, el Gobierno español ya tiene decidido prorrogarlo por un año, para dar tiempo a que la nueva Administración demócrata, presidida por Joe Biden, se forme y defina sus líneas políticas". https://elpais.com/espana/2020-11-10/espana-prorroga-un-ano-el-convenio-militar-con-estados-unidos-ante-la-llegada-de-biden-a-la-casa-blanca.html


Así pues, el democrático Estado español –el mismo que vende armamento al sátrapa Saudí–, "ya tiene decidido", sin siquiera consultar a su supuestamente soberana población, prorrogar el vergonzoso contrato. Poco importa, al parecer, que Marruecos se anexione impunemente El Sahara Occidental gracias a la arbitraria y determinante intervención de Estados Unidos y en contra de todas las resoluciones de la ONU [1]. Tampoco parece importar que, a la hora de firmar el tratado de ocupación, quiero decir, de "defensa", el asesinato de José Couso a manos del ejército "aliado" siga todavía impune [2]. Y no está de más señalar, en estos tiempos de exacerbada propaganda fascista,  que no fueron los musulmanes, ni los comunistas, ni los chavistas, ni los anarquistas los que asesinaron a José Couso, fueron los terroristas de Washington, esos mismos con los que el servil Estado español se presta, raudo y veloz, a renovar su infame alianza.



El prepotente gesto del bravucón Donal Trump, empujando abruptamente al primer ministro de Montenegro, Dusko Marcovic, no fue sino la indisimulada muestra de lo que viene siendo, desde el genocidio de los pueblos nativos norteamericanos, la agresiva política imperialista de Estados Unidos y su podrida casta de mega-millonarios.


"Estados Unidos, a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, usó su poder económico, militar y los organismos financieros nacidos del acuerdo de Bretton Woods, –dada la debilidad de la mayoría de los países del mundo y escudándose en el anticomunismo– para sancionar a los Estados que no se alineaban a sus intereses económicos y estratégicos.

Las excusas más recientes para ejercer sanciones han sido la violación a los derechos humanos y el terrorismo, incluso, en países donde se ha comprobado por documentos desclasificados que el mismo Gobierno de EE.UU. ha alentado, financiado y protegido a regímenes dictatoriales en América Latina y el Caribe, Medio Oriente, África y Asia, sin contar las decenas de invasiones y golpes de Estados, telón perfecto para el sometimiento y la subordinación".

https://www.compliance.com.co/a-quienes-y-por-que-sanciona-estados-unidos-sancionados-por-eeuu/


En la actualidad, Estados Unidos, apoyado por sus serviles socios, mantiene su prolongado y criminal bloqueo a Cuba, ha impuesto sanciones y embargos a Venezuela, a Siria, a la República Popular Democrática de Corea, a Iran, a China, a Rusia y a Nicaragua.


Lo único bueno que cabe esperar del imperio, sea cual sea la marioneta que lo presida, es su definitiva desaparición.


Notas:

[1]. Resoluciones de la ASAMBLEA GENERAL de las Naciones Unidas sobre el Sahara Occidental.

https://www.usc.es/es/institutos/ceso/res_onu_ag.html

[2]. David Couso, hermano del periodista español asesinado en Irak en 2003: "España ha legitimado la impunidad para contentar a EE.UU."

https://actualidad.rt.com/actualidad/371229-david-couso-legitimar-impunidad-contentar-eeuu



25 septiembre, 2019

Tiempo de elecciones. Encuentro entre pastores, perros y manada en los predios del amo - José Iglesias Fernández


Chumy Chúmez

El capitalismo es barbarie y, como tal, muestra sus diversas políticas de crueldad exigidas por la lógica de acumulación que su transmutación le impone en cada etapa: reproducirse en base al expolio de la naturaleza y la explotación del ser humano. Amparado siempre por su férreo control del Estado, son muy conocidos los ropajes político-económicos con los que se ha revestido a lo largo de los tiempos: conservadurismo, liberalismo, colonialismo, imperialismo, fascismo/nazismo, neoliberalismo y, ya muy pronto, la generalización por todo el planeta del capitalismo distópico. [1] Ya con el Estado moderno implantado, el capitalismo siempre se vale del amparo de los poderes considerados tradicionales para defender sus privilegios, especialmente los que se derivan del control y gestión de la propiedad privada. De aquí que moldea e influye [2] en el legislativo, el ejecutivo y el judicial; a la vez que las instituciones tradicionales integradas en el aparato administrativo, como la policía, los jueces, las cárceles, el ejército; [3] o mecanismos ideológicos, cómo la religión, el patriarcado, el racismo, el nacionalismo y el patriotismo, [4] etc. Y, según el grado que alcance las diferentes formas de opresión sobre los diversos grupos oprimidos, el nivel de gravedad en la confrontación entre las clases opresoras y la clases oprimidas, [5] las instituciones estatales podrán funcionar en régimen de democracia o dictadura, militar o civil, según convenga al momento y la geografía.

En este marco de control de poderes y defensa de intereses de la clase dominante, se realizan elecciones frecuentemente en los países bautizados con el mantra de democráticos, en los que siempre el electorado tiene que enfrentarse a elegir entre dos únicas opciones: decidir qué partido ocupará la gestión del leal gobierno del sistema y el partido que representará el papel de ejercer de leal oposición al leal gobierno del sistema. El capitalismo como tal jamás es cuestionado; en el caso que sea necesario, lo que denuncia la oposición son las políticas del gobierno de turno, que, dado el nivel de corrupción que está apareciendo en países como el estado español, la respuesta siempre es debido, no a la naturaleza sistémica del capitalismo, sino a la aparición de ovejas negras o ranas malcriadas, amparadas por sus cargos dentro de las instituciones administrativas, incluso partidos y sindicatos. Desde la segunda guerra mundial, esta alternancia de lealtades, unas veces en el gobierno y otras en la oposición, fue ejercida en los principales países europeos por lo que en su día Karl Marx clasificó de socialismo reaccionario y socialismo conservador o burgués, más popularmente conocidos como socialdemócratas. [6] Los poderes del sistema capitalista aceptaron de buen grado la entrada de estas corrientes en el sistema del amo, por dos objetivos: 1) para bien y para mal, representan a la izquierda dentro de la casa del amo; se encargan de domesticar a la izquierda anticapitalista; y 2) dan legitimidad a la democracia burguesa; cuando los conservadores hacen de gobierno los socialistas hacen de oposición, pero ambas corrientes políticas (partidos) mantienen a las ovejas dentro del redil (votantes); cuando los socialistas entran al gobierno, los conservadores intercambien los papeles. [7] Y es que reunión de pastores, entre los del gobierno y los de la oposición, ovejas muertas.[8]

Con el paso del tiempo, la costumbre de vivir en los rediles y rumiar en los pastos del amo, ha llevado a esa izquierda reaccionaria/conservadora a interpretar y a adaptarse a cualquier papel dentro de las instituciones del establisment que el amo crea conveniente y oportuno instaurar en cada momento: funcionaria, burócrata, académica, represora, integradora, domadora, compasiva y limosnera, sedante y legitimadora, patriótica, monárquica, demócrata, europea, etc. Este maridaje tóxico de los representantes del movimiento obrero (partidos, sindicatos, mutuas, cooperativas, académicos) con el sistema, y de pasarse la vida aprendiendo y respirando los valores del amo, ha ayudado a que la cultura de clase, el antagonismo de clase que representaba se diluyese, se volviese líquido. Ya algún autor se adelantaba a esta conclusión y advertía sobre la idea de que había que despedirse de la clase obrera e ir pensando en la no-clase. [9] Así mismo, otro autor decía recientemente que las luchas sociales tendrían que pensarse entre las personas precarias, la clase social emergente, y los rentistas, como si la producción mundial no estuviese realizada bajo la explotación de miles de millones de obreros y apropiada por un pequeño número de capitalistas. [10]

En la fase actual del capitalismo, neoliberalismo en transmutación hacia lo distópico, hay quien argumenta que las poblaciones explotadas/alienadas no tienen apenas capacidad de generar conflicto al capitalismo, debido a que el sistema las ha convertido en sujetos de rendimiento para consumir y en sujetos de consumo para rendir. [11] Otro análisis establece que, “el arte de esclavizar se ha ido refinando a lo largo de la historia, alcanzado su punto cumbre con el establecimiento de las clases sociales. Bajo apariencia de libertad se ha instaurado un nuevo modelo de esclavitud que ha reorganizado los sentimientos de resignación y rebeldía, generando legiones de zombis emocionales”. [12] Cierto que hemos de constatar que la izquierda establishment/burócrata ha representado el papel de leal oposición desde el final de la segunda guerra mundial, cerca de 75 años, en la mayoría de países democráticos occidentales; pero también es la responsable de que, en las contadas veces que estuvo en el poder, ejerció el gobierno para legislar en contra de las clases oprimidas, incluidas ahora los millones de personas reducidas a unas relaciones sociales con el capital en situación de pobreza y que rebautizamos como precarias: los pobres de antes trabajaban en situación de precario, sin derechos, y los precarios de hoy trabajan en situación de pobreza, sin derechos. Por tanto, hay que recordar a estos autores que la agenda progresista que tuvo la socialdemocracia contenía programas sociales dentro del sistema, para un capitalismo ético, pero no en contra del sistema.[13] Por tanto, a los gestores del capitalismo, y más a los propios capitalistas, les viene bien esto tipo de análisis, en los que constatan la muerte de la clase obrera, la defunción de las clases trabajadoras, pues ahuyentan toda tentación por parte de los oprimidos de asumir su propio proyecto de clase y cambiar el sistema. Recordemos una vez más lo que dijo hace poco uno de los grandes magnates del capitalismo: las clases existen y los ricos estamos ganando la batalla.[14] Lo que nos oculta este maligno personaje es que la clase capitalista juega el torneo siempre en casa, las reglas del encuentro las legisla su clase y los árbitros los nombran ellos; si en algún lugar pierden, llaman a la policía y a los militares para que cambien el resultado. Es decir, los miembros del leal gobierno y de la leal oposición (eso que se llama alternancia democrática) salen de las caballerizas y porquerizas que controlan ellos.

Lo dicho es funesto para las clases oprimidas. Cómo ejemplo y aplicación de ambos objetivos, todavía leemos a un conocido académico que envía el siguiente mensaje culpándonos a los antisistema de la degradación de los niveles de vida en el capitalismo: “a no ser que estos u otros partidos […] contestatarios anti establishment, y que han cambiado sus alianzas electorales como consecuencia de su desencanto con los partidos de izquierdas o centroizquierda tradicionales, […] el futuro será muy difícil, abocándonos a una situación que debería ser considerada inaceptable por la gran mayoría de la población de estos países”. [15] Es decir, a juicio de este académico, los responsables de la avaricia imparable del capitalismo son los antisistema (partidos o votantes), y no la exigencia sistémica de las leyes de explotación capitalistas. Es obvio que este profesor está por la socialdemocracia, corriente tan reaccionaria/conservadora como el neoliberalismo, y pretende convencernos, con sus argumentos, que no es un problema del capitalismo, sino de saber distinguir entre los buenos y los malos pastores, entre los que nos conducirán a los buenos pastos que existen dentro del redil del amo, o a la hecatombe.

Juega un papel destacado en la reproducción de las poblaciones segmentadas, domesticadas, alienadas, zombis, precarias, la industria de los medios de comunicación: genera beneficios inmensos y poder para reproducir en las poblaciones esa condición de oveja/zombi/precaria en fase de rendimiento. Los periodistas, así mismo sujetos de rendimiento y alienados por la dictadura del capitalismo que llevamos dentro, ya no cuestionan al capitalismo; segmentados, zombis, precarios, también se han convertido en esbirros del mismo; sólo se alarman si consideran que la democracia capitalista está en peligro. Carentes de la capacidad de autocrítica, las elecciones de mayo del 2017 a la presidencia de Francia confirman la condición ovina/bobina/caprina de estos "profesionales"; de hecho, por sus opiniones, parece que ya se comportan como robots, repitiendo la voz del amo que llevan dentro incorporada. [16] Dos ejemplos justo antes de las elecciones:

1. “Macron defiende una Francia abierta al mundo y a la inmigración, Le Pen proteccionismo comercial y cierre de fronteras. Dos posturas irreconciliables, reflejo de una profunda fractura del país, y que chocan como trenes cuando el asunto a tratar es Europa. Él firme europeísta, ella partidaria de abandonar el euro”.[17] Esta periodista, ¿no está condicionando el voto? Este medio, por seleccionar esta opinión, ¿no está defendiendo una opción de sociedad?
2. “¿Cómo alguien puede definirse de izquierdas y propugnar a la vez una abstención [18] en las elecciones francesas cuando se trata de una lucha antifascista?”. Entiendo que una persona que expresa esta opinión tan conservadora nos lance inmediatamente ya la respuesta: “situados en la encrucijada y por más que el «pragmatismo» laboral que defiende el líder de ¡En Marcha! sea muy preocupante, la alternativa (y este domingo no hay otra) es el fascismo”. [19] Y apela, para convencernos de que es más conveniente votar a un liberal, defensor del capitalismo financiero, que a una neofascista, defensora del capitalismo populista, a la opinión de la izquierda establisment expresada por Yanis Varoufakis: “soy antiglobalización y antineoliberal, pero por encima de todo, antifascista”. Lo dice una persona a sabiendas de que, desde dentro de las instituciones del amo, poco o nada se puede hacer; él mismo ha admitido que “los políticos electos tienen poco poder; Wall Street y una red de fondos de riesgo, multimillonarios y dueños de medios de comunicación tienen el poder real, y el arte de la política es reconocer esto como un hecho de la vida y lograr lo que pueda, sin entorpecer el sistema”.[20]

Menos mal que todavía queda alguna periodista que no tiene esa visión tan corporativista y admite que “es difícil tener y defender ideas propias cuando te la juegas”; [21] consciente de que el amo te despide por tenerlas y expresarlas: leemos el caso reciente de una famosa presentadora que, después de 30 años de actividad con la misma entidad radiofónica, la empresa la pone en la calle. [22] Por eso, lo que ya me cuesta aceptar, es que dada su condición de periodistas, cometan la estupidez y hagan el papelón de ignorar la existencia del capitalismo y sus reglas; estos asalariados de la noticia, en esta manera de informar, no les veo que tengan diferencias ideológicas con la de los candidatos a la presidencia francesa que señala Todd; este mismo autor añade que lo preocupante en este momento es comprobar cómo se está radicalizando el sistema, no las poblaciones, no los partidos, y menos los periodistas. [23] Así mismo de explícito y contundente, Gregorio Morán nos preguntaba y aportaba su opinión: “¿Qué es más peligroso para tu futuro como ciudadano, que te gobierne un banquero o una neofascista? La lucha de clases en su estado más diáfano. Lo mismo pero con diferentes métodos. Yo no votaría nunca a una neofascista, pero tampoco a un banquero, porque las diferencias entre uno y otro exigen la precisión de un cirujano analítico […] En España ese problema es inexistente. Ni hay intelectuales que soporten una polémica que comprometa sus emolumentos, y además el neofascismo se disolvió tras cuarenta años de dictadura; se fue reintegrando en la banca y las instituciones, y aquí no pasó nada. Como me decía un banquero, “yo no me meto en política, yo la hago”. [24]

Ahora bien, para la ciudadanía, la cuestión no debiera de quedar en saber a quién vota, sino en el por qué ha de votar. Así mismo, en mi caso, que me niego a pertenecer a ninguna especie de rebaño, ni tampoco seguir al pastor, ¿por qué tengo que adaptar mi compromiso político, o mi condición de persona, a las reglas decretadas por el sistema propietario/capitalista? Después de todo, la democracia representativa que nos gobierna, y la industria de los medios de comunicación que funcionan con estos códigos, [25] no es más que un montón de decretos y reglamentos legislados para que los amos mantengan la propiedad privada de los campos donde las poblaciones estamos obligadas, unas a pacer, y otras a pasar miseria viendo cómo estas pastan, pero todas domesticadas por los divulgadores de la ideología del capitalismo. De hecho, las corrientes de izquierda antisistema/anticapitalistas tomamos la decisión de que no hay que entrar en la casa del amo ni seguir su juego. Comportamientos y experiencias como las que se describen en acerca de dónde y cómo las gastan los llamados amos y sus instituciones capitalistas necesitan ser reconsideradas y debatidas. Así mismo, y porque siempre están apareciendo nuevas generaciones, no nos cansaremos de recordar y explicar el consejo que la experiencia le dictaba a Audre Lorde. Decía: “hay que abastecerse de unos valores e instrumentos que no podrán ser los del amo. [Porque los valores y] las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo. Quizá nos permitan obtener una victoria pasajera siguiendo las reglas del juego, pero nunca nos valdrán para efectuar un auténtico cambio”. [26] Ha pasado más de un centenar de años que la izquierda mainstream está instalada en la casa del amo, pero sigue sorda y ciega ante la realidad que contiene esta lección. Es la izquierda que asumió el rol político (y policial) de mantener la ficción de que existe una alternativa de cambio dentro de la casa del amo.


Por tanto, siempre estamos en el momento de replantear la lucha contra la opresión capitalista en sus diferentes expresiones. Por una parte, y según postula la autora Himani Bannerji, “los movimientos antirrepresivos podrán avanzar únicamente en la medida en que persigan objetivos comunes de justicia de clase-género-raza, y superen la lógica de la coalición por objetivos puntuales, que en muchos casos acaban diluyéndose en coaliciones efímeras por definición. La lucha anticapitalista debe ser una lucha feminista, antirracista y antiimperialista, y viceversa. Estas formas de poder deben abordarse frontalmente, todas ellas al mismo tiempo, de manera que una reivindicación feminista sea al mismo tiempo una reivindicación anticapitalista, que una reivindicación anticapitalista sea siempre una reivindicación antirracista y así consecutivamente” [27]; también es una buena ocasión para recordar e incluir la lucha contra otras formas de opresión, como es la religiosa, la militarista y la xenófoba, frecuentemente olvidadas cuando se analizan parcialmente estas tiranías. Por otra parte, la aglutinación de todas las propuestas de lucha contra la barbarie, contra todas las formas de opresión dentro del sistema capitalista, ha de tener como punto de arranque el que se inicie y mantenga desde fuera de la casa del amo (anti institucional), sin pastores ni perros que la vigilen y la repriman (anti representativa, horizontal y desde abajo), ni condicionada por las normas y decretos allí preestablecidos (anti burócrata); comprobamos como unos y otras intoxican, desorientan, desvían, dispersan, diluyen, individualizan, fragmentan, amaestran, domestican, etc., de forma que la lucha anticapitalista vuelve de nuevo a pacer en los pastos, y descansar en los rediles, del amo. Combinando ambos aspectos, quizá sea el momento de recordar que el compromiso anticapitalista es siempre una lucha conjunta contra la opresión de clase, de género, de raza, religiosa, xenófoba y militarista, a la vez que el de proponer modelos de sociedades comunales, [28] donde las instituciones y los valores del amo no intervengan en el proceso de cambio.

Notas
1 José Iglesias Fernández.  
2 Léase los lobbies, las puertas giratorias, las fundaciones, las donaciones, etc.
3 Recordemos el papel nefasto que juegan las “cloacas del estado”.
4 Ferrán Monegal dice que “la patria es la pasta; y el paraíso el lugar donde la esconden”. El Periódico de Cataluña, 14 mayo del 2017.
5 Estos periodistas hablan, no de conflicto de clase, sino de “ola de descontento general”.
6 Karl Marx. El manifiesto comunista. Fontana, 1998.
7 Uno de los muchos pastos y rediles que tiene el amo capitalista en el planeta es el Salón del Automóvil de Barcelona (Automobile Barcelona). La foto muestra el momento en que los muy honorables pastores de supuestas diferentes ideologías y gobiernos (central, autonómico de Cataluña, ayuntamiento de Barcelona, empresarios) se encuentran y saludan amigablemente. 12 mayo del 2017.
8 Hombre refranero. 
9 André Gorz. Adiós al proletariado. Más allá del socialismo. El Viejo Topo, 1981.
10 Guy Standing. ¿Quién servirá de voz al precariado que está surgiendo? Sin permiso, 5 junio del 2011. 
11 Byung-chul Han. Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder, 2014.
12 Agustín Franco. “La maldición de Ícaro: clases sociales y zombis emocionales”. Público, 12 mayo del 2007.
13 Hay que hacer una excepción en los países nórdicos que, durante los diez años "dorados" del capitalismo, el sistema cedió a implementar un estado de bienestar aceptable. Con la llegada del neoliberalismo, y sus crisis recurrentes, las nefastas reformas laborales, y los recortes sociales, son aplicadas por gobiernos socialdemócratas: léase Grecia, España, Portugal, Italia, Irlanda, etc.
14 Warren Buffet. “La lucha de clases sigue existiendo, pero la mía va ganando”.
15 Vicenç Navarro. El futuro será peor que el pasado a no ser que las políticas gubernamentales cambien. 
http://www.vnavarro.org/?p=14088
16 Ver comentario de Ferrán Monegal. “Un androide presentará las noticias”. El Periódico de Cataluña, 7 mayo del 2017.
17 Marta López. “Francia libra el nuevo combate mundial contra el populismo”. El Periódico de Cataluña, 7 mayo del 2017.
18 A mí me hubieran mandado a galeras por escribir “Manifiesto en defensa del voto por la abstención”. El Viejo Topo, nº 193, mayo del 2004. 
Ver también 
http://www.rentabasica.net/otras_obras/manifiesto_abstencion/manifiesto_...
19 Neus Tomàs. “Vestrynge y el fascismo”. El Periódico de Cataluña, 6 mayo del 2017.
20 Michael Roberts. “Las memorias de un marxista errático”. Sin permiso, 12 mayo del 2017.
21 Llucia Ramis. La Vanguardia, 14 mayo del 2017.
22 Gemma Nierga recibe miles de tuits de solidaridad de sus compañeros, pero ni ella ni nadie nos dice las causas por las que los propietarios tomaron esta decisión. Como decimos, son asalariados y tienen miedo a las represalias de los amos. Cómo nos pasó a los demás.
23 Emmanuel Todd. “Lo que más me preocupa en Francia es la radicalización de los poderosos”. Sin permiso, 12 mayo del 2017.
24 Gregorio Morán. “Fábula de banquero y neofascista”. La Vanguardia, 6 mayo del 2017. 
http://www.lavanguardia.com/opinion/20170506/422318301414/fabula-de-banq...
25 La industria de la "educación" (guarderías, escuelas, institutos, universidades, etc.) cumple y repite las mismas funciones alienantes que la de la industria "informativa".
26 Mercedes Jabardo (ed.). Feminismos negros. Una antología, p. 33. Traficantes de sueños, 2012.
27 Jonathan Martineau. Intersección, articulación: el álgebra feminista. 
28 José Iglesias Fernández. La sociedad comunal como una alternativa al capitalismo, 2014. 
http://www.rentabasica.net/comunalismo/La_sociedad_comunal_como_alternat... y Común. Más allá de la propiedad, el poder y el capitalismo, 2016. 


20 agosto, 2019

NO HAY CAPITALISMO SUSTENTABLE




CLIMATE & CAPITALISM02/08/2019
Traducción del inglés: Arrezafe

¿A qué velocidad está cambiando el clima? - John Molyneux

El peligro del cambio climático no es una amenaza futura, es una realidad presente que se agrava velozmente.

Está claro que ahora existe una conciencia pública bastante generalizada sobre el hecho de que el cambio climático es una realidad y una grave amenaza para el futuro de la humanidad. Esto se refleja, en cierta medida, en los principales medios de comunicación, a pesar de su renuencia a tratar el problema como una verdadera emergencia. Sin embargo, todavía existe una considerable disyunción entre la forma en que generalmente se percibe el cambio climático y la realidad de lo que está sucediendo.

La mayoría de la población piensa en las consecuencias y la amenaza del cambio climático principalmente en términos de derretimiento del hielo y aumento del nivel del mar. Así es, ciertamente, como se ha proyectado en los medios de comunicación, la imagen icónica de un oso polar a la deriva en las corrientes de un hielo cada vez más reducido.

[...] 

Hay varios problemas en este enfoque parcial. En primer lugar, conduce a la confusión sobre los efectos del derretimiento del hielo. La fusión del hielo marino, que incluye todo el hielo del Polo Norte y parte de la Antártida, no eleva el nivel del mar porque ya está en el agua y su volumen ya ha sido desplazado (lo que no significa que no importe, volveré sobre ello). Lo que eleva el nivel del mar es el derretimiento del hielo terrestre, como los glaciares y los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida.

En segundo lugar, aunque el aumento del nivel del mar es obviamente una amenaza importante a largo plazo, a menos que vivas en ciertos lugares específicos, como las islas de los océanos Índico y Pacífico (Maldivas, Solomons, Tuvalu, etc.), la principal amenaza para la población, que se verá afectada en el futuro cercano por el cambio climático, serán los fenómenos climáticos extremos.

En tercer lugar, la visión simplista alimenta la idea de que el cambio climático es un episodio o proceso que tendrá lugar en un futuro relativamente distante, probablemente "no en el transcurso de nuestras vidas". Dicha visión se ve reforzada por convenios y acuerdos internacionales, como los Acuerdos de París y el Plan de Acción Climática de Leo Varadkar, que están basados en lejanos objetivos, para 2030 y 2050. A ello hay que añadir que, en general, la población está lógicamente preocupada por sus problemas inmediatos: trabajo, alquiler, hipoteca, alimento, niños, etc. Háblales pues de algo que va a suceder dentro de treinta años y las respuestas más probables serán: a) ignorarlo, alegando que tal vez nunca suceda o que, en todo caso, ya estarán muertos; b) ignorarlo, presuponiendo que para entonces las autoridades ya habrán encontrado "algo" para solucionarlo. Incluso hay activistas políticos que piensan que no es una prioridad inmediata, que son mucho más urgentes otros temas en los que sí están implicados.

Problema inmediato

Sin embargo, el peligro del cambio climático no es solo que vaya a ocurrir en un futuro más o menos lejano, sino que está ocurriendo ahora, de manera evidente y desde hace ya tiempo. Dije anteriormente que el principal impacto del cambio climático y sus consecuencias se manifestaría a través de eventos climatológicos extremos. Estos podrían citarse principalmente como; olas de calor excesivas, sequías, incendios forestales, lluvias excesivas, tormentas e inundaciones, añadiendo inusuales períodos de frío. Todos estos eventos se han mostrado claramente en todo el mundo durante los últimos 12 meses.

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En julio de este año supimos que el junio de 2019 fue el más caluroso desde que comenzaron los registros climáticos. La National Oceanic and Atmospheric Administration de EE.UU. informó que la temperatura global promedio para junio fue de 0.92°C por encima del promedio del siglo XX. En julio ya tuvimos otra ola de calor masiva en América del Norte y en toda Europa, incluyendo los más de 40°C en París.

Datos de última hora informan que Bélgica y los Países Bajos han registrado sus temperaturas más altas. La ciudad belga de Kleine Brogel, en la provincia de Limburgo, alcanzó los 39.9°C, la más alta desde que comenzaron los registros en 1833, mientras que la ciudad holandesa meridional de Eindhoven alcanzó su temperatura más alta en 75 años de registros del Royal Meteorological Institute.

Entre estas olas de calor hemos tenido sequías e incendios devastadores en California; temperaturas de 50ºC en gran parte de Australia; un catastrófico ciclón en el sudeste de África; grandes incendios en Portugal y el norte de Grecia, así como en Alaska y Siberia; sequía en el sur de la India con una ciudad de 7 millones de habitantes sin abastecimiento de agua; inundaciones en Nepal (90 muertos y 1 millón de desplazados) y en Japón; una intensa ola de calor en el norte de China; incendios en toda Suecia; e Islandia erigiendo un monumento póstumo a un glaciar desaparecido.

En enero / febrero de este año, Estados Unidos también padeció una extraordinaria ola de frío, las condiciones semiárticas se extendieron al corazón del país en lo que fue un "vórtice polar" con temperaturas tan bajas como –30°C. (El vórtice polar está relacionado con el cambio climático porque el aumento de las temperaturas en el Ártico afecta la corriente en chorro en la atmósfera superior, impulsando vientos fríos hacia el sur y atrayendo vientos cálidos hacia el norte).

El tiempo se acaba

Ha habido muchos otros fenómenos climáticos extremos, muchos más de los que se pueden enumerar aquí. En términos de futuro inmediato, es decir, en los próximos años, tendrán lugar otros dos acontecimientos muy peligrosos. El primero es la fusión del hielo marino en la Antártida. La gran extensión de hielo marino alrededor de la Antártida ha sufrido una acelerada pérdida desde 2014, según muestran los datos proporcionados por los satélites, pérdida más rápida que la observada en el Ártico. La merma de la extensión media anual significa que la Antártida perdió tanto hielo marino en cuatro años como el Ártico perdió en 34.

Lo que hace que esto sea tan peligroso no es su impacto inmediato en el nivel del mar (como dijimos anteriormente), sino el hecho de que el hielo refleja la luz del sol hacia la atmósfera, mientras que los océanos oscuros absorben y retienen el calor. De tal manera, esta gran fusión de hielo crea un circuito de retroalimentación que intensifica el calentamiento.

El segundo acontecimiento. Se trata del estado del permafrost (suelo, roca o sedimento congelado). [...] La pérdida de permafrost es significativa porque está liberando grandes cantidades de metano. De hecho, tras dos décadas liberándose, el metano es hoy 84 veces más potente, como gas de efecto invernadero, que el dióxido de carbono. En otras palabras, tenemos otro ciclo de retroalimentación importante.

Quizás lo más alarmante de todo sea el hecho de que todos estos sucesos, especialmente la pérdida de hielo antártico y de permafrost ártico, apuntan a la probabilidad de que las advertencias y predicciones dramáticas del IPCC en 2018 sean, de hecho, estimaciones conservadoras de lo que realmente está sucediendo. Según informa el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, la Antártida ha experimentado un aumento de la temperatura del aire de 3°C, aunque eso pueda no parecer mucho, es 5 veces la tasa media de calentamiento global, y la fusión del permafrost va 70 años por delante de la mayoría de las predicciones científicas.

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Implicaciones políticas

Todo esto tiene enormes implicaciones políticas. En primer lugar, significa que todos los diversos planes gubernamentales y acuerdos internacionales llevados a cabo hasta ahora son completamente inadecuados. Cualquier político que hable en términos de objetivos para 2030 y 2050 simplemente no ha comprendido nada. Para cuando Irlanda reciba su prometido millón de autos eléctricos en 2030 o llegue a cero emisiones de carbono en 2050, es muy probable que se haya causado un daño irreparable a nuestro planeta. Los políticos y pensadores convencionales simplemente no lo entienden. En otras palabras, cuando se trata del "mundo real" imaginan que la economía simplemente seguirá funcionando como de costumbre durante los próximos 80 años. No hay posibilidad de que ello sea así.

En segundo lugar, la cuestión del cambio del sistema, no del cambio climático, se sitúa cada vez más en primer plano. A lo largo de los años ha habido innumerables debates sobre si el capitalismo puede o podría, en teoría, detener el cambio climático. Lo que ha quedado manifiestamente claro es que no lo ha hecho y no lo hará en el tiempo que resta disponible.

Vamos a necesitar el socialismo, es decir, una economía de propiedad pública y planificada democráticamente, que produzca para las necesidades humanas, no para el lucro de una minoría. Y lo necesitamos no solo a nivel nacional, sino internacional, tanto para evitar el cambio climático descontrolado como para hacer frente a los cambios que ya se están produciendo en el sistema.

Por último, cabe esperar una seria resistencia general: de los estudiantes, de los pueblos indígenas, de los trabajadores organizados... Si el 3.5% de la población de Puerto Rico puede movilizarse contra su gobernador, por el huracán María, contra el sexismo y la homofobia, y el pueblo de Sudán puede derrocar a su dictador, la población mundial puede resistir y enfrentarse a los efectos del cambio climático.

La cuestión clave para nosotros es garantizar que las voces y los argumentos socialistas se escuchen dentro de esta resistencia. La otra alternativa, personificada por la figura de Donald Trump, apunta en la dirección del racismo, el fascismo y la barbarie.