07 julio, 2020

África memoria: Lumumba, un revolucionario congoleño asesinado por la CIA




Patrice Lumumba, en el 95 aniversario de su nacimiento (2 de julio de 1925).
Estrenó el cargo de primer ministro del país tras abandonar la tutela europea. Fue asesinado un año después en circunstancias que aún no han sido totalmente esclarecidas…

El Congo Belga y Leopoldo II

Para conocer bien cuáles fueron las motivaciones de Patrice Lumumba, hay que saber en qué contexto se produjeron. Entre 1908 y 1906, el actual territorio que corresponde a la República Democrática del Congo fue comúnmente denominado Congo Belga (llamado así para diferenciarlo del Congo Francés, la colonia gala).

Anteriormente, entre 1885 y 1908, el Congo Belga se denominó Estado Libre del Congo, un territorio con un dominio directo del rey de Bélgica, Leopoldo II. Durante esa época, se explotaron los recursos del territorio y a la población de una manera cruel, reduciendo a los nativos a menos de un 50% del total.

Poco a poco, con denuncias de locales y de varios periodistas británicos, se fue destapando esa situación de abuso de poder y la presión internacional sobre Leopoldo II se fue incrementando hasta que se vio obligado a renunciar a la soberanía del territorio en favor del Estado de Bélgica. Sin embargo, el control del monarca siguió siendo importante.

Pese a ello, con el cambio de soberanía, se asignó un gobernador general belga en el territorio. Con el dominio estatal, empezaron unas políticas paternalistas, donde se tutelaba a las poblaciones nativas y se les imponían las enseñanzas católicas y occidentales. Estas medidas, sin embargo, tuvieron escasa popularidad, y fueron generando un descontento a medida que pasaba el tiempo. Muestra de ello son las cartas de Léon Antoine Marie Petillon, el gobernador general del Congo en 1952, que pedía terminar con estas medidas paternalistas a riesgo de que estallase una rebelión.

El inicio del nacionalismo

La situación llegó a un punto de inestabilidad donde empezaron a surgir múltiples nacionalismos en el Congo Belga. La corriente ideológica que más recorrido tuvo fue la de independizar el Congo Belga como una gran nación. Sin embargo, el Congo Belga era un territorio con múltiples grupos étnicos, y algunos reclamaron también nuevos Estados separados tanto de Bélgica como del Congo, como los territorios Bakongo y Kasai.

Imagen de mineros en las minas de cobre de Katanga
(Fotografía de Piet Clement)

Fue en ese contexto donde Patrice Lumumba, al frente del Mouvement National Congolais o MNC (traducido por Movimiento Nacional Congoleño), empezó a despuntar como cabeza visible de la independencia.

¿Quién era Patrice Lumumba?

Patrice Émery Lumumba nació el 2 de julio de 1925 en la aldea de Onalua, Katako-Kombe, Congo Belga. Era el primero de cuatro hijos de una familia de granjeros de religión católica. Durante su infancia, con las políticas paternalistas belgas, apenas tuvo acceso a una educación avanzada, aunque muchos profesores le alentaron a estudiar por su cuenta viendo un gran potencial en el joven Lumumba.

En 1944, a la edad de 19 años, se mudó a la ciudad de Stanleyville (actual Kisangani) para encontrar trabajo. Fue en ese momento donde empezó a introducirse en círculos de intelectuales nacionalistas que luchaban por un Congo independiente. Fue en este momento cuando Lumumba, que publicaba asiduamente diversos poemas en medios congoleños que imitaban los procedimientos de la metrópolis belga (que no su ideología), empezó a forjarse un nombre como representante del pueblo nativo contra los abusos colonialistas.

En 1956, Lumumba formaba ya parte de un grupo sindicalista (prohibidos en ese entonces) de empleados congoleños no afiliados con el gobierno belga. Fue en ese mismo año cuando entró a formar parte del Partido Liberal Belga, que reclamaba más derechos para los congoleños nativos.

Con el aumento de su popularidad, en 1956, fue a Bélgica a representar los intereses de la colonia africana. Sin embargo, al volver, fue acusado de malversación y obligado a pasar un año en la cárcel. Cuando salió en 1957, se casó con Pauline Opangu, con la que tuvo ocho hijos.

Patrice Lumumba el 26 de enero de 1960
(Imagen de Harry Pot).

Su tiempo en prisión también sirvió para aumentar su actividad y todavía más su popularidad. En 1958 fundó el MNC, el primer partido que actuaba en toda la extensión del Congo belga. La ideología de ese partido, además de la independencia, era el panafricanismo, la unión de los pueblos africanos para luchar contra el colonialismo.

El fin del colonialismo

El MNC, en 1958, se vio dividido en dos facciones: el MNC-Kalonji, y el MNC-Lumumba. Joseph Kalonji, de una postura más moderada que Lumumba, que estaba muy a la izquierda, decidió fundar un nuevo grupo para separarse ideológicamente. Sin embargo, el contacto entre ambas facciones siempre fue constante. Se iniciaron los primeros movimientos secesionistas en 1959, cuando varios grupos independentistas además de las facciones del MNC intentaron reunirse en Stanleyville (la actual Kisangani) para iniciar el proceso de separación.

Las autoridades belgas, ante este hecho, intentaron detener a Lumumba que se vio apoyado por la población. Aunque en un principio Lumumba escapó, más tarde fue capturado, juzgado y encarcelado. Además, la tensión se incrementó con las protestas en Léopoldville (la actual Kinshasa) por la independencia, duramente reprimidas. Al final, hacia finales de 1959, Bélgica, que ya se veía sobrepasada, intentó convocar elecciones municipales. Aunque Lumumba en un inicio llamó al boicot, posteriormente se presentó en Stanleyville, donde ganó.

Joseph Kasa-Vubu (Imagen de David Endy Eldan)

Finalmente, en mayo de 1960, se convocaron elecciones legislativas, aunque Lumumba no obtuvo la mayoría necesaria. Más de 15 partidos obtuvieron resultados significativos, y Lumumba se vio forzado a elaborar pactos para organizar un gobierno. Finalmente, se organizó un gobierno, con Patrice Lumumba como Primer Ministro y Joseph Kasa-Vubu, del partido ABAKO (Alliance des Bakongo, traducido como Alianza de los Bakongo), como Presidente. El 30 de julio, la independencia fue concedida por Bélgica.

La crisis política

Poco después de la formación de un nuevo gobierno, las capas inferiores del ejército se rebelaron contra los oficiales blancos. Esto hizo que la población europea colona que todavía residía en el país se sintiese insegura.

Aprovechando estos incidentes, Bélgica mandó tropas al país para controlar la situación, pese a que el gobierno congoleño no las había solicitado. Ante esa invasión, Lumumba pidió apoyo a Estados Unidos, quien solo envió tropas mediante las Naciones Unidas en una misión que no consiguió nada. Las tropas belgas se adentraron en el territorio, controlando ciertas zonas con presencia europea y además ayudando a la secesión de la zona más rica del país, Katanga, que pese a ser oficialmente independiente, estaba controlada por Bélgica.

URSS, Eisenhower y la CIA

Ante la falta de apoyo de los Estados Unidos, Lumumba pidió ayuda a la URSS. Los soviéticos accedieron mandando varios aviones para transportar a las tropas congoleñas y controlar la situación en Katanga. Con el apoyo de la URSS, y en plena Guerra Fría, el presidente Eisenhower mandó entonces a la CIA, por miedo a que el comunismo se apoderase de una de las regiones más ricas de África. Envió al agente de la CIA Frank Carlucci, quien luego sería secretario de Defensa de Ronald Reagan.

En ese momento, las rivalidades internas afloraron también, y el presidente Kasa-Vubu intentó despedir a Lumumba como primer ministro, y Lumumba hizo lo mismo con Kasa-Vubu. Este vacío de poder fue aprovechado por Mobutu Sese Seko, un militar que con el apoyo de la CIA dio un golpe de estado y se estableció en el poder.

El dictador Mobutu.

Lumumba, en un principio recluido en su hogar, huyó para iniciar la recuperación del poder, sin embargo, fue de nuevo detenido y enjuiciado por incitar a la rebelión. En 1961 fue puesto delante de las cámaras donde se le dio una paliza y se le humilló públicamente. La noche del 17 de enero, enviaron a Lumumba a la provincia de Katanga (la misma que se había independizado meses antes) donde sería torturado brutalmente y fusilado por mercenarios belgas, que disolvieron su cuerpo en ácido y esparcieron sus restos para que no fuera reconocido y evitar cualquier culto a su muerte.

Mobutu Sese

Numerosos estudios resaltan la implicación de la CIA no solo en la muerte de Lumumba, sino en el posterior dominio del país para que se mantuviese cercano a Occidente, y poder disponer de sus recursos. También se apunta numerosas veces a que Bélgica tuvo algo que ver en este golpe de Estado.

Patrice Lumumba fue asesinado de esa manera por la gran lucha política e ideológica que realizó para dar a conocer la unidad como instrumento y vía para el logro de la liberación por parte de los pueblos africanos, de los yugos coloniales que se mantenían en el momento en que libró su lucha y que aún se mantienen, incluyendo entre ellos al neocolonialismo naciente y al imperialismo norteamericano que ya comenzaba a meterse en los países africanos para sumarse a los saqueadores de las riquezas de ese continente.

Sello conmemorativo emitido por la URSS con motivo de la muerte de Lumumba en 1961.

La figura de Lumumba fue pronto martirizada, quedando como un héroe nacional entre las clases obreras que vieron como sus derechos eran minados con la dictadura de Mobutu Sese Seko. Por su lado, el poder de Mobutu no se solidificó hasta 1965, cuando consiguió suprimir la oposición en el país y establecer un gobierno. Mobutu dirigió una dictadura cleptocrática en el Congo durante 32 años favoreciendo los intereses de los explotadores colonos.

A finales de los cincuenta Mobutu se unió a Patrice Lumumba en la lucha por la independencia del Congo, llegando a ser uno de sus principales colaboradores políticos. Lograda la independencia de la República Democrática del Congo en 1960, el primer ministro Lumumba le puso al mando del ejército.

A los dos meses de su nombramiento, Mobutu utilizó su cargo para deponer a su protector y entregarlo a los rebeldes separatistas de Katanga para que le dieran muerte. Sus anteriores ideales socialistas quedaron olvidados y Mobutu se convirtió en un dictador militar de ideas conservadoras y alineado políticamente con Occidente (fue él quien expulsó del Congo a los consejeros militares soviéticos que Lumumba había traído para contrarrestar la rebelión de Katanga). Ejerció una dictadura militar hasta 1961, año en que restauró como presidente a Joseph Kasavubu.

El pensamiento de Patrice Lumumba constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos. Medio siglo después, las autoridades estadounidenses reconocieron su implicación en el derrocamiento y asesinato del líder congoleño. En noviembre de 2001, el Parlamento Belga reconocía la responsabilidad de su Estado en la muerte de Patrice Lumumba.

Fuentes: Wikiwand // Biografias y Vidas // Reto Histórico


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Patrice Lumumba, el héroe independentista de RD del Congo.

TeleSur

Hace 58 años agentes de los servicios secretos belgas y de la CIA introdujeron el cuerpo de Patrice Lumumba en un barril de ácido y lo hicieron desaparecer. La República Democrática del Congo pudo haber ido hacia una democracia y, por el contrario, fue hacia una de las peores dictaduras africanas del siglo XX.

Patrice Lumumba fue el primer jefe de gobierno de la República Democrática del Congo. Buscó la descolonización de su país en manos de Bélgica y destruir totalmente el poder colonialista europeo presente en África, erradicar el ultraje y el expolio que durante siglos había sufrido el continente.

Patrice Lumumba es el mártir del nacionalismo africano. Foto: Archivo

En 1958 se orientó decididamente hacia la lucha por la descolonización del RD del Congo por las escasas posibilidades de acción social que le permitían las autoridades coloniales belgas y así fundó el Movimiento Nacional Congolés, partidario de crear un Estado independiente y laico, cuyas estructuras políticas unitarias ayudaran a superar las diferencias tribales creando un sentimiento nacional.

Tras la independencia de Bélgica, el 30 de junio de 1960, la RD del Congo celebró elecciones, y Patrice Lumumba, líder de la lucha independentista, llegó a la Presidencia con un programa nacionalista y de izquierda.

Lumumba no pudo impedir que la retirada del ejército belga diera paso conflicto político con pronunciamientos militares, ataques a la población blanca y disturbios generalizados.

La rebelión fue especialmente grave en la región minera de Katanga, que se declaró independiente bajo el liderazgo de Tschombé; Lumumba denunció que esta secesión había sido promovida por el gobierno belga en defensa de los intereses de la compañía minera que explotaba los yacimientos de la región.

Lumumba pidió ayuda a la Organización de Naciones Unidas (ONU), que envió un pequeño contingente de cascos azules incapaces de restablecer el orden, y por eso pidió el apoyo de la Unión Soviética, con lo que amenazó directamente los intereses occidentales.

El entonces presidente de EE.UU., Dwight David Eisenhower, dio entonces orden de eliminarlo. Y envió al agente de la CIA, Frank Carlucci, quien luego sería secretario de Defensa de Ronald Reagan.

Patrice Lumumba fue ajusticiado por su pensamiento y lucha política.
Foto: redeangola.

Un golpe de Estado derrocó a Lumumba en septiembre de 1960. Fue torturado brutalmente y fusilado por mercenarios belgas, que disolvieron su cuerpo en ácido y esparcieron sus restos para que no fuera reconocido.

En noviembre de 2001, el Parlamento de Bélgica reconocía la responsabilidad de su Estado en la muerte de Patricio Lumumba.

Analistas indican que Lumumba fue asesinado de esa manera por la gran lucha política e ideológica que realizó para dar a conocer la unidad como instrumento y vía para el logro de la liberación por parte de los pueblos africanos, de los yugos coloniales que se mantenían en el momento en que libró su lucha y que aún se mantienen, incluyendo entre ellos al neocolonialismo naciente y al imperialismo norteamericano que ya comenzaba a meterse en los países africanos para sumarse a los saqueadores de las riquezas de ese continente.

El pensamiento de Patrice Lumumba constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos. Medio siglo después, las autoridades estadounidenses reconocieron su implicación en el derrocamiento y asesinato del líder congoleño.

Archivo: 17 enero 2019




01 julio, 2020

Hollywood: la fábrica de propaganda





RT – 01/07/2020

La 'fábrica de sueños' de Hollywood lleva mucho tiempo funcionando, de paso, como una fábrica de propaganda. ¿De qué? De lo que sea: todo depende de la coyuntura por la que atraviese el país. Hasta hubo un momento en que eran más prosoviéticos que los propios cineastas de la URSS. Cosas de la Segunda Guerra Mundial. ¿Y si hay que decir digo donde se dijo Diego con la llegada de la Guerra Fría? ¡No hay problema! Las contradicciones no asustan a la más poderosa cinematografía del mundo.

Desde hace mucho tiempo Hollywood ya no es solo una 'fábrica de sueños', sino también la verdadera fábrica de propaganda de EE.UU., que transmite las ideas que corresponden a la política actual norteamericana.

De hecho, Hollywood está estrictamente controlado, por una parte, por el negocio, y por otra, por la ideología, y la censura allí es muy fuerte.

Una de las orientaciones actuales de la política estadounidense está dirigida a los intentos de reescribir la historia de la Segunda Guerra Mundial y olvidar el papel decisivo de la Unión Soviética en la derrota de la Alemania nazi, una tarea con la que Hollywood le ayuda mucho al Gobierno.

Pero no siempre ha sido así. Las antiguas películas de Hollywood filmadas en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial ofrecían una imagen del mundo y de la URSS muy diferente a la actual.

¿Quién estuvo detrás de las antiguas películas bélicas?

En particular, en 1943, en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, en EE.UU. se proyectó la película 'Misión en Moscú' sobre la llegada a la URSS del embajador Joseph Davies, cuyo papel interpretó Walter Huston. En la obra, la imagen de la Unión Soviética es muy atractiva —se puede ver un ejército moderno, fábricas en marcha y a gente amable que habla un perfecto inglés—, mientras que el líder de la Unión Soviética, Iósif Stalin, está presentado como un amigo de todo el mundo.

Otra película de Hollywood de aquel período, 'Estrella norteña', mostraba la vida en una granja colectiva soviética antes de la guerra. Al espectador estadounidense no le dicen nada sobre la colectivización ni la expropiación de los bienes de los granjeros independientes. Los campesinos soviéticos aparecen tan felices y bien alimentados que cantan tras una jornada de trabajo.

Para comprender cómo fue posible el rodaje de tales películas en el antiguo Hollywood, hay que recordar que en 1942 fue creada por la administración Roosevelt la Oficina de Información de Guerra, que, básicamente, era un instrumento de propaganda.

"Al frente de la Oficina se puso a un periodista llamado Elmer Davis, que dijo aquella famosa frase de que la forma más fácil de hacer llegar la propaganda a los espectadores es por medio del entretenimiento, es decir, a través del cine", relató el periodista Pável Petrov.

La Oficina de Información de Guerra le encargaba a Hollywood hacer comedias musicales como 'La alegría del regimiento', concebidas para aumentar el prestigio del servicio militar y levantar la moral de las tropas que luchaban en el extranjero. Por otra parte, en 1942, después del ataque a Pearl Harbor, el organismo brindó el apoyo de los medios de comunicación a la orden del entonces presidente Franklin Roosevelt para la reubicación forzada de 120.000 japoneses residentes en la costa oeste de EE.UU.

Sin embargo, las órdenes de la Oficina de Información de Guerra con respecto a la Unión Soviética eran entonces completamente diferentes, ya que había que mostrarla como un amigo en apuros de EE.UU.

La película 'Estrella norteña' fue nominada a 6 premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en 1944. Según documentos desclasificados, en aquel entonces la Oficina de Información de Guerra elogió su aporte a la construcción de una imagen positiva de la URSS.

"Así era el ambiente durante la guerra: los soviéticos resistieron a los nazis con valentía y heroísmo, y por eso le restamos importancia a los crímenes de Stalin y a los aspectos represivos en toda la propaganda estadounidense, incluyendo las películas de Hollywood. Por supuesto, todo eso cambió con el inicio de la Guerra Fría", explicó el profesor de Historia, Peter Kuznick.

¿Cómo y por qué cambió la postura de Hollywood hacia Rusia?

Con el comienzo de la Guerra Fría, la tarea propagandística de Hollywood cambió drásticamente y ahora tenían que encontrar una manera de explicar a los estadounidenses que 'nuestros amigos soviéticos' no solo no eran amigos, sino que, de hecho, eran enemigos.

"En los años 1930 el Partido Comunista en EE.UU. era bastante fuerte. Y pienso que eso era algo bueno, ya que tuvieron un papel esencial en la lucha temprana por los derechos civiles en EE.UU.", señaló Daniel Kovalik, profesor de Derecho.

"Hollywood atraía a artistas, gente creativa como escritores, directores, productores, actores y actrices. Los intelectuales eran los que se sentían más atraídos por el ideal comunista. Deseaban ver a la Unión Soviética como algo mucho mejor que ese desigual y materialista capitalismo estadounidense", agregó, por su parte, Kuznick.

Como resultado, en 1947, el Comité de Actividades Antiestadounidenses empezó a presionar a Hollywood. El Comité creó la llamada 'Lista negra de Hollywood' que incluía a gente que debía ser excluida de trabajar en la industria cinematográfica estadounidense por sus supuestas convicciones políticas.

Por su parte, la película 'Estrella norteña' fue declarada propaganda enemiga y su guionista, Lillian Hellman, acusada de ser simpatizante comunista, una etiqueta que podía acabar con su carrera.

"De repente, todas esas películas propagandísticas que se hicieron durante la Segunda Guerra Mundial, fueron cuestionadas. Y Hollywood se asustó", subrayó el investigador sénior del Global Policy Institute, George Szamuely.

Luego, 'Estrella norteña' fue reestrenada bajo el título 'Ataque blindado'. En la nueva versión fue eliminada la expresión 'camarada'; y le añadieron una narración en 'off' que comparaba a los nazis con los soldados soviéticos que aplastaron la Revolución húngara de 1956.

Además, fueron producidas varias películas antisoviéticas en cadena en aquel período, como 'Fui comunista para el FBI', 'Casada con un comunista', 'Acusado de alta traición' o 'Rebelión en la granja', que fue financiada por la CIA.

"Hollywood siempre ha tenido miedo a la censura del Gobierno"

En las películas más modernas se observa la misma tendencia. Incluso el legendario boxeador de cine Rocky Balboa, interpretado por Sylvester Stallone, se enfrenta en las pantallas a Iván Drago, un intimidante rival soviético dopado.

"¿Por qué siguen la política del Departamento de Estado y del Pentágono? Pues porque reciben mucho dinero de ambos. El Departamento de Estado y el Pentágono ejercen una gran influencia en Hollywood", señaló Szamuely.

"Todas las películas en las que aparece material bélico [están siendo revisadas]. Un ejemplo obvio es la película 'Top Gun: pasión y gloria'. Siempre tienes que pedir permiso, no puedes aparecer sin más en una base de la Fuerza Aérea y hacer que los aviones se pongan a volar. Si te dan el permiso para el rodaje, ya tienen el derecho de ver el guion para saber qué cuentas sobre ellos", dijo Kovalik.

La Oficina de Información de Guerra de EE.UU. fue cerrada oficialmente en 1945. No obstante, se puede ver que el vínculo que se estableció entre el Gobierno estadounidense y Hollywood en aquel período se ha ido fortaleciendo con los años. En diferentes épocas los líderes estadounidenses han necesitado diferentes mitos, aunque a veces incluso contradijeran los precedentes, como en el caso de Rusia.

"Hollywood siempre ha tenido miedo a la censura del Gobierno, así que lo que hicieron fue censurarse a sí mismos", concluyó Kovalik.



29 junio, 2020

Chicho Sánchez Ferlosio - Canción de soldados (1964)





Dicen que la patria es
un fusil y una bandera.
Mi patria son mis hermanos
que están labrando la tierra.

Mi patria son mis hermanos
que están labrando la tierra
mientras aquí nos enseñan
cómo se mata en la guerra.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan al pueblo en sus manos.

Nos preparan a la lucha
en contra de los obreros
mal rayo me parta a mí
si ataco a mis compañeros.

La guerra que tanto temen
no viene del extranjero;
son luchas de proletarios
como los bravos mineros.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan al pueblo en sus manos.

Cuando muere un general
lo llevan sobre un armón,
al que se mata en la mina
lo entierra el mismo carbón.

Al que se mata en la mina
lo llevan dos compañeros,
dolor de carbón de piedra,
luto de bravos mineros.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan al pueblo en sus manos.

Si mi hermano se levanta
estando yo en el cuartel
cojo el fusil y la manta
y me echo al monte con él.

Oficiales, oficiales,
tenéis mucha valentía
veremos si sois valientes
cuando llegue nuestro día.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan al pueblo en sus manos.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan a España en sus manos.

Chile. Bachelet contra las cuerdas frente a una mujer en Ginebra que le pregunta qué va a hacer por los presos mapuche



«Cuando yo puedo…cuando tengo tiempo, me meto a ver «El Mercurio» y no aparece nada de esto... porque yo veo los diarios chilenos, no tengo otra fuente de información»… Michelle Bachelet en Ginebra, sobre la extensa huelga de hambre que demanda la libertad de los prisioneros políticos Mapuche.


Michelle #Bachelet, fue presidenta de #Chile en dos periodos, dentro de los cuales fueron asesinados varios Mapuche, como Matías Catrileo, Jaime mendoza Collío, obreros como Rodrigo Cisternas y Nelson Quichillao, en manos de las fuerzas represivas del Estado, a estos asesinatos se suma el crimen impune de Macarena Valdés a manos del sicariato empresarial y la fallida operación de «inteligencia» de la «operación huracán», que resultó ser un burdo montaje del gobierno, la policía y la justicia, para encarcelar a dirigentes Mapuche. Hoy Bachelet está en el cargo de Alta comisionada para los #derechoshumanos en la ONU y no «sabe» de las graves violaciones a los derechos humanos que se cometen en Chile, porque «no aparecen» en los diarios, que son su «fuente», cuando en el mundo entero circulan noticias que la desmienten.


20 junio, 2020

Toitico Bien Empacao — Katie James





¿Qué tal su café?, ¿cómo estuvo su agua e' panela?
Qué buenas arepas las que prepara doña Rubiela
¿Qué tal el ajiaco, con el frío de la mañana?
Y el sabor de la papa que traje fresquita allí e' la sabana.

Discúlpeme, si interrumpo su desayuno,
pa' salir de las dudas es el momento más oportuno.
Dígame usted, si conoce la molienda,
¿o el azúcar es solo una bolsa que le compran en la tienda?

Y cuénteme, ¿qué sabe de su tierra?
Cuénteme, ¿qué sabe de su abuela?
Cuénteme, ¿qué sabe del maíz?
¿O acaso ha olvidado sus antepasados y su raíz?

Dibújeme el árbol del cacao,
mientras se toma ese chocolate con pan tosta'o.
Dígame su mercé, ¿qué sabe del azadón?
ese es el que le trae a usted la sopita hasta el cucharón.

Y cuénteme, ¿qué sabe de su tierra?
Cuénteme, ¿qué sabe de su abuela?
Cuénteme, ¿qué sabe del maíz?
¿O acaso ha olvidado sus antepasados y su raíz?

Venga, le cuento los cuentos del huerto y de la malanga,
la yuca, la yota, los chontaduros, la quinua, las habas y la guatila.
Le tengo el guandú, las arracachas y la calabaza,
le traigo guineos, también chachafrutos y unas papitas en la mochila.

Ay, perdón señor, por ser yo tan imprudente.
Es que a veces me llegan estos pensamientos irreverentes.
¿Pa' qué va usted querer saber sobre el ara'o?

Si allí en la esquina lo encuentra toitico bien empaca'o.


19 junio, 2020

Racismo y antirracismo para manipular‎ ————— Thierry Meyssan



RED VOLTAIRE - Damasco (Siria) – 16/06/2020

Las ideologías del antirracismo y del racismo se articulan alrededor de una misma falacia, ‎según la cual los humanos se dividen en razas diferentes que no pueden procrear ‎en común sin verse afectadas por problemas de salud. La estupidez de tal afirmación ‎salta a la vista. Pero al ser interrogados al respecto, los defensores de ambas tendencias ‎sostienen que sólo pueden hablar en sentido figurado… antes de caer de nuevo en su ‎interpretación racial de la humanidad y de su historia. Desplegando una pasión muy ‎similar, racistas y antirracistas han servido los intereses de las potencias dominantes. ‎

Las comunidades humanas tienden generalmente a sobreestimar su propio modo de vida y a ‎desconfiar del modo de vida de otras comunidades. Para mantener la cohesión de su grupo, ‎algunos miembros de las comunidades –cualquiera que sea esta– tienden, como reflejo, a ‎rechazar a los nuevos elementos que llegan del exterior. A veces, después de conocerlos mejor, ‎acaban entendiendo que los recién llegados son personas similares a ellos mismos y eso hace ‎disminuir las tensiones. ‎

Lo anterior es la descripción de un mecanismo etnológico. Pero en los siglos XIX y XX ‎se agregaron a ese mecanismo dos ideologías o tendencias: el racismo y el antirracismo. En el ‎contexto del imperialismo británico y del desarrollo de la biología y de la genética, esas teorías ‎permitían justificar la jerarquía de una población sobre otra o la igualdad de derechos entre ‎poblaciones diferentes.‎
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El investigador francés Alexis Carrel, premio Nobel de medicina en 1912, ‎investigador de la Fundación Rockefeller y simpatizante de Hitler y del colaboracionista francés ‎Philippe Petain, opinaba que era conveniente eliminar las minorías étnicas, las personas con ‎problemas mentales y los criminales que se mostraban peligrosos. ‎

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El racismo científico
‎
Invocando las teorías de Charles Darwin (1809-1882) sobre la evolución de las especies, otro ‎británico, Herbert Spencer (1820-1903), planteó la existencia de razas humanas diferentes y afirmó ‎que la selección natural había llevado a la superioridad de los blancos. Era el inicio del ‎‎«darwinismo social». Un primo de Darwin, Francis Galton (1822-1911), estableció una serie de ‎comparaciones entre las razas y vinculó la tasa de fecundidad de las mujeres a la degeneración de ‎los individuos, lo cual le permitió “demostrar” la superioridad de los blancos sobre los individuos ‎con otros colores de piel… de paso también “demostró” la superioridad de los ricos sobre ‎los pobres. ‎

Un «consenso científico» estableció como premisa que de los contactos sexuales entre razas ‎diferentes nacían individuos con numerosos problemas o limitaciones. Por consiguiente, era ‎indispensable prohibir las relaciones sexuales entre individuos de razas diferentes, tan ‎indispensable como prohibir el incesto, en aras de preservar cada raza. Eso era el «eugenismo». ‎La aplicación de ese principio resultó ser extremadamente compleja ya que, sin importar cómo ‎se defina cada raza, no existen individuos racialmente “puros”, por consiguiente cada ‎situación está sujeta a discusión. En Estados Unidos, esa lógica llevó no sólo a la oposición a la ‎formación de parejas interraciales entre descendientes de europeos, miembros de los pueblos ‎originarios (los mal llamados «indios» o «pieles rojas»), negros y chinos sino incluso a ‎privilegiar a los blancos anglosajones por sobre los blancos no anglosajones (italianos, polacos, ‎serbios, griegos, etc.), lo cual se puso de manifiesto en la Immigration Act que estuvo en vigor ‎en Estados Unidos desde 1924 hasta 1965.‎

Por su parte, el Instituto Kaiser Wilhelm “demostró” que la preservación de la raza exigía no sólo ‎no reproducirse con individuos de razas diferentes sino que también había que abstenerse de toda ‎relación sexual de tipo interracial, aunque no se llegara a la reproducción. Supuestamente, aun en ‎el caso de la penetración anal, los genes de cada individuo se mezclan con los del otro, lo cual ‎‎“justificó” que los nazis prohibieran la homosexualidad. ‎

Hubo que esperar hasta la caída del nazismo y el inicio de la descolonización para que apareciera ‎un nuevo «consenso científico» y se tomara conciencia de la increíble diversidad existente en ‎cada una de las supuestas razas. Lo que tenemos en común con individuos de una raza ‎supuestamente diferente a la nuestra es mucho más importante que lo que nos diferencia de ‎individuos de nuestra misma raza supuesta. ‎

En julio de 1950, la UNESCO echó abajo las tesis del «darwinismo social» y del «eugenismo». ‎Simplemente, la humanidad surgió de varias razas diferentes de homo sapiens prehistóricos pero ‎se constituye de una sola raza cuyos individuos pueden reproducirse sin ningún peligro. ‎Por supuesto, no había que ser científico para darse cuenta de eso, pero las ideologías del ‎imperialismo y el colonialismo habían nublado temporalmente la claridad de los «sabios». ‎
‎
A pesar de lo que todo el mundo cree saber, la abolición de la esclavitud ‎en Estados Unidos no fue un logro de los movimientos abolicionistas. Resultó del hecho que ‎los dos bandos enfrentados en la Guerra de Secesión necesitaban más soldados. Más tarde, ‎lo que puso fin a la segregación racial en Estados Unidos no fue la meritoria lucha de Martin ‎Luther King sino la urgente necesidad que tenía el Pentágono de enviar soldados a la guerra ‎contra Vietnam. Y el FBI no asesinó a Martin Luther King por su lucha en pro de los derechos ‎civiles sino porque el líder negro se oponía a aquella guerra. ‎

El racismo jurídico
‎
Mientras los científicos recuperaban su unidad, los juristas se dividían en dos maneras diferentes ‎de abordar el mismo tema. En este caso, la división no estaba determinada por las ideologías ‎imperialista y colonial sino por concepciones diferentes de la Nación. Para los anglosajones, ‎la Nación es una unión étnica –en el sentido cultural– mientras que para los franceses la Nación ‎es resultado de una opción política.

El principal diccionario político estadounidense contiene la siguiente definición: «Nación: Gran ‎grupo de personas que tienen un origen, una lengua, una tradición y costumbres comunes que ‎conforman una entidad política.» (“Nation: A large group of people having a common origin, ‎language, and tradition and usu. constituting a political entity”, Black’s Law Dictionary, 2014).

Por el contrario, desde la Revolución Francesa, Francia adopta la siguiente definición: «Nación: ‎Personalidad jurídica constituida por el conjunto de individuos que componen el Estado» (Nation: ‎‎«Personne juridique constituée par l’ensemble des individus composant l’État» (Decreto del rey ‎Luis XVI, 23 de julio de 1789).‎

La noción francesa de Estado es hoy prácticamente universal mientras que la de los británicos ‎la defienden sólo los anglosajones y los grupos que ellos mismos crearon en función de sus ‎intereses coloniales: la Hermandad Musulmana [1] y, en la India, la ‎Rastriya Swayamsevak Sangh (RSS) [2]. ‎

En definitiva, a pesar de los progresos de la ciencia, los británicos de hoy siguen viviendo bajo la ‎‎Race Relations Act 1976, o sea la “Ley sobre las Relaciones Raciales de 1976”, y bajo el ‎arbitrio de la Commission for Racial Equality, la “Comisión por la Igualdad Racial”, mientras que ‎los textos oficiales franceses utilizan la expresión «supuesta raza». En la práctica, unos y otros ‎no establecen diferencias «raciales» sino de clase social, en el caso de los británicos, y de ‎nivel social, en el de los franceses. ‎
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En Estados Unidos, los medios de difusión atribuyen los motines ‎antirracistas a las secuelas del esclavismo. Sin embargo, los primeros esclavos no fueron ‎africanos sino europeos –los “indentured servants”, literalmente “trabajadores ‎no retribuidos”– y Estados Unidos es un país de inmigrantes –la enorme mayoría de la ‎población estadounidense actual no tiene ancestros que hayan vivido en Estados Unidos ‎en tiempos del esclavismo. ‎

El antirracismo
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En Occidente, hoy existe una confusión entre antirracismo y antifascismo, a pesar de que está ‎demostrado que las razas no existen y de que tampoco existen las situaciones económicas que ‎dieron lugar al surgimiento del fascismo. Los grupos que hoy provocan brotes de violencia ‎en nombre del antirracismo y del antifascismo se presentan como elementos de la ‎extrema izquierda anticapitalista… pero están subvencionados por el especulador George Soros, ‎trabajan para la OTAN –protectora armada del capitalismo– y cuentan con entrenamiento militar. ‎

El presidente turco Erdogan cuenta en la televisión turca su conversación ‎telefónica con el presidente Trump. Conforme a nuestras revelaciones, confirmadas por la inteligencia militar turca (MIT), Erdogan señala la implicación del Pentágono y la OTAN en las manifestaciones antirracistas que sacuden Estados Unidos y Europa.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se dio el lujo de señalar, en una conversación ‎telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, que la OTAN utilizó brigadas ‎internacionales “antifascistas” simultáneamente contra Siria y contra Turquía [3], precisamente los mismos «Antifas» que ahora coordinan los motines antirracistas en ‎Estados Unidos. ‎
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El ya probable candidato del Partido Demócrata a la elección presidencial ‎estadounidense, Joe Biden, cuyos vínculos con el Pentágono le valieron ser vicepresidente en ‎los mandatos presidenciales de Barack Obama, interviene por videoconferencia en los funerales ‎de George Floyd. Los medios de difusión presentaron los funerales George Floyd como una ‎ceremonia “antirracista”. Pero la seguridad de la ceremonia cristiana estuvo en manos de la ‎organización Nation of Islam, una comunidad negra que prohíbe a sus miembros los matrimonios interraciales.
En realidad, lo que hoy nos presentan como racismo y “antirracismo” son las dos caras de una ‎misma moneda. Ambos se basan en el mito de las razas, aunque ya sabemos que las razas ‎no existen. En ambos casos, se trata de una forma de conformismo a la moda. Los racistas ‎surgieron del imperialismo y del colonialismo, los “antirracistas” de hoy son fruto de la ‎globalización financiera. Su única utilidad común es ocupar el terreno para eclipsar las verdaderas ‎luchas sociales. ‎

Notas
[1] «La Hermandad Musulmana, como ‎cofradía de asesinos» (6 partes), Thierry Meyssan, 29 de junio de 2019.
[2] La Rastriya Swayamsevak Sangh, generalmente designada ‎por las siglas RSS, es la Asociación de Voluntarios Nacionales o Asociación Patriótica ‎Nacional, ‎matriz ideológica del Partido ‎Popular Indio, actualmente en el poder. Nota de la Red Voltaire. ‎Ver «Déjà 10 mois de confinement du Jammu-et-Cachemire», por ‎Moin ul Haque, Dawn (Pakistán), Réseau Voltaire, 10 de junio de 2020.
[3] «Las brigadas anarquistas de la OTAN», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 12 de ‎septiembre de 2017.

18 junio, 2020

¿Debemos condenar los saqueos? - Peter Gowan




"No, no deberíamos condenar los alzamientos y saqueos contra los asesinatos, como el de George Floyd por parte de la policía".

JACOBIN - 01/06/2020

Tras el asesinato de George Floyd por un policía de Minneapolis, algunos medios de comunicación de nuestro país [USA] han centrado su atención en cuestiones críticas que deben ser abordadas.

¿Debemos condenar los saqueos?

Sí, debemos condenar el saqueo de los países del Sur por los militares occidentales y las multinacionales. Debemos manejar la posibilidad de que una vacuna contra la Covid-19 sea secuestrada, privatizada y vendida con fines de lucro, y el consiguiente saqueo de los países subdesarrollados y de las personas con seguros de enfermedad insuficientes.

Deberíamos luchar contra el saqueo de las "reservas" de las naciones subdesarrolladas a través de deudas odiosas y de programas de ajuste estructurales elaborados e impuestos por las instituciones internacionales en este mismo momento.

Pero, ¿deberíamos preocuparnos por el otro tipo de saqueos?

Deberíamos ser más que despiadados para no preocuparnos por el saqueo de casas y edificios por parte de los buitres apitalistas. Debemos organizarnos contra la inminente ola de desalojos que golpeará a nuestras comunidades tan pronto como los tribunales vuelvan a abrir sus puertas. Y debemos luchar contra el robo de casas y de escuelas; la destrucción innecesaria de vidas debido a que son muchos y muchas los/las tienen que dar prioridad a la comida antes que al alquiler.

Nos preocupa que barrios enteros de clase trabajadora sean entregados a la burguesía, gentrificados, y que sus edificios sean remplazados por viviendas para familias más ricas y blancas, que entregan un botín mayor al propietario. Debemos indignarnos ante el hecho de que la policía esté saqueando los campamentos de los sin techo, y debemos exigir que las casas y habitaciones vacías y seguras sean destinadas a alojar a los sin techo.

¿Debemos preocuparnos por el verdadero saqueo?

Por supuesto que sí. Los fondos de inversión privados van a hacer fortuna con la quiebra de empresas en todo el país. Después de despedir a los trabajadores y trabajadoras y de saquear sus pensiones, se van a escapar con el botín. Nos preocupa el intento de saqueo del Servicio Postal de los Estados Unidos (que está siendo privatizado), por ejemplo, destruyendo un sinnúmero de puestos de trabajo, con personal sindicado, y un servicio público esencial para convertir una institución pública en una empresa privada destinada únicamente a generar beneficios.

Es un escándalo el continuo saqueo de los programas sociales de los gobiernos y locales y de los estados por un Partido Republicano federal que quiere verlos destruidos y por una dirección Demócrata en la Cámara que presenta como solución a este problema la de conceder a los ricos de los estados azules (demócratas) una reducción masiva de impuestos. Lamentamos que los representantes que dicen defender a los trabajadores y a los oprimidos permitan que su nivel de vida se hunda, mientras que los ricos obtienen rebajas de impuestos.

Sin una lucha decidida de los trabajadores, el verdadero saqueo será el de las arcas públicas en tanto que la clase de los millonarios ganó 434.000 millones de dólares durante la pandemia.

Pero, ¿debe preocuparnos el saqueo de comercios como Target o Autozone?

Se trata de la destrucción de bienes por personas enfurecidas tras el asesinato de un hombre negro inocente por un oficial de policía blanco. ¿Deberíamos, como el "moderado blanco" de Martin Luther King (1), intentar evitar un levantamiento antirracista?

¿Debemos condenar a la clase obrera negra porque ataca a un gobierno y una economía concebidos para reprimirlos, explotarlos y someterlos incluso durante una pandemia que ha cuestionado la propia supervivencia del capitalismo? (2) ¿Debemos sumarnos a esa condena ritual cuando nuestros medios de comunicación tratan los actos de destrucción de la propiedad privada por parte de los hinchas deportivos como simple alegría y entusiasmo, mientras que el saqueo de las comunidades obreras por parte de las empresas es considerado como una cuestión de rutina?

No. George Floyd es importante. Las vidas de los negros son importantes. Y mientras no podamos construir un movimiento para derrotar el racismo y el capitalismo, mientras que los trabajadores de todas las razas no logren unirse contra los capitalistas y su aparato represivo, es importante que los patrones, los funcionarios del gobierno y la policía que los protegen sientan un poco de furia proletaria que les recuerde que las vidas de los negros importan.

Si le preocupan los saqueos, diríjase a los militares, la policía, las compañías farmacéuticas, los vampiros de los fondos de inversión, los propietarios, los especuladores inmobiliarios y los multimillonarios. Y exija que el mundo que una vez le fue robado a la gran mayoría le sea devuelto.

Notas
2.- En abril, el Washington Post informó que en el estado de Michigan, el 40% de las muertes por Covid-19 se habían registrado en la comunidad negra, a pesar de que ésta representa sólo el 14% de la población. (Redacción de A l’encontre)

17 junio, 2020

Michael Parenti on Class Struggle





"There's nothing wrong with trying to fight the oppression of minorities. The issue arises when this is done at the expense of the class struggle. As the video says, at that point it doesn't become a question of united struggle against an oppressive system but of competition about who is the most oppressed"  Patrick Ellis